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| Cubierta foránea de la obra reseñada. El prota, DORIAN HAWKMOON, ante un artefacto de su futuro |
Durante el denominado MILENIO TRÁGICO, la superciencia ahora perdida trasteó bastante con la biología y la física, produciendo importantes logros (hoy, mera chatarra deslucida) y algunas pesadillas (engendros de diversa naturaleza).
MICHAEL MOORCOCK desplaza el foco de interés del relato de la Camarga (el reino libre, enemigo y asediado por Granbretan), que, en EL AMULETO DEL DIOS LOCO se trasladó in extremis a otro plano, cuando el Imperio Oscuro estaba a punto de invadir la capital con sus fanáticos sádicos, para centrarlo en Londra y sus más pintorescos nobles. Destaca entre ellos el BARÓN MELIADUS, archienemigo del DUQUE DE COLONIA (Hawkmoon), quien, corroído por un implacable afán de resarcimiento, abre su negro y malvado corazón al espectro del más visceral rencor y la traición.
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| El satisfecho MICHAEL MOORCOCK con su bolsa-regalo, premio por contribuciones a la literatura como Hawkmoon |
Recalca asimismo que el Imperio Oscuro avanza merced a veleidosos impulsos salvajes e instintivos; premia el exceso bélico con generosidad, pero también pronto relativiza el valor de las conquistas y sus artífices, como Meliadus descubre.
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| Una vez más recuerdo que se hace comentario sobre este recopilatorio de MARTÍNEZ ROCA |
Incluso lo tratan con displicencia. El arrugado Emperador se permite aun darle un ultimátum, irritado por la obcecación del Barón por apoderarse de YISELDA (hija del combativo CONDE BRASS), esposa de Hawkmoon, y especie de retablo de la más excelente belleza-y-virtud. Meliadus, corrupto hasta la médula, quiere pervertirla y destruirla, ofendido por su pureza.
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| La curiosidad de hoy estará centrada en estas planchas, elegidas al azar, de la versión que FIRST hizo de esta obra de Moorcock |
Tozer informa que hay más anillos similares, construidos por MYGAN DE LLANDAR, que ahora es objetivo de Granbrentan. Tozer birló un anillo a de Llandar, se pavoneó de su poder ante los escépticos LORES OSCUROS, pretendiendo así granjearse su perdón y afecto, y acabó confirmando su capacidad.
Meliadus, enterado de todo esto, quiere a de Llandar. Gracias a él invadirá la Camarga. En el ínterin, empieza a cocer un golpe de estado.
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| En esta página aparecen el CONDE BRASS y el BARÓN MELIADUS. Pues no me figuraba a este último así |
Diversas aventuras les llevan a la mítica Amarek, que confunden con un aspecto de la Tierra en otro plano. No tardan en ser capturados por un pirata de río y encadenados, como BEN-HUR, al remo de su galera. Y las pasan canutas currando así.
Hay una constante en la obra de Moorcock, y La Espada del Amanecer la confirma. Se trata de presentar a un ser melancólico y trágico que, sin embargo, oculta en sí ira y ferocidad, brutalidad, que contradice su aspecto abatido. ELRIC acaso sea el campeón de estos personajes (que Moorcock emplea para prevenirnos de los enfermizos en apariencia, que pueden contar con arteros recursos fatales), pero luego se rehabilita gracias a sus proezas.
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| Splash-page donde aparece Hawkmoon cautivo en Londra, para ser pronto infectado con la JOYA NEGRA |
En Narleen, ciudad de ambos, reposa la Espada del Amanecer, convertida en objeto de adoración por los piratas, pues antaño el Bastón Rúnico decidió, en su naturaleza de fuerza divina, que convenía que esta arma mágica les prestara su auxilio. Pero ahora transfiere a Hawkmoon su propiedad, y díscolamente, éste intenta apoderarse de ella.
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| Cubierta del recopilatorio, editado por CÍRCULO DE LECTORES |
Mas Moorcock, como pancreator, no tuvo compasión ni con Hawkmoon ni con Yiselda, a quienes dotó de virtudes tan elevadas como maniqueas, que les recubrieron de una capa tal de teflón que nada puede adherirse a ellos, ni siquiera nuestra estima.
Vuestro Scriptor.
Documentación adjunta:







De esta obra en concreto no puedo opinar. No la he leído. Mi contacto con Moorckock, excelente, y el multiverso se limita a Elric. Envidia siento de alguien que porta una espada llamada Stormbringer :).
ResponderEliminarLógicamente, debería limitarme a disfrutar tu minucioso análisis. Pero recordé que Mr. Moorckock es el pater familias de la New Wave. En el zenit del movimiento, 60/70, me había apartado, para mi mal, de la "literatura popular" y, parafraseando al maestro de Baltimore:
En tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre viejos y raros libros de "olvidable" ciencia.
Durante diez o más años, Moorcock, Aldiss, Ellison y demás fueron para mí nombres manejados por los medios. Tras este hiato en el valle de las sombras, retorné a la lectura "hedónica" y asistemática...libre. A unos más a otros menos, los fui leyendo a casi todos. Hoy, sobre todo con Internet, se puede llenar casi cualquier laguna; pero, al mismo tiempo, el material atractivo se multiplica. Como un bucle, esto me lleva al principio y mi limitado contacto con el autor. Por justificar y hacer disculpable este pesado y autorrefencial comentario, una cuestión: El multiverso, irredimible y cruel, me termina produciendo algo así como una claustrofobia moral. Lo mismo me sucede con el concepto de reencarnación. No se explicarlo mejor. Einstein diría que me pasa porque no lo tengo muy claro :)
Rafael
Corum también está bien. Es el otro "gran trágico" de Moorcock.
ResponderEliminarEl multiverso es una especie de determinismo: hagas lo que hagas, fracasarás. Está todo decidido. Es como con el catolicismo: Dios lo tiene ya todo establecido, y harás lo que Él decidió, pero aún cuentas con el libre albedrío. ¿Qué carajo de albedrío, de elección entre el bien y el mal, si ya Dios estimó que cometeré un crimen con quince años?
No me inquieta tanto la reencarnación como el que, al morir, tu alma se transforme en uno con Dios, perdiendo tu identidad. Creo que Moorcock pretendía esto con sus personajes: son individualistas feroces luchando contra la maquinaria aglutinadora sin solución.