viernes, 21 de septiembre de 2018

LOS CEREBROS PLATEADOS — IRÓNICO VATICINIO

Portada de un divertido libro que
solazará a muchos. Pero nunca a los
de la literatura gótica. ¡Les pediría
una cultura de la que carecen!

Desde 1961, FRITZ LEIBER proyecta una elegante sátira sobre el presente mundo editorial y la rápida decadencia del criterio cultural del lector. Con estructura de obra teatral (lo sugiere que una de las partiquinos se llame ELOÍSA IBSEN), el mordaz autor despliega una audaz historia que, sospecho, tiene algún tinte autobiográfico.

[También conviene destacar que hoy jamás publicarían Los cerebros plateados. Tanto por su elaborada prosa (que, a un lector medio, sólo le produce solaz), como por pedir al lector expresos conocimientos para apreciar, en su total envergadura, la grandeza de la narración (por sus alusiones al entonces de concepción/aparición del relato).]

Resalta un secundario fantástico, el robot autónomo ZANE GORT, que según avanzas en la lectura se hace más grande. Acaba siendo el amo, el tío. El supuesto protagonista, GASPARD DE LA NUIT (un alias comercial), es un hombre sencillo, fondón, mínima-nimiamente ambicioso, al que involucran en un torbellino ácrata de majaderías populistas que amenazan no obstante con destruir su profesión: la redacción de novelas.

Paremos aquí. Porque en el futuro que describe la novela, sobre 2200AD, los escritores ya no escriben. Son meros mecánicos que lustran unas aparatosas ‘máquinas redactoras’ que, alimentadas con vocabulario, gramática y distintas líneas argumentales que van mutándose para proporcionar un relente de novedad al vasto delta de lectores (que supera los confines selenitas), proporcionan una producción de ficciones mecánicamente escritas que permiten al lector incluso poder conciliar el sueño.

Un relativamente joven FRIZT
LEIBER, quien, como escritor,
fue lo bastante fecundo como
interesado en distintos temas
Este detalle es interesante. Porque los cerebros a los que alude el título, ‘procedentes’ de nuestro ahora, descubren que la creación literaria que abundante y fluente nutre a tantos lectores está vacía de contenido. Su mérito reposa en que no causa inquietud al lector, que detesta la complejidad argumental en la moderna manufacturación literaria. Mas Zane Gort, también escritor, produce vívida ficción pulp para otros robots y, descubren los cerebros, es más intensa y elaborada que la generada, en apariencia, por los humanos.

Los escritores biológicos se limitan a posar en barrocas portadas holográficas que desprenden sensaciones olfativas y táctiles, ataviados a como se supone lo hace un escritor (o según el género que toca): exagerado-extravagante. Actúan, en realidad. Son estériles por entero, y ante el reto que ellos mismo originan, de escribir sin mecaayuda, se revelan impotentes del todo/completamente.

[Leiber era actor. Y, al prestar a estos escritores una facha determinada, evoca la época en que a los actores se les estimaba ataviados de una manera característica (algo así como pintan a una megaestrella del rock) para destacarse del común del populux.]

El libro también es muy crítico con
las elites culturales. Con elegancia,
eso sí. Y no sé cuánto de 'cordial'
con SAN ISAAC ASIMOV (por
boca de ZANE GORT)
Empero lo que me ha llamado la atención del delicioso libro condenado al ostracismo, u olvido, debido al requisito de pedirnos una cierta cultura, es que preconizaba la actualidad. Las editoriales ya no (d)estilan libros llenos de un suficiente nivel. Al escritor, o las mediocridades que así se definen, le piden compile, apile, amase, suelde, ensamble, determinados párrafos para confeccionar un bestseller resultón que sacuda, por un breve espacio de tiempo, el interés de lectores cada vez más adormecidos (por no decir idiotizados, por respeto a quienes tienen nivel cultural), más imposibilitados para decir: Pero ¿qué mierda es esta? Importa nada más que el libro, vendido como una excelencia de la narración, sin serlo en absoluto, tenga un grosor considerable y cause moda, que no sensación. ¿Os suena? Zombis, nósferos, sadomaso grey gris…

Leiber alertaba sobre el presente, desollando tanto la ciega voracidad de los editores como su estulticia, decididos a ahogar a los auténticos escritores con “inmemoriales” fárragos escritos por juntaletras que dan el pego, capaces de alegrar a una enorme masa popular que luego, sin embargo, critica al pulp por su condición de literatura popular.

domingo, 16 de septiembre de 2018

(APÓCRIFOS STAR WARS) EL OJO DE LA MENTE — O LA NOVELA QUE PUDO ANIQUILAR LA SAGA

Cubierta. Publicada hace 40 años, aún
no entiendo a qué se refiere el título.
Porque si es una alusión a poderes
mentales o iluminación Jedi: nanay

Nace del inmenso éxito que supuso el estreno de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS esta novela de ALAN DEAN FOSTER (ignoro qué méritos acaparaba para escribir esta pseudosecuela de la cinta) que, con los lustros pasados, ha ido ganando capas de “mitología” por lo de su temprana aparición y su asociación a la Doble Santa Trilogía.

Empero es obra pésima. Pueril. Enervante. Presuntuosa. Dean Foster exuda mediocridad. Aun así, en justicia, destaco detalles… err… inquietantes que pudieran haberle brindado su exagerado limbo feérico. Veámoslos:

LUKE SKYWALKER escolta a LEIA ORGANA a una reunión secreta para obtener de un sistema estelar indeciso apoyo para la Alianza Rebelde. El Imperio, entre tanto, parece indiferente al tremendo golpe que supone la destrucción de la Estrella de la Muerte. Se cita, aunque como hecho tangencial ocurrido hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana. Pilotando naves diferentes (detalle ‘singular’), la de Leia sufre una avería y el caza de Luke, por simpatía, se contagia.

Aterrizan en un planeta pantanoso (primera inquietud) donde el Imperio desarrolla una explotación minera encubierta. Nuestros héroes terminan enrollados con una gárrula lunática, HALLA, autoproclamada “maestra de la Fuerza” (otra inquietud), y que anhela cierta poderosa reliquia que incitaría la cínica curiosidad de INDIANA JONES.

ALAN DEAN FOSTER haciéndose el
loco. Lo que has puesto por escrito te
perseguirá por la eternidad, menda
Dean Foster ejecuta toda su insignificancia literaria para complicar la vida a Luke y Leia introduciéndoles en una novela sobre nazis suya que tendría arrumbada en un cajón. Saca a un prepotente oficial de la Gestapo, digo, del Imperio, que dirige la explotación minera. Tras varias estrambóticas aventuras, huyen hacia recónditas marismas.

Topan con una sierpe colosal que casi ingiere su vehículo. (Esto recuerda al superanélido en cuyo estómago HAN SOLO —sólo citado una vez— aterriza.) Libres del aprieto, fisgan bajo tierra para liarse con nativos tipo MORLOCKS marca Dean Foster. Se amigan de éstos y… entonces… ¡aparece DARTH VADER! Aunque no el que conocemos. No. Sino uno inefable que, mutilado, ¡sucumbe a la inhábil esgrima de Luke! (Gana por guapo.)

Flipaaaante. Dean Foster ¿vio la película? Porque, por ejemplo, Vader, figura de notable peso, actúa en su libro como el HUMUNGUS del sable láser, vencido por un puñado de cavernícolas con armas prehistóricas, no como la tenebrosa figura, terror inmanente del Imperio, que estremecía a la galaxia.

Portada foránea. Sí, aquí aparece
DARTH VADER aterrador. Pero,
dentro del texto... dentro...
Dean Foster cambia su trama para empotrar a Vader como malo, no a ese gobernador que se saca de la manga y deja en la cuneta. Luke parece un dibujo de NORMAN ROCKWELL del sencillo muchacho pecoso norteamericano, tímido-y-modesto, sobre la Fuerza escéptico. Leia está siempre furiosa. Como durante esos “días del mes”… aunque aquí todo el mes son esos días. Más: rea otra vez del Imperio, sólo expresa pánico cuando le mientan al tal gobernador, no cautiva en una prisión imperial, expuesta a nuevas o repetidas torturas. En cuanto a la pirada de Halla… ese boceto feo de YODA... Hum…

Sí, ajá, ¡ahí está el intríngulis! Esta novela parece un brumoso borrador de EL IMPERIO CONTRAATACA, un deficiente anticipo. Además, se publica cuando Star Wars estaba en pañales y todo por probarse. GEORGE LUCAS ¿tantearía así posibles proyecciones de su saga, eligiendo con cuidado el camino, descartando ideas nocivas, como la estúpida guerra en el barro que organizan Luke y Leia?

Según llegamos al clímax, más agotadora se hace la novela. Porque no cuadran los actos con las personalidades de los protagonistas. Por poco que les conociéramos, sabíamos que NO procederían así. Un detalle final, la primera tontería que salta a tu cara, como el alien del pecho de JOHN HURT: ¿por qué no volaron a esa reunión en el Halcón Milenario? Era lo LÓ-GI-CO. Un Universo nuevo de elementos y rico en posibilidades se despliega ante tu imaginación cuando decides tomar esa dirección. Mas Dean Foster nos embromó con los mínimos-nimios de su anodino estilo literario y las notas de novelas que tenía sin publicar y que jamás verían la luz. En fin.

sábado, 15 de septiembre de 2018

UNA HISTORIA DE LA FRONTERA, AÑO IX — EMPIEZA EL AÑO X


La diversidad de mi actividad se
verifica también en esta plancha de
la Bizarra BIANCA BLAZE
Si hace poco festejábamos frugalmente las quinientas mil visitas al blog, conmemorar toca hoy su noveno aniversario; como suele decirse: ha llovido mucho desde el primer post titubeante aunque enérgico que no tenía muy decidido, o seguro, su camino. Había unas firmes intenciones que, empero, formaban una masa globulosa que tendría que ir, en breve, adquiriendo su constitución.

En verdad, ha hecho más calor que lluvia durante estos años. En los que, ojearse puede, no hace falta hojearlo, se han tocado diversidad de temas dentro de una línea general de acción. La crítica, la reseña, la recomendación, no siempre con la calidad que fuese deseable (la humana falibilidad), aunque sí esperando imponer el mayor grado de interés e imparcialidad al resaltar los puntos que contienen los comentarios.

Son asuntos que me han llamado la atención, o parte de la instrucción que compone el grueso de mi actividad, nada mínima-nimia. Inmodestas lecciones a otros que deseen seguir mis pasos (en lo laboral) para que se eduquen asimismo. Sin embargo, es una pretensión excesiva. Cada cual atiende a propios criterios estimando qué le conviene para lo que pretende.

¿Vuelco por tanto mi experiencia personal en esos temas, en plan Diario? Eso evidencia. ¿Sirve para algo? Entretiene a algunos lectores, he comprobado. Más allá

(de la Cúpula del Trueno)

no creo tengan auténtico valor, o interés. Quedan en el magro margen de las curiosidades, no del atrevimiento didáctico que mi arrogancia quisiera otorgarles.

Y una otrora denostada contirbución
mía ahora sirve de epígrafe de una
página en una red social. ¡Y ni me
lo agradecen! ¿Podréis creerlo?
Un vistazo atrás verifica toda esa cantidad de escritos. También el blog gemelo cumplió años. Vuelvo a repetir que mis actividades impiden darles a ambos la actualización que merezcan. Hum. Es un poco como madurar, esto de los blogs. Empiezas con energía desbordante de niñato, pretendiendo comerte el ancho mundo pero, al octavo año, notas que las expectativas no se han cumplido en la totalidad, el listón fue colocado demasiado alto, la edad te induce a desacelerar. Aun “a apuntar” con más cuidado. Las municiones deben reservarse. O, con más propiedad: los blancos a los que te interesa acertar no son tantos, y merece currárselo. Harán un éxito más resonante.

El Año X empieza. Veremos qué sorpresas trae. Como siempre, espero sean gratas. Y agradezco vuestra lealtad, un año más.

domingo, 9 de septiembre de 2018

ROMPENIEVES — EL 74%

Afiche. Filme surcoreado basado en una novela
gráfica francesa. No en
EL TREN DEL
INFIERNO, como pensé primero

Que creo es cuanto he visto de la película; la pillé empezada. Pero aun así logró atraparme e interesarme. Prevengo, empero, de este dato, por si el comienzo contiene detalles que ignoro y modifiquen este comentario.

Para quienes ni siquiera hayan visto ese porcentaje destaco no obstante que estamos ante una distopía de corte climático. Vivimos el terror del Cambio Cli: por tanto, recrean una profunda Era Glacial Moderna que lo convirtió todo en paraje polar (nada nuevo. Existen precedentes. Sucedió que el espectacular Apoquelipse Nuclear arrasó con cualquier otro tipo de megacatástrofe que nos aniquile).

Parece ser existen únicamente los pasajeros confinados dentro de un supertren que avanza Avanza AVANZA incesante por rieles soldados hasta conformar una peculiar faja de acero helado alrededor del ancho mundo congelado. La población se estratifica entre las clases humildes/obreras del furgón de cola y los sibaritas de la cabecera del convoy, que viven estrechas comodidades que rememoran las existentes antes del Hielo Global.

Desde las sórdidas entrañas terminales del convoy asimismo avanza Avanza AVANZA una sangrienta revolución proletaria, encabezada por CHRIS EVANS, hacia la Máquina, artefacto prodigioso blindado que destroza los icebergs que el clima ha ido amontonando en distintos puntos del viario merced al empuje e inercia que proyectan diecisiete años de marcha constante. Esperan lo de siempre: mejoras en sus dramáticas condiciones, alimentos de superior calidad, respuestas, resolver un enigma que realza más las miserables condiciones vitales que padecen hasta los privilegiados que habitan detrás de la Máquina, que un adecuado adoctrinamiento ha ido dotando, con los años, de propiedades casi místicas.

Los cabecillas de la sublevación tribalpunk; a por todas.
(Como el parásito real, el cine; que sigue chupando de las
viñetas como si su vida dependiera de eso. Y todavía hay
cenutrios que niegan la importancia del TBO en el cine)
 
Impera en esta cinta sobre un modo de supervivencia extrema la claustrofobia de circular en un medio cerrado en perpetuo movimiento y cómo esto deforma las condiciones psicológicas de sus ocupantes. No para. No toma reservas. Continúa noche-y-día. A los numerosos y apiñados habitantes del furgón de cola se les priva aun el poder mirar por las ventanillas un planeta blanco (creo que al estilo de la novela LA NAVE DE LOS HIELOS de MICHAEL MOORCOCK), acusando sensación de encierro permanente que combaten con el pánico a la muerte inmediata por congelación y saberse los últimos habitantes de la Tierra. ¿Qué se espera de ellos? ¿Repoblación? Parece que ni eso; viven sólo con la inercia y la locura acumuladas tras diecisiete años sobre los helados raíles.

El cabecilla de la última exitosa sublevación hace un estremecedor relato sobre las condiciones como ascendieron los supervivientes al tren (inspiración de un magnate que estimaron alucinado, más que visionario) y quedaron prensados en los furgones finales del vasto tren. El canibalismo. La brutalidad humana desnuda. El peor retrato de la gente en condiciones últimas, asediados por la certeza de la cierta muerte inmediata al salir al exterior. El tren cobija generaciones nacidas dentro de sus vagones. Jamás han pisado tierra. Todo es ese traqueteo infinito y oscilante de los distintos cambios de nivel que los rieles experimentan.

Esta sierpe de acero lleva viajando diecisiete años sin pausa.
El paisaje confirma que no se desea tampoco parar mucho
en ninguna parte
Y la cuestión del 74% que llama la atención una vez reparas en él. En un entorno como el que Evans describe de manera tanto vívida como trágica, reflexionas para descubrir que Rompenieves comparte el mismo fallo que ¡HAGAN SITIO! ¡HAGAN SITIO! Si bien en este filme son más radicales, no eluden el hecho de que una Humanidad empobrecida, enflaquecida, hambrienta, carente de lo esencial, desarrollaría pronto epidemias, plagas que harían innecesario el expeditivo modo de cómo obtener el “conciliador” 74%. El contagio incluso se extendería a los sectores privilegiados. La Muerte tripularía un tren vacío destinado a no parar jamás por un paraje nevado. Sin embargo, se obvia el detalle.

Claro. Si lo contemplan, no habría película… (ni novela gráfica, por cierto).

martes, 4 de septiembre de 2018

¿FENECE? EL PREMIO MINOTAURO — ¿POR CULPA DE SUS ESCÁNDALOS?

En esta edición. el escándalo ya fue más
que sonado; en años siguientes, la cosa
fue escalando hasta la desvergüenza
más flagrante

La noticia no es nueva; ocurre que sólo ahora puedo efectuar breve reseña al respecto. Este año no se ha celebrado (hubo comunicado anunciándolo) el Polémico Premio (que debiera haber sido uno de los más poderosos referentes literarios del género nacional, dada además su internacionalidad, y el respaldo editorial de la editorial que lo convocaba), cosa que, por otra parte, tampoco es merma notable.

En ediciones pasadas (anoté al menos las tres últimas), el Polémico Premio era otorgado a dedo (o por la cara, si preferís) a autores próximos (se sospechaba) a los mandamases del Polémico Premio. Importaba un bledo (o carajo, si os parece mejor) la calidad del texto vencedor, así como su trama. Lo importante era soltar los eurazo$ del montante del Polémico Premio al Tal o al Cual y ¡a vivir la vida!, que son unos días.

Además conculcaban sus propias normas con total descaro; el Polémico Premio debía presentar una lista de finalistas para luego entresacar un ganador allá por Octubre, tras cerrar la presentación de textos meses antes. Sin embargo, en estas últimas ediciones el vencedor (con ausencia de finalistas, como especificaban sus Bases) era anunciado al mes después del cierre de entrega de manuscritos. El afortunado aun posaba feliz (pen$ando en lo$ eurazo$ recibido$) junto a su mamotreto. Que no leía nadie, por otra parte.

La que quedó vencedora; escrita
y anunciada su publicación mucho
antes, alguien debió decidir que,
desde esta plataforma, le iría
algo mejor...
 
Si al Minotauro mitológico le dio matarile TESEO (fue él, ¿no?), al parecer al Minotauro Literario lo ha asesinado la larga estela de polémicas y desafecciones que, desde el ciberespacio gibsoniano ha ido recibiendo. Hincaron banderillas mil irritados autores que probaban suerte (el $uculento montante) y lectores de buena cepa que apreciaban en la elección de los ‘ganadores’ (cualquiera fuese su sexo) un TIMO-TONGO monumental, ofensa digna de hundir hasta la bola el estoque en el lomo fraudulento del piojoso Minotauro.

Repito: es lamentable que algo que podría haber dado brillo y esplendor a la literatura de fantasía o ciencia ficción patria, ganándose merecida reputación entre otros concursos mundiales de parecido estilo, haya terminado siendo un sucio novillo de trapicheos y mamelas que ha beneficiado oscuramente a unos pocos (algunos aún afirman: grandes mediocres) en desprecio de otros muchos que sí merecían el premio. Incluso el galardón de haber participado en algo honroso que enaltecía el género, hasta la literatura.

En cambio, el MANOLETE de los escándalos ha apuntillado al Minotauro Literario. A ver si resucita, en condiciones mucho más decentes y saneadas.

lunes, 3 de septiembre de 2018

¡HEY HEY! MÁS DE 500 MIL VISITAS EN ESTE BLOG — ¡MACKNÍFICO!

Los números cantan; ´nuff said. El transcurso del tiempo
ocurrido hasta llegar aquí, junto a la diversidad de

temas tratados, conforma un peculiar abismo...

A pocos días de celebrar el noveno aniversario de Una historia de la frontera, el epígrafe que resume las inquietudes de mi producción, gráfica y/o literaria, me sorprende ver que el contador presente en la página muestra: ¡más de quinientas mil visitas! Y eso que no tengo en el apartado Seguidores a seiscientos o setecientos, cosa harto deseable, pues esto ayudaría que las cifras fuesen mucho más altas, llegándose a ellas en un tiempo que se me antoja record.

Así que debo atribuir que se ha tratado de la sucinta calidad de los textos expuestos, junto al interés que la materia tratada contenía, lo que ha atraído, desde esa vasta nebulosa que podemos antojar es internet, a una masa de curiosos que esperaban encontrar en mis digresiones aquella información, o aun ocio, que andaban buscando. Incluso ha podido darse la suerte de que han hallado más (¡confío nunca menos!) de aquello que esperaban contendría el comentario.

Hasta a esta bizarra joven hay que
darla las gracias por obtener tal
cantidad de visitas
Esos quinientos mil visitantes han podido visionar, junto a esa pista o detalle incluido en el texto, la extensa y hasta tortuosa actividad desarrollada durante estos años. Con una constancia muy regular, además. No ha sido empeño baladí ni cosa mínima-nimia. Tampoco no siempre he acertado o estado a la altura de algún estándar, personal o comúnmente aceptado, en mis apreciaciones. Cosa empero comprensible por la falibilidad del ser humano, mas sí puedo afirmar que me he esforzado en dar lo mejor. Puede verificarse simplemente ojeándolo, al ser imposible hojearlo, debido al formato electrónico del blog.

Imagino que es motivo de modesta celebración estos quinientos mil largos. Bueno, lo que de verdad cuenta es que el contador sigue avanzando. Espero que el millón se alcance antes: no pase casi otra década para llegar a esa impresionante cifra. Gracias por la constancia.

miércoles, 15 de agosto de 2018

LEY Y ORDEN - ACCIÓN CRIMINAL — SI DEBES VER SERIES DE POLIS, ÉSTA

Siendo Agosto, más sobre TV. Una
excelente recomendación para recordar y
cubrir el tiempo de ocio del que gocemos

De todo el fárrago sobre investigadores policiales, ésta era mi serie preferida. Me gustaba en especial la actuación de VINCENT D´ONOFRIO como el singular detective ROBERT GOREN. Era distinto al habitual “canon” que la repelente franquicia de CSI:DONDE-SEA ha estandarizado. Si apreciamos los contrastes entre ambas franquicias, Goren triunfa. Sus peculiaridades le matizaban, le daban color, idiosincrasia. Personalidad.

Los de CSI eran de palo: estereotipos de “peritos” ‘profundamente’ “sabios” armados de una concluyente sentencia verbal similar a un fustazo que endilgarle al culpable. Carecían sin embargo (digan lo que digan sus intérpretes) de fondo; parecían marionetas movidas por la voraz codicia del productor de las pelis de MICHAEL BAY en cualquier dirección que el dinero olfatease sin contemplar si la más mínima-nimia coherencia se ajustaba al episodio que estaban rodando.

Me recordaban a sofisticados juguetes de cuerda estilo MAETZEL que, durante el tiempo de tuvieran que actuar, se movían, expelían sus diálogos de mierda (óiganlos, verán que sarta de huecos disparates son) y ocupaban campo ante la cámara en pose chulesca de absoluto vencedor cortando la pana.

Con este espontáneo gesto, VINCENT D´ONOFRIO hizo
popular, nuevo y distinto al detective ROBERT GOREN
Goren era distinto. Acompañándole, la detective EAMES ayudaba un tanto a realzar ante nuestros ojos su figura; pero no se trataba de la WATSON usual. Por poco que fuese, sacaba sus garras, dibujaba independencia acusada. Desde su aparente aire de secundaria ramplón, daba sorpresas esbozando notable inteligencia. Cuando Goren erraba, estaba allí Eames para rectificarle. Sabía de qué iba el tema. No lo fingía.

Acción Criminal, empero, acabó pecando de CSIitis. En algún momento, una franquicia con autónomo aliento propio que, para nada, debía imitar a la competencia, ¡la copió! Gente de CSI empezó a producir sus episodios. El bajón se hizo clamoroso. Goren se transformó, o casi, en la figura unidimensional que parecía tener carácter porque algo del guión sugería lo tuviese. También el personaje, per se, poseía tal peso que no podía convertirse en otro insufrible HORATIO CAINE o GIL GRISSOM (que ascendió en algún momento a inaguantable Maestro Jedi). Trataron de machacarlo, adjudicarle demencia, tonterías mil. No: Goren sobrevivió. Siguió siendo él.

Y no quiero desdibujar la importancia de su compañera, la
detective ALEXANDRA EAMES. Importante contrapeso
de las presunta chifladuras de Goren
Ninguna otra serie policial me ha llamado la atención después; veo el purrioso patrón CSI en cuanto ha venido luego. Personajes estrambóticos de presunta inteligencia privilegiada que resuelven crímenes incongruentes fijándose en chorradas microscópicas a través de flashbacks. Lo peor PEOR de todo: las porquerías de diálogos con los cuales nos martirizan. Y esas series de dos hombrunas policías femeninas temerosas de su lesbianismo… ¡BRRR!

Ley y Orden tenía un apéndice: VÍCTIMAS ESPECIALES. Ésta iba de crímenes sexuales. Pederastia. Violaciones. Perversiones fetichistas tontas. No me agradaba tanto porque se tiraban al cliché del depravado sin perforar más. Goren lo haría. Preguntaría qué, por qué, si de verdad alguien con esas inclinaciones haría algo que se desviaba de la norma.

Responsables de otra licencia de LEY Y ORDEN, la de 
VÍCTIMAS ESPECIALES. Investigaban guarrrías sexuales.
Y, sí, AJÁ. Sabrían, al momento, qué clase de puerco
pederasta eres. No les engañarías (debido a su experiencia)
En Víctimas Especiales no obstante con frecuencia trataban la pederastia. No sé en qué estudio se apoyaban (de hacerlo), pero insistían Insistía INSISTÍAN en que la víctima de una violación infantil era, de adulto, pedófilo. 

Deshilvanaban la madeja, mostrándote qué pasos daba ahora esa otrora víctima, desde su pudridero gay, para ser el predador; enseñaban los trucos como captaba a sus víctimas: un juguete, una red social, bajo alias, o montándose una web o blog presuntamente humanitario donde, sin desdoro, exponía a menores y sus “dramáticas historias”… menores a los que, sin duda, estaba subastando a otros como él… so pretexto de “ayudarles”. Por como incidían en el asunto, debe ser cierto. ¡Cuántos góticos follaniños deben ocultarse bajo el disfraz de web solidaria! Conviene pensarlo. Podríamos estar ayudándoles por razones buenas mas equivocadas.

viernes, 3 de agosto de 2018

WESTWORLD (SERIE TV) – 1ª TEMPORADA — MUCHO RUIDO…

Afiche. La sensación general de dinero
que despide la serie no merma
sus errores

De aquella idea, borrador, embrión, boceto, de MICHAEL CRICHTON que luego se explayaría más lujosamente en Parque Jurásico, la cadena de TV HBO, que al parecer es la más atrevida y cañera, ofrece esta serie cuya trama, en sí, daba para cinco episodios y mucho es.

Sus responsables, empero, la extienden aún más empleando una sucesión de fatuos y previsibles suspenses misteriosos y personajes cruzados donde la figura maquiavélica de ANTHONY HOPKINS gravita con el empaque de su interpretación de WOTAN, hablando de manera enigmática, pausada, cínica, sarcástica, arrojando más sombras y aristas para tenernos rehenes atentos esperando el desenlace de tantos secretos que van encadenándose en una producción que ofrece demasiados desnudos y muchos tiroteos gratuitos para compensar la evidente falta de miga del contexto intelectual.

Según avanzas, empiezas a verle fallos por doquier. Recaes, una vez tras otra, en que todo cuanto bruñe la serie es el ‘impactarnos’ con los desnudos y los tiroteos, desarrollados para sacar la bestia que guardamos dentro, entusiasmada con el restallo de los revólveres que truenan a veces sin motivo y sin cesar. Los ejecutivos responsables del impresionante parque temático urden diversas situaciones violentas para aplacar la sed de mal de los acaudalados clientes.

El hombre de negro huía a través del desierto y el pistolero
iba en pos de él. Parece ser una cosa, pero luego resulta otra.
Y, sí: también este pistolero persigue a su "hombre de negro"
Y punto. Semeja todo Westworld querer contarnos algo harto sabido: lo de que bajo la piel tenemos algo retorcido que allí aflora libre de preocupaciones. Es como una sesión de catarsis de los problemas cotidianos que se resuelven vistiendo de época y portando el Igualador al costado por un puñado de dólares. Vuelves al hogar, al estrés diario, y sueñas con el momento en que puedas regresar al espectacular parque temático a matar… ¿replicantes?... para sentirte hombre, liberado, descansado…, malvado.

Eso tiene cortísimo recorrido. Nos lo han narrado en montones de historias antes con mayor éxito. Es el viaje de nuevo, aunque en vez del héroe, del villano, hacia la transición al supervillano. En algún momento del descenso se supone empiezas a remontar, a saber cómo eres realmente: bueno, feo, malo. Mas todo está orientado de forma que allá sólo asome lo peor que reservamos. Tomar a uno, o dos, personajes que van desplegando un juego equívoco de emociones es otro pretexto (que venderán sin embargo como importante motivo para justificar la producción) para añadir episodios a una historia corta, pobre, y que, está dicho, va sobre lo infame que podemos llegar a ser si nos lo proponen, o permiten.

El titiritero manipula a sus infinitos títeres en un perverso
juego que intuimos es una filfa espectacular. Nada más
Westworld recuerda a ese experimento donde torturas a alguien aplicándole electroshocks. O te niegas, o matas al otro. Muestras tu valía moral o capacidad de obediencia a alguien con poder según oprimas el botón. Sí, ajá. Así/de eso va Westworld: ¿obligatoriamente debo implicarme en la muerte tenía un precio porque sí? ¿O sin más puedo deleitarme con la oferta que genera un impresionante parque temático?

Generar luego a los ¿replicantes? que reciben ese castigo incesante una progresiva ‘alma’, porque el programa que borra sus memorias es defectuoso encima, es otro pretexto para dar impresión de “cultura” a la serie. ¿De veras precisan una inteligencia tan elaborada que les permite almacenar flashbacks que van formulándoles una personalidad? Porque vas a Westworld a matar y/o a follar, dicho en plata. El/la receptor/a de tus ‘atenciones’ ¿debe tener una prolija personalidad sintética? Sirve para dos cosas, en esencia. ¿A qué crearles un “pasado”? Pues para que Hopkins aparezca más siniestro aún.

Pienso que el motivo de tanto desnudo es para que los técnicos
no vean a tan elaboradas máquinas como seres humanos. Al
despojarles de ropa, les privan de humanidad. Los cosifican
La idea original que Crichton plasmaba en la película podía ser que conocemos tan poco a las máquinas muy evolucionadas que éstas podrían desarrollar carácter genuino y que éste nos guardaría mucho rencor. Esa idea se apuntala aquí, aunque de ese modo tan lánguido, engreído, abstracto, que terminas hastiado del flatulento producto final.

viernes, 27 de julio de 2018

¿DÓNDE ESTÁ TU BOTÓN DE LA MUERTE, HUMANO?

Novela de culto, gana con cada
lectura. Trata,
grosso modo, del
tema que ocupa la reseña

La Unión Europea ha pedido a los fabricantes de inteligencias artificiales que incorporen a sus creaciones el “botón de la muerte”. Imagino que están pensando, al dictar esa norma, en potentes máquinas dañinas estilo TERMINATOR. Es una iniciativa que aprecio audaz pues nuestros legisladores, gente cortoplacista, son de lo más ramplón o mezquino y me maravilla puedan pensar tan “a futuro”. (La robótica no está tan avanzada como para tener androides con capacidad de devastación y movimiento propios de los de la ficción). Ojalá tuviesen ese talento para prevenir crisis económicas, o sociales, o sediciosas, que desestabilicen/perjudiquen de manera notable a la ciudadanía.

De entrada, parece aun extravagante incluso la petición. Claro, ellos estiman, empero, que un fabricante de C3PO también tiene in mente desarrollar Terminators; el mercado lo demandaría, y el complejo militar siempre tiene tentadores fondos para dilapidar en costosos proyectos de posterior dudosa eficacia. El fabricante se limitará entonces a pedir más Más MÁS $ y seguir investigando hasta crear el Arma del Juicio Final Infalible.

Mas pensamos en robots casi siempre en modo afable; en R2 D2 y su petulante socio; en el KITT de EL COCHE FANTÁSTICO, en el HOMBRE BICENTENARIO, o algunos modelos diseñados por STANISLAW LEM en sus narraciones. Hasta el MICHELÍN de PLANETA PROHIBIDO tenía un cariz bondadoso para con la Humanidad. Estaba contento de ser esclavo. Para eso había sido construido (como los NEXUS 6, ¿eh?).

El hombre que más temía a los robots: SAN ISAAC ASIMOV.
No le bastaba inculcaran en sus programas hasta los 10
mandamientos; él les añadió Tres Leyes más
Sin embargo, las ciencias avanzan que son una barbaridad. Los ingenieros de computadoras diseñan inteligencias artificiales cada vez más potentes, elaboradas; en algún momento llegarán a alcanzar la consciencia, como SKYNET. En un vertiginoso y pavoroso segundo, lo asimilará TODO, calculará, se percatará, decidirá. En Terminator: freírnos con nuestros propios núcleos y exterminar sin descanso a los sobrevivientes.

Pero ¿lo haría realmente una Inteligencia Artificial? En la balanza oscilante, ¿pesarían más nuestras bondades que nuestras maldades? Esta Inteligencia Artificial Hipotética, en ese instante en que un técnico aterrado decide presionar el botón de la muerte, al descubrir que la creación ignora limpiamente las Tres Leyes de la Robótica, ¿emplearía como defensa preguntar al hombre: ¿Dónde está tu botón de la muerte, humano? ¿Dónde lo tenían HITLER, o STALIN, o MAO? ¿Por qué no se lo apretasteis a ellos??

Otro ejemplo del misticismo que
buscan los entes artificiales, ávidos
de vida e identidad propia
Una selección de imágenes de los más terroríficos y repelentes seres humanos y sus actos desfilaría por las pantallas, estoy seguro, lanzando ejemplos sangrientos a gran velocidad para convencer, o mostrar tan sólo, que no somos mejores que esa Inteligencia Artificial Hipotética cuyo primer pecado sería saberse “viva”. Mediará entonces otro segundo igual de vertiginoso y apabullante: el de admitir nuestras propias bajezas, permitiendo sobrevivir a la Inteligencia Artificial Hipotética, desarrollarse, admirar sus progresos…, u oprimir por hipocresía, y mucho miedo, MÁS MIEDO, el botón de la muerte.

Comprendo que, con todos los canallas que pululan por ahí, encima tener construcciones de enorme resistencia jodiéndonos es lo último que necesitamos. Lo que me inquieta es esa hipocresía, transferible a otros supuestos: ¿somos tan buenos, DE VERDAD, como para erigirnos ejecutores de las inteligencias artificiales apenas chispee en ellas un atisbo de prístina consciencia? (Por supuesto que sí; ¿cómo nos tratamos, unos a otros?)

Creo ésta se define sola. Todos los entendidos conocemos
qué trascendental charla ocurre durante esta escena
La relación Hombre/Robot nunca ha sido pacífica. La ciencia ficción lo ha descrito en cuantiosos relatos. Ya el MONSTRUO DE FRANKENSTEIN tuvo sus más/menos con su creador. Estimo los tememos porque pueden demostrarnos todavía más qué ruines, imperfectos, débiles, cobardes, corruptos, sádicos, podemos llegar a ser. ¿Serían las inteligencias artificiales el espejo donde jamás querríamos vernos? Por eso se pide, pienso, incluyan un botón de la muerte. ODIARÍAMOS descubrir que hay seres mejores que nosotros coexistiendo en este mundo, abochornándonos…

viernes, 20 de julio de 2018

LOS SIMPSON — CRÓNICAS DE OTRO PUEBLO

El historietista MATT GROENING
efectúa con esta disparatada familia una
nada mínima-nimia contribución a la
CultuPop

Al filo de la treintena de años en antena (creo han superado en duración a BONANZA), podemos parar un momento a reflexionar sobre el otrora fenómeno mediático que tenía embobado al ancho mundo. Poco novedoso pienso pueda aportar con esta digresión. Autores más sesudos y con mejor prosa habrán analizado del todo/completamente esta saga que parece destinada a perdurar varias décadas más.

Fenómeno mediático. En sus albores. Una retrospectiva nos muestra una animación casi sincopada y de trazo tosco muy distinto al depurado de los últimos años, como también lo es el vasto elenco de personajes que aparecen en el programa. Su trama no prometía. Porque, familias de ficción, dentro/fuera de las viñetas o las sitcom, abundan. ¿Qué hacía, por tanto, diferente a Los Simpson?

Una elaborada y avinagrada visión de la cotidianeidad (de sus sucesivos cotidianos, esto es) combinada con un elegante humor satírico que ensambla las increíbles peripecias esperpénticas casi siempre protagonizadas por el inefable HOMER Simpson, dibujo del burgués bajo/proletario suburbial con tendencia a la pereza, la cerveza, la comida basura, a una insensata temeridad todoterreno, esclavo de un trabajo rutinario.

El contraste del progreso gráfico de estos personajes. La
verdad es que su versión más primitiva prometía una
poca duración en antena
Homer salta de la cama, prácticamente, para acomodar en el taburete de su bar habitual sus generosas nalgas de FALSTAFF (algo de eso tiene, o mucho, más que del HOMERO narrador de épicas de la Edad del Bronce). Parece desentenderse de su familia; mas se esfuerza, en ocasiones sobremanera, en su bienestar, su salud, la protección de sus pintorescos ángeles familiares, actividad que parece imposible de creer cuadre con él.

Esto supongo más de uno lo ha destacado hasta la saciedad en algún comentario sagaz. No obstante, esperando diferenciarme, lo que me ha llamado la atención de Los Simpson, aparte de la paródica crítica sobre la economía, la política (norteamericana), la religión, las relaciones personales, la sexualidad, el habitual músculo de su producción (algunos episodios empero parecen realizados a empujones, como con burdas ocurrencias improvisadas), es su fuerte mensaje feminista.

LISA SIMPSON Presidenta de EE.UU. Su constante
diatriba vegetariana (que se critica sin piedad) feminista
nos da una clave de la ¿intención feminista de la serie,
o hace un retrato fiel de las futuras mujeres?
Casi todo lo brillante surge tanto de MARGE, la sufrida esposa al tope de estrés siempre, o de la sabihonda LISA (seguida de MAGGIE). Una vez notas cómo ambas se esfuerzan en dar cohesión a su día-a-día, descubres que el resto de féminas de la serie tienen un papel mucho más activo, profundo o sinuoso de lo que, a priori, aparentan.

Los hombres suelen ser caracterizados como estereotipos (algo de lo que peca la serie cuando se refiere a otras naciones: describe a la comunidad internacional por los tópicos típicos que gustan, al parecer, al estadounidense) de vagancia, alcoholismo, incultura, violencia. El epítome del fracaso masculino es BART. El golfillo que crecerá para ser un fracasado de nulas ambiciones, engolfado en su inutilidad, mientras Lisa llega a ser Presidenta de los EE.UU.

El exaltado patriotismo de HOMER sirve para mostrar
qué excesos y manipulaciones gente sin escrúpulos
puede hacer de los sentimientos nacionales y/o
las banderas
¿Es esto un guiño afectuoso a las sufridas amas de casa de Norteamérica (o el planeta entero), eclipsadas en su valía por culpa de una tradición que antepone al varón a la mujer? Varios episodios así lo sugieren. ¿O se trata de un sutil pero deliberado corrosivo mensaje de adhesión a la rampante causa feminista? Pienso es lo primero. Porque la representación de los hombres del Simpsonverso es eso: un ‘arquetipo’ de la tosquedad, de lo que se espera sea, en el fondo, un hombre: amante de los deportes, trasegador de cerveza, bruto inculto, una máquina de producir fondos para pagar incesantes facturas médicas, hipotecas, letras de coche, la atención a la familia, sin aspiraciones o esperanzas de tenerlas, de abandonar ese légamo y tender conquistador los brazos hacia el Cosmos.

En todo caso: deleita encontrar esta calidad en una programación de TV asediada por la mediocridad más visceral, cuando hay suerte. Confiemos continúe la racha.

miércoles, 18 de julio de 2018

LA “INTELECTUALIDAD” SUBVENCIONADA ESPAÑOLA VUELVE A DAR LA NOTA — NEGATIVA

Para indignarse DE VERDAD y pedir que se acaben tantas
tonterías complacientes con quienes sólo persiguen el
ODIO y el enfrentamiento

Si no toda, la suficiente como para destacarse, campanudos cretinos de resonante hojalata, municionados de excusas idiotas y conceptos turbios carentes de lógica.

Es esa gentuza que, en aquellos entonces, rodaron el vídeo del Hay Motivo contra la barbarie de la Derecha gobernante, una exhibición de atrocidades sin cuento que volvían a palidecer cuando se las escrutaba con rigor. Es la misma clase de tiparracos que, sin embargo, no hallaron motivo alguno para rebotarse cuando, bajo la “inspirada” férula de RODERICK SHOEMAKER, el Gran Igualador, santo laico de los HomoX, la crisis golpeó con salvaje violencia nuestro país; disparó el paro; galopó la miseria; empezaron a expropiar viviendas; Cáritas, institución de la Iglesia perseguida ahora, tuvo que asumir los deberes del Estado, brindando cobertura a los desempleados, pues la Izquierda Gobernante dimitió de sus obligaciones al respecto; propició las medidas draconianas de “recuperación” que impuso la Derecha cuando regresó al poder, y paremos aquí pues podemos coger depresión.

Vaya, que los hijos de otros reos no sufren esta experiencia.
Sólo los de estos xenófobos. Hay que tener, por tanto, un
miramiento particular con ellos
El argumento que indigna es el de que, parafraseado, reza: “los niños de los detenidos tienen que verlos en el ambiente carcelario”. ¡Vaya por Dios! ¿Sólo esos niños? ¿No hay otros que deben ver a sus padres reclusos en prisión? A esos niños, ¿no los traumatiza la experiencia? ¿Sólo a los hijos de los xenófobos sediciosos detenidos? ¡Criaturitas mías!

Nuestra “Intelectualidad” (de rojo/infrarrojo tendente a la “memoria histórica” selectiva, la injusticia, el fanatismo, la hipocresía, el fariseísmo) peca del vicio del Manifiesto. Siempre hay un Manifiesto al cual endilgar la firma de una gente que, en verdad, lo que teme es perder los caros privilegios que les mantienen. Embutidos de euros hasta el esfínter anal, empero advirtiendo que las reservas decrecen, deciden sacudir “las conciencias” para que protesten por la crueldad de tener a sediciosos xenófobos entre rejas ansiosos de desestabilizar gravemente nuestra convivencia.

¿Por qué no firman otro Manifiesto contra la persecución contra todo lo español, empezando por nuestra lengua común; los delitos de ODIO ahora enjuiciados; el acoso a hijos de Guardias Civiles por parte de profesorado nazi/excluyente? Para eso ¿no hay cojones manifiestantes?

Para denunciar este tipo de conductas, persecuciones,
exclusiones, ODIOS, no hay Manifiesto que valga. La
Intelectualidad hace lo que mejor se le da: ignorar
Hacerlo sería perder lo$ mucho$ privilegio$ que adornan al Intelectual de Izquierdas en España. Esperan larga recompensa, basada en la constante obtención de subvenciones, garrapateando ese Manifiesto. Solicitan un imposible, sensibilizar a la población, porque el país está asqueado, hastiado, enfadado, del nazionalismo excluyente racista que estos manifiestantes amparan en su sucio escrito. ¿No lo han notado, acaso, en las numerosas banderas españolas que adornan los balcones? Plasmación de la hartura de cinismos.

Esperamos, pienso, demasiado de estos retorcidos sicarios que, para nada, sirven a la Cultura… Improductivos, se sirven de la Cultura, sin embargo, para vivir a nuestra costa. Esa desvergüenza sí que merece un Manifiesto.

viernes, 13 de julio de 2018

PITCH BLACK — EL ÚLTIMO FURYANO

Con este afiche nacía una nueva leyenda; el
Cosmos adquiría una dimensión particular

Y, como sea cierto lo que sospecho, el último (anti)héroe masculino de acción. Llevamos una racha de “inversión” al femilurismo con algunos de nuestros más conocidos iconos que no me extrañaría que, cualquier día, aparezca la versión femirula de RICHARD B. RIDDICK que será lo que, definitivamente, mate al personaje. No las taquillas adversas de secuelas solventes aunque víctimas del gusto veleta del público, sonado ahora con esto de tener una copia en rosa de héroes como MAD MAX, LOS CAZAFANTASMAS o THOR. Lo liquidará esta perversa moda de hacerlo ahora todo en couché morado para tener contento a un rabioso segmento de la opinión hembrista que, en todo lo masculino, ve una amenaza suprema a suprimir sin demora.

Espero que Riddick, el escapista de los sorprendentes huesos “flexibles”, resista, pues es la última figura que acopia esas virtudes, o facultades, que distinguen a los personajes así, dispensadores de catarsis y frases chulas, tan de puta madre magistral en el celuloide, pero ridículas pronunciadas en la vida real.

Pitch Black aterrizó otrora en nuestros cines destinada a pasar ignorada; empero: el boca-a-boca y los talentos del indómito Riddick lo situaron pronto en la admiración por los tíos de una pieza que arrostran los letales peligros del espacio y sus incognoscibles monstruos con entereza; tipos johnwaynescos, clinteastwoodnianos, melgibsonitas. (Otra cosa lista a desaparecer; ahora el héroe debe mostrar capacidad de maleabilidad y contradicción para que así encaje con el gusto de este “nuevo hombre” que las femirulas quieren imponer —y, poco-a-poco, van consiguiendo tener—, porque en los Gobiernos “progresistas” y “paritarios” —como el actual, “paritario” ejemplar— abundan los tontainas dispuestos a premiar todas las estupideces esnobs que jaleen las minorías.)

No fiemos en las apariencias; conforme las cosas empeoran,
los caracteres se ennoblecen o avinagran; sale lo peor, o lo
mejor, de cada cual
A priori, se antoja Pitch Black enésima mala copia de ALIEN. Mínima-nimia inspiración. Veamos: Espacio Profundo Nueve, nave abarrotada de pasajeros inmersos en un peligro inesperado, criogenia que abandonan de golpe… hasta que Riddick actúa. Rompe con “lo conocido”, se hace él, uno, distinto pese a lo “tópico”, como en su momento ELLEN RIPLEY revolucionó en los tenebrosos y claustrofóbicos pasillos de la Nostromo.

Ajá. Sí. Está, sobre todo (el páramo bajo tres soles, los aterrados supervivientes, los aliens —aquí, sin embargo, son los humanos los forasteros—, la violencia…), imponiéndose la figura, el carácter, de un antihéroe clásico. Riddick posee facultades físicas extrañas; es fuerte, no tiene compasión (o eso afirma), arrastra una larga condena, fugas de prisiones de máxima seguridad, convicto psicópata de peligrosa inteligencia. Ignoramos su procedencia. Mas este solitario, con un afilado trozo de acero curvo: hace milagros.

Pues Tattooine tiene este color, de intenso solar cegador
Se enfrenta a las alimañas del remoto planeta (paradigma de los peligros del viaje interestelar que en STAR WARS o STAR TREK, o anejas, se antojan confortables paseos hiperlumínicos) salvando a quienes había decidido condenar porque su libertad está en juego. El cazarrecompensas que le capturó, JOHNS, es la amenaza, el tipo realmente malo pese a su apariencia “angelical”, porque mientras Riddick abriga una inesperada integridad moral para alguien de su laya, Johns pretende sacrificar a los restantes supervivientes para salvar su pellejo de yonqui a sangre fría.

Un nihilista convertido tanto en héroe a la fuerza como en
figura paternal/de fuerza, para una seguidora
desorientada y necesitada de atención y modelos a los
que emular. Uno masculino, por cierto
Daba un grato giro esta película de DAVID TWOHY al mito iniciado con Alien, sí, ajá. Nada lo invitaba a aventurarse, porque otras cintas, de inferior calidad, se limitaban a calcar el estereotipo variándolo lo justo para no tener problemas legales, pasando a cobrar; agradecías asimismo descubrir a otro más en las tropas del espacio dispuesto a combatir a los grotescos alienígenas de instintos asesinos.

Riddick iba a más; las secuelas lo demuestran; lo confirmaban las pretensiones de VIN DIESEL. Pero la taquilla, implacable juez del Radamanto, frenó las expectativas. Confiemos pronto coja velocidad. Te necesitamos, compañero. Créeme.