viernes, 22 de junio de 2018

LOS BURDELES DE AD-DARA — BELLO Y CONMOVEDOR

Portada de un recopilatorio magnificado
por la excelencia del dibujo

El fallecido ALFONSO AZPIRI lega un volumen lleno de encanto y magia con elementos eróticos de muy buen gusto. Reproduce, a modo, relatos de LAS MIL Y UNA NOCHES y alguna que otra fábula aneja. Empero, la primera aventura parece sugerirnos una de trascendencia extraterrestre. Una reina es destronada, tras brutal batalla, y castigada con la deshonra de ser convertida en prostituta del reputado burdel de Ad-Dara.

En el establecimiento, de notoriedad muy extendida (¿allende los Mundos Exteriores?), la versan en los muchos y estimulantes placeres carnales. Ofrecida a numerosos viajeros atraídos por la fama del lugar, aquellos que la derrotaron consideran que esta sucesión de vejaciones aumenta su victoria sobre la otrora altiva soberana. Con el tiempo, y la ayuda de un abnegado guerrero, cobra venganza sangrienta pero descubre que ahora su palacio y corte es el burdel, al cual regresa desentendiéndose de su antiguo linaje.

Destacan del volumen ésta primera, aquella en que aparece un agotado GENIO DE LA LÁMPARA, quien, por sus muchos años de servicio, recibe de su agonizante ALADINO el regalo de una noche de placeres como jamás el ente habría imaginado, y la que cierra el álbum, que, sin duda, es la mejor, por su trabajo de los personajes profundo, resonante.

El prometedor acabado a lápiz lo resalta
luego el trabajo a acuarela
La última historieta relata el drama de una ladrona que, “salvada” de la mutilación al llegar victoriosas tropas a Ad-Dara para recibir de recompensa los favores de las hetairas por sus éxitos, es codiciada hasta extremo de mórbida obsesión por un elevado, impío y sádico cortesano, que disfruta torturando a la infortunada joven.

Ella tiene un amante, otro ladrón, que por amor acomete los peligros que encierra el palacio donde retienen a su amada, hasta que descubre que la muchacha, para evitar ser dolorosamente maltratada una noche tras otra por su actual dueño, se ha desfigurado. Esto logra exacerbar más la vileza del amo, y concita el desprecio del bizarro amante, que la abandona al cruel sujeto sin el menor escrúpulo o vacilación.

Un repentino aliado, el fornido guardaespaldas del cortesano, intenta aliviar la situación de la joven; mezcla de EL FANTASMA DE LA ÓPERA y QUASIMODO, como ambos acaba mal. Igual que la muchacha, pues sufre noche tras noche tormento hasta que, un día, el silencio hace sospechar que la muerte la arrebató al fin del cruel destino.

La obra derrocha tanto talento como
sensualidad; de buen gusto
Este tomo merece justificados elogios. Pero voy a desviarme un tanto de la propagación de ditirambos para realizar la siguiente digresión, que no va muy desencaminada:

Vivimos una fuerte reacción de reivindicación feminista. Hay elementos que la motivan. Pero a esta reclamación la acompañan unos… excesos… que pueden resultar asimismo perniciosos. El Feminismo rampante que ‘ataca’, de volverse quasitodopoderoso… ¿acabará prohibiendo obras como la que reseño, al estimar que dan ofensiva imagen cosificada e irreal de la mujer? (Recordemos la bella línea délfica como Azpiri las ilustraba.) No es improbable. Hay ya un antecedente. La directora del Museo de Arte de Manchester ha retirado una obra pretextando algo como lo expuesto poco más arriba.

No lo parece; pero este fragmento
está relacionado con la obra
También plantean prohibir la pornografía. Los burdeles de Ad-Dara puede estimarse porno. Soft, pero porno. Y una vez ilegalicen el porno, detrás irá el Arte. Porque un oscuro conciliábulo de fanáticas (eso que en SOGUETTO defino como IMELDITAS), apoyadas por género masculino en su onda de progrerreclamación, podría decidir qué cuadros, novelas, música…, deben ser censurados atendiendo a brumosos criterios ‘morales’.

Confiemos esa sombra de fememccarthismo intolerante sea sólo eso: niebla, y podamos seguir disfrutando de creaciones como este TBO, pues su mutilación, o desaparición, pedida por aquellos/as que tanto TANTO critican tiempo pasados donde imperaba la Censura, perjudicaría la totalidad del Arte. No es cuestión mínima-nimia.

viernes, 15 de junio de 2018

DARK CITY — LOS TÍTERES Y SUS AMOS

Argenteo afiche con sutil evocación a
METRÓPOLIS. DARK CITY es más de
tensión que de acción; aunque la contiene

ALEX PROYAS fue uno de esos directores de nueva hornada de Década 90 que tanto prometía. Lo siguiente que ha hecho (acaso se salve SEÑALES DEL FUTURO) ha demostrado que se ha diluido. Nos conmocionó con la adaptación del miniserial gráfico THE CROW gracias a la combinación de maquetas urbanas claustrofóbicas empapadas de lluvia casi constante, una versión americanohongkonesa de dinámicos tiroteos y ese TOP DOLLAR que daba un contrapunto cínico e iconoclasta al torturado difunto héroe.

Empero, se nos fue. Mientras SAM RAIMI se ha mantenido en su constante casi siempre, dejando huella nítida de su artesanía al rodar escenas, Proyas ha ido amalgamándose hasta mezclarse con ese río de insípidos directores de dramones de sobremesa que obliga a preguntar: ¿Qué ha pasado, Alex? Entiendo no quisieras pasarte toda la vida en el sombrío set urbano de maquetas y un toque de SFX. El mismo autor llega a provocarse para saber hasta dónde puede llegar su talento, variar, mostrarse versátil. Sin embargo, procura no olvidar sus orígenes. Como Raimi. Tú… te has difuminado.

Una mutación incontrolada e inesperada que tiene poder
quasidivino. Pero parte del tiempo vive atormentado al
ignorar quién es en realidad
Dicho esto, profundicemos en una película que, otrora, permitió soñar con una versión del fantástico contemplada desde proyectos de urbes oscuras tipo Gotham City cargadas del encanto de lo añejo, de cuando no había computadoras diseñando (o, en atención a la reseña, “sintonizando”) el metraje. Esos modelos trocaban los bits en sólido. Tangible. Nos conciliaban con nuestra niñez.

Me pregunto por qué Dark City recrea Década 50. Puede que fuese por capricho. O por hallarlo interesante. Como si de esos años llegase un efluvio de originalidad, o candor, que permitía hacer más dramática la trama. Por especular, propongo querían realizar una parábola sobre el mccarthismo, y que los OCULTOS eran esas gubernamentales fuerzas (FBI sobre todo) que escrutaban a los ciudadanos estadounidenses a la caza de los ROSENBERG de turno.

Amos de títeres borrados y recreados una vez tras otra
para obtener un conocimiento remoto y arcano
La “impresión” mental que modifica una vez y otra a los humanos abducidos recluidos en esa versión del Asgard Marvel con mates edificios ramplones era la misma voluntad del ciudadano por adaptarse a tiempos cargados de prejuicios y persecución y mostrar la cara leal acorde con lo que el Poder quería de uno. Que Dark City retrata una Norteamérica subterránea (siempre nocturna) aguardando al hombre capaz de romper con todo lo tenebroso y arrojar luz sobre una era que se las ha apañado, bajo otro disfraz, para sobrevivir hasta nuestro presente.

Pero creo es cuestión meramente estética. Imitar una época más avanzada (ahora) estaría preñada, si no de neón y vinilo, de CDs, tiroteos salvajes, descarnada violencia tribalpunk que suprimiría la tensión con la que Proyas pretendía anegar su película. Y, bueno, también está que fue cuando realizaron los primeros “avistamientos” de OVNIS tipo ROGER CORMAN... ejemplificados en los Ocultos…

El gigantesco laboratorio que está a punto de colapsar.
Como sus habitantes, no sabe dónde está ubicado
Los 50 eran un momento de coyuntura, ¿sí? Entre los Años Nazis y el Movimiento Hippie que cuestionaba todo de forma insolente. Los Años Nazis generaban sujetos adeptos al Poder sin debatirlo. Eso parece tampoco convenía demasiado a los Ocultos en su ansiosa búsqueda de su inmortalidad a través de infinitos ensayos con nuestros recuerdos y nuestro carácter. Querían algo de brío, desafío. Lo otro, demasiados contestatarios, excedían sus deseos. ¿Qué queda? Década 50. De transición.

También plantea un leve dilema sobre si Dios nos tiene en su versión de Dark City y nos contempla inmersos en un gigantesco estudio sociológico para probar después con una Humanidad .02 más dócil con sus “oscuros designios”. O vete a saber qué. En todo caso, el espíritu humano parece llama constante de rebelión capaz de abrir brecha en los más densos muros hasta encontrar la salida al luminoso vasto océano y el amor verdadero.

viernes, 8 de junio de 2018

CIUDAD (BARREIRO & GIMÉNEZ) — UNA HISTORIA DE LA FRONTERA

Una de sus portadas. Talmente: una historia
de la frontera

La historieta europea, en su conjunto, es tan grande y magnífica como la oriunda del otro lado del Negro Atlántico. Posee singularidades y carácter propio, como identificativas manchas del leopardo, aunque también defectos que no conviene ignorar u ocultar; el pecado no estaría en la crítica constructiva, sino en callar esas deficiencias pues se perpetúan. Todos (autores, lectores) salimos perdiendo.

Y uno de sus defectos es que no saber terminar sus historias. Construyen una fantabulosa ensoñación gráfica llena de interesantes perspectivas. No obstante, a la hora de rematar, defraudan. En eso, los norteamericanos llevan ventaja. Consiguen el Big Bang que los europeos diluyen en anodinos finales tipo: «¿Y esto es todo?»

También lastra al cómic europeo el que, no sé por qué causa, éste se considera sólo la producción franco-belga. Todo cuanto no proceda de allá, no es TBO europeo. Parece un rasgo… xenófobo… de la idiosincrasia local, que hace excelsior! cuanto sus paisanos produzcan. 2000AD no es europeo; MORTADELO Y FILEMÓN, tampoco. ¿Por?

Nuestro hombre y héroe. Quiere hacer
eso que retan los anuncios de la TV: ser
distinto, único, diferente. Acabará
ansiando su antigua y supina vida vulgar
 
Empero aquí estamos, ante una producción ilustrada nada mínima-nimia aparecida en talleres franceses aunque sus autores bien que se expresan en nuestra lengua materna, con un sólido acabado y una imaginativa narración que ayuda mucho a defender nuestra calidad, comparar al alza entre lo que producimos “aquí” y en Marvel o DC.

Barreiro y Giménez diseñan una historia que va de que, parafraseando a OSCAR WILDE, se sufren dos momentos trágicos en la vida: cuando se desea algo y luego se obtiene. Ciudad relata cómo un currante anodino, harto de la cotidianeidad que siente le oprime con cadenas invisibles, atrapado en una relación moribunda, sin futuro, una noche emprende el que será el viaje más estremecedor y adrenalítico de su vida.

Lo hace sin proponérselo; paseando, inmerso en sus cuitas, de pronto nota que el dédalo sombrío de calles por las cuales camina son desconocidas. Algo ha cambiado. De modo sutil. No hay forma, encima, de retornar a lo familiar, lo seguro. Todo lo que ahora cuenta es avanzar, Avanzar, AVANZAR, en ese interminable viaje (el del héroe, por ende) donde un error puede costar la vida.

Pedía estimulantes cambios y, fíjate, obtiene un aluvión de aventuras aterradoras por la alta dosis de devastación que conllevan. Está bien ver tiroteos en la TV o el cine. Vivirlos… amigo, ¡vaya experiencia pavorosa!

El vasto escenario, interminable. Sin
aparente fin ni horizonte
A este héroe lo acompaña una prostituta que se encontró en su misma situación: un día, las calles se volvieron distintas, enemigas. Lleva más tiempo en la Ciudad, que descubren semeja un titánico ente con extraña inteligencia caótica, lleno de recovecos y singulares sujetos variopintos, más náufragos del asfalto y el ladrillo, que como pueden sobreviven o combaten a la Ciudad y sus muchos, cambiantes y escarpados relieves.

Ciudad ofrece una salida a quienes parezcan merecerla. Nuestros esforzados héroes consiguen ese premio. Pero, en el último momento (aquí es donde el final flaquea), descubren que hasta esa salida puede tratarse de otro giro macabro de la Ciudad, que acaso estuviera alimentándose de las emociones y vivencias de sus ocupantes raptados en otras urbes, a los que brinda crueles formas de perecer o hacer leyenda… urbana.
Enriquece esta novela gráfica de Giménez y Barreiro la Historia de la Historieta. El dibujo en particular, de un maestro reputado que vuelca en el B/N de estas planchas todo su considerable talento. Es toda una Historia de la Frontera, en efecto, eso de que tu vida normal sufre un cambio radical y peligroso que lleva hasta donde no se pensaba llegar. Esa permutación pone a prueba. Interesa poseerla, deleitarse con el tesoro de sus viñetas.

viernes, 1 de junio de 2018

TED 2 — DECEPCIONANTE

¿Volvieron, de verdad? Porque sólo se
quedaron en el intento. Fíjense en
WAHLBERG, el zonbi

Poco que ver con la primera parte, provocativa e irreverente, donde presentaba el problema familiar de unos personajes arraigados en una zona de confort estupefaciente y cómo se resistían a madurar pues comprendían que estaban, de manera instintiva, al borde de una situación irreversible.

A grandes rasgos, seguimos en esa zona de confort drogadicta (parece ser el único motivo para realizar una secuela, a priori), que incluye a algún secundario. Continuamos en ese canto mórbido a la adicción que prefiere ignorar qué terribles efectos producen las drogas. Porque aunque los realizadores en algún momento afirmen que, no, no, tíos, en serio; sabemos qué dramáticas son y cómo destruyen vidas, no sólo las de los yonquis, sino de quienes les conocen o rodean, y sólo rodamos una peli en la cual exageramos las cosas, pero, te aseguro, comprendemos lo profundo del problema, no. Mienten. Ensalzan el consumo de drogas, transmiten la impresión de que ir fumao por la vida es la vida, y todos los que no sean así son unos fracasados atontaos sin wevos de existencias grises y tolais perdidos que os den, amén, in saecula saeculorum.

Cierto es que incluyen un sutil guiño al efecto dañino de las drogas. Mas, tan suave, que parece un cómico choque de coches accidental con efecto mínimo-nimio. El mensaje sigue siendo: colócate. Pasa de las normas. Son para pringaos lamebotas.

El peluche procaz y su esposa; en serio. Para que digan que
sobre fetichismos está todo escrito. Oh, aquí empiezan la
avalancha de problemas que componen la trama del film
El peluche borde que te partía la caja en la primera parte tiene todavía varias caídas que te inducen alguna risa… suave. Carecen sus ocurrencias de la espontánea fuerza original del metraje del fantástico rompedor que suponía la anterior entrega, no obstante. MARK WAHLBERG semeja un zombi. Por la cara. En la primera, era ese drogata adolescente de más de treinta tacos que arrostraba la difícil decisión de crecer, comprometiéndose con su novia y dando el complicado paso del matrimonio.

La unión fracasó; se divorció; se deprimió. Sigue en esa onda. Pasa por el metraje a empujones. Un poco sugiere el que: tengo un contrato, así que haré lo justo y aprobado para no complicarme la vida con temas legales y cobrar el cheque. Puede decir el tío luego lo que quiera. Empero un atento vistazo a su actuación le desdecirá rotundamente.

Los problemas legales llevan a TED  a contratar a una novata.
Sus migrañas son el pretexto para defender el consumo de
estupefacientes. Oye, debíamos elegir. Ganó el alcohol

Ted 2 va, de verdad, de compromiso social con las minorías. Es una parábola sobre la exclusión/aceptación de aquellas personas que, por una causa u otra, son aparte de la mayoría. Aunque, dicho en plan bestia, o sea, en plan Ted: va de maricones. Y cómo debemos aceptarlos con normalidad en la Sociedad. Los irreverentes autores han querido mostrar un cariz humano/comprometido haciendo esta película que “denuncia” cosas, sospecho que por alguna velada presión (como sufriera KEVIN SMITH con JAY Y BOB EL SILENCIOSO CONTRAATACAN) del poderoso e influyente lobby homoX.

Manifiestan el desarraigo, discriminación, borderías, empleos inferiores, o de categoría menor a la que en verdad correspondería por méritos, por ser distinto a la mayoría. Todo ese baldón que recae sobre colectivos determinados (o sea, el homoX; los demás, hasta el feroz feminista, son pretexto). El cómo hacen la ‘denuncia’ la centran en la lucha de Ted por ser considerado humano. Emocionalmente puede tener todos los aprobados; por biología, ni uno, se ponga como se ponga.

Una especie de ardid DISNEY al final permite a Ted obtener
la humanidad. Bienvenido al colectivo, compadre
Esto abre, no obstante, la polémica sobre si, demostrando aquello que consideramos nos hace humanos, las Inteligencias Artificiales serán incluidas. o no, en el catálogo de la Humanidad. Pero esa polémica será en otra reseña. La verdad es que, Ted 2, va de chistes, contados; observaciones graciosas, con cuentagotas. ¿Lo importante? ¡Os apoyamos, amig@s!, y lo demostramos sacrificando un conspicuo hito del gamberrismo fílmico a vuestro Moloch multicolor. Triste. Temo vivamos otro modo de mccarthysmo.

viernes, 25 de mayo de 2018

HAN SOLO (SORPRESA NO LA HAYAN TITULADO “HANNA SOLO”) — Y OTRAS CONSIDERACIONES GENÉRICAS SOBRE STAR WARS

Afiche; extrañamente setentero. Bueno,
con
ROGUE ONE acertaron. Confiemos
que la Fuerza también acompañe a ésta

Si juzgo la película por el tráiler visto, pienso que para recrear los orígenes del cósmico sinvergüenza que robó el corazón de una “princesa del pueblo” con brumosos sesgos populistas, están reciclando metraje descartado de GUARDIANES DE LA GALAXIA.

Sí, ajá, ¡tal afirmo! PETER JASON QUILL, alias STAR-LORD (el actual, no aquél que, en sus principios, era mezcla de FLASH GORDON y JOHN CARTER), es un ladrón espacial independizado de su logia que hace algunos trapicheos acá/allá confiando enriquecerse para vivir del cuento. Por referencias conocidas, el corelliano de los amores de LEIA ORGANA subsistía de eso, además del contrabando, y quizás de algún asesinato ocasional que mejor eludimos mencionar en las películas para evitar enfangarle en exceso. Esto es para Todos los públicos. No queremos brigadas de jóvenes delincuentes imitando a Solo por nuestra AMERICAN GRAFFITI, hey hey.

Seguramente, la cinta mostrará cómo se avecinó de CHEWACCA y se la jugó a LANDO CALRISSIAN (¡que resulta es homoX! —Imposible—) para obtener esa joya de la velocidad que es el Halcón Milenario. Habrá un sinfín de aventuras más/menos urdidas, que concluirán en la tasca subterránea de Mos Eisley.

Entrando, a continuación, como EL CID, en la leyenda urbana de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. Aunque, tras ver cómo lo matan, es triste fin para un héroe a regañadientes que las pasó putas dentro de la carbonita y ayudó a terminar con un tenebroso Imperio. Cosas que cambian a uno. No hay respeto en la muerte de Han. JJ ABRAMS y Cía. lo han despachado como a una molesta polilla: de un papirotazo. Indignante.

Porque, lo que están siendo los Episodios
lineales, como mínimo cosechan polémica
y desatinos
Abrams & Cía., sin apenas imaginación, cuanto están haciendo es refrescar los conceptos acuñados en el enésimo borrador que sobre Star Wars tenía escrito GEORGE LUCAS y trasladó al 35.mm. Pero, por mor de una caprichosa moda, mefítica, “actualizándolos” en clave feminista, con presencia de minorías raciales a tutiplén y diversas orientaciones sexuales. Cuanto sea de ese tenor, sacrificando no sólo la historia (lo importante), o las actuaciones, sino una franquicia billonaria que ha encandilado durante cuatro décadas a millones de espectadores. Procediendo así, confirman que Hollywood quebró en ideas.

Eluden darles trasfondo a los personajes clásicos que sacan. A Leia y Han, dos egoístas incapaces de ofrendar sus carreras, o lo suficiente, para salvar su relación y al inestable hijo, EL DE LA CARETA. Leia, la feminista fracasada, supongo se vuelca en una inútil carrera política senatorial que ¿impide la formación de un aborto del Imperio hinchado y egocéntrico con demasiados paralelismos nazis? No. Pierde al hijo. Su esposo. Su carrera. Termina en una cueva, cuan bandolero del Sacromonte, liderando, ¡OTRA VEZ!, una sección de la Rebelión embutida en feo traje de faena. ¡Vaya mierda de victoria! Qué porquería de Nueva República Galáctica. Incapaz de resistir al totalitarismo.

Y Han… ¡el trapero del Cosmos! Un tirado sin sentido del decoro y el amor propio. Sin gracia alguna. Seguido por el gigantón hirsuto que, a este paso, ¡va a resultar su auténtico amor! Otro egoísta, que prefería esta criminalidad estelar barriobajera a afrontar la madurez que traía derrotar al Imperio. Ya tocaba, Han. Todos debemos crecer.

¡Acelera, pelucas! A ver si así disimulamos que copiamos
a los GUARDIANES DE LA GALAXIA en plan apócrifo
(al loro, que tiene toda la pinta)
Sobre LUKE SKYWALKER… no comparto la opinión que esta semana aparece en Sitio. Hemos debatido amistosamente la cuestión. Sostengo que es trasunto de ARTURO PENDRAGÓN. Recibe la Excalibur láser de su padre de manos del MERLIN Jedi y sólo le queda encontrar la épica muerte en Salisbury cuando mate al MORDRED de la saga: EL DE LA CARETA. Nadie le busca para pedirle se sacrifique por la Galaxia en bien del populux. Para su desgracia, nació para ser reliquia viviente, el Jedi que Fue y Será, cosa que veremos cuando Abrams & Cía. dejen la franquicia en manos de personas menos interesadas en realzar STAR TREK a costa de Star Wars.

viernes, 18 de mayo de 2018

CHAPPiE — ROBOCOP RELOADED

Afiche. El experimento que adquiere
plena consciencia de sí y supera al
creador. ¿Nos pasa esto con Dios?

NEIL BLOMKAMP parece obsesionado con la conciencia, aparte de imprimir un aire contumaz, pero bien llevado, de historieta manga a sus películas. En DISTRITO 9 recrea sui generis Thypares/El Patio de los Desperdicios, que luego amplía en ELYSIUM. Aquí incorpora un toque de APPLESEED al protagonista, quien desde la chatarra (otra referencia a ALITA), se abre azaroso paso hasta la consciencia, las emociones, el libre albedrío, la divina capacidad del perdón.

En sus cintas anteriores sucede algo similar; desde el funcionario atontado pero víctima propiciatoria de las oscuras maquinaciones de la Corporación para la cual trabaja, cuya metamorfosis (más amena que la de KAFKA) le eleva sobre distintos prejuicios o ideas preconcebidas, pasando por el exconvicto transformado en potente cyborg con los días contados (un plazo similar al de Chappie) que se sacrifica por la Humanidad, hasta Chappie, cuyo creador invirtió horas sin fin-sin fin para generar el algoritmo que le hace una nueva forma de vida en un planeta quizás mal dispuesto a aceptar más inquilinos.

Obviando estas consideraciones, debo empero imputarle mínima-nimia originalidad al planteamiento de Chappie. Soslayaré repasar la insistencia de la ciencia ficción en dotar de alma al androide (acaso el primer ejemplo, el MONSTRUO DE FRANKENSTEIN), intento de emular a Dios, consiguiendo además dar un punto de vista insólito del ancho mundo que se nos hurta por estar demasiado encima del objetivo, como dirían a RICK DECKARD en ¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELÉCTRICAS? (Y los replicantes son otro paradigma de los artificiales que persiguen conciencia y ánima.)

Creador y creado enfrentados; uno sólo tiene preguntas; el
otro carece de respuestas. Los dos tantean a oscuras la vida
Iré a la materia. Directo. Blomkamp, afirme lo que quiera, esta vez se ha tirado al palo. Para nosotros, sin embargo, favorablemente. Porque se ha limitado a copiar la estructura de RoboCop (la buena, la de VERHOEVEN) adaptándola a Johannesburgo, un Soguetto de violencia tribalpunk donde irrumpe no un guerrero cibernético con tejido humano empotrado en el resistente titanio, sino una brigada entera de ágiles máquinas policiales que combaten resueltos/sin sentimientos al encrespado crimen.

Con el severo castigo que nuestro protagonista artificial recibe Blomkamp casi intenta despistarnos (también las pasó putas ALEX MURPHY). De que no es “su” RoboCop. “Lo” parece. Sucede que, listo al desguace, el inventivo creador lo somete a una prueba de inteligencia artificial total. El resultado es exitoso. A modo, este Murphy… recuerda.

Claro, que a estos megatatuados tanta filosofía se la trae
floja.  Las complicaciones del día-a-día prima sobre todo
Tras ese “acto de generosidad” no obstante se oculta un extraño egoísmo, aun desprecio. Pues Chappie, dañado, durará unos días. El creador, pues, estaba ensayando con una máquina que adquiere una noción absoluta de sí y su entorno consciente de que, agotada la batería, terminaría el experimento. Y ahora ¿qué? Chappie no sólo debe lidiar con los delincuentes que le educan en la rudeza de la vida, ¡encima su existencia, que desea vivir con plenitud, acabará porque su creador no le vio individuo, sino test clínico de ensayo! Desechable. (No sé si Dios actúa así con nosotros también… —Otra idea lanzada en la cinta, pero poco desarrollada, sutil—.)

Lo de un ingeniero competidor con un .02 del ED 209, envidioso del éxito del más joven creador, a quien destinan atención y fondos abundantes, evidencia sin tapujos que Blomkamp “recarga” la trama de RoboCop. No sé si por “homenajear”, por si consideró que merecía recuperarse/recontarse aquello de la toma de conciencia/resurrección de Murphy dentro del sistema computarizado, por falta de originalidad…, lo que sea. Pero el resultado, eliminado el cinismo sociopolítico/publicitario sangrante que imprimió a su cinta Verhoeven, es un… remake… afortunado de RoboCop.

¡Hola, ED 209! Parece irte mejor aquí que con la OCP
Y afortunado afirmo pues el remake “oficial” de RoboCop es CRIMINAL. Aunque, pese a todo, me temo que Chappie confirma esta opinión: Hollywood se ha quedado sin ideas. Y, seguro, que las tiene. Mas, por alguna negra razón, no permite salgan.

sábado, 12 de mayo de 2018

NO SOY EL ÚNICO QUE PIENSA QUE LA NUEVA TRILOGÍA DE STAR WARS ES UNA PORQUERÍA — O LA VENGANZA DE GEORGE LUCAS CONTRA SUS DETRACTORES

Encarnado afiche (insinuación de pasión)
que permite decir que GEORGE LUCAS
es una CASANDRA moderna. Harto de
tonterías de
freakies, vendió la saga con la
certeza de que sus "continuadores" la
empeorarían hasta el infinito y más allá

En mis novelas, los personajes suelen referirse a Star Wars como “la Doble Santa Trilogía”. Se niegan a admitir hubiera alguna más. Lo escribí en su momento (RECALIBRADOS) un poco por cachondeo, un poco por darle un contexto sociocultural a un futuro descorazonador donde la distópica Sociedad ha decidido, tras varias tentativas y ensayos, revivir Década 80 por siempre jamás como ejemplo del mejor momento de nuestra Historia… Eso que, al parecer, quieren hacer en READY PLAYER ONE.

[Cómo son las cosas… y el país de publicación. Allí llama la atención, la hacen película. Aquí no pasa de ser una anécdota que escribo cada vez que puedo.]

En su momento, también señalé que quienes ahora tirotean la Trilogía que abarca los Episodios I a III pronto empezarán a ¡aclamarla!, defraudados por la Nueva Trilogía, fijándose en detalles de los que ahora abominan porque, sí, ¡ajá!, señores, es posible: se puede hundir a Star Wars. Pese a su brodignaniana inmensidad.

Pero están haciéndolo. En algún momento, aun oiremos al presuntuoso SHELDON COOPER decir que “quiero ser defraudado por la Nueva Trilogía en el orden que Disney lo ha decidido”, retractándose luego de haber expresado algo parecido de Lucas.

Va mal. La Nueva Trilogía va fatal. Es una ostentosa porquería (¡nunca creí que diría esto de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS!) llena de espectaculares SFX que no pueden solapar interpretaciones apretadas, equívocas, insustanciales, que persiguen contentar una presunta “realidad social” feminista/racial (debe haber X números de negros; X número de homoX; X número de mujeres mandamases —léase: dominatrix—) que sepulte para siempre el machismo falocrático clerical, atlantista y belicista asociado a la vieja pero sólida tradición educadora de JOHN WAYNE/MAD MAX del formidable Héroe Solar heteroX solitario.

Sigan el enlace para saber más
El entorno de $PIELBERG regente ahora de los destinos de Star Wars/LUCASFILMS ha eliminado el entrañable espíritu de camaradería y amistad tan ¡elogiado! en LOS GOONIES y que nos hermanaba con LUKE, LEIA y HAN SOLO por mor de preservar el hálito de lo políticamente correcto (¿quién decide qué es lo políticamente correcto, por cierto?) que prima ahora, por estúpido y vacío que esté. Lo que sea por tal de no tocarle los ovarios a las hembristas y a los perros falderos que las hacen fiestas.

¿Cobarde, Luke? ¡Ciertamente! Tanto en su momento escribí. (Fracasado, más bien.) Star Wars es además la historia interminable del CICLO ARTÚRICO. Luke es ARTURO, y el de la careta, ¡EL DE LA CARETA DE SOLDADOR!, MORDRED. Arturo cayó enfermo hasta que lo revivió el Grial; la tierra recuperó al rey y la prosperidad. Es deber ahora del Rey Herido acabar con Morded, su Reverso Tenebroso, fuente del Mal. Y, en efecto: morir para después, como EL CID, entrar en la leyenda. Urbana o inmortal.

Ya por aquí empezaron a sonar los tiros
del
feminismo solar que nos ataca. La
alimaña fan de
STAR WARS, ¿llega al
extremo de negar la falta de calidad de
estas "secuelas"?
Luke, último Caballero de Jedi instruido, tiene el poder, el conocimiento, la sabiduría, la experiencia, para enfrentarse al díscolo padawan que emula de mala manera al abuelo. Pero deserta. Sin desear saber nada. ¿Puede entenderse mayor incoherencia?
Lo sustituyen una serie de patochadas a gusto de la nueva mediocridad reinante; producen un bibelot cursi profeminista que aplaque a las Furias que desde la prensa o la TV de l@s enterad@s ladran ahora. ¿Resultado? Un fracaso, una confusión, una presión antinatural que está estallando el embudo por donde lo tamizan por todos lados.

ROGUE ONE tuvo la suficiente dignidad como para respetar sus orígenes. Pero ese trekkie resabiado, JJ ABRAMS, se ha jurado por sus difuntos matar a Star Wars ¡y lo está logrando! Disney encima le está proveyendo de los fondos. ¡Loco mundo, éste!

viernes, 4 de mayo de 2018

SOSPECHOSOS — EL REVERSO TENEBROSO DE LA POLICÍA

Portada de una obra que desvela el Reverso
Tenebroso de los Caballeros de Azul. No
son ángeles. Tienen nuestros defectos
Al autor de esta magnífica novela, WILLIAM J. CAUNITZ, ex teniente del Cuerpo de Policía de Nueva York, le sirve la trama de un doble asesinato para exponer, sin tapujos, incluso de manera hirientemente desnuda, los entresijos del (sórdido y corrupto) funcionamiento de la Institución en la cual desempeñó su extensa carrera profesional.

Desarrolla el relato durante los años en que la Policía de Nueva York estaba “señalada” por los escándalos estilo SERPICO. Esa… “reputación”… se mantenía con firmeza pese a la ímproba tarea de sanear el Cuerpo. Era una época de corrupción generalizada, a todo nivel, que es cuanto Caunitz pretende esbozar con trazo, si no grueso, sí firme. Y lo consigue. Vaya que sí.

Emplea, para el sucio trabajo, no a HARRY CALLAHAN, sino a TONY SCANLON, un teniente de policía minusválido, decidido a aclarar ese doble asesinato que, conforme lo va desentramando, más sucio se torna el asunto. Scanlon lo emprende como algo personal, pues uno de los fallecidos, JOE GALLAGER, compañero, movió numerosos hilos para que Scanlon continuase en activo. En una Comisaría adonde iban a parar los sargazos y descartados del Cuerpo, incluso una donde la labor era relativamente cómoda.

WILLIAM J. CAUNITZ, por si les
interesa saber cómo era (ya falleció)
Lo motiva esa deuda. El asesino debe pagarlo. Gallager era un agente influyente, querido, ejemplar, empero cuya máscara de eficacia, amabilidad, habilidad, va cuarteándose más Más MÁS apenas Scanlon inicia la investigación. Las primeras (aunque poco acusadoras) porquerías aparecen en la taquilla de Gallager. Lo siguiente conocido va despeñando su imagen de puridad, cosa que el Cuerpo preferiría ocultar por obvias razones.

Bastante jodida está la cosa como para que un condecorado policía aparezca en la mordaz prensa como un degenerado, cualquiera de los que su trabajo le exigiría detener. Scanlon descubre hasta dónde el Reverso Tenebroso del santo Joe llegaba. Se lucraba con el porno, las drogas, extorsionaba, empleaba su placa para obtener ciertos privilegios…

Tenía agarradas las pelotas de más de uno, motivo de su influyente popularidad. Scanlon, según despliega intimidades de su vida y dibuja la de los que se cruzan en ella, se ve en la tesitura de mantener la fachada de pulcra probidad de Gallager o cumplir con su cometido. Esto último tiene riesgo. Los Jefes podrían tanto utilizar esa información para torpedear a sus rivales como hundir a Scanlon. Y la imagen del Cuerpo… comprometida…

Esa posible intención parece motivar a Caunitz: desmitificar. La Policía la componen individuos llenos de debilidades y virtudes. Se ha planteado una imagen de integridad y sólida profesionalidad de los agentes que la integran. A ellos acudimos cuando ciertos problemas nos rebasan. Y seguimos teniendo una semblanza respetuosa del conjunto. La última defensa contra el crimen.

Otra de sus novelas; la producción de
Caunitz es bastante extensa; parece
versar sobre lo mismo que la reseñada
Pero… ¿es su estampa de rectitud y responsabilidad tan refulgente, exacta y poderosa como parece? En ocasiones la prensa orea el escándalo de unos agentes implicados en cosas. Este suceso, ¿debe hacernos entonces recelar del resto? ¿Todos son iguales, o son excepción? ¿El fallo radica en nosotros, que en el fondo nos dejamos obnubilar por la Propaganda que el Ministerio del Interior (o su equivalente según el país) ha diseñado? Reciben una instrucción. Creemos poseen una moral elevada, el deseo de ayudar. Les estimamos incapaces de pecar. Mas delinquen. ¿Qué juicio ahora merecen? Caunitz no tiene la respuesta, tampoco. Se limita a exponer los hechos. Nosotros decidimos.


La mayoría no puede ser policía. Se supone poseen una actitud no presente en todos. Así que imaginad el desconcierto, la decepción, aun la repulsa, cuando un agente es culpable de actos criminales que debería reprimir. Es una profesión dura, difícil. Que comporta elevados riesgos. Así que, cuando denuncian la terrible suciedad, ¿cómo debemos proceder? Traicionan una confianza. Demuestran ser falibles. ¿Qué castigo corresponde?

viernes, 27 de abril de 2018

GUARDIANES DE LA GALAXIA, VOLUMEN II — POR LA FAMILIA

Alocado afiche policromo que introduce
en un vasto Universo no falto de humor

Aunque lo más llamativo de esta divertida y en algún momento exagerada película sea la potente pirotecnia de los SFX, cosa por otra parte más que obligada dada su cósmica y desmesurada factura, subyace un interesante mensaje entremezclado con todos esos píxeles de colores llamativos que se las apaña para destacar en la mente del espectador.

Problema: es un tema un tanto manido/recurrente que también consigue hacerse olvidar aprisa, so pretexto de que: Ah. Bah. Excusa para que le caiga bien a la sibarita crítica, que consideren tiene algo profundo que contar más allá de la pirotecnia de los SFX y la locura de diálogos tipo SEINFELD. Dándoselas de comprometidos para afirmar que esto es  mucho más que gratificante evasión comercial que nos alivie de este mundo presente que desde los telediarios nos flagela con noticias atroces, escándalos de politicastras con ínfulas de cultas trabucando fechas y nombres e infames corrupciones indiscriminadas.

Ese elemento es la familia. Debido a la naturaleza de la cinta, y conforme al grupo que compone estos Guardianes de la Galaxia (hosca gente desarraigada con fuertes instintos individualistas), es importante remarcar este aspecto. Ciertamente ellos, por sus diferentes orígenes y atmósferas, imposible sean consanguíneos. Pero en cada uno late un intenso deseo ensordecido de constante pertenencia a la unidad que empero procuran disimular, por parecer debilidad, empleando la rudeza cínica habitual de los tipos duros capaces de arrostrar los más grandes/graves peligros o ejércitos sobreviviendo encima.

Bajo esa piel coriácea de engendros capaces de asaltar
el Infierno con un cuchillo mellado, lo que buscan en
realidad es constituir una familia o ser parte de ella
Mueren por ser algo, pertenecer a esa unidad, el parentesco ansiado que surge de saberse solos, no taciturnos individualistas cabezotas o garrulos de Manual, sin más afán que vivir día-a-día, sin embargo envidiando a las personas más prosaicas que conocen fuera del habitual hábitat de violencia por donde trapichean.

La generosa dosis de humor, parodia y autorreferencia está de puta madre magistral. Hace que el resultado sea más grato que las obras wagnerianas que Warner Bros. estrena impregnadas de los más históricos iconos de DC Comics. Si comparas LA LIGA DE LA JUSTICIA con estos Guardianes 2, éstos últimos ganan por mucho (cien millones largos más). Es más amplia, tiene un trepidante sentido del ritmo, los personajes son más agradables, extrañamente… creíbles. Es, incluso, más cromática, según muestran los numerosos planos de irisadas nebulosas que impregnan la película.

¡Hey hey! SNAKE PLISSKEN, quién te ha visto y quién te ve.
De contestatario de distopías a especie de dios estelar
Mas descuella ese afán de querencia. De pertenencia. De ser parte de algo mayor. En la cuestión insisten. Aun los piratas espaciales (al menos, los que manifiestan conciencia y corazón) ansían la oportunidad de estar insertos en algo que brinde calor y generosidad, diferente a la inhóspita cotidianeidad donde laboran.

¿Prueba que demuestra esta apreciación? El final. Los saqueadores estelares honran la pérdida del camarada otrora renegado expresando un sentimiento de amistad que emula la auténtica hermandad de sangre. Todos quieren tener a alguien, si no con quien llegar “a mayores” (románticos, sexuales), sí a quien confesar alguna intimidad estilo: “Empecé esto con mucho entusiasmo, aunque ahora veo que está lleno de mierda, y el sacrificio de llevar una vida más sencilla, mas llena de otro tipo de éxitos, familiares, no ha merecido la pena. Porque ¿qué tengo?”.

Rollo romántico aparte propio de estas historias, y momento
Kodak de Manual, ¿veis como lo que persiguen es una
comunión más que espiritual?
Cicatrices. Batallas. Huidas desesperadas. Cazarrecompensas tras mi sombra acechada constantemente. ¿Valía la pena tanto vacío? No, parece ser la respuesta.

En una era en que la familia está denostada, desvirtuada, donde han permitido señalarla fuente de males sin fin-sin fin (conforme; hay unidades familiares que vaya VAYA sujetos) y (franquista) heteromachismo (hasta que llegó la crisis económica; ¿a quién se recurrió, entonces?), se hace notable reclamen la trascendencia de la familia, sobre todo estos tan dispares sujetos espaciales. El resultado final de todo es buen cine… de familia.

viernes, 20 de abril de 2018

1984 — DONDE GEORGE ORWELL INVENTÓ EL FUTURO (O ESTE PRESENTE)

Una portada de tantas. So pretexto de la
seguridad, se instala la telepantalla en
todo hogar. Vaya casualidad que, de
paso, sirva para vigilar al usuario
...

La distopía por antonomasia nos aclara numerosas situaciones actuales. El término más habitual que emplean de esta novela suele ser el de ‘GRAN HERMANO’, pero hay otros, como el de “doblepensar”, o “crimental”, que merecen nuestra atención. Admito su influencia en mi SOGUETTO. Suelen aparecer esos términos para que el lector avezado los reconozca ipso facto y sepa qué persiguen detallar (ahorrándome trabajo). Mas no es la única obra que los usa. Lo de ‘Gran Hermano’ (no es la mierda esa televisiva, ¿vale?) sirve para resumir una situación de supervisión, o peor, control, de la ciudadanía.

Orwell, contaré a quienes desconozcan su “reveladora” 1984, diseñó un “futuro” donde un omnímodo INGSOC (el Partido Socialista Inglés), instaló en todos los hogares la telepantalla (nuestra TV), la cual tanto transmitía como recibía. Sospechamos que el dispositivo también estaba ubicado en todo rincón del planeta dominado por el IngSoc; pruebas tiene el funcionario WINSTON SMITH, el atribulado contestatario protagonista del relato, cuando en el Cuarto 101 recibe la “disciplina correctora” que el Partido impone a cuantos se desvían de la Correcta Ortodoxia predicada por… el Partido.

Orwell criticaba, duramente, al Comunismo. Lo vio pervertir la idea de que había que construir una Sociedad justa y social, más que socialista, donde todos disfrutasen de libertad y un resguardo estatal, una prosperidad suficiente, para revelarse un monstruo totalitario que imponía duros preceptos y acaparaba los privilegios para disfrute de la mínima-nimia casta dirigente, que se diferenciaba de la Capitalista Plutocrática (valga la redundancia) en que vestían uniforme y se llamaban “camaradas” en vez de “señores”.

GEORGE ORWELL, pseudónimo
de ERIC BLAIR. Entre otras, vino a
España a pegar tiros. Ya bastante
gente los daba aquí, sin su ayuda
Preconizaba (¿o cincelaba?) este presente. ‘Daba’ “directrices” a todos los impresentables que, desde la demagogia populista, gobiernan, o lo pretenden. La idea es intercambiable; el Capitalismo Plutocrático la ha adoptado, con mayor éxito, que la Izquierda. ¿Acaso no es internet la telepantalla? Internet es una herramienta militar “donada” al populux para que, sin necesidad coercitiva, el Plutocratismo espíe nuestros modos/y/costumbres, sepa qué andamos “mirando”, para extorsionarnos si hace falta. Stalin mandaría al KGB a partirle los huesos al personal para sonsacarle, con el riesgo de que, alguna vez, la masa apaleada se sublevase. Para saber qué tramamos sin sentirnos vigilados, el Plutocratismo se ha limitado a darnos conexión a velocidad luz a saldo, redes sociales y celulares.

La siguiente palabra interesante es doblepensar. Es la habilidad de expresar opiniones opuestas, creyendo en sendas opciones con idéntica fuerza y sinceridad. Nuestros políticos (CUALQUIERA) manifiestan un talento innato en doblepensar. Esa destreza es igual de maravillosa entre los tertulianos. La opinión de hoy es distinta a la de mañana y será retomada pasado mañana, sin mostrar contrariedad alguna ni sentirse incoherentes o hipócritas. La guerra es mala. Las guerras justas son convenientes. Pero, ¿no quedamos en que LA GUERRA ES MALA? Una sonrisa cretina y ¡doblepensemos en otra cosa!

Muy atentos al contenido.
Porque es tope orwelliano
Ahora, debo referirme al término crimental. Por alguna extraña alquimia, se apoya al “feminismo” hombrófobo/heterófobo (ha inventado un concepto aberrante: el “heteromachismo”, que persigue condenar tanto al macho —o sea, al hombre— como al heteroX), y desean incorporarlo a las aulas, criadero de futur@s fanátic@s. Instaurando una neolengua ginecentrista que modifique/robotice el pensamiento personal/social. Y condenan, como crimental, el tradicional, pues estima vulnera esa ilógica feminista.

Orwell escribió que las más peligrosas IngSoc eran las mujeres. ¡Vivo presente! Se alienta un fanatismo desbocado que no persigue igualdad, sino superioridad. Aplastar al Hombre. Dominarlo. Anularlo. Una ojeada al ahora, caveat lector, permite corroborar la exactitud de estas afirmaciones. Y ¿sabes qué es lo peor? Esto es irreversible.

Tod@s terminaremos amando al/la Gran Hermano/a. (De Izquierdas, of course.)