domingo, 21 de agosto de 2016

LOS TRES MOSQUETEROS (2011) — OTRO RETAL DE PELÍCULA

Afiche. No me creo a ese RICHELIEU
Por razones ajenas al caso, últimamente sólo veo retazos de películas. Esta vez, una nueva adaptación de la inmortal obra de ALEJANDRO DUMAS, padre, el conocido dramón de capa y espadas protagonizado por cuatro audaces mosqueteros al servicio de no recuerdo qué rey LUIS,  uno pomposo y luminiscente, que tuvo que cargar con las intrigantes conspiraciones del CARDENAL RICHELIEU, villano muy a mano para según qué circunstancias, hambriento de poder so pretexto de la grandeza de Francia. Como lo de que Norteamérica (u otra nación) podría cometer cierta tropelía amparándose en que lo hizo por mor de la seguridad nacional.

Eso es capa que todo lo tapa.

Este Richelieu, empero, parecía más un engreído petimetre de rojo que la letal figura transmitida por los cuadros, y sobre todo, la Historia. CHARLTON HESTON dio más la talla que el actor que, en esta adaptación de PAUL W. ANDERSON, le encarna.

Nuestros héroes. Por el tenor retrofuturista de la cinta, me
extraña que no lleven panoplia moderna y usen móviles
A lo que voy, no obstante, es a la adaptación en sí. Lo poco visto, contribuía mucho en lo que pretendo reseñar. Corto comentario, que andáis locos por la playa u otros destinos de descanso estivales.

En esto que el aniñado/pomposo/indeciso rey Luis a la sombra de Richelieu aguarda, con ostentosa pompa, a BUCKIMGHAM cuando, ORLANDO BLOOM, caracterizado de CAPITÁN BLOOD, aparece en una galera voladora. En efecto, así, como lo cuento: un barco a vela bajo un gigantesco globo steampunk. Y hace una vacilada tremenda, poco diplomática, chuleándose de su majestad y demás concurrentes. El invitado abofetea impunemente a los anfitriones, que encima, le ingieren este zurullo.

Luego, la famosa MILADY, bajo batuta Anderson, despliega destrezas de esgrima KILL BILL para asesinar a varios guardias de palacio y, esta vez sí, estrenar cierto equipo steampunk, cometiendo un atraco a continuación. Y pensé:

No me extraña que MILADY despliegue esta actividad; ya
venía fogueada de las penurias RESIDENT EVIL
Los tres mosqueteros ha sufrido innumerables adaptaciones. Memorables, buenas, pasables, detestables. Pero ¿a qué grado de mutación la están sometiendo para poder: A) destacar de los precedentes; B) atrapar nuestra atención, haciendo atractiva su conocida trama? ¿No es aberración de grueso calibre lo que había filmado Anderson?

Si Los tres mosqueteros lo hubiera escrito JULES VERNE, ¡vale! El amo del vapor y el acero remachado por doquier, heraldo de la electricidad decimonónica, habría concebido la galera-globo y los chismes steampunk de Milady. Pero ¿Dumas, padre? ¿De veras deben aplicársele al relato esos inventos revolucionarios? Nuevas generaciones de espectadores, enemigos de la literatura, acabarán aceptando como naturales estas alteraciones, así como las acrobacias bélicas tomadas, un intento desesperado de: A) emular al frenético cine de Hong Kong; B) imitar THE MATRIX.

Bueno; en este plan, todo vale. Bien por lo fantasioso del
giro al relato; mal porque revienta la leyenda en sí. ¿Se
ganaron
LA ROJA INSIGNIA AL VALOR empleando
armas nucleares? ¿Por qué no iba a ser posible?
Porque, sugiere el asunto, si no aparecen danzarines fetish empuñando armas afiladas o automáticas para abatir legiones, la película ni merece verse. Insisto: lo llamativo es la forzada inclusión de elementos atípicos, que causan discordia rimbombante, por su naturaleza disonante. ¿Veremos, en eventual adaptación de BEN-HUR, a él y MESSALA compitiendo en romanizadas vainas estilo LA AMENAZA FANTASMA? ¿Un duelo a sables de luz (con la parafernalia, no obstante, ‘de su época’) entre ROBIN HOOD y el SHERIFF de Nothingham? ¿HEIDI acude a casa del ABUELITO en autogiro steampunk?

Desde cierto punto de vista, darle este revolcón ‘retrofuturista’ a la obra de Dumas, padre, tiene su aquél. Pero ¿no estamos excediéndonos, desesperados persiguiendo la atención de un espectador que todo empieza a verlo deleznable, de fastfood, debido a la inercia de la velocidad que impone el consumo salvaje de imágenes de internet?

domingo, 14 de agosto de 2016

KEVIN SMITH — Y OTROS EMPRENDEDORES

Afiche de la secuela, ajá, sí. Pero es que
esa leyenda de cabecera, tan a
wevo de
este comentario... Irresistible
El reciente visionado de su ópera prima, CLERKS, me refrescó las tantas vicisitudes que superó este freakie realizador de cine norteamericano para poner en fotogramas su guión. Kevin es ‘uno de los nuestros’, conviene puntualizar. Tendente a las charlas, al coleccionismo de cómics, querencia por las figuras de las viñetas a las que, sin embargo, sabe poner crítica y ácida distancia para obtener sano criterio. Degusta buen cine. Fijo que sus cien pelis favoritas son, más o menos, las que nosotros apuntaríamos en la lista.

Pero prefiero resaltar más el arrojo que demostró para materializar Clerks. Parejo al de SAM RAIMI o ROBERT RODRÍGUEZ con EL MARIACHI, que importó seis mil dólares. Una cinta de acción de casi noventa minutos, seis mil pavos. Eso, le dijeron a Rodríguez, es lo que cuesta el montaje del tráiler publicitario.

Otro hito del cine guerrillero económico
¿Podía hacerse? Se hizo
Kevin vendió parte de su colección de tebeos para financiar Clerks, odisea de un joven dependiente al que marran su día de descanso, pretexto que Smith aprovecha para mostrar un amplio repertorio de personajes (comunes, exóticos, impresentables, descollando JAY y BOB EL SILENCIOSO) y su habilidad para tejer elaborados y brillantes diálogos que, en la mayor parte del metraje, constituyen su columna vertebral. Ya presenta su inquietud por las relaciones amorosas, qué azarosas pueden llegar a ser. Y la resistencia del varón a abandonar la zona de confort de sus fetichismos (filmes, cómics, hockey…) para entrar en el complejo mundo adulto del noviazgo.

También pidió prestado dinero y creo que trampeó un poco sus tarjetas de crédito para obtener los veinticinco mil machacantes que costó Clerks. No sé qué esperaba Kevin al plantearse esta aventura: si estrellarse en Sundace, o ganar gloria. El riesgo se saldó, ya sabemos, con su estatus presente. Lo cierto es que algo le reconcomía, este filme, y quería darle salida; la fiebre típica del auténtico creador, que no mira insignificancias con tal de brindarle a su criatura medios de expresión.

Y qué decir se ésta; en su momento, la EL
MARIACHI del cine de terror. ¡RAIMI,
espejo de autodidacta emprendedor!
Recordé mucho a estos realizadores y el coraje manifiesto en la fe de su proyecto, y a qué extremos llegaron por tal de materializarlo, pensando en aquellos que abundan por ahí pretendiendo hacer una peli. La primera. Y todo son obstáculos para ellos. Quejas. Lamentos. Llantos. Falta de iniciativa, de agallas, arrojo, compromiso. Por ejemplo: ¿que tienes que rodar, por no sé qué contratiempos, en B/N tu remake de, no sé, una cinta francesa de suspense (¡copiando a otros, encima; vaya “originalidad”!)? ¡Mira qué drama! Bueno, ¿cuántas meritorias películas no están filmadas en B/N? ¡Clerks, para empezar!

¡Qué aires suelen darse esos personajes! ¡Vaya humos! ¡Menudos Mr. Hollywood están hechos! ¡Atrás todos: llega El Marquesito Cineasta! ¡La grandilocuencia del celuloide! Inculto amateur flatulento, ¡robando trabajos ajenos!, sin tablas, experiencia, formación, intentando equipararse a los Grandes. Sin arriesgarse, sin poner de su parte más que su desmesurado pero frágil ego, cuyas quejas demuestran qué poca autoestima posee. Cuando hablan del fracaso al arrancar el proyecto, exponen una neurosis de acosos y persecuciones que sólo excusan su desproporcionada vagancia.

Y, en su momento, MAD MAX llamó la
atención por su ajustado presupuesto
¡Sollozo afeminado por lo del B/N! Bueno, a veces, el B/N resalta más las expresiones de los actores; preguntad, si no, a TIM BURTON por ED WOOD. Rodada en B/N ex profeso para eso: acentuar el clímax emotivo.

Estos Marquesitos Cineastas, a los que hay que bajar de las nubes (porque, por menos, ¡ha muerto gente!) parecen, pese a su oronda perorata de ‘conocimientos del medio’, ignorar este dato. ¡Vaya con las “prometedoras nuevas firmas” de nuestro cine! Deben recibirlo todo ya mascado. Que otros se partan los cuernos haciendo su trabajo. ¿No son de envidiar, así, a tíos como Sam, Kevin o Robert, emprendedores DE VERDAD?

lunes, 8 de agosto de 2016

DÍAS EXTRAÑOS — ASESINATO EN 8 BITS

El afiche que hace Propaganda de la
realidad virtual, tan en boga ahora
Termina haciéndose tediosa esta propuesta BIGELOW/CAMERON pese al prometedor inicio. Porque llega un momento en que ignoras qué trama debes seguir, es la buena. Dos subtramas adicionales envuelven a la principal, llegando a enredarse entre sí tan fuertemente que pierdes la pista a todas, donando esa sensación de: esta película, ¿qué está intentando contarme?

Embrollo presuntamente futurista de una Norteamérica distópica con tropas en las calles (muy al estilo de AMBIENTE; algunos momentos parecen calcados de la novela). Ayudan a la policía a reprimir un fuerte clima de revuelta popular que denuncia injusticias raciales, situación similar a la que Estados Unidos vive estas últimas jornadas. La larga sombra de RODNEY KING, no obstante, es la que imprime ese aire de apoqueclipse y sublevación negros-contra-blancos que describe el filme.

Seguimos, al declive de 1999, al buscavidas LENNIE NERO por las turbulentas calles de un Los Ángeles que frisa el tercermundismo. Sus ciudadanos aguardan la llegada de 2000 como árnica que calmará todas las violencias tribalpunk que estremecen a la Meca del Cine. Debemos inferir que a todo el cuero de Norteamérica, como eco de lo que sucede a la sombra del rótulo de Hollywood.

Por una vaga estética BLADE RUNNER, LENNIE NERO
huye de todas las revelaciones que pueden matarle
Nero vende videoclips sensoriales piratas/ilegales. Te enchufas un casquete lleno de superconductores neuronales nosequé, y revives nítidamente las experiencias snuff que ha grabado gente a cambio de pasta. Por supuesto, barremos todo el espectro: desde las perversiones sexuales a los crímenes sangrientos. Persecuciones con la pasma, tiroteos, atracos, etc. La Humanidad en su desnuda esencia.

Nero es un elemento expulsado de la policía. Va tirando/trapicheando por los antros y los personajes más marginales que puedas imaginar. Siempre amenazado de recibir una paliza, por cualquier motivo, luchando por embaucar a quien sea y obtener un pequeño plazo más de tiempo que le permita… No sabe qué. Avanza. Sin parar. Enganchado a la inercia de una rutina que es su auténtico modus vivendi. Hasta que, involuntariamente, lo implican en una ristra de asesinatos cometidos por polis racistas. Todo su tinglado: al carajo. Y él, puede morir a continuación.

La chófer salva su pellejo varias veces; a cambio, Nero la
putea con su carácter de fracasado suicida. Ella casi llega
a ser mártir de la causa negros-contra-blancos esbozada
al final de la cinta
Es entonces cuando la película se enreda sola con su trama y subtramas. Está el curso de la investigación de Nero por la muerte de la fulana amiga suya que grababa esas cosas para vender los clips snuff y que lo mete en problemas. Luego, el asesinato del rapero, que sitúa en ese rictus erectus de sublevación a la población negra de Los Ángeles. Después, los tejemanejes de esa especie de socio de Nero, que resulta otro asesino. Todo va retorciéndose (junto con la complicada relación con la chófer-guardaespaldas de japoneses que buscan sex in the city, según la visitan) hasta convertir Días extraños en un amasijo de datos y detalles que esperan resolverse con el tiroteo del final habitual de estas producciones.

Calma, chicos, todo ahí quedará aclarado. Y ocurre al final, pero cansados de intentar averiguar qué argumento seguir para hacer que la película se inscriba en los anales, sea de la ciencia ficción, el cyberpunk, o las distopías. O hasta de la crítica social contra las actuaciones gubernamentales abiertamente racistas.

Con socios como éste, no necesitas lavativa. En serio
Porque se apela a eso para darle mayor lustre a la cinta: presunta crítica a un sistema que sigue considerando “inferiores” a ciudadanos por el color de la piel y que, para mantener a toda costa ese estatus de blancos privilegiados, meterá los blindados en las calles y efectuará cuanta represión sea necesaria, hasta transformando la Tierra de las Libertades en una dictadura con campos de concentración para negros e hispanos. Más tarde, los chinos. Habrá alambradas para todos. No os inquietéis. Pero, aunque intenta contar esto también, Días extraños no cumple ese cometido con eficiencia tampoco.

domingo, 31 de julio de 2016

MICHAEL A. STACKPOLE — EL CHURRERO DE LA CIENCIA FICCIÓN

MICHAEL A. STACKPOLE. Desde el
punto de vista crematístico: sí,
querría ser él. Desde el de legar obras
que me inmortalicen, por su estilo,
por ejemplo, no tanto
Cuanto más he leído de este señor es su nombre en lo que parece ingente cantidad de libros de temáticas de género pero distintas colecciones. Desde ampliaciones de juegos de rol a STAR WARS, imagino que también STAR TREK si se tercia, y cualquier añadido del sword-against-sorcery que el editor de turno considere oportuno.

¡Aclamemos al versátil autor! Es como un jeep: todoterreno que transita las escabrosidades de los argumentos citados a voleo y a los que se adapta con capacidad líquida, más que plástica habilidad. Tanto le da escribir sobre bárbaros rompecráneos que de Jedis con tendencias Sith o trekkies confusos con la talla de su pijama espacial. Lo aborda sin problemas. Su truco: tiene una máquina similar a la del churrero. Pero en vez de arrojarle masa, le echa pasta de papel y un par de diccionarios con rimas concluyentes, gira la manivela un rato y, he voilá!, novela del tema sugerido. ¿Misterio? ¿Complicación? Ninguna.

Esto justifica que sea tan prolífico. No sé cuánto ganará un escritor como él. Parece que bastante. Hasta supongo tendrá un hueco preferencial en las convenciones, donde lo asaeteen a preguntas tontas los freakies acostumbrados a torturar así a los profesionales inmersos en la movida. Demandas idiotas sobre disfraces y relaciones o concordancias poco concordantes, personajes muertos que no encajan luego con una futura referencia. Hasta pueden tenerle un reverente respeto, porque ha estampado su firma en la Leyenda. Ha participado en su ampliación. Alguna de sus ideas hasta pueden verse reflejadas ora el juego, ora la película, ora el cómic adaptando no sé qué.

Un primer ejemplo de la reseña;
ahí está: aupado al Mito...
pero no como creador original
La actividad de Stackpole no es deshonrosa, dentro de la Literatura. Tiene cientos de precedentes. Les contratan por su talento camaleónico y capacidad para ofrecer una sabrosa comida rápida, mas no alimenticia. Un ejemplo magnífico a citar: LIN CARTER y SPRAGUE DE CAMP. Tenían algo propio, de escasa repercusión; sólo subiéndose al coche fúnebre de los apuntes que ROBERT E. HOWARD dejó sobre CONAN, han pasado a la Leyenda.

Estos escritores surten las librerías y las querencias de los aficionados desde un competente pero plano/inocuo estilo literario cuya fuerza radica en eso: su versatilidad. No tiene complicaciones, carece de personalidad, se moldea al encargo sin dificultad. Stackpole nunca dejará una obra que le inmortalice por las cualidades que sí hacen Legendarios a los escritores que definimos como Clásicos; entre ellas: emplear las palabras para causar emociones.

Son Clásicos porque abordaron un tema tabú, o la bordaron con un llamativo estilo genuino, un uso particular de la prosa (o el verso). Nos animan a ser únicos, individuos, sujetos. No masa. Y, sin embargo, los editores matan (carreras literarias) por tener impersonales escritores/camaleones en nómina que no aporten realmente nada a las Letras. Parecieran temer el individualismo literario. El carácter. La firma. El Estilo. ¿Por qué? Debe ser, en el fondo, doloroso ser Stackpole, comprendiendo todo esto.

¿Complicaciones, él, con las colecciones?
Ninguna. Baila todas las tonadas
Los que amamos las Letras me entenderán enseguida. Los que agradecen las grandes descripciones y personajes, los párrafos epatantes, las urdidas analogías, la greguería, el barroquismo en prosa. Vamos a encontrar en Stackpole (hay más como él; de vez en cuando, una Firma de Renombre aporta un texto porque es un capricho personal, a la vez que un intento del editor por prender a lectores exigentes) a alguien que llena el buche en plan comida china. Dentro de dos horas: volverás a tener hambre.

Dignifico su esfuerzo; ya digo, muy constante y diversificado. Pero condeno su falta de estilo. Personalidad. Corre el riesgo de ser mencionado en el futuro como un activo juntaletras con cierto donaire. Mientras, “tirados” como EDGAR RICE BURROUGHS, o LESTER DENT, seguirán marcando estilo y recuerdo. Generando comentarios.

viernes, 22 de julio de 2016

EQUILIBRIUM — SIGUEN PINTÁNDONOSLO NEGRO

Monocromático afiche que recuerda al
primero de
THE MATRIX
La no muy tardía publicación de mi distopía hard boiled tribalpunk SOGUETTO enlaza con el comentario que quiero realizar sobre este filme lleno de (disparatada) acción  y una puesta en escena que bebe de todos los manantiales del subgénero. Ligeramente puestos en él, distingues al punto cosas de 1984 y FARENHEIT 411, envolviendo una idea que se desmonta apenas paras un instante a reflexionar sobre ella, tumbando a continuación el conjunto de la vehemente película.

Destinada al aparente lucimiento físico en las artes marciales de CHRISTIAN BALE, que seguía mesomorfo tras el rodaje de AMERICAN PSYCHO (digo yo), acaso encarando su futuro papel de BATMAN, roles intermedios entre tanto. No creo, repito no obstante, que la cinta fuese directamente preparada para que este actor se mostrase MASTER DEL UNIVERSO del kung-fu. El papel sugiere lo reclamaba.

Nuestro héroe con uniforme/sotana que parece propio de
un vigilante de
LA FUGA DE LOGAN, y su compañero
Es el CLÉRIGO JOHN PRESTON en una Sociedad distópica relativamente cercana a la nuestra, con vagos visajes steampunk. En este mundo (dominado por el PADRE, el remedo del GRAN HERMANO orwerlliano), las emociones están prohibidas. Sentir lleva a guerrear, y guerrear lleva al páramo madmaxiano. Así que las han abolido. Hasta la música está prohibida. Cada ciudadano (con unos atuendos/uniformes de colores apagados que inhiben asimismo la ostentación o el capricho, la tentación de sentir) ingiere a determinada hora del día un veneno que le inhibe los sentimientos.

Y van como zombis, aunque con cierto poder de criterio. Aplastando las emociones que no sean la obediencia absoluta a esta extraña ortodoxia y cuyas metas se hacen difusas según las vas planteando dentro de tu cabeza.

Ese tío de las pantallas agobia al inexpresivo personal que
pasea por la apabullante Mega City sin emociones visibles.
Gracias por la idea a GEORGE ORWELL
Preston extermina a los herejes que, en un Submundo tipo DEMOLITION MAN, se las apañan por perpetuar toda nuestra cromática variedad actual. Empero, por un error, Preston olvida tomar el zumo. Y una explosión de sensaciones le pone el dial de la conducta en REBELDÍA.

Lo siguiente ya podemos imaginarlo: el conflicto de Preston, entre obedecer-pelear contra la ortodoxia política reinante, pasarse a la resistencia, la presión policial de los que fueran sus compañeros de faena, un trepa que trata de medrar a costa de su caída (o sea, expresa la emoción de la ambición, al loro), el desagradable desenlace, en el cual Preston tumba un régimen en apariencia inamovible, pero cuyos cimientos eran de cartón piedra. La necesidad de dar ilusión/victoria/esperanza al espectador.

Un trepa que pretende hacerse leyenda urbana a costa
del pellejo de Preston. Su ambición, ¿no es una
emoción que debería estar erradicada en este lugar?
Todos sabemos que ese tipo de dictaduras no caen de inmediato; y, a veces, sustituyen a unos cabrones otros aún peores.

La película, con extravagantes tiroteos estilo THE MATRIX (otra fuente), falla en que: para eliminar toda posibilidad de disidencia, y dado que les hacen consumir un producto que ahoga las emociones, ¿por qué no le incluyen una enzima, o qué sé yo que, además, haga que amen al Gran Hermano incondicionalmente? ¿Los someta sin remedio? ¿Quién iba a saberlo? ¿E impedirlo? Les haría por completo adictos a las consignas arrojadas por las omnipresentes telepantallas.

No sólo truenn las Berettas salvajes; también emplean
katanas desbocadas de las que Preston se muestra un
virtuoso que no veas
Acabo de cargarme, con este sencillo razonamiento, una película que no perseguiría la dramática batalla del individuo contra el Estado totalitario sin necesidad de coreografías exageradas de los tiroteos de cualquier película de JOHN WOO, sino la coreografía exagerada de los tiroteos de cualquier película de John Woo y unos trajes de sectarios tela de chulos, un poco barrocos algunos, bastante JUDGE DREDD otros.

Ocio puro, con un vago segmento de trama psicológica para aparentar sustancia ante la crítica puntillosa. Pasas el rato, y a otra cosa.

viernes, 15 de julio de 2016

CIVIL WAR (CÓMIC) — PUES…

Vigorosa portada diseñada para atraer
nuestra atención. Lo logra
Presentado como suceso trascendental dentro de los soportes de MARVEL COMICS, su lectura ponderada muestra más ‘inconvenientes’ que ventajas. Que atractivo, es, pese a que MARK MILLAR ‘refresque’ los elementos presentados por MARK WAID en KINGDOM COME (apenas lo disimula). Se aprecia, asimismo, que la narración adolece del defecto de haberse diversificado en considerable número de ‘licencias’ que han desarrollado, a su vez, acontecimientos que se reflejan, de un modo u otro, en el tronco principal del relato.

Puede leerse estupendamente sin los añadidos, desde luego; pero la sensación de haber perdido un detalle que ayuda a engrandecer Civil War es persistente. Es jugarreta mercantil que tiende insidiosas redes obviando que: no todos estamos montados en el $, como tampoco podemos gastar parte del salario adquiriendo esas ‘ramificaciones’; es fea esta voracidad comercial, implacable con los lectores. Que tampoco desean comprar números de colecciones que desprecian/le resultan indiferentes, como X-MEN, por ejemplo. No son tantos los que desean conocer sus penurias muties. Pero fuerzan a gastar en su añadido sólo para enterarte que, en la página quince, sucedió algo que se cuenta, sesgado, en el tomo recopilatorio.

Un luctuoso suceso pondrá en marcha acciones que
revolucionarán y cuestionará conductas tradicionales
Los nuevos narradores, he comentado anteriormente, adolecen de una tendencia al texto lacónico contagiosa. Es cierto que el exceso de STAN LEE y seguidores, llenando la plancha de innecesarios cartuchos de texto, podía ser molesto. Pero hemos pasado de eso, al telegrama. La aristada historia es tan inmensa, las emociones que se producen tan vastas/devastadoras, que necesitan más diálogo del que Millar ha prestado a los personajes para contarnos su drama. Lo que más me ha irritado de esta colosal producción coral es cuán extremo cicatero fue Millar con las repercusiones, o su reflejo, de los hechos en estos superhéroes.

Claro, están los ‘agregados’ de esas otras colecciones para completar la enormidad del suceso. Y luego, destaco ese juego ‘perverso’ que tanto Marvel como DC COMICS están trayéndose: copiar o imitar ideas poderosas dándoles su regusto doméstico. Por sí mismos, ¿no tienen qué contar, con independencia de qué haga la competencia?

Acontecimientos de esta trascendencia luego
carecen del debido eco en el transcurso de la
importante historia
Además, había que dar ¡caña! Eso precisa de espacio, también. Un cómic que presume de acción, y más de una editorial que ha marcado estilo, no puede eludirla. Lo malo es que, al ser tantos, tan poderosos, la acción quedó tan repartida que no acaba de satisfacer. Es lo nefasto de las obras grupales. Evitar centrar el “debate físico” en sus pesos pesados, como indica la lógica, empero perjudica la aparición de personajes que tienen su relevancia. Civil War, per se, requería más números de los que presenta. Y viñetas por página, incluso.

Este TONY STARK se hace antipático; dista mucho del que ROBERT DOWNING, JR, ha interpretado. Lo dibujan como un benefactor de la humanidad cuyo plan parte desde un despiadado ángulo mercantil, desluciendo su generosidad. Pero el espíritu antisistema que más o menos todos abrigamos, simpatiza con la individualista postura (este es el auténtico meollo de la saga: cómo lo colectivo/corporativo/oficial aplasta al sujeto, negándole espacio crítico) de CAPTAIN AMERICA. Su brillante frase: ¿Nos dirá Washington quiénes son los supervillanos?, lo aclara todo.

Los desengañados desertores pagan
caro el cambio de bando
Los superhéroes pasarían de ser centinelas voluntarios del bien y la paz a un organismo imperialista americano de represión global, siervos de las políticas antiterroristas (a la carta) del presidente GEORGE W. BUSH y los intereses económicos de los lobbys que le avalaban. Un auténtico superhéroe, no comulga con eso.

Significativa ausencia la de supervillanos como DR. DOOM. ¡Para él, la disidencia es un regalo! Asaltaría Norteamérica sin piedad, sometiéndola bien pronto. Sin embargo, como la actitud disidente de NAMOR (su intervención puede entenderse un acto de guerra), o no aparece, o se disipa en apenas nada. Detalle chusco es la derrota del MUERTEBOT, pues implica, sola, la declaración de guerra contra EE.UU. Pero Millar no contempla esas consideraciones. Tanto TANTO que contar para, al final…

martes, 12 de julio de 2016

SOGUETTO: CORRECCIÓN DE LAS GALERADAS — MI PRÓXIMA NOVELA PUBLICADA POR TRISKEL

Esta es mi preferida; pero el editor se
 fijó en distinto boceto.Ya veremos.

Tampoco es cuestión que me inquiete
¡¡Buena noticia!! Estoy inmerso en las primeras correcciones de las galeradas de mi próxima novela (¡en papel!) titulada Soguetto, un relato hard boiled tribalpunk duro, violento, desgarrador, con enorme carga social actual. Esta tarea hace que actualice de tarde en tarde. Ciertas cosas se hacen prioritarias.

Está siendo una experiencia tela de interesante, e instructiva, esto de las correcciones. Especialmente, porque permite apreciar cómo otras personas ven/valoran tu trabajo, y resaltan qué defectos obvias debido a que estás tan embebido en la obra, sin otros ángulos o perspectivas referenciales, que pierdes... sí, ajá, la perspectiva. Y, recordándolo, procuras hacerlo aún mejor la próxima vez.

Ganas experiencia, habilidad, hasta agilidad.

También me complace comunicar que mis nuevos editores, de Triskel, han mostrado gran entusiasmo por la novela. ¡Señal de que he realizado un buen trabajo! Y, como viene siendo mi costumbre, me he permitido sugerirles una portada, dibujando distintos bocetos. El que exhibo podría ser la cubierta definitiva. Podría. Igual yerro. Pasa muchas veces que eligen otra. E incluso, una radicalmente distinta a la imaginada. Da igual. Se convierte en curiosa anécdota.

El título está previsto aparezca hacia Navidades. ¡Óptima fecha de ventas!

martes, 5 de julio de 2016

LA CAÍDA DE BABILONIA – CIUDAD DE ANUBIS/2 — ¡A LA VENTA!

La sarcástica portada. Pero tiene su punto.
Rompe con las demás dedicadas al tema
Está disponible la continuación de La caída de Babilonia – Ciudad de Anubis/1, epopeya sardónica sobre zombis. No podía, empero, construir otra descerebrada obra más sobre el tema. Imposible. Ni quería añadir otro ladrillo al muro en que se presenta a tanta pestilente carne podrida triunfando sobre un mundo donde los Hombres se las han ingeniado para construir unas armas de destrucción masiva que luego, ¡asombrosamente!, son incapaces de disparar contra esta carroña ambulante. Esto debía tener contenido.

No creo que precisemos núcleos para borrarlos del mapa. Pero suelen mostrarnos imágenes de bombardeos sobre manglares vietnamitas con napalm que arrasaba que era una barbaridad. Como reseño, ¡curiosamente!, cuando las tropas se enfrentan a los zombis, parecen emplear escopetas de feria de bailes del 4.5mm. para tumbarlos.

No hay blindados, cazas, helicópteros Trueno Azul con esas Gatlin que disparan millones de balas por segundo… Nada. Un grupito de cariacontecidos mugrientos/harapientos-hambrientos y hordas Hordas HORDAS de invencibles zombis. Los primeros intentando granjearse nuestra simpatía con la descarnada narración de sus penalidades… y la psicosis desconfiada que la acompaña.

Cubierta primera entrega. Tanto la Ciudad
de Anubis, como su entorno, tienen miga.
Poco apta para cardíacos
No es Sociedad sana la que dedica tanto espacio a algo tan repelente, ¡ensalzándolo! tal como ha hecho. No niego su cuota de mercado, espacio de ocio, para dar un poco de variedad a una parrilla televisiva que vaya del sota, caballo, rey del CSI:Sus Cojones, o series similares. (Hay sitcoms que pegan bocados.) Es que no veo ni normal, ni salubre, qué ¡encumbramiento! se les ha proporcionado, por Dios, a los zombis.

Mi narración, dura, incisiva, escrita con nervio particular, no con ese insípido formato de moda que llena las estanterías de best-sellers que, sólo por ese detalle de la nula neutralidad de su estilo escrito, deberían pasar inadvertidos, critica los aspectos más negativos del “género zombi” sin olvidar, ¡como debe ser!, el relato en sí. La construcción de creíbles escenarios en lo increíble del avatar, los personajes que se ganan tu afecto y manifiestan personalidad, carácter, como la prosa que les describe.

Acción, parodia, aventura, crítica… ¿puede pedirse más? Ánimo: ¡aún queda otro episodio! La explosiva conclusión. Y, como en todos los relatos que se respeten: una revelación pasmosa.

En Amazon:
y aquí.

jueves, 30 de junio de 2016

DISTOPÍAS JUVENILES

Afiche de un filme basado en una novela
escrita con un estilo insulso pero pasable que
no exige compromiso alguno a sus lectores
Vi un rato de DIVERGENTE, relato sobre una chica con superpoderes X-MEN o algo así. Desarrolla su viacrucis en una Chicago del futuro, tras el apoqueclipse fruto del enigmático, pero descriptivo, término de “la guerra”. La ciudad, amurallada (detalle importante, me pareció, y más debido al tribalpunk al que esta muchacha se asocia), sobrevivía de despojos heredados de “la guerra”, e intentando edificar, como AUNTY ENTITY, una Sociedad que eludiese los conflictos que llevaron a la voraz hecatombe. Pero sin Cúpula del Trueno, en apariencia.

Resulta llamativo que este filme (megataquillazo) provenga de un superventas juvenil escrito por una mujer. Hay por ahí dos o tres títulos más, de corte similar, a su vez inspirados en novelas redactadas por señoras, y cuyas protagonistas son chiquillas que empiezan a despertar a la madurez tras una pubertad más o menos caótica. Estas obras, remarco, gozan del favor popular, y seguro que de féminas entre adolescentes y más mayorcitas.

Las ocurre como con el manga: las pirra. Tiene más fieles lectoras que lectores, y se abocan con más pasión al cosplay, compartir y preparar eventos, que los varones. Nos toca la postura lacónica-hierática y fidelidad por el balompié. (Hum. Ese homoerotismo oculto de ver tantos tíos atléticos en paños menores…) Ir de SON GOKUH, adonde sea, requiere unos bemoles y falta de complejos y al ridículo notables. Admitidlo.

Sólo una valoración como la que he
escrito hace justicia a esta novela,
condenada por lo mismo que se
¡ensalza! en
DIVERGENTE o similares
Pensando en conjunto en el tema, reparo en qué fuerte contradicción estas obras presentan cara al tipo de pedagogía social que intenta imponerse, basada en el respeto, la pluridad, la solidaridad y la paz, sobre todo. Estas novelas cosechan amplio respaldo por tener esas consignas, aparte de una protagonista (no un protagonista) que consigue contactar con las lectoras. Establecen comunicación. Se entienden. Los tíos son lo que son: falocráticos de nacimiento, y no comprenden las vicisitudes de la vida.

Desarrollan una temática más emocional que pasional. El epicentro sigue siendo el romance (la chatarra, las pruebas lacedemonias para superarse, el enemigo, amorfo o con rostro, son complementos necesarios para lubricar la verdadera trama: el amorío), añadido a la cooperación y la comprensión. Quizás el entendimiento y el perdón sean otros pilares de estas narraciones juveniles escritas con pobre estilo impersonal.

TROPAS DEL ESPACIO, la ¡aborrecida!, la ¡archimaldita!, es una novela juvenil. La escribió ROBERT A. HEINLEIN durante Década 50. Presuntamente, hace ¡loa! al militarismo y la vida castrense. La veneración de la fuerza, el individualismo, que se hace colectivo al sacrificarse el sujeto por el bien de la patria, la erótica de las armas.

Y ni de coña la niña esta y sus amig@ se
las pueden ver en este páramo. Hacerlo
requiere un ejercicio de madurez que te
restringe tanto público como lectores
Pero ambas obras tienen un elemento común: la violencia. Esta joven de Divergente, en su Esparta (lo que antes señalé de la muralla) postapoqueclipse, se entrena denodada para ser una gran guerrero. La XENA de los eriales norteamericanos tras esta debacle. JOHNNIE RICO quería ser soldado para contribuir a la victoria humana sobre los insectos andantes-pensantes de Klendathu. Ea: ¿no comparten la preparación militar, la fuerza, el despliegue de violencia? ¿Porqué, entonces, condenan a Tropas del Espacio como obra filofascista y, sin embargo, Divergente se condona? ¡Ambas instan al lector: ¡Prepárate, en un severo entorno castrense, para luchar contra el enemigo (amorfo, con rostro) dispuesto a destruir al colectivo!! 

Entiendo que la diferencia estriba, ajá, sí, en el sexo de los protagonistas, en su nicho de lectores. Tropas del Espacio defiende, ante todo, la constante masculina del individualismo; Divergente, sospecho, la comunión, la cooperación. La solidaridad. Sensibilidades femeninas que, por supuesto, atrapan a sus lectoras. (Y no repito lo del romance con el carita de turno).

Me parece hipócrita que obras de naturaleza violenta reciban, en esta Sociedad tan extraña que estamos componiendo, una suerte tan injusta y dispar.

jueves, 23 de junio de 2016

CHERRY 2000 — Y EL CAMELO DE LA MISOGINIA

Explosivo afiche de la ERA RAMBO. Las
chicas son guerreras y todo eso
Con tal pretexto (la misoginia) me ¡elogiaron!, temporibus illis, esta película. La comentó un señor con ramalazos ginofóbos que se ponía como una moto, consecuentemente, con CONAN y demás forzudos en taparrabos tiesos por la mugre y sus espadas. Bueno: no necesitamos a FREUD para explicarnos todo esto tan fálico, ¿eh?

Cherry 2000 es una cinta que fracasa porque no termina, no de decidirse, sabe muy bien qué pretende y dónde dirigirse, de cristalizar sus numerosas posibilidades. Desde un ambiente vagamente distópico, con arcologías de saldo robadas a BLADE RUNNER y una Sociedad SOYLENT GREEN con restricciones de reconstrucción postbélica (siendo de Década 80, la matraca de la guerra nuclear que nos tenía a todos inquietos), a continuación se transforma en road movie por esos pagos australianos madmaxianos donde imperan los tribalpunk de 1997… RESCATE EN NUEVA YORK, para regodearse en ciertas nostalgias western, como refleja el remoto pueblo donde nuestro poco comunicativo protagonista (él sí es el robot, no la pava que le calienta la cama al volver a casa) que, para más inri, busca a un cazador.

¡Ohh! La CHERRY 2000 se ha estropeado. Y es es su disco
duro, repleto de información y (nula) personalidad
Un tracker, en realidad. Mas tradujeron “cazador” por darle, imagino, conexión con los cazarrecompensas estilo LA MUERTE TENÍA UN PRECIO. Y todo, con un vago toque de humor que, difícilmente, promueve la sonrisa.

El filme, con una idea interesante y una construcción singular, fue a parar a manos de un director poco competente. ‘Mediocre’ es un elogio. Pero también cómo define el resultado. El elenco, para colmo, tampoco hace mucho por creerse sus papeles.

Se ve en los páramos aledaños a Las Vegas, pasando calor y tragando polvo, mientras pilotan vapuleados coches (sólo vale el de la aguerrida cazadora, una MELANIE GRIFFITH igual de refractaria que el cliente que la contrata para llevarle hasta ese depósito de robots sexys donde encontrar el repuesto a su Cherry 2000, averiada por cortocircuito) y entablan tiroteos de cachondeo contra un desequilibrado, dueño de unas extensas parcelas de secarrales, y que odia a los cazadores.

La amazona guerrera combatiendo secuaces desérticos en
un malabarismo circense tan exagerado como estrafalario
Lo rodean solícitos pero inútiles secuaces que hacen de bulto y presentan el pecho para recibir las balas que vuelan en un desesperado intento por convencernos que estamos ante pura raw action! Lo habitual en producciones similares, o aun de más enjundia.

La falta de concreción como la historia transcurre termina contaminando las ideas efectivas que contiene Cherry 2000. Te deja ese regusto amargo de saber que pudo dar más. Pese a ser serie B, que tantas gratas sorpresas solía dar. Lo perdonarías todo si los actores hubieran intentado transmitirnos más fe en su hacer. Que eran unos mantas (no sé; estaba el veterano BEN JOHNSON), o el director no supo estimularles, es cuestión a plantearse. La cosa: Cherry 2000 puede pasar a la Historia por lo que casi fue, y no alcanzó.

Entre tanto tiroteo y desquiciada persecución... nace el
romance; la genética se da otra oportunidad. Quizás las
"auténticas" no estén tan  mal, después de todo
Lo de la misoginia (en el futuro, las tías están más insoportables a la hora de coexistir romántica/sexualmente y los tíos prefieren serviles máquinas sexys complacientes) es un pretexto propagandístico huero para dar la calidad que la acción, per se, no da a la cinta. ¿Llegaron a plantearse que, quizás, estuviéramos ante una nueva forma de fetichismo; que se prefiera el sexo con sofisticadas máquinas sumisas a mantener relaciones con personas y sus defectos? Así me lo planteé: estamos ante un fetichismo, no ante el miedo, un poco también Complejo de PETER PAN, a soportar a una mujer y sus manías y cambios de humor, etc. Ante un deseo, además, de ganar toda discusión. ¿Iba a rebotarse el robot? No.

Todo el presunto glamour machista cayó. Quedó esta película de acción apoqueclíptica de balcanización americana madmaxiana que apenas salva el rato. Pues vaya. Lástima.

viernes, 17 de junio de 2016

AMBIENTE — OTRO FUTURO EN BANCARROTA

Portada de la edición de Ultramar.
Grosso modo, resume el contenido
La lectura de novelas de corte similar, distópico-cyberpunk en mayor o menor grado, cuya trama sucede sobre el vasto cuero de Norteamérica, permite suponer, desde cítrica perspectiva europea (cínica y desconfiada), que el subconsciente estadounidense está pidiendo a gritos una dictadura.

Ya, ya. El arsenal de la democracia, el líder del mundo libre, todo eso que Propaganda y sus series y filmes nos arrojan para demostrarnos qué alto concepto tienen de sí, comparados con el resto de la Humanidad, y que son capaces de lo mejor. Y, a grandes rasgos, así es. Aunque también arrojan prolongadas sombras. Sin embargo…

…pareciera que Norteamérica precisase de un rito de madurez basado en la derrota de  una dictadura en sus tierras. Más que hombría, quieren saber si están preparados para oponerse a una fuerza central despótica, plantarle cara, venciéndola. Y no sé cuánto del salvaje capitalismo que nos ha sumido en esta brutal crisis económica forma parte del secreto plan para poner un dictator en la Casa Blanca que concentre, en su persona, los vastos poderes que le proporcionen armas o urnas, y luego descubrir si la movilización ciudadana cuenta con tal poderío que derroque al tirano.

JACK WOMACK, autor, con pose
entre la ironía la prepotencia
Es una idea interesante, poco extravagante, aunque parezca digna de X-FILES. Vamos viendo cómo el perfil macroeconómico pule políticas destinadas a garantizarnos una cobertura y asistencia que nos alejase de los abismos de pobreza de centurias pasadas. Van cortándose esas salvaguardas que prometían, ¡al fin!, una Humanidad luminosa y feliz. Los ricos lo son más, conforme aumenta la precariedad (por no decir pobreza) y el trabajador se ve más coartado, aplastado, en su empleo. Pende de él una espada de DAMOCLES: Tras de ti, hay quinientos. Así que… Acabas inclinándote.

Una fuerza silenciosa pero imponente transforma algunos esperanzadores sueños (aunque debe recordarse que fue el comunismo el primero en truncarlos: la URSS, un estado totalitario, no daba tanta cobertura como su Propaganda afirmaba. Así que… ¡cuidado con sus alevines, cargados de consignas populistas!) de igualdad y hermandad para llevarnos a una suerte de vasallaje que rendiría pleitesía no a la nobleza, sino al neofeudalismo tecnocrático corporativo.

Portada de edición teutona. Impacta
lo suyo, lo reconozco
JACK WOMACK cuenta algo de esto en Ambiente, detallando una Nueva York donde el ejército patrulla las calles, acotando los barrios; el resto del país padece lo que se dio en llamar “balcanización”, y un dibujo, más borroso, muestra que el planeta baila igual son. El poder político es una farsa para calmar unos instintos arcaicos-gregarios, pues el auténtico gobierno lo ostentan varios magnates (como el que co-protagoniza la novela), que hacen y deshacen ya no tanto porque esto aumente sus ya considerables fortunas, sino por aburrimiento, capricho. ¿No cazan seres humanos por matar el rato?

Lo de la trascendencia sobre esos manuscritos presuntamente sacros que describían a JESÚS como agente del Imperio Romano, posee atractivo. Pero el efecto global del desplome del cristianismo, afectando de manera crítica al orden político y económico global, está bastante exagerado. Imagino que era como Womack quería hacer aún más polémico un texto que supera, bastante y por ejemplo, a ORA:CLE.

No recuerdo esto del libro, una cosa
así, a
GLADIATOR
Su duro ambiente cyberpunk se enmarca, empero, en lo que esperas de una narración así. Por desgracia, es también predicción sobre un futuro que se nos abalanza: la deshumanización, el mercantilismo salvaje, el corporativismo capitalista de conductas feudales, la ruptura con tradiciones y el ciego tanteo por hallar nuevas creencias que nos sostenga, en difíciles condiciones, la violencia extrema, la marginalidad de la ley, el tribalpunk… está todo ya contado. Es en la idea de que América no tiene fuertes las costuras antidemocráticas donde debemos reparar. Y, en este apartado, Womack cumple, mejor, que ERIC BROWN y sus deficientes NOCHES DE NUEVA YORK. Aplaudámosle la inventiva.

sábado, 11 de junio de 2016

BARBARELLA — ‘BARBARIDAD’ DE MITOPELÍCULA

Afiche. A imitación de los FRAZETTA. (A lo mejor,
lo es, aunque reconozco no me consta) Aquí estoy,
con esta
cosa entre las manos, que...
Pues tienen esta cutrez de filme que no veas; y todo porque JANE FONDA exhibe la lozanía de su juvenil serranía entre-y-durante secuencias, siguiendo un “guión” que aprovecha hasta la más mínima-nimia corriente de aire para arrancarle la ropa, aunque por mor de la época, siempre al filo de un casto destape pseudoerótico.

Coproducción francoitaliana, Barbarella, a juicio de vuestro Scriptor, no debe ser juzgada con la benevolencia como lo hacen. Inmerecido icono de la ciencia ficción, por iguales motivos Barbarella merece los tomatazos que recibe FLASH GORDON. Se escudan, para propinárselos, en que Flash iba “en serio” y, por lo tanto, ¡a brearla! Barbarella es Jane “hagamos Propaganda del Vietcong” Fonda y, como enseñaba bastante piel, pues nada, ¡seamos magnánimos!

Pero la cosa es que Barbarella no pretendía ser, siquiera, una parodia. Iba lo suficiente en serio como para comprender que sus realizadores, presentando un producto descuidado y plagado de burdas ocurrencias, estaban insultando a la ciencia ficción y a sus fans mediante un esperpento con un relente esquelético de trama que sirve, una vez y otra Otra OTRA para que Fonda “se desnudase” y pasease el encantador traserito por el set llevando botas de bailarina gogó mientras estrafalarios malos hacían su papel enfundados en retales de escay de sofá.

Su deslucida actuación no le dio para lo que pretendía:
salir en
DOGMA haciendo de ángel
El tío de las alas, el presunto ángel-metrosexual HOMBRE HALCÓN, lo confirma. Ahí estamos, noqueados por el fenómeno, que durante años hemos estado oyendo/leyendo parte la pana y es, además, icono del género que no veas. ¿GEORGE LUCAS y STAR WARS? Purria. ¿GEORGE MILLER y MAD MAX? Cascarria. ¿JAMES CAMERON y TERMINATOR? Basura. ¡Barbarella, hombre, Barbarella! Pues no. ¡Escoria!

El afiche dibuja a la moza sideral como “la reina de la Galaxia” y, efectivamente, por las estrellas extrañas jinetea en una nave espacial con forma de ingenioso orinal. Va la pava cósmica (porque la joven es bastante pava) buscando (en compañía de ULTRAVOX y SPANDAU BALLET) al astronauta DURAN DURAN que, tal como lo presenta, parece uno de esos carismáticos personajes ideados por STANISLAW LEM. 

Impera en los escenarios la presencia del plástico, elemento
básico del Mañana-Mañana, y unas absurdas estructuras
Y la chiquilla, y su vestuario que vuela a soplidos, termina en una serie de sórdidos antros llenos de estrafalarios fumetas inmersos en sádicas evasiones perversas, con el equipaje habitual para dichos enfrentamientos, sosteniendo un singular duelo sáfico final contra el GRAN TIRANO (bueno, tirana) e, invadido el decorado por los cubos de agua sucia, causa del éxtasis que produce el combate, todo acaba repentina y felizmente.

¿Tiene sustancia Barbarella? Ninguna. Capricho que tuvieron ciertos iluminados, no sé si antes o después de VAMPIRELLA, fraguó conquistando cierto éxito. Esta cinta es “abuela” de lo que las coproducciones italofrancesas filmarían cuando resonó el boom de Mad Max y CONAN. Mockbusters de coste irrisorio, peor dirigidas e interpretadas penosamente, pretendían coger algún beneficio siguiendo la estela de blockbuster de turno. Goza, asimismo, de ese defecto imputable a la bande designeé: idea inquietante con un montaje espectacular que luego, conforme avanza, se deshilvana y termina en falacia, o resultado inapetente por doquier.

Fotograma que desnuda toda la verdad tras Barbarella: el
enfrentamiento sáfico que alteraría a los espectadores de
los reprimidos años 60 del estreno, llenado por tanto las
salas con este ardid: l
o hacemos ciencia ficción, y pasa
la censura; no es pornografía. Jajaja
Tebeos que, al llegar al final, pasas la página preguntándote: Pero ¿terminó; de veras? Y ¿este es modo de concluir esta historia, tan poderosa al comienzo? Frente al potente mercado del mainstream, con reglas definidas de producción entre lo comercial y lo estándar, su pragmática sencillez se impone al mercado europeo, que apuesta por lo sublime, lo artístico, mas indefinido, como toda garantía. Al tratarse de Arte, se comprende que debemos tragar con todos sus absurdos sí o sí, y si no lo entiendes, es porque eres un bárbaro retrógrado proyanqui que sólo comprende de dinero, no la sublime esencia del ARTE. Hey, quizás pasó eso. Al ser tan “artística” Barbarella, mi sentido proyanqui de la producción me impidió gozarla. Aunque… No. No lo creo. Es mala. Ni invita a echar unas risas.