sábado, 26 de diciembre de 2015

LA ROCA TARPEYA 4 – APOCALIPSIS — EN VENTA

Sintiendo la amenaza sobre su guarida, el
Mal ¡contraataca!
El fin del peligroso viaje iniciado en EL OGRO DE HIERRO concluye en esta vibrante narración de sword-againts-sorcery/ucrosteampunk, cerrando también el primer ciclo de novelas dedicadas a tan dispares géneros. El mismo título delata que contiene revelaciones que sorprenderán a los lectores, colmando de paso las diversas cuestiones que, a lo largo de la fábula, han ido surgiendo.

Y como únicamente existe un argumento original, el viaje, también Apocalipsis rinde pleitesía a sus principios. En este caso, es tanto traslado físico (y en la mejor tradición pulp, un viaje de más de tres mil millas) como de conocimiento personal. Las figuras que en estas novelas, al menos las protagónicas, empezaron la andadura con una estructura de creencias e idiosincrasia particulares, fruto de su entorno, educación o aun creencias, cambian, maduran para comprender mejor a otros ‘peregrinos’.

De paso, se re-descubren, venciendo atavismos u ODIOS, modificando criterios que, hasta entonces, les negaron ver un Universo aún mayor, y pleno. Esto es importante; demuestra tu habilidad tanto para manejar situaciones y elementos narrativos como la psicología de los personajes. Dejan de ser las planas figuras que se espera de relatos de este tipo. Ascienden, diferenciándose de otros ejemplos, adquiriendo su personalidad…

El fin de estas novelas no significan el fin
de todo el proceso creativo: ¿listos para
las andanzas de BIANCA BLAZE
en Marsoon?
Supongo que basta; en previas entradas informé de qué se encontrará en esta entrega. Para muchos, es el fin; el desconcertante comienzo para otros, seres de mentalidad fija, atávica, imbuidos de un salvaje fanatismo esclavo, que no saben qué hacer ahora. Les prometieron algo; no se ha cumplido. El resto de sus días les parece un abismo al que temen mirar a los ojos.

Para los protagonistas, es también el inicio de algo diferente. Y tienen miedo, al descubrir que el futuro ahora depende sólo de ellos. Y sufren un segundo y quizás más importante temor: no estar a la altura de las expectativas.

Finalmente, agradezco a quienes confiaron tanto TANTO como para adquirir las anteriores entregas. Espero haber escrito el digno colofón.

¡Buen fin de año!