miércoles, 27 de octubre de 2010

LOS SUSTITUTOS (SURROGATES) – GENOCIDIO EN EL IMPERIO DE PLÁSTICO

El afiche español. En efecto: BRUCE
WILLIS se ve así de perdido entre tanto
plástico estético
Ningún motivo, aparte de mantener la máquina del cine en ON, justifica la filmación de este tebeo. Entre toda la producción que el cómic haya generado hasta un minuto antes de la entrada en imprenta de estas planchas, podremos encontrar numerosas historietas que sí merecieran el laurel de la adaptación al 35mm. Pero, ésta, no.
Ya como tebeo le costaba funcionar. Como película, renquea notablemente, y aunque se le permita con generosidad apreciar ciertos valores (que no los veo, pese a mi declarada buena voluntad), como película de evasión, amena, con unos momentos reflexivos, etc., hasta una persona que no esté muy versada en ambos géneros, puede ver que algo falla. Carece de lógica. La película ha importado los mismos defectos que tiene la saga al metraje.
Admito que parte de una muy interesante premisa (un sosias activado por control remoto que permite a las personas con graves minusvalías poder vivir merced al enlace digital de alta resolución) que luego se va dispersando en otras opciones, más cosméticas, que se encargan de aguar esta prometedora semilla.
Una de las portadas del cómic en que
se basa la cinta. No me acuerdo quién
lo publica en España. Paso de
hacerle promoción. No me la paga
La idea esencial, más aún que la de ser una herramienta “médica”, es que la gente, hastiada de su cuerpo, compra otro, una idealización, y lo pilota por donde quiere, adquiriendo hasta costumbres temerarias, como se ve en la película al principio. (Comprendido esto, apreciamos que están desarrollando el concepto de THE MATRIX de una “realidad virtual”, sólo que ésta es ‘física’.) Entonces es cuando hablan los números: ¿cuánto cuesta un cuerpo de éstos? ¿Y su mantenimiento? ¿Y la instalación computarizada? Y si ya empezamos a no caber en el planeta, ¿cómo vamos a vivir si tenemos duplicados nuestros correteando por ahí, copias que consumen materia prima que pudiera destinarse a otros menesteres? Siempre nos saldrán con lo del abaratamiento de costes por la producción en masa y los materiales reciclados, pero mantener en marcha esos bichos, así espartanamente dicho, recargarlos y demás, debe costar un pico. Y lo que no gastan en alimentos u oxígeno, lo tomarán de otra fuente.

En mi opinión, la idea, tal como sus autores la plantearon, y que tiene tantos atractivos (fijaos qué bien la ha explotado JAMES CAMERON en AVATAR), está desperdiciada. No se contemplan los Sustitutos como una nueva forma de segregación; es un capricho del Primer Mundo que devora algunos recursos útiles en el Tercer o Cuarto. En el tebeo, gente pobre se empeñaba de por vida para tener un cuerpo chachi-sexy (y hasta de otro sexo) que colmara anhelos íntimos. (En la película esto apenas se ha tocado; me pareció de lo más interesante en el cómic, como la idea de que, hecha una moda ley, la gente real viviera en nichos pequeños, y sus réplicas ideales disfrutarían de los amplios apartamentos y comodidades, los lujos que transmitirían al operador mediante programas especializados, pero que siempre serían sensaciones artificiales.) Lo que el film ha presentado es a la clase media americana, burguesa bien acomodada, pilotando unos Sustitutos que vendrían a ser el trasunto de los Ferraris que rugen por las carreteras a mil kilómetros por hora hoy día.

Bruce Willis acartonado y con pelo y la BARBIE de su
compañera tratando de resolver este enigma
Ahí hay otro aspecto argumental interesante: la voluntaria clausura de la Humanidad en vainas HI/TECH para vivir a través de un medio artificial, un filtro, una interposición, una membrana, que purifique la existencia y que sus sabores lleguen lo más depuradamente posible al paladar. Tampoco se ha explorado. Prefirieron centrarse en el tiroteo en que BRUCE WILLIS robot ‘sustituye’ a un TERMINATOR porque los responsables de la cinta se percataron de que o le metían mambo a esto o se les caía en las manos de puro aburrimiento.
Tal vez este sea el problema básico de Los Sustitutos, tanto en viñetas como en fotogramas: que aspectos más íntimos y menos espectaculares de la trama debían ser realzados pero prefirieron ser más circenses que analíticos. Los Sustitutos quizás lo que merezca sea una buena novela donde lo personal impere sobre lo espectacular, pero con algún ajetreo ocasional, porque sino ¡muermo al canto! Habría que saber pesar adecuadamente los diversos elementos.
Tecnofobia retransmitida al globo
entero y en vivo-y-directo
La elección de una megaestrella seguramente perseguía apuntalar una taquilla endeble por  mor de la trama en sí. Dudo mucho que Willis sintiera una gran pasión a la hora de adaptar su papel comprendiendo esto; además, su personaje, en el tebeo, era un hombre mayor, fondón, que se parecía un huevo al alcalde PEPPONE de los cuentos de DON CAMILO de GIOVANNI GUARESCHI, el actor GINO CERVI, y en esta película la protagoniza un JOHN MCCLEANE apócrifo que le permite a Willis mostrarnos su cara rota a hostias: qué fijación masoquista por las tundas que tienen sus personajes, tío.
Si un vago revestimiento a V DE VENDETTA aún envolvía al tebeo, en la película se han depurado las distintas influencias de la historieta-madre, que la hacían sólida, a fin de presentar un producto “genuino”. Fracasó, y todo por que no tiene un argumento, más que sólido, creíble. Todavía en las viñetas sí se exploran ciertos aspectos de por qué un sujeto ordinario aspiraba a un cuerpo perfecto; en el filme, todo se reduce a un COMPLEJO DE FRANKENSTEIN, según ISAAC ASIMOV, que sobreviene al fabricante de los Sustitutos y decide romper el principal logro de su vida.
Este fotograma no es de Los Sustitutos,
pero si Bruce Willis no sale esconchado,
no se siente en la película
No sé hasta qué punto la desabrida Los Sustitutos es entretenida. Lo digo porque me había leído la miniserie y sabía a qué atenerme. Hacia el final, que transforma una utopía de rostros de plástico inexpresivos en una distopía de sucios cuerpos carnales, ya apenas prestaba atención al desenlace. Algunos de sus giros están gastados de manidos y esperados. Desnaturalizaron aún más la historia original sustituyendo algunos personajes de carne (como EL PROFETA) por réplicas, y hasta cuesta comprender los motivos por los cuales el creador se convierte en el verdugo de su prole.
Es de esas películas que, si las ves, bien; si no las ves, bien.
Vuestro Scriptor.
Documentación complementaria: