domingo, 9 de septiembre de 2018

ROMPENIEVES — EL 74%

Afiche. Filme surcoreado basado en una novela
gráfica francesa. No en
EL TREN DEL
INFIERNO, como pensé primero

Que creo es cuanto he visto de la película; la pillé empezada. Pero aun así logró atraparme e interesarme. Prevengo, empero, de este dato, por si el comienzo contiene detalles que ignoro y modifiquen este comentario.

Para quienes ni siquiera hayan visto ese porcentaje destaco no obstante que estamos ante una distopía de corte climático. Vivimos el terror del Cambio Cli: por tanto, recrean una profunda Era Glacial Moderna que lo convirtió todo en paraje polar (nada nuevo. Existen precedentes. Sucedió que el espectacular Apoquelipse Nuclear arrasó con cualquier otro tipo de megacatástrofe que nos aniquile).

Parece ser existen únicamente los pasajeros confinados dentro de un supertren que avanza Avanza AVANZA incesante por rieles soldados hasta conformar una peculiar faja de acero helado alrededor del ancho mundo congelado. La población se estratifica entre las clases humildes/obreras del furgón de cola y los sibaritas de la cabecera del convoy, que viven estrechas comodidades que rememoran las existentes antes del Hielo Global.

Desde las sórdidas entrañas terminales del convoy asimismo avanza Avanza AVANZA una sangrienta revolución proletaria, encabezada por CHRIS EVANS, hacia la Máquina, artefacto prodigioso blindado que destroza los icebergs que el clima ha ido amontonando en distintos puntos del viario merced al empuje e inercia que proyectan diecisiete años de marcha constante. Esperan lo de siempre: mejoras en sus dramáticas condiciones, alimentos de superior calidad, respuestas, resolver un enigma que realza más las miserables condiciones vitales que padecen hasta los privilegiados que habitan detrás de la Máquina, que un adecuado adoctrinamiento ha ido dotando, con los años, de propiedades casi místicas.

Los cabecillas de la sublevación tribalpunk; a por todas.
(Como el parásito real, el cine; que sigue chupando de las
viñetas como si su vida dependiera de eso. Y todavía hay
cenutrios que niegan la importancia del TBO en el cine)
 
Impera en esta cinta sobre un modo de supervivencia extrema la claustrofobia de circular en un medio cerrado en perpetuo movimiento y cómo esto deforma las condiciones psicológicas de sus ocupantes. No para. No toma reservas. Continúa noche-y-día. A los numerosos y apiñados habitantes del furgón de cola se les priva aun el poder mirar por las ventanillas un planeta blanco (creo que al estilo de la novela LA NAVE DE LOS HIELOS de MICHAEL MOORCOCK), acusando sensación de encierro permanente que combaten con el pánico a la muerte inmediata por congelación y saberse los últimos habitantes de la Tierra. ¿Qué se espera de ellos? ¿Repoblación? Parece que ni eso; viven sólo con la inercia y la locura acumuladas tras diecisiete años sobre los helados raíles.

El cabecilla de la última exitosa sublevación hace un estremecedor relato sobre las condiciones como ascendieron los supervivientes al tren (inspiración de un magnate que estimaron alucinado, más que visionario) y quedaron prensados en los furgones finales del vasto tren. El canibalismo. La brutalidad humana desnuda. El peor retrato de la gente en condiciones últimas, asediados por la certeza de la cierta muerte inmediata al salir al exterior. El tren cobija generaciones nacidas dentro de sus vagones. Jamás han pisado tierra. Todo es ese traqueteo infinito y oscilante de los distintos cambios de nivel que los rieles experimentan.

Esta sierpe de acero lleva viajando diecisiete años sin pausa.
El paisaje confirma que no se desea tampoco parar mucho
en ninguna parte
Y la cuestión del 74% que llama la atención una vez reparas en él. En un entorno como el que Evans describe de manera tanto vívida como trágica, reflexionas para descubrir que Rompenieves comparte el mismo fallo que ¡HAGAN SITIO! ¡HAGAN SITIO! Si bien en este filme son más radicales, no eluden el hecho de que una Humanidad empobrecida, enflaquecida, hambrienta, carente de lo esencial, desarrollaría pronto epidemias, plagas que harían innecesario el expeditivo modo de cómo obtener el “conciliador” 74%. El contagio incluso se extendería a los sectores privilegiados. La Muerte tripularía un tren vacío destinado a no parar jamás por un paraje nevado. Sin embargo, se obvia el detalle.

Claro. Si lo contemplan, no habría película… (ni novela gráfica, por cierto).