viernes, 22 de enero de 2021

BILL BARNES Nº 3: EL FANTASMA DE LA NIEBLA — CRÓNICA AERONÁUTICA POLICIAL-PERIODÍSTICA

 

Portada foránea. Aviones extraños,
buques fantasma, fortalezas remotas,
lobbys de enmascarados, acción...
Todos los elementos del buen pulp.
Lo malo es que no entretiene tanto

Al contraste con las aventuras broncíneas de DOC SAVAGE relatadas con magnífico brío por LESTER DENT, quien dejó cátedra sobre cómo redactar eficientemente una historia, o las pretensiones histórico-estilísticas de ROBERT E. HOWARD sobre Remotos Pasados de salteadores bárbaros embellecidos luego por un decadente esplendor impregnado de brujería, esta novela específica de Bill Barnes debe considerarse como un frío aunque prolijo informe policíaco que presentar, más que a un público ávido (o aun necesitado) de esparcimiento aventurero, a un comité de expertos gubernamentales.

Puede darse el factor de que este libro concreto (único que he leído) fuese manufacturado así. Aunque no creo. Las comparaciones que hago con Dent y Howard no son baladíes, pues su prosa no sólo atrapa; contienen elementos narrativos que fuerzan a encariñarse con sus personajes, siguiendo sus lances con toda la fidelidad que la economía permita.

Sin embargo, es personaje refractario Bill Barnes, otro aventurero de las tres mil millas, dotado de facultades intelectuales, más que físicas (comparado con Doc, o CONAN), sublime ingeniero aeronáutico con el riñón bien cubierto, pues, de lo contrario, de su aeródromo no sale más que para abonar huertos. No empatizas con él y menos con su camada de camaradas. Una banda de tíos expertos, leales y feroces en la batalla que, empero en este El Fantasma de la Niebla, cuanto hacen es languidecer en gélidos puertos canadienses y luego groenlandeses, aguardando que Barnes les requiera a la ¡acción!

Empero, BILL BARNES acopió su
éxito y longevidad... a través de la
máquina de escribir de distintos
escritores, todos bajo pseudónimo.
Uno de los prodigiosos artefactos del
insigne aventurero del aire. Lo mejor:
todas estas fantasías han inspirado a
modernos inventores a realizarlas.
Esto es
pulp. No truños góticos inútiles

Sucede después que Barnes debe sacarles del apuro en que se meten, de modo un tanto alocado, mas inevitable. La cosa es que Barnes destaque. Y llega un momento en que anotas que es por cojones, no porque la historia devenga de tal modo que le haga héroe. Tal el caso, que cargue con todo el protagonismo él, en plan INDY JONES, no le busquen auxiliares de relativa (in)utilidad. Pues, luego, estos mendas tampoco tienen tal textura que simpatices con ellos. No son ni RENNY, ni MONK, ni LONG TOM, por citar algunos. No digo ya BÊLIT. Barnes, al parecer, necesitaba una escudería de mecánicos y aviadores de cierto talento aunque situados en reserva, sin estorbar, haciendo considerable bulto, eso sí, por si los rufianes a los que debe combatir le creen poca cosa. Fijaos qué banda me respalda, capullos.

La trama de este pulp es un tanto disparatada, confusa. Aunque eso de la sociedad secreta de enmascarados que intentan dominar las cotizaciones globales, del oro en este caso, tiene enjundia. Es como una primitiva advertencia sobre cómo los lobbys de la actualidad manipulan la macroeconomía mundial, deprimiendo o resaltando según qué mercados.

Y cómo “GEORGE L. EATON” (o MALCOM WHEELER-NICHOLSON, que escribió bajo pseudónimo las primeras seis entregas) presenta los hechos remacha la impresión de que las aventuras de Barnes son más crónica periodística que un circense espectáculo literario con dosis de misterio sobrenatural destinado a un público ahogado en la Gran Depresión y el gansterismo de DILLINGER y adláteres para conseguir una sana evasión.

Desde luego, dignísima adaptación
pero no sólo de Barnes, sino de todo
ese mundo de aventuras fantásticas
que hoy día siguen dando éxitos. No
como la mierda del gótico

Lo leído no entusiasma. Barnes, fiera de la aeronáutica, tiene distintos aviones de caza sumergibles/autogiro, además de ser ingenioso maestro del disfraz, de gran coraje. Aun así, la presencia de lobbys y ambiciosos ladrones francocanadienses (advertencia: aquí todos Dios tiene avión, y no cualquiera; ¡es increíble esto suceda, en esta época de depresión económica!) producen una confusión de objetivos y personajes. Quedan flecos sueltos que Eaton explica casi al albur, preguntándote sobre las reales intenciones de NADINA NARONSKY, que, de víctima, pasa a ser ¿verdugo? ¿Igual pasa con su padre?

Bill Barnes es, no obstante, otro de esos iconos que tuvieron relumbrón e importancia en la factoría de la ficción “barata”. Su émulo filmado, SKY CAPTAIN, recogió con más éxito y fidelidad el aire de fantasía aventurera infatigable que Bill Barnes.

viernes, 15 de enero de 2021

GALLOWWALKERS —BUENAS IDEAS DERROCHADAS EN MALA PELÍCULA

 

El retorno de SNYPES sólo pudo
ser glorioso para la empresa de
publicidad. Para los demás...

Construido para glorificación de WESLEY SNIPES (quien en BLADE TRINITY aprendió a moverse lo necesario, quedando hierático en todo plano posible, e incapaz de agacharse aunque las balas silbasen alrededor de su cabeza —como si tuviera la columna vertebral de rígida aleación Moderan—), valoro un Weird Western plagado de ideas, cuando menos, interesantes, con sugerente atractivo, que diversos narcisismos o incapacidades del regidor conducen a un producto alocado, disonante, donde debes componértelas para intentar seguir/entender la trama, caso de que exista.

La hay, y empiezo a sospechar que el guión original tenía más sentido de lo que, al final, vemos plasmado en pantalla. Metido en el mundo de la creación, acabas desarrollando un instinto (y más, si has leído, u oído, historias subterráneas sobre las producciones) que sugiere cuándo el protagonista, o los productores, metieron mano en el libreto hasta hacerlo irreconocible e indecoroso aun para el más tolerante espectador.

Paradigma: la Crónica Nemedia de ROY THOMAS y GERRY CONWAY, feminista renacido (que sin empacho cobraba de los editores “misóginos” para los cuales trabajaba, y a quienes ahora denuncia, cobrando —bien montado lo tienes, muchacho— por la delación) sobre CONAN, EL DESTRUCTOR, y sus constantes lamentos de que, quienes leían el original, no entendían qué pasó para acabar rodándose lo filmado. Achacaban a DE LAURENTIIS un intrusismo abusivo. (Ya voy creyendo que había menos chicha de la prometida por los escritores en su narración, excusándose con lo del intrusismo.)

Hasta este momento, con los sacerdotes satánicos
éstos, la cosa tiene su aquél; a partir de aquí, ya
todo va cuesta abajo, a veces, de mala manera

Pues pudiera ser que en el guión de Gallowwalkers haya hecho parecido Snipes, tocado por sus problemas con el fisco norteamericano durante la producción. Tras coger el libreto, lo manoseó unas horas, para luego contactar con los autores comentándoles: Chavales, me mola esto del hierático Blade del Oeste, casi HELLBOY, y seguir matando abominaciones de ultratumba que se visten con los cueros de sus víctimas y tal. Pero…

“Pero”. Ya salió el maldito “pero”. Snipes siempre debe triunfar… haciendo lo imprescindible para llenar el cuadro, justificar su nómina, y quedar (o intentarlo) de puta madre magistral ante quien él esperaba cumplir. Así que “sugirió” reconstruir la historia para que hiciese lo indispensable, quedando empero de puta madre magistral.

Todo por revivir la puñetera momia esta.
Los engendros entregados a la tarea se
desperdician en carajotadas varias

Gallowwalkers es toda una historia de la frontera que, en manos de un director con más brío o capacidad para cortar narcisismos (los intuyo; quizás ni los hubo al final), situando mejor la cámara, o planificando el relato visual de modo más convencional, sin ese confuso (ab)uso del flashback para “estilizar” el metraje y contestar las dudas que asalten al público conforme visiona lo filmado, habría cosechado un éxito más justo del que, al parecer, en su momento recogió la película.

Aberrantes rituales satánicos, sectas remotas, jeroglíficos en una suerte de catedral bajo una montaña, revividos (por un motivo que explica Snipes de modo poco plausible) no-zombies que depredan pellejos frescos para mantener su apariencia humana, un alocado grupo de pistoleros-fulanos que parecen sacerdotes del Infierno en un paraje desértico interminable, la extraviada compulsión por revivir a una momia. Un esbozo de buddy movie que acabas advirtiendo innecesario, porque Hierático Snipes supera todo apuro merced al revólver o rifle de grueso calibre.

La pose preferida de Snypes; o sea: estático.
Dando presencia de peligroso, pero estacionario.
Y no lo agites mucho, que se rompe

La historia de amor es uno de esos elementos (hay dos historias de amor) precisos para justificar que un tirador parco en palabras y abundante en escabrosos hechos actuase por esos secarrales dejados de la mano de Dios como lo hace. Según avanza la película, lamentas que una escenografía tan delirante mas con fantástica lógica intrínseca se desperdicie de esta manera. Porque del delirio pasan a la extravagancia irreflexiva y la confusión de los contextos sin tránsito. Lo expone, desnudo, el final, que recurre a un… hiperbólico homenaje a LA MUERTE TENÍA UN PRECIO para intentar salir airoso.

domingo, 10 de enero de 2021

SITIO DE CIENCIA FICCIÓN – VIGESIMOCUARTO ANIVERSARIO: “NO MÁS HÉROES” — LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA

 

Sirva esta captura de portada de lo que SITIO
DE CIENCIA FICCIÓN propone este año como
tema a valorar por distintos expertos

Es otra “rutina” anunciar, por estas fechas de hogaño, la “memoria” que hace Sitio de Ciencia Ficción (cuyo capitán tiene la generosidad de repescar algunas de mis reseñas publicadas en Una historia de la frontera) sobre un tema monográfico en el cual una plétora de autores ofrecemos nuestro variado y rico parecer sobre dicha cuestión.

Reconozco que tiene su miga el asunto, porque hay ciertos asuntos que no sabes, al momento de serte planteado, cómo abordarlo, y peor aún, hacerlo con interés y garbo. El de este año, pese a no serme ajeno, tenía enjundia, porque se me antojó cuestión con trascendencia, pues puede afectar a mi producción. Debía esmerarme al recapitular.

No más héroes es el sugestivo contenido de este año. Venimos observando, algunos, o quizás más de los que se arriesgan a admitirlo públicamente (por miedo al qué dirán de ti, cacho machista de Vox, que a este absurdo ridículo se ha reducido la discrepancia con la línea “oficial”, por dañina que sea), que el Héroe es raza a extinguir. El tipo huraño, misántropo, dotado de facultades que le permiten cargar sobre sí el edificio de la aventura evitando incluso se desplome, el áspero que supera la adversidad, va siendo reemplazado por un ambiguo individuo nuevo, que se doblega sin problemas ante las tendencias de la diversidad, la variedad y la promiscuidad, física o moral, evitando así le consideren machista votante de Vox por hacer su labor. El individualista está mal visto; ahora toca distribuir en un colectivo el notable esfuerzo. Ya no quieren sujetos ejemplares, sólo amorfas masas participativas sin identidad.

JONATHAN E nos va a servir
de paradigma de esta diversidad
racial/sexual que va imponiéndose
frente al individualista que reta al
Estado y su amalgama de sujetos
sin identidad, sólo obediencia

Salvar el día a lo SNAKE PLISSKEN está fatal. Para colmo, tampoco prima contar una historia “a la antigua usanza”, sino que aparezcan las diversidades raciales y sexuales que, por supuesto, para no caer en el estereotipo del chiste a base de los homoX, deben tener una honrosa representación. Decir algo y que suene bien. Para cuanto todas las razas y géneros LVDRA han quedado fijados, descubrimos que ya no hay ni tiempo ni lugar para narrar la historia, la cual queda reducida a un puñado veloz de desaciertos que ni el montador más virtuoso puede poner en pie en pantalla.

O caemos en el desastre de EL DESTINO DE JÚPITER, que, como admiten las feministas, es una mierda, pero es una mierda feminista (ergo, se excusa su pobreza, en todo sentido —la monserga de la Izquierda, en todo caso. Lo ajeno, debe satanizarse; lo nuestro, por espantoso que sea, salvarse—.) ¡Y yo que pensaba que se trataba de todo lo contrario, de hacerlo de puta madre magistral, con indiferencia de géneros o sexos!

Esto, grosso modo, desarrollamos en las distintas rapsodias que condensa Sitio en esta ocasión. Manjar para los interesados. Empero avinagrado para quienes consideran un feroz estereotipo machista que los hombres sigan llevando pantalones, en vez de falda.

miércoles, 6 de enero de 2021

DÉCADA SETENTA — AQUELLOS PESIMISTAS AÑOS

 

Década 70 fue un prodigioso
semillero de tramas y talentos.
Esta película de RIDLEY SCOTT
¿es germen de LOS INMORTALES?
A modo, comparten argumento

Como reflujo gástrico de EL PLANETA DE LOS SIMIOS (el de CHARLTON HESTON), el cine de los 70, en materia de fantasía y/o ciencia ficción, debe apreciarse como catastrofista, donde la esperanza tiene papel mínimo-nimio. Empero, hacia “el final”, detona una supernova, cuya luz atenuó lo tenebroso de las demás producciones. Me refiero a LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, épico hito convertido en prodigioso clásico, casi religión, amenazado de extinción por modas y fetichismos “sociales” absurdos.

Enumeremos desgracias: crisis del petróleo, una gran concusión que barrenó a Occidente (cuyo reflejo está en la saga MAD MAX, con “pre-aviso” en NUEVA YORK, AÑO 2012), crisis en Oriente Medio, crisis en Estados Unidos, víctima de la derrota en Vietnam, Caso Watergate, confusión y duda en sus valores "a lo CAPITÁN AMÉRICA", primera sensación de debilidad de una superpotencia que se creía invencible, rematada el 11-S 2001. RAMBO sólo prolongaría “la agonía”. No podría recuperar los ansiados días de gloria. (PRIMERA SANGRE, por cierto, se publicó en 1972.)

Y recordemos la muy memorable/altamente recomendable adaptación musical de LA GUERRA DE LOS MUNDOS de JEFF WAYNE. Acaso, ¿no versa sobre un desastre “mundial” propiciado por los marcianos, a juego con ese aire depresivo de la época?

Si 1984, de GEORGE ORWELL,
sentó las bases de nuestro mundo
presente, este filme sin duda nos
perfila aspectos del futuro 
inminente

Occidente y sus creencias, procedentes de la euforia de la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial, se tambaleaban. Aun BOND, JAMES BOND, empezaba a sentir que sus viejos enemigos comunistas perdían garra. Nuevas, dispersas, ambiguas amenazas su atención atraían. Pese al tenue sesgo de fantasioso sadismo de las novelas, las películas persiguen un gran espectáculo que provocan la tolerancia del espectador, haciendo que los enemigos a los que el espía combatía oscilaran entre el villano de folletín y la mascarada cómica. Es cosa del terrorismo internacional, cuya traslación a Bond produce magnates-supervillanos de TBO. Relativizaban su glamour de conquistador de beldades, espías o concurrentes a la trama.

Agentes aparte, de la racha de filmes catastrofistas debemos destacar las influyentes distopías ROLLERBALL, CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE, EL ÚLTIMO HOMBRE VIVO y la peculiar sátira “barata”, compensada con planteamientos e ideas muy ingeniosas, de LA CARRERA DE LA MUERTE DEL AÑO 2000 que, junto a LA FUGA DE LOGAN, plasmaron visiones peligrosas de un futuro más/menos cercano que buscaban hacer reflexionar al espectador, preguntándole: ¿Eso quiero para mis hijos?

No obstante, los sombríos Setenta deben también verse como un fecundo légamo cuya espectacular floración sucedería durante Década 80, la ¡aclamada! y siempre recordada. Los títulos que puedo seguir añadiendo (como NAVES MISTERIOSAS) allanaron el camino a los INDIANA JONES o TERMINATOR que, hoy día, constituyen el pilar de la “moderna ciencia ficción”, sobre todo la filmada, que, honrosas excepciones aparte, muestra preocupante mediocridad. (Véase EL DESTINO DE JÚPITER o plaga de cintas “juveniles” similares para comprender a qué me refiero.)

La mítica película de las
galletas verdes. Algo en su
fotografía condensa lo que
fue de pesimista Década 70

Década 70 alentó a los jóvenes realizadores, como GEORGE LUCAS, GEORGE MILLER, STEVEN SPIELBERG o JAMES CAMERON, a atreverse a ir más lejos. Los SFX eran mejores; la Sociedad aceptaba propuestas más polémicas pues estaba preparada por las cintas citadas. Lucas, con La guerra de las galaxias, ya dicho, devolvió la ilusión, la esperanza de futuro positivo, recuperando mitos clásicos o iconos como DOC SAVAGE. Luz se vislumbraba al final del túnel. Aunque Terminator casi lo arruina…

Y, esto, en el cine. En papel, el temible JUDGE DREDD también nació en Década 70, donde revistas como VAMPUS o RUFUS publicaban historietas sobre futuros alarmantes, postnucleares, que seguro tuvieron eco en los fotogramas. En resumen: una década sin desperdicio, la de los 70. Perdura su mordiente pese a los años transcurridos.

viernes, 1 de enero de 2021

THE MANDALORIAN — TIENE LAS HORAS CONTADAS

 

Vistoso afiche cargado de contrastes.
Veamos cuánto dura esta calidad que
todos admiran ahora, para sumirla
en un barrizal de "tolerables
progresías"

Por noticias y comentarios que voy leyendo acá/allá, he advertido que tíos que han dado grandes éxitos a MARVEL (cine, porque en el TBO, va la cosa chunga —expertos dixit—) ahora están siendo apartados de escena en base a (supuestos, deben demostrarse) escándalos de índole sexual.

JAMES GUNN, que catapulta al taquillazo a LOS GUARDIANES DE LA GALAXIA, fuera por presuntos chistes pedófilos de hace años (cuando deciden destruir a alguien, ¡hay que ver hasta dónde son capaces de escarbar!); JOSS WHEDON largado por metemanos (según denuncia WONDER WOMAN). Siendo importante el triunfo que está registrando The Mandalorian (al punto de afirmar algún fan que puede barrer por completo su trama la de la Trilogía Patética —de apenas aprecio por los seguidores de la franquicia—), de JON FAVREAU, ¿cuánto tardarán en sacarle alguna cosa escabrosa a este hombre para cargárselo también?

Son malos tiempos para la lírica; quiero decir, el inspirado talento creativo.

Más que cruzada contra la inmoralidad o las conductas deplorables, parece caza de brujas organizada y sistemática emprendida contra los talentos que proveen éxitos. Surge esta fobia planificada desde las envidiosas masas de mediocres (¡cuánto abundan!) que han encontrado en el intolerante McCarthysmo misándrico forma óptima de sacudirse sus asfixiantes complejos de inferioridad e incompetencia, afiliándose con rabia de converso reciente a este movimiento de ¿depuración?, esperando empero reemplazar a sus víctimas en los puestos que ahora ocupan/estos tipos codician, para anegarnos en basura feministamente correcta, o similar.

Otra imagen promocional que
se inspira en DREW STRUZAN
(¡aclamad al ilustrador!)

No tardaremos en ver apilar leña en destacados enclaves para quemar a estos “herejes”. En plan aleccionador. Ni se te ocurra despuntar, vendría a ser el mensaje. Amalgámate con nosotros, los envidiosos nuncanada. En un océano de neutral mediocridad, nadie estará obligado a esforzarse o superarse. Seremos felices por fin.

Así que apuntáoslo los que estéis de rictus erectus con The Mandalorian. Ya mismo le ponen el bozal de la insignificancia, criticando su ausencia de diversidad sexual/racial, o similar zarandaja, porque las historias que funcionan, las de siempre, las de leyendas y héroes íntegros, están condenadas a la extinción por heteromachistas.

Vivimos la Era de Hierro del Imperio de la Envidiosa Mediocridad. Jaleada sin descanso por lo "cosmopolitamente progre" y demás defensores de “la libertad” (a su medida).

jueves, 31 de diciembre de 2020

2020 FINISH. 2021 EN PREVENCIÓN

 

Unos espléndidos diez años cumple esta
satisfactoria novela que tantas extensiones
está engendrando, como...

Siendo el año que acaba hoy muy especial en nuestras vidas (jamás esperé verme en una situación de peste negra de las que lees, o ves), golpeadas por la pandemia, no creo oportuno hacer como en pasadas estaciones, comentando cómo fue el año, qué bueno contuvo, sus tropiezos, las esperanzas para el periodo solar en ciernes, etc. Miro, y creo que como la mayoría, con prevención 2021. Desalentado para hacer cábalas de cosas estupendas por venir, pues parece que 2021 va a ser, al menos en sus primeros meses, secuela de lo que, ahora, vivimos.

Distancia, encierro, embustes gubernamentales, manipulación de cifras, mascarillas… viendo con esperanza de endebles cimientos la Vacuna, el milagro médico, que esperan nos saque de este atolladero pronto.

Ya he confesado qué pesimismo esta plaga me ha producido. No me siento, insisto, con ánimo de levantarle la moral a nadie mediante edulcoradas palabras o expresiones de (infundadas) esperanzas. ¿Qué ha sido 2020? Año nefasto. De ver multitud de proyectos, si no cercenados, hibernados sine die, porque los dineros no fluyen, el maná europeo no será lo que, entusiásticamente, prometen febriles políticos descerebrados oportunistas. Vas por la calle, descubriendo cada vez más Más MÁS comercios cerrados que, al menos, antes sobrevivían. Sin tejido empresarial, no hay prosperidad.

¿Cómo decirle a esa gente: ¡Adelante, celebremos un 2021 que irrumpe vacunado y va a reactivar el planeta en un plisplás!, cuando la más tenebrosa incertidumbre acecha?

Lo único positivo que se me ocurre es que, en 2011, LAS GRAVES PLANICIES vio la luz; venía bien avalada como Finalista del Premio Minotauro (del año en que el monumental escándalo fue imposible de tapar, matando al certamen al final) y esperaba mucho de ella. Hablo no sólo de su secuela publicada. Del interés de una productora por adaptarla a la pantalla.

...esta primicia, por la cual algunos,
que presumen de grandes autores,
darían un Potosí. Palabra

Sí. Ajá. Hace una década que las planicies se extendieron, creciendo cada vez más, por el Prisma Universo, procurando hacerse su modesto aunque respetable hueco en la ciencia ficción-pulp-space opera. Aún deposito gran fe en Marsoon. Lo demuestra las historietas de BIANCA BLAZE en Marsoon. Por no citar las secuelas de la primera novela.

Marsoon es mi gran GRAN patio de recreo (que, por cuernos, quisieron robarme; al fin los tribunales sentenciaron. El cornudo felón lo pagó, caro.) Comparte trascendencia con el pesimista panorama sociopolítico de SOGUETTO. Aunque Marsoon, por ser grandes espacios abiertos fantásticos, luminosos, hace sentir más libre. ¡Cuántas cosas ocurren en esos páramos rojizos! Espero que una de esas editoriales foráneas con las que he contactado decida apostar por Bianca y Marsoon, y podáis comprobar “en visual” lo que aquí constato con palabras.

Cojamos aliento y saludemos 2021, empero con precaución.

lunes, 28 de diciembre de 2020

CERTAMEN ROBOCOP DE CIENCIA FICCIÓN — TEMA: DISTOPÍAS MISÁNDRICAS

 

Con este banner se anuncia el 
Certamen

Marsoon Books y Apoqueclipse Cómics organizan el Certamen RoboCop de Ciencia Ficción considerando deben compensar la creciente proliferación de concursos y premios excluyentes destinados a escritoras y/o autoras, lo cual supone una deliberada discriminación sexual positiva por negar el acceso a los varones a dichos eventos, lo cual, cuando menos, conculca la Constitución Española de 1978, que, sin ambages, establece la igualdad efectiva de todos los españoles, prohibiendo sean discriminados en atención a su sexo, raza o religión.

Este Certamen, por lo tanto, nace con el espíritu de proporcionar a los autores, de entre dieciocho a setenta años, un nuevo portal desde el cual ofrecer al público sus narraciones.

Las bases pueden consultarse aquí, pero, sucintamente, son: Sólo podrán participar hombres. De las edades citadas. Españoles. Acreditados con su DNI. El tema será: Dictadura Republicana SocialComunista Misándrica Española, con extensión entre las mil y tres mil palabras. La entrega de relatos empezará el primero de Enero de 2021 y concluirá el veintiocho de Febrero, publicándose el fallo del Jurado durante el aquelarre del 8M de Marimachos. El premio asciende a cien euros y edición.

Inciden los organizadores en que, siendo una propuesta distópica, en línea con el nombre del personaje del cual toman el nombre del Certamen, se profundice en la cuestión.

Suerte a los participantes. Espero superen el alto nivel del Premio Riddick 2020.

martes, 22 de diciembre de 2020

PRUDENTES PASCUAS Y VACUNADO 2021 — INEVITABLE HACERLO ASÍ

 

Que encontremos una suficiente
ración de alegría y felicidad en
estos señalados días, al menos

Sin tregua pese a las Fiestas. Esto tienen los virus. Ni descansan ni tampoco dejan descansar. Aunque espero consigamos encontrar un huequecito de solaz y contento para distraernos un rato, al menos, de esta calamidad.

Está siendo otro clásico de este blog echar el “sermoncito” sobre las cuestiones religiosas. Sobre todo, por lo de Halloween y quienes se niegan luego a celebrar la Navidad, achacándola ser evento litúrgico… como si Halloween no fuese una conmemoración sacra. No sólo marketing importado desde las teleseries norteamericanas para hacer negocio. Es otra cuestión de religión.

Esto me lleva, por tanto, al comentario. La noticia apareció hace unos días en TV. Un pueblo gallego celebra las Navidades Laicas. ¿Cómo lo hacen? Poniendo unas presuntas cabañas esquimales por no sé dónde del municipio. Ni un elemento designado “religioso” a la vista. Ni Papá Noel ni Reyes Magos, tampoco pesebre con el Niño Jesús recibiendo adoración. Qué cosa más triste a la par que patética y absurda. Otra imbecilidad “progresista”. Con lo que se ilusionan los críos pensando en los Reyes Magos. ¿También pensáis prohibirlos?

¿Un puñado de diminutas cabañas “esquimales” de veras representa el mensaje universal que desprende la Navidad, de fraternidad y pax entre todos? Porque la Navidad no es cuestión únicamente religiosa. Es un asunto espiritual. De sano y desprendido espíritu de colaboración, amistad y alegría. Así lo entendió CHARLES DICKENS en su célebre CUENTO DE NAVIDAD. Espíritu.

De este modo debe entenderse la Navidad. Sus mejores deseos, que se prolonguen durante el año a entrar, iluminado bajo esta esperanza de cooperación y júbilo.

viernes, 18 de diciembre de 2020

BAD BOY — O LA DECADENCIA DE FRANK MILLER

 

La portada hace por todo el TBO. Su
contenido es insustancial, repetitivo y
falto del incisivo nervio del guionista.
o al que nos tenía acostumbrados
 

Hace veinte años (vaya cómo pasa el tiempo), anunciaron, con correspondiente bombo-y-platillo, la publicación de esta novela gráfica. Señuelo ineludible: Frank Miller al guión, SIMON BISLEY dibuja. ¡Cooperación de colosos del TBO, figuras de gran trascendencia y relumbrón! Mitos, casi, que llamaban a atención, más/menos, cuando algo de ambos aparecía editado.

Una página tras otra tenemos una creciente impresión de tostón y tomadura de pelo que esperas suavizar, o eludir, tras reposar la lectura y retomarla luego. Qué va; cuanto consigue el siguiente repaso es cimentar la primera sensación de fraude.

Bisley cumple, aunque teniendo presente sus propias confesiones sobre que él pide a sus guionistas ¡acción!, en la línea LOBO, o SLÁINE, poca tiene este Bad Boy. Hay un amago, pequeño conato en algunas viñetas… empero poco más. Apenas le permiten el poderoso escorzo de la tía sexy neumática, sin ninguna de las dinámicas poses del héroe enfrentado al mal definitivo que pretende arrasar con su vida, junto al resto del ancho mundo luego.

JASON, el chaval vendado, es un
problemático... para un Sistema que
quiere, como el actual "Gobierno" de
España, controlar al individuo en
toda faceta de su vida, pública o
privada, a base de prohibirle cosas
"por su bien"

Miller pergeña un relato distópico del cual sacas más conjeturas que certezas por la fragmentaria, casi dispersa, información que, de primera mano, obtienes del antihéroe protagonista-narrador, JASON, un chaval problemático, o eso quieren hacernos creer/se sugiere. Y lo de “distópico” lo digo incluso con reservada incertidumbre.

Jason empieza huyendo de Robles Sagrados; lo capturan extraños robots de rostro vendado con cascos de la Werhmatch. Profieren incesantes consoladores mensajes amables. Padres postizos le sueltan un rollo sentimentaloide, al gusto de la Sociedad que estamos últimamente fabricando (la denuncia Marca Miller de las hipócritas patochadas progresistas, que ahora abraza), que consiguen espolear las ansias de Jason (que igual tampoco se llama así) por escapar de este infierno dietéticamente vegano.

Acabó la historia. Todo cuanto sigue son repeticiones de la primera fuga. Ensayos que hace Jason de cómo atinar en su proyecto, recordando con esfuerzo tentativas previas, en las que deja claro, como si esto fuese una narración PHILIP K. DICK, de que su pasado lo conforman retazos de memorias… hasta falsas. Tiene clara impresión de la niña RACHAEL, de ADOLF, su gato andante-parlante, que acaba siendo determinante para sacarle de Robles Sagrados y todo su montaje. (Hasta Rachael parece parte del tinglado.)

Erotismo soft; en aquella época, se
permitía. No como hoy. Entonces,
había más libertad, pese a ser más
conservadores los Gobiernos

El cual se intuye (es lo que, repito, tiene Bad Boy: sospechas especulativas que el lector debe hacerse para digerir el mediocre resultado) es una especie de gigantesco laboratorio sociológico de manipulación de la conducta. Cogen a chiquillos, les lavan el cerebro en un espacio ecológico controlado, vegano, antitabaquista, blablablá, para formar una Sociedad a lo DEMOLITION MAN libre de violencia, humo, carnívoros.

Mas se oponen el “invencible” espíritu humano y la sensación genética de que algo no cuadra. Espolea la lucha de Jason, basada en continuos intentos de fuga (hasta lograrla). Los padres de los raptados merodean alrededor del recinto confiando tener la suerte de recuperar a sus raptados hijos. Padres que son anarcomoteros seminudistas, vaya.

Miller no ha hecho los deberes en esta historia. Parece quedara vacío por completo una vez terminó SIN CITY, Episodio Uno. Lo que luego ha ido publicando vive mucho de su notable leyenda urbana, muy menoscabada en la actualidad, donde este viejo dinosaurio “reaganista” (para entendernos) ha involucionado, renegando de sus egregios tics estilo 300, para convertirse en un converso defensor del misandrismo progresista.

Ya había notado, entonces, que algo dejó de operar en la Maquinaria Miller de producir fenómenos tras leer la continuación de Sin City. Desde luego, si algo describe Bad Boy es la vulgaridad de su trama (Bisley aparte, esto es), en relato que, sin embargo, tanto prometía por tratarse de genios de respetada referencia en la historieta conjuntados.

viernes, 11 de diciembre de 2020

STAR TREK - IN DARKNESS — LA VENGANZA DE LOS SITH

 

Afiche un tanto simbólico. Sobre
el caos y la polvareda se erigiría
un Nuevo Orden. Como sucede en
ocasiones, el Nuevo es peor que
el Viejo

La buena racha iniciada por el previo Star Trek continúa en una afortunada secuela que, empero, debe mucho de su poderío a “tomar prestados” conceptos de STAR WARS, EPISODIO II y III. Hecho con astucia, lo embalan con la iconografía trekkie de tal forma que origine dudas del tipo: no, no están copiando. No, qué va. El duelo de MR. SPOCK con KHAN en el trasto volador por el San Francisco estilo Mega City One copia el de OBI WAN y ANAKIN sobre los ríos de magma, con desastroso desenlace para el segundo.

La saga de Star Trek, que personas más/menos afectas a ella quieren ver como un derroche de virtudes sobre la moral, la Sociedad, el mensaje o la idea, parábolas sobre cuestiones como la xenofobia (caso de los ancestros de Spock) o las conductas homoX (que ignoro si se han dado en Star Trek), otorgándole una “superioridad” a la más mística y fantasiosa de Star Wars (al parecer, la Fuerza causa perturbación a los trekkies, como la Estrella de la Muerte —hasta que buscaron su émulo—), que ahonda sus raíces en el mito artúrico (el que más claro veo), lo cual, blasters y sables láser aparte, descalifica la idea de GEORGE LUCAS ante la de GENE RODDENBERRY.

[Los warsies, en réplica, no podemos dejar de ver esos cutres pijamas espaciales y las jactancias a lo SAN ISAAC ASIMOV que suelen hacer pedante a Star Trek.]

También prosigue el impulso de reconstrucción de
elementos clásicos de
STAR TREK. Para lo que
se maquina, se precisa un superhombre sin
entrañas; helo aquí

Frente a todo eso de la “elevada moral” Star Trek se empina un hecho esencial: el individualismo militarista de JAMES KIRK. Sujeto que desafía a sus Superiores porque se cree no sólo con la razón, sino capaz de hacer las cosas aún mejor. Todo ese disfraz de la cooperación, el género, la diversidad, blablablá, desaparece por mor de los exigentes individualismos de Kirk, o aun Spock. En la primera entrega, son dos machos alfa (Spock culpará de eso a su ADN humano) chocando cuernos para ver quién domina aquí: lógica o apasionamiento.

Aun personajes secundarios esbozan marcados rasgos propios que contradicen todo ese vestal Star Trek, su fábula de un futuro no-distópico donde diversas conquistas sociales y morales engendran una Sociedad presuntamente paritaria, mas donde los pantalones siguen llevándolos los hombres, como Kirk ejemplifica.

La reconstrucción exige nuevas apariencias, más
amenazantes o exóticas. Un mal para la Tierra
de la Federación impulsa a un visionario golpista
a diseñar un nuevo futuro. El mal: helo aquí

Justifican su desafiante rebeldía inconformista con la Autoridad merced a que es un tío dotado de características genialidades que deben aceptarse por el bien de la Flota. Evitan llamarlo, al menos hoy día, hetero-individualismo porque ya sabemos cómo está el clima al respecto. Ahora prima la diversidad sexual-de género, y, para cuando hemos terminado de dar cuota de protagonismo y comentarios a “diversos” y colectivos LVDRA, no queda apenas espacio, tampoco tiempo, para contar la historia. Es todo… política “de respetar sensibilidades”.

¿Paradigma? La Trilogía Patética de Star Wars. Han procurado satisfacer a los radical-progresistas de la diversidad sexual-de género (una forma de darkness totalitario), que el mínimo-nimio contenido de las películas ofende, decepciona; son vacuas recreaciones de los Episodios IV a VI. Han hundido una idea basada en la simpleza misma del legendario romántico para hacer una obra a gusto del darkness feministamente correcto quedando bien con quienes, encima, desprecian este tipo de andanzas espaciales.

Un toque sexy para el frío espacio oscuro; imagen
que causó polémica, aunque no la veo por ninguna
parte. Cuando MEL GIBSON enseñó el culo en
ARMA LETAL, nadie se quejó . Sale esta chorba
en este plan, y ¡escándalo! A qué grados de
gilipollez está cayendo el mundo actual

Esas dos de Star Trek se han salvado, por los pelos, de este darkness; por eso conservan la “audaz frescura” del heroico individualista al que procuran imitar. Copiar a Lucas les ha beneficiado encima, como demuestran los retorcidos vericuetos del oficial que PETER WELLER encarna para, como PALPATINE, justificar un superdestructor, a lo trekkie, y tener una Sociedad amedrentada con una inminente guerra estelar que le dé el máximo poder. Simboliza el Reverso Darkness del Ideal Trekkie. Un ramalazo a la ERA REAGAN: He visto RAMBO; sé cómo actuar.

jueves, 3 de diciembre de 2020

¡TIGRE! ¡TIGRE! — EL CONDE DE FOURMYLE

 

Una de las portadas de la
edición española. Novela
que, en este país, jamás se
hubiera publicado. ¿Motivo?
Es de aventuras. No de
ideas.
(O sea: muermo)

En gran medida, conviene considerar que ALFRED BESTER aprovechó la trama del clásico sobre la venganza de ALEJANDRO DUMAS, PADRE, El Conde de MONTECRISTO para armar esta estupenda novela que combina, sin problemas, la idea, la acción, el suspense, un desparrame deslumbrante de audaz innovación imaginativa.

Esta novela está premiada y, a mi entender, con más mérito, por su poliédrico contexto, que el presuntuoso ciclo de FUNDACIÓN, donde la atonía repetitiva de su trama y la falta de energía son los principales elementos de la obra de SAN ISAAC ASIMOV.

[Del cual haré este inciso. Dejemos a un lado sus dotes como escritor y su prolífica obra (sus dotes como escritor son discutibles, dado lo escueto, ‘sedentario’, de su prosa). Asimov tuvo la suerte de encontrar personas muy influyentes concordantes con sus conceptos. Fundaron sociedad, o matrimonio, que dictó el canon de qué debía ser la ciencia ficción (o sea: las ideas) y, desde ese singular concepto, admitieron, impusieron, rechazaron, cuanto les pareció bien. Había que prostituirse para publicar con ellos.]

Esta tiranía de la “ciencia ficción de ideas” es totalitaria en España y vuestro Scriptor es víctima de su discriminación. Editores, comités de lectura y jurados de concursos son opulentos déspotas, anquilosados y endogámicos, que, afincados en su Fortaleza de la Idea (ahora, por ser la ola, incluyen lo “feministamente correcto-racial-LVDRA”), desde donde imponen “justicia”, no logran ver que TODA LA CIENCIA FICCIÓN ES DE IDEAS.

ALFRED BESTER, con aire a
extravagante caballero de la época
victoriana

Cuando GEORGE ORWELL escribe 1984, traslada LA IDEA de que las políticasprogresistas pueden ser dictaduras. Cuando PHILIP JOSÉ FARMER compone la saga de EL MUNDO DEL RÍO, traslada LA IDEA de que civilizaciones extraterranas puedan estar haciendo malabarismos sociológicos con nosotros, resucitándonos en otro mundo. Cuando PHILIP K. DICK escribe ¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELÉCTRICAS? impone DOS IDEAS: la necesidad humana de tener esclavos, tanto que se los fabrica a medida (algo que San Isaac Asimov prefirió obviar: que los robots no sean ayudantes, sólo mano de obra anónima), y que el Hombre puede estar viviendo una metáfora, no su vida, y su identidad ser una alucinación producto de una mala caída.

IDEAS. Que no excluye se expresen mediante la gran aventura y en los escenarios más variados y coloristas. Que la IDEA la traslade el protagonista mediante sus actos o el comentario, la interrelación con otros partiquinos de la narración. Estas elites, de las que debemos abominar, consideran que la IDEA es tener un entorno frío, académico quizás, donde dos tíos hablen sin parar (aunque sean distintos quienes garlan) en un despacho. Un protagonista docsavageniano supone matarles… de agotamiento y agujetas.

Tigre, tigre... ¿GEORGE LUCAS
acaso se inspiró en esta novela
para crear la apariencia (y aun
salvajismo) de DARTH MAUL,
o como suele suceder: todo pura
coincidencia?

Bester abraza la aventura (la gran aventura, en este caso) para relatar esta venganza. De paso, plasma ideas, además de especulaciones fantásticas sobre los Hombres, capaces de teletransportarse a donde deseen (en cierto rango de distancias) sin necesidad de medios mecánicos que les desintegren, como en STAR TREK. Esto altera el ancho mundo, la política, economía, religión, cultura, Sociedad. ¿Qué hace San Isaac en Fundación? Hace rajar a dos tíos sobre gigantescas evoluciones históricas y las bondades de la hoy denostada energía nuclear, negándose a avanzar, teorizar, crear un GULLIVER FOYLE que, de cacho carne bendecido, las adversidades hacen evolucionar a un tigresco ser inteligente, maduro, cultural, que aprovecha su inmensa fuerza física para abrirse camino por la adversidad hasta llegar a quien decretó su muerte en el espacio exterior.

En torno a él, jauntea el mundo. La guerra en el Sistema Solar se recrudece. Los Satélites Exteriores adquieren rampante agresividad sobre los Planetas Interiores, barrenados a nucleares, aunque han descubierto un Arma definitiva que les brindará la victoria final.

Y Foyle, en desquite a cómo esas fuerzas neofeudales Corporativas le trataron, la marra.

viernes, 27 de noviembre de 2020

STAR TREK (2009) — LOS TREKKIES YA TIENEN SU ALDERAAN

 

Afiche. Los trekkies han ido
manifestando de forma tácita
carencias que les equipararan con
STAR WARS. Necesitaban su
resonante Alderaan y, en esta
cinta, se lo han dado. ¡Ya pueden
sentirse más
warsies!

Toda la roña y mugre que la franquicia ideada en Década 60 por GENE RODDENBERRY acumulaba desaparece de un eficaz plumazo por el equipo liderado por J.J. ABRAMS. Una película es un colosal esfuerzo de equipo. Empero sólo el director parece destinado a cosechar los laureles, si acierta, y algunos todavía logran esquivar las heces si fracasan.

Respalda al director un guión, más/menos acertado, inspirado, imaginativo, así como las sucesivas mejoras que sufre el libreto conforme avanza el proyecto; aun en el mismo plató. Mas no pienso entrar en detalles como éste con una audiencia de lectores como la mía, que están puestos en este pormenor. Pretendo dejar constancia del dato. Una cinta puede ser un ejercicio de individualismo (cuando tenemos un director tónico), el cual se comparte entre muchas más personas. Como el casting, para empezar. Debe proveer de la química adecuada o interpretaciones notables que consigan perduren en nuestra memoria para recordarlas con afecto más adelante, en diverso grado de agrado.

La médula del comentario está sin embargo en la primera frase del texto. Roña. Mugre. Soplapolleces. Una franquicia como Star Trek, a la que sus dueños han explotado hasta el enésimo grado de avara cutrería, inevitablemente acumula basura, por empeño que en alguna parte pongan para impedirlo, y es lo que terminas engullendo del serial. Que sus orígenes modestos impulsaran a vestir al elenco protagonista con pijamas y dotarles de maquetas baratas indica sólo la falta de fe de los productores en aquél proyecto.

La cosa sin embargo empieza a ponerse hot cuando esa idea atrapa el interés de mogollón de espectadores, un tanto desorientados, de débil personalidad, e inician un culto trekkie de fandom con pijamas, diccionarios klingon y demás tonterías asociadas y encuentran los productores un filón económico sustancioso que deben perpetuar. GEORGE LUCAS lo intuyó con LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, y ya conocen ustedes el resultado.

Un choque de fuertes individualidades, por mucho
que los
trekkies presuman de diversidad sensible;
detalle curioso que al SR. SPOCK puedas llamarle
"hijo de puta", a la cara, que se queda frío como
el hielo; empero si le llamas "hijo de padre traidor"
te parte la cara. Interesante detalle es, además, que
le afeen su naturaleza mestiza (que le hace más
poderoso; tiene lo mejor de dos razas). Vulcano
practica el racismo. En una Federación espacial
que está por la diversidad y demás memeces
progresistas

Algo, bastante bendecido por el azar, que rivalizó y derrotó a Star Trek mediante una simple argucia: la Fuerza (y mejores efectos especiales, además de naves más chulas y personajes carismáticos). El resto son leyendas más mito artúrico, incorporado al espacio, con un supervillano lleno de carisma que el avance de la trama muestra es un ser dolorido que busca redención, aunque considera que no puede ya obtenerla.

Eso diferenciaba a STAR WARS de Star Trek: el misticismo. Porque Star Trek no deja de ser una administrativa fantasía militarista a lo SAN ISAAC ASIMOV que pretende negar TROPAS DEL ESPACIO desde un presunto/presuntuoso plano de moral y civilización, hasta ética (que equivalga a la Fuerza), así como la reinterpretación de problemas sociales o políticos en clave ciencia ficción espacial.

Abrams brinda salida espectacular y honrosa a una maraña de aburridos “conceptos superiores” abarrotando la pantalla de píxeles, batallas, aventura desenfrenada mas no alocada, consiguiendo sientas respeto por su trabajo y los protagonistas, aunque no sean de Star Wars. Iconos a quienes refrescan y presentan desde nuevas perspectivas más próximas a lo que escribiera HEINLEIN, o aun Lucas, que Roddenberry.

La fuerza de los píxeles aumenta la intensidad
de los momentos peculiares de las actuales cintas
de fantasía. Por suerte, en esta película hay un
contenido; porque los SFX están supliendo, ya,
la falta de trama, actuación, dramatismo. ¡Todo
sea por el feminismo de OPRAH WINFRIED!

Claro que hay trampa en el efecto de asombro que produce esta reconstrucción de la saga. Primero, aprovechan lo que ya había, eliminan la roña y mugre, y toman más de una idea “prestada” a la distinguida competencia. Abrams (que hundirá los nuevos Episodios de Star Wars, quizás por la mierda del empoderamiento femenino) juega con esa ventaja. Así, no podía sino sacar redondo el producto. Cumple, con mérito, dejándonos con ganas de más aventura…, siempre y cuando esté tratada de este afortunado modo.

Al purista trekkie pudo disgustar esta arriesgada apuesta (el trekkie es intransigente, aparte de escandaloso sin necesidad); aunque nos convenció al resto, que podemos ver Star Trek con un grado más/menos grande de aprecio. Sentíamos era lo que necesitaba.

viernes, 20 de noviembre de 2020

FUNDACIÓN — DOS TIPOS HABLAN (SIEMPRE) EN UN DESPACHO…

 

La psicohistoria es una chorrada
mayúscula. Lo único que han
hecho es revisar el pasado y
advertir que los imperios nacen,
crecen y se descomponen, para,
de su légamo, repetir el proceso.
SAN ISAAC ASIMOV lo
presenta empero como una
inaudita novedad

Monótona. Repetitiva. De cretina superioridad moral. Jactanciosa. Novela-diálogo adornada por cambios de escenario destinados a perpetuar la cháchara. Paradigma de cómo un escritor puede ser un vago absoluto quedando encima de puta madre magistral… ante quienes no saben pese a afirmar ser “eruditos” en la materia.

Pereza es la constante palabra como puedo describir, en esencia, Fundación. SAN ISAAC ASIMOV se aprovechó de su reputación para meternos una batata que, no obstante, ha servido de provechoso germen para obras más barrocas y coloridas como DUNE o MODERAN (la comparación con ésta última desnuda todas las carencias de Fundación. Empezando por un protagonista con el que puedas establezcer algún lazo emocional.)

Y dejemos algo claro: admito la (insidiosa) importancia de San Isaac; su tenaz capacidad laboral; su prolífica obra; su influencia. Mas esto no quita sus defectos. Fundación descuella uno de los rasgos por los cuales se recuerda al BUEN DOCTOR, más allá del resumen hecho sobre sus contribuciones y talento: la arrogancia. Y sorprendente cortedad de miras en un hombre que parecía heraldo trekkie del futuro.

Antes de que SEINFELD, o TARANTINO, o KEVIN SMITH popularizaran lo de un par de tíos, o grupo, en un determinado espacio relataran sobre sus filias o fobias, ya San Isaac lo pontifica en esta novela, la ciencia ficción panteón. Que va de esto, únicamente: de garlar. Sin duda, obra de teatro económica. A veces pones un distinto telón de fondo diciendo: Esta usted en tal o cual o Pascual lugar, y ¡resuelto! Porque pese a que nos digan que “flotamos” en diversas exóticas esferas extraterranas, todo transcurre en un casi claustrofóbico espacio cerrado; habitaciones más/menos suntuosas.

El BUEN DOCTOR en su pose favorita: la
arrogante. Para ser autor tan trascendental en el
género, sus novelas no pasan al cine ni de coña.
Sin embargo, el
tirado de P.K. DICK no cesa de
"donar" material al celuloide. ¿Cómo se explica?

Esta es la crónica galbana que desprende la novela, primera de una trilogía, donde distintos axiomas se defienden desde nebulosos o hipócritas principios. Asimov, como científico, consideraba que la pax y la ciencia salvarían a la Humanidad. Puede ser cierto; aunque está olvidando que MENGELE era, pese a todo, un científico, y para probar sus teorías no paró en cuestiones morales o éticas para hacer daño (uno que luego ha reportado impresionante beneficio general). Mas hizo daño.

Una vez y otra recuerdo Dune. Es como una pormenorización de esta Fundación academicista que debe ser raíz de un imperio galáctico (de una Galaxia ausente de robots, computadoras, alienígenas, en su brutal vastedad; tampoco las mujeres —ni de rebote— cuentan con participación decente en la minimalista trama de dos tíos hablando en un cuarto) y donde curan el cáncer pero no sacan al pomposo HARI SELDON de su silla de ruedas, ni tampoco frenan la vejez. Dar longevidad. Y esto lo escribe un científico que, además, tenía licencia para imaginar hasta el infinito y más allá de la Cúpula del Trueno.

Chula ilustración de MICHAEL
WHELAN que, a modo, recrea
la situación estelar de Términus.
Nota: llevo leídos cuatro capítulos
de
¡TIGRE! ¡TIGRE! y da cien
vueltas a
FUNDACIÓN. Más
dinámica, imaginativa. ¿No estará
San Isaac sobrevalorado?

Sin duda sostendría charlas con colegas donde trataran estos temas e idearan opciones o soluciones. Mas Asimov se pega a la muelle cobardía de recordarnos que la violencia es el último recurso del incompetente (claro: por eso el horrible drama del Holocausto fue resuelto en una Conversación en Suiza. —Ahí HEINLEIN fue más honesto al declarar que la violencia ha resuelto más problemas de los que quieran admitirse—) cuando, sin embargo, la Fundación, mediante SALVO HARDIN, cuanto hace es amenazar a los planetas vecinos con “embargos atómicos” e instituye una “religión teonológica” para garantizar esos embargos. ¿No es eso violencia? La santurronería de Asimov lo niega.

Siendo Términus mundo sin metales ¿de dónde sacan el uranio para sus generadores nucleares? De sus vecinos. Quienes, para cortarles la prepotencia, sólo deben someterles a embargo. Pues, no. Ni lo piensan. Acabando: Fundación es el presuntuoso tipo sectario de ciencia ficción amado por tramos timoratos de lectores, editores y escritores porque lo puso de moda un vanidoso intelectual al que han ¡encumbrado!, impidiendo, u obstaculizando, opciones más activas/aventureras del género prosperar y difundirse.