viernes, 20 de abril de 2018

1984 — DONDE GEORGE ORWELL INVENTÓ EL FUTURO (O ESTE PRESENTE)

Una portada de tantas. So pretexto de la
seguridad, se instala la telepantalla en
todo hogar. Vaya casualidad que, de
paso, sirva para vigilar al usuario
...

La distopía por antonomasia nos aclara numerosas situaciones actuales. El término más habitual que emplean de esta novela suele ser el de ‘GRAN HERMANO’, pero hay otros, como el de “doblepensar”, o “crimental”, que merecen nuestra atención. Admito su influencia en mi SOGUETTO. Suelen aparecer esos términos para que el lector avezado los reconozca ipso facto y sepa qué persiguen detallar (ahorrándome trabajo). Mas no es la única obra que los usa. Lo de ‘Gran Hermano’ (no es la mierda esa televisiva, ¿vale?) sirve para resumir una situación de supervisión, o peor, control, de la ciudadanía.

Orwell, contaré a quienes desconozcan su “reveladora” 1984, diseñó un “futuro” donde un omnímodo INGSOC (el Partido Socialista Inglés), instaló en todos los hogares la telepantalla (nuestra TV), la cual tanto transmitía como recibía. Sospechamos que el dispositivo también estaba ubicado en todo rincón del planeta dominado por el IngSoc; pruebas tiene el funcionario WINSTON SMITH, el atribulado contestatario protagonista del relato, cuando en el Cuarto 101 recibe la “disciplina correctora” que el Partido impone a cuantos se desvían de la Correcta Ortodoxia predicada por… el Partido.

Orwell criticaba, duramente, al Comunismo. Lo vio pervertir la idea de que había que construir una Sociedad justa y social, más que socialista, donde todos disfrutasen de libertad y un resguardo estatal, una prosperidad suficiente, para revelarse un monstruo totalitario que imponía duros preceptos y acaparaba los privilegios para disfrute de la mínima-nimia casta dirigente, que se diferenciaba de la Capitalista Plutocrática (valga la redundancia) en que vestían uniforme y se llamaban “camaradas” en vez de “señores”.

GEORGE ORWELL, pseudónimo
de ERIC BLAIR. Entre otras, vino a
España a pegar tiros. Ya bastante
gente los daba aquí, sin su ayuda
Preconizaba (¿o cincelaba?) este presente. ‘Daba’ “directrices” a todos los impresentables que, desde la demagogia populista, gobiernan, o lo pretenden. La idea es intercambiable; el Capitalismo Plutocrático la ha adoptado, con mayor éxito, que la Izquierda. ¿Acaso no es internet la telepantalla? Internet es una herramienta militar “donada” al populux para que, sin necesidad coercitiva, el Plutocratismo espíe nuestros modos/y/costumbres, sepa qué andamos “mirando”, para extorsionarnos si hace falta. Stalin mandaría al KGB a partirle los huesos al personal para sonsacarle, con el riesgo de que, alguna vez, la masa apaleada se sublevase. Para saber qué tramamos sin sentirnos vigilados, el Plutocratismo se ha limitado a darnos conexión a velocidad luz a saldo, redes sociales y celulares.

La siguiente palabra interesante es doblepensar. Es la habilidad de expresar opiniones opuestas, creyendo en sendas opciones con idéntica fuerza y sinceridad. Nuestros políticos (CUALQUIERA) manifiestan un talento innato en doblepensar. Esa destreza es igual de maravillosa entre los tertulianos. La opinión de hoy es distinta a la de mañana y será retomada pasado mañana, sin mostrar contrariedad alguna ni sentirse incoherentes o hipócritas. La guerra es mala. Las guerras justas son convenientes. Pero, ¿no quedamos en que LA GUERRA ES MALA? Una sonrisa cretina y ¡doblepensemos en otra cosa!

Muy atentos al contenido.
Porque es tope orwelliano
Ahora, debo referirme al término crimental. Por alguna extraña alquimia, se apoya al “feminismo” hombrófobo/heterófobo (ha inventado un concepto aberrante: el “heteromachismo”, que persigue condenar tanto al macho —o sea, al hombre— como al heteroX), y desean incorporarlo a las aulas, criadero de futur@s fanátic@s. Instaurando una neolengua ginecentrista que modifique/robotice el pensamiento personal/social. Y condenan, como crimental, el tradicional, pues estima vulnera esa ilógica feminista.

Orwell escribió que las más peligrosas IngSoc eran las mujeres. ¡Vivo presente! Se alienta un fanatismo desbocado que no persigue igualdad, sino superioridad. Aplastar al Hombre. Dominarlo. Anularlo. Una ojeada al ahora, caveat lector, permite corroborar la exactitud de estas afirmaciones. Y ¿sabes qué es lo peor? Esto es irreversible.

Tod@s terminaremos amando al/la Gran Hermano/a. (De Izquierdas, of course.)

viernes, 13 de abril de 2018

BLADE RUNNER 2049 — FALLING ANDROID/EL CORAZÓN DEL ANDROIDE

Afiche de un fracaso. Ésta sí que no pasa a
la posteridad por méritos; no se hace de
culto y gana luego importancia

El espectador debe prepararse para visionar una cinta larga, PRETENCIOSA, lenta, que, pese a estar envuelta en una fuerte inversión económica, como manifiesta el derroche de SFX y los más elaborados escenarios “futuristas”, está apenas inspirada, es poco original. Existe un precedente de su argumento llevado al cine. Y, en comparación, con mucho más éxito e impacto. Todo su artificio no consigue iguale a la primera, ese set abarrotado de extras, aquélla que hoy es MÍTICA, pese a que la Especializada Crítica la masacrase sin piedad en su momento de estreno.

Esa Excelsa Crítica hoy día la tiene ¡ACLAMADA! evocando no sé qué paranoias de recuerdos sobre qué experimentaron la primera vez que la vieron. Estamos casi a comienzos de Década 80. El fárrago de CASABLANCA los tiene a todos adiestrados en qué es lo IN y qué lo OUT. Está explotando la CultuPop que ahora arrasa, engendrando los títulos míticos e iconos del cine que tanto amamos (platónicamente, claro).

¿Qué es este Tenebrismo lluvioso que rodó RIDLEY SCOTT, el de LOS DUELISTAS? Una urbe llena de neones comerciales, coches voladores y tonterías varias de la ciencia ficción (¡Uf! ¡Puf! Donde esté un buen clásico gótico…), aunque esto de los seres diseñados con ingenética y la neosclavitud… la búsqueda de la identidad mediante la longevidad, que permita borrar el fraude de los recuerdos artificiales, ser uno mismo… tiene su aquél.

El nuevo BLADE RUNNER no se enamora de una replicante
vestida años 1950, sino de un "ser rayo" (véase
MODERAN)
u holograma. Otra cosa que no convence
Sin embargo… no, no. Olvídense. Son majaderías “futuristas”, ¿distópicas, es el término? Donde esté un clásico gótico…

Sí. Ajá. En el presente, esas Autoridades Críticas se deshacen en elogios. Cada fotograma encierra un tesoro visual/filosófico que sólo los MUY CULTOS (ellos) comprenden. Batacazo en taquilla, en su momento. Ahora: CLÁSICO indispensable de la videoteca.

Ya en materia: me ha decepcionado esta presunt(uos)a secuela. Calca toda la trama de EL CORAZÓN DEL ÁNGEL. Plantea más enigmas de los que pretende esclarecer, aunque deban servir para sostener a la misma película. Pienso que a los autores del libreto (los del primer Blade Runner) parece sufrieron un ataque de jactancia. Consideraron que enharinar la producción en soporíferos planos casi estáticos, una marea de secundarios sin alma y contradictorios indicios que dicen algo que luego desmienten, procurando construir un recargado suspense, iba a hacer digna a esta “continuación” de LA MÍTICA.

Vale, HARRISON FORD ya ha cumplido; ha hecho por la
CultuPop como casi ningún otro. Pero su pasotismo actual,
de trapero del espacio, como el de este fotograma, es poco
propio de un profesional como él. No le imites, RYAN

Absurdo es, para empezar, que el megamillonario WALLACE, aquél que te deja roque con su tan parsimonioso hablar, fabricante de revolucionarios NEXUS de vida “ilimitada”, sea ciego. ¿No puede implantarse ojos Nexus, más fuertes e inteligentes que los de los ingenéticos que los crearon? No. Ahí está el plutócrata, tanteando con su ciberimplante la oscuridad, procurando ver algo mientras perora metafísicas abstractas.

RYAN GOSLING parece seguir en su papel de DRIVE. El hombre sin duda le echa lo que debe a su interpretación, ¡pero es un tío refractario; cómo le cuesta expresar emociones! Y, claro, falta el Malo. Ese ROY BATTY medio gurú, medio filósofo superpoderoso, que ofrezca dilemas a RICK DECKARD sobre la vida, la muerte, quién merece o no vivir.

Está la ninja esa que por programación sirve leal a Wallace. Pero carece del carisma de Batty. Las escenas fuera de Los Ángeles remiten a JUDGE DREDD. Un buen intento de mostrarnos más de un ancho mundo descorazonado, aunque también se desaprovecha.

De colofón, esta imagen de la "precuela"; para que no la
olvidemos ni menos aún sus conspicuos méritos
¿Qué rebosa este Blade Runner 2049? Tedio. A mansalva. Aburrimiento. A espuertas. Me desconcertó FURY ROAD, ya admití. Aunque de todos estos remakes, "secuelas" y "Episodios" (cuyo heraldo de pésima calidad general fue la horripilante "recreación" de ROBOCOP, el MICHELÍN atlético) que están estrenándonos, es la mejor. Muy mucho.

Menuda decepción. Para esto, dejadlo todo como estaba. Olvidad esta “secuela”.

viernes, 6 de abril de 2018

READY PLAYER ONE — COMENTARIO SIN AVANCES (O SPOILERS, COMO DICEN LOS MODERNOS)

Cubierta de la novela. Referente a los
tiempos de
LOS INMORTALES, los
videoclips, CORRUPCIÓN EN MIAMI

Pese a tenérmelo muy recomendado (y confío en la fuente), aún no lo he leído. Aun así, realizo esta digresión sobre una distopía que dirige en su versión para la pantalla de plata $TEVEN $PIELBERG, el REY MIDA$ de Hollywood. Más: por lo referido sobre el libro, hasta era ineludible lo hiciese, pues gran parte de la CultuPop referencial presente en esa realidad artificial a la que huye la Humanidad afligida por las carencias propias del momento que viven para obtener cierto consuelo, es obra suya. Directa o indirectamente.

Me veo, empero, obligado a hacer una (ODIOSA) comparación con mi SOGUETTO, distopía (bien explicado lo tengo) protagonizada por un adolescente suicida que, empero, demora matarse pues sostiene compromisos morales que estima ineludibles, quedando por tanto ligado a su brutal cotidianeidad.

GABRIEL T no tiene una realidad “paralela” computarizada a la cual evadirse cuando las cosas se le ponen chungísimas. Debe apechugar con lo que sea. Por bestial que sea. No tiene un oasis pixelado donde vive “otra realidad”, siendo un personaje de rol, porque su enemigo puede atraparle sin previo aviso. Le obliga a estar de guardia permanente. Eso pasa factura. Al organismo. A su concepto de la vida, la realidad, sus relaciones.

No obstante, tanto mi protagonista como el de Ready Player One comparten la misma “pasión”: Década 80. La de la Mítica Movida. La que ‘crece’ año-tras-año hasta hacerse inmarcesible acontecimiento fantabuloso, si no del siglo XX, de todas las eras acaecidas.

Afiche del filme. Tiene toda la pinta de
ser un DREW STRUZAN. Como debe
ser; ¿acaso no magnificó desde sus
carteles también Década 80?
Los lectores de Soguetto (y de Ready Player One, por la información que poseo) habrán descubierto qué infinidad de referencias a Década 80 pueblan el libro. La música casi toda pertenece a ‘entonces’. Gabriel “se compara” con personajes como MAD MAX (la espectacular cabalgada a bordo del Panzer Kunts la hace sentando en el asiento de un Ford Falcon). Mitómano, no es; qué va. (La mitomanía es tema que me gusta abordar.)

¿Qué tiene Década 80 para que sufra tal glorificación? La viví. Como muchos de mis lectores, seguro. Y, eso: veo a cada año hacerla más grandiosa. Pese a detractores que la estiman hortera. Pero si la escudriñas con atención, la comparas con las décadas después sucedidas (para mí, bastante estériles. Computadoras y celulares aparte, poco han dado bueno), aprecias que era más auténtica que todo lo presente, refrito de ese ayer.

Eclosionaron hitos/mitos como RAMBO, INDY JONES, TERMINATOR, ROBOCOP; tuvimos el REGRESO AL FUTURO, los GOONIES, una PRINCESA PROMETIDA, STAR WARS… Y esto, ¡a vuelapluma! Como empecemos con la música, ¡no acabamos! Porque esos mitos/hitos del ayer siguen presentes. Hoy te fabrican un triunfito de las pelotas, berrea algo que pondría histérico al irreverente FORD FAIRLANE, ¡y ya pasó! Pero PAUL MCCARTNEY sigue activo. ¿Lo entendéis? No es sólo nostalgia. Hay algo… sólido.

Bueno, aunque parezca inmodesto. Pero
también esta novela contiene fuerte eco
de "aquellos tiempos". Obligado citarla
Magia difícil de repetir. Ilusión. Maravilla por el porvenir. Y piensa en el cine actual… ¿no refresca/se remite a los iconos citados? Perviven de un modo u otro a través de remakes más/menos afortunados. Lo más espectacular que gozamos ahora es el cine de superhéroes…, secuela inevitable de cuanto gigantesco incubó Década 80.

Inmortales Década 80 Forever. Eso oye Gabriel. Y, en su fosco presente, cuando hace contrastes, seguro que más comprende cuánto se ha perdido. ¡Aquello era CultuPop! No esto, que diría THULSA DOOM. Década 80, valorado el hoy, parece haberse convertido en nuestro necesario refugio virtual por anhelo de tiempos más simples y mejores. Niñez.

[Envidiosa nota final: si Soguetto hubiera aparecido en EE.UU., fijo que ahora estaría anunciando que negociaba la cesión de derechos porque NEIL BLOMKAMP, o alguien similar, pretendía adaptarla al cine… ¡Cuántas oportunidades perdemos por carecer de ese olfato comercial en Europa!]

jueves, 29 de marzo de 2018

RESUCITADO — POR MOR DE LAS LITÚRGICAS FECHAS


Afiche. Creo que es coproducción, creo
que la han filmado en España. Bastante
digna, pese a todo
Sin llegar a las poderosas cimas que supone LA PASIÓN según san MEL GIBSON, esta película de KEVIN REYNOLDS se defiende; incluso estimula sospechar que pretende ser una versión DISNEY del impactante documento gráfico del regidor australiano; como para aliviar tensiones, sin llegar a lo sangriento del citado controvertido film.

Esboza la investigación policíaca con un contexto pseudohistórico-quasirreligioso. O sea: lo que también se estila en la llamada “novela histórica”, que, cuando no tergiversa hechos o pone frases jamás pronunciadas por los personajes que reflejan sus páginas, los protagonistas se embozan de SHERLOCK HOLMES instándose a huronear, con o sin su DR. WATSON acompañándole, tramoyas que podían, o no, desembocar en magnicidios o el hallazgo de un extraño libro considerado maldito por la Iglesia sólo por poder hacer reír tanto al vulgo como al clero como a las más altas autoridades medievales.

Ésta va de un tribuno (un intento, pienso, de lavarle la cara —tarea imposible, por su nefanda calidad— a LA TÚNICA SAGRADA) encargado por PONCIO PILATO de averiguar cuánta leyenda urbana hay detrás de la presunta figura mesiánica de JESÚS y el nada desdeñable hecho de su resurrección. Obviamente se trata de una maniobra de sus acólitos para levantar una fe antisistema (antiSanedrín, en este caso) en una tierra levantisca como la Judea de la era romana. Sobran los motines independentistas.

El ajado tribuno (muy lejos del jactancioso MESSALA de BEN-HUR) termina empero descubriendo que, de patraña, nada. Todo es cierto. Por supuesto, como SAULO, se convierte a la fe, abandonando las maquinaciones del imperio del Tíber para predicar la buena nueva a quienes quieran oírla, asumirla, compartirla.

Este hombre, harto de bregar con los zelotes, acaba
deslumbrado por unos acontecimientos que desafían toda
la lógica politeísta (y humana) que tiene asumida
Como buen documento agnóstico, que no discute la existencia de Dios (cosa muy complicada), pero sí vigila con atención lo que los curas predican, procurando de paso cuestionarles, plantea interesantes preguntas alrededor de unos hechos y una figura polémica que, por conveniencia, modernos sanedrines han maleado para ajustarlo a sus intere$e$ y así granjearse un poder plagado de privilegios, cosa que comparte con las clases acomodadas y políticas.

Interesa verla, aunque no te sumerja en la fe. Por lo menos, pese a sus defectos históricos, entretiene. Bastante. (Y hasta aquí, que, liturgias aparte, estamos de vacaciones.)

viernes, 23 de marzo de 2018

THE KILLER — EXACERBACIÓN DE LA VIOLENCIA

Rompiendo moldes y el hielo; acercando a
Occidente un modo desmesurado de entender
la acción desde Oriente. Un acabado más
refinado de esta moda podemos encontrarlo
en
THE LAST MAN STANDING

Me produjo dos efectos esta película la primera vez que la vi. Uno: tanto desbocado tiroteo me puso dolor de cabeza. Dos (un poco más vergonzante): ¡no podía diferenciar al ‘bueno’ del ‘malo’! ¡Ambos me parecían iguales! O sea: chinos.

A riesgo de errar, creo JOHN WOO desembarcó en nuestras viejas costas de Occidente con esta cinta rebosante de acción protagonizada por su actor fetiche, CHOW YUN-FAT, quien al parecer ha tenido desigual suerte en Hollywood. Talento posee el hombre. Estuvo en peligro de quedar encasquillado como infalible pistolero prodigio. Intentó remediarlo diversificándose en la comedia o el drama, hasta el pirateo, pero...

La llegada de Woo y sus filmes de tiroteos inagotables sucede en un “momento crítico” para Occidente; se abren paso QUENTIN TARANTINO y ROBERT RODRIGUEZ en las pantallas de plata. Traen aires, si no nuevos, sí provocadores al espectáculo. Occidente siente renovada fascinación por el manga y el Lejano Oriente; recuerda/recupera las películas de BRUCE LEE y similares. FU-MANCHÚ sigue siendo, empero, cómico estereotipo difuso. En Asia, JACKIE CHAN aparte, tienen cosas interesantes que ofrecernos. Y con su cine pretenden tendernos otro lazo con el cual estrangularnos, ahogando nuestra economía, más que para anudar fértiles relaciones culturales. China se perfila el titán del siglo XXI, la nueva Norteamérica. Trágico va a sernos, en serio.

Esta pobre chica ciega acabará por arruinar la reputación
implacable del sicario protagonista, volviéndolo noble
Mas este cine de Hong Kong, de interminables tiroteos, se enmarca en una modalidad conocida como la del “bandido heroico”. Las mafias asiáticas tienen invertido mucho dinero en el negocio (como la Mafia “de aquí”) y tratan de presentarse ante el público como una amalgama de sujetos que oscilan entre el despiadado canalla vil (que acaba pagándolas todas juntas) hasta el respetable bandido desprendido, de buen corazón, que se ennoblece (y, de paso, “al oficio”) cometiendo sacrificios usualmente reservados al cowboy del sombrero blanco y las nobles/castas actitudes. Esos mafiosos así se ven.

Como una suerte de BUMPY JOHNSON o AL CAPONE durante las Pascuas… risueños y generosos, pagando las cenas de Nochebuena de su bolsillo a los pobres… según traman meterte un picahielos por un ojo después de Navidad.

JOHN WOO, con esta postura que se ha vuelto icónica
en el cine de tiros de Occidente, irrumpe a lo grande en
nuestros paladares visuales con este filme
The Killer, adaptación sui generis de la novela REQUIEM POR LOS QUE VAN A MORIR, ejemplifica esa “cosmética” mafiosa. Veámoslo: un sicario, crack de su profesión, durante un encargo hiere a una inocente y esto lo mortifica. Descubre tiene sus remordimientos, y la mala conciencia le corroe de manera dolorosa, implacable. Su réplica es un policía hastiado de las limitaciones de su profesión, asqueado de ver cómo malean la ley para que los malos eludan su castigo. Empieza a tomarse la justicia por su mano. Colisionan ambos, se alían, combaten al Hombre Malo de Verdad de la trama. Un dramático acto final heroico salva al pistolero, interpretado por Yun-Fat, justificando por tanto la leyenda urbana del mafioso asiático de nobles intenciones.

Y, de paso, nos presenta a CHOW YUN-FAT, quien se llevó
una década pegando tiros casi sin descanso. Hollywood
ha sido una experiencia indiferente para este actor
Como otras tantas cosas que hacen en Asia, The Killer copia GRUPO SALVAJE. Pero mientras que el formidable western crepuscular de SAM PECKINPAH trata la violencia de una forma estética, elegante, aunque sin olvidar su terrible impacto, Woo la desmadra. Impregnándola de sadismo, la exacerba para así superar al clásico estadounidense, estimando que el extremo es la mejor solución al planteamiento que tiene in mente. En Peckinpah, la violencia es la pavorosa consecuencia de actos humanos horribles. Para Woo es una reacción emocional con factura de cómic sin más consecuencias, éticas o morales, que encuentra un público.

Pudo impactarnos al principio, sí, ajá. Pero los años han situado “su” cine circense en su correcto lugar, menguándole esas ‘virtudes’ otorgadas por entusiasmados críticos que hoy andarán ¡aclamando! otro bibelot “cultural” ora por capricho, ora porque conviene. O sea: cine feminista.

viernes, 16 de marzo de 2018

BODY BAGS – EL DÍA DEL PADRE — ¿EXALTACIÓN DE LA VIOLENCIA?

Cubierta. Al asalto, temerarios, del
mal y por la venganza

El virtuosismo gráfico de JASON PEARSON, autor hace tiempo de un peculiar post depresivo que sugería un intento de suicidio, ofrece una narración poderosamente visual, bastante bien narrada, con personajes que causan impacto, y donde, sobre todo, impera ese deleite por ver un talento a los lápices más que encomiable: envidiable.

Pearson no se prodiga demasiado; le acusan de lento. Bueno. Mientras su pausado ritmo sirva obras como ésta, wunderbar! Pearson, y es lo que pretendo resaltar del comentario, pertenece a la “nueva hornada” de promesas a las que rebeldes del ayer, los que montaron Image, retando los convencionalismos que frisaban con la esclavitud que las majors perpetuaban, estimularon a continuar su ejemplo.

Entre ellos, señalar al siempre ¡aclamado! JOE MADUREIRA, quien, tras el semifiasco de BATTLE CHASERS, obra que sería su “testamento” para luego dedicarse al más lucrativo/ambicioso mundo de los videojuegos, tuvo que regresar no obstante a las viñetas. Hay más (ED MACGINNES, por ejemplo), que los nuevos lectores (¡algunos ya empiezan a peinar canas!) pueden citar con más precisión que éste, vuestro Scriptor.

Todos esos autores, a la estela de FRANK MILLER o MIKE MIGNOLA, se lanzan a la combativa palestra del TBO creando “estudios” tanto por cariño al cómic como por verle pa$ta gan$a. E idean alucinantes Universos o deplorables Cosmos que copiaban con desacierto algunos títulos punteros de Marvel o DC Comics. Madureira y Pearson hacen por innovar. Ganan un público, nos entretienen con las hazañas que conciben.

Y con PANDA llegó el escándalo. No
sobraban problemas y su adolescencia
grosera y descarada añade algunos más
Las de Body Bags encajan en un más/menos distópico  año “futuro” 2014 (un poco a lo SOGUETTO, ahora reparo), y enfrentan al masivo CLOWNFACE con su neumática hija adolescente, PANDA, según intentan sobrevivir en el peligroso oficio de Body Bag, léase: cazarrecompensas. Les encuadra el argumento secundario del frustrado asesinato de un allegado a la mafia, cómo haberla cagado tiene consecuencias. Letales, a ser posible.

La violencia expuesta no es de tal nivel que justifique alguna “alarmista” reseña que por ahí hay; la HARD BOILED es más cruda. El desprecio por la vida en esa “novela gráfica” es más acusado. En Body Bags no es de esa naturaleza brutal. Está lo del apuñalamiento del feto que Clownface hace en la cuarta página, creo. Empero, cuanto sale es lo habitual de un tebeo de superhéroes cuando tienen un día de adrenalina A TOPE.

Veo exagerado “demonizar” Body Bags clasificándolo de ‘violento’. Es un acertado noir entretenido con sugerentes tintes futuristas que intenta mezclarse con los elementos más característicos y punteros (de entonces) de la indie Dark Horse (hogar de este cómic). Un esfuerzo por destacar según se autodignifica. Es otra obra-monumento al impulso de independencia iniciado por Miller, Mignola o MCFARLANE.

Conflictos. Padre e hija los llevan en la
sangre. No pueden desmerecer su
herencia... ni legado
Y aquí llega la polémica. Cuando valoramos el crear ‘desafiando’ a potentes editoriales casi omnímodas, encontramos el común acuerdo de un palmarés de autores que plantan cara buscando honrar el oficio, su labor, ganar su sueldo sin intermediarios explotadores. Ves UNIÓN. COLABORACIÓN. (El resultado fue más desastroso, al final, para unos que para otros.) Eso en España es IMPENSABLE. La idea de “sindicalizar” a los historietistas patrios (hablo por experiencia) es IMPOSIBLE. Tanto por vehementes ataques de ego como porque la historieta aquí está salvajemente malograda. Desvirtuada. No hay esfuerzo real por hacer lo que estos señores norteamericanos hicieron.

¿Lamentos por la deplorable situación? A mansalva. ¿Simposios que propongan soluciones? Quedan en meras poses estético/dramáticas de historiadores de la historieta temerosos sin embargo de aceptar el compromiso. Perderían el servicio de prensa. Triste. Así que sólo resta seguir gozando de obras maestras como Body Bags… y rezar porque el inmediato futuro traiga una regeneración total positiva. Porque, por ahora…

domingo, 11 de marzo de 2018

ROAD TO SOGUETTO — RESEÑADA Y RECOMENDADA EN SITIO DE CIENCIA FICCIÓN (¡GRACIAS!)

Un futuro terrible que, en algunos aspectos,
pienso empieza a construirse hoy mismo...

Ya experto en mi obra y su elaborado entramado gramatical, FRANCISCO JOSÉ SÚÑER tiene la amabilidad (de nuevo, y ya van…) de resaltar los dones y defectos de Road to Soguetto, esa publicación por entregas que pretendía ser tanto soporte de la novela Soguetto como forma de enlazar acontecimientos entre el relato-prólogo, Víctimas, y la llegada al tumultuoso apartadero moral y social, de exclusión total, de Soguetto.

Francisco señala un aspecto que veo interesante: el más extenso desarrollo del perfil psicológico de los principales actores de la narración, encerrados en un deportivo y en plena angustiosa huida por el páramo tejano, lindando con el no menos desesperante desierto de Méjico, durante una caótica madrugada, acosados por fuerzas parapoliciales.

La violencia queda apartada, sí, ajá. La física. La emocional está en pleno ON y lo destaca cómo GABRIEL T rememora algunos episodios de su aún reciente infancia. Es la violencia de cómo un Estado totalitario, impuesto desde Pekín, golpea implacable a los ciudadanos de, en este caso, Las Barricadas, cuyo colapso las transformaría en Soguetto. Ese tipo de violencia quería esta vez resaltar al sernos mucho más común, próxima, traducible en las decisiones que, desde un Poder, pueden llegarnos.

[Y no me refiero al 155, que está viéndose día-a-día más útil y de aplicación necesaria. (Lo que ha aniquilado también pretendía imponer su violencia estatal, cuidado. A los que no pensaban igual impedía expresarse, generando además una estructura de “ciudadanos de segunda” si no podían demostrar tener un pedigrí sanguíneo concreto, la ideología correcta, obligándoles al exilio incluso.) Apunto a las multas, las subidas de impuestos, los recortes.]

Mola lo de "excesivo"; sugiere carácter frente a conceptos
más convencionales
Por último, quiero recordar a los lectores (y a los que éste tipo de iniciativas incentive a leer el compendio de Soguetto, que prosigue en RECALIBRADOS) que el paranoico mundo donde Gabriel T desarrolla su aterradora actividad terrorista está ahora mismo fraguándose en nuestras calles, casas, mentes de febriles populistas arbitrarios que abrazan causas (la del hembrismo, por ejemplo) porque pueden permitirles abrazar el Poder. En La Franja, esa mastodóntica zona urbana que rodea las elitistas Arcologías Aurora, condenan con severidad la coquetería femenina, marca del género. Pues eso estamos ya empezando a vivir. Eso… y cosas parecidas.

Comentario en:

martes, 6 de marzo de 2018

HISTORIA DE LA HISTORIETA — MI CONTRIBUCIÓN A LA CULTUPOP

Quienes me seguís seguro que habéis
visto esta construcción en varias
reseñas; hoy día sirve de lema para
un espacio en red social dedicado a
las viñetas. Conseguido: dejo legado
cultural. (Espero que el resto de mi
labor encuentre su hueco también).
Cómo emociona ver que personas
doctas recurren a tus ideas para
posicionar sus conclusiones

El epígrafe "Historia de la Historieta" lo inventé, hace años, durante un momento de extrovertida inspiración. Apareció en una de las ciento cuatro reseñas que escribí para Tebeosfera. Me gustó la peculiar aliteración. Y, aparte de en Tebeosfera, la he empleado, con relativa frecuencia, en los textos que publico en los dos blogs que gestiono. Puede verificarse en Google desde cuándo aparece.

Destaca la anécdota lo siguiente: uno de los gestores de Tebeosfera me manifestó su desagrado con la peculiar aliteración; propuso eliminarla por generar "carencia de seriedad" a los escritos. Les robaba ‘academicismo’. Pero no fue censurada, al final.

Amplía la anécdota el que este señor ahora la emplea en sus propias digresiones. Un ejemplo de hipocresía, creo es. Y falta de imaginación.

Y, ya veis, mi desdeñada contribución ahora es usada, con un generoso añadido, en un espacio de Facebook “dominado” por el Sr. ANTONIO MARTÍN, experto en viñetas. Creo está apuntado al mambo de la asociación tebeosférica. Ergo, como demuestra la apropiación que ha hecho de mi peculiar aliteración: me ha leído.

No sé si debí haberla registrado, si ostento alguna clase de propiedad intelectual, o qué. En todo caso: quiero dejar clara constancia de que la peculiar aliteración se me ocurrió, hace años. Yo soy tu padre, peculiar aliteración. Agradecería me lo reconocieran. (Y aviso al respetable de cómo está la situación.)

viernes, 2 de marzo de 2018

EL EMPERADOR DEL NORTE — UN HOMBRE Y SU TREN

Supongo que, de haber un remake,
tendría ahora un adecuado sesgo
feminista, para estar en lo
políticamente correcto

Con decidido aire de western, ROBERT ALDRICH filma una epopeya sobre el más recalcitrante individualismo. Mientras DOC SAVAGE iniciaba sus ficticias aventuras corrigiendo entuertos en un planeta que asistía al ascenso del III Reich, y LA SOMBRA no podía, pese a su poder hipnótico, capturar a JOHN DILLINGER, una legión de seres-sombra, los vagabundos, los modernos homeless, atravesaba la piel de Norteamérica, en plena Gran Depresión, empleando las venas de sus rieles para desplazarse.

Sin embargo, un poderoso anticuerpo procuraba impedirlo: el guarda del tren. En este caso, el vigoroso y corpulento SHACK, interpretado por un rotundo ERNEST BORGNINE a quien un no menos fornido LEE MARVIN da réplica en un auténtico duelo de interpretaciones que hacen este filme todavía más memorable.

KEITH CARRADINE acompaña a la pareja protagonista. Caracteriza a un oportunista despiadado sin escrúpulos que no vacila en apoderarse de las hazañas o ideas ajenas para darse un conspicuo lustre inmerecido. Es perro que ladra muy fuerte, pues se sabe vacuo, cobarde, manipulador, aunque el vagabundo tenaz que Marvin interpreta le ve talento para ser el Emperador del Norte, la clase definitiva del trotamundos “ferroviario”.

Nadie monta en su tren de estrangis. El precio a pagar lo
empuña decidido. Es más que celo profesional. Obsesión
Empero la película va del individualismo; sí, ajá. Porque aunque Shack sea empleado del ferrocarril, gobierna su tren como reino de su exclusiva propiedad. Es algo superior al exceso de celo. No duda en matar a quien lo invada sin billete. No lo estima un asesinato, sino castigo proporcional al allanamiento. Aun siendo asalariado, doblega a la compañía cuando le disputa su predio. Se muestra otro individualista feroz, como A Nº 1 (Marvin), quien tiene un concepto propio de la libertad y la categoría moral del sujeto.

Lo predica a su ambicioso aprendiz, quien sin parar manifiesta actitud predadora más que de alumno aplicado. Asimila las lecciones pero de forma mínima-nimia, superficial. Descubre qué truco le permite avanzar, lo emplea, aunque es incapaz de comprender el funcionamiento del mecanismo. Sorprendido en la falsía, recurre a su arma predilecta: la bravuconada. Eriza sus fanfarronadas, promete palizas, retrocede amilanado cuando A Nº 1 avanza para emplear los puños.

Hasta que este forastero llega a su reino dispuesto a ponerlo
patas arriba; demostrarle que es un dios de hojalata
A éste lo que de verdad importa es ganar la apuesta que se transforma en una contienda mortal. Mientras que para él es tanto una cuestión de conservar, aun acrecentar, su ya legendaria reputación entre los vagabundos (Sociedad marginal con elaborados rituales y leyes que pretende sacar pecho frente a la Sociedad convencional, capaz de aplastarles en cualquier momento no obstante), también pretende dar esa lección de humildad que Shack va mereciendo. Para Shack es cosa de mantener incólume su dominio sobre rieles. El dinero tampoco le importa. Prefiere imponer su poderoso individualismo al del retador vagabundo. Obstinaciones confrontadas que terminan colisionando al final de la cinta, curiosamente, en la plataforma al final del convoy.

Semeja alegoría de que han abandonado sus propias normas para disputar insensatos en tierra de nadie, fuera de todos los acuerdos creados o pactados, suelo que recibe su sangre brotada de golpes con cadenas o hachas. A Nº 1 arroja al fin a su contrincante del terreno; no lo mata, pues le basta con saber que ha superado al terror que tiene acobardado al mundo-vagabundo, y cuando la noticia se extienda, será la ruina de Shack, quien aun así promete resistir, pidiendo revancha.

Y lo llevan al extremo, más allá de a la "primera sangre"
A Nº 1 se desprende de Carradine al admitir cómo es, pese a su deseo de verle virtudes. Sólo codicia; nada de corazón. Lo exilia también del mundo-vagabundo, donde no tiene sitio. Espero no piensen hacer un remake de esta película; porque, como viene “siendo norma”, reemplazarán las buenas actuaciones por SFX apabullantes, choques de trenes y muertes viscerales innecesarias. Ah, y alguna vagabunda marimacho. No nos falte.

viernes, 23 de febrero de 2018

PUNISHER – EN EL PRINCIPIO — CONTADO CASI AL FINAL

Historia de un obseso con la disciplina y
las armas; la portada lo demuestra

GARTH ENNIS, hombre poco dado a decepcionar, no como BRIAN AZZARELLO, sui generis relata en tono crepuscular los comienzos de aquél vigilante emanado del pulp de DON PENDLETON titulado THE EXECUTIONER, y que GERRY CONWAY adaptara a las viñetas porque era uno de sus personajes favoritos. Por tanto, consideraba merecía hacerse un merecido lugar en la Historia de la Historieta.

Durante los años que median entre los desvelos de Conway y el momento en que Ennis toma las riendas suceden abundantes aventuras ilustradas por una plétora de autores acaso más extensa que de guionistas, quienes han procurado mantener al personaje tan fresco como fue posible… llevándolo no obstante al increíble absurdo de convertirlo, si bien recuerdo, en suerte de ángel sicario tras el suicidio de FRANK CASTLE. ¿Quién mejor para hacer su sancionadora tarea? (Cristo: ¿a quién se le ocurrió este disparate?)

Excluyendo mi consideración sobre que un personaje con una negatividad tan intensa como un vigilante pueda tener una continuidad de calidad en las estanterías de las tiendas de TBOs, porque la maldad será mucha, debido a que se repite sin cesar, y las soluciones no dejan de ser soga-cuchillo-revólver, siendo preferible por tanto tenerlo como en reserva, con pocos números al año, dos como mucho, empero la industria arroja con regularidad nuevas aventuras del sujeto, prendiendo nuestro interés con más/menos atino, y de ahí que se busquen ya salidas tan desesperadas como la citada poco antes.

Tarea pendiente. Herramientas listas
Sin embargo, a veces hay suerte. Y el guionista adecuado recibe la inspiración oportuna creando la mágica Era de Acuario que brinda historietas memorables como la que comento, volumen servido en plan novela gráfica. Ennis tiene, hay que admitirlo, tarea complicada. Punisher lleva mucho tiempo en la palestra; sus argumentos son bastante limitados. La cantidad de porquería sobre la cual el escritor debe trepar para darnos una sorpresa: enorme.

Pero lo logra; acaso esto sea lo más meritorio del ejemplar. Para conseguir estimularnos, Ennis rebusca en el interior de Punisher según el dibujante, LEWIS LAROSA, lo traza viejo; un vet del Nam sexagenario, harto de palos y con rodaje excesivo, que agotó todos los trucos para seguir tirando con su siniestra ocupación. Para ejecutarla, desarrolló una suerte de autismo en torno a un lema un tanto mesiánico: Soy el único capaz de devolver la cordura al mundo. Repítelo cien mil veces. Te convencerá.

En el principio bucea dentro del personaje. No es la habitual peripecia saltimbanqui que pudieras esperar. Sino una introspección de las motivaciones de Castle para continuar, tantos años, tantas palizas, tantas sucias experiencias sufridas, en la brecha. No es el único que pone sobre el tapete sus entretelas para ser examinadas. El conductor de esta tramoya es MICRO, el viejo colaborador de Castle, quien según disecciona a Punisher, empeñado en rescatarlo “para el Bien”, va descubriendo cosas decepcionantes sobre sí que sólo le infunden decepción. Vivió otro autoengaño.

ENNIS se toma una de sus licencias habituales: lleva la
violencia algo más allá de lo común. Pero se le perdona,
visto el excelente conjunto de la narración
Es asimismo, este volumen, descarnado retrato de los personajes más prohibidos del hampa, sujetos aterradores que la misma Mafia expulsó de sus círculos pues han llevado las cosas tan lejos que superan aun lo inhumano. Enfrente tienen a un operario de la CIA empeñado en salvar la civilización norteamericana reclutando para sus nefandas operaciones a Punisher. Y, en un momento dado, ambas fuerzas chocan. La conclusión que sacas, como lector, es que nada las diferencia. Acaso el cómo gestionan sus asuntos. Unos son criminales; los otros apelan al hipócrita pretexto “Seguridad Nacional” para justificar sus crímenes. Pero, en sustancia, su pelaje es igual de pardo.

Punisher sale libre (mas no indemne) para “equilibrar” las cosas. Seguir enquiciando el mundo, a su modo de entenderlo. En resumen: En el principio es un hard boiled noir inolvidable mucho más teñido de negro de lo habitual.

domingo, 18 de febrero de 2018

BRAVEHEART — WILD WILL WALLACE


Tan memorable por su violencia, lo es por
su dirección y, ¿por qué no?, los paisajes
(e interpretaciones)
Aun plagado de inexactitudes históricas, MEL GIBSON rueda un poderoso clásico que se beneficia tanto de los excelentes parajes como de logradas interpretaciones donde el impactante espectáculo de los salvajes combates redondean el resultado final, con largueza galardonado con los codiciados premios Oscar.

Esta cinta destila profesionalidad y buen hacer; Gibson, preparándose para los hitos más conspicuos y polémicos de su carrera como director, demuestra que ha tomado muy buena nota de las artimañas de los directores bajo los cuales ha trabajado, o son de su preferencia. Finaliza el adiestramiento descargando su propio sentido de la narración, caracterizado en este caso por un uso generoso de la cámara lenta.

La cámara lenta es un extraño/peligroso recurso; todos los torpes abusan de ella creyendo que su presunta suntuosidad de ritmo pausado tapará las deficiencias que pone en pantalla su mediocridad (en el mejor caso). Empero, Gibson la emplea como una herramienta estética. Eleva, hasta el grado de poesía visual, lo que los fotogramas registran. Una muestra está en la ejecución del bizarro WILLIAM WALLACE, hasta el final irreductible en sus aspiraciones de obtener la libertad para su amada Escocia, la del barquero del Lago Ness y sus leyendas urbanas sobre parajes góticos. Todo un personaje, digno de la desesperada imaginación de un embustero hambriento de atención ajena.

Hombre tocado en lo hondo por la violencia, la rehúye tanto
como puede. Pero este profundo amor frustrado generará
todo tipo de calamidades
La vibrante narración la complementa la elegante fotografía y la muy acertada partitura de JAMES HORNET, quien presta acordes prohibidos tocados con gaitas prohibidas a la enésima metáfora de la lucha por la identidad, la libertad y la dignidad de los individuos, cosa muy moderna para una Plena Edad Media donde eso ni se lo figuraban.

Pero sintoniza con el espectador actual, atraído además por la efusión de batallas y sus cruentas secuelas. Poco recato posee, el de las antípodas, al mostrar mutilaciones y sablazos que abren caras y cráneos. No llega curiosamente al regodeo, como sucede con los tiroteos desbocados de JOHN WOO, donde no bastan dos o tres proyectiles para matar a un hombre; descargan dos o tres cargadores, cayendo en el sadismo gratuito. Pareciera querer desmitificar la violencia, al emplearla tal como lo hace, al perfilar la crueldad del rudo esfuerzo necesario para matar a un hombre, así como qué daño las heridas infligidas causa. Duele todo eso, ¿verdad?

Un rey para la eternidad; PATRICK MCGOOHAN encarna
a la perfección el arquetipo del monarca medieval, con su
propia aportación dinástica
Gibson es consecuente con la furia desatada en luchas de esa naturaleza. Época violenta, donde el barbarismo era argumento común, manifiesta apropiada lógica; no hay una esgrima “de salón” que ‘eternice’ los enfrentamientos el cómodo tiempo que el espectáculo requiera, sino que se ven a estos tíos descargando hachas y espadas como si partieran leña, no troncos humanos.

Como villano alza al artero EDUARDO I, que ejecuta (espero no incurrir yo ahora en desajuste histórico) las retorcidas artes de su antepasado, JUAN SIN TIERRA. Evidencia un apetito por el poder que tiene su contrapartida en el ROBERT BRUCE carcomido por la lepra. Aunque… mientras Eduardo I se aferra a un bosquejo de imperio, sin detenerse en melindres, su réplica escocesa codicia el poder al creerlo la forma de dejar un legado duradero más allá de unos hijos que podrían dilapidar enseguida la fortuna así amasada.

Habrá sangre; a hectolitros; en todos los bandos
Y el romance como elemento último, el amor sin fin que perdura a través de los años y supera la misma muerte, edulcora la fuerza bruta plano tras plano rodada, consiguiendo así ganarse al público femenino del mismo modo que la tragedia de Wallace prende el corazón de la desolada princesa francesa interpretada por SOPHIE MARCEAU.

Un éxito total que pone los dientes largos; genera la eterna pregunta de: ¿por qué aquí no podemos hacer películas así? La idiosincrasia y el gusto por el riesgo, me temo.

domingo, 11 de febrero de 2018

MARSHAL LAW-LAW IN HELL — O LO RENTABLE DEL INFIERNO

Esta miniserie aparece en la época en
que había hasta hologramas en las
portadas. O eso decían

Como argumento, los inframundos siempre han tenido atractivo; empezando acaso por el rapto de PROSERPINA por HADES, siguiendo con ‘la hazaña’ de ORFEO por rescatar a EURÍDICE del Hades, la historia literaria serpea a través del tema con diversa fortuna.

Quizás el más conocido ejemplo de “simpatía” por el Infierno lo registró DANTE en LA DIVINA COMEDIA. Abundan las alusiones a los Círculos del Infierno y el detalle pormenorizado de las penalidades que allá se padecen. Aunque conviene teorizar esta relación como un esfuerzo salvador impuesto, directa o indirectamente, por la Iglesia.

Debemos ir rectos; no mentir, no pecar, no matar. Porque esta vida es efímera, pese a lo que pueda parecer en ocasiones, y luego, la Eternidad del Vasto Más Allá… Uf. Reino de un Dios que tiende tanto a la cólera destructiva como al perdón absoluto. Pero preferible resaltar más la primera faceta porque, señores, ¿qué detendrá a los impíos del todo/completamente si descubren que no hay Vasto Más Allá de azufre, fuego y tormentos sin fin-sin fin, sino… Nada? ¡La Humanidad se autodestruiría en una semana!

El Infierno, exista o no, se concibe como herramienta de control moral (en especial, por los cristianos; más elaborado, por los católicos) en épocas donde la bestialidad era más notoria que ahora. No obstante… cierto que no adornan las calles los ajusticiados, o sus pedazos… pero la maldad básica que sigue anidando en nuestro seno continúa pulsando vibrante en guerras, violaciones y atrocidades servidas con equívoco recato por la TV.

Lo monstruoso, audaz y provocador del
contenido en este
pinup de KEVIN
O´NEILL,
´nuff said
El esfuerzo de hacer rentable la Industria del TBO (junto a su subsistencia personal) lleva a PAT MILLS y KEVIN O´NEILL a añadir otra rosca al tema del Infierno, siguiendo pautas de CLIVE BARKER y sus CEOBITAS. Todo queda entre hijos de la Gran Bretaña, así que rula la leyenda urbana (por aquello de la disciplina inglesa) de que debe ser una tremebunda historieta (novela gráfica, según el patrón actual) llena de aberraciones fetichistas y salvajadas disparatadas para profundo deleite de los más perversos lectores.

Y ciertamente, aparecen; en los distintos páramos por los cuales pasa el bizarro Marshal Law, víctima de su persistente ODIO por los superhéroes (a los que considera embuste social masivo, pues él pertenece a esa elite y conoce a fondo el Reverso Tenebroso de los tipos con capa), constituyendo además tortuosa incursión a su pasado, que le atormenta sin tregua, más otro visaje lleno de dolorosa amargura a su personalidad.

Es constante este esfuerzo en Marshal Law. La interiorización, el descubrimiento, tipo distinto de Viaje del Héroe, hacia una madurez apenas luminosa, gratificante. Sigue así el patrón impuesto por la Casa de las Ideas, en contraste con los héroes de DC Comics (al menos, hasta que apareció ALAN MOORE), cuyos personajes procuraban mostrarse más humanos que los Supermanes invulnerables o los Batmanes enajenados que lo llevan empero tan bien que dificulta diagnosticarles alguna psicopatía.

Vigorosa leña suministrada con los más
dolorosos intrumentos
Marshal Law cuestiona el papel del Superhéroe. Su rutilante mensaje. El ejemplo moral que pretende transmitir. Y en este Infierno de PINHEAD, descubre que no hay salvación.  Para nadie. Todos los ofuscados por el mensaje de que podrán hacer lo increíble, reciben castigo proporcional al delito. Es amargo, oscuro, retorcido, el contenido total de la obra, metáfora avinagrada compuesta con habilidad, que reitera en que abandonemos toda esperanza de pisar el Paraíso por pías que sean nuestras acciones.

Pese al brutal combate, no hay victoria final, sólo un entendimiento entre entes siniestros que negocian un aplazamiento. Recuérdalo, Marshal: el Infierno te espera tras agotar tus días. ¿Igual que a todos? ¿Es la moraleja, o el incentivo para vendernos el cómic?