lunes, 8 de enero de 2018

UN REMAKE NECESARIO — EN SERIO

La presunta amenaza que describe el afiche, del robot gay,
no debe distraernos de todas las oscuras connotaciones que
la película no termina de desarrollar por lo que sea
No soy muy de remakes porque algunos han resultado catastróficos. Debajísimo del original, pese a lo más económico de su coste de producción (suplido con un wevo de imaginación, talento, interpretaciones). Pero:

Considero que esta película merece un remake como Dios manda. Hace años la reseñé, pero creo que no profundicé demasiado en los más tenebrosos aspectos de una historia, que, por mor del año de producción, y tratándose del género que es, quedaron algo más que desaprovechados, pienso.

Planeta prohibido es un (censurado/desperdiciado) estudio del tribalismo, la territoriedad y los deseos carnales más viscerales reprimidos. ANNE FRANCIS va tan fresca por ahí, en su traje de nacimiento, creciendo en plan TARZANA, en un planeta habitado por un único macho, a la sazón su padre, que sin duda tendría algo más que un distraído pensamiento incestuoso alguna vez. (Cosa que, por el año de producción, por supuesto se obvia. Todos eran muy rectos y reflexionaban únicamente Grandes Enigmas Universales, no en meter mano a nadie, y menos, a la propia hija, cuando tantas historias de leñeras podían contarse en la América Profunda.)

¿Cuándo comienzan los conflictos con el misterioso ente asesino que aniquiló a la sapientísima raza estilo Star Trek/SAN ISAAC ASIMOV? Cuando MORBIUS (¿morbidus?), histriónico como DR. DOOM, ve competencia en el afecto de su hija. Se exacerba aún más cuando advierte que la Tierra puede privarle de su predio dotado de una HI/TECH increíble, que sólo él debe/merece disfrutar. El Complejo R del prepotente sabio se pone erecto y lucha para proteger su reino.

Estos dos santurrones tienen mucho que callar; en especial,
el engreído científico que trata con desprecio elitista a todos
los que no posean su soberbio grado de inteligencia
Esto son cosas presentes en la cinta que, ya digo, no comparecen en su totalidad debido a que era ciencia ficción, lo que ROGER CORMAN producía de forma económica, ergo despreciable, y eran también esos años en que las parejas, al menos las del cine, dormían en camas separadas. El pecaminoso sexo era algo que ni debía mencionarse en tan puritana Sociedad. (Los niños los llevaba UPS por encargo previo en Macy`s.)

En cambio, ¡bien que Anne Francis y sus minifaldas alborotaban a la tripulación recién llegada! Las cosas del cine, supongo.

(Como nota final: para garantizarse que Morbius no tuviera competencia, diseña un MICHELÍN de lata asexuado pero con un curioso refinamiento homoX en el hablar...)