viernes, 22 de julio de 2016

EQUILIBRIUM — SIGUEN PINTÁNDONOSLO NEGRO

Monocromático afiche que recuerda al
primero de
THE MATRIX
La no muy tardía publicación de mi distopía hard boiled tribalpunk SOGUETTO enlaza con el comentario que quiero realizar sobre este filme lleno de (disparatada) acción  y una puesta en escena que bebe de todos los manantiales del subgénero. Ligeramente puestos en él, distingues al punto cosas de 1984 y FARENHEIT 411, envolviendo una idea que se desmonta apenas paras un instante a reflexionar sobre ella, tumbando a continuación el conjunto de la vehemente película.

Destinada al aparente lucimiento físico en las artes marciales de CHRISTIAN BALE, que seguía mesomorfo tras el rodaje de AMERICAN PSYCHO (digo yo), acaso encarando su futuro papel de BATMAN, roles intermedios entre tanto. No creo, repito no obstante, que la cinta fuese directamente preparada para que este actor se mostrase MASTER DEL UNIVERSO del kung-fu. El papel sugiere lo reclamaba.

Nuestro héroe con uniforme/sotana que parece propio de
un vigilante de
LA FUGA DE LOGAN, y su compañero
Es el CLÉRIGO JOHN PRESTON en una Sociedad distópica relativamente cercana a la nuestra, con vagos visajes steampunk. En este mundo (dominado por el PADRE, el remedo del GRAN HERMANO orwerlliano), las emociones están prohibidas. Sentir lleva a guerrear, y guerrear lleva al páramo madmaxiano. Así que las han abolido. Hasta la música está prohibida. Cada ciudadano (con unos atuendos/uniformes de colores apagados que inhiben asimismo la ostentación o el capricho, la tentación de sentir) ingiere a determinada hora del día un veneno que le inhibe los sentimientos.

Y van como zombis, aunque con cierto poder de criterio. Aplastando las emociones que no sean la obediencia absoluta a esta extraña ortodoxia y cuyas metas se hacen difusas según las vas planteando dentro de tu cabeza.

Ese tío de las pantallas agobia al inexpresivo personal que
pasea por la apabullante Mega City sin emociones visibles.
Gracias por la idea a GEORGE ORWELL
Preston extermina a los herejes que, en un Submundo tipo DEMOLITION MAN, se las apañan por perpetuar toda nuestra cromática variedad actual. Empero, por un error, Preston olvida tomar el zumo. Y una explosión de sensaciones le pone el dial de la conducta en REBELDÍA.

Lo siguiente ya podemos imaginarlo: el conflicto de Preston, entre obedecer-pelear contra la ortodoxia política reinante, pasarse a la resistencia, la presión policial de los que fueran sus compañeros de faena, un trepa que trata de medrar a costa de su caída (o sea, expresa la emoción de la ambición, al loro), el desagradable desenlace, en el cual Preston tumba un régimen en apariencia inamovible, pero cuyos cimientos eran de cartón piedra. La necesidad de dar ilusión/victoria/esperanza al espectador.

Un trepa que pretende hacerse leyenda urbana a costa
del pellejo de Preston. Su ambición, ¿no es una
emoción que debería estar erradicada en este lugar?
Todos sabemos que ese tipo de dictaduras no caen de inmediato; y, a veces, sustituyen a unos cabrones otros aún peores.

La película, con extravagantes tiroteos estilo THE MATRIX (otra fuente), falla en que: para eliminar toda posibilidad de disidencia, y dado que les hacen consumir un producto que ahoga las emociones, ¿por qué no le incluyen una enzima, o qué sé yo que, además, haga que amen al Gran Hermano incondicionalmente? ¿Los someta sin remedio? ¿Quién iba a saberlo? ¿E impedirlo? Les haría por completo adictos a las consignas arrojadas por las omnipresentes telepantallas.

No sólo truenn las Berettas salvajes; también emplean
katanas desbocadas de las que Preston se muestra un
virtuoso que no veas
Acabo de cargarme, con este sencillo razonamiento, una película que no perseguiría la dramática batalla del individuo contra el Estado totalitario sin necesidad de coreografías exageradas de los tiroteos de cualquier película de JOHN WOO, sino la coreografía exagerada de los tiroteos de cualquier película de John Woo y unos trajes de sectarios tela de chulos, un poco barrocos algunos, bastante JUDGE DREDD otros.

Ocio puro, con un vago segmento de trama psicológica para aparentar sustancia ante la crítica puntillosa. Pasas el rato, y a otra cosa.

viernes, 15 de julio de 2016

CIVIL WAR (CÓMIC) — PUES…

Vigorosa portada diseñada para atraer
nuestra atención. Lo logra
Presentado como suceso trascendental dentro de los soportes de MARVEL COMICS, su lectura ponderada muestra más ‘inconvenientes’ que ventajas. Que atractivo, es, pese a que MARK MILLAR ‘refresque’ los elementos presentados por MARK WAID en KINGDOM COME (apenas lo disimula). Se aprecia, asimismo, que la narración adolece del defecto de haberse diversificado en considerable número de ‘licencias’ que han desarrollado, a su vez, acontecimientos que se reflejan, de un modo u otro, en el tronco principal del relato.

Puede leerse estupendamente sin los añadidos, desde luego; pero la sensación de haber perdido un detalle que ayuda a engrandecer Civil War es persistente. Es jugarreta mercantil que tiende insidiosas redes obviando que: no todos estamos montados en el $, como tampoco podemos gastar parte del salario adquiriendo esas ‘ramificaciones’; es fea esta voracidad comercial, implacable con los lectores. Que tampoco desean comprar números de colecciones que desprecian/le resultan indiferentes, como X-MEN, por ejemplo. No son tantos los que desean conocer sus penurias muties. Pero fuerzan a gastar en su añadido sólo para enterarte que, en la página quince, sucedió algo que se cuenta, sesgado, en el tomo recopilatorio.

Un luctuoso suceso pondrá en marcha acciones que
revolucionarán y cuestionará conductas tradicionales
Los nuevos narradores, he comentado anteriormente, adolecen de una tendencia al texto lacónico contagiosa. Es cierto que el exceso de STAN LEE y seguidores, llenando la plancha de innecesarios cartuchos de texto, podía ser molesto. Pero hemos pasado de eso, al telegrama. La aristada historia es tan inmensa, las emociones que se producen tan vastas/devastadoras, que necesitan más diálogo del que Millar ha prestado a los personajes para contarnos su drama. Lo que más me ha irritado de esta colosal producción coral es cuán extremo cicatero fue Millar con las repercusiones, o su reflejo, de los hechos en estos superhéroes.

Claro, están los ‘agregados’ de esas otras colecciones para completar la enormidad del suceso. Y luego, destaco ese juego ‘perverso’ que tanto Marvel como DC COMICS están trayéndose: copiar o imitar ideas poderosas dándoles su regusto doméstico. Por sí mismos, ¿no tienen qué contar, con independencia de qué haga la competencia?

Acontecimientos de esta trascendencia luego
carecen del debido eco en el transcurso de la
importante historia
Además, había que dar ¡caña! Eso precisa de espacio, también. Un cómic que presume de acción, y más de una editorial que ha marcado estilo, no puede eludirla. Lo malo es que, al ser tantos, tan poderosos, la acción quedó tan repartida que no acaba de satisfacer. Es lo nefasto de las obras grupales. Evitar centrar el “debate físico” en sus pesos pesados, como indica la lógica, empero perjudica la aparición de personajes que tienen su relevancia. Civil War, per se, requería más números de los que presenta. Y viñetas por página, incluso.

Este TONY STARK se hace antipático; dista mucho del que ROBERT DOWNING, JR, ha interpretado. Lo dibujan como un benefactor de la humanidad cuyo plan parte desde un despiadado ángulo mercantil, desluciendo su generosidad. Pero el espíritu antisistema que más o menos todos abrigamos, simpatiza con la individualista postura (este es el auténtico meollo de la saga: cómo lo colectivo/corporativo/oficial aplasta al sujeto, negándole espacio crítico) de CAPTAIN AMERICA. Su brillante frase: ¿Nos dirá Washington quiénes son los supervillanos?, lo aclara todo.

Los desengañados desertores pagan
caro el cambio de bando
Los superhéroes pasarían de ser centinelas voluntarios del bien y la paz a un organismo imperialista americano de represión global, siervos de las políticas antiterroristas (a la carta) del presidente GEORGE W. BUSH y los intereses económicos de los lobbys que le avalaban. Un auténtico superhéroe, no comulga con eso.

Significativa ausencia la de supervillanos como DR. DOOM. ¡Para él, la disidencia es un regalo! Asaltaría Norteamérica sin piedad, sometiéndola bien pronto. Sin embargo, como la actitud disidente de NAMOR (su intervención puede entenderse un acto de guerra), o no aparece, o se disipa en apenas nada. Detalle chusco es la derrota del MUERTEBOT, pues implica, sola, la declaración de guerra contra EE.UU. Pero Millar no contempla esas consideraciones. Tanto TANTO que contar para, al final…

martes, 12 de julio de 2016

SOGUETTO: CORRECCIÓN DE LAS GALERADAS — MI PRÓXIMA NOVELA PUBLICADA POR TRISKEL

Esta es mi preferida; pero el editor se
 fijó en distinto boceto.Ya veremos.

Tampoco es cuestión que me inquiete
¡¡Buena noticia!! Estoy inmerso en las primeras correcciones de las galeradas de mi próxima novela (¡en papel!) titulada Soguetto, un relato hard boiled tribalpunk duro, violento, desgarrador, con enorme carga social actual. Esta tarea hace que actualice de tarde en tarde. Ciertas cosas se hacen prioritarias.

Está siendo una experiencia tela de interesante, e instructiva, esto de las correcciones. Especialmente, porque permite apreciar cómo otras personas ven/valoran tu trabajo, y resaltan qué defectos obvias debido a que estás tan embebido en la obra, sin otros ángulos o perspectivas referenciales, que pierdes... sí, ajá, la perspectiva. Y, recordándolo, procuras hacerlo aún mejor la próxima vez.

Ganas experiencia, habilidad, hasta agilidad.

También me complace comunicar que mis nuevos editores, de Triskel, han mostrado gran entusiasmo por la novela. ¡Señal de que he realizado un buen trabajo! Y, como viene siendo mi costumbre, me he permitido sugerirles una portada, dibujando distintos bocetos. El que exhibo podría ser la cubierta definitiva. Podría. Igual yerro. Pasa muchas veces que eligen otra. E incluso, una radicalmente distinta a la imaginada. Da igual. Se convierte en curiosa anécdota.

El título está previsto aparezca hacia Navidades. ¡Óptima fecha de ventas!

martes, 5 de julio de 2016

LA CAÍDA DE BABILONIA – CIUDAD DE ANUBIS/2 — ¡A LA VENTA!

La sarcástica portada. Pero tiene su punto.
Rompe con las demás dedicadas al tema
Está disponible la continuación de La caída de Babilonia – Ciudad de Anubis/1, epopeya sardónica sobre zombis. No podía, empero, construir otra descerebrada obra más sobre el tema. Imposible. Ni quería añadir otro ladrillo al muro en que se presenta a tanta pestilente carne podrida triunfando sobre un mundo donde los Hombres se las han ingeniado para construir unas armas de destrucción masiva que luego, ¡asombrosamente!, son incapaces de disparar contra esta carroña ambulante. Esto debía tener contenido.

No creo que precisemos núcleos para borrarlos del mapa. Pero suelen mostrarnos imágenes de bombardeos sobre manglares vietnamitas con napalm que arrasaba que era una barbaridad. Como reseño, ¡curiosamente!, cuando las tropas se enfrentan a los zombis, parecen emplear escopetas de feria de bailes del 4.5mm. para tumbarlos.

No hay blindados, cazas, helicópteros Trueno Azul con esas Gatlin que disparan millones de balas por segundo… Nada. Un grupito de cariacontecidos mugrientos/harapientos-hambrientos y hordas Hordas HORDAS de invencibles zombis. Los primeros intentando granjearse nuestra simpatía con la descarnada narración de sus penalidades… y la psicosis desconfiada que la acompaña.

Cubierta primera entrega. Tanto la Ciudad
de Anubis, como su entorno, tienen miga.
Poco apta para cardíacos
No es Sociedad sana la que dedica tanto espacio a algo tan repelente, ¡ensalzándolo! tal como ha hecho. No niego su cuota de mercado, espacio de ocio, para dar un poco de variedad a una parrilla televisiva que vaya del sota, caballo, rey del CSI:Sus Cojones, o series similares. (Hay sitcoms que pegan bocados.) Es que no veo ni normal, ni salubre, qué ¡encumbramiento! se les ha proporcionado, por Dios, a los zombis.

Mi narración, dura, incisiva, escrita con nervio particular, no con ese insípido formato de moda que llena las estanterías de best-sellers que, sólo por ese detalle de la nula neutralidad de su estilo escrito, deberían pasar inadvertidos, critica los aspectos más negativos del “género zombi” sin olvidar, ¡como debe ser!, el relato en sí. La construcción de creíbles escenarios en lo increíble del avatar, los personajes que se ganan tu afecto y manifiestan personalidad, carácter, como la prosa que les describe.

Acción, parodia, aventura, crítica… ¿puede pedirse más? Ánimo: ¡aún queda otro episodio! La explosiva conclusión. Y, como en todos los relatos que se respeten: una revelación pasmosa.

En Amazon:
y aquí.

jueves, 30 de junio de 2016

DISTOPÍAS JUVENILES

Afiche de un filme basado en una novela
escrita con un estilo insulso pero pasable que
no exige compromiso alguno a sus lectores
Vi un rato de DIVERGENTE, relato sobre una chica con superpoderes X-MEN o algo así. Desarrolla su viacrucis en una Chicago del futuro, tras el apoqueclipse fruto del enigmático, pero descriptivo, término de “la guerra”. La ciudad, amurallada (detalle importante, me pareció, y más debido al tribalpunk al que esta muchacha se asocia), sobrevivía de despojos heredados de “la guerra”, e intentando edificar, como AUNTY ENTITY, una Sociedad que eludiese los conflictos que llevaron a la voraz hecatombe. Pero sin Cúpula del Trueno, en apariencia.

Resulta llamativo que este filme (megataquillazo) provenga de un superventas juvenil escrito por una mujer. Hay por ahí dos o tres títulos más, de corte similar, a su vez inspirados en novelas redactadas por señoras, y cuyas protagonistas son chiquillas que empiezan a despertar a la madurez tras una pubertad más o menos caótica. Estas obras, remarco, gozan del favor popular, y seguro que de féminas entre adolescentes y más mayorcitas.

Las ocurre como con el manga: las pirra. Tiene más fieles lectoras que lectores, y se abocan con más pasión al cosplay, compartir y preparar eventos, que los varones. Nos toca la postura lacónica-hierática y fidelidad por el balompié. (Hum. Ese homoerotismo oculto de ver tantos tíos atléticos en paños menores…) Ir de SON GOKUH, adonde sea, requiere unos bemoles y falta de complejos y al ridículo notables. Admitidlo.

Sólo una valoración como la que he
escrito hace justicia a esta novela,
condenada por lo mismo que se
¡ensalza! en
DIVERGENTE o similares
Pensando en conjunto en el tema, reparo en qué fuerte contradicción estas obras presentan cara al tipo de pedagogía social que intenta imponerse, basada en el respeto, la pluridad, la solidaridad y la paz, sobre todo. Estas novelas cosechan amplio respaldo por tener esas consignas, aparte de una protagonista (no un protagonista) que consigue contactar con las lectoras. Establecen comunicación. Se entienden. Los tíos son lo que son: falocráticos de nacimiento, y no comprenden las vicisitudes de la vida.

Desarrollan una temática más emocional que pasional. El epicentro sigue siendo el romance (la chatarra, las pruebas lacedemonias para superarse, el enemigo, amorfo o con rostro, son complementos necesarios para lubricar la verdadera trama: el amorío), añadido a la cooperación y la comprensión. Quizás el entendimiento y el perdón sean otros pilares de estas narraciones juveniles escritas con pobre estilo impersonal.

TROPAS DEL ESPACIO, la ¡aborrecida!, la ¡archimaldita!, es una novela juvenil. La escribió ROBERT A. HEINLEIN durante Década 50. Presuntamente, hace ¡loa! al militarismo y la vida castrense. La veneración de la fuerza, el individualismo, que se hace colectivo al sacrificarse el sujeto por el bien de la patria, la erótica de las armas.

Y ni de coña la niña esta y sus amig@ se
las pueden ver en este páramo. Hacerlo
requiere un ejercicio de madurez que te
restringe tanto público como lectores
Pero ambas obras tienen un elemento común: la violencia. Esta joven de Divergente, en su Esparta (lo que antes señalé de la muralla) postapoqueclipse, se entrena denodada para ser una gran guerrero. La XENA de los eriales norteamericanos tras esta debacle. JOHNNIE RICO quería ser soldado para contribuir a la victoria humana sobre los insectos andantes-pensantes de Klendathu. Ea: ¿no comparten la preparación militar, la fuerza, el despliegue de violencia? ¿Porqué, entonces, condenan a Tropas del Espacio como obra filofascista y, sin embargo, Divergente se condona? ¡Ambas instan al lector: ¡Prepárate, en un severo entorno castrense, para luchar contra el enemigo (amorfo, con rostro) dispuesto a destruir al colectivo!! 

Entiendo que la diferencia estriba, ajá, sí, en el sexo de los protagonistas, en su nicho de lectores. Tropas del Espacio defiende, ante todo, la constante masculina del individualismo; Divergente, sospecho, la comunión, la cooperación. La solidaridad. Sensibilidades femeninas que, por supuesto, atrapan a sus lectoras. (Y no repito lo del romance con el carita de turno).

Me parece hipócrita que obras de naturaleza violenta reciban, en esta Sociedad tan extraña que estamos componiendo, una suerte tan injusta y dispar.

jueves, 23 de junio de 2016

CHERRY 2000 — Y EL CAMELO DE LA MISOGINIA

Explosivo afiche de la ERA RAMBO. Las
chicas son guerreras y todo eso
Con tal pretexto (la misoginia) me ¡elogiaron!, temporibus illis, esta película. La comentó un señor con ramalazos ginofóbos que se ponía como una moto, consecuentemente, con CONAN y demás forzudos en taparrabos tiesos por la mugre y sus espadas. Bueno: no necesitamos a FREUD para explicarnos todo esto tan fálico, ¿eh?

Cherry 2000 es una cinta que fracasa porque no termina, no de decidirse, sabe muy bien qué pretende y dónde dirigirse, de cristalizar sus numerosas posibilidades. Desde un ambiente vagamente distópico, con arcologías de saldo robadas a BLADE RUNNER y una Sociedad SOYLENT GREEN con restricciones de reconstrucción postbélica (siendo de Década 80, la matraca de la guerra nuclear que nos tenía a todos inquietos), a continuación se transforma en road movie por esos pagos australianos madmaxianos donde imperan los tribalpunk de 1997… RESCATE EN NUEVA YORK, para regodearse en ciertas nostalgias western, como refleja el remoto pueblo donde nuestro poco comunicativo protagonista (él sí es el robot, no la pava que le calienta la cama al volver a casa) que, para más inri, busca a un cazador.

¡Ohh! La CHERRY 2000 se ha estropeado. Y es es su disco
duro, repleto de información y (nula) personalidad
Un tracker, en realidad. Mas tradujeron “cazador” por darle, imagino, conexión con los cazarrecompensas estilo LA MUERTE TENÍA UN PRECIO. Y todo, con un vago toque de humor que, difícilmente, promueve la sonrisa.

El filme, con una idea interesante y una construcción singular, fue a parar a manos de un director poco competente. ‘Mediocre’ es un elogio. Pero también cómo define el resultado. El elenco, para colmo, tampoco hace mucho por creerse sus papeles.

Se ve en los páramos aledaños a Las Vegas, pasando calor y tragando polvo, mientras pilotan vapuleados coches (sólo vale el de la aguerrida cazadora, una MELANIE GRIFFITH igual de refractaria que el cliente que la contrata para llevarle hasta ese depósito de robots sexys donde encontrar el repuesto a su Cherry 2000, averiada por cortocircuito) y entablan tiroteos de cachondeo contra un desequilibrado, dueño de unas extensas parcelas de secarrales, y que odia a los cazadores.

La amazona guerrera combatiendo secuaces desérticos en
un malabarismo circense tan exagerado como estrafalario
Lo rodean solícitos pero inútiles secuaces que hacen de bulto y presentan el pecho para recibir las balas que vuelan en un desesperado intento por convencernos que estamos ante pura raw action! Lo habitual en producciones similares, o aun de más enjundia.

La falta de concreción como la historia transcurre termina contaminando las ideas efectivas que contiene Cherry 2000. Te deja ese regusto amargo de saber que pudo dar más. Pese a ser serie B, que tantas gratas sorpresas solía dar. Lo perdonarías todo si los actores hubieran intentado transmitirnos más fe en su hacer. Que eran unos mantas (no sé; estaba el veterano BEN JOHNSON), o el director no supo estimularles, es cuestión a plantearse. La cosa: Cherry 2000 puede pasar a la Historia por lo que casi fue, y no alcanzó.

Entre tanto tiroteo y desquiciada persecución... nace el
romance; la genética se da otra oportunidad. Quizás las
"auténticas" no estén tan  mal, después de todo
Lo de la misoginia (en el futuro, las tías están más insoportables a la hora de coexistir romántica/sexualmente y los tíos prefieren serviles máquinas sexys complacientes) es un pretexto propagandístico huero para dar la calidad que la acción, per se, no da a la cinta. ¿Llegaron a plantearse que, quizás, estuviéramos ante una nueva forma de fetichismo; que se prefiera el sexo con sofisticadas máquinas sumisas a mantener relaciones con personas y sus defectos? Así me lo planteé: estamos ante un fetichismo, no ante el miedo, un poco también Complejo de PETER PAN, a soportar a una mujer y sus manías y cambios de humor, etc. Ante un deseo, además, de ganar toda discusión. ¿Iba a rebotarse el robot? No.

Todo el presunto glamour machista cayó. Quedó esta película de acción apoqueclíptica de balcanización americana madmaxiana que apenas salva el rato. Pues vaya. Lástima.

viernes, 17 de junio de 2016

AMBIENTE — OTRO FUTURO EN BANCARROTA

Portada de la edición de Ultramar.
Grosso modo, resume el contenido
La lectura de novelas de corte similar, distópico-cyberpunk en mayor o menor grado, cuya trama sucede sobre el vasto cuero de Norteamérica, permite suponer, desde cítrica perspectiva europea (cínica y desconfiada), que el subconsciente estadounidense está pidiendo a gritos una dictadura.

Ya, ya. El arsenal de la democracia, el líder del mundo libre, todo eso que Propaganda y sus series y filmes nos arrojan para demostrarnos qué alto concepto tienen de sí, comparados con el resto de la Humanidad, y que son capaces de lo mejor. Y, a grandes rasgos, así es. Aunque también arrojan prolongadas sombras. Sin embargo…

…pareciera que Norteamérica precisase de un rito de madurez basado en la derrota de  una dictadura en sus tierras. Más que hombría, quieren saber si están preparados para oponerse a una fuerza central despótica, plantarle cara, venciéndola. Y no sé cuánto del salvaje capitalismo que nos ha sumido en esta brutal crisis económica forma parte del secreto plan para poner un dictator en la Casa Blanca que concentre, en su persona, los vastos poderes que le proporcionen armas o urnas, y luego descubrir si la movilización ciudadana cuenta con tal poderío que derroque al tirano.

JACK WOMACK, autor, con pose
entre la ironía la prepotencia
Es una idea interesante, poco extravagante, aunque parezca digna de X-FILES. Vamos viendo cómo el perfil macroeconómico pule políticas destinadas a garantizarnos una cobertura y asistencia que nos alejase de los abismos de pobreza de centurias pasadas. Van cortándose esas salvaguardas que prometían, ¡al fin!, una Humanidad luminosa y feliz. Los ricos lo son más, conforme aumenta la precariedad (por no decir pobreza) y el trabajador se ve más coartado, aplastado, en su empleo. Pende de él una espada de DAMOCLES: Tras de ti, hay quinientos. Así que… Acabas inclinándote.

Una fuerza silenciosa pero imponente transforma algunos esperanzadores sueños (aunque debe recordarse que fue el comunismo el primero en truncarlos: la URSS, un estado totalitario, no daba tanta cobertura como su Propaganda afirmaba. Así que… ¡cuidado con sus alevines, cargados de consignas populistas!) de igualdad y hermandad para llevarnos a una suerte de vasallaje que rendiría pleitesía no a la nobleza, sino al neofeudalismo tecnocrático corporativo.

Portada de edición teutona. Impacta
lo suyo, lo reconozco
JACK WOMACK cuenta algo de esto en Ambiente, detallando una Nueva York donde el ejército patrulla las calles, acotando los barrios; el resto del país padece lo que se dio en llamar “balcanización”, y un dibujo, más borroso, muestra que el planeta baila igual son. El poder político es una farsa para calmar unos instintos arcaicos-gregarios, pues el auténtico gobierno lo ostentan varios magnates (como el que co-protagoniza la novela), que hacen y deshacen ya no tanto porque esto aumente sus ya considerables fortunas, sino por aburrimiento, capricho. ¿No cazan seres humanos por matar el rato?

Lo de la trascendencia sobre esos manuscritos presuntamente sacros que describían a JESÚS como agente del Imperio Romano, posee atractivo. Pero el efecto global del desplome del cristianismo, afectando de manera crítica al orden político y económico global, está bastante exagerado. Imagino que era como Womack quería hacer aún más polémico un texto que supera, bastante y por ejemplo, a ORA:CLE.

No recuerdo esto del libro, una cosa
así, a
GLADIATOR
Su duro ambiente cyberpunk se enmarca, empero, en lo que esperas de una narración así. Por desgracia, es también predicción sobre un futuro que se nos abalanza: la deshumanización, el mercantilismo salvaje, el corporativismo capitalista de conductas feudales, la ruptura con tradiciones y el ciego tanteo por hallar nuevas creencias que nos sostenga, en difíciles condiciones, la violencia extrema, la marginalidad de la ley, el tribalpunk… está todo ya contado. Es en la idea de que América no tiene fuertes las costuras antidemocráticas donde debemos reparar. Y, en este apartado, Womack cumple, mejor, que ERIC BROWN y sus deficientes NOCHES DE NUEVA YORK. Aplaudámosle la inventiva.

sábado, 11 de junio de 2016

BARBARELLA — ‘BARBARIDAD’ DE MITOPELÍCULA

Afiche. A imitación de los FRAZETTA. (A lo mejor,
lo es, aunque reconozco no me consta) Aquí estoy,
con esta
cosa entre las manos, que...
Pues tienen esta cutrez de filme que no veas; y todo porque JANE FONDA exhibe la lozanía de su juvenil serranía entre-y-durante secuencias, siguiendo un “guión” que aprovecha hasta la más mínima-nimia corriente de aire para arrancarle la ropa, aunque por mor de la época, siempre al filo de un casto destape pseudoerótico.

Coproducción francoitaliana, Barbarella, a juicio de vuestro Scriptor, no debe ser juzgada con la benevolencia como lo hacen. Inmerecido icono de la ciencia ficción, por iguales motivos Barbarella merece los tomatazos que recibe FLASH GORDON. Se escudan, para propinárselos, en que Flash iba “en serio” y, por lo tanto, ¡a brearla! Barbarella es Jane “hagamos Propaganda del Vietcong” Fonda y, como enseñaba bastante piel, pues nada, ¡seamos magnánimos!

Pero la cosa es que Barbarella no pretendía ser, siquiera, una parodia. Iba lo suficiente en serio como para comprender que sus realizadores, presentando un producto descuidado y plagado de burdas ocurrencias, estaban insultando a la ciencia ficción y a sus fans mediante un esperpento con un relente esquelético de trama que sirve, una vez y otra Otra OTRA para que Fonda “se desnudase” y pasease el encantador traserito por el set llevando botas de bailarina gogó mientras estrafalarios malos hacían su papel enfundados en retales de escay de sofá.

Su deslucida actuación no le dio para lo que pretendía:
salir en
DOGMA haciendo de ángel
El tío de las alas, el presunto ángel-metrosexual HOMBRE HALCÓN, lo confirma. Ahí estamos, noqueados por el fenómeno, que durante años hemos estado oyendo/leyendo parte la pana y es, además, icono del género que no veas. ¿GEORGE LUCAS y STAR WARS? Purria. ¿GEORGE MILLER y MAD MAX? Cascarria. ¿JAMES CAMERON y TERMINATOR? Basura. ¡Barbarella, hombre, Barbarella! Pues no. ¡Escoria!

El afiche dibuja a la moza sideral como “la reina de la Galaxia” y, efectivamente, por las estrellas extrañas jinetea en una nave espacial con forma de ingenioso orinal. Va la pava cósmica (porque la joven es bastante pava) buscando (en compañía de ULTRAVOX y SPANDAU BALLET) al astronauta DURAN DURAN que, tal como lo presenta, parece uno de esos carismáticos personajes ideados por STANISLAW LEM. 

Impera en los escenarios la presencia del plástico, elemento
básico del Mañana-Mañana, y unas absurdas estructuras
Y la chiquilla, y su vestuario que vuela a soplidos, termina en una serie de sórdidos antros llenos de estrafalarios fumetas inmersos en sádicas evasiones perversas, con el equipaje habitual para dichos enfrentamientos, sosteniendo un singular duelo sáfico final contra el GRAN TIRANO (bueno, tirana) e, invadido el decorado por los cubos de agua sucia, causa del éxtasis que produce el combate, todo acaba repentina y felizmente.

¿Tiene sustancia Barbarella? Ninguna. Capricho que tuvieron ciertos iluminados, no sé si antes o después de VAMPIRELLA, fraguó conquistando cierto éxito. Esta cinta es “abuela” de lo que las coproducciones italofrancesas filmarían cuando resonó el boom de Mad Max y CONAN. Mockbusters de coste irrisorio, peor dirigidas e interpretadas penosamente, pretendían coger algún beneficio siguiendo la estela de blockbuster de turno. Goza, asimismo, de ese defecto imputable a la bande designeé: idea inquietante con un montaje espectacular que luego, conforme avanza, se deshilvana y termina en falacia, o resultado inapetente por doquier.

Fotograma que desnuda toda la verdad tras Barbarella: el
enfrentamiento sáfico que alteraría a los espectadores de
los reprimidos años 60 del estreno, llenado por tanto las
salas con este ardid: l
o hacemos ciencia ficción, y pasa
la censura; no es pornografía. Jajaja
Tebeos que, al llegar al final, pasas la página preguntándote: Pero ¿terminó; de veras? Y ¿este es modo de concluir esta historia, tan poderosa al comienzo? Frente al potente mercado del mainstream, con reglas definidas de producción entre lo comercial y lo estándar, su pragmática sencillez se impone al mercado europeo, que apuesta por lo sublime, lo artístico, mas indefinido, como toda garantía. Al tratarse de Arte, se comprende que debemos tragar con todos sus absurdos sí o sí, y si no lo entiendes, es porque eres un bárbaro retrógrado proyanqui que sólo comprende de dinero, no la sublime esencia del ARTE. Hey, quizás pasó eso. Al ser tan “artística” Barbarella, mi sentido proyanqui de la producción me impidió gozarla. Aunque… No. No lo creo. Es mala. Ni invita a echar unas risas.

miércoles, 8 de junio de 2016

¿PUBLICAN LOS EDITORES ESPAÑOLES CIENCIA FICCIÓN ESPAÑOLA MOÑA? — PHILIP JOSÉ FARMER ¿HABRÍA PUBLICADO, DE NACER ESPAÑOL?

El comienzo, en aquellos entonces. Y
según el cuerpo del comentario: ¿se
obliga a los escritores españoles a
escribir CF moña, o no publican?
Una gran editorial ha rechazado una de mis obras alegando que la novela, no obstante plena en calidad (mi dilatada experiencia y galardones como finalista de dos premios internacionales lo avalan, claro), es dura. Perplejidad en Nivel MAX.

!Dura! ¡La narración le parece demasiado dura! Y eso sin poseer sexo duro o masoquista fuerte (cierto fetish sí hay; pero ¿qué historia con pretensiones de ser adulta no incluye, aunque sean sesgadas referencias, el tema?) o párrafos realmente repulsivos, censurables. Lo más: la vida cotidiana un poco exagerada, pues es una distopía. Y en ellas: las cosas se muestran más descarnadas y pesimistas.

¡Dura! La conclusión que he extraído, por tanto, es que España publica ciencia ficción, SÍ, pero ¡MOÑA!, en el amplio espectro que pueda abarcar el adjetivo: desde lo blandito hasta la connotación homoX usual. O sea: ¡la ciencia ficción española (y, por los continuados relatos de LAURA GALLEGO que inundan los estantes, su fantasía) es DISNEY! La hostia.

Esta es la que tacharon de pornográfica.
Esta, de ser de un español, por tanto,
no ve la luz
¿Tan sensible (o sea, moña) es el paladar del lector medio español? ¿Qué lo tienen, a base de caldito de pollo y buen vino, no sea se constipe? ¿Qué es esto, amig@s? ¡Dura! ¿Carezco, por tanto, de oportunidad en esos sellos editoriales, por atreverme a escribir cosas más maduras, adultas, que los demás que sí publican, pero trasunto de material Disney? (Con todo respeto, y reconocimiento por vuestro trabajo, camaradas.)

Esto es preocupante, porque si miras al mercado extranjero (más amado por el lector, especialmente del género, que denuesta nuestras firmas sin merecerlo), adviertes qué amplio delta de temas tratan. No tienen esos escrúpulos, franjando las obras a un determinado gusto (moña), como hacen nuestros ínclitos editores. Y ellos, luego, ¡traducen esas obras, algunas ¡admiradas!, por la dureza de su contenido/contexto…!

Y ésta también tiene lo suyo. Nos
vemos en el mismo caso, por tanto
Recuerdo los albores de mi pretensión de querer ser escritor profesional (conseguido). Seguí el inexcusable consejo que donan a los principiantes: lee a los clásicos. Debido al rasgo de mi producción, los clásicos, combinados, eran HOMERO, POE, VERNE y WELLS. (Hubo otros más, y variados, porque la formación lo exigía.)

[Junto a este consejo, de valor cuestionable (porque conviene tener un fondo cultural, SÍ, pero anotar que los clásicos no dan la formación que luego el mundo moderno requiere), deberían también prepararte para recibir los numerosos palos que dan las críticas malintencionadas, las envidias personales-profesionales y las constantes negativas editoriales.]

Los clásicos se quedaron, llanamente hablando, pequeños. Cortos. Afortunadamente, la inquietud que a todos debe estimularnos a avanzar y progresar, me hizo fijarme en la obra de Philip José Farmer. ¡Fantabuloso! Era... revolucionario. Trasgresor. 

Y no te digo esta, ya. Pero luego, no
hay reparos en publicar, no sé,
HISTORIA DE O, o similares
Me mostró que los tabúes que encorsetaban a los clásicos podían romperse ¡sin pasar nada! Era momento, sí, ajá, de romper ataduras y botar el fabuloso barco fluvial de mi producción. Con agradecimiento a los clásicos. Pero dispuesto a introducirme en el laberinto mágico de un futuro que podía ser muy prometedor, pese a los momentos que contuviera de oscuro designio.

Y todo eso maduro que ¡aclamo! en Farmer, y aporto a mi material, ¡resulta perjudicial para mí, pues vulnera (por no decir ofende) el (moña) criterio editorial! Farmer no era moña. Era adulto. Desafiaba. Generaba frescura. Qué suerte tuviste al ser norteamericano, viejo. Controversias aparte, al menos, te respetaron. Ya ves, a mí…

sábado, 4 de junio de 2016

EL IRLANDÉS — ANTI LETHAL WEAPON

Afiche de un filme ampliamente
premiado que llega a sorprender
En una suerte de mainstream del cine policíaco de acción, este filme de producción irlandesa rompe bastantes tópicos propios de ese circo de tiroteos desenfrenados y diálogos patentados al tiempo que usa muchos de sus tics habituales para deslizar una interesante e ingeniosa trama donde el humor, notablemente cítrico, impera.

El comienzo ya aventura que no estamos ante convencionalismos ni cutrerías, aun bien intencionadas, debido a la falta de presupuesto habitual del Hollywood. Personalmente, El irlandés supera, con mucho, el último y penoso JUNGLA DE CRISTAL (América enmendándole la plana a Rusia; ahí, nada). Pero bastante. Faltándole, empero reparo, un nutrido cash para montar espectaculares escenas de acción que desafían la lógica, la gravedad y nuestra inteligencia, se centran en labrar el fuerte dibujo de los caracteres de los protagonistas.

Como el del maduro guardia irlandés, GERRY, totalmente anticonvencional, insolente, cínico, quemado, cuya inteligencia sorprende al encorsetado agente del FBI (pegado al máximo al Manual, pero que, a través de Gerry, descubre, con no poco asombro, que el resto del ancho mundo opera con eficiencia fuera de esas prescripciones, obteniendo éxito considerable) con el que termina emparejado. Un tanto a presión, aunque mucho más avenidos de lo que, al principio, el primer contacto de caracteres permitía suponer.

Los malos. Siempre desprenden esa sensación de "quiero
dedicarme a otra cosa". Pero esto es tope lucrativo, y...

Los malos tampoco son los habituales sádicos disparatados, o falsos terroristas llenos de consignas que emboscan querer apoderarse de un volumen considerable de dinero para perderse en países carentes de extradición; tropicales, a ser posible. Aun muestran renuencia a ‘trabajar’ en “lo suyo”. Expresan quejas sobre los tópicos (una vez y otra se resaltan) que nimban su caracterización de despiadados narcos. Hay un psicópata, y asesinato, mas siempre domina ese lastre de hacer las cosas a desgana.

También destaca de la cinta el fuerte, pero común de la Humanidad, racismo que impregna conversaciones y encuadra a los sujetos; ingleses sobre todo. Gerry regala varias perlas al agente de FBI que pueden considerarse directamente xenófobas. Pero notas que no tiene intención de insultar; es un convencionalismo urbano que el cine, de nuevo regido por la influencia modeladora de ideas presente en los productos de consumo masivo-de masas, bajo la guía de lo políticamente correcto, anula, desdibuja.

GERRY BOYLE es un poli poco convencional; carácter
aparte, su dilatada experiencia le hace tomar las cosas de
un modo distinto al tremendismo oficial
Gerry se limita a exponer que una mayoría de negros, hispanos, jamaicanos, etc., se dedica al lucrativo tráfico de drogas. Decir que toda la población negra, hispana, jamaicana, etc., lo haga, es lo racista. Pero si ante sí tiene un libro lleno de fotos de detenidos, y corresponden a esas etnias, ¿qué intenta decirle el competente y atildado agente del FBI? ¿Que lo ignore? Pues sí. Mas la evidencia, está ahí.

[El discurso luego puede torcerse hacia si son víctimas o no de la discriminación racial, cultural, o lo que sea. También conviene señalar que eso de “no permiten integrarme; me discriminan” tiene su Reverso Tenebroso. Pues concediéndole generosamente todas las facilidades, muchos de estos sujetos prefieren la cultura narco-tribalpunk porque es forma muy veloz de enriquecerse… o morir. Una suerte de vehemente respeto produce su actividad. Y eso, agrada. Un honrado trabajador lo que consigue es un magro salario y problemas a mansalva. Pero, siendo capitoste del narco-tribalpunk, o de su órbita, con un grueso fajo de billetes siempre disponible, y obteniendo ese servilismo asustado que suelen recibir… Huau. Cómo (im)pone. No son tantos quienes lo cambiarían por un trabajo mal pagado y rutinario.]

Irlanda, y los irlandeses de la zona, pueden con este
competente agente del FBI. Con TONY STARK me iba
mejor, carajo
El irlandés es un deleite del noir que utiliza sus limitados recursos de forma excelente, permitiéndose un tiroteo a lo grande para cerrar un final con incertidumbre incluida. Agrada encontrarse semejantes joyas ocasionalmente. Rompen la monotonía del invencible antihéroe que triunfa sobre toda lógica, desvirtuándose así su triunfo.

lunes, 30 de mayo de 2016

IRON MAN/THOR: COMPLEJO DE DIOS — LA MEDIOCRIDAD BARRENA AL CÓMIC

(Engañosa) cubierta de RON GARNEY.
Ahí está toda la acción del recopilatorio
No hace tanto comenté la escasa calidad de FIRST WAVE, donde BRIAN AZZARELLO, una de las fatuas “lumbreras” del cómic moderno, demostraba qué incapaz puede llegar a ser. Estamos ante un caso parecido, ligeramente por encima de la propuesta de Azzarello, pero que confirma la inquietante oleada de mediocridad (siendo generosos) que desluce al tebeo actual.

El presente recopilatorio, donde el dibujo apenas consigue salvarlo, cuenta cómo un supervillano oriundo de LOS 4 FANTÁSTICOS y el ALTO EVOLUCIONADOR (tío con tremendas empanadas mentales) pretenden derrocar a los panteones clásicos. Los ven desfasados. En el siglo XXI otra marca religiosa debe atender nuestras súplicas. Todo puesto al servicio del deseo megalómano de conquistar y gobernar propio de estos sujetos. Pero, bien urdido el engaño, consigue embromar al Alto Evolucionador, patrocinador de la empresa. Lo más divertido: ¡TONY STARK será el receptáculo del nuevo dios!

Hubo un tiempo en que la propuesta habría causado expectación; en especial, entre los nostálgicos. Hoy día: casi ni merece las seiscientas palabras de este comentario. En época de STAN LEE, o ROY THOMAS, estos números serían antológicos Marvel. Los guionistas, en tándem con los dibujantes, hubieran forjado una pequeña obra maestra evocada en el futuro. Y moldeada para que, además, apareciesen una sucesión de secundarios de ambos personajes, así como gestase la siguiente tanda de aventuras. Y habría un poco de romance, amenaza, suspense, humor, todo en veinte páginas que, seguro, alguna se la podría apañar para ser memorable.

AL LORO: plancha de otro cómic, no
del reseñado; pero ejemplo de cómo
tendría que haber sido. No lo leído
Los guionistas implicados cuanto más han compuesto una aventura donde no existe el fondo. Sin secundarios, salvo alguna figurilla insignificante que debe lubricar el tránsito intestinal de la acción por planchas de dos viñetas y minimalista en coloquio. Hemos pasado de tener cartuchos de texto y bocadillos plenos de simpáticas tonterías, o simplismos dramáticos, a nada. A diálogos que, tildarlos de pueriles, sería glorificarlos.

El dibujo se defiende, pero el escogido para “dar forma” al texto del guión se las apaña, dentro de su línea realista, para perfilar grandes masas que copan toda la viñeta; las rotundas figuras engullen el fondo, como adolecen de dinamismo. Aun correctas, no transmiten “sensación de vida”. Las antaño codiciadas “secuencias de acción” se reducen a dos o tres puñetazos dados sin provocar emoción alguna. Un martillazo propinado por un Thor que parece de cartón piedra, una descarga repulsora de Iron Man, terminan todo el alboroto. No ves el peligro, la tensión, la amenaza. Los oponentes inquietan sólo porque lo dice el libreto, su vieja leyenda urbana; los respaldan tantos años Marvel. Pero aquí, no justifican su fama.

Una de las pocas viñetas estelares que componen el tomo
reseñado
Se limitan a un poquito de aspavientos, a proferir viejas fanfarronadas grandilocuentes propias de ellos… y FIN. ¿Dónde están PEPPER POTTS, o HAPPY HOGAN, o LADY SIF? Los TRES GUERREROS quedan reducidos al voluminoso VOLSTAGG (se habrá zampado a los otros dos), y, para lo que sale, mejor se quedaba en casa. Y el apetito de aventuras al viejo estilo: insatisfecho. Sin líneas paralelas de acción, subtramas, futuras complicaciones, según estábamos habituados.

¿Qué está pasándole al cómic, al mainstream, en este caso? Porque hablamos de pesos pesados de la Casa de las Ideas. No de mindundis cualquiera. ¿Los guionistas han tirado la toalla? Ante una masa de lectores de generalizada pobreza cultural, ¿no consideran sino que deban presentar un texto pasable, cobrar, dedicándose a otra cosa? 

El escaso aliciente del recopilatorio subyace en el dibujo
La culpa quizás, entonces, no sea de esos escritores, sino del relevo generacional. No ve la estafa, porque carece de energía para contrastar lo habido con lo actual. Lo aceptan, y punto. Inquietudes igual de deleznables les embargan. Entre divos arrogantes como Azzarello, y mantas como estos dos, conseguirán matar al cómic.

viernes, 27 de mayo de 2016

EL MINISTERIO DEL GRAN TIEMPO — ENTRAMPADOS CON FRITZ LEIBER

Un carroza como yo añora los libros de
esta colección. Tenían un
glamour, la
impresión de conocer miles de secretos
No he visto esa serie de producción propia que, por otra parte, en su momento me recomendaron. Con leve cautela, pero con la nota final de “puede llegar a sorprender”. Cuanto sé: los avances anticipándote la novedad del próximo episodio. Por ellos sé que es algo así como una agencia especial que evita la creación de ucronías. En cristiano: el cambio de la Historia según la conocemos, ajustándola, imagino, a los intereses de la fuerza que aspira al Cambio.

Resulta pasmosa la existencia de una energía en nuestro mundo que decida que los hechos, alterados, le benefician sobremanera. Eso quiere decir que, de antemano, conocen (he aquí lo peculiar) que una correlación diferente de episodios nacionales les es propicia. ¿Cómo? Brujería cuántica. Alineación alienada de caotrones. Vete a saber.

Lo que destaco del acontecimiento es que, las personas que andan por ahí ¡aclamando! la serie, lo hacen ignorando que, ni de lejos, es propuesta original. Fritz Leiber, con su Guerra del Gran Tiempo, ya describía los entresijos de la eterna batalla entre ARAÑAS y SERPIENTES, impidiendo cada bando que modificara, el otro, la Historia de forma lesiva para sus propósitos.

FRITZ LEIBER, por si los realizadores de la
serie comentada desean conocerle. Era,
además, actor
El país es lo que es y como es, y no me extraña que este hecho, familiar (bueno, casi[i]) para quienes conocemos bastante la ciencia ficción, pase inadvertido para la inmensa mayoría de espectadores. Por partes: es literatura, algo corrosivo en una nación que no lee; es ciencia ficción: cosa de críos, como los tebeos; tercero: ¡veamos fútbol!

Pero me resulta maravilloso que una televisión tan ramplona como la nuestra, y más, la estatal, produzca una serie de un género tan archimaldito como el citado, esa cosa de críos y zumbaos. Y más, una televisión dominada por un partido político cuya ideología, al menos en lo que respecta al ocio cultural, no supera los tendidos taurinos.

Por otra parte, teniendo en cuenta qué despiadada abducción, secuestro, robo, pirateo, apropiación, como quieran ustedes llamarlo, ha hecho la Izquierda de la Cultura[ii] (únicamente suya, como multitud de voceros paniaguados predican en cuanto foro-micrófono le ponen por delante, o convocan), a una Derecha que cree que, por asistir a misa, ya van al Cielo, lo que les queda es el mínimo-nimio marco “cultural” de los toros.

¿Cómo una serie basada en evitar
ucronías puede quedarse sin gas?
¡Abundan ejemplos sobre cómo
seguir en marcha!
¡Empero ahí tienen ustedes, un serial de ciencia ficción en una televisión refractaria al género absolutamente, producido durante un gobierno aún más glacial al respecto! Lo considero lo remarcable en verdad de la situación, más allá de si están, o no, copiando a Leiber, la calidad de la serie en sí, que si está, o no, agotada (por Dios, ¿cómo puede? ¡El género sin cesar muestra ejemplos de que la propuesta se regenera sin parar!), que si merecen vacaciones, etc.

Pero, sí: hastía lo de que la Izquierda es la única dominatrix del fondo cultural. Cansan todos los subvencionados, cantautores, cantamañanas, enarbolando trapos encarnados, voceando: la Cultura es de izquierdas Izquierdas IZQUIERDAS… ¡cuando no pertenece, ideológicamente, a NADIE! Eres tú quien le imprime la etiqueta, mediante qué forma empleas la Cultura. Lo chungo es eso, empero: al ser de Izquierdas, si haces algo que no lo parezca, o pienses distinto, opines lo contrario, pierdes derecho a crear, publicitarte, difundir tu trabajo. Te hacen el vacío. Ignoran. Condenan al ostracismo. Menos mal que vivimos espléndidos tiempos democráticos y todo eso, ¿eh?



[i] Recientemente, en una tertulia con escritores del género, descubrí desconocían a Leiber y su obra (!).
[ii] Al respecto, ya pasé lo mío en TEBEOSFERA (buena escuela, pero muy politizada), donde: A) creen que los tebeos se cultivan en viveros, no son fruto de una intensa labor; B) la Izquierda es dueña absoluta de la creación artística, y nadie más merece poseerla, y menos, de ideologías antagónicas. Triste-triste.