viernes, 20 de mayo de 2022

RELACIONES EXTRAÑAS — FEAR AND LOATHING IN MARS

 

Portada. Entre lo llamativo del
libro, está el esfuerzo por
demostrar que la luz se
puede superar en viajes
interplanetarios. Una
obsesión del género

PHILIP JOSÉ FARMER, habitual de este espacio, desde 1960 ofrece un pequeño surtido de enfrentamientos del Hombre contra el Espacio, la última frontera trekkie, y sus paisanos. Lo aborda no como, por ejemplo, ROBERT A. HEILEIN, desde un aspecto épico-militarista donde inserta apreciaciones sociales, sobre cómo la Sociedad ha ido revirándose alrededor de una idea que derriba previos convencionalismos para crear nuevos. Farmer, como siempre, aporta un granito de desinhibida irreverencia, tocando cuestiones sexuales y, otro aspecto peculiar, el lenguaje, sea oral, sea escrito.

Es esta novela en realidad recopilatorio donde desentona el cuento del náufrago JONES, recreación a lo Farmer de JONÁS y la ballena. Ni siquiera encaja bajo el epígrafe general de las “extrañas relaciones” que se sostienen con alienígenas, o, en ese caso, con una IA comunista (rusa o china), un depurado de las tensiones de la Guerra Fría de su época. No hay una verdadera ‘relación extraña’ entre el hombre y la máquina, sino el trabajo de desatornillar un par de placas.

Acaso comparte con el primer relato, Madre, el que el protagonista (con vagos rasgos de héroe) es individuo de débil carácter maleable, al que los acontecimientos ponen en la tesitura de ser un hombre hecho y derecho, o un pelele manipulado por cualquiera, acobardado por la adversidad, por mínima-nimia esta sea. Jones, empero, pasado el primer soberano ataque de pánico y la aceptación de que sus problemas proceden de SU carácter, de una absorbente educación materna, a la que entregó voluntariamente mucho de su personalidad, con nuevo, que no renovado, coraje sale del brete, hasta dignamente.

PHILIP JOSÉ FARMER a edad
madura; en este manuscrito, ya
lanzado, intenta explicar cómo
funciona Dios y nos influencia.
Por romper iconos, no quede

El protagonista de Madre no. Desde el primer momento, le retratan como un gualdrapas que busca en el whisky y su entorno pretextos para no tomar decisiones que son de su exclusiva competencia. Su madre, viendo que el “niño”, encima tenor estelar reputado, no reacciona, lo recoge una vez y otra hasta enrolarlo en su expedición por esos perdidos Mundos Exteriores a ver si supera, al menos, su divorcio. Mas termina mal la cosa. Porque donde naufragan, unas conchas vivientes los fagocitan.

El entorno de cálido útero donde nuestro tenor va perdiendo la entidad, el pelo y la figura termina antojándosele bendición, porque sus necesidades están cubiertas por el ente que le abdujo. Tanto “simpatiza” con el engendro que acaba teniendo “hijos” con ese ser, de sexo hembra, y que le necesita para su peculiar modo procrear.

Todo eso es el ariete como el inconformista Farmer golpea los convencionalismos forjados por SAN ISAAC ASIMOV, al cual cito por ser como el patrón del principal representante de ese movimiento inmovilista, en que la ciencia ficción se ajusta a determinados parámetros victorianos morales que halagan a la Sociedad de su tiempo, además. Evitemos las estridencias. Pasemos inadvertidos. Sigamos con nuestros robots e imperios. Estamos satisfechos en este patio trasero donde las Literaturas consienten vivamos. Fijémonos en el género policíaco. Procura no excederse. Así, las Mayúsculas Literaturas no nos aplastarán mediante las salvajes críticas de sus revistas especializadas.

Portada foránea (de tantas). 
Parece hacer alusión al último
relato del libro, recopilatorio
de textos cortos

Farmer desafía. Insta a romper moldes a quienes le lean y compartan algunos de sus criterios para rasgar el viciado velo del tema clásico del género, regenerándolo. Habla de la cobardía. Del sexo. Del sexo con alienígenas. Establece imágenes uterinas de protector calor. Provoca al sedentario moralista de su tiempo con una visión distinta del contacto con aliens. Pues de eso también va este Relaciones Extrañas. De cómo será el Contacto, cuando pase el shock del Contacto en sí. Y no a escala gubernamental o mundial. Sino desde el mundano cariz precario humano, de individuo a individuo.

¿Habrá pax, concordia, mestizaje, o como le sucede al ‘hermano’, violencia y asco visceral producto de nuestros atavismos genéticos? Veamos la obra así. Y pensemos en su época de publicación y los obstáculos que, sin duda, debió vencer hasta ver la luz.

viernes, 13 de mayo de 2022

GUÍA PARA EL HOMBRE CASADO — BOBADA CON INTERESANTES MATICES

 

Afiche. La crisis de la madurez
y todo eso durante la guerra de
Vietnam contemplada desde la
bianca perspectiva de unos
cuarentones desorientados

La película es verdadera ñoñería, inofensivo producto cómico-estadounidense de Década 60, imagen de un país que se tambaleaba, empero, en el mundo real entre las secuelas del magnicidio de JFK, Vietnam y los disturbios raciales.

Presenta a WALTER MATHAU como arquetipo del norteamericano de entonces: hombre residente de urbanización, en apañada casa respetable con piscina, biancos vecinos de estatus socio-económico medio-alto, ajenos a toda la turbulencia de los disturbios, Vietnam y JFK. Votan a LYNDON JOHNSON. Les resbalan los líos, porque son de teflón. Tienen tangencial trato con otras razas, contra las que, a priori, nada tienen… mientras vivan bien lejos de su excluyente complejo. Un paraíso de industriosos calvinistas que sin embargo anhelan disfrutar la infidelidad conyugal para sentirse vivos.

Por tanto, Mathau, asesor fiscal de media edad con la oficina en algún importante edificio de Los Ángeles, un pequeño surtido de secretarias de sujetadores como cabezas de misiles nucleares resaltados por ajustados jerséis, y faldas cortas como las que encajan las cimbreantes caderas de la atractiva mecanógrafa, se deja aconsejar por un espabilado amigo-y-vecino experto en infidelidades matrimoniales. Abogado de atlético atrayente, la labia ya le viene de fábrica.

Considerando que este matrimonio iba bien, no
sé a qué WALTER MATHAU se busca una
complicación extramarital que luego ni consuma
ni le apetecía

Desmenuza, mediante anécdotas que sufren distintos maridos lanzados a las aventuras extramatrimoniales, qué procedimientos el cauto adúltero debe seguir para evitar un costoso divorcio. Que si alejados moteles, que si camisas de repuesto en el maletín (ese donde TONY STARK guardaba su flexible armadura), locales oscuros donde reconocerle sea del todo/completamente imposible… y, sobre todo, respetuoso tacto con la prójima.

Porque el matrimonio de este asesor contable no naufraga; ni atraviesa ninguna mala racha. Casado con una buenorra MILF, ésta le proporciona todo cuanto la esposa (y más, de los sesenta) debe haber dispuesto para cuando el agotado oficinista regrese: periódico, combinado, sillón para caderas cómodas, TV, y prepararse para dormir, reponer fuerzas, y así enfrentarse a otro bianco mundo-decorado donde los negros venden flores o lustran botas. No ocupan el importante despacho contiguo a nuestros protagonistas.

La dolce vita norteamericana, ajena a lo que
pasaba chungo a tres calles de distancia

Protagonizan los episodietes de cómo librarse del marrón del divorcio distintos actores cómicos, que hoy día ni Wikipedia conoce. Intuyes su relevancia por cuánta atención les presta la cámara. Y, valorando sus actuaciones, asusta pensar en los chistes o sketchs de su repertorio. Porque gracia, tienen la de las avispas: en el culo.

Y esa es la parte grotescamente boba de una cinta que, si no la ves, nada pierdes, aunque destaque esa falsa realidad publicitario-propagandística de que en USA se vivía de puta madre magistral mientras respetasen una clasificación medieval de castas donde, aun biancos, judíos, irlandeses-católicos, o hispanoamericanos, podían ser tan vapuleados como los afros. Sin duda, gran parte de Occidente picó el anzuelo; se lo tragaría aún la URSS, esa tan ¡ensalzada! por los ministros comunistas comejamón.

¡Ha llegado el gran momento anhelado por el
protagonista! Y ¿qué sucede a continuación? ¡Un
descubrimiento que lo arroja en brazos de su
familia
in saeculae saeculorum! Un final Disney,
si se quiere etiquetar así. La moral triunfante

El otro gran GRAN detalle está en los dormitorios: las parejas duermen en camas separadas. Sin embargo, cuando los adúlteros “adulterean”, disfrutan en amplias camas de matrimonio (hay una excepción, no obstante). Es sigul de la peculiar moral sexual de esa Norteamérica de triunfadores biancos protestantes. El sexo es cosa alienígena practicada por correo, estando mal visto que un matrimonio con todas las de la ley yaciera en el mismo colchón. Hollywood parece fiaba para la reproducción o mucho en la intervención del Espíritu Santo o en la cigüeña. Trasladaba que los morales norteamericanos no necesitaban del coito para multiplicarse. El FBI distribuiría niños...

Por supuesto, todo concluye en una moralizante moraleja que refuerza la fortaleza de la familia, institución muy complicada-vapuleada en los Estados Unidos de la Pornografía.

viernes, 6 de mayo de 2022

CRÓNICA DEL REY PASMADO — Y NO ES KULL, ESTA VEZ

 

Una de las tantísimas portadas
de una novela que examina la
carnalidad, el ocio, los rigores
morales y las hipocresías que
pueden envolverlos, para mal

La amena obra de GONZALO TORRENTE BALLESTER podría definirse como “novela histórica para flojos” de no comprenderse su satírica estructura, digna del teatro: dos hablan (mucho) en un despacho. Sin embargo, la historia toma esa dirección porque lo a dilucidar debía aclararse en despachos. Hasta contiene vago sesgo fantástico, con la aparición del DIABLO en un segmento del relato.

Situémonos: estamos en la Corte de FELIPE IV, o sea, cuando ALATRISTE. Aunque no citen al monarca explícitamente, refieren dos sucesos importantes de su reinado: la crítica llegada del oro de las Américas, y la victoria del Sitio de Breda. Esto permite garantizar se trata del Cuarto Felipe. En la obra, Su Majestad ha estado de daifas esa noche, obteniendo carnal desahogo, y ahora toca volver a un palacio real que es su dorada prisión. La noticia del esparcimiento incendia Madrid de comentarios y chismorreos.

Garlando con su decrépito y anciano confesor, quien estorba, y mucho, a las implacables y vehementes mentes inquisitoriales que acosan al monarca en lo referente a la pax de su alma y estricta moral (llegando a cohibirlo con intensos miedos al Infierno y demás disparates), por ser mundano hombre tolerante, comprensivo con las regias flaquezas de la carne, el Rey le dice: “No me dejan los que mandan”, y este “no me dejan” era ver a la Reina en traje de nacer, deseo del monarca que nos parece de lo más natural.

GONZALO TORRENTE
BALLESTER con esa imagen
depresiva de la Generación
del 98 que parece no podemos
sacudirnos

Mas lo importante está en ese “no me dejan”. El (insensato) republicanismo siempre está con que la Casa Real es tiránico monstruo que hace y deshace a su antojo, en plan ENRIQUE VIII. Su voluntad y deseos por encima de las necesidades del país o la salud del Estado. Nuestro orden Constitucional (ese que quieren cargarse para imponer no sé qué aterrador despropósito republicano), las funciones del Rey están muy medidas y poco creo que, aparte de caprichos más/menos censurables, pueda influir en la política nacional. Para desgraciarla está ya la actual caterva despreciable de políticos (enterados, vividores, apalancados-subvencionados) que para nuestro mal nos “gobierna”.

Esto desmonta por completo la perversión de que el Rey organiza todo asunto de Estado. Informado debe estar. ¿Influye, o sea, ordeno y mando? Lo dudo muy mucho.

Torrente Ballester escribe lo que podríamos considerar, incluso, un pequeño EL NOMBRE DE LA ROSA, porque hace mordaz crítica a la subyugación de la razón y el individuo a la Iglesia, su Credo, la Voluntad Implacable del Altísimo. Temen que, al ir de putas el Rey, el intolerante Pancreator castigará al país con diversos desastres, pues ha pecado (que para eso Dios es padrino del monarca, por Él designado). Corre el inquisidor como loco al despacho del VALIDO (el CONDE-DUQUE DE OLIVARES) y al Tribunal del Santo Oficio, como por las calles de la Villa, intentando montar mini-autos de fe para aplacar al Creador y alejar Su inexorable punición.

Lienzo de FELIPE IV, rey quizás
incomprendido, minusvalorado y
tomado a broma cuando se tratara
de personaje opuesto a su leyenda
negra. Y protagonista de la novela


Como el Diablo dice a su interlocutor monacal: a Dios no le importan esas mierdas. Vigila cuestiones más graves, de índole espiritual (la hipocresía, por ejemplo). Mas “los que mandan”, extorsionados por la supersticiosa presión de la otra gran lacra fanática que ha sufrido España (junto al comunismo: una Iglesia autoritaria), encuentran inexcusable el deseo del rey, víctima de una restrictiva política matrimonial basada en que el coito es mecanismo para la procreación, nunca el gozo, y el sexo no puede ser mero solaz, incluso entre esposos. Sino obligación con el “creced y multiplicaos”.

Esto aflige al Valido, que piensa que su deseo de holgar con su señora sin preocupación otra que satisfacer sus mutuas ansias lo castiga Dios con la esterilidad. Así perturba la religión nuestra conducta. Es esta novela, por tanto, repaso a las gazmoñas costumbres sobre las relaciones adultas en el siglo XVII, divididas entre lo que el cochino vulgo podía hacer, y qué no sus excelsas Señorías.

viernes, 29 de abril de 2022

LOS INTOCABLES DE ELIOT NESS — SEDUCTORA FICCIÓN DE LA FEA HISTORIA

 

Icónico afiche de un clásico que sigue
el patrón piramidal de FRANK
FRAZETTA para destacarse.
Historia de hombres íntegros, que
nunca están de más

Suelo, tras un comentario literario que tenga su versión de cine, escribir la reseña de tal adaptación. Empero, en atención a una justicia elemental, no puedo hablar de la cinta de LA SOMBRA porque no haberla visto entera; y los fragmentos “catados” durante estos años, no me permiten hacer una crítica honesta de una película que encuentro, a priori, deplorable, o deleznable.

Mas acude en mi rescate un digno ejemplo de la época en que nace La Sombra, llena de violencia, turbulencias, corrupción y ese inalterable estado del ser humano de hacer justicia donde fracasa la ley. Un mesianismo inherente a nuestra civilización pide un héroe que acuda a socorrernos armado con dos infatigables e infalibles calibres .45.

BRIAN DE PALMA recrea con lujo el período de AL CAPONE, teatralizando cómo sus viscosos tentáculos criminales oprimían Chicago, extendiéndose gradualmente a diversos puntos de Norteamérica y Canadá. Además, viste de glamouroso Armani a un ‘primerizo’ KEVIN COSTNER que encarna al Agente Federal Eliot Ness, quien lideró, durante la Prohibición, la cruzada contra Capone y su imperio, tanto en la realidad, como en este exitoso filme, que explora valores como la camaradería, o la lealtad, como en la serie, poniendo siempre en serios bretes a Capone, quien se atrevería a amenazarle de muerte con frecuencia e incluso asesinar a uno de los auténticos Intocables.

Un opulento e irónico AL CAPONE se pavonea
ante una prensa rendida a sus extravagancias, que
disimulaban un imperio del terror y la muerte

Para su tranquilidad, a las ‘sensibilidades’ ‘pacifistas’ (las que luego no entienden de fosas comunes en Ucrania) les conviene entender Los Intocables, o cualquiera similar, en clave de resarcimiento... si pueden. De Palma transmite el mensaje combinando el esmerado escenario con unos estilizados planos que suavizan la fuerza de la violencia que debe mostrar (como hace en el logrado tiroteo en las escaleras de la estación de tren). Es fuerte cuanto sucede, mas está filmado de tal modo que rechaza efecto adverso. Los ajusticiados por Ness o STONE son además sujetos tan malcarados-perversos que se lo merecen. Ahí, De Palma recurre al viejo truco de las viñetas: presenta al malo no como un refinado banquero, o un atractivo playboy, “gente bien” (como suelen ser, excluyendo —de momento, ¿vale?— a los manguis del barrio, que ya les conocemos), sino a individuos de arrabales deprimidos que, aunque vestidos de seda, salvajes se quedan.

Y, por otro lado, un grupo de mosqueteros que
nadie quería en Chicago, porque la siniestra
prosperidad de Capone llegaba a las más altas
esferas sociales y políticas, combatía al ganster

Parece ninguno, o pocos, de los hechos rodados concuerdan con lo sucedido en la ramplona Historia, aunque en este caso sucedieran unas dosis de violencia y tiroteos inhabituales. La lucha contra el sifilítico Capone llevó tiempo (mas enjaularlo en Alcatraz no detuvo su imperio ni su expansión. FRANK NITTI, o LUCKY LUCIANO, algún “subalterno” de confianza, heredó la organización, haciéndola medrar). No obstante, De Palma lo comprime en dos horas y unas semanas subjetivas de celuloide para dar agilidad al trámite, procurando sea algo dinámico, visualmente llamativo, que perdure en la retina, como en la memoria la BSO de ENNIO MORRICONE. Consigue sus objetivos de pleno, donando encima a SEAN CONNERY (de carrera revitalizada gracias a LOS INMORTALES) uno de sus mejores papeles. El excesivo ROBERT DE NIRO también contribuye a magnificar el espectáculo.

Los Intocables adquieren volumen gracias a la interpretación de Connery. Es pura gesta masculina (las femirulas no tardarían un instante en tildarla de “tóxica”, cómo no) al mejor estilo western: Ness llega a Chicago, entabla sus tiroteos, establece indeleble la supremacía de la Ley sobre el caos delincuente de Capone.

Un memento para la historia particular de los
Intocables

El espectador, de nuevo, obtiene esa sana sensación de catarsis que nuestra estresada Sociedad necesita con regularidad, pues nos hastía ver cómo los malos de continuo se salen con la suya. Existe una Faceta del Prisma Universo donde, sí, ajá, les ajustan las cuentas. No es preciso intervenga un misterioso enigma que se desliza entre las sombras más compactas arrastrando tras de sí una risa psicópata. Un abnegado funcionario puede hacer espléndidamente ese trabajo, contando con competente ayuda, claro está.

viernes, 22 de abril de 2022

LA SOMBRA nº 2 – LOS OJOS DE LA SOMBRA — ¿QUIEN CONOCE…?

 

Portada "clásica" que parece más
adecuada a una publicación de terror.
Adrede he obviado personajes
pulp
previos a los aquí citados, por estar
 éstos más centrados en el momento 
histórico en que se crearon

Resalta un aspecto irónico en la creación de estos personajes pulp: DOC SAVAGE y La Sombra. Nacen en plena Gran Depresión. Bandoleros como BABE FACE NELSON o JOHN DILLINGER esquilman la andrajosa Norteamérica que, con dificultad, intenta superar el atolladero económico en que un alocado esplendor desmedido, una compulsiva convulsión fruto del ansia por superar el trauma de la Gran Guerra, les ha metido. En esa vorágine de atracadores que se entienden distorsionadas versiones del ya de por sí deformado ROBIN HOOD, porque zurraban a los opulentos banqueros que expropiaban granjas y arruinaban vidas, Doc y La Sombra combaten versiones más/menos fantásticas de CAPONE, NITTY o PRETTY BOY FLOYD. En las radios, la siniestra carcajada de La Sombra apabullaba a esos villanos de mentirijillas, mientras en la realidad el FBI de HOOVER era el que eliminaba a los criminales reales.

Y he ahí la ironía: ni Doc ni La Sombra participaron, por separado, en una acción en la que encarcelaran a esos nombres dueños de ostentosos titulares, que encandilaban a la hambrienta nación. La Gran Depresión tiene este sugerente cariz de escapismo que no creo hayan explorado ampliamente. Cuanto peor estaba la cosa, cuanto más exigían al ciudadano que se afirmara a la tierra, más se perdía en limbos justicieros, anhelando por fin ver cómo los que les puteaban día-a-día recibían su más que merecida paliza.

WALTER GIBSON, alias
MAXWELL GRANT, exhibiendo con
orgullo su record del millón largo
de palabras anuales. Un pildorazo
letal para los flojos de la literatura
"que escriben un ratito, como debe
ser". Redomado vago pretencioso

Parece ser que es durante momentos tenebrosos de la Historia cuando más/mejor prosperan las historias fantásticas-de ciencia ficción. Ejemplo “clásico”: en lo más oscuro de la Edad Media y sus excesos feudales, surgen los Mitos Artúricos. Una (contra)medida sobre una ejemplarizante Corte y su Monarca que debía inspirar a los nobles y reyes de la época a mostrar humana dignidad y clemencia con el maltratado vulgo.

Así pues, ausente la prosperidad y con el crimen rampante, irrumpen los personajes pulp y sus derivados del TBO: SUPERMAN, BATMAN, THE PHANTOM… que, a modo, son cameos tanto de Doc Savage como de La Sombra.

Y esto hallará el lector que, libre de prejuicios (sobre los que acumula el pulp puede uno extenderse, criticando la cortedad y falta de respeto que la Literatura siente por el género), se sumerja en las páginas de este relato escrito por WALTER B. GIBSON bajo pseudónimo de MAXWELL GRANT, quien entregaba quincenalmente su novela de La Sombra, aparte de los guiones radiofónicos y el material anejo que fue surgiendo para explotar al personaje.

[Todo escritor serio enseguida entenderá qué significa escribir más de ¡cien mil palabras! mensuales. Sentir escalofríos es poco. Y, aun así, Grant mantuvo durante casi trescientos números el ritmo. Desprecian las elites tal ingente capacidad laboral, porque lo suyo es escribir “a ratitos”, cuando es lo que más debieran encomiar.]

A diferencia de DOC SAVAGE,
LA SOMBRA difiere bastante
 trabajo en sus 'ayudantes',
como HARRY VINCENT,
el "aliado rehén"

Los ojos de La Sombra permitirá al lector descubrir que, frente al colorido dinamismo protagonista de Doc Savage, La Sombra anticipa los climas de suspense y misterio que luego han beneficiado a Batman. La Sombra es un ente, un miedo cerval, un pánico, mito-realidad; se desliza por lo tenebroso de callejones y habitaciones, aterrando a sus despiadadas víctimas. La Sombra tiene su archivillano, ISAAC COFRAN, cuya suerte e ingenio permiten eluda las garras del misterioso justiciero cuya intensa mirada descubre, paraliza e induce confusión y pavor a quienes persigue.

Contiene también Los ojos de La Sombra una pizca de misterio sobrenatural. Un grotesco engendro se mueve por remotos bosques a lo LOVECRAFT hasta que logra La Sombra eliminar su amenaza. Mas lo que el lector avezado va a destacar es el contraste entre el luminoso EL HOMBRE DE BRONCE, dechado de recursos y facultades, y La Sombra, enigma que rebulle en la parte más negra de los escenarios, deleitado con el miedo que induce a los que hostiga con sus .45 listos a ejecutar... cosa que rara vez hace, esto es.

viernes, 15 de abril de 2022

SUNSHINE — OCHO NEGRITOS

 

Afiche. Pese a esa foto de grupo,
esto no es como
LOS GUIARDIANES
DE LA GALAXIA. Va más de
ciencia, que de peleas estelares

El principal (si no único) atractivo de esta cinta de DANNY BOYLE está en la distopía climática que origina la trama, una que desdeñan los ecologretas (esa gente tan ruidosa, tan “preocupada” por el Cambio Cli que AHORA callan sobre la guerra rusa —por estar sobornados en rublos su movimiento, esto es—) en sus catastróficos paneles gubernamentales financiados por la ONU, y que podrían ser asimismo fraudulentos, por discriminar aquellos estudios que cuestionan sus alarmismos: un Invierno Solar.

No es tan descabellado como pudiera parecer. Los escenarios concernientes al Sol son tres: el primero que se hinche de golpe y nos engulla, o abrase con devastadoras ráfagas de energía; otra es ésta: que se enfríe y encoja de tamaño. La tercera son enormes oleadas de llamaradas, que achicharrarían los satélites en órbita, sus primeras víctimas. Luego debilitarían el escudo electromagnético terrestre, exponiéndonos a radiaciones cósmicas y tal. No adquiriríamos superpoderes, empero, de soportar su flagelo.

El Invierno Solar lo refrescan los astrofísicos con cierta periodicidad. En especial, cuando abundan las manchas solares. El Sol asimismo sufre periodos estacionales. Tiene inviernos y veranos. Cuando los astrofísicos refieren de invierno en el Sol y manchas, medio van pronosticando que su brillo puede menguar y esto podría ser, si no definitivo, de muy larga duración.  El astro rey es máquina que puede desajustarse con sorprendente rapidez, pese a ser una estrella burguesa que suele comportarse con decente regularidad.

Parte del elenco. Todo inclusivo, como debería
ser normal, y no la moda de la actualidad. Eso
sí: demasiado guapos, cuando te pones a pensar
en científicos estilo
THE BIG BANG THEORY

Boyle dirige por tanto la gesta consistente en enviar al debilitado Sol una expedición con una gigantesca bomba atómica que, detonada en el núcleo del astro, lo revitalice. Escasas posibilidades de éxito. Mas conviene probarlo, porque la Tierra vive un agudo periodo glacial, la bestia negra de los ecologretas. Para ellos todo es calor Calor CALOR petroterrorista plásticoderivado. No les hablen de glaciaciones. Pueden salir mal heridos.

Lo que manipula Boyle, para dinamizar una escueta y tediosa cinta de hard science fiction (léase: fracaso en taquilla), es el problema de contar una historia “del espacio” evitando tópicos. DAVID TWOHY lo resolvió mediante RIDDICK. Boyle elige otra solución que esquive ALIEN, EL OCTAVO PASAJERO. Es la putada que hizo RIDLEY SCOTT al cine “de naves”: en un espacio claustrofóbico, meter un ente asesino que acecha por el tétrico laberinto de pasillos y compartimientos. Hizo canon. Toda película parecida debe tener su monstruo, sus suspenses, sus sustos, su desglose de descripción psicológica de las víctimas-tripulación, un final que, a ser posible, incluya un Big Bang. Boyle no puede superar el paradigma. Le subyuga.

Sí-señores: ¡el CAPÌTÁN AMÉRICA sale en
esta cinta también!

Para intentar no obstante “innovarlo” recurre a la religión. A los muchos problemas que un fallo inintencionado va deteriorando a la ICARUS II, le suma un fanático religioso, con el trastornado cerebro chamuscado, quien ha decidido, en su solitario delirio de anacoreta involuntario, la Humanidad merece morir de frío. Sabotea ambas misiones, profiriendo sandeces sobre el Apoqueclipse, su charleta con Dios, qué justo es matarnos.

El asunto tendría interés de no abordar otro tópico. El Hombre es criatura tan débil e inestable que necesita creer en un Poder Superior (de innumerables nombres) para tratar de afrontar la existencia como soportarse a sí mismo, o justificar sus crímenes (llámense Cruzadas o Yihad). De modo un tanto sesgado, aun a desgana, sospecho, Boyle explora esta vertiente de nuestro espíritu, que se enajena con Dios, y termina creyendo existe una íntima relación directa entre el Criador y su siervo. Mas los ya comentados mecanismos del cine de este estilo anulan la intención “didáctica”, encajando, por tanto, en el canon.

El Sol como sigul de Dios. ¿Cuántas religiones
no le tiene por principal deidad? Aquí, obsesiona
a más de tripulante hasta extremos asesinos

Por mi parte, creo que meter a un fanático religioso fue absurda medida desesperada en ese (loable) esfuerzo de desmarcarse de Alien, pues: ¡acabó copiándola! Contemplado el conjunto, y sin ese sujeto, Sunshine habría sido todavía más aburrida de lo que, a priori, termina manifestándose.

viernes, 8 de abril de 2022

LA ÚLTIMA ASTRONAVE DE LA TIERRA — DISTOPÍA PARA PIJOS

 

Enésima sugerente portada de la
colección de Martínez-Roca. 
Podría ser la primera novela de
este autor, empero ese final no
tiene perdón ni de Dios ni de
la computadora que, en el
relato, oficia de Papa. Nefasto

La función principal de la derrotista distopía, por arte consciente o subconsciente, es presentar una reflexiva faceta de cuán mal va a ir el futuro, más/menos próximo, sobre fantasiosas especulaciones hechas por el escritor; acaso, en proporción mínima-nimia, teoriza sobre sucesos de su cotidianeidad. Es labor de CASANDRA, la sibila troyana a la que ignoraron, por estar maldita, cuando auguró la caída de Ilión. El escritor de ciencia ficción, pues, arroja sus runas, escribe 1984, y poco a poco, esos elementos empiezan a encajar hasta convertirse en realidad. Cómo es eso posible, es fatal misterio.

Otra función de la distopía es convencer al lector que el héroe será derrotado, aunque gane importantes batallas. Se enfrenta a un titánico monolito: el Estado. Cuenta con infinitos y aplastantes recursos para acabar anulando al rebelde. Hasta GABRIEL T sabe que no podrá derrocar al Socialismo Pragmático, por fuerte que le arree en ocasiones. WINSTON SMITH, ¿cómo termina, pese a no ir pegando tiros, o poniendo bombas, en plan V, de V DE VENDETTA? Amando al GRAN HERMANO. Absorbido por el Estado.

Y, aunque el opresor cayera, su sustituto, pese a un posible aspecto más benigno, buscaría sus formas de oprimir, abortando por tanto esa conquista de la libertad absoluta que el rebelde persigue. Quizás la búsqueda sea la auténtica libertad, no conseguirla…

Este señor tan mayor es JOHN
BOYD, veterano de la Segunda
Guerra Mundial. La impericia no
dispensa algunos dislates que 
contiene esta
opera prima suya

JOHN BOYD escribió la enésima distopía, su primera novela, aunque incluye tales elementos en la narración que, la hostia, ignoras si, al final, estás leyendo sobre una confusa ucronía en realidad. Cita a poetas del XVIII (a cuenta del romance que teje para HALDANE IV y la poetisa HELIX). Empero, a continuación, te dice que es 1859. Luego, se retrotrae a el Hambre, época misteriosa de antropofagia, a viajes estelares, a superar la velocidad luz, a colonizar remotos Mundos Exteriores, como Infierno, terror capital del relato, a los prodigios científicos de FAIRWEATHER I. Esta incapacidad de precisar si lees ucronía o distopía induce tal grado de anarquía que va menoscabando la obra. ¿Es, finalmente, mezcla de ambos? ¿Una distópica ucronía? No lo tengo aún claro.

Porque no es el único defecto de una obra de pésimo remate, aviso. Boyd nos detalla la “imposible” unión de dos especialistas de ramas de estudios opuestas. Haldane es matemático. Helix, poetisa. Uno y otra deben emparejarse con miembros de su colectivo. Consideran dará mejores individuos, por selección genética. El mestizaje: crimen estatal.

Así lo ha dispuesto el regente Triunvirato de Sociólogos, Psicólogos e Iglesia (una católica futurista, al parecer, pues tienen un Papa-computadora) pensando obtendrán la perfecta ciudadanía del perfecto Estado. Existe un légamo de proletariado (cuyas condiciones se nos hurtan; les estiman como subhumanos) y sólo las clases de especialistas gozan de varios privilegios en un mundo superpoblado (otro crucial detalle sobrevolado).

Un mezcla de profesionales acarrea, entre otros castigos físicos y sociales, el exilio a Infierno, planeta congelado allá donde YODA sentó la era. Y esto sucede entre Haldane y Helix: amor prohibido, embarazo inesperado. Condenados al infierno gélido.

Otra de sus novelas. Espero que
se desenvolviera mejor que con
la de la nave reseñada

La última astronave de la Tierra, pese a estos defectos, funciona bien hasta el momento en que deportan a Haldane. Es cierto que, por detalles sueltos, intuyes su futuro allá, mas una vez aterriza allí, la historia alcanza tal grado de absurdo delirio que sospechas que Boyd, pretendiendo desmarcarse de otras distopías, como LOS AMANTES (a la cual debe mineral, y en cantidad), proporciona justo lo opuesto a lo que esperas del subgénero: ¡la victoria sobre el Estado opreso! Pero triunfo… ¡de qué inefable modo! Aun el transgresor PHILIP JOSÉ FARMER respetó la fórmula. Boyd, en cambio, se echó p´adelante resolviendo el relato de forma abominable. Recomiendo, por tanto, al caveat lector deje de leer una vez destierren a Haldane. Todo lo importante, e interesante, concluye ahí.

Un dramático final “usual” ajustaba mejor al romance que Boyd desmañado relata.

viernes, 1 de abril de 2022

WANTED: DEAD OR ALIVE — PARSIMONIOSO CAZARRECOMPENSAS

 

Adiche. La promesa de tipo
duro-acción adrenalítica que
desprende pronto queda 
defraudada

El principal problema de esta película es que es lenta hasta casi extenuarte. En manos más capaces que las de su regidor, GARY SHERMAN, hubiese sido uno de esos reaganianos hits estilo ARMA LETAL o JUNGLA DE CRISTAL. En algunos momentos copia el aire videoclip de un episodio de CORRUPCIÓN EN MIAMI, mas lo que requería era una tajante acción dura y visceral llevada con premura por su protagonista, RUTGER HAUER, como NICK RANDALL

Empero Sherman se recrea en la parsimonia de una aventura con premonitorios tintes terroristas (planean una catástrofe que minimizaría el 11-S 2001) a la que aun Hauer colabora con entusiasmo. Fondón, el holandés había perdido la musculosa corpulencia del replicante ROY BATTY o la del mercenario MARTÍN de LOS SEÑORES DEL ACERO. Semeja un decadente private detective que rememora mejores tiempos y que, de pronto, queda envuelto en una terrorífica historia de la frontera que podría liquidarlo.

Mas insisten en presentarlo un operativo dinámico y, cuando toca, despiadado, que niega lo que al final vemos. Reproduce el que parecía ya el arquetipo argumental del cine de este corte de Década 80, a saber: el funcionario federal defenestrado por un arrogante superior estúpido que malvive en profesiones colindantes con la ley, ora private detective comechocolate fumando en el balcón, o éste más ‘novedoso’: cazarrecompensas.

Quien tiene un amigo... Aunque este amigo, sin
proponérselo, puede ser tan enemigo como aquél
al que encomiendan cace NICK RANDALL

Cuentan que este SE BUSCA, VIVO O MUERTO es enlace, o secuela, de una serie homónima protagonizada por STEVE MCQUEEN que se desarrollaba en el Viejo Oeste, y Hauer descendería de aquél Randall. Randall que, en la actualidad parece, a ratos, BATMAN, pues siempre tiene un cacharro que usa para levantar tapas de alcantarilla, o cortar silicona de cristales, o linterna para avanzar por las cloacas.

Y sin cesar topamos con la parsimonia como todo transcurre. La amenaza terrorista que filman, encarnada por el fanático islamista MALAK (GENE SIMMONS, el líder de Kiss, ¿no?), requiere de contundencia radical para evitar más masacres (porque Malak es el único que se mueve, aun así parsimonioso, sembrando de cadáveres Los Ángeles, 1987) y esto provocaría intensas persecuciones de coches, tiroteos salvajes, a Randall salvando in extremis el día, regalándonos algunas frases chulas de tipo duro habituales a estas cintas. Hace algo. Sin embargo… parsimoniosamente.

El BIN LADEN de este metraje. Por muertos, que
por él no quede. Eso sí, cuando le toca ceñirse a
su catecismo, ¡cómo escurre el bulto! (No así
la menda que la acompaña: quiere Valhalla moro)

La actriz MEL HARRIS no sé qué pinta en la historia, aparte de confirmar la condición heteroX de Randall. Entre que sale poco, su papel impide se luzca, dando un par de besos de buenas noches a Randall antes de que muera junto al mejor amigo del cazarrecompensas. (El cómo lo hace no pienso revelarlo. Ya he reventado suficiente.)

Interesante sí es el argumento: la amenaza terrorista islamista, que quizás en este filme adquiera una tan preponderante como profética dimensión. Cierto que en REGRESO AL FUTURO esbozan a unos activistas libios que quieren uranio para hacer la gran puñeta en alguna parte, de EE.UU., o el planeta.

El único momento intenso de la película, que aun
así no la salva de quedar a corta distancia de ser
como un episodio de
EL EQUIPO A

Mas aquí muestran descarnadas las intenciones del Islam por joder a troche a moche a infieles, escudándose en sus fanáticos del pañolón palestino. Otro instante de perspicacia está en la actitud de cínica hipocresía de Malak en el clímax de su cruzada criminal. Dibuja perfectamente a toda esta patulea de despiadados sujetos. Alientan a la matanza a sus leales, a quienes exige el máximo sacrificio como ineludible etapa de su cruzada, mas cuando les toca sacrificarse, se escabullen cobardes, interponiendo argumentos de todo tipo para no morir. 

Que luego pida la muerte a Randall no encaja con sus actos de poco antes, cuando pudo tener su holocausto al Edén estrellándose contra el depósito de químicos, pero dio el volantazo que “le privó” de su provisión de huríes en el paraíso musulmán. Las causas y sus líderes, siempre dispuestos a ofrendar a todos, mientras ellos se evaden so pretexto de que deben mantener vivo el movimiento…

viernes, 25 de marzo de 2022

EL ENEMIGO — LA SEGUNDA (NOVELA) DE JACK REACHER

 

Portada patria. Aunque escrita en
2004, se remite a 1990, cuando 
se creía que las tensiones de Este
y Oeste Nucleares terminaban.
Mira por dónde: hoy son de
nuevo actualidad

La impresión que transmite la publicidad de la primera película de Jack Reacher es que se trata de una especie de THE PUNISHER, un tipo misterioso surgido de alguna parte con un tormentoso pasado del cual pretende huir, aunque toda suerte de repentinos imponderables le obliga a volver a una senda que considera maldita; sin embargo, con honestidad, acaba admitiendo se encuentra cómodo ahí.

Rompiéndole la cara a la gente, o liquidándolos a tiros. Por ser los malos. Lo merecen. Reacher posee un código ético, o de honor, que establece reglas clarísimas. No las establecidas ora la Ley, ora la costumbre, ora la Sociedad. No-señor: las suyas. Y cuidado con violarlas.

Pues nada de eso, amables lectores, van a encontrar en esta novela del personaje creado por LEE CHILD y que posee varias secuelas. En alguna parte de Hollywood vieron tralla y ahí está: películas y teleserie. Child ha encontrado su particular filón de oro. ¡Quién iba a decírselo cuando empezó a escribir la primera historia!

Vamos a lo importante: Jack Reacher. Ya he destacado que, aunque tipo duro, no es ese expeditivo con el cual no querrías tropezarte, ni siendo bueno. Peor, malo. Porque es intratable misántropo y difícilmente aceptará una disculpa que no comporte hueso roto. Este Reacher: no va de eso. Partir caras, las parte, mas se lo piensa hasta demasiado.

Otra faceta del libro es que Child parece más interesado en desglosar los procedimientos del Ejército norteamericano en determinados aspectos de su funcionamiento, que en contar una historia policíaca con específicos elementos escabrosos que dieran mayor empaque o relieve al relato, con suficiente suspense como para engancharte y continuar leyendo hasta donde resulta, porque es inevitable, menos dinámica o cae directa al tedio.

LEE CHILD, autor de la exitosa saga. Sólo un
escritorzuelo muy cornudo no ve la comodidad
que supone inventarse un buen personaje y que
tenga continuidad. Origina su propio Universo,
y allí, el que manda, eres tú, escritor. Todo está
a mano, sólo hay que ensamblarlo. No como
idear una tras otra novela, con el riesgo de
mediocridad que eso puede suponer

Reacher es un policía militar de una unidad especial. Dispone de ciertos poderes que le hacen entre intocable y con capacidad ilimitada para pedir o investigar. Se encuentra, el 1º de Enero de 1990, con que un importante general la ha palmado en un puticlub muy barato, y además se han perdido críticos documentos cuyo alcance, en plenos coletazos del fin de la Guerra Fría, pueden poner a más de un baranda en serios aprietos.

Su indagación (en realidad, la teniente afro SUMMER que “le encaloman” para que le ayude a orientarse en su nuevo destino, oficial que demuestra la tenaz capacidad propias del héroe, esto es, Reacher) toca la homofobia, las relaciones homoX en un Ejército que las niega, la rivalidad entre distintas Armas y un breve romance interracial, llegando al (deducido por el lector) desenlace que, por mor de su integridad, le degrada a puesto de menor relevancia que el actual. Oportunidades para que se haga el loco y aun ascienda en su carrera, le dan importantes ministros del oficio. Empero se mantiene en sus trece.

La sombra que arroja Jack Reacher (la película) induce desencanto con el Jack Reacher, la novela. Tiene poco del enigmático glamour como le pintan. Es un tozudo investigador a quien un(a) subaltern(a) salva el día, así de claro. Como a CLOUSEAU.

Otro título del autor y el personaje

Mas lo que AHORA hace interesante El enemigo es hallarnos próximos a revivir los tiempos de Guerra Fría que encuadran la novela. La invasión de Ucrania ha roto un montón de frivolidades y la Europa de los Pueblos y la Alianza de Civilizaciones y todo eso, se va al c*a*r*a*j*o. 

Tardará algo el desplome, mas las primeras señales están ahí. Resurgirá el anticomunista que, más/menos, encarna Reacher, y recuperaremos las tensiones nucleares que pensábamos haber superado hace, lo menos, treinta años. En efecto: son estos sujetos los que necesitará la Europa del Bienestar Democrático si quiere sobrevivir a la Rusia que no aceptará una derrota, mientras piensa extender, otra vez, sus zarpas imperialistas, sean zaristas o comunistas, por toda Eurasia.