lunes, 17 de diciembre de 2012

LA ESCLAVA DE MARSOON — SUGERENCIAS DE REGALO NAVIDEÑO/3


MARSOON BOOKS ya está aquí
De nuevo me pongo insoportable sugiriéndoos mis novelas como otra ofrenda de Reyes Magos. Llevo años (aquí, o en TEBEOSFERA) recomendando obras ajenas. ¿Por qué no las  mías? (Otra propuesta es el arte de TERHLI TERANAMI, ¿vale?) Hoy toca turno a La esclava de Marsoon.

Prendido a corta edad por la imponencia fantabulosa de STAR WARS, y víctima de este tortuoso espíritu creativo, no podía evitar concentrar mis esfuerzos, voluntaria o inconscientemente, en ‘imitar’ influencia tan alentadora como la ideada por GEORGE LUCAS. Había que hacer Historia, y con Marsoon podría conseguirlo.

Para hacerlo, debía generar un relato de varias secuelas, protagonizado por un elenco fijo/discontinuo, que copiase (debo reconocer) estructuras que componían mi educación al respecto (como la saga de EL MUNDO DEL RÍO). Ocurre que me cuesta escribir un cuento, algo que vivirá un corto lapso de tiempo. Estoy acostumbrado tanto al ‘continuará’ como a que los habitantes de la narración perduren. (De ahí mi excentricidad de decir que mis personajes me cuentan la historia, que luego transcribo. Me gusta trabajar con gente que conozco. Sé de antemano qué esperar de ellos, cómo mejor emplearlos. Escribir una novela con sujetos que harán lo mismo que en relato anterior pero con distinto nombre o acento me parece una idiotez.)

Por esta Ylohi en Marsoon habría guerra
Una novela es especie de hijo; tú no lo matas tras la Primera Comunión, ¿eh? Deseas que crezca, progrese y todo eso, ¿verdad? Pues mis historias son así. Quieren existir para demostraros sus talentos. Me han criticado mi falta de cuentos (cierto: apenas tengo) y mi insistencia en el serial. Los Escritores Buenos de Verdad (al parecer) no proceden así: diseñan una novela y sacan de su chistera un puñado de personajes que viven ese limitado segmento de páginas. Luego a cobrar royalties y esperar la adaptación al cine.

También me han “recomendado” que facture más relatos de personajillos vulgares a fin de amoldarme al común de la profesión literaria. Por supuesto: ¿por qué Lucas iba a hacer Star Wars cuando podía contentarse con filmar un episodio de COLUMBO? Lo mismo. Idéntico. La posteridad se alcanza por ambas, adyacentes e idénticas puertas.

Bosquejo de una portada alternativa
Para una vez que se me brinda la oportunidad de dejar constancia, pretendo legar algo grandioso, pienso. Sobre las insignificantes aunque cotidianas cuitas del SR. PÉREZ abundan los autores, en batería dispuestos a describirlas con garboso verbo. No quiero ser uno más. Acertado o errado, quiero ser yo. Se me entiende, ¿verdad?

LAS GRAVES PLANICIES, contra todo pronóstico (igual que FACTORÍA CINCO), fue galardonada, dando así posibilidad de impresionar. Ha recibido excelentes reseñas, que agradezco de nuevo, y estando plagada de elementos que la permitían crecer y diversificarse, abordé con brío (aun con obsesión) el reto. Por suerte contaba con la ayuda del profesional adecuado, JOE HORSEMAN, y juntos nos lanzamos a la audaz aventura de construir un aparatoso Universo.

Cuanto él me venía relatando atestó la sala de estar de mi creatividad y generó multitud de historias y eventos, personajes y referencias cruzadas con las que ni soñar podía. Así, volví a los Páramos de Marsoon dos o tres años después de cuanto sucedió en el primer relato. Recordemos: en Las graves planicies, ALEX HIDALGO cuenta hasta el momento en que se alza triunfante ante la adversidad y confía vivir feliz comiendo perdices por siempre jamás.

Otra eventual portada, más abigarrada
Mas el último capítulo, narrado por otro, nos desvela algo muy distinto. Este último capítulo no estaba contemplado en el bosquejo inicial. Lo añadí después, por exigencia del mismo relato y sus personajes. Eh, tío: hicimos la Primera Comunión. ¿Piensas matarnos ahora? ¿Cuando lo mejor está por venir?

Yo, no; otros, sí. Pero al tema: la vida de Alex transcurre durante unas décadas donde hallé espacio para alojar el día-a-día de los POSTÉPICOS exiliados en el enigmático y exótico Marsoon. Junto con ellos, podía desarrollar además todo el ancho mundo que hace de escenario para sus peligrosas vivencias.

Mas no como EDGAR RICE BURROUGHS, en plan compadre, con un relente de coherencia y continuidad. La cultura YLOHI debía ser examinada con decencia, como la ROSSUM, y mostrar cómo los PostÉpicos sobrevivían en tan combativo planeta. Y no podía pararme en simples aspectos estéticos, pseudorreligiosos, pseudofilosóficos, en falsa Historia que iba inventándome. Debía profundizar en los personajes. Su catadura psicológica siempre me ha importado; me interesa mucho explorar qué mecanismos los mueven, qué influencias causan sus reacciones.

Lo más extraordinario recala en Marsoon
Partí, pues, la “Saga Marsoon” en dos líneas: la protagonizada por Joe (que desvela por qué existe Marsoon) y la de Páramos de Marsoon, que, aun inmersos en un vigoroso entorno de aventuras y raw action! no descuida el análisis de cuantos en ella aparecen.

La esclava de Marsoon contiene los duelos, tiroteo, peleas y exageraciones grandiosas que 
quieras. Pero también la profunda reflexión de por qué quienes “la relatan” son así, qué los mueve, agota, satisface. Indispensable era un excelente romance, intenso y desesperado, protagonizado por el sujeto más refractario a vivirlo.

Pero, aunque importante, no era, después de todo, el amor el motor de la narración. Era más contar cómo alguien que se sabe condenado sin remisión atisba su segunda oportunidad, y se jura aprovecharla al máximo, enmendarse, no repetir fatales errores.

Plano orientativo sobre dónde transcurre toda la acción
Y buscaba analizar qué ocurriría si alguien tan devastado acariciara el Paraíso negado, de antemano, gozándolo brevemente para luego perderlo por culpa del odio. Por el camino fueron agregándose secundarios al relato que añadieron (inmensa) grandeza al planteamiento original.

La esclava de Marsoon, si debo resumirla, es una historia de redención truncada para sus dos protagonistas. Las luchas y duelos deben estimarse como el adorno necesario, un vistoso complemento, que perpetúa una querida tradición personal.

La novela está publicada en AMAZON, en formato ebook, por tanto, a P.V.P. de 1 euro. Más extensa que Las graves planicies, en ella apreciareis qué sólidamente atado y desarrollado está todo, en especial con respecto a su precuela, de la que no esperaba nada pero que, fíjate, llegó a rozar la gloria.

Vuestro Scriptor.