martes, 13 de noviembre de 2018

NOTIFLASH: STAN LEE FALLECE — UNA PLÉYADE DE PERSONAJES, DESOLADOS

El protagonista del comentario.
Dentro del mundo del TBO,
repasando su creativa trayectoria,
descubres cuán influyente ha llegado
a ser. Nos deja a la edad de 95 años

Como millones más de comentarios en internet hoy, debo sumar el mío para confirmar la noticia que titula esta entrada. Sin duda, muchos de esos textos harán, con mayor o menor profundidad, repaso a la trayectoria personal, aunque más profesional, de STANLEY LEIBER (creo era su nombre auténtico), un hombre entregado a la historieta y que trató, como muy pocos, de dignificarla definiéndola como “literatura gráfica”.

El término ‘literatura’ se aplica para definir a un género grandioso y respetable, fuente de obras cuyo contenido ha inspirado, divertido, consolado, asombrado o apenado, al mundo entero. Da prestigio a quienes invierten tiempo en la novela. Eso pretendía Lee con sus guiones: honrar algo desacreditado al entenderse de niños y locos, los ahora llamados freakies, labor que pienso al final ha logrado mediante las populares y exito$a$ adaptaciones al cine de sus más emblemáticos personajes.

Personajes insólitos, aunque tuvieran en
qué o quién basarse, abrieron la puerta a
otra infinidad de creaciones que rinden
hoy pingües beneficios
Creación compartida y que, a veces, es causa de polémica, como la que indujo al otro gran arquitecto (o quizás, EL arquitecto) del Universo Marvel, JACK KIRBY, a alejarse de La Casa de las Ideas y el trato con Lee. Rumores afirmaban que, pese a las palabras elogiosas que Lee dedicaba a Kirby y su trabajo, éstas no eran tan sinceras como pretendía. Siempre esa sombra ha perseguido a Lee, las disputas con otros autores de los albores de Marvel, un tinte que haría decir a ALAN MOORE que Lee se había enriquecido a costa del trabajo de hombres muertos.

Eso lo juzgará la Historia ahora. Trapos sucios y virtudes se disputarán pronto el campo de nuestro conocimiento o morbo. Pese a todo, quisiera quedarme con el aspecto más positivo. La Industria no trata bien a sus autores. Lee formó parte de esa Industria; hasta pudo llegar a ser LA Industria. Y, probablemente, en ocasiones no fue todo lo generoso o justo que correspondía. Como un ejercicio de justicia poética, fue despedido de Marvel a comienzos de la Década 00.

No obstante, debemos a Lee la dignificación del TBO. Empleando la fórmula de DC, de sujetos en bizarros uniformes con pasmosos poderes, supo cómo recrearlos para apresar la imaginación de decenas de millones de lectores de todo el planeta mediante una galería de identidades que podían conectar con esos lectores. 

Aun esta pandilla debe su popularidad, en gran medida,
a la imaginación de STAN LEE
Su PETER PARKER es un adolescente que siente las punzadas de su juventud y puede errar. No es un alienígena invulnerable, o un perturbado vestido de animal totémico que combate el crimen. Sufre SPIDER-MAN desamores, desempleo, enfermedades. Dudas. Como todos nosotros.

Hoy toda una generación de personajes de ficción, que han redefinido y reconstruido un poderoso medio de escapismo y divulgación, quedan huérfanos. Saludos a Stan Lee, quizás el más relevante nombre de la Historia de la Historieta.