sábado, 19 de octubre de 2013

ALIEN NATION — CIENCIA FICCIÓN DE BARATILLO

Afiche foráneo. Eso, prepárate. Lo que
prometía, termina siendo filfa
Recientemente estudiábamos las limitaciones de un autor ante un argumento poderoso, y que un columnista embaucador situaba, en el prólogo de la novela, por las nubes. Hoy toca referirse a otro ‘invento’ que naufraga por ineptitudes parecidas. Si bien el ejemplo literario poseía más dificultades para entresacar sustancia, merced a la saturación que el subgénero padecía, no hay tanta excusa para este filme de GRAHAM BAKER.

Partiendo de una idea muy prometedora (que, por desgracia, restringen a las buddy movies tan en boga durante mediados de Década 80), ROCKNE S. O´BANNON, autor del libreto, pronto va podando las interesantes ramas que del tronco principal de su idea florecen, buscando rápidamente la mediocridad para refugiarse en ella, como atemorizado por poder exhibir su grandiosidad. Alien Nation degeneró en una teleserie donde todos esos cilios, sui géneris, se intentaron explorar, desarrollar, explotar. (Me parece.) No recuerdo bien el balance. Supongo que algún episodio haría diana.

Los protas: MATT SYKES (JAMES CANN) y
SAM 'GEORGE' FRANCISCO (MANDI
PATINKIN). En el fotograma de arriba, Sykes
de guay; en el de abajo: No me toques los
bemoles, negrata del espacio calvo con pintas
El argumento de Alien Nation fue mucho mejor aprovechado, y explotado, por los autores de DISTRITO 9; algunas de las carencias que arrastra Alien Nation pudieran también lastrar a Distrito 9, pero en ésta están mejor disimuladas. No destacan tanto. Aun sugieren que, en hangares distintos, se ocupan del problema. No precisamos verlo.

En Alien Nation, sus faltas reclaman vistosas nuestro detalle, porque son inmensas. Sus responsables, hay que anotar, buscaron un beneficio rápido ofreciendo una decente Serie B, no obstante, mas soslayando las demás riquezas presentes en la propuesta. Concentraron su esfuerzo en el tiroteo, cuando éste era consecuencia de desenrollar un singular análisis sociológico y cultural fruto de la colisión de dos culturas, caracterizada una de ellas por ser extraterrestre, y no el fin único y "deseable".

El malo, TERENCE STAMP, como un ESCORIA bien
acogido en la
jet set. De tapadillo: narco cósmico. Todo
muy típico en un filme que debió ser muy poco tópico
Se ofuscaron en filmar una ‘trepidante’ versión alien de ARMA LETAL antes que un más sobrio “documento” donde analizasen la influencia del siempre temido extranjero, que iría tiñendo la civilización-anfitrión, la cual presencia, con creciente rechazo hostil, cómo algunas de sus normas intocables se mancillan, deformando su propia identidad.

¿Veis? La propuesta, a priori, da para tela. Mas, no. Teníamos que sacar, en su lugar, a un decadente JAMES CAAN (el fosco detective MATTHEW SYKES) procurando ajustarse a dos cueros disímiles a la vez, el de MEL GIBSON y CLINT EASTWOOD.

Uno de los tantos detalles desaprovechados del
filme: la bailarina ofrece a Sykes una relación
sado-maso. ¿No existen leyes que regulen los
contactos carnales entre especies disímiles?
Intenta emular a MARTIN RIGGS con su indumentaria “contracorriente” y “juvenil”, y a DIRTY HARRY con su mal carácter, moteado de racismo. Su interpretación induce a pensar qué imagen el norteamericano pretende reflejar cara al exterior, mediante la tarjeta de visita del cine. Caan encarna a un policía que, sin ser declaradamente corrupto, lo compensa siendo violento, borracho, grosero. Un estándar aprobado por algún Departamento de Imagen y Propaganda del que no tenemos noticia. Combate al mundo con vehemencia excesiva.

Pareciera como si Estados Unidos no visitase el mundo tendiendo la mano con afable sonrisa, sino tomándolo agresivamente por las solapas y aplastando sus genitales de un rodillazo. El modo americano de hacer buena política. Vituperable en ADOLF HITLER, recomendable en James Caan.

Arriba: contrastes culturales gastronómicos.
Abajo: inmersión en un antro de los RECIÉN
LLEGADOS, que pronto han copiado todas
nuestras deficiencias. Sykes hace gala de
estéril bravuconería aquí dentro
Su compañero, SAMUEL ‘GEORGE’ FRANCISCO (MANDI PATINKIN) es un extraterrestre mesurado y educado, por lo cual recibe algún capón verbal despectivo de Sykes. Debes ir arreando hostias para ser respetado, muchacho. A diestro y siniestro. No importa quién las recibe, sugiere su prédica a Francisco. O´Bannon brinda numerosos pretextos a Caan para que su Sykes tenga razón. Y, mediante ellos, hace tambalea y caer Alien Nation.

El interesante contraste entre culturas se reduce a insignificantes episodios mundanos, o culinarios, alcohólicos. Tuvimos suerte: aún pudieron ser escatológicos. Es como especie de actualización de DANKO, CALOR ROJO, una exhibición de lo que sea antes que permitir a la pura premisa de ciencia ficción social, menos dinámica pero de mayor calado, expresarse.

Centrémonos: los RECIÉN LLEGADOS, como llaman a estos NEXUS 6 alienígenas, o ESCORIA, según el populux, aterrizan en Mojave en plena ERA REAGAN. Pudiera ser el Reagan que tendiera la diestra a GORBACHOV en plan: Seremos buenos compis in saecula saeculorum ahora, pero seguían en nómina los miembros más reaccionarios de su Administración belicista.

Todo el lío: una droga que induce la producción
laboral. Pensaba que esto era de ciencia ficción,
no
MIAMI VICE. Abajo, Stamp ingiere su dosis
de detergente
Y ¿qué reciben de anticipados Reyes Magos? HI/TECH alienígena que, en casi todos los campos, transformaría EE.UU. en líder mundial indiscutible laaargas décadas. Su hegemonía, asegurada así por tiempo indefinido. De inmediato, los sesos militares bullirían viéndole aplicaciones devastadoras a lo más mínimo-nimio que encontrasen en la nave de los Recién Llegados. Y pensarían en los creadores de estos aliens, en que no serían amistosos, y el planeta entraría, entero, en una fase de desarrollo militarista so pretexto de nuestra protección.

Todo eso forjaría el día-a-día de Sykes. Esos avances mostrarían, ya en un plano local, y ante el resto del globo, qué poderío dispone Norteamérica, y qué poco juicioso sería buscarle las cosquillas.

Los grandes preliminares que sugería este
filme quedan aguados debido al interés por
firmar copiosos tiroteos tipo
ARMA LETAL
Luego surge la pregunta de por qué los aliens aterrizan en Estados Unidos. Eurasia, en conjunto, desde el espacio exterior vista, ofrece la mayor masa continental y, bajo sus escáneres, notarían una tecnología avanzada, que después pormenorizarían en un bagaje cultural e histórico más antiguo y rico.

Aterrizar en California es concesión nacional al productor del filme, mas no deja de ser cuestión con interés. Pues ¿cómo discurriría Alien Nation si los Recién Llegados hubieran aterrizado en Siberia? O la Selva Negra. Los Campos Elíseos. ¿Cómo la real politik norteamericana habría encajado el asunto? Especulaciones, especulaciones...

Y cuanto más piensas en detalles similares, más descubres cuán desaprovechada está la cinta. La ciñen a una investigación criminal propia de un episodio de MIAMI VICE poco lucido, que tiene el componente emotivo de la venganza de Sykes por el asesinato de su compañero.

Igual que Arma Letal: polis de carácter opuesto
se amigan para la eternidad. En fin
Alien Nation no mereció tal destino. Lo más trágico es que, deliberadamente, buscaron esos mimbres para confeccionar este cesto, desdeñando otros, de mayor calidad, y que habrían destacado el filme de forma más conspicua, pese a que la falta de abultado presupuesto lo perjudicara. Sería otro ejemplo de: Qué habría sido con más dinero

Dos consonantes debían imperar, por cojones, en el filme: el aparatoso revólver de .454 Casull empuñado por Caan y ver a TERENCE STAMP mutar en suerte de HULK alien. Con aspiraciones tan pobres, ni hacemos bien cine, ni menos, ciencia ficción de calidad.

Vuestro Scriptor.