![]() |
| Considerando que en esa época estos libros tenían su público, sin duda fue una apuesta editorial a ganador. Y si encima le pones en letras grandes Stalingrado, tan resonante todavía... |
Dudo existiera el tal HANS KLÜBERG, pese a
la profusión de su obra, así como que el libro esté traducido por E. SÁNCHEZ Y
PASCUAL. Esto sugiere ser una aventura literaria escrita por “negros” (o eso
que los mujerzuelos poetastros pedantes llaman “escritor sombra”) y publicados
en la colección Historias de la Segunda Guerra Mundial, a cargo de Producciones
Editoriales. Propongo es pulp con un revestimiento más “académico”,
y que el auténtico autor es el señor Sánchez y Pascual. Un delatador detalle
relevante es que los créditos no indican eso de Ediciones Catapúm, Francia,
año 1970. Simplemente consta “versión de” y año de publicación: 1975.
Las novelas de SVEN HASSEL indican, por ejemplo: Publicada en
Francia por Editorial Catapúm, traducido por PERICO DE LOS PALOTES. Si bien
el pulp patrio de las novelas de a duro recurría a nombres anglos, por eso
de darle empaque cara a las exigencias del lector (establecí que no era tampoco
de un paladar en exceso fino), que confiara más en la calidad de una firma
foránea que nacional, esta vez emplearon un nombre tudesco para condicionar al
lector, de que leerá las vivencias de un veterano de la más célebre batalla de
la Segunda Guerra Mundial, importante por sus dramáticas secuelas.
La batalla de Stalingrado supuso el vuelco y declive de las
pretensiones alemanas de conquistar el Universo, aunque en Moscú ya había recibido
el aviso de que la nación rusa no se plegaría con la misma docilidad que a
comienzos de la Operación Barbarroja.
![]() |
| Otro de sus títulos. Hay que ver qué juego dan los nazis. Todo mediocre moderno que quiera publicar, sólo debe diabolizarlos. Por diversificar, a ver cuándo arreamos a los rojos, que de impolutos, nada |
Otro anzuelo arrojado al lector es la misma
referencia a la batalla, cuando resulta de su lectura que lo más cerca que
están todos los implicados (hasta el lector) de esa ciudad a orillas del Volga son
casuales referencias donde comentan las calamidades de los combatientes,
centrándose sobre todo en un grupo coral de personajes que ven cómo su pueblo,
de cierta envergadura, sufre la ocupación. El lugar lo caracteriza un
estratégico puente que los alemanes necesitan con desesperación intacto por dos
motivos: facilita su avance hacia Stalingrado; luego, permitiría la retirada
hasta posiciones amigas.
Los rusos se abocan a destruirlo como sea
por motivos inversos: impedir el avance Panzer hasta Stalingrado, y luego negarles
la retirada, cerrando esa bolsa que se conoció como la Marmita de
Stalingrado. Sitiar a trescientos mil soldados, que fueron muriendo más de
hambre y frío, otras carencias, que por combates. Las grandes refriegas se
produjeron en Septiembre, como cuando tomaron la acerería Octubre Rojo,
y luego fueron distribuyéndose por barrios y calles.
El estancamiento del avance propició la
bolsa, así como que los delirios de HITLER abandonasen a sus tropas. Los
consideró mártires del Reich, esperando eso motivase a los alemanes a luchar
hasta el último hombre y la última bala. Indignó esto a la población, empero el
miedo a la Gestapo y acabar en los KZ anuló la sublevación. VON PAULUS actuó
con cobardía; desoyó el reiterado consejo de sus generales; le exigían romper
el cerco para volver “a casa”. No quería enfrentarse al fusilamiento por asumir
esa orden, que habría salvado miles de vidas. Imponía sacrificios a sus hombres
que él se negó a aceptar, por aquello de la ejemplaridad.
![]() |
| ¿Un previo de LA LISTA DE SCHINDLER? Este hombre es una especie de SVEN HASSEL, al parecer, aunque no faltaron otros aficionados a relatar historias de este corte |
Detalle final de que esto es un pulp bélico (centrado en denunciar el fanatismo comunista partisano y de los rusos dispuestos a boicotear como fuese la acción alemana, aun a costa de aceptar prostituirse; tardío es el alegato en contra de la irracionalidad del sectarismo que hace al final la comadrona STRIJEVA, mas orientativo de la intención de la novela) de cocción patrio es que no habla del frío. Si algo caracteriza la batalla de Stalingrado, es el largo invierno y el hambre. Pese a las carestías mencionadas por el íntegro doctor MARKOV, no las ves por ninguna parte. Y si algo he aprendido de los relatos de supervivientes alemanes de Stalingrado, es que siempre rememoran el frío. Calando hasta la médula.

























