viernes, 23 de agosto de 2019

UN DÍA DE FURIA — LA LUCHA DE UN HOMBRE CORRIENTE CON EL MUNDO DE HOY EN DÍA


Afiche. El ciudadano común ante la
disyuntiva de si se somete a esta vorágine
del día-a-día actual o se defiende con las
armas a mano
Posee cuestiones muy al filo de poder defenderse o excusar este drama urbano de JOEL SCHUMACHER (un filme antípodo a sus BATMAN —eludamos el debate ahora—). El fuerte subyace centrado en el mundo actual: esta aceleración constante, permeable, maleable, donde todo aquello que ayer era noble, por no decir sacro, ahora es pernicioso. Los valores que anclaban han perdido agarre. 

Flotamos a la deriva en una marea de inconsistencias, caprichos, frivolidades, banalidades entronizadas e incongruentes políticas cuya finalidad única es el lucro y la egoísta promoción personal, disfrazada de grotescas “políticas sociales”.

También desprende esta cinta la sensación de cerrar el ciclo de buddy movies que años antes inauguraba ARMA LETAL. Lo que ha venido después es una repetición de sus estereotipos, impostados durante ese arco de tiempo.

BILL FOSTER, un proyectista de defensa, emprende un caluroso día un caótico regreso a casa a través del hervidero de Los Ángeles, odisea que le llevará a conocer fauna tal de personajes y situaciones contradictorias, arbitrarias, extrañas, que van a poner a prueba sus creencias, a las que se aferra por sentirlas brújula cuya aguja señala el correcto camino, evitando las tentaciones o desvíos que pudieran perderle. 

Y llega un momento en que se elige lo segundo, porque
los radicales del otro bando te fuerzan a rasdicalizarte, o
perecer barrido como si nada
Bill, cuya apariencia externa (y bastante la mental) parece de la Administración KENNEDY, ha crecido respetando los valores que los estadounidenses pregonan en su cine: amor a la bandera, la patria, ODIO al comunismo, algo tangencial con la segregación racial o religiosa.

Su opuesto, PRENDERGAST, un veterano sargento de policía a punto de jubilarse, refleja problemas muy similares a los que “desequilibran” a Bill “D-FENS” Foster. Una esposa neurótica. Una hija fallecida prematuramente. Un empleo estresante. Unos compañeros gilipollas. Un capitán macho-man que rinde culto al Cuerpo, la violencia, las conductas groseras que confunde con el carácter o la fortaleza.

Un buen poli el último día de curro. Un hombre con don de
gentes, sarcástico, que sobrelleva la crisis como
mejor puede. Con campechana filosofía particular
Establecido este paralelo, Schumacher nos da a elegir. Los dos las han pasado putas. Bill está en paro. No encuentra empleo. Su educación sin embargo le hace pensar que alguien con su sentido de la responsabilidad, la patria (no el patrioterismo) y la lealtad, merece algo más. Lo del cirujano plástico, acaso. O un reconocimiento por los importantes servicios prestados a la nación. 

Lo que aflige a D-Fens es que sus dogmas están cuestionados en este tórrido mundo presente, inconsistente, descreído, deshonesto, desleal, donde es BUENO lo perverso ayer, mientras que lo correcto, justo, necesario, es MALO hoy. Esa quiebra: le puede. Para más inri, su situación familiar le hace parecer un acosador violento, resentido con el tribunal por la orden de alejamiento (que ve injusta, pues él siempre ha cumplido, como hacen los hombres responsables —así le educaron—). Acaba por romperlo. Y emprende este día de furia.

Y luego, el ejemplo Prendergast, que más/menos está en las mismas. Pero aguanta. Acaso es una cuestión última de filosofías, de formación. Prendergast lo dice al final: Esos tipos mienten hasta a los peces. Acepta el sucio cinismo de la vida y a quienes la empuercan. Lo sobrelleva. D-Fens, no. La firmeza de sus creencias choca feroz contra toda la porquería. Se astilla y destroza sin remedio. 

El clímax. D-FENS vestido ya para combatir al mundo que
siente le engaña y oprime; el policía que intenta hacerle ver
que esto es lo que hay, hay que joderse. En medio: la ex
esposa de D-Fens. La fuente del problema, en parte
Su respuesta, violenta, no obstante no justifica aquellas exaltadas críticas del momento de su estreno, que acusaban a la película de “fascista” (hoy todo lo es, empero). Un adjetivo que empieza a estar ajado por su abusivo uso a manos de “liberales” que sí tienen conductas arbitrarias con quienes no opinan como ellos. Foster a nadie veja por su color de piel, sexo o religión. U orientación sexual. Incluso: castiga a quien sí lo hace. ¿Entonces? Lo de “fascista” ¿a qué viene?

Este dinosaurio, en este tumulto que llamamos “hoy día”, no podía acabar de otro modo.

viernes, 16 de agosto de 2019

UN PACTO CON EL DIABLO — TRES EN UNA


Una de sus cubiertas. Al menos, la
obra ni de lejos aburre. El nivel de
amenidad es alto; de agradecer
JACK HIGGINS ofrece, en este libro, tres tramas que implican a sus principales protagonistas. Personalmente, me parece obra menor en contraste con otras previas. Porque aquí se aparta de la cuestión del terrorismo para zambullirse en una especie de BOND, JAMES BOND sui géneris que vuelve a transitar las cloacas del Estado.

Aun así, infiere que los países se construyen sobre asesinatos y terrenos pantanosos y que quienes rigen de verdad nuestros destinos no son los papagayos elegidos en las urnas (o agitan sables para imponer su autoridad por la fuerza pretextando lo que les venga más a mano), sino hombres MUY ANÓNIMOS carentes de entrañas y que pactan con el Diablo sin ningún escrúpulo o remordimiento ulterior. A veces deben rendir cuentas a algún superior, pero sospecho que si ese superior (un Presidente de Gobierno, venga) se pasa de la raya que esta autoridad anónima le ha marcado, lo descabeza sin dudar.

Tras tortuosa y elaborada conjura que puede llegar muy lejos en el tiempo si es preciso. Por un lado, no hay forma de demostrar el complot, aunque, por otro, deja evanescentes y ambiguas evidencias que envían al sucesor un nítido mensaje de qué suerte puede correr si se le ocurre “hacerse el valiente”.

Comienza Un pacto con el Diablo siendo otro tenebroso viaje al mundo del terrorismo y sus activistas; IRA contra Unionistas protestantes. Bandos en liza, tratan de eliminarse por todo medio a su alcance, por encarnizado que sea. Un terrorista protestante tiene un plan: cometer un lucrativo robo, que financiará a su facción armas y apoyo logístico, el que el IRA obtiene de Norteamérica. El IRA llega a conocer este robo, e infiltra a un eficaz agente en el pequeño aunque preparado grupo que realizará la acción.

JACK HIGGINS (pseudónimo)
haciéndose el interesante con
chaqueta de piloto. Buen e
interesante narrador
Hasta aquí, bien. La sordidez de las “causas” terroristas y cómo tapan su inmoralidad de continuo mediante series de atroces mentiras envueltas en soflamas, bulos repetidos mil veces y un falso halo de romanticismo pseudofilosófico que capta insensatos enardecidos y convierte a los veteranos en insensibles máquinas de matar. Ese retrato lo pinta Higgins de puta madre magistral, pues arranca la máscara a todos los terroristas y la arroja ante los “simpatizantes”, en verdad cómplices de asesinatos y mutilaciones, no lo dudéis, que encuentran también sus embustes y patrañas “patrióticas” para no tener que responder ante nadie, Justicia, Conciencia, Dios.

Empero esto termina tras el atraco. Que es la segunda novela de las tres de este libro. Penetramos en senderos del policíaco o el noir, que dura menos que la primera parte, para desembocar al fin en un cuento de espionaje y suspense que ya no está tan bien logrado. Para darle miga a la historia interviene la mafia italiana y el Servicio Secreto estadounidense, lo cual, considero, desluce la novela. Prefería la primera parte, pues volvíamos a ver los desperados personajes terminales que hábil Higgins construye.

En esta película, MICHAEL CAINE
es un oficial alemán con órdenes de
matar a CHURCHILL. Creo que eso
pasó de verdad. Fracasó, claro
Individuos abrazados al Infierno pensando sin embargo que al final entrarían en la Gloria y el Heroísmo para terminar siendo despreciables asesinos con la conciencia tan inflamada de culpabilidad que buscan la redención como sea. Aunque sea mediante una determinante acción suicida que finalice su dolor de esta vida.

Mas por encima de esos sujetos “extremos” están las autoridades, las que pactan con el Diablo sin mínimo-nimio escrúpulo, que incluye incluso a los viejos activistas que siguen la lucha desde cátedras universitarias, sin querer ya mancharse las manos de sangre… aunque alentando se vierta de modo moderado, comprendiendo que otros sí ejecuten. Ésos son aún peores que los terroristas “arrepentidos” (cosa imposible en un terrorista; carece de alma para arrepentirse). Porque al menos una pátina de remordimientos consume sus días. Sus jefes, de cualquier bando, carecen de toda empatía. Es la Causa.

viernes, 9 de agosto de 2019

SPLIT SECOND — LLUVIOSA DISTOPÍA CON MONSTRUO INCLUIDO

Afiche. Película bastante ineficable que
busca sus méritos en
ALIEN y BLADE
RUNNER. Aun PREDATOR

Esta película es un petardo. No importa quién la interpreta. (Ahora voy a eso.) Esboza un par de interesantes apuntes sobre el Cambio Cli. Muestra Londres inundada, víctima de una lluvia de duración bíblica, y la negativa norteamericana a intentar menguar o paliar esos catastróficos efectos del clima, de alcance global. Noticia ésta de hoy día, vaya.

SEGUNDO SANGRIENTO, según traducción local, no sé bien si se trata de una comedia de acción con elementos fantásticos (o weird, creo es el término), con monstruo antropófago estilo ALIEN perdido por el vasto dédalo de cloacas londinenses (‘patria’ de JACK EL DESTRIPADOR, ¿un esfuerzo “imaginativo” del ofuscado guionista por establecer paralelismos y casquerías?), o todo va en serio, quiero decir: Esta es una cinta formal del fanta-weird con tiroteos, suspense a medida de la trama, e interpretaciones de OSCAR diseñadas para dejar electrizado al público en su butaca.

No creo que sea eso, pues le cuesta dar la talla. Roza más la Serie Z (burda y pretenciosa) que la ¡aclamada! Serie B (que tantos buenos ratos nos ha hecho pasar, y espero siga haciéndolo). Y eso que se nota invirtieron dinero en la producción para darla “empaque”.

Este fotograma explica y reduce toda la actuación del finado
RUTGER HAUER, Poli quemado, grosero, violento, un
estereotipo del fracasado que a golpes enmienda errores
La interpretación del finado RUTGER HAUER muerde. Me explico: Vea, Sr. Director: yo he asaltado naves en llamas más allá de Orión; he atacado castillos medievales en España. He sido oficial de mi reina. Turbulento psicópata autoestopista. Santo bebedor. Flipante espadachín invidente. Me han dejado tuerto en un polvoriento torneo por el cráneo de un perro. Y ¿me ofrecéis este papel, ahora?

¿De vehemente/grosero policía alucinado/obsesionado que va dando empellones a la gente por doquier, blandiendo un estrafalario/aparatoso revólver por calles anegadas de agua sucia en un plató lleno de ratas, alimentado a base de chocolate, café y nicotina, y jodiendo con mi tosquedad al tontolava de mi compañero, el típico licenciado cum laude de gafas pulcramente vestido y modales finolis al que debo espabilar, por mor de las atrocidades que comete el asesino que persigo, dándole unas hostias, si se tercia?

Y le encaloman a este hombre (el bien maqueado) para que
le ayude a resolver un caso estrambótico que hace dudar de
la cordura de STONE, Y, aun así, sigue en activo. Otra
extraña pareja de estereotipo hollywoodiense
¿Un cliché, estereotipo estadounidense del pasma acabado/fracasado ALIEN NATION, impetuoso hipnotizado por su propia decadencia, que vive como un trapero, haciéndose de paso el DIÓGENES guay? ¡Que he asaltado naves en llamas más allá de Orión, tío!

Pues es su papel, caro Sr. Hauer. Y me deja perplejo, confuso. Porque, BUFFY aparte, el rodaje, el carisma, la talla de Hauer, exigían algo mejor en una cinta que, a duras penas, llega a mediocre. Y él ayuda a consolidarla actuando de matón flipado con unas visiones imbéciles que le proyecta un ente que parece supervillano de DRAGON BALL (múltiples ADN que toma a sus víctimas, con ignoro qué pretensión), agarrando por las solapas al primero que se le cruza, o piensa está tocándole los aguacates.

Describo a un personaje que, cuando ¡por fin! se digna orientar a su vapuleado camarada, detalla: “[El asesino] ataca los meses en que hay luna llena.” Ya saben ustedes: hay meses con R, y otros, sin R. Así que los meses sin R, no hay luna. ¡Y se queda tan pancho, el tío! Espero fuese un error de la traducción, que quiso decir: En plenilunio, ataca el asesino. No que hiberna en su húmeda covacha aguardando que SELENE le ilumine las jugosas víctimas cuyos corazones engulle.

Stone termina teniendo razón. Acaban liquidando al traje de
hombre-rana musculoso y finalizamos una
buddy movie con
escenarios ingleses semisumergidos. Queden con Dios,
compadres
Segundo Sangriento, para ir rematando el desaliño, se basa en parte en un cuento de PHILIP JOSÉ FARMER. En el relato, un monstruo-leyenda urbana “aterroriza” a los poceros de San Francisco. (El de la narración tenía más enjundia que este musculoso traje de hombre-rana.) Acaba descubriéndose que, cohorte de ratas aparte, el (sodomita) ser era real.

…tanto como el descalabro que pudo sufrir una importante, o interesante, carrera como la de Hauer, por interpretar tamaño bodrio. ¿Qué lleva a las reputadas estrellas a cometer semejante desmán? ¿No advierten cuánto se juegan actuando así?

viernes, 2 de agosto de 2019

EL MUNDO DEL RÍO – Y OTRAS HISTORIAS — FARMER DESHINIBIDO

Viajada cubierta del volumen citado.
Junto a una fértil imaginación, se añade
un desenfadado modo de enfocar las
diversas narraciones

El recopilatorio flaquea en dos cuentos, pero el resto permite ver la extensión de la creatividad e ingenio de PHILIP JOSÉ Farmer cuando se sentaba ante la máquina de escribir. Cada relato contiene un pequeño prólogo que explica qué mecanismos lo pusieron en marcha. Es anotación interesante pues permite atisbar los engranajes de la creación del autor. Los de Farmer, de excelente calidad (claro, no era un tedioso gótico arrogante), son toda una lección de temerario talento tenaz.

El plato fuerte es la novela corta El Mundo del Río, apéndice de importancia relativa dentro del caudal principal de la saga. Es interesante, no porque forme parte de esa extensa serie, e incluya a uno de sus posteriores coprotagonistas, sino porque Farmer pone a YESHUA (JESUCRISTO) en una situación de depresión y amargura que creo se ajustaría mucho a la que estaría un Jesús resucitado entre nosotros.

La liturgia enseña que Dios Padre mandó a Su Hijo entre nosotros para predicar un mensaje de pax, amor, tolerancia. Al parecer, el Canalla de las Alturas estaba ya un poco harto del fuego y el azufre sodomorreano y diluvios y pretendía ensayar con otra cosa: mediante un discurso amable, pacífico.

Muerto empero Jesús, el Mensaje quedó irremediablemente adulterado, confundido, explotado a gusto de distintas facciones teológicas o de opinión que ha dado el presente desastre en que vivimos. Se han entendido aquellas parábolas de Jesús de manera que enriquecieran a determinados sectores de la Iglesia, que se comportan como mafias o de manera tan necia, ciega y sectaria que engendran la Inquisición a la que convierten en un arma de represión de la cual los protestantes abusan, tanto que la Inquisición alemana es la más cruel de todas.

PHLIP JOSÉ FARMER. Un escritor habitual de este espacio.
Y del cual todavía tendremos mucho más que decir (si el
tiempo lo permite)
Jesús llegó, predicó, padeció, murió. Resucita. Y ¿qué ve? Que su Mensaje está siendo usado por fanáticos o tarados para causar lo contrario de lo que explicó desde las cumbres o las atrasadas aldeas de su Palestina natal. ¿Cómo encaja esto el Hijo de Dios? En la narración, Farmer explica que de forma introspectiva, de rechazo al mismo populux que pretendía salvar. Lo irrita sobremanera que algo destinado a generar un bien común universal sea eso: un arma de exclusión, persecución y martirio, como el que termina proporcionándole uno de esos obcecados de la Biblia que tanto abundan, fundando sectas para que los débiles de entendimiento y espíritu tengan algo a lo que afianzarse.

Es un relato audaz y que no pretende ofender los sentimientos religiosos de nadie, sino mostrar como algo cargado de buenas intenciones puede ser destruido. Aparece en una época donde la ciencia ficción era, al menos la estadounidense, patrimonio de SAN ISAAC ASIMOV y “los suyos”. Publicaban historias hoy día designadas “conservadoras” (cada vez tengo menos claro qué significa eso). Y, por otra parte, no veo a San Isaac escribiendo el ‘irreverente’ cuento que sigue a esa novela de El Mundo del Río. Pudiera haberlo hecho, aunque pienso chocaba frontal con sus creencias morales.

Otro de sus libros. (No sé de qué va,)
Con portada de RICHARD CORBEN
(y recomendado a adultos. Así será)
Esto me lleva a considerar la ideología política (o moral) de la ciencia ficción. Si en esos entonces se consideraba en poder de los “conservadores”, ahora padece en manos del otro extremo. La ciencia ficción española, al menos, es baluarte y apéndice de la Xtrema Ixquierda, intolerante, fanática, que desde sus murallas prohíbe, cohíbe, amenaza, insulta, a quienes no sigan sus consignas progrerrepublicaministas.

¿Dónde está ahora el conservadurismo? Pues en el bando que lo censura y critica más. Pero no debería extrañarme, pues obedecen la máxima “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”. En su caso: de altura de miras, tolerancia, respeto. No les ha bastado con robarnos el Arte, sino que también están adueñándose de todos los estilos literarios. Empezando por subyugar al más libre de todos. Detesto acabar esta reseña así, pero considero que esto debe destacarse.

jueves, 1 de agosto de 2019

LA SOCIEDAD BURKA — O LA INTOLERANCIA NEOFEMIPURITANA

Pues sí que es una jodida mierda; las
espléndidas estáis en peligro de
extinción, a este paso y criterio

Más allá de lo que muestre la noticia, qué razones aduzcan (sólo he visto una de verdad de peso: la falta de peso de las modelos, que hemos pasado de un esplendor lozano un tanto curvilíneo a jóvenes que parecen reclusas de Austchwiz), esto evidencia un síntoma preocupante de una Sociedad cada vez más enferma, acomplejada y aterrorizada con la parte más nefasta del Feminismo, eso que podemos llamar femiMARX o feminazismo. A gusto del lector queda.

Hay un verdadero-salvaje deseo de ocultar la belleza por parte de los más estridentes elementos de ese movimiento y sus confluencias, los Hombres Menstruales que lo apoyan. Tíos que ODIAN ser varones. Aquí vamos entrando en el terreno de las fantasías más/menos eróticas. Se deleite uno más/menos con los hermosos acabados que brinda la lencería. La belleza femenina ha pasado a convertirse, de algo natural, admirable, apreciable, codiciado, en una especie de arma abstracta de opresión machista jaleada por ese vocinglero (femi)mcchartismo con regla que es METOO, que ha empezado una Caza de Brujas que acabará desvirtuando una acción que perseguía la dignificación para transformarlo en una cruzada fanática abominable.

Quienes más piden este tipo de exhibiciones de hermosura y fantasía desaparezcan son las Feministas Feas. Lesbianas inconfesas que no se atreven a admitir su sexualidad mas tampoco pueden copular con hombres pues les repugnan. Al no ser una ni otra cosa, pero con ganas de follar, deciden joder del mejor/único modo que saben/pueden: cargándose cosas como este desfile, que puede ser más ñoño e inofensivo de lo que alguna exaltada o menstrual-macho quiera denunciar.

Lo de la escualidez de las modelos, me lo creo.
Da grima mirar tanto hueso bajo el pellejo. Pero
lo que está en verdad en peligro es que imágenes
como esta (u obras de arte más centenarias)
desaparezcan al estimarlas una aberración
sexista. ¿Hasta el contenido de nuestras
fantasías sexuales va a estar regulado por el
Feminismo Rampante?
Primero, fue el cuadro de Manchester. Luego, fuera las chicas de las carreras de fórmula 1 (por hermosas, claro). A continuación, los piropos (los bonitos, señalo, no las borderías). Después, prohibir CAPERCITA ROJA.  Ahora, el desfile de Victoria Secrets. Lo próximo a suprimir, ¡por supuesto!, es el porno. Y una vez lo abatan, el Arte lo siguiente será. En todas sus manifestaciones. Porque esto será machista, aquello será sexista, lo de más allá, violencia de género. Y todo ¡porque lo mando YO!

Lo más curioso es que esta oleada de neopuritanismo no viene de los puritanos clásicos (que se apuntarán por sus memeces a la movida, descuidad), sino de sectores que se hartan de berrar contra la censura, las dictaduras y demás prohibiciones (que son malas, arguyen), aunque las están imponiendo a todo vapor. Este neopuritanismo viene de la Xquierda progre, quienes presuntamente más vigilan la libertad, el respeto, la tolerancia.

‘Libertad’ bajo su férula; ‘tolerancia’ bajo su látigo. Esto es. Bajo sus predicamentos.

¿Cuánto falta para que esto deje de publicarse
y se considere ofensivo? Creo que tres pasos.
¿Qué va a reemplazarlo? Me aterra hasta
suponerlo. ¿Se eclipsa la imaginación? ¿Es el
fin de la creación en libertad por pretextos sin
fundamento, o exageraciones?
Persiguen imponer una Sociedad Burka; que condene, oculte, satanice, la belleza. Aun la fantasía. Estime lo hermoso estigma machista y no regalo para la vista. Quieren echarnos encima el trapo negro incluso para eclipsar nuestros pensamientos, que deberemos esconder, o mejor, reprimir, mientras ellos se explayan en un concurso total de tonterías y majaderías que, se presumen, son en verdad “libertarios”. Su lema: Opina lo que quieras, siempre que sea lo que YO opino.

Ahora mismo, en el más recóndito rincón del Tercer Mundo (o quizás no tan lejos), una adolescente es violada, o vendida, o vejada, o esclavizada, y NADIE de toda esa patulea dice NADA. Todos los/las ‘bienpensantes’ que aplauden la decisión de eliminar esta cándida bobada de la lencería no tienen empero una palabra de denuncia para esa atroz situación. El mal está en leer PLAYBOY. Nunca en ese tráfico de personas.

viernes, 26 de julio de 2019

INTO THE BADLANDS (TEMPS 1-2) — DUNE POSTAPOQUECLIPTICO

Afiche. ¿El nuevo CHOW-YUN FAT?
Tal vez. No cuestiones demasiado la
serie, o le perderás el interés. Tal cual
es: disfrútala

Obviaré pormenorizar qué éxitos, o fracasos, arrastren los productores, el equipo, el elenco, etc., que puedan alegar a favor o en contra para centrarme en los episodios per se. Se saldan con un notable alto, cosa a agradecer en estos tiempos mediocres.

Conviene destacar que es una serie de evasión dinámica, con espectáculo y elegancia, de la que no debemos esperar mucho más. Puede salvarte la tarde, no la vida, como tampoco resolverá los dilemas existenciales que por doquier nos acosan. Proporciona ese respiro que otros folletines frustraron pese a estar revestidos de un presunto prestigio pifiado posteriormente. Léase: HÉROES. Apuesta audaz en un momento crítico del superheroísmo filmado. Podría haber sido esa leyenda urbana que todo el mundo (al menos, el freakie) citase con respeto, aun cariño nostálgico. ¿Resultado? Cagarruta.

Into the Badlands (me confunde el título, pues eso de “Malas Tierras” ya sugiere páramo madmaxiano, cuando resulta que ¡es donde está el foco de ‘civilización’ de este futuro postapoqueclítpico!) se surte de diversas referencias que pueden identificarse si se está un tanto puesto. Figura primero la exhibición de artes marciales orientales junto a duelos a sable que recrean, a continuación, el postfeudalismo espacial de DUNE. Las Badlands se reparten entre SIETE (como LOS SAMURAIS, o LOS MAGNIFICOS) de BARONES (de ambos sexos) que sustentan una frágil pax aunque de continuo anden maquinando entre sí por ampliar territorios y obtener sus diversas riquezas.

No es ALITA, sino la más descataca alumna de la
BARONESA. Pero poco le falta para ser ÁNGEL DE
COMBATE, si en ciertos momentos no lo es por entero
Dune, vamos. Aunque con las coreografías de TIGRE Y DRAGÓN cuando toca pelear. Y mantengo lo de Dune porque el barroco vestuario recuerda al que FRANK HERBERT cita en la extensa novela. Además, todo está limpio: la gente parece no sufre las carencias obvias de un mundo barrenado por la Guerra Mundial Terminal. Todo despide un aire de sanidad y moderado esplendor que suena, también, al Gilead natal de ROLANDO DESCHAINES, el PISTOLERO de la saga LA TORRE OSCURA de STEPHEN KING (¡aclamad al escritor!).

Te emboba además la hábil trama, llena de suspense y cuidados personajes (les falta para lo carismático) hasta el punto de obviar su garrafal defecto. De nuevo vamos a Dune: el Barón QUINN, el antihéroe, el psicópata del tumor en la sesera, gobierna amplias vegas de amapolas. Ergo: droga. Que es la producción vital de estas Badlands. O sea: quítese ‘amapolas’ por ‘especia’ y ¿qué tenemos? Dune.

La citada Baronesa. Peligro con afilados tacones altos. El
llamativo vestuario oscila entre lo oriental y lo victoriano. Su
cuidada profusión es otro aliciente estético de la teleserie
El fallo: LA VIUDA, la BARONESA vecina (letal, codiciosa pelirroja experta en matanzas, lady fetish decimonónica de afilados tacones mortales), empero domina un pago rico en petróleo. Surte de combustible, gasolina, gas, a las restantes Baronías. Y en este momento presente: ¿quién tiene la sartén por el mango del poder y la economía mundial?

Mr. Petróleo. Porque es fuerza, luz, electricidad, lo que pidas, y más. Por tanto: Into the Badlands debería haber girado en torno a la posesión de los pozos petrolíferos, no de los campos de amapolas. El opio genera flipes. Mas la gasolina alimenta los bugas tuneados MAD MAX que proporcionan más tierras, riquezas, esclavos, poder, influencias.

El confuso malo de la serie. A veces parece legal, otras se deja
llevar por las paranoias, contundente guerrero, debería
poseer los pozos de petróleo, pero gobierna los
sembrados de amapolas
A ninguno de los Barones se le ocurre empezar una guerra para apoderarse del petróleo (por tanto, dando un giro radical a la trama saltimbanqui de los tatuados espadachines Shaolin; cada marca, indica un muerto). No hay un HUMUNGUS que sitie las tierras de La Viuda con una rabiosa hueste de sabandijas. No explota una sucesión de conjuras, alianzas, complots, para arrebatarle esa riqueza. O a la inversa: qué argucias La Viuda urde para mantenerse en el poder y expandirse. Eso habría enriquecido la serie. De notable manera. Volviéndola eléctrica. Pero, por algún motivo, se han quedado en esto que, sin carecer de mérito, elude lo electrizante que hubiese supuesto desplegar la otra propuesta.

jueves, 25 de julio de 2019

RUTGER HAUER FALLECE. ÓBITO POR UNO DE LOS SEÑORES DEL ACERO — NOTIFLASH

Colorido afiche para recordar a este actor.
Espero que no esté tomando, al asalto,
mandoble en mano, las puertas del Cielo

Me sorprende la noticia del deceso de este actor holandés, oficial al servicio de su reina, cuya impronta quedará en nuestra retina por el trazo poderoso, místico, de sufrido filósofo, que dibujó del Nexus ROY BATTY, apaleado por HARRISON FORD según éste procuraba sobrevivir a su ira homicida en el ruinoso edificio BRADBURY de Los Ángeles, 2019. Y, sin duda, será ésta la referencia reina al comentar el suceso.

Pero Hauer desempeñó numerosos papeles e intervenciones más/menos afortunadas, en títulos de un orden menor. Otros pueden empero recordarse con mayor afecto. Como esa versión del samurai invidente de FURIA CIEGA, Cine B de calidad, que empezaba no obstante a cerrar el ciclo de las buddy movies iniciada con ARMA LETAL de Década 80. Otra a mencionar es CARRETERA AL INFIERNO, donde su interpretación de psicópata autostopista nos hace mirar a quienes hacen autoestop con recelo.

Aunque resalto de Hauer su versión de CONAN interpretando a ese mercenario MARTÍN que, por pagos de nuestra afligida piel de toro, pasaba de asaltar ciudades a apoderarse de castillos donde se proclamaba caudillo, apoyado por una banda de desharrapados sin entrañas aunque funestos hijos de su turbulenta época: el fin del Medievo, el titubeante comienzo del Renacimiento.

Una versión postapoqueclíptica de
ROLLERBALL RUTGER HAUER
se convirtió en una presencia habitual
del cine del género, acaso debido a su
actuación como ROY BATTY
Pese a prometerse cambios en los hábitos y costumbres, ciertas cosas, la carne y la sangre, el acero, ¡MÁS ACERO!, seguían inalterables. Aunque LOS SEÑORES DEL ACERO no contiene elementos fantásticos (al nivel Conan, quiero decir), estaba ese “apoyo” que San Martín prestaba a esa perversa tropa, con lo cual, al nivel fantástico, puede decirse que, ajá, sí, también cumplía.

Tómala como una aventura de Conan en la que se destaca más su faceta ‘mundana’ de delincuente buscavidas y descubrirás que es, después de la de JOHN MILIUS, la mejor adaptación del personaje de ROBERT E. HOWARD filmada.

Hauer está ahora más allá de Orión. Y, sin duda, junto a CHEWBACCA, que hace poco viajó a la galaxia más lejana, sus ojos azul nórdico están contemplando cosas que nosotros no creeríamos.

viernes, 19 de julio de 2019

RŌNIN — KATANAS, HECHIZOS, COMPUTADORAS


Portada del primer número. Los rivales
en posición destacada. Es Década 80.
Una avalancha de nuevos conceptos en
TBO darán paso a la revolución actual
Según creo, con esta miniserie se “estrenó” FRANK MILLER, autor que ahora, madurito, al parecer se ha vuelto feminista, renegando de sus ‘orígenes’ (pues su carrera se fundamenta en la glorificación de iconos masculinos filofascistas de fuerte carácter individualista —como el totémico BATMAN—). Lo admito: no sé si dibujó Rōnin antes o después de su sonado DAREDEVIL. He visto tantos álbumes de “Frank Miller – Daredevil” esto, lo otro, que no sé si es esa “mítica” saga en la que, me comentaron, tomó a un personaje moribundo y lo relanzó al estrellato,  u otra cosa.

Da igual. Rōnin fue lo primero que le leí. Y me agradó la narración, tanto gráfica como literaria, de un náufrago temporal del Japón feudal perdido en la Nueva York postapoqueclipse económico que abduce el cuerpo de un minusválido severo empero dueño de un abrumador poder psíquico. Acompañaba al samurai sin señor ni tampoco nombre un diablo, que se las apañaba para hacerse un huequecito de reinado tenebroso en una ciudad agónica, tribalpunk, procurando escalar a lo más alto todavía.

Hasta los arsenales nucleares, si se terciaba.

El voluntarioso joven samurai a punto
de meterse en el más fantástico de los
líos- Lo marcará para siempre
Aunque todo esto tenía truco y, al final, no era cuanto parecía. Miller despojaba de la baza mágica al relato, dejándolo en una reflexión de acción en la que la voluntad maleaba la realidad hasta adaptarla a lo que soñaba fuese, no era. Había una sutil persuasión de por medio, hábilmente tejida, artificio que podría sugerir que Rōnin es una parábola sobre cómo agentes dotados de labia confunden nuestra mente o voluntad para transformarla, mediante su sugestión, en lo que quieren se haga, no lo que debe ser. Forjan un ambiente social concreto, imbuyéndonos creer que somos invulnerables guerreros, conquistadores del entorno mediante la fuerza de nuestro carácter, inmunes a los avatares de las políticas tradicionales… que terminan predominando.

Esto puede imputarse a Rōnin, aunque pienso que Miller estaba explayándose al usar un ágil cóctel de elementos (samurais a lo LONE WOLF AND CUB, el madmaxiano caos que carcomió la fortaleza norteamericana, fruto de una interminable depresión económica caníbal, intereses corporativos internacionales, la intrigante IA que aparenta bondad —y sugiere ser un borrador de SKYNET—) para tanto presentarse como autor como apuntar nuestro interés por su labor. Para eso, “prescinde” de un dibujo ‘académico’ “al uso” (un JOHN BYRNE, o JOHN BUSCEMA, por ejemplo) y desarrolla su expresivo arte, más que expresionista, que busca en la distorsión de la figura “a lo” manga enfatizar las impresiones que los acontecimientos producen en los personajes, o esos mismos sucesos. Lo que le importa remarcar.

Imposible no pensar en las planchas de
LONE WOLF AND CUB valorando
esta página. Discutí una vez esto con un
"entendido" de la historieta; me negó
dicha influencia. Hasta que le dije que
tenía documento de MILLER donde lo
afirmaba. Su engreimiento le impidió
admitirlo todavía
Destaca una fuerte figura femenina (aunque a veces vacila; no siempre está segura de sí misma). En un entorno bélico donde los hombres tienden a mandar, sobre todo porque el principal discurso es el de la fuerza bruta y la despiadada habilidad para matar, tiene mérito que exista esta fémina que, al punto, adopta las técnicas marciales samurais para superar a su aturdido amante de “otra época” y sobrevivir tanto a las duras calles del paupérrimo Nueva York como a las bóvedas de plástico del complejo donde reina la ambiciosa IA. Y más en el momento de su publicación.

No es el tipo “de mujer” que están “popularizando” debido al puñetero capricho del rollo político actual basado en rapiñar iconos clásicos/conocidos (SUPERMAN, IRON MAN, LOS CAZAFANTASMAS) haciéndolos hembras, sino una fuerza propia, genuina, que acaba demostrando que: momentos determinados nos unen, obligan a que nos complementemos, solos no podemos subsistir. Hay materias en las que un sexo predomina sobre el otro, mas en el contexto de Rōnin, o tienes un aliado, o la diñas. Lección que ciertas feministas (las peores, las vocingleras, las enajenadas) se niegan a admitir por ODIOSA obstinación y rabia sin sentido.

viernes, 12 de julio de 2019

JOHN WICK - CAPÍTULO DOS – DEUDA DE SANGRE — TODAVÍA, EL COCHE DE JOHN WICK

Afiche. Multiplicación de enemigos que
ponen a JOHN WICK esta cara de intenso
estrés. Esto no le pasaba cuando era un
STREET KING

Al parecer, el primer episodio dio para financiar secuelas (pronto estrenan el tercero) y KEANU REEVES vuelve a fruncir el pellejo del lacónico supersicario inmune a las balas y resistente a las palizas John Wick, el hombre comprometido/tenaz que peleaba por su perrito acuchillado y su coche. En realidad, lo hacía porque la mascota representaba su última oportunidad de redención, que un engreído mal parido-mal criado le arrebató.

Era cuestión de principios. Es importante tenerlos. Sobre todo cuando lo restante se ha perdido, o no tienes otra forma de desear vivir esta putrefacta vida. En ningún momento Wick persigue el suicidio, como podrían hacer algunos personajes de JACK HIGGINS, una inmolación necesaria para la regeneración. Le han puteado. Toca vengarse. De mala manera, quizás no. Expeditivamente: sí, ajá.

Ese elemento daba al Primer Capítulo un aire de romántico dramatismo que disimulaba un poco los demás tics de TBO que ofrece John Wick. Un individuo arquetípico. Experto en todo tipo de matanzas: cuerpo-a-cuerpo, a cuchillo, con armas de fuego, experto en distintas artes de infiltración, idiomas, etc. No necesita pasado específico. Es leyenda urbana acrecentada por el pánico que le tienen sus víctimas o conocidos. Cuatro frases referentes a un acontecimiento del ayer imposible de superar que él no obstante superó, y he voilà! Ya tienes montado un tenebroso currículum.

La Mafia, que no Avon, llama a su puerta. Dista este
sujeto de aire sofisticado e impecable aspecto de ser
el modelo de capo de una película de SCORSESE.
Pero es igual de letal
Empero, el Capítulo Dos ya es un cómic per se de humor muy negro donde el propio John Wick se autoparodia en algunos momentos. Se convierte en un videojuego con un elenco de personajes otromundianos más acusado que en la primera entrega. Allí nos bosquejaban un poco la organización de asesinos de elite, sus normas y santuarios. Aquí, el número de tales crece. Especifican los rituales. Wick debe esforzarse todavía más para sobrevivir al creciente número de oponentes, magnificados incluso en facultades.

Al principio sin embargo la cinta se encadena con la predecesora, creando  factible continuidad. Aún estamos con lo del coche, asunto resuelto con una masacre. Tras recuperarlo, ahora ¿qué? Wick vuelve a su viuda rutina restañando sus heridas. A inventarse la forma de vivir día-a-día como RAMBO e intentar no acabar deprimido, como TONY SOPRANO. Entonces llama la mafia a su puerta (una mafia distinta a la que filma MARTIN SCORSESE. —Es cuando empiezas a detectar lo de TBO que esto está poniéndose, por la estilizada concepción de capos ataviados con elegantes trajes y guardaespaldas bondianos—) y lo embarca en otra sangrienta cruzada cuya meta es su supervivencia.

Repiten argumento, vaya. En el primer episodio era lógico que los mafiosos rusos quisieran apiolárselo. Había un elemento de consanguinidad en el asunto. En este lo renuevan, procurando disimularlo haciéndote entender que Wick era un trágico peón en un juego de tronos y, concluida su utilidad, debe desaparecer, so pretexto de que te has cargado a mi hermana, cabrón, tal como te mandé hacer no obstante.

Uno de los reyes del otromundo por el cual Wick y sus rivales
se mueven, aprovechando la porosidad de nuestra Sociedad.
Habría divertida ironía en el reencuentro de estos dos
actores, imagino
La batalla siguiente ya es pura historieta. Alcanza el clímax autoparódico en el metro. Cuando Wick y CASSIAN se tirotean como tal cosa, evitando aún herir a algún pasajero, empotrando proyectiles en el mobiliario urbano. (Es también notoria la ausencia de policías en todo este asunto, pues Wick derrama asesinos asesinados por las calles de una Nueva York gris Grey que resulta tan fría a la vista como al tacto como si nada.)

Esto evoca un tanto el largo duelo que el LOBO SOLITARIO sostuvo en su lucha por destruir al clan que pretendió matarlo. No conviene tomarse John Wick, Capítulo Dos en serio. Sólo disfrutar de sus viñetas-secuencia. Porque para eso está pensado. Una vez lo aceptes, la película rueda soooola, dejando que MORPHEO de nuevo instruya a NEO en las complejidades de su realidad otromundiana

viernes, 5 de julio de 2019

BODY BAGS - TEORÍAS DE LA VIOLENCIA — WAKE UP THIS MORNING

Cubierta del volumen reseñado. Para
nada supone una mala inversión. Y no
se aleja tanto del TBO de superhéroes

mainstream

El comentado volumen recopilatorio publica el material aparecido tras la primera miniserie que el ¡aclamado! JASON PEARSON dibujara a finales del milenio pasado. Presentaba un mundo ligeramente gibsoniano, futuro-distópico (donde constataba que todo irá a peor, por mucho empeño que pongamos en evitarlo) que vendía ya avanzados implantes cyborg y los personajes de esta colección sugerían tener roces casuales con superhéroes de los sellos independientes que plantaron cara a las Majors, coloridos sujetos que luego duraron lo que la pataleta. No tenían la médula, el aguante, carisma o la paciencia, de las colecciones veteranas que arrasan hoy día en el cine.

Los protagonistas, CLOWNFACE y su hija adolescente, PANDA, cazan recompensas… cuando no operan de sicarios. (Esto CONFIDENCIAL-CONFIDENCIAL.) Panda, que desesperada quiere emular a su padre (uf, a ver cómo las misándricas encajan esto: una mujer pretendiendo ser imagen del padre-hombre-macho —¡ya te veo arder en la hoguera, Jason!—), siguiendo su estela de imponente máquina de matar, se retuerce y adapta para aceptar este otromundo de violencia y asesinatos selectivos con toda naturalidad. En nada encuentra, o ve peligroso, pernicioso, censurable, esta actividad.

La alternativa laboral (la que sea) no la seduce y aspira convertirse en la Number One de los Body Bags, tipos que tienen un sesgo más que casual de superhéroes o supervillanos, como delatan sus nicks (Clownface —¿por EL COMEDIANTE de WATCHMEN?—) o uniformes (Panda). Esto incluye enfrentarse a la celosa y radical competencia, que incrementa el riesgo que tiene atrapar asesinos despiadados, como suelen ser sus presas.

Tonterías las mínimas-nimias. El buga sirve para algo más
que para darse voltios y quemar goma
Pearson aborda, complemento de su excelente línea, las historias con sutil humor negro. Cierto que se añora el entintador que sombreó su trazo en las primeras entregas. Fue una conjunción maravillosa, de las que no suelen ya darse con frecuencia y, de haber perdurado la colaboración, estaríamos ante un trabajo que sería casi redondo del todo.

El dibujo de Pearson tiene la facultad de ser un tanto manga y un tanto caricatura; esto último beneficia en la mayoría de los casos, pues al poder distorsionar lo bastante los rasgos, la postura, magnifica la parodia. Gana en expresividad lo que pudiera perder en realismo (supongamos, el de un ALEX ROSS, un STUART INMONEN), lo cual empero rinde a favor del tono general de lo que pretende contar, como comento.

Verificamos esto en la historieta que narra Panda (donde reciben una paliza mala y de verdad; sobreviven por los pelos). Pearson, sin profundizar, aborda la cuestión de las sectas. Entre viñetas muestra, de soslayo, alguna de esa supergente y a un alienígena eléctrico muerto (la Síndone de estos sectarios) que ha sido elevado a la categoría de dios (cuando menos, de gurú) y diversos movimientos sociales y económicos pugnan por arrebatárselo al líder de la secta, que ha ido iluminándose cada vez más hasta difuminársele la razón del todo/completamente.

Claro, que tiene luego inconvenientes
que irritan de este modo a la excesiva
e irascible PANDA
Mogollón de muertes, violencia propia del tono de la historia y sus personajes, y el crecimiento de Panda, quien descubre que sus innatas cualidades de tiradora han ido dándola raciones de chulería que, esta vez, pueden costarle la vida. MACK sigue siendo eso: un Mack. Arrolla. Firme. Pétreo. Ejemplo de expeditiva testarudez en una amorfa Sociedad cambiante, que no obstante en el estrato por donde ellos circulan sigue manteniendo fijas sus normas (cágala, morirás; jódeme, te mataré). Agradecen que lo negro siga siéndolo; lo blanco no adquiera matices gris Grey.

Parece ser esta pareja inspiró a la de KICK-ASS; y sospecho que Panda a la ANIMADORA de eso inefable conocido como HÉROES. Por fortuna, Body Bags está por encima de todo ese despropósito. En resumen: ¡magnífico volumen para tan logrado arte!