domingo, 17 de junio de 2012

SPANK GIRL — LAMERÁS SUS BOTAS, CARA HUEVO

Os la presento: TERHLI TERANAMI. Espero que lleguéis
a ser grandes amigos
Crecen las pretensiones innovadoras de EL HOMBRE DE MIMBRE según cobra más firme impulso gradualmente, buscando ofrecer una publicación (aun electrónica) de calidad e interés, que despunte por su contenido. Así que da un paso más, esperando diferenciarse de la Distinguida Competencia a la “que ofrece su respeto y espera recibir de ella trato similar” y, entre los proyectiles que reserva en su recámara está SPANK GIRL, historieta dibujada por vuestro Scriptor (a ver si así me reconocen de una vez que yo también sé hacerlo) y que se incluirá en su próximo número.
Instantánea con una amiga; atentos a sus facciones:
 la de una dice "
Lo hice por ti, mi amor", y la otra:
"Al fin veo morder el polvo a mis enemigos. ¡Mola!"
En su blog podréis encontrar un avance explicativo del proyecto, nota a la que apenas puedo añadir mucho más, salvo algunas precisiones personales al respecto del personaje y que, espero, llegue a ser tan popular que permita desarrollar su propia novela gráfica: TERHLI TERANAMI, una descarada y desinhibida aventurera con gustos —y apariencia— de lo más exótico, aunque no seamos hipócritas ni remilgados: no hay nada nuevo bajo el sol. (No quiero decir, con esto, que todo sea tolerable.)
No obstante, planifico sus lances para que sean divertidos, irónicos, mordaces, en la línea de LAS GRAVES PLANICIES, deseando descartar la zafiedad o la procacidad, persiguiendo la elegancia (si es posible, y ella me deja. —Ahora explico esto—). Con Terhli busco más impulsar la imaginación, promover la sicalipsis, que someterla con imágenes escabrosas, desafortunadas o de mal gusto. Bastante porquería nos satura ya, estimo. Procuremos darle un toque de distinción al asunto, ¿de acuerdo?
Primicia: contenido del skeetch-book. En ese sitio,
tendrán problemas
Ahora me toca ser humilde y admitir que, evidentemente, como dibujante, no soy ALEX ROSS, ni aún menos FRANK FRAZETTA (¡aclamad al ilustrador!), ni tampoco CARLOS PACHECO, por citar uno de nuestros artistas patrios con mayor proyección internacional. Pero tampoco pretendo ser ninguno de ellos, porque entonces sería su copia, un clon, calco, cuando ellos son, per se, originales. Con influencias, cierto, pero lucharon para arrancar de entre ellas el estilo que les diferencia y por el cual se les admira. Eso deseo hacer yo: dejar mi impronta, que mi labor sea reconocida por algo que otros no hacen; creo defenderme y alguna sorpresa podría aún daros.
Más del libro de bosquejos. Terhli no puede ser un
personaje unidimensional
Con Spank Girl también acaricio vender los originales que paulatinamente vayan apareciendo, ora en este blog, ora en el de EDICIONES 42, así como atraer la atención de quien desee algún encargo (pero no me hagáis dibujar superhéroes o superheroínas pencos/as, ¿vale?), cosa que creo haber ya consignado en otra entrada.
Y quizás convenga escribir unas palabritas sobre la enérgica Terhli, lo prometido. No sé cómo funcionará con otros/as autores/as, qué grado de intimidad existe entre él (o ella) y sus personajes. Pues estás ahí, registrando sus hechos, más como un cronista que como un creador (en mi caso, es así: siento estar escribiendo al dictado sucesos que me relatan sus protagonistas). Algo que me inquieta de Terhli es que no sé correctamente cómo piensa. Sí, ya sé: le ‘infundí vida’, “la animo” al dibujarla. Pero hay una discusión interna entre ambos en el ínterin. Un: “Eh, tío, no sé qué opinión tienes del asunto, pero ¿crees que yo haría eso; DE VERDAD?” (Sé que está muy contenta de su figura, y su sexualidad.) E ignoro si Terhli se comporta como una mujer auténtica o como yo estimo que lo hacen ellas, si piensan, actúan, sienten, así. En serio: no quiero dibujar cómics sobre la enésima marimacho. Debe ser fuerte, pero también sensual. Y lista.
Cuando cierta imagen dentro de la cabeza no se plasma
correctamente, ¡qué lata más obsesiva y constante!
Con EL TANQUISTA, es fácil; con JOE HORSEMAN, sin problemas (Joe es buen tipo; gusta trabajar con él). Hasta con FORSON me entiendo bien (menos con LIANA, por idénticas razones que con Terhli). Más o menos, los mencionados y yo sabemos cómo pensamos, actuamos, procedemos, sentimos, siendo hombres. Pero ¿con una tía? Esas hormonas modificando sus escalas de valores, la consciencia de su exuberancia, su orgullo por exhibirse así… ¿es creíble? ¿La hace decente, o sólo una provocadora?
Y surge este interesante dilema moral: ¿es más indecente, por su desnudez, el fetish, la parafernalia, que el banquero maqueado y gustos anodinos pero cuyas trápalas mercantiles están dejando a muchos en la calle, arrebatándoles el hogar, o haciendo quebrar empresas, mandando gente al paro? Es una cuestión que considero todo rato (bueno, horas) que paso trazando sus curvas en el papel. Ella va de un rollo, y nuestra Sociedad la estigmatiza por ello, vergüenza que debería darle, claman.
Ajá: esta es su expresión de 'lamerás mis botas, carahuevo'
Pero… Terhli no roba ahorros. Ni desahucia familias. Tiene esa pinta, ¿y eso la hace tan mala? Sé que es decente, y honesta. Y que le gusta divertirse. Y, al fin y al cabo, lo máximo que pueda suceder será entre adultos responsables y estará convenido entre ellos, ¿no? En una esfera íntima.
Es curioso; cuando te pones a pensar en este tipo de cosas, descubres qué línea más engañosa, y difusa, puede ser la que separe la decencia de la indecencia. O la moral de la inmoralidad. Qué máscaras se adquieren…
Vuestro Scriptor.

Visita: http://spnkgirl.blogspot.com.es/

2 comentarios:

  1. Corrígeme si me equivoco pero.. Terhli no tuvo una predecesora (no me atrevo a decir que era ella misma, en lápiz y tinta) en tu Blitz Team?

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    1. Esta es la versión .2. O, mejor dijo, ésta cuenta cosas que entonces no podía hacer.

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