miércoles, 15 de noviembre de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 16

Inesperadamente... complicaciones inesperadas
Ametralladoras desbocadas. Cinco, siete segundos: de histeria y cacofonía. Adrenalina fuera de todo control. Visión de túnel. Niebla roja howardiana. Terros abatidos. Medallas. Notiflashes heroicos. Por doquier. Héroes del Pueblo, les nombrarían. Por no darnos oportunidad de defendernos. Tampoco: la merecemos. Somos terros.

No. Dama de Picas no quiere eso. Si debe luchar… será aquí.

Aunque muramos. Pero disfrutaríamos, no obstante, de la fantasía de tener la ocasión de batirnos en igualdad de condiciones con el enemigo. Caeríamos con ese relente de honor todavía. En plan Grupo Salvaje, lo imagino. Dialéctica propia de los Últimos Cowboys.

Por mi parte: atrapo al gato. El animal: intuye que habrá otro largo período de bamboleo dentro de la caja. Se crispa. Lucha. Procura: escapar. Hinca sus uñas en mi pecho. Traspasa la camiseta. Hiere la carne. Su cuerpo procura encontrar la configuración que le permita eludirme. Sus músculos se retuercen bajo el lustroso manto como una carpa.

Hoy toca recomendar esta magnífica película,
muy presente en la dialéctica de
SOGUETTO
No nos engañaron los oídos: el motor poderoso se acerca. Truena entre los troncos de los árboles que nos rodean. Esto me permite, pues distrae al gato: poder alojarlo en la caja, con prestos reflejos.

No puedo abandonar a mis camaradas, me digo pensando empuñar mi Commander para unirme al tiroteo, con ese miedo comiendo grandes porciones de mi estómago según se lanza hacia mi garganta.

—Dios —y Dama de Picas añade el taco que contiene la Ñ.

Pues por entre los matorrales de aspecto cansado y reseco: llegan dos buggys de ésos reformados que conducen la Patrulla Voluntaria de Paletos de la frontera. Sus anchas ruedas que asustan a las cacatúas: arrancan del suelo grandes parches de arena. Se esparcen como polvo empujado por el viento.

Dentro de las cabinas, con parabrisas de alambrada: dos tipos con desteñidas chaquetas vaqueras. Pañuelos de la Confederación. Parches con esvásticas. Gafas de piloto estilo steampunk. En los costados de sus vehículos apreciamos bultos. Sin duda: implementa para hacer acampada. La panoplia: va con ellos. Dentro de los apretados habitáculos.

Veo: cómo Bujías soslaya a Dama de Picas. En plan: pido instrucciones. Porque: íbamos a enfrentarnos a los pasmas, el enemigo. ¿Y esto? ¿Ayuda, amenaza, qué son? Esta demora que anoto: permite a los cuatro fulanos acercarse a nosotros dentro de sus extraños buggys-burbuja con intención de rodearnos. Siempre rugiendo: sus motores.

Y no pierdo la ocasión de recomendaros
estas fantabulosas aventuras gráficas
Me han pillado: inclinado cerrando la caja del gato. Miro a los buggys. A mis adultos. No sé bien qué hacer. Sorprende a mi mente el gesto automático de mi diestra: buscando a mi espalda el Commander.

Intuyo qué mensaje cruzan Dama de Picas y Bujías con la mirada que sostienen a continuación: ¿Los matamos YA, o esperamos a un desenlace parecido a pacífico? Dama de Picas: está por fumigárselos. Tenemos una ventaja todavía. El arsenal enemigo no nos apunta aún. ¿Está, empero, Bujías listo a disparar a sangre fría apenas ella lo haga?

Se seca mi boca. Miedo en mis entrañas. Gato asustado. El peso metálico del Commander se incrementa en mi mano. Los vehículos terminan frenando ante nosotros, en ligero sesgo, como intentando cerrar el camino de huida si pretendiésemos escapar por ahí.

—Va a acabar mal —murmuro—. Bravuconadas, amenazas. Luego disparos. Dios, que empiece el tiroteo. Ya. No quiero volver a oír más mierdas machistas.
Continuará

domingo, 12 de noviembre de 2017

SUPERHEROÍNAS/SUPERVILLANAS — LO NUNCA CONTADO

Relajada reseña por respeto al día; este
personaje, por cierto, procede de los 40.
Tal como aquí la pintan. Compárese...
Una de las peculiaridades a reseñar entre los estudiosos del tebeo y los lectores, todo sea dicho, es la desacertada idea que tienen sobre la producción de los cómics. Lo expreso con completo conocimiento de causa. Es asombrosa ignorancia que puedo resumir así:

Ellos piensan, comprobado lo tengo, repito, que los tebeos se cultivan. Tal como escribo. Un tebeortelano (distinguible del resto de granjeros por su camisa compuesta por viñetas cosidas) siembra papelitos y virutas de lápiz en tierra empapada en tinta y voilá! Al poco brota una colección, una novela gráfica, una serie limitada, una daily strip.

Del esfuerzo que tiene producir un tebeo (discusiones entre los autores, malos días que las páginas terminan reflejando, como ocurre cuando todo son buenas nuevas, fechas estresantes de entrega, etc.) no tienen la más mínima-nimia noción. El autor (gráfico, escritor; ambos) vierten en la plancha filias y fobias a mansalva, bromas y pullas fruto de una necesidad de catarsis, cuan suerte de travieso “juego de palabras”, o muestran circunstancias de la actualidad.

Pero ellos, nada de esto. Centrados en lo del huerto. Marvel les parece como La Granja San Francisco pero de las viñetas. No creen que tú, como autor, añadas algo que refleje tu estado anímico o idiosincrasia. Para ellos: sucede ese milagro de la germinación en mantillo. He relatado lo del esfuerzo laboral a varias de estas personas… Lo creían falso. Inaudito. Imposible. Increíbleble.

...con esta fotografía de la BENDITA
BIANCA BEAUCHAMP (¡aclamad a
la diosa!). Esto es porno, lo de arriba:
activa combatiente contra el crimen
Y otra cosa que “desestiman” es qué potente sexualidad fetichista desprenden muchos personajes, si no todos, del tebeo. Son ‘visiones peligrosas’ del autor que disfraza como un competente uniforme ajustado a la lucha contra el crimen. Empero, mirándolo con atención, ves cosas. La imagen de deidad totémica de BATMAN; la seducción juvenil gay de los superhéroes, musculados siempre apolíneos, el deseo dominante/sexual de las superheroínas/supervillanas.

Expresan, con calculado tapujo industrial, tendencias sadomasoquistas y lésbicas según emulan conductas masculinas. Imponen su voluntad a golpes de látigo o fusta, o la punción de sus tacones de aguja, exhibiéndose en apretados trajes de PVC o látex que llaman "uniforme". Aparecen más/menos lascivas ante tipos que, sorprendentemente, no expresan carnal interés por unas curvas eróticas que podrían erectas sus pasiones.

Así presentadas, reflejan las ensoñaciones fetichistas de sus autores; rinde pleitesía sin ambages a la hembra, la cual los fuerza a dibujar su concepto de la "mujer perfecta": guerrera, madre, hermana, amiga, idea que en absoluto cosifica a la mujer: la ensalza.

[Una excepción podría ser SUPERGIRL, pero porque es sosa, como SUPERMAN está por sobre los clichés sexuales. Lo ubican heterosexual, sin duda, y dado sus poderes, cómo los emplea, está más cerca del concepto divino que del disfraz del bobalicón que persigue a LOIS LANE, icono de la osada independencia y el desprecio al débil.]

Y, como último ejemplo, esta imagen de
BLACK WINDOW. ¿Veis los paralelismos?
También curioso es qué tratamiento recibe "el héroe" o sidekick que "sigue" a estas andróctonas: individuo sumiso, semicastrado, que desluce los valores de razón, fuerza y mérito que, sobre todo los pulps, intentaban impostar en el colectivo juvenil antaño.

Esta digresión, por supuesto, elude a las féminas etiquetadas como eróticas (léase: LORNA), o aparecen en tebeos porno. Me refiero a las figuras caracterizadas en el mainstream de superhéroes. En tiempos más restrictivos que los presentes se las trazaba divinas para ser suerte de ‘válvula de escape’ de esas soterradas pasiones insinuadas. El pretexto: necesitan un uniforme peculiar para triunfar. Ocurría algo igual con la saga barsoomiana de JOHN CARTER, que exuda sensualidad. No tenía ese problema JOHN NORMAN, quien dio rienda suelta a sus “catarsis” en sus crónicas de GOR. ¿Enterados?

miércoles, 8 de noviembre de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 15

Empiezan a moverse cosas. Pero se teme que en dirección
opuesta a la deseada...
Despejo sin embargo mi mente de estas visiones, de la imagen de una laaaarga valla de acero y listones torcidos golpeados por ventoleras cargadas de rocosa metralla menuda, patrullada por rednecks estilo KKK en camionetas Steven Seagal o pickups como la Jonathan Kent blandiendo sus rifles según cazan ilegales que cruzaron la línea.

El cimbreo de la concertina oxidada sacudida por el viento que corona la verja. Sonido estremecedor. Impregna las pesadillas. Sé de qué hablo. La he visto. Recorrido. Oído ese ruido. Casi enfrentado a esos paletos de esta América que naufraga, comida por doquier debido al auge del PragmaSoc en sus calles.

El murmullo de la brisa que acaricia las hojas de los árboles circundantes: termina por situarme en AHORA de manera decisiva.

—Trabajemos —propongo—. Carpe diem. Tempus fugit.

Y un recuerdo, cambiando de tema, para
este no menos impresionante serial
Dejo al gato que explore un poco los lugares inmediatos a nuestra faena pero limitado por la correa que uní a su collar. Agradece este segmento de libertad. Orina, revolviendo luego enérgico la arena: para ocultar su presencia.

Mientras empujamos el Relámpago Rojo hacia el fondo del cauce somero: prestamos atención. Nuestros oídos parecen captar, sí, ajá, el rumor poderoso de motores trucados para capturar gente como nosotros. Paramos el trabajo.

Las patrulleras Ranger. Han girado. Finalmente. Husmean, con aguzados sentidos de pasmas, el enemigo, nuestro rastro en esta selva minúscula, que parece intimidada por la enormidad del páramo polvoriento que empieza a invadirlo todo. Traspasa Méjico. Tejas. Nuevo Méjico. Sin tregua: avanza Avanza AVANZA asaltando el Norte más feraz.

No parecen los neoyorkinos preparados para esta invasión silenciosa, tenaz, constante, que viene desde el desamparado Sur que el PragmaSoc ordenó abandonar para concentrar esfuerzos en los Estados proPragmaSoc del Norte y el Medio Oeste.

—Vienen. Sí. Ajá —exánime Bujías. Sus marcadas facciones se orientan hacia la trocha que abandonamos. Sus ojos adquieren destello inorgánico. Lo reconozco. Relucen así cuando piensa, intuye, habrá tiroteo. Violencia. Encoge: mi vientre.

Dama de Picas, empero, no parece tan convencida. Juzga mejor que son nuestros miedos, junto al juego del viento en la floresta circundante, trasladando algún ruido remoto que llega Dios sabrá desde dónde, cuanto estamos oyendo. Sin embargo…

Y no quiero que penséis que
BIANCA BLAZE duerme el sueño
de los justos. ¡Todo lo contrario!
Cópiatelo. Empuña su calibre Millenium. Verifica haya una nitroexplosiva en la recámara. Bujías aparta la mirada del distante camino para ver qué precauciones adopta Dama de Picas.

—Maldita SEA —rebusca en la parte trasera de sus pantalones. Extrae el Eagle de reglamento. Imita a Dama de Picas—. Tal vez podamos escapar todavía en la pickup.
—No sé qué decirte. Empujemos esto al río. Rápido —propone por fin Dama de Picas.

Teme un enfrentamiento. Lo leo en su rostro. Quizás aquí tendríamos sin embargo una posibilidad, más que mínima-nimia, de salir del atolladero. Árboles. Taludes.
En la carretera: nos pararían, acribillándonos a continuación sin precisamente realizar ningún gesto sospechoso. En esa caja de metal. Como Bonnie y Clyde. Fritos por Rangers rencorosos. Cavarían en nuestros dispersos cien mil impactos de balas.

Continuará

domingo, 5 de noviembre de 2017

V DE NOVIEMBRE — REMEMBER, REMENBER: SI HAY MENSAJE…

Interesante obra que no deja de ser eso:
ficción bien urdida. No una guía para
derribar gobiernos
Coincide hoy la fecha con la actualización, y sin ánimo de extenderme (es domingo, hay cosas más placenteras que hacer, evitamos molernos los sesos con complicaciones excesivas, que bastantes nos proporciona el día-a-día laboral), quiero recordar los tiempos en que la excelsa obra de ALAN MOORE y DAVID LLOYD supuso un revulsivo para mis nociones sobre el Poder, la Política y quienes la ostentan.

Durante años fue como mi Biblia. Hasta que, otro adicto, me mostró sin pretenderlo qué sarta de peligrosas tonterías podía ser propugnar (como él hacía) los dictados del misterioso V enmascarado. Moore edulcora los crímenes de un teatral terrorista al situarlo en un entorno de opresión/represión que necesita una máscara para salvar a la población del atolladero en que se encuentra. (Importante detalle este: un enmascarado. La tradición del tebeo mainstream de superhéroes no se pierde, sino se reafirma, en una obra que pareciera opuesta a ese carnaval colorido de fetichistas con narcisismo exacerbado.)

Pero esa anarquía representativa, o directa, o popular, que “vende” Moore como una saludable alternativa a la conspiración monárquica y el bipartidismo letal falla, además de manera estruendosa, al no estimar la simple codicia humana. La revolución francesa estalla pensando dar libertad, fraternidad y legalidad a la población gala (extendiéndose el ejemplo al resto del ancho mundo). ¿Cómo acaba? En un imperio opresor al cual combatimos en nuestra sufrida piel de toro con gran ahínco. ¿En qué quedó eso de la “fraternidad” internacionable?

Portada de US. Novela gráfica donde
critican cómo unas buenas intenciones
acaban vejadas por la codicia humana
La revolución rusa quitó a unos ineptos para poner a unos psicópatas genocidas totalitarios que aplastaban a su Pueblo y toda voz disidente sin misericordia y gulags, que no es un plato húngaro, por cierto. Y ese ejemplo de represión sí que cundió en otros puntos del planeta. Lo positivo, de haberlo, no.

La revolución cubana ¿no sitió al mando a un barbudo proxeneta de adolescentes traficante de drogas? ¿Mejoró las condiciones de vida de su población? No. Sólo los más gilipollas, o fanáticos, lo piensan. Ese sangriento trapo rojo que les venda los ojos…

Y paro de citar revoluciones que terminaron en dictaduras por no amargaros el desayuno. Sólo deseo resaltar lo hipócrita del planteamiento. Quitar a un cabrón del Poder para que otro aún peor lo ocupe. ¿Eso es mejora?

¿Cuánto se demoraría esa anarquía directa representativa en convertirse en la misma dictadura que derribaba? Porque los grupos ambiciosos se aliarían, dispondrían leyes, excluirían o incorporarían en función a intereses. Personales. Formaría facciones. Guerrearían. Aun entre sí. ¿Quién acabaría sufriendo la salvaje escalada por el Poder Omnímodo? El Pueblo que, eso sí, podría votar, en referéndum, el color de las farolas. O autobuses. O buzones de correos. Porque sobre eso se le permitiría elegir.

FRIZT LEIBER se pitorrea aquí de
Cuba, el CHÉ y todos esos payasos
que sólo querían el poder
para oprimir gente
Cuestiones como quién manda, por qué, cómo se reparte, quiénes reciben dádivas del Poder… no. Eso quedaría en manos de gabinetes técnicos y asesores decididos a preservar su influencia por siempre. Moore no lo estimó (tampoco debía; sólo ganaba un sueldo mediante una elaborada fantasía distópica gráfica). Pero todos esos que ahora hablan de democracias directas/representativas, estilo PragmaSoc, conjuras monárquicas, el Régimen del 78, etc., sí lo están haciendo.

Manipulan. Alteran vuestro pensamiento. Proclaman populismos pues pretenden poseer el Poder por completo. Y apartar luego los beneficios que prometen al Pueblo para disfrutarlos en exclusiva. Remember, remember: el mensaje de V DE VENDETTA es: desconfía de los líderes. DE TODOS. Pero más aún: de los revolucionarios.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 14

El desgrane de las terribles circunstancias de este futruro
distópico prosigue
—Una condenada lástima —reconoce Dama de Picas. Tuerce su expresión estilo Julie Strain, apartando mechones del cabello castaño oscuro de ante su rostro—. Qué vamos a hacerle, sin embargo.

La consterna desprenderse de la excelente máquina. Cada día cuesta más mercarse una. Porque: el puto PragmaSoc prepotente limita la venta de los deportivos. Infinitas preguntas. Indagaciones. Malas miradas. Otro cochino capitalista monárquico opresor bélico atlantista machista queriendo compensar su impotencia mediante un deportivo.

Preguntas… que terminan conduciéndote a Comisaría. Y si el pasma, el enemigo, no queda satisfecho con tus respuestas, lo que encuentre en FUERZA sobre ti… acabas en un Cuarto 101 cantando ó-pe-ra… a porrazos con defensas de goma en las pelotas.

El PragmaSoc se ha jurado por sus muertos controlar hasta el más mínimo-nimio segmento de nuestra vida privada ¡y va a conseguirlo!

Por si deseas saberlo, nuestro joven y atormentado narrador
tiene esta pinta... o parecida
También me apena tener que dar ese fin a tan excelente vehículo. Aprendí a conducir en él. Casi nos matamos cuando pensé le había pillado el tranquillo. Bueno, exagero. El buga casi volcó de un costado. Dama de Picas lo castigó con la fusta después (dos toques), siendo más expresiva con sus improperios contra mí que con sus ademanes. Luego: terminamos riéndonos.

Pero ¡menudo miedo pasamos mientras casi volcábamos!

—Hay que limpiarlo —se arranca Dama de Picas de la pena que la produce destruir el importante tesoro—. La CB, sobre todo. Espero que esa Jonathan Kent sea un cambio justo. Eh, chico. Embarra las matrículas. Quizás convendría machacar un poco su carrocería, por si su dueño, al denunciar el robo, da detalles precisos sobre su estado.
—Primero habría que pintarla —sugiere Bujías. Tuerce el gesto facial de modo acusado—. No sé si tendríamos los medios y la oportunidad. Tampoco podemos cogerle cariño. —Otra mirada consternada al Relámpago Rojo—. Pronto tendremos que cambiar de vehículo. Uno que nos lleve a Nueva Orleans sin resultar demasiado estridente.

¡Claro! ¿Cómo esta estupenda película
no iba a ser uno de tantos referentes?
Durante un instante: casi pregunto por qué Nueva Orleans. Recuerdo: gente del Canadá francés acabó allí. O tiene contactos con los de allá. Bendita Bianca Beauchamp aparte: ¿qué tiene Bujías con Montreal? ¿Parientes; fijación fetichista; promesa religiosa?
Imagino: el mismo glamour que pide me zambulla en las doradas playas de Australia. Cada uno tiene su tierra soñada y quiere conocerla. Me percato entonces: nadie quiere visitar EE.UU. No porque esté balcanizada entre Estados proPragmaSoc y contraPragmaSoc. En Segunda Civil War de facto.

No nos atrae, cuando debería ser el Gran GRAN Objetivo. Sé que parezco contradictorio: estamos en Tejas. Estado de los USA. Pero me refiero a esa aglomeración ‘cosmopolita’ de Nueva York, o Los Ángeles, lo que nos vende metaTV mediante sus teleseries, en Canal Reposiciones, por ejemplo. Fuera de eso, Estados Unidos parece algo borroso, que cobra nueva identidad gracias a los westerns. Pero de una forma tangencial.

Esos tiroteos… algo estilo Sergio Leone… tampoco perfilan más Norteamérica que lo que dura el duelo. Esa evocación western… tiene aureola de mitología, no de cosa real. Y, la verdad, teniendo Méjico a cien kais de distancia, no crees que esta parte de Tejas sea los Estados Unidos realmente. Sólo prolongación de la miseria que ves por doquier al otro lado de la frontera, línea borrosa, pese al carcomido Muro Trump.

Continuará

domingo, 29 de octubre de 2017

AMADEUS — «LO QUE EL PUEBLO PIDE ES FANTASÍA»

Afiche. Hay un insoslayable juicio
histórico sobre el talento y la calidad.
Este filme viene a ratificarlo
Destaco de este supuesto biopic dramático sobre la vida de WOLFGANG Amadeus MOZART dos cosas: una que la figura de ANTONIO SALIERI es conocida ahora (convendría aclarar que relativamente) gracias a este filme; dos: que ese pueblo, siempre hambriento de ilusión, también supo de Mozart merced a esta película.

Sí, sí. Distraídamente podría haberle escuchado, antes, en alguna emisora perdida. Algún fragmento de su vasta obra, iniciada a tierna edad. Pero el vulgo, el siempre hambriento de fantasía, preferiría ceñirse a sus costumbrismos regionalistas flamencos o los vítores o denuestos futbolísticos antes que aguantar entero un concierto de música clásica.

Admito que no puedo. Renegar de la música clásica sería excesivo. Pero no la soporto. No me produce sinestesia. Sin embargo, recuerdo el boom del estreno de esta cinta. Todo Dios adquiría hitlights de Mozart. De las piezas que suenan más a pop o rock; más ligeras, melodías pegadizas, que activan el sistema nervioso. Otorgaban un aire de entendido al agraciado comprador que parecía, ¡por fin!, entrar en el gran mundo de la cultura elitista que a veces tanto satiriza FRASIER.

Siempre, empero, me centro en que Salieri, contemporáneo de Mozart, y creo que apenas tuvo contacto con él, era hasta Amadeus un perfecto desconocido (no sé cuánto incluso entre los culturetas elitistas estilo Frasier, que te disparan un dato ‘académico’ que asimismo desconocen pero les hace quedar de eminencia para arriba). F. MURRAY ABRAHAM realiza vigoroso trazo de un hombre envidioso que termina corroído por la impotencia hasta enajenarle para tramar un elaborado asesinato para vengarse de un Dios al que estima cruel por haberle privado del talento natural que Mozart derrochaba sin cesar.

Por ahora, aún no son enemigos, aunque algo ya se
incuba. Qué curioso es que el SALIERI histórico fuese
reflotado por esta película, no por su propio trabajo,
famoso en su época
Salieri, en su tiempo, gozó de reputación. Hoy día es esa imagen de un avejentado suicida frustrado que parece borrador del DRÁCULA de GARY OLDMAN. Pero aun así lo diluye la corriente de este mainstream de novedades epatantes que bombardean sin compasión desde internet. Vuelve a la oscuridad. Y si Mozart se mantiene un tanto en ON es casi por esta falsa biografía como por ese intento a parecer listo que a algunos les entra al hablar de música clásica.

¿Un músico clásico? Claro, hombre: ¡Mozart! ¿Otro? ¿JOHN LENNON? Es así. El pueblo llega hasta ahí. El individuo será culto, pero la masa: no. No piensa. La llevan donde quieren siempre que el oropel sea lo bastante brillante. Los populistas lo saben muy bien. Por eso plantan ante el desesperado Pueblo un gran telón de mentiras fantabulosas que les afirman serán hechos ¡posibles! siempre que les entreguen el Poder. Luego, pasa lo que pasa.

Pero es significativa esa correlación. El que un poderoso en su época quede olvidado y después sea recordado, de carambola, por el enemigo que tanto procuró aplastar en su momento, rival que las décadas posteriores ensalzan Ensalzan ENSALZAN sin parar. Otro caso similar es POE. Compartió época con sus adinerados DAN BROWN… que ahora son recordados, no obstante, por reseñas que Poe les dedicó. De lo contrario, hoy no serían ni el recuerdo soñado de alguna evanescencia mental distraída.

El derroche de talento es natural en MOZART. Pero un
envidioso como Salieri (y varios más del fotograma) no
pueden entenderlo. Por lo tanto, se enredan en
sus mezquindades. Hoy las llaman "redes sociales"
Sobre la esmerada puesta en escena, o las elaboradas interpretaciones, siempre destaco ese detalle; lo voluble y sic transit gloria mundi est de la popularidad. El opulento y acomodado Salieri, triunfador por tanto, contempla cómo su decadencia sucede día-a-día, mientras que el manirroto aunque genial Mozart sobresale, traspasando los siglos, su legado perdurando de forma inimaginada. ¡Cuántos casos se siguen, y seguirán dando, parecidos! Hay un insoslayable juicio histórico sobre el talento y la calidad. Y los Salieri modernos, esos de las redes sociales, pese a su ostentoso plumaje, desaparecerán como pelusa gris, olvidados por todos... salvo por su enfrentamiento con su Mozart particular.

miércoles, 25 de octubre de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 12+1

Nuevas decisiones abren caminos repentinos. La
incertidumbre de a dónde conducirán pesa en los ánimos
Bujías: saca de pronto el brazo por la ventanilla. Lo agita frenético. Inmediatamente: imaginamos lo peor. ¿Acaso la CB del Relámpago Rojo captó algo? ¿…esas patrulleras Ranger acercándose a todo carajo para cazarnos?

Miro hacia atrás, a la moribunda penumbra que va restando de la convulsa noche. Los objetos tienen definidos perfiles ahora. Un asomo: de color. Casi podrías contar las hojas de los álamos que lindan esta trocha y las casas en cuyos jardines crecen. No veo nada parecido a lo que tememos.

Bujías: indica una maleza a la izquierda, comprendemos. Parece bastante tupida, ajá, sí. Hasta podría tener un arroyo lo bastante caudaloso como para, si no hundir el vehículo dentro, encallarlo lo bastante en el lecho para dificultar las tareas de rescate y rastreo de la pasma, el enemigo. Dos rápidos toques del claxon: 10/4, Bujías. Lo pillé, le indica así Dama de Picas.

Vuelvo a promocionar esta impresionante
novela llena de humor, acción y tensión,
homenaje a grandes iconos de la ficción
El Relámpago Rojo: tuerce por un senderillo más que borroso y difícil de precisar alzando la inevitable polvareda. Casi enseguida Dama de Picas cubre las huellas de los neumáticos que asustan a las cacatúas del Relámpago Rojo con las que producen los nuestros. Bien pronto estamos rodeados de árboles: cuya corteza sugiere que los tallaron en ancestral granito.

El terreno es bastante desparejo. Chirrían los amortiguadores. Nos bambolean un poco. La trocha por la cual circulamos: profundamente flanqueada por la colección de arbustos y árboles que nos acogen con indiferencia vegetal.

Bujías: no precisa le indiquen cosas como que debe penetrar tan al fondo como sea posible de este reducido bosque-pegote (porque parece eso: un pegote de espesura) como para que nadie nos descubra haciendo nuestras ilícitas actividades al amanecer.

Crepitan ramas secas muertas aplastadas por las ruedas que asustan a las cacatúas. Entra por las ventanillas una vaharada de savia y vago aroma a eucalipto que me transporta a mi querencia por Australia unos momentos. El gato rebulle dentro de la caja. Como intuyendo: congéneres entre los árboles que crecen a los lados.

El Relámpago Rojo: para ante un elevado reborde de tierra. Dama de Picas frena a su lado, a corta distancia. Bujías abandona el poderoso deportivo, indicando algo al otro lado de la línea quebrada. Lo vemos sin problemas. Un arroyo.

—Ni pedido a propósito —celebra Dama de Picas. Abandonamos la Jonathan Kent como ansiando desprendernos del contacto del falso cuero de sus asientos.

Que tiene esta mucho más dramática
secuela, haciendo más poderoso el
fantabuloso Marsoon
Intenso olor: a alba. Amanecer zulú primitivo por mor de la envolvente naturaleza. La paz que transmite: acentúa los rigores de los calambres fantasmales en nuestros muslos provocados por la concentración de ácido láctico de la adrenalina desenfrenada que obturara nuestras arterias. Piso esta tierra “virgen”: como si fuese la de otro mundo.
Me cuestra creer: la ausencia de francotiradores, o pasmas, el enemigo, entre los arbustos circundantes. Atisbo presencia humana: latas de birra Viking y hojas rotas de revistas porno. Seguro que hallaríamos más indicios de actividad sexual pueblerina: si empezásemos a hacer esa arqueología.

—No lleva mucha agua —los adultos: inspeccionan el caudal del arroyo. Cantarino. Nada turbio. ¿Poseerá peces?—. Pero ¿podemos elegir?
—Podríamos quemarlo, también —sugiere entonces Bujías. Mira el precioso Relámpago Rojo con clara barrena de consternación en el semblante. Fue leal compañero.

domingo, 22 de octubre de 2017

SPIDER-MAN –ENTRE LOS MUERTOS (TOMO 1) — SUPERPLÚMBEO

Portada que me ha parecido más
sugerente y atractiva del recopilatorio
La generosidad de los bajos precios de los lanzamientos de las ¡nuevas colecciones! me permitió adquirir este tomo que, en justicia, considero está muy bien presentado. Su lujoso envoltorio presume un respeto por la historieta nada desdeñable.

Empero, el tebeo sigue siendo “cosa de críos” para un volumen respetable de posibles lectores patrios, quedando marginado al rincón de las tonterías y sandeces para freakies. Colectivos tan inefables como TEBEOSFERA (cuyas fétidas entrañas tuve la mala suerte de conocer-en-detalle) NO HACEN NADA para darle a la profesión y las viñetas la dignidad que merecen. Forman sus cónclaves, exponen qué MAL todo está, cierran sesión sin embargo con la sensación de haber hecho ALGO por remediarlo. Sólo se han lamentado; no han propuesto líneas de acción (algunas relativamente económicas y fáciles de acometer) o soluciones. Supondría algo que no quieren hacer: trabajar en firme por salvar algo que dicen amar. Compilar estadísticas es menos gravoso.

Las estadísticas tienen el mismo atractivo que las columnas de números y direcciones de la guía telefónica. En la tremenda tesitura de carecer del poder creador (con cuanto esto supone) pese a abrasarlos el ardiente deseo de hacerlo, se consuelan efectuando listado de colecciones antes de generar el esfuerzo que les incluya en ellas.

Empezar, lo hace muy prometedoramente. Esta viñeta lo
indica. Pero, tras esto... ¡vaya muermo!
Pero versábamos sobre este tomo. MARK MILLAR, uno de esos “nuevos” escritores con relumbrón brutal, ofrece una sensación de “aventuras” del forever young PETER “PAN” PARKER en las que no sucede nada. Todo lo realza (eso sí) el trazo de ambos DODSON, con intervención de FRANK CHO, que ilustran guiones vacuos y faltos de tensión.
En los Nostálgicos Tiempos, cuando trabajaban tíos como STAN LEE, ROY THOMAS o GERRY CONWAY, lo que cuenta Millar en un centenar de páginas se lo ventilaban en cuarenta, como mucho, y encima había romance, tensión, acción, splash pages acojonantes (bueno, dependiendo del dibujante), trhiller y qué sé yo más.

Los modernos guionistas (aun ALAN MOORE ha terminado ‘rindiéndose’ a esa “moda”) telegrafían los diálogos, espaaaaaaarcen durante docenas de números una acción que rebosaba en los Nostálgicos Tiempos número tras número, y quedan en coitus interruptus de todo. Esto es también culpa del rictus erectus del lector. Acostumbrado a no leer, permanece en su mínima expresión twitter, gozando una pobreza conspicua de vocabulario. Así, apenas les juntas siete sílabas en una palabra, les dejas en coma.

No os engañe la fuerza dramática de la
ilustración. Es un cebo en el que, por
desgracia, debemos picar
Detesto mucho a estos nuevos autores, pese a que entre ellos esté GARTH ENNIS. Hacen lo mínimo-nimio y, sin embargo, reciben ¡loas! que deberían tributarse en los escritores citados up supra. Hay poco riesgo, contrastando sus esfuerzos, en estos autores de ahora. Una vez y otra comprobamos que estiiiiran los argumentos que ayer se condensaban en pocas páginas porque NO TIENEN ideas que alimentar, desarrollar, imprimir. Y son profesionales mejor pagados y considerados que aquellos de Década 60-70, pioneros audaces y esforzados cuyo trabajo creo jamás ¡encumbraremos! lo debido.

El secuestro de la sufrida TÍA MAY, de palpitante preocupación para el prócer Parker, queda incluso solapado cuando descubre que su costilla, MARY JANE WATSON-Parker, ha dilapidado sus ahorros. Y todo esto ocupa los números que abrigan las tapas duras del recopilatorio. ¿Hostias? Pocas, mínimas-nimias. ¿Presuntuoso perfil psicológico de los integrantes de la saga? Demasiado. ¿Importa? No. ¿Aburre? Un wevo.

La Industria vive, gracias al parásito real, un momento de esplendor inaudito. Empero, nos regala muermos como éste donde el dibujo intenta hacer el imposible de congraciarse con nosotros. Dada la cada vez menos exigente atención del lector, como que lo logra. Una pena. No. Estos no son “mis tebeos”. (Por eso cada vez leo más los clásicos. Vaya cosa.)

miércoles, 18 de octubre de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 12

El reflujo de adrenalina permite paso a la amargura
—Pronto podremos parar, espero —acaba deseando Dama de Picas. Tarda unos instantes: en decidir si mi tono era de reproche o no. No lo era. Indicaba una situación. Pero, crispados nuestros nervios: todo tiene sentido equívoco—. Primero, deshacerse del deportivo. Luego…
—…otro almacén abandonado, otra granja expropiada pero abandonada, otro almiar abandonado… oliendo aún a lo cosechado… abandonado… —miro al inmenso campo gris Grey que nos rodea, engulléndonos en su nada—. La historia de nuestra vida. Iluminados apenas por esas cosechadoras robot que parecen máquinas asesinas de Skynet según arrancan de los caballones los cultivos programados por Stefan Roslov y sus Probetas de los cojones. —Pausa—. La historia de nuestra vida. Abandono. Marginación.
—Las cartas que nos repartieron —y pronuncia mi nombre real.
—Ya —amargado sueno—. Otra cosa que imagino… —demoro añadirlo. Dama de Picas: me enfoca un instante. Solicita su ceño ligeramente fruncido: prosiga—. Esos capitostes de tercera… ya sabes… los de Crepúsculo…
En esta entrega se hace referencia a
material aparecido en esta divertida
novela. ¡No te la pierdas!
—Sí. Esos. —Mencionar a Crepúsculo: la pone de rictus erectus hostil ipso facto.
—Pudieron largar algo. Encerrados en un Cuarto 101… ¿cuánta tortura crees que pudieron soportar antes de confesar lo ocurrido? Ese clip… por cuidadosa que fueses al eludir ubicaciones… —nos soslayamos— no ocultaba la identidad de esos sujetos.
»Cinco segundos recibiendo hostias con defensas de goma en lugares estratégicos… tipos tan blandos pero tan sádicos… delatarían a sus puñeteras madres sin demora. Ya sabes cómo son esas “entrevistas” en los 101…
—Lo sé. En las Dunas estuve en los suficientes interrogatorios —tres, en realidad— para entenderte perfectamente. No necesitarían métodos más invasivos —y ambos sabemos a qué se refiere. Cosas metálicas. Punzantes. Sacacorchos— o eléctricos. O como has sugerido: varios golpes con porras de goma en las pelotas y…
—Tu nueva Ivy Manor delatada. Casi creo innecesario tener que mirarlo en la web. Puede —agrego con tono evasivo— que alguna de las otras sumisas, pillada en algo, también haya largado. O algún cliente externo. Tantas opciones… —El día empieza a intensificarse: al otro lado del parabrisas. Noto el olor extraño del dueño de la Jonathan Kent aquí incrustado. Como olfatea mi siamés—. Creo que el resultado sigue siendo una Encuesta Salvaje en un 101. Quien haya sido no habrá podido impedirlo, de todos modos.
—De todos modos.

Creo haberlo dicho; pero éste es la modelo
de la indómita DAMA DE PICAS
En las Dunas: clasificaron, debido a sus especiales “actitudes”, a Dama de Picas como Interrogadora. Tooodo el sadismo del ancho mundo: podía aplicarlo. Cobertura legal. La carne a romper: interminable. Ocurrió: ¡así no la molaba actuar!

Debía ser algo… íntimo. Con contenido… emocional. No un trabajo de picar carne y saltar dientes porque sí. Lo de “torturas terros dispuestos a estrellar Skyhighs en otras Torres Gemelas y con lo que les arranques evitarás tantas muertes” funcionó tres veces. La causa de la defensa del Corporativismo… no tenía intimidad. Contenido emocional.

La destinaron, como castigo, al frente. A Blindados. Donde: le conoció a él. Al siamés. Con el tiempo: terminó amadrinándome. Pero antes: batallas despiadadas. Satanligrado. Ese látigo hecho con pelo humano, de terros de SEÍSMO. Experiencias que marcaban. Fraguaban pesadillas. Apenas esbozadas en charlas como ésta.

domingo, 15 de octubre de 2017

ROBERT A. HEINLEIN — VALORACIÓN

Joven estampa del autor víctima
del comentario. Creo que fue
también víctima del espectro de 
la ciencia ficción que desprecia
la aventura dentro del género
De un tiempo a esta parte veo que revalorizan la figura del que fuese Gran Maestre de la Ciencia Ficción. Atenúan el interesado comentario sobre su presunta faceta fascista y militarista. Heinlein contó muchas cosas, además de “pedir” a la juventud que se alistase para ser masacrada en alguna guerra insensata.

Conviene considerar que, en su época, valoraban mucho el arrojo, el carácter marcial, un determinado sentido de la patria y el honor. Los tiempos han cambiado. El mundo se ha movido. Otros objetivos centran, en apariencia, nuestra atención. Pero como diría SNAKE PLISSKEN: cuanto más cambian las cosas, más igual siguen.

Por tanto, escribir sobre conceptos militares estaba bien visto entonces. De ahí que nazca TROPAS DEL ESPACIO. Esta literatura no se ha marchitado, empero, cundiendo los ejemplos más o menos recientes. JOE HADELMAN aporta LA GUERRA INTERMINABLE en apreciación a sus negativas experiencias en Vietnam. Pretende ser el anti-Tropas del Espacio, donde se exaltaba el voluntario sacrificio para salvaguardar a la comunidad.

Siempre he visto sesgo sardónico, no obstante, en las evaluaciones de JOHNNIE RICO. Sólo CAPITÁN AMÉRICA puede ser tan crédulo como patriota. Hadelman busca mostrar el aspecto miserable de la guerra (lo tiene; SVEN HASSEL ya lo relata), distinto al que pretende impostarle Heinlein, asociado a la erótica de las armas. Volvemos a lo mismo: Heinlein creció entre guerras mundiales. Exigían determinada mentalidad donde la Sociedad premiaba concretos esfuerzos; Hadelman evoluciona en una Sociedad cínica, descreída, que centra más el foco en el hospital de sangre que en las trincheras llenas de valerosos muchachos invulnerables al pánico.

Quizás su más popular obra, y la que
bastó para "condenarle"
Heinlein fue víctima de esa época, más que de su propia prosa. Mientras rescatan a TOLKIEN, hippies y fuerzas ‘creadoras’ de la Izquierda condenan a Heinlein, tachándolo de fascista reaccionario. Y de eso, no te recuperas. Muestran una considerable ignorancia y tendenciosidad. Alguien exacerbado en el infrarrojo lee Tropas del Espacio, “vive” el Mayo del 68, condena de inmediato la obra. Los borregos que lo rodean, queriendo desesperadamente formar parte de “esa Comunidad”: ¡aplauden! al exaltado. Todos comulgan del mismo espíritu antibelicista… antiyanqui. Se salvan de la etiqueta.

Ahora el ancho mundo parece volverse conservador. Los más rigurosos analistas empiezan a ver qué prejuicio social manchó a Heinlein; valoran su obra per se, no por lo que alguien dijera con escaso o prejuicioso conocimiento. Vengo observado que, desde que la Izquierda robó el Arte, crear con auténtica libertad es casi imposible. Es lo que ellos impongan (ajá, sí), o nada. ¿Que opinas conservador? Eres un facha. Heinlein Jr. Por lo tanto: ¡al ostracismo!

PHILIP K DICK. Lo opuesto a HEINLEIN. Sin embargo,
Heinlein le socorrió en momentos de apuro, pese a lo muy
divergente de su "pensamiento humanista"
Encuentro harto hipócrita esta postura de una Izquierda que siempre está enarbolando las más comprensivas y libertarias banderas exigiendo respeto Respeto RESPETO para todos cuando creen sólo lo merecen ellos, mostrándose intransigentes con “los disidentes”. Ofende su disposición a marginar a quienes digan: Discrepo. Tienen el espín del prejuicio en ON permanente, listo para sin piedad punzar. La Patria es una ofensa; “su” patria es un objetivo de la más alta sacralidad. ¿De dónde surge este doblepensar? ¿No atisban en qué contrariedad caen, que desluce tanto su ‘causa’ como sus personas?

Creo imposible les del error. Por tanto, pienso consumir esa energía leyendo el material de Heinlein que, por una carambola afortunada, he adquirido. Estoy seguro de que me será más provechoso. Quienes sigan instalados en “la vieja guardia”… ¡ellos se lo pierden!

miércoles, 11 de octubre de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 11

Llegamos a la undécima entrega. Aún no se atisba arreglo
Una crispada sonrisa: aparece un momento por mis labios descamados por el estrés, la repentina sed. Hurgo empero en el interior de mis miedos confiando encontrar ente supremo, o superior, de esa naturaleza aludida que acepte lo que sugiere Dama de Picas.

Mantengo la mirada fija: en la parte trasera del Relámpago Rojo. Pareciera: decidido a dejarnos MUY ATRÁS según se zambulle en el preamanecer que empieza a ser más el orto que tanto andamos temiendo. La noche: todavía brinda un segmento de discreción por el cual poder escaparnos, pese a los potentes dispositivos de rastreo HITECH del enemigo. Una vez salga el Sol… Nada podrá ya ocultarnos.

En el ínterin, produje esto para ver
si cuela para la posteridad
Dama de Picas se esfuerza por seguir bastante cerca del poderoso deportivo. Bujías no tiene su destreza al volante, pero no debe envidiar nada a Joe Viterbo si la situación lo impone. Ascendemos pequeños badenes. Protestan los amortiguadores: en los baches mal disimulados que se disimulan a nuestros faros. Rozamos buzones corroídos y polvorientos. Los árboles sacuden sus agostadas copas: según los rebasamos.

Adiós-adiós, parecieran despedir, con ese movimiento negro que define sus copas.

De vez en cuando: miro atrás. Por la ventanilla opacada por la tierra que la cubre. Esperando ver: las luces giratorias salvajes de los Ranger abalanzándose sobre los tres porque han intuido, sí, ajá, que nos pasaron de largo.

Pues su fuerte instinto policial: nos delata. Les propone retrocedan. Indaguen. Pregunten al tío de la luz del cuarto de baño: ¿Falta ALGO en su jardín? Montones de patrañas similares: van acumulándose en mis sesos conforme las ruedas que asustan a las cacatúas engullen los kais en “persecución” del Relámpago Rojo.

—No, Bujías —murmura Dama de Picas—. Recto, tío. Sigue recto. Olvida los carteles que indican poblaciones. Por ahora, al menos…

Pues: lo ve frenar. Vacilar ante doblados rótulos tercermundistas clavados en palos torcidos que parecieran instalados allí por el propio John Chisum. Indican sitios, pueblos como Buen Rey, inmersos en la feroz decadencia que impone la Pax PragmaSoc, abandonarlos para concentrar a la gente en urbes extrañas como ese tal Soguetto y así tenerlos controlados a todos.

Recuerdo al respetable que todo se
originó aquí
Caso de telepatía: Bujías sigue recto. Obedece a Dama de Picas. La vi: acercar los dedos a la palanca de las luces. Para lanzarle dos destellos. Como cuando otro circula con las luces largas, deslumbrándote. No es necesario. La telepatía, comenté.

—¿Cómo nos habrán descubierto? —repite Dama según se esfuerza por ver, allende el horizonte, dónde deshacerse del poderoso deportivo. Una fronda espesa. Un arroyo o río. Una cantera. Algo que obligue bastantes días a la pasma, el enemigo: encontrar el Relámpago Rojo—. ¿Alguna idea?
—Alguien se chivó —termino imaginando. No quiero repetir lo del castigo kármiko producto del
(sacrificio)
asesinato de Crepúsculo. Eso luego podrá discutirse. No añadas más tensión a la existente, muchacho—. Podría averiguarlo, supongo. —Pienso: en introducirme en metaNET. Rastrear indicios. No. En otra fuente. Más fiable. Una que: suele advertirme con antelación de sobresaltos como éste, permitiéndome eludirlos. ¿Qué falló hoy?—. Pero el traqueteo es demasiado para ponerme a teclear ahora.

Continuará