viernes, 28 de septiembre de 2018

MATAR O NO MATAR, ESTE ES EL PROBLEMA — ¡SIN PIEDAD, EDWINA!


Afiche. Un histriónico VINCENT PRICE
encarna al vigoroso vengador EDWARD
LIONHEART. No se lo pierdan
VINCENT PRICE se redime del todo/completamente de las adaptaciones de los relatos de EDGAR ALLAN POE que ROGER CORMAN travistió con algunos aliños de cuentos de HOWARD PHILLIP LOVECRAFT con la espléndida y vigorosa encarnación del excesivo actor shakesperiano EDWARD LIONHEART en esta elegante cinta británica de humor negro de 1972.

Al menos, esos travestismos dieron a Price amplio repertorio de personajes peculiares protagonistas. Así, forjó un Lionheart tremebundo, excelso en su excentricidad, repleto de eruditas citas del Bardo que endosar a los destinatarios de su ODIO: sibaritas críticos teatrales que le privaron de un importante premio de interpretación de concesión anual.

Theatre of blood, título original, también denuncia a los críticos que, desde fatuas torres de marfil, con hierático mohín y malvada prosa tiránica, pueden destruir una carrera, arruinar una producción, desemplear a buen número de personas, malograr el futuro de aspirantes a leyendas que jamás podrán destacar por ser víctimas de una caprichosa reseña adversa. O sea: ¿cuántos LAURENCE OLIVIER (tomándole como el Excelsior! de la interpretación) estaremos perdiéndonos debido a ese pérfido comentario escrito por una “autoridad” que cura-o-mata al albur del estado de su hígado ese día?

Lionheart acentúa su dramatismo personal con un atuendo
digno del más infantil imaginario sobre DRÁCULA. A posta
elegido, fijo
Lionheart medio se pertrecha en ese argumento para liquidar (o mejor, castigar) de forma tan ‘constructiva’ a los críticos. Les aplica el tormento y/o sentencia de una obra de Shakespeare que Lionheart interpretó y que el tal crítico denostó en su columna. La otra mitad lo da el que la película debía tener un contenido comercial, y emplea esa  selección de imaginativos asesinatos producto de una elaborada venganza mucho más cuidada que la de cualquier CONDE DE MONTECRISTO, empero muy en la línea del V de V DE VENDETTA. Apreciaría la rica ironía que contiene cada ejecución. Ajá, sí.

Mas prefiero resaltar el objeto de la crítica. Los críticos, mejor dicho. Como autor, sé qué riesgo (y no mínimo-nimio) corro cuando arrojo una creación al público. Pienso haberlo hecho lo mejor posible. Como humano, no puedo soslayar el fallo o defecto, por mucho que lo intente. Me inquieta pues el vitriolo sibilino que me arroje un crítico situado en la cúspide de una cumbre borrascosa tanto fabricada por él como por el entorno de una elite veleta que estima que el Tal merece esa “superioridad”. Elude juzgar la calidad de mi obra con honestidad. Se desahoga destruyéndola por haber tenido ese día un percance o altercado (doméstico, pongamos). O peor: porque mi calidad sea tal que ponga erectas todas sus envidias al descubrirle su masiva impotencia creativa. Y ¡ataque!

Lionheart demuestra su versatilidad actoral y aprovecha los
sanguinarios recursos del repertorio shakesperiano para
ejecutar su barroca venganza
Estoy inerme. La Eminencia Ha Hablado. No querrá oír mi defensa la frívola Jet Set que finge intereses culturales (ayer, el cubismo; hoy, las novelas gráficas; mañana: tirarse por Despeñaperros), enhebrada con políticos cortoplacistas que entienden que ese bisel de “verse en la Cultura” puede beneficiarles. Todo se resume a que Habló La Eminencia. A que entiende ¡que no veas!

La alternativa es la Alternativa Lionheart. Dramatizada. Teatral. Barroca. Im-posible. Hay que tener cuidado con la crítica pero debido a la perspectiva que estoy alumbrando: la del antojo. La maldad personal. La envidia. Cunden los ejemplos. Creadores ayer desdeñados hoy la Nueva Generación Crítica los ¡aclama!, y consigue, además, demostrar la perversa y gratuita inquina personal del que vituperó antaño.

EDWINA (DIANA RIGGS) hace un tiempo el doble juego;
pronto queda empero demostrada la lealtad al padre
Este “defecto crítico” no incumbe sólo a las Artes. Los medios de comunicación (o redes sociales) diseminan reseñas emponzoñadas que envilecen al periodismo, manchan la integridad y la veracidad de la información que transmiten. Aun dañan personas con sus espurios intereses partidistas o personales. Algún día, espero, tendrán su Lionheart.

Hasta tan feliz fecha: gocemos de este espectáculo.

viernes, 21 de septiembre de 2018

LOS CEREBROS PLATEADOS — IRÓNICO VATICINIO

Portada de un divertido libro que
solazará a muchos. Pero nunca a los
de la literatura gótica. ¡Les pediría
una cultura de la que carecen!

Desde 1961, FRITZ LEIBER proyecta una elegante sátira sobre el presente mundo editorial y la rápida decadencia del criterio cultural del lector. Con estructura de obra teatral (lo sugiere que una de las partiquinos se llame ELOÍSA IBSEN), el mordaz autor despliega una audaz historia que, sospecho, tiene algún tinte autobiográfico.

[También conviene destacar que hoy jamás publicarían Los cerebros plateados. Tanto por su elaborada prosa (que, a un lector medio, sólo le produce solaz), como por pedir al lector expresos conocimientos para apreciar, en su total envergadura, la grandeza de la narración (por sus alusiones al entonces de concepción/aparición del relato).]

Resalta un secundario fantástico, el robot autónomo ZANE GORT, que según avanzas en la lectura se hace más grande. Acaba siendo el amo, el tío. El supuesto protagonista, GASPARD DE LA NUIT (un alias comercial), es un hombre sencillo, fondón, mínima-nimiamente ambicioso, al que involucran en un torbellino ácrata de majaderías populistas que amenazan no obstante con destruir su profesión: la redacción de novelas.

Paremos aquí. Porque en el futuro que describe la novela, sobre 2200AD, los escritores ya no escriben. Son meros mecánicos que lustran unas aparatosas ‘máquinas redactoras’ que, alimentadas con vocabulario, gramática y distintas líneas argumentales que van mutándose para proporcionar un relente de novedad al vasto delta de lectores (que supera los confines selenitas), proporcionan una producción de ficciones mecánicamente escritas que permiten al lector incluso poder conciliar el sueño.

Un relativamente joven FRIZT
LEIBER, quien, como escritor,
fue lo bastante fecundo como
interesado en distintos temas
Este detalle es interesante. Porque los cerebros a los que alude el título, ‘procedentes’ de nuestro ahora, descubren que la creación literaria que abundante y fluente nutre a tantos lectores está vacía de contenido. Su mérito reposa en que no causa inquietud al lector, que detesta la complejidad argumental en la moderna manufacturación literaria. Mas Zane Gort, también escritor, produce vívida ficción pulp para otros robots y, descubren los cerebros, es más intensa y elaborada que la generada, en apariencia, por los humanos.

Los escritores biológicos se limitan a posar en barrocas portadas holográficas que desprenden sensaciones olfativas y táctiles, ataviados a como se supone lo hace un escritor (o según el género que toca): exagerado-extravagante. Actúan, en realidad. Son estériles por entero, y ante el reto que ellos mismo originan, de escribir sin mecaayuda, se revelan impotentes del todo/completamente.

[Leiber era actor. Y, al prestar a estos escritores una facha determinada, evoca la época en que a los actores se les estimaba ataviados de una manera característica (algo así como pintan a una megaestrella del rock) para destacarse del común del populux.]

El libro también es muy crítico con
las elites culturales. Con elegancia,
eso sí. Y no sé cuánto de 'cordial'
con SAN ISAAC ASIMOV (por
boca de ZANE GORT)
Empero lo que me ha llamado la atención del delicioso libro condenado al ostracismo, u olvido, debido al requisito de pedirnos una cierta cultura, es que preconizaba la actualidad. Las editoriales ya no (d)estilan libros llenos de un suficiente nivel. Al escritor, o las mediocridades que así se definen, le piden compile, apile, amase, suelde, ensamble, determinados párrafos para confeccionar un bestseller resultón que sacuda, por un breve espacio de tiempo, el interés de lectores cada vez más adormecidos (por no decir idiotizados, por respeto a quienes tienen nivel cultural), más imposibilitados para decir: Pero ¿qué mierda es esta? Importa nada más que el libro, vendido como una excelencia de la narración, sin serlo en absoluto, tenga un grosor considerable y cause moda, que no sensación. ¿Os suena? Zombis, nósferos, sadomaso grey gris…

Leiber alertaba sobre el presente, desollando tanto la ciega voracidad de los editores como su estulticia, decididos a ahogar a los auténticos escritores con “inmemoriales” fárragos escritos por juntaletras que dan el pego, capaces de alegrar a una enorme masa popular que luego, sin embargo, critica al pulp por su condición de literatura popular.

domingo, 16 de septiembre de 2018

(APÓCRIFOS STAR WARS) EL OJO DE LA MENTE — O LA NOVELA QUE PUDO ANIQUILAR LA SAGA

Cubierta. Publicada hace 40 años, aún
no entiendo a qué se refiere el título.
Porque si es una alusión a poderes
mentales o iluminación Jedi: nanay

Nace del inmenso éxito que supuso el estreno de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS esta novela de ALAN DEAN FOSTER (ignoro qué méritos acaparaba para escribir esta pseudosecuela de la cinta) que, con los lustros pasados, ha ido ganando capas de “mitología” por lo de su temprana aparición y su asociación a la Doble Santa Trilogía.

Empero es obra pésima. Pueril. Enervante. Presuntuosa. Dean Foster exuda mediocridad. Aun así, en justicia, destaco detalles… err… inquietantes que pudieran haberle brindado su exagerado limbo feérico. Veámoslos:

LUKE SKYWALKER escolta a LEIA ORGANA a una reunión secreta para obtener de un sistema estelar indeciso apoyo para la Alianza Rebelde. El Imperio, entre tanto, parece indiferente al tremendo golpe que supone la destrucción de la Estrella de la Muerte. Se cita, aunque como hecho tangencial ocurrido hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana. Pilotando naves diferentes (detalle ‘singular’), la de Leia sufre una avería y el caza de Luke, por simpatía, se contagia.

Aterrizan en un planeta pantanoso (primera inquietud) donde el Imperio desarrolla una explotación minera encubierta. Nuestros héroes terminan enrollados con una gárrula lunática, HALLA, autoproclamada “maestra de la Fuerza” (otra inquietud), y que anhela cierta poderosa reliquia que incitaría la cínica curiosidad de INDIANA JONES.

ALAN DEAN FOSTER haciéndose el
loco. Lo que has puesto por escrito te
perseguirá por la eternidad, menda
Dean Foster ejecuta toda su insignificancia literaria para complicar la vida a Luke y Leia introduciéndoles en una novela sobre nazis suya que tendría arrumbada en un cajón. Saca a un prepotente oficial de la Gestapo, digo, del Imperio, que dirige la explotación minera. Tras varias estrambóticas aventuras, huyen hacia recónditas marismas.

Topan con una sierpe colosal que casi ingiere su vehículo. (Esto recuerda al superanélido en cuyo estómago HAN SOLO —sólo citado una vez— aterriza.) Libres del aprieto, fisgan bajo tierra para liarse con nativos tipo MORLOCKS marca Dean Foster. Se amigan de éstos y… entonces… ¡aparece DARTH VADER! Aunque no el que conocemos. No. Sino uno inefable que, mutilado, ¡sucumbe a la inhábil esgrima de Luke! (Gana por guapo.)

Flipaaaante. Dean Foster ¿vio la película? Porque, por ejemplo, Vader, figura de notable peso, actúa en su libro como el HUMUNGUS del sable láser, vencido por un puñado de cavernícolas con armas prehistóricas, no como la tenebrosa figura, terror inmanente del Imperio, que estremecía a la galaxia.

Portada foránea. Sí, aquí aparece
DARTH VADER aterrador. Pero,
dentro del texto... dentro...
Dean Foster cambia su trama para empotrar a Vader como malo, no a ese gobernador que se saca de la manga y deja en la cuneta. Luke parece un dibujo de NORMAN ROCKWELL del sencillo muchacho pecoso norteamericano, tímido-y-modesto, sobre la Fuerza escéptico. Leia está siempre furiosa. Como durante esos “días del mes”… aunque aquí todo el mes son esos días. Más: rea otra vez del Imperio, sólo expresa pánico cuando le mientan al tal gobernador, no cautiva en una prisión imperial, expuesta a nuevas o repetidas torturas. En cuanto a la pirada de Halla… ese boceto feo de YODA... Hum…

Sí, ajá, ¡ahí está el intríngulis! Esta novela parece un brumoso borrador de EL IMPERIO CONTRAATACA, un deficiente anticipo. Además, se publica cuando Star Wars estaba en pañales y todo por probarse. GEORGE LUCAS ¿tantearía así posibles proyecciones de su saga, eligiendo con cuidado el camino, descartando ideas nocivas, como la estúpida guerra en el barro que organizan Luke y Leia?

Según llegamos al clímax, más agotadora se hace la novela. Porque no cuadran los actos con las personalidades de los protagonistas. Por poco que les conociéramos, sabíamos que NO procederían así. Un detalle final, la primera tontería que salta a tu cara, como el alien del pecho de JOHN HURT: ¿por qué no volaron a esa reunión en el Halcón Milenario? Era lo LÓ-GI-CO. Un Universo nuevo de elementos y rico en posibilidades se despliega ante tu imaginación cuando decides tomar esa dirección. Mas Dean Foster nos embromó con los mínimos-nimios de su anodino estilo literario y las notas de novelas que tenía sin publicar y que jamás verían la luz. En fin.

sábado, 15 de septiembre de 2018

UNA HISTORIA DE LA FRONTERA, AÑO VIII — EMPIEZA EL AÑO IX


La diversidad de mi actividad se
verifica también en esta plancha de
la Bizarra BIANCA BLAZE
Si hace poco festejábamos frugalmente las quinientas mil visitas al blog, conmemorar toca hoy su noveno aniversario; como suele decirse: ha llovido mucho desde el primer post titubeante aunque enérgico que no tenía muy decidido, o seguro, su camino. Había unas firmes intenciones que, empero, formaban una masa globulosa que tendría que ir, en breve, adquiriendo su constitución.

En verdad, ha hecho más calor que lluvia durante estos años. En los que, ojearse puede, no hace falta hojearlo, se han tocado diversidad de temas dentro de una línea general de acción. La crítica, la reseña, la recomendación, no siempre con la calidad que fuese deseable (la humana falibilidad), aunque sí esperando imponer el mayor grado de interés e imparcialidad al resaltar los puntos que contienen los comentarios.

Son asuntos que me han llamado la atención, o parte de la instrucción que compone el grueso de mi actividad, nada mínima-nimia. Inmodestas lecciones a otros que deseen seguir mis pasos (en lo laboral) para que se eduquen asimismo. Sin embargo, es una pretensión excesiva. Cada cual atiende a propios criterios estimando qué le conviene para lo que pretende.

¿Vuelco por tanto mi experiencia personal en esos temas, en plan Diario? Eso evidencia. ¿Sirve para algo? Entretiene a algunos lectores, he comprobado. Más allá

(de la Cúpula del Trueno)

no creo tengan auténtico valor, o interés. Quedan en el magro margen de las curiosidades, no del atrevimiento didáctico que mi arrogancia quisiera otorgarles.

Y una otrora denostada contirbución
mía ahora sirve de epígrafe de una
página en una red social. ¡Y ni me
lo agradecen! ¿Podréis creerlo?
Un vistazo atrás verifica toda esa cantidad de escritos. También el blog gemelo cumplió años. Vuelvo a repetir que mis actividades impiden darles a ambos la actualización que merezcan. Hum. Es un poco como madurar, esto de los blogs. Empiezas con energía desbordante de niñato, pretendiendo comerte el ancho mundo pero, al octavo año, notas que las expectativas no se han cumplido en la totalidad, el listón fue colocado demasiado alto, la edad te induce a desacelerar. Aun “a apuntar” con más cuidado. Las municiones deben reservarse. O, con más propiedad: los blancos a los que te interesa acertar no son tantos, y merece currárselo. Harán un éxito más resonante.

El Año X empieza. Veremos qué sorpresas trae. Como siempre, espero sean gratas. Y agradezco vuestra lealtad, un año más.

domingo, 9 de septiembre de 2018

ROMPENIEVES — EL 74%

Afiche. Filme surcoreado basado en una novela
gráfica francesa. No en
EL TREN DEL
INFIERNO, como pensé primero

Que creo es cuanto he visto de la película; la pillé empezada. Pero aun así logró atraparme e interesarme. Prevengo, empero, de este dato, por si el comienzo contiene detalles que ignoro y modifiquen este comentario.

Para quienes ni siquiera hayan visto ese porcentaje destaco no obstante que estamos ante una distopía de corte climático. Vivimos el terror del Cambio Cli: por tanto, recrean una profunda Era Glacial Moderna que lo convirtió todo en paraje polar (nada nuevo. Existen precedentes. Sucedió que el espectacular Apoquelipse Nuclear arrasó con cualquier otro tipo de megacatástrofe que nos aniquile).

Parece ser existen únicamente los pasajeros confinados dentro de un supertren que avanza Avanza AVANZA incesante por rieles soldados hasta conformar una peculiar faja de acero helado alrededor del ancho mundo congelado. La población se estratifica entre las clases humildes/obreras del furgón de cola y los sibaritas de la cabecera del convoy, que viven estrechas comodidades que rememoran las existentes antes del Hielo Global.

Desde las sórdidas entrañas terminales del convoy asimismo avanza Avanza AVANZA una sangrienta revolución proletaria, encabezada por CHRIS EVANS, hacia la Máquina, artefacto prodigioso blindado que destroza los icebergs que el clima ha ido amontonando en distintos puntos del viario merced al empuje e inercia que proyectan diecisiete años de marcha constante. Esperan lo de siempre: mejoras en sus dramáticas condiciones, alimentos de superior calidad, respuestas, resolver un enigma que realza más las miserables condiciones vitales que padecen hasta los privilegiados que habitan detrás de la Máquina, que un adecuado adoctrinamiento ha ido dotando, con los años, de propiedades casi místicas.

Los cabecillas de la sublevación tribalpunk; a por todas.
(Como el parásito real, el cine; que sigue chupando de las
viñetas como si su vida dependiera de eso. Y todavía hay
cenutrios que niegan la importancia del TBO en el cine)
 
Impera en esta cinta sobre un modo de supervivencia extrema la claustrofobia de circular en un medio cerrado en perpetuo movimiento y cómo esto deforma las condiciones psicológicas de sus ocupantes. No para. No toma reservas. Continúa noche-y-día. A los numerosos y apiñados habitantes del furgón de cola se les priva aun el poder mirar por las ventanillas un planeta blanco (creo que al estilo de la novela LA NAVE DE LOS HIELOS de MICHAEL MOORCOCK), acusando sensación de encierro permanente que combaten con el pánico a la muerte inmediata por congelación y saberse los últimos habitantes de la Tierra. ¿Qué se espera de ellos? ¿Repoblación? Parece que ni eso; viven sólo con la inercia y la locura acumuladas tras diecisiete años sobre los helados raíles.

El cabecilla de la última exitosa sublevación hace un estremecedor relato sobre las condiciones como ascendieron los supervivientes al tren (inspiración de un magnate que estimaron alucinado, más que visionario) y quedaron prensados en los furgones finales del vasto tren. El canibalismo. La brutalidad humana desnuda. El peor retrato de la gente en condiciones últimas, asediados por la certeza de la cierta muerte inmediata al salir al exterior. El tren cobija generaciones nacidas dentro de sus vagones. Jamás han pisado tierra. Todo es ese traqueteo infinito y oscilante de los distintos cambios de nivel que los rieles experimentan.

Esta sierpe de acero lleva viajando diecisiete años sin pausa.
El paisaje confirma que no se desea tampoco parar mucho
en ninguna parte
Y la cuestión del 74% que llama la atención una vez reparas en él. En un entorno como el que Evans describe de manera tanto vívida como trágica, reflexionas para descubrir que Rompenieves comparte el mismo fallo que ¡HAGAN SITIO! ¡HAGAN SITIO! Si bien en este filme son más radicales, no eluden el hecho de que una Humanidad empobrecida, enflaquecida, hambrienta, carente de lo esencial, desarrollaría pronto epidemias, plagas que harían innecesario el expeditivo modo de cómo obtener el “conciliador” 74%. El contagio incluso se extendería a los sectores privilegiados. La Muerte tripularía un tren vacío destinado a no parar jamás por un paraje nevado. Sin embargo, se obvia el detalle.

Claro. Si lo contemplan, no habría película… (ni novela gráfica, por cierto).

martes, 4 de septiembre de 2018

¿FENECE? EL PREMIO MINOTAURO — ¿POR CULPA DE SUS ESCÁNDALOS?

En esta edición. el escándalo ya fue más
que sonado; en años siguientes, la cosa
fue escalando hasta la desvergüenza
más flagrante

La noticia no es nueva; ocurre que sólo ahora puedo efectuar breve reseña al respecto. Este año no se ha celebrado (hubo comunicado anunciándolo) el Polémico Premio (que debiera haber sido uno de los más poderosos referentes literarios del género nacional, dada además su internacionalidad, y el respaldo editorial de la editorial que lo convocaba), cosa que, por otra parte, tampoco es merma notable.

En ediciones pasadas (anoté al menos las tres últimas), el Polémico Premio era otorgado a dedo (o por la cara, si preferís) a autores próximos (se sospechaba) a los mandamases del Polémico Premio. Importaba un bledo (o carajo, si os parece mejor) la calidad del texto vencedor, así como su trama. Lo importante era soltar los eurazo$ del montante del Polémico Premio al Tal o al Cual y ¡a vivir la vida!, que son unos días.

Además conculcaban sus propias normas con total descaro; el Polémico Premio debía presentar una lista de finalistas para luego entresacar un ganador allá por Octubre, tras cerrar la presentación de textos meses antes. Sin embargo, en estas últimas ediciones el vencedor (con ausencia de finalistas, como especificaban sus Bases) era anunciado al mes después del cierre de entrega de manuscritos. El afortunado aun posaba feliz (pen$ando en lo$ eurazo$ recibido$) junto a su mamotreto. Que no leía nadie, por otra parte.

La que quedó vencedora; escrita
y anunciada su publicación mucho
antes, alguien debió decidir que,
desde esta plataforma, le iría
algo mejor...
 
Si al Minotauro mitológico le dio matarile TESEO (fue él, ¿no?), al parecer al Minotauro Literario lo ha asesinado la larga estela de polémicas y desafecciones que, desde el ciberespacio gibsoniano ha ido recibiendo. Hincaron banderillas mil irritados autores que probaban suerte (el $uculento montante) y lectores de buena cepa que apreciaban en la elección de los ‘ganadores’ (cualquiera fuese su sexo) un TIMO-TONGO monumental, ofensa digna de hundir hasta la bola el estoque en el lomo fraudulento del piojoso Minotauro.

Repito: es lamentable que algo que podría haber dado brillo y esplendor a la literatura de fantasía o ciencia ficción patria, ganándose merecida reputación entre otros concursos mundiales de parecido estilo, haya terminado siendo un sucio novillo de trapicheos y mamelas que ha beneficiado oscuramente a unos pocos (algunos aún afirman: grandes mediocres) en desprecio de otros muchos que sí merecían el premio. Incluso el galardón de haber participado en algo honroso que enaltecía el género, hasta la literatura.

En cambio, el MANOLETE de los escándalos ha apuntillado al Minotauro Literario. A ver si resucita, en condiciones mucho más decentes y saneadas.

lunes, 3 de septiembre de 2018

¡HEY HEY! MÁS DE 500 MIL VISITAS EN ESTE BLOG — ¡MACKNÍFICO!

Los números cantan; ´nuff said. El transcurso del tiempo
ocurrido hasta llegar aquí, junto a la diversidad de

temas tratados, conforma un peculiar abismo...

A pocos días de celebrar el noveno aniversario de Una historia de la frontera, el epígrafe que resume las inquietudes de mi producción, gráfica y/o literaria, me sorprende ver que el contador presente en la página muestra: ¡más de quinientas mil visitas! Y eso que no tengo en el apartado Seguidores a seiscientos o setecientos, cosa harto deseable, pues esto ayudaría que las cifras fuesen mucho más altas, llegándose a ellas en un tiempo que se me antoja record.

Así que debo atribuir que se ha tratado de la sucinta calidad de los textos expuestos, junto al interés que la materia tratada contenía, lo que ha atraído, desde esa vasta nebulosa que podemos antojar es internet, a una masa de curiosos que esperaban encontrar en mis digresiones aquella información, o aun ocio, que andaban buscando. Incluso ha podido darse la suerte de que han hallado más (¡confío nunca menos!) de aquello que esperaban contendría el comentario.

Hasta a esta bizarra joven hay que
darla las gracias por obtener tal
cantidad de visitas
Esos quinientos mil visitantes han podido visionar, junto a esa pista o detalle incluido en el texto, la extensa y hasta tortuosa actividad desarrollada durante estos años. Con una constancia muy regular, además. No ha sido empeño baladí ni cosa mínima-nimia. Tampoco no siempre he acertado o estado a la altura de algún estándar, personal o comúnmente aceptado, en mis apreciaciones. Cosa empero comprensible por la falibilidad del ser humano, mas sí puedo afirmar que me he esforzado en dar lo mejor. Puede verificarse simplemente ojeándolo, al ser imposible hojearlo, debido al formato electrónico del blog.

Imagino que es motivo de modesta celebración estos quinientos mil largos. Bueno, lo que de verdad cuenta es que el contador sigue avanzando. Espero que el millón se alcance antes: no pase casi otra década para llegar a esa impresionante cifra. Gracias por la constancia.