viernes, 24 de junio de 2022

ACORRALADO — FIRST BLOOD

 

Afiche foráneo. Obra de DREW
STRUZAN (¡aclamad al ilustrador!)
para engancharnos a ver este drama
de trasfondo policíaco-militar

El mito nace en 1982 en la pantalla de plata, ergo, hace cuarenta años. En el papel estaba impreso desde 1972, empero a saber cuánto tardó DAVID MORRELL en vender la impactante novela que catapultaría a su vagabundo excombatiente de Vietnam (tema candente CANDENTE por entonces) a la fama más estelar.

Precursora, la obra tocaba un tema en el que posteriormente el cine barrenaría en detalle, con filmes como TAXI DRIVER, APOCALIPSE NOW, EL CAZADOR o MÁS ALLÁ DEL VALOR: la contracción que sufre el veterano al regresar a casa, donde sólo encuentra rechazo, desprecio, en el caso de Rambo: violencia. Los veteranos de la Segunda Guerra Mundial o aun Corea no entienden Vietnam. ¿De qué se quejan estos tíos?, era el resumen que dentro de su mente el sheriff TEASLE se hacía (en el libro). Es una guerra. Una putada. Lo pasamos mal. Quizás peor que ellos. ¿Nos quejamos? No. Como machos.

El problema era el paradigma social: el movimiento hippie, su cuestionamiento de los anquilosados establishments conservadores, la TV mostrando los raids con napalm o agente naranja, la cierta sensación de que al Nam no iban todos, como sucediera en guerras previas, sino las clases obreras o desfavorecidas. Los niños bien, o con padres relacionados que les escaqueaban de morir reventados por una mina en un arrozal o enganchados en estacas punji en junglas perdidas en todo mapa: escurrían el bulto.

El coming home no es lo que RAMBO esperaba.
El hombre parece hasta un poco zumbado. No
encuentra siquiera contactos con su pasado

Esto es lo que Rambo encarna (esa sorda furia) y Teasle decide defender: un inmovilismo patriótico cuestionable, manipulado por corporaciones armamentísticas que necesitaban contiendas globales para seguir enriqueciéndose. Rambo es hijo del obrero que pierde la vida, o mutilan, allá lejos y, cuando regresa, ¿qué encuentra? La mierda del pacifismo asimétrico, orquestada por los pijos de privilegiados, una cínica hipocresía progresista hecha para dar la nota, que desdeña comprender que el tío de uniforme que vituperan fue en su lugar a dejar las tripas en los manglares por una causa ajena que no entendía.

No era Pearl Harbor, un trozo de Norteamérica violado por el bombardeo nipón. Era ir a un país hostil de cabo a rabo a defender… ¿qué? ¿La libertad, la democracia? La ¿de quién? Vietnam del Sur era una dictadura sostenida por EE.UU. Esos tíos que arriesgaban el pellejo en las selvas no eran rojos, mas entendían que allí no pintaban nada. Y más al anotar que sólo pobres e hijos de currantes encogían el culo en ese fango.

El icono nace. El guerrero invencible
pese a la superioridad numérica del
enemigo y su equipamiento. Los montes
son sus aliados

Una nueva percepción del mundo y los conceptos de patria, libertad y democracia se abrían paso con dificultad en una Sociedad dogmatizada por un credo que no obedecía a tantas causas justas como vendía. E impregnaba la atmósfera la pregunta constante: ¿por qué estos tíos se quejan, si yo perdí los piños en Normandía, y sigo… medio bien? Una de dos: o esos traumas postbélicos no se relataban, se ocultaban, o antes estaban hechos de pasta más recia, capaz de sufrir soportándolo en silencio. Es un asunto digno de examen y comentario.

De momento, celebremos la trepidante cinta de acción dramática donde su protagonista, SYLVESTER STALLONE, quedó del todo/completamente consagrado. En nuestras vidas sitúa a un todoterreno experto en supervivencia que combate a esa nación que desprecia su sacrificio personal y, por vergüenza (al fin y al cabo, Rambo representa una derrota, algo intolerable para Estados Unidos), le rechaza. Que luego Rambo demuestre ser una invencible máquina de triunfar y matar sugiere la expiación que hace esa Sociedad ultrajada. No ganaron porque no les dejaron. Fíjate en ese tío, cómo barre todo obstáculo armado. Se atenúa la culpa, se diluye. Crean una fabulación que restaña la herida, como los bombardeos atómicos en Japón hicieron en su momento. Briosa historia aparte, he ahí el auténtico éxito de Rambo: limpia la culpa. Devuelve la hombría a Norteamérica.

viernes, 17 de junio de 2022

THE SHAOLIN COWBOY : START TREK — POR FIN STAR TREK VALE PARA ALGO

 

Portada del volumen comentado;
el desmesurado tamaño del
enemigo no impresiona al jinete
ni su montura. Aviso de lo que
espera al lector dentro

…para que su título pueda parodiarlo, de esta ingeniosa forma, el autor de la inefable saga, GEOF DARROW, a quien conociéramos, sobre todo, por HARD BOILED, la magna concepción del cyberpunk hyperviolento de comienzos de Década 90.

Mientras Disney destruye Marvel (planeando acabar con DC Comics —aunque, según freakies entendidos, DC se basta sola para demolerse) a base de carajotadas inclusivas, tratamientos epilépticos de sus colecciones, deconstrucción sexual de sus más aguerridos personajes heteroX (ya sabéis: hetero=malo; lo otro=bueno) para satisfacer a doscientos o trescientos lectores (si llega) mientras cabrea a cuatrocientos mil (o más), que pasan a leer colecciones indie, donde hay libertad aún, complace ver que quedan autores, fuera de toda esa estúpida marea de lo feministamente correcto (movimiento que lo acapara todo) que está ahogando la creatividad por mor de insidiosos ‘escrúpulos’ que persiguen una perniciosa transformación del ancho mundo, que siguen ideando, con imaginación y sin trabas, dándolos por tanto generosas sorpresas como la que reseño.

Un misterioso, lacónico y algo pasado de peso oriental, el Shaolin, vagabundea por un desierto de Ninguna Parte, a lomos de su mulo andante-parlante, para completar alguna meta que desconocemos, al menos, durante el primer volumen. Sin embargo, el Shaolin, excepcional e implacable combatiente, en realidad parece escapar de la venganza del REY CANGREJO, crustáceo andante-parlante, quien se la tiene jurada por, en un bufé, haberse jalado a toda su familia.

La apariencia del SHAOLIN 
engaña. Atentos a la barroca
exposición de enemigos a los
que piensa liquidar en breve

Convoca a todos los enemigos que durante su largo viaje el Shaolin ha ido haciéndose (considerable turba) y, en grupo, arremeten contra el virtuoso karateka. El cual no tiene problemas ni complejos para masacrarlos a todos.

Este es el entrante, a base de marisco, valga la analogía, de Start Trek. Darrow, creador, guionista, dibujante, se explaya consciente de que lo que hace está libre de trabas o presiones, un deseo de romper estructuras clásico-trilladas y, por tanto, se empeña en asombrarnos una viñeta tras otra mediante su barroquismo elevado al cuadrado, páginas que pasan no obstante del minimalismo básico al recargamiento más delirante, aun agobiante, que invitan a pensar cuánto tiempo ocupó a este hombre acabar tal viñeta.

Rompe su callado personaje la norma del apolíneo superhombre musculoso, forever young que defiende el ideal de salvar al mundo, derrotar a los adversarios que amenazan democracia y seguridad (hoy, ya no; hoy exigen, al superhéroe-heroína, un expediente biX u homoX, no de qué es capaz; si no lo tiene, queda descartado al punto), ejemplificar con su conducta moral e impecable y al que se somete sin pausa. El Shaolin está grueso. Sus metas parecen turbias. No vacila al momento de matar. No suelta perogrulladas shakesperianas (para eso está el mulo). No parece, en resumen, un héroe, sino un antihéroe, pero dela vieja escuela de Década 80, que termina cometiendo heroicidades porque hacia allí lo empujan sus enemigos. Hay ética en el Shaolin. Aunque demasiado ambigua, o brumosa, como para que podamos decantarnos por su causa sin recelos.

Helo ahí, en acción, como DARROW, que de
nuevo se mueve con soltura en las viñetas de
la hyperviolencia

Reservas presenta el personaje, esto es. Lo enmarca un despliegue de imaginación desbordante, de páramos de orbes paralelos a la Tierra, habitados por salteadores de caminos a lo MAD MAX, o los zombies, o los codiciosos entes asesinos sobrenaturales que se creen dueños de una especie de reliquia andante-parlante que no sólo salvará el mundo; les enriquecerá sobremanera.

Combinación afortunada de detallado arte y fantasía desbocada es lo que Darrow ofrece en estas andanzas del anti KUNG-FU que, antaño, protagonizara DAVID CARRADINE. La verdad: prefiero al más terrígeno Shaolin que no a la abstrusa filosofía oriental que Kung-Fu despedía a destellos en la serie, capaz de dejarnos confusos, sin entender qué pretendía aleccionar. El Shaolin se salta el régimen mientras se toma unas birras.

viernes, 10 de junio de 2022

HARRY EL SUCIO — CON ESTE AJETREO NO SÉ SI HE DISPARADO…

 

Afiche. Título auspicioso para su
protagonista, que cimenta su
carrera e inicia una leyenda
del cine y la metodología de
tratar ciertas delincuencias

ANDY ROBINSON, el insidioso SCORPIO, recibió amenazas por su actuación del psicópata sin entrañas que sabía aprovechar los intersticios de la Ley para salir impune. Cierta suerte le acompañaba. Lo importante está en ese “recibir amenazas”. ¿Tan jodido está el personal que es incapaz de discernir entre lo que es una interpretación actoral, más/menos conseguida, de la persona que la realiza?

Además, la crítica (francesa, comentan), se puso exquisita bombardeando el aparente aparato fascista que desplegaba la cinta. ¿Dónde se ha visto que un policía se erija juez y verdugo despachando a los criminales a su antojo? Todos los comentarios sospecho irían por ese camino. Tenemos un elaborado sistema de derechos y libertades concebidos para evitar excesos de las fuerzas del orden, en efecto. Porque malnacidos hay por doquier y muchos llevan placa, aprovechándose de ese estatus para hacer la gran puñeta. Los políticos son peores aún, no obstante. Empero, las voces airadas en su contra son mínimas-nimias. (Dependiendo encima del color político del político, lo cual al crimen añadimos el cinismo hipócrita.)

Sin embargo, esas normas establecidas para nuestra defensa se revuelven de golpe en nuestra contra beneficiando a sabandijas como Scorpio, que acaban libres para dar otro golpe espectacular, marcado por una crueldad tal que sacie un hambre narcisista. Va a quedar impune. Pues… ¡al ataque! El expeditivo inspector Harry CALLAHAM está hasta la coronilla de ver cómo esos tiparracos culebrean por el Sistema. Sin duda, este Scorpio es el peor. Se acabó tener contemplaciones. Al menos, con este tío.

Además, se pone de moda el revólver del .44
Magnum como icono del devastador poder de
cualquier bala
 

Porque tras atraparle en el estadio, esperando rescatar a la chica que Scorpio ha raptado (matándola en algún momento), lo sueltan para… secuestrar el autobús lleno de escolares y largarse en un avión. Seguro que, a futuro, dejando un reguero de niños asesinados tras de sí. Por cualquier pretexto. Acaso una mala mirada. Su violencia en el autobús, golpeando a los aterrorizados niños para que canten, ya previene de sus intenciones.

Mas la Sociedad lo acepta. Mil muertos antes que vulnerar un elevado principio en propia defensa. Amén de consagrar a CLINT EASTWOOD, llega Harry el Sucio a nuestras mitologías en un momento de profundas transformaciones sociales que acabarán acuñando lo que hoy definimos progresía. Los progres, aparte sus intereses particulares, vigilan, por otro prurito narcisista, que los desfavorecidos sean favorecidos, y la policía no se exceda en su labor. Lo malo (para ellos) del “ejemplo Scorpio” es que no es un vagabundo apaleado o algo así por capricho o brutalidad gratuita. Es un astuto malvado que retuerce los sucesos para quedar como demente y eludir la sentencia. Los progres no ven esa letal impostura, sino que Callahan ha emprendido una solitaria cruzada vindicativa por salirle de los perendengues putear a este sujeto concreto.

Sucede que a esa progresía nunca les pasa las atrocidades que al resto de mortales. En esa categoría entra el fiscal que abronca a Callahan por su actuación. Se pertrecha en que “lo quiere también fuera de las calles” y que “nosotros nos ocuparemos”… pero no dice cómo, ni cuándo. Todo queda en una cómoda nebulosa donde las responsabilidades no afectan a nadie. Nadie debe tomar decisiones comprometidas. Es algo dejado al azar.

Un despreciable y artero asesino que sabe cómo
manipular las leyes y los medios para salirse
siempre con la suya. Hijo de la
Era de Acuario,
olvidó que cavernícolas como HARRY
CALLAHAN aún existían para darle su bien
merecido castigo... y a la Zoociedad que cría
sujetos de esta laya

Designar al villano como Scorpio se debe a la actividad del ASESINO DEL ZODÍACO, que perpetró asesinatos por entonces en San Francisco. Harry el Sucio se entiende así como un (necesario) esfuerzo catártico para una Sociedad atemorizada y que quería una respuesta al problema (cuanto más rápida, contundente/radical, MEJOR), que tanto trastornaba rituales y seguridad, colectiva e individual. Les mostraba débiles. Víctimas. Harry el Sucio también abre el debate de seguridad-libertades. ¿Cuántas sacrificaríamos para tener seguridad? Como siempre, el dilema se resuelve de este modo: el que encara la solución, como JUDGE DREDD, es un individuo responsable e íntegro que sabe cuándo advertir o cuánto ejecutar. Lo malo es que ese paradigma, no cunde…

viernes, 3 de junio de 2022

EL VERDUGO # 13 – DEUDA DE SANGRE — MACK BOLAN: ¿RACISTA?

 

Pues tendrá que ser esta portada
a falta de la original de GIL
COHEN. ¡MACK BOLAN mete
mano en lasa fétidas entrañas de
la política nacional!

Tras tontear durante algunos ejemplares con la idea, DON PENDLETON al fin integra a su desesperado desertor de la guerra de Vietnam en las estructuras secretas de represión del crimen del Gobierno de los Estados Unidos de las Américas, apadrinado por HAROLD BROGNOLA, que llevaba esos números mercándose el apoyo del expeditivo vengador para la causa de mantener Norteamérica limpia de elementos perniciosos para el desarrollo de sus asuntos.

Esto conduce a ciertos inquietantes callejones. El problema de actuar así, es cuándo empiezas a decidir que el que cruza en rojo la calle merece sanción más allá de la

(Cúpula del Trueno)

multa, o el apercibimiento o amonestación, para dispararle en la cabeza. La idea puede tener un principio aun salubre, porque sus promotores (imaginémoslo) son legales; conocen perfectamente los límites existentes entre el reproche y el crimen de Estado.

Porque, en algún momento, la pureza de la idea acabará pudriéndose. Sucederá algo, un crimen en particular cruel o violento, un relevo de los mandos, que empezarán a empujar en una dogmática (o personal) dirección indeseable al departamento del que ahora forma parte Bolan, pese a su tenaz previa renuencia a integrarse en esas estructuras.

La oferta es tentadora, y acaso considere inevitable terminar aceptándola. Ya no es un tirador solitario, enloquecido por el dolor, e imbuido del convencimiento moral de que debe hacerse ALGO más allá de

(Orión)

Propaganda sobre los 50 años
de existencia del pulp. La verdad
es que parece un montaje sobre
HITLER, no un elogio sobre
DON PENDLETON

los inoperantes tribunales. Sublimado por Dios, Le ha conferido poder total sobre la vida y la muerte de quienes infrinjan las leyes de Bolan, exculpándole por tanto de las consecuencias a posteriori. Ahora es parte del siniestro engranaje de la CIA, digamos, contando sin embargo con su cobertura, medios, inteligencia, intendencia. Puede coger un avión en tal aeródromo secreto, aterrizar, eliminar a los mafiosos escogidos, para luego regresar de igual extranjis.

El Departamento de Estado se ocupará de tejer una coartada a Bolan y sofocar, como suelan proceder, toda protesta que eleve el Gobierno extranjero que considere que la radical acción supuso un flagrante atropello de su soberanía.

Bolan ya es uno de los nuestros. Vende su alma. Su cruzada. Gana en recursos. Empero ¿qué sucederá cuando no convenza el objetivo elegido a El Verdugo? ¿Acatará, se rebelará, volverá a la clandestinidad, teniendo ahora al Estado como enemigo auxiliar…?

Su lucha solitaria (no es tan solitaria; Brognola suele echarle un cable) le lleva hasta Washington, donde el implacable vigilante deshace un entramado de corrupción política que situaría a un cultivado Capo de la Mafia en la Presidencia, nada menos, con cierto tiempo. Inadmisible. Embiste con todo su arsenal, señalando a los mafiosos a las fuerzas del orden, rompiendo su máscara de respetabilidad, añagaza más destinada a consolidar su Plan Maestro Presidencial, ofreciendo a los selectos miembros de la Alta Sociedad “cosas” con las que luego podrían chantajearles.

La cosa es que pringue la Cosa
Nostra. No parecen existir más
mafias en el mundo. EL
VERDUGO es un pulp que
publica numerosos títulos
anuales, escritos por otros
autores, esto es

La Mafia tenía a su refinado candidato listo para cautivar triunfando en las urnas. Gozaba de los medios para encumbrar, o destruir, mediante sexo (hay una dosis de erotismo muy soft en estos libros —para eso es pulp—) u otras gabelas, a la oposición. Bolan desnuda toda esa porquería que invade Washington, viendo hasta dónde la pudrición llega, cómo lo amenaza todo. Ofende su sentido de la integridad, la honestidad, valores caros para el norteamericano…, negándose sin embargo a ver que sus compatriotas apenas ofrecen resistencia al embrujo de los italianos de la Mafia, con lo cual las acciones de Bolan ahora plantean un dilema: vale que disparaba a los malos; tenía pruebas de su culpabilidad.

Mas ¿cuánto de racista es la cruzada de El Verdugo, que siempre se muestra tan remiso a aplicar sus armas contra sus compatriotas… aun los más criminales…?

viernes, 27 de mayo de 2022

THE OMEGA MAN — CHARLTON HESTON COMBATE EL INTEGRISMO MUTANTE

 

Afiche. CHARLTON HESTON
y su metralleta-lámpara contra
el hampa de los de los ojos raros

Otro repaso a la novela SOY LEYENDA de RICHARD MATHESON, esta vez mostrando a un más beligerante ROBERT NEVILLE (Heston), quien recorre en su descapotable las vacías calles de Los Ángeles a la caza de unos tecnófobos albinos encapuchados a quien la plaga original que exterminó a la Humanidad (en apariencia) sigue barrenando, aunque se nieguen a admitir qué daño sufren sus ya deteriorados cuerpos.

BORIS SAGAL no hace una película brillante; entretenida con algún momento excitante, donde se encarga de alternar la idea central recogida en la claustrofóbica novela. En ella, Neville es un recluso que se pasea por su ciudad clavando estacas (al puro estilo BLADE, empero sin tanto efecto circense) y procura no enloquecer al saberse último ser humano del planeta. Matheson espera hacer un competente estudio sobre cómo el daño anímico en un hombre sometido a tan insólita situación puede deteriorar su psicología. Ancla a Neville, negándole la exploración, en la casa por mor de ser, asimismo, el mausoleo de su esposa, VIRGINIA, una de las primeras víctimas de la plaga… y que volvió nósfera una buena noche para unir a Neville a la creciente población de chupasangres. Él, la re-mató.

Usa Matheson ese recurso folclórico del caminante de ultratumba que seduce jovencitas para beber su hemoglobina e incluirlas en su harén de muertas-vivientes para contar su parábola sobre la demencia. Implacable, persigue la explicación científica al fenómeno, creyendo aclararlo mediante un retrovirus liberado en la atmósfera, procedente de un murciélago enfermo. Neville sufrió mordedura de otro ejemplar. Quedó inmunizado.

Asaltado en su casa (ese mausoleo que le cuesta
la vida mantener), defiende la propiedad con todo
el ardor que su testosterona le permite

Sagal esquiva ese tenaz empeño del escritor. Le basta Neville con sus armas y bugas rulando por L.A.; en un único momento procura respetar la novela sobre el aparato intelectual defectuoso de Neville (cuando cree repican todos los teléfonos); el resto es acción, supervivencia y cinismo (que también distingue esta cinta del libro y la versión de VINCENT PRICE), que encaja perfectamente en el curtido aspecto de sobreviviente que estampa Heston. Todo se ha ido al cuerno; él mismo lo envía a la porra. Habla solo. Insulta a los maniquíes. Saquea lujosos establecimientos. Combate las alucinadas hordas de MATTHIAS, que parece sacado de EL NOMBRE DE LA ROSA, acusando de todo mal a Neville, exponente final de la ciencia que creó la plaga, secuela de la guerra bacteriológica librada entre Rusia y China (cuando rodaron este filme, la tensión entrambos países permitía considerar probable el argumento).

Esto es como esa estatua de los tres monos, el
mudo, el sordo y el ciego, empero con gafas de
sol, ¿a que sí?

Quizás donde esta versión del relato repunta es en la constante fijación demente de los encapuchados albinos de destruir los logros a los que imputan su maldición y estigmas. El Hombre, sugieren, puede holgarse un wevo en las computadoras, los DVD, el aire acondicionado… mas cuando todo hace ¡cata-KRAK! descubre que todo era sutil capa de barniz, regresando al Eterno que siempre ha estado ahí, y sin duda merecemos el castigo porque mediante nuestra vanidosa e impía locura científica Le negamos.

Apunta la película a la fragilidad de nuestras creencias y qué fuerza el atavismo religioso que nos inculcan por una vía u otra tiene. Incluso el ateísmo posee una vertiente mística (su hincapié en negar a Dios es un reconocimiento subconsciente a Su existencia) que estalla cuando el miedo a la incertidumbre que genera un apoqueclipse del tamaño plasmado en la cinta se torna inmenso, devorador, paralizante. Nos empequeñece.

El nuevo LONGINOS. Los delirios religiosos se
interpondrán ante los avances científicos, aunque
nunca podrán impedir el progreso

Explora tanto la religión, cómo nos acomete, somete, perturba el juicio, que la estúpida escena final, sobrante-innecesaria, pretende clavar esa idea con indeleble fuerza en nuestra mente. Puede costar atisbarla debido al jaleo exterminador de Neville y su caliente novia negra (otro desafío para los conservadurismos raciales de la época, seguro), aunque si pones atención, olvidas los tiroteos, la reconocerás enseguida.

viernes, 20 de mayo de 2022

RELACIONES EXTRAÑAS — FEAR AND LOATHING IN MARS

 

Portada. Entre lo llamativo del
libro, está el esfuerzo por
demostrar que la luz se
puede superar en viajes
interplanetarios. Una
obsesión del género

PHILIP JOSÉ FARMER, habitual de este espacio, desde 1960 ofrece un pequeño surtido de enfrentamientos del Hombre contra el Espacio, la última frontera trekkie, y sus paisanos. Lo aborda no como, por ejemplo, ROBERT A. HEILEIN, desde un aspecto épico-militarista donde inserta apreciaciones sociales, sobre cómo la Sociedad ha ido revirándose alrededor de una idea que derriba previos convencionalismos para crear nuevos. Farmer, como siempre, aporta un granito de desinhibida irreverencia, tocando cuestiones sexuales y, otro aspecto peculiar, el lenguaje, sea oral, sea escrito.

Es esta novela en realidad recopilatorio donde desentona el cuento del náufrago JONES, recreación a lo Farmer de JONÁS y la ballena. Ni siquiera encaja bajo el epígrafe general de las “extrañas relaciones” que se sostienen con alienígenas, o, en ese caso, con una IA comunista (rusa o china), un depurado de las tensiones de la Guerra Fría de su época. No hay una verdadera ‘relación extraña’ entre el hombre y la máquina, sino el trabajo de desatornillar un par de placas.

Acaso comparte con el primer relato, Madre, el que el protagonista (con vagos rasgos de héroe) es individuo de débil carácter maleable, al que los acontecimientos ponen en la tesitura de ser un hombre hecho y derecho, o un pelele manipulado por cualquiera, acobardado por la adversidad, por mínima-nimia esta sea. Jones, empero, pasado el primer soberano ataque de pánico y la aceptación de que sus problemas proceden de SU carácter, de una absorbente educación materna, a la que entregó voluntariamente mucho de su personalidad, con nuevo, que no renovado, coraje sale del brete, hasta dignamente.

PHILIP JOSÉ FARMER a edad
madura; en este manuscrito, ya
lanzado, intenta explicar cómo
funciona Dios y nos influencia.
Por romper iconos, no quede

El protagonista de Madre no. Desde el primer momento, le retratan como un gualdrapas que busca en el whisky y su entorno pretextos para no tomar decisiones que son de su exclusiva competencia. Su madre, viendo que el “niño”, encima tenor estelar reputado, no reacciona, lo recoge una vez y otra hasta enrolarlo en su expedición por esos perdidos Mundos Exteriores a ver si supera, al menos, su divorcio. Mas termina mal la cosa. Porque donde naufragan, unas conchas vivientes los fagocitan.

El entorno de cálido útero donde nuestro tenor va perdiendo la entidad, el pelo y la figura termina antojándosele bendición, porque sus necesidades están cubiertas por el ente que le abdujo. Tanto “simpatiza” con el engendro que acaba teniendo “hijos” con ese ser, de sexo hembra, y que le necesita para su peculiar modo procrear.

Todo eso es el ariete como el inconformista Farmer golpea los convencionalismos forjados por SAN ISAAC ASIMOV, al cual cito por ser como el patrón del principal representante de ese movimiento inmovilista, en que la ciencia ficción se ajusta a determinados parámetros victorianos morales que halagan a la Sociedad de su tiempo, además. Evitemos las estridencias. Pasemos inadvertidos. Sigamos con nuestros robots e imperios. Estamos satisfechos en este patio trasero donde las Literaturas consienten vivamos. Fijémonos en el género policíaco. Procura no excederse. Así, las Mayúsculas Literaturas no nos aplastarán mediante las salvajes críticas de sus revistas especializadas.

Portada foránea (de tantas). 
Parece hacer alusión al último
relato del libro, recopilatorio
de textos cortos

Farmer desafía. Insta a romper moldes a quienes le lean y compartan algunos de sus criterios para rasgar el viciado velo del tema clásico del género, regenerándolo. Habla de la cobardía. Del sexo. Del sexo con alienígenas. Establece imágenes uterinas de protector calor. Provoca al sedentario moralista de su tiempo con una visión distinta del contacto con aliens. Pues de eso también va este Relaciones Extrañas. De cómo será el Contacto, cuando pase el shock del Contacto en sí. Y no a escala gubernamental o mundial. Sino desde el mundano cariz precario humano, de individuo a individuo.

¿Habrá pax, concordia, mestizaje, o como le sucede al ‘hermano’, violencia y asco visceral producto de nuestros atavismos genéticos? Veamos la obra así. Y pensemos en su época de publicación y los obstáculos que, sin duda, debió vencer hasta ver la luz.

viernes, 13 de mayo de 2022

GUÍA PARA EL HOMBRE CASADO — BOBADA CON INTERESANTES MATICES

 

Afiche. La crisis de la madurez
y todo eso durante la guerra de
Vietnam contemplada desde la
bianca perspectiva de unos
cuarentones desorientados

La película es verdadera ñoñería, inofensivo producto cómico-estadounidense de Década 60, imagen de un país que se tambaleaba, empero, en el mundo real entre las secuelas del magnicidio de JFK, Vietnam y los disturbios raciales.

Presenta a WALTER MATHAU como arquetipo del norteamericano de entonces: hombre residente de urbanización, en apañada casa respetable con piscina, biancos vecinos de estatus socio-económico medio-alto, ajenos a toda la turbulencia de los disturbios, Vietnam y JFK. Votan a LYNDON JOHNSON. Les resbalan los líos, porque son de teflón. Tienen tangencial trato con otras razas, contra las que, a priori, nada tienen… mientras vivan bien lejos de su excluyente complejo. Un paraíso de industriosos calvinistas que sin embargo anhelan disfrutar la infidelidad conyugal para sentirse vivos.

Por tanto, Mathau, asesor fiscal de media edad con la oficina en algún importante edificio de Los Ángeles, un pequeño surtido de secretarias de sujetadores como cabezas de misiles nucleares resaltados por ajustados jerséis, y faldas cortas como las que encajan las cimbreantes caderas de la atractiva mecanógrafa, se deja aconsejar por un espabilado amigo-y-vecino experto en infidelidades matrimoniales. Abogado de atlético atrayente, la labia ya le viene de fábrica.

Considerando que este matrimonio iba bien, no
sé a qué WALTER MATHAU se busca una
complicación extramarital que luego ni consuma
ni le apetecía

Desmenuza, mediante anécdotas que sufren distintos maridos lanzados a las aventuras extramatrimoniales, qué procedimientos el cauto adúltero debe seguir para evitar un costoso divorcio. Que si alejados moteles, que si camisas de repuesto en el maletín (ese donde TONY STARK guardaba su flexible armadura), locales oscuros donde reconocerle sea del todo/completamente imposible… y, sobre todo, respetuoso tacto con la prójima.

Porque el matrimonio de este asesor contable no naufraga; ni atraviesa ninguna mala racha. Casado con una buenorra MILF, ésta le proporciona todo cuanto la esposa (y más, de los sesenta) debe haber dispuesto para cuando el agotado oficinista regrese: periódico, combinado, sillón para caderas cómodas, TV, y prepararse para dormir, reponer fuerzas, y así enfrentarse a otro bianco mundo-decorado donde los negros venden flores o lustran botas. No ocupan el importante despacho contiguo a nuestros protagonistas.

La dolce vita norteamericana, ajena a lo que
pasaba chungo a tres calles de distancia

Protagonizan los episodietes de cómo librarse del marrón del divorcio distintos actores cómicos, que hoy día ni Wikipedia conoce. Intuyes su relevancia por cuánta atención les presta la cámara. Y, valorando sus actuaciones, asusta pensar en los chistes o sketchs de su repertorio. Porque gracia, tienen la de las avispas: en el culo.

Y esa es la parte grotescamente boba de una cinta que, si no la ves, nada pierdes, aunque destaque esa falsa realidad publicitario-propagandística de que en USA se vivía de puta madre magistral mientras respetasen una clasificación medieval de castas donde, aun biancos, judíos, irlandeses-católicos, o hispanoamericanos, podían ser tan vapuleados como los afros. Sin duda, gran parte de Occidente picó el anzuelo; se lo tragaría aún la URSS, esa tan ¡ensalzada! por los ministros comunistas comejamón.

¡Ha llegado el gran momento anhelado por el
protagonista! Y ¿qué sucede a continuación? ¡Un
descubrimiento que lo arroja en brazos de su
familia
in saeculae saeculorum! Un final Disney,
si se quiere etiquetar así. La moral triunfante

El otro gran GRAN detalle está en los dormitorios: las parejas duermen en camas separadas. Sin embargo, cuando los adúlteros “adulterean”, disfrutan en amplias camas de matrimonio (hay una excepción, no obstante). Es sigul de la peculiar moral sexual de esa Norteamérica de triunfadores biancos protestantes. El sexo es cosa alienígena practicada por correo, estando mal visto que un matrimonio con todas las de la ley yaciera en el mismo colchón. Hollywood parece fiaba para la reproducción o mucho en la intervención del Espíritu Santo o en la cigüeña. Trasladaba que los morales norteamericanos no necesitaban del coito para multiplicarse. El FBI distribuiría niños...

Por supuesto, todo concluye en una moralizante moraleja que refuerza la fortaleza de la familia, institución muy complicada-vapuleada en los Estados Unidos de la Pornografía.

viernes, 6 de mayo de 2022

CRÓNICA DEL REY PASMADO — Y NO ES KULL, ESTA VEZ

 

Una de las tantísimas portadas
de una novela que examina la
carnalidad, el ocio, los rigores
morales y las hipocresías que
pueden envolverlos, para mal

La amena obra de GONZALO TORRENTE BALLESTER podría definirse como “novela histórica para flojos” de no comprenderse su satírica estructura, digna del teatro: dos hablan (mucho) en un despacho. Sin embargo, la historia toma esa dirección porque lo a dilucidar debía aclararse en despachos. Hasta contiene vago sesgo fantástico, con la aparición del DIABLO en un segmento del relato.

Situémonos: estamos en la Corte de FELIPE IV, o sea, cuando ALATRISTE. Aunque no citen al monarca explícitamente, refieren dos sucesos importantes de su reinado: la crítica llegada del oro de las Américas, y la victoria del Sitio de Breda. Esto permite garantizar se trata del Cuarto Felipe. En la obra, Su Majestad ha estado de daifas esa noche, obteniendo carnal desahogo, y ahora toca volver a un palacio real que es su dorada prisión. La noticia del esparcimiento incendia Madrid de comentarios y chismorreos.

Garlando con su decrépito y anciano confesor, quien estorba, y mucho, a las implacables y vehementes mentes inquisitoriales que acosan al monarca en lo referente a la pax de su alma y estricta moral (llegando a cohibirlo con intensos miedos al Infierno y demás disparates), por ser mundano hombre tolerante, comprensivo con las regias flaquezas de la carne, el Rey le dice: “No me dejan los que mandan”, y este “no me dejan” era ver a la Reina en traje de nacer, deseo del monarca que nos parece de lo más natural.

GONZALO TORRENTE
BALLESTER con esa imagen
depresiva de la Generación
del 98 que parece no podemos
sacudirnos

Mas lo importante está en ese “no me dejan”. El (insensato) republicanismo siempre está con que la Casa Real es tiránico monstruo que hace y deshace a su antojo, en plan ENRIQUE VIII. Su voluntad y deseos por encima de las necesidades del país o la salud del Estado. Nuestro orden Constitucional (ese que quieren cargarse para imponer no sé qué aterrador despropósito republicano), las funciones del Rey están muy medidas y poco creo que, aparte de caprichos más/menos censurables, pueda influir en la política nacional. Para desgraciarla está ya la actual caterva despreciable de políticos (enterados, vividores, apalancados-subvencionados) que para nuestro mal nos “gobierna”.

Esto desmonta por completo la perversión de que el Rey organiza todo asunto de Estado. Informado debe estar. ¿Influye, o sea, ordeno y mando? Lo dudo muy mucho.

Torrente Ballester escribe lo que podríamos considerar, incluso, un pequeño EL NOMBRE DE LA ROSA, porque hace mordaz crítica a la subyugación de la razón y el individuo a la Iglesia, su Credo, la Voluntad Implacable del Altísimo. Temen que, al ir de putas el Rey, el intolerante Pancreator castigará al país con diversos desastres, pues ha pecado (que para eso Dios es padrino del monarca, por Él designado). Corre el inquisidor como loco al despacho del VALIDO (el CONDE-DUQUE DE OLIVARES) y al Tribunal del Santo Oficio, como por las calles de la Villa, intentando montar mini-autos de fe para aplacar al Creador y alejar Su inexorable punición.

Lienzo de FELIPE IV, rey quizás
incomprendido, minusvalorado y
tomado a broma cuando se tratara
de personaje opuesto a su leyenda
negra. Y protagonista de la novela


Como el Diablo dice a su interlocutor monacal: a Dios no le importan esas mierdas. Vigila cuestiones más graves, de índole espiritual (la hipocresía, por ejemplo). Mas “los que mandan”, extorsionados por la supersticiosa presión de la otra gran lacra fanática que ha sufrido España (junto al comunismo: una Iglesia autoritaria), encuentran inexcusable el deseo del rey, víctima de una restrictiva política matrimonial basada en que el coito es mecanismo para la procreación, nunca el gozo, y el sexo no puede ser mero solaz, incluso entre esposos. Sino obligación con el “creced y multiplicaos”.

Esto aflige al Valido, que piensa que su deseo de holgar con su señora sin preocupación otra que satisfacer sus mutuas ansias lo castiga Dios con la esterilidad. Así perturba la religión nuestra conducta. Es esta novela, por tanto, repaso a las gazmoñas costumbres sobre las relaciones adultas en el siglo XVII, divididas entre lo que el cochino vulgo podía hacer, y qué no sus excelsas Señorías.

viernes, 29 de abril de 2022

LOS INTOCABLES DE ELIOT NESS — SEDUCTORA FICCIÓN DE LA FEA HISTORIA

 

Icónico afiche de un clásico que sigue
el patrón piramidal de FRANK
FRAZETTA para destacarse.
Historia de hombres íntegros, que
nunca están de más

Suelo, tras un comentario literario que tenga su versión de cine, escribir la reseña de tal adaptación. Empero, en atención a una justicia elemental, no puedo hablar de la cinta de LA SOMBRA porque no haberla visto entera; y los fragmentos “catados” durante estos años, no me permiten hacer una crítica honesta de una película que encuentro, a priori, deplorable, o deleznable.

Mas acude en mi rescate un digno ejemplo de la época en que nace La Sombra, llena de violencia, turbulencias, corrupción y ese inalterable estado del ser humano de hacer justicia donde fracasa la ley. Un mesianismo inherente a nuestra civilización pide un héroe que acuda a socorrernos armado con dos infatigables e infalibles calibres .45.

BRIAN DE PALMA recrea con lujo el período de AL CAPONE, teatralizando cómo sus viscosos tentáculos criminales oprimían Chicago, extendiéndose gradualmente a diversos puntos de Norteamérica y Canadá. Además, viste de glamouroso Armani a un ‘primerizo’ KEVIN COSTNER que encarna al Agente Federal Eliot Ness, quien lideró, durante la Prohibición, la cruzada contra Capone y su imperio, tanto en la realidad, como en este exitoso filme, que explora valores como la camaradería, o la lealtad, como en la serie, poniendo siempre en serios bretes a Capone, quien se atrevería a amenazarle de muerte con frecuencia e incluso asesinar a uno de los auténticos Intocables.

Un opulento e irónico AL CAPONE se pavonea
ante una prensa rendida a sus extravagancias, que
disimulaban un imperio del terror y la muerte

Para su tranquilidad, a las ‘sensibilidades’ ‘pacifistas’ (las que luego no entienden de fosas comunes en Ucrania) les conviene entender Los Intocables, o cualquiera similar, en clave de resarcimiento... si pueden. De Palma transmite el mensaje combinando el esmerado escenario con unos estilizados planos que suavizan la fuerza de la violencia que debe mostrar (como hace en el logrado tiroteo en las escaleras de la estación de tren). Es fuerte cuanto sucede, mas está filmado de tal modo que rechaza efecto adverso. Los ajusticiados por Ness o STONE son además sujetos tan malcarados-perversos que se lo merecen. Ahí, De Palma recurre al viejo truco de las viñetas: presenta al malo no como un refinado banquero, o un atractivo playboy, “gente bien” (como suelen ser, excluyendo —de momento, ¿vale?— a los manguis del barrio, que ya les conocemos), sino a individuos de arrabales deprimidos que, aunque vestidos de seda, salvajes se quedan.

Y, por otro lado, un grupo de mosqueteros que
nadie quería en Chicago, porque la siniestra
prosperidad de Capone llegaba a las más altas
esferas sociales y políticas, combatía al ganster

Parece ninguno, o pocos, de los hechos rodados concuerdan con lo sucedido en la ramplona Historia, aunque en este caso sucedieran unas dosis de violencia y tiroteos inhabituales. La lucha contra el sifilítico Capone llevó tiempo (mas enjaularlo en Alcatraz no detuvo su imperio ni su expansión. FRANK NITTI, o LUCKY LUCIANO, algún “subalterno” de confianza, heredó la organización, haciéndola medrar). No obstante, De Palma lo comprime en dos horas y unas semanas subjetivas de celuloide para dar agilidad al trámite, procurando sea algo dinámico, visualmente llamativo, que perdure en la retina, como en la memoria la BSO de ENNIO MORRICONE. Consigue sus objetivos de pleno, donando encima a SEAN CONNERY (de carrera revitalizada gracias a LOS INMORTALES) uno de sus mejores papeles. El excesivo ROBERT DE NIRO también contribuye a magnificar el espectáculo.

Los Intocables adquieren volumen gracias a la interpretación de Connery. Es pura gesta masculina (las femirulas no tardarían un instante en tildarla de “tóxica”, cómo no) al mejor estilo western: Ness llega a Chicago, entabla sus tiroteos, establece indeleble la supremacía de la Ley sobre el caos delincuente de Capone.

Un memento para la historia particular de los
Intocables

El espectador, de nuevo, obtiene esa sana sensación de catarsis que nuestra estresada Sociedad necesita con regularidad, pues nos hastía ver cómo los malos de continuo se salen con la suya. Existe una Faceta del Prisma Universo donde, sí, ajá, les ajustan las cuentas. No es preciso intervenga un misterioso enigma que se desliza entre las sombras más compactas arrastrando tras de sí una risa psicópata. Un abnegado funcionario puede hacer espléndidamente ese trabajo, contando con competente ayuda, claro está.

viernes, 22 de abril de 2022

LA SOMBRA nº 2 – LOS OJOS DE LA SOMBRA — ¿QUIEN CONOCE…?

 

Portada "clásica" que parece más
adecuada a una publicación de terror.
Adrede he obviado personajes
pulp
previos a los aquí citados, por estar
 éstos más centrados en el momento 
histórico en que se crearon

Resalta un aspecto irónico en la creación de estos personajes pulp: DOC SAVAGE y La Sombra. Nacen en plena Gran Depresión. Bandoleros como BABE FACE NELSON o JOHN DILLINGER esquilman la andrajosa Norteamérica que, con dificultad, intenta superar el atolladero económico en que un alocado esplendor desmedido, una compulsiva convulsión fruto del ansia por superar el trauma de la Gran Guerra, les ha metido. En esa vorágine de atracadores que se entienden distorsionadas versiones del ya de por sí deformado ROBIN HOOD, porque zurraban a los opulentos banqueros que expropiaban granjas y arruinaban vidas, Doc y La Sombra combaten versiones más/menos fantásticas de CAPONE, NITTY o PRETTY BOY FLOYD. En las radios, la siniestra carcajada de La Sombra apabullaba a esos villanos de mentirijillas, mientras en la realidad el FBI de HOOVER era el que eliminaba a los criminales reales.

Y he ahí la ironía: ni Doc ni La Sombra participaron, por separado, en una acción en la que encarcelaran a esos nombres dueños de ostentosos titulares, que encandilaban a la hambrienta nación. La Gran Depresión tiene este sugerente cariz de escapismo que no creo hayan explorado ampliamente. Cuanto peor estaba la cosa, cuanto más exigían al ciudadano que se afirmara a la tierra, más se perdía en limbos justicieros, anhelando por fin ver cómo los que les puteaban día-a-día recibían su más que merecida paliza.

WALTER GIBSON, alias
MAXWELL GRANT, exhibiendo con
orgullo su record del millón largo
de palabras anuales. Un pildorazo
letal para los flojos de la literatura
"que escriben un ratito, como debe
ser". Redomado vago pretencioso

Parece ser que es durante momentos tenebrosos de la Historia cuando más/mejor prosperan las historias fantásticas-de ciencia ficción. Ejemplo “clásico”: en lo más oscuro de la Edad Media y sus excesos feudales, surgen los Mitos Artúricos. Una (contra)medida sobre una ejemplarizante Corte y su Monarca que debía inspirar a los nobles y reyes de la época a mostrar humana dignidad y clemencia con el maltratado vulgo.

Así pues, ausente la prosperidad y con el crimen rampante, irrumpen los personajes pulp y sus derivados del TBO: SUPERMAN, BATMAN, THE PHANTOM… que, a modo, son cameos tanto de Doc Savage como de La Sombra.

Y esto hallará el lector que, libre de prejuicios (sobre los que acumula el pulp puede uno extenderse, criticando la cortedad y falta de respeto que la Literatura siente por el género), se sumerja en las páginas de este relato escrito por WALTER B. GIBSON bajo pseudónimo de MAXWELL GRANT, quien entregaba quincenalmente su novela de La Sombra, aparte de los guiones radiofónicos y el material anejo que fue surgiendo para explotar al personaje.

[Todo escritor serio enseguida entenderá qué significa escribir más de ¡cien mil palabras! mensuales. Sentir escalofríos es poco. Y, aun así, Grant mantuvo durante casi trescientos números el ritmo. Desprecian las elites tal ingente capacidad laboral, porque lo suyo es escribir “a ratitos”, cuando es lo que más debieran encomiar.]

A diferencia de DOC SAVAGE,
LA SOMBRA difiere bastante
 trabajo en sus 'ayudantes',
como HARRY VINCENT,
el "aliado rehén"

Los ojos de La Sombra permitirá al lector descubrir que, frente al colorido dinamismo protagonista de Doc Savage, La Sombra anticipa los climas de suspense y misterio que luego han beneficiado a Batman. La Sombra es un ente, un miedo cerval, un pánico, mito-realidad; se desliza por lo tenebroso de callejones y habitaciones, aterrando a sus despiadadas víctimas. La Sombra tiene su archivillano, ISAAC COFRAN, cuya suerte e ingenio permiten eluda las garras del misterioso justiciero cuya intensa mirada descubre, paraliza e induce confusión y pavor a quienes persigue.

Contiene también Los ojos de La Sombra una pizca de misterio sobrenatural. Un grotesco engendro se mueve por remotos bosques a lo LOVECRAFT hasta que logra La Sombra eliminar su amenaza. Mas lo que el lector avezado va a destacar es el contraste entre el luminoso EL HOMBRE DE BRONCE, dechado de recursos y facultades, y La Sombra, enigma que rebulle en la parte más negra de los escenarios, deleitado con el miedo que induce a los que hostiga con sus .45 listos a ejecutar... cosa que rara vez hace, esto es.