miércoles, 25 de enero de 2012

DUNE (II) – ESCLAVO DE LA LEYENDA

La cubierta donde destaca STING
maqueado de FEYD-RAUTHA
HARKONNEN. Tradujo el libro
DOMINGO SANTOS (sin parentesco)
Es como si el primer Dune (recordemos sus secuelas) fuese el testamento literario de su autor, FRANK HERBERT. La solidez de la obra, complementada con apéndices que incluyen un glosario incluso, hace sospechar que su autor no confiaba en volver a publicar otra novela jamás, aun hallando oro en esta fábula. Por eso puso toda su alma en ella, dio lo mejor de sí para que, en la posteridad, pudiéramos recrearnos en su prosa y el número (importante) de virtudes que acumula el relato.
Accidental o intencionadamente, la edición de SALVAT dividió la novela en dos entregas. La primera ofrecía un interesante y rico escenario futurista (situándonos pasado el año diez mil y pico, pero no parece que ‘después de Cristo’, sino con arreglo a una nueva cronología, que se ajuste mejor a los viajes estelares que son frecuentes en la época) en que, pese a ser tan remota fecha, “cuanto más cambian las cosas, más siguen igual”, que diría SNAKE PLISSKEN. La segunda… Bueno, a eso vamos.
FRANK HERBERT celebrándolo: ¡podía
continuar la saga!
Dune sucede en un nítido Cosmos feudal; rige la Galaxia un Imperio plagado de luchas intestinas fruto de conspiraciones de alta intensidad; los nobles que gobiernan los planetas brindan su apoyo al Emperador SHADDAM PADISHA IV, quien ‘lo agradece’ con prebendas varias. La lealtad al Emperador es, no obstante, materia volátil y él se ve forzado a garantizar su reinado tanto por la fuerza que le proporciona su temible ejército de elite, los SARDAUKAR, como alentando las conjuras que maduran las Casas Nobles del LANDSRAAD, ese arma de doble filo, pues tanto respalda como abandona. A este juego se suman los mercadeos de la CHOAM y las conjuras de la COFRADÍA estelar que tripula las naves espaciales. Así distraídos, no amenazan el trono imperial.
Debido a esto, precipita la ruina del popular DUQUE LETO ATREIDES de CALADAN enviándolo a ARRAKIS, el planeta infernal pero extraordinariamente rico gracias a la especia, droga eugenésica con poderes predictivos. El Duque, hombre íntegro y honorable, gana ascendente en el Landsraad y podría reemplazar al Emperador, pues el Imperio, pese al boato de su oropel, está corrupto hasta la médula.
Portada de una de las tales secuelas.
El hombre estaba lanzado, sí, señor...
Empleando como sicario al mórbido y perverso BARÓN VLADIMIR HARKONNEN de GIEDI PRIME, enconado enemigo Atreides, el Emperador se libra de éstos últimos apoyando, en secreto, una importante invasión militar de Arrakis. Pero no logra exterminar absolutamente al linaje Atreides, porque PAUL, hijo y heredero del Duque, y su madre, DAMA JESSICA, embarazada de la segunda hija de Leto, consiguen huir, refugiándose entre los peligrosos y dogmatizados nativos arrakenos, los FREMEN (esto de ‘Fremen’, ¿es una contracción de “free-men”? Tal lo parece).
Ahí termina el primer libro. El segundo narra cómo el credo que constituye la columna vertebral fanática de los Fremen transforma paulatinamente a Paul y, en menor grado, a Dama Jessica. Al principio, la BENE GESSERIT (una organización femenina de taimadas conspiradoras que cultivaron ciertas facultades mentales capaces de influir en el cuerpo, grupo de amplia infiltración en la política del Imperio) aprovecha en beneficio propio el curtido conjunto de ‘creencias’ implantadas antaño por otra Bene Gesserit, pero orientado a la supervivencia de Paul.
...como demuestra esta otra novela
Mas según avanzan los sucesos y “van encajando” en “el mito” (que ambos conocen, y, por tanto, pueden manipular las circunstancias a voluntad para que pasen tal como se espera), la leyenda urbana Fremen los fagocita. El flamante Duque Paul Atreides de Arrakis pierde del todo/completamente su identidad (¿acaso no le ocurre a todos los profetas, cuyo mensaje adulteran los seguidores y/o conversos?) y se vuelve mesías, sin poder evitarlo. Se va erigiendo en torno suyo una prisión a la que, en principio, intentó oponerse, destruirla, para que jamás acaeciera su aterrador clímax (una salvaje yihad —palabra que pronto empezaremos a temer— que devore con fuego y ahogue en sangre la Galaxia en su nombre).
Aún debe haber una solución, se amarga Paul en buscar antes de ser absorbido por el mito, al que se abandona aceptando sus dimensiones finalmente, pues descubre que él no es un sujeto, sino un trágico juguete del destino.
Y la ausencia del creador no impide
que nos aturdan con nuevos relatos
(de cuestionable calidad, imagino)
Herbert previene sobre la fuerza de los fanatismos intolerantes religiosos en su extensa obra, dividida en tres partes más los apéndices. Y, en este empeño, comprobamos que según Paul y Dama Jessica van amoldándose a las fabulaciones místicas Fremen, menos agradables se hacen. Dejan de ser personas que ironizan sobre su papel aparente en la Historia para volverse entes metahumanos. No iconos. Tampoco arquetipos. Sino formas sobre pedestales. Y Herbert parece también quedar engranado en su mitología en el proceso de glorificar a Paul, pues la idiosincrasia Fremen, su virulenta religión, adquieren suma relevancia y nos va privando del gran espectáculo que es esta Galaxia, sembrada de planetas no menos interesantes y sus noblezas regentes.
Refresca leer los sucesos que transcurren en Giedi Prime o en la Corte del Emperador más que lo que ocurre en torno al ‘mesías’ extremista Paul, que se distancia a cada página más y más de nuestro afecto. Acaba transformado en una extraña máquina que desconcierta aun a sus más leales acólitos, llámense GURNEY HALLECK o STILGAR, el caudillo Fremen. (En cambio, de CHANI, esposa de Paul, sólo recibe adoración absoluta aun por la más mínima-nimia decisión.) Deja de ser, Dune, una ficción para transformarse en una hagiografía de la tórrida arena del desierto y sus habitantes con ascendente islámico.
Otra más. BRIAN HERBERT y KEVIN
J. ANDERSON sí que están gozando
de los beneficios de esta aventura.
Para que luego hablen de culebrones
Mas se atisba un esfuerzo por compensarlo: Herbert desarrolla el personaje de FEYD-RAUTHA HARKONNEN, parejo a Paul en muchas cosas. También Feyd-Rautha procura ‘encajar’ en cierto esquema que germinará produciendo un ser humano super-Bene Gesserit (el KWISATZ HADERACH, el ANAKIN SKYWALKER de Dune, para entendernos) que será coronado Emperador y aportará una Edad de Oro a la Galaxia, aunque en verdad será un instrumento Bene Gesserit para dominarla. En todo sentido, Feyd-Rautha es el Reverso Tenebroso de Paul, sí.
Pero debemos felicitar a Herbert pues quedó inmortalizado merced a esta obra, donde impera un claro mensaje ecológico, que en la época de su publicación (1965) empezaba a producir tenues espasmos en la Sociedad Americana, aunque tardaría en concienciar al colectivo como sucede ahora. Sin duda, Dune merece su lugar destacado por méritos propios. Y conforta descubrir que el talento continúa siendo una constante universal en un escenario como el actual, donde tantas mediocridades son entronizadas.
Vuestro Scriptor.
Documentación adjunta:
http://unahistoriadelafrontera.blogspot.com/2011/06/dune-i-cae-el-cielo.html
http://unahistoriadelafrontera.blogspot.com/2012/01/dune-el-imperio-matriarcal.html

sábado, 21 de enero de 2012

GREEN LANTERN – LUJOSA TELEVISIÓN

Afiche foráneo promocional. De $, la
 peli rebosa. Lástima que para nada.
En la miniserie de ELSEWORLD RED SON, SUPERMAN demostró lo poco útiles que pueden llegar a ser los Green Lantern. Merced a un arma que depende de la fuerza de voluntad y la imaginación del usuario acaso tendría una espectacular entrada, pero ¿durante cuánto tiempo aguantaría? En algún momento, al usuario le fallaría la convicción, la concentración, la imaginación. Entonces, ¡adiós, Green Lantern! (Cosa que sucede en el tebeo mencionado, por cierto. EL HOMBRE DE ACERO les demuestra la contundencia que hay en el axioma que lo físico supera lo virtual, y a base de bien.)
Los tebeos se componen de un vasto y rico mosaico de figuras; un vistazo a cualquier tienda especializada lo pone de manifiesto. Pero algunos de estos iconos no parecen estar “a la altura”. Para mí, he aquí uno de ellos, un “mantenido” del cómic que, o lo agregas a un supergrupo o un personaje potente y/o carismático (THE FLASH), o te ‘ratea’ en ventas (aunque esto es relativo; como el guionista esté inspirado, puede legar una saga que contradiga absolutamente la especulación, y esto pasa con frecuencia.)
RYAN REYNOLDS como HAL JORDAN, tasando el legado
que le lega el anterior (y moribundo) Green Lantern
Se me antoja que, de entre la inmensa plétora de superhéroes que el espectador puede citar (me refiero al “ciudadano de a pie”, no a los freakies estilo SHELDON COOPER, capaces de memorizar en qué viñeta de no sé qué número de LOS 4 FANTÁSTICOS SUSAN RICHARDS STORM marca raja del culo, dato del que pareciera depender su vida), Green Lantern no aparece o, como mucho, deja una cierta duda. Por supuesto, la iconografía DC COMICS, casa matriz del personaje, le ha reservado puesto capital e importancia grave en su Universo, siendo HAL JORDAN especie de Reverso Tenebroso de BARRY ALLEN; pero, librado a sus recursos, y como este filme demuestra, es cuestionable la grandeza de Green Lantern. Tiene dificultades para acometer su tarea, salvar la Galaxia en un momento dado, empresa además matizada por el ego voluble del propietario del anillo, cuyo lema además parece el de los carteros norteamericanos.
El Cosmos está lleno de gente fea de cojones, pero con
buenas intenciones, como demuestra TOMAR-RE
Y si DC depositó ciertas esperanzas (del color del uniforme de Hal Jordan —el actor RYAN REYNOLDS—, por cierto) en esta cinta, las ha visto ampliamente defraudadas. La película de MARTIN CAMPBELL, pese a su impresionante despliegue de FX por computadora, no pasa de ser un costosísimo episodio piloto de teleserie “con posibles”. El filme no es ambicioso, rezuma tópicos que, encima, están mal desarrollados, y los personajes, al margen de que sean alienígenas, no provocan empatía. Vaya, que si viendo STAR WARS querrías ser LUKE SKYWALKER, viendo esta cinta jamás te ves de Green Lantern. Y menos todavía de Hal Jordan, representado como un vanidoso temerario tocapelotas que manda al paro a mogollón de personal.

El 'sargento instructor' SINESTRO (MARK STRONG)
apaliza a Jordan, para que comprenda qué 
significa llevar el uniforme Green Lantern 

Por su conducta, Jordan semeja una suerte de JOHNNY STORM, un tirao pa´lante que fabrica y vive conforme a sus propias normas, independientemente del daño que cause a otros. Y tampoco parece importarle demasiado qué secuela produce su conducta. Para hacérnoslo grato, sin embargo, le imponen un trauma emotivo, sustentado por la muerte de su padre, piloto de pruebas, como él, estrago que no obstante parece el de ROBERT HAYS en ATERRIZA COMO PUEDAS. Pero aquí no está LESLIE NIELSEN para fingir que le cura, o le importa algo su cuita.
Y, con esa instrucción, el nuevo Green Lanter puede gritar:
"¡Echarme lo que sea, que yo puedo con tooo!"
Las historias como la que desarrolla esta película, presuntamente de purificación  y  superación, se basan en la eterna lucha del Bien contra el Mal; es un clásico que funciona, ¿eh? Pues, ¿a qué cambiarlo? Pero esta fórmula tiene reglas. Por ejemplo: al héroe se le opone un villano que, al menos, es dos veces más poderoso que él. Si es JAMES BOND, lucha con BLOFFELD y la extensa organización SPECTRA (el IMA de los espías). Si es Green Lantern, qué menos que vérselas con DARKSEID. En este filme, ¿quién le hace sudar frío?
HÉCTOR HAMMOND (PETER SARSGAARD) planea cosa
que pondrán a prueba esa confianza de Green Lantern
(con ese tarro, hasta acierta las quinielas)
¿El extraño ente vermiforme antaño uno de los GUARDIANES DE OA, seducido por el Lado Oscuro (o amarillo, en este caso, color que afecta al poder de esta “nueva generación” de Green Lanters), con la misma entidad que una bacteria carnívora, o una ameba? ¿O acaso constituye una peligrosa amenaza el avieso macrocéfalo HECTOR HAMMOND —interpretado por PETER SARSGAARD—, que el “Reverso Tenebroso del Amarillo” encuentra ya abonado para manifestarse en él con supina virulencia, deformándole como prédica de que la corrupción del Mal no sólo pudre el alma, sino la carne también? Su enfrentamiento con Jordan/Green Lantern, con habitual damisela (CAROL FERRIS —BLAKE LIVELY—) en peligro de por medio, como aliciente caballeresco, carece de espectáculo o grandiosidad; resbala a través de cánones tópicos que permiten calcular cómo de ambicioso fue concebido este filme (reescrituras del guión aparte).
"Tranqui, nena, ahora me ventilo al cabeza ese", promete
Hal a su novia, CAROL FERRIS (BLAKE LIVELY)
Pero en tan costosa producción no todo iba a ser malo; hasta por estadística alguna cosa interesante debía contener, y en este caso, es la ambigüedad moral (y mortal) como se dibujan los Guardianes, alienígenas poco agraciados (según el canon doríforo), que, pese a su decidida apuesta por imponer la Ley, la Paz, volcándose en la Defensa de la Vida, ven un mal muy menor sacrificar nuestro mundo como eventual cortafuegos para ralentizar a PARALLAX y que el Green Lantern SINESTRO (MARK STRONG), que me recuerda a EL JEFE de HULK (aunque sin tanto tarro), otro que va de sobrao, gane tiempo para derrotar la amorfa amenaza cósmica siempre hambrienta de miedo. Los Guardianes así encarnan la hipócrita putrefacción de un cierto orden corrupto en origen, pero que se reviste de grandiosos principios morales para ocultarlo.
El Mal que corrompe merced al color amarillo. Por falta
de FX grandiosos no puede pecar esta película
Como curiosidad es irónico ver a TIM ROBBINS como el Senador Hammond, un papel en las antípodas de su ideología. No es una actuación, por otra parte, que le exija demasiado: plasma a un político codicioso y sin escrúpulos que siente más hijo suyo a Hal Jordan (compendio del arrojo físico y moral, imán sexual que atrae mujeres atractivas —y es que, físico es destino—) que a Héctor, sin duda inteligente y abnegado, aunque a sus ojos un pusilánime. Saberlo engendra en Héctor una emoción/carcoma que le ceba como villano para buscar carnicera retribución, destruyendo al favorito del progenitor. En su lucha tenemos, una vez más, la recreación de la rivalidad entre CAÍN y ABEL, por simplificarlo. Y este es otro clásico inmortal al que apelar sin empacho.
Vuestro Scriptor.

jueves, 19 de enero de 2012

¡SCIFIWORLD NOMINA LAS GRAVES PLANICIES! - ¡GRACIAS!

Siguiendo la nave, os lleva hasta el listado de los finalistas.
Cuidado en la Constelación de Orión, que hay atasco
Quisiera ser el primero en felicitar al autor de la portada de Las graves planicies, MANUEL CALDERÓN, por la nominación recibida a la MEJOR ILUSTRACIÓN que hace la compurrevista SCIFIWORLD a su trabajo. Cada vez que comparo su arte final con el modesto boceto que le remití para que tuviese una idea de qué tenía yo en mente, no puedo disimular un cierto sentimiento de vergüenza. También agradezco a SFW la elección de la ilustración de mi novela a estos premios.
Helo ahí, ¡LA NOMINACIÓN de un gran trabajo!
No obstante, la portada compite con trabajos no menos importantes y sin duda el jurado va a tener difícil premiar una con equidad. (De momento, cruzo los dedos para que sea la de Las graves planicies la ganadora, o, de no ser posible, adquiera resonante relevancia como finalista.)
Ahora voy a ponerme sentimental un momento, y reflexionar sobre lo que significa esa portada, el conjunto de la novela en sí. Para empezar, esa cubierta está pensada para realizar UN MILAGRO, según he descubierto estos últimos tiempos: el de demostrar que las BUENAS HISTORIAS no tienen ‘patria’. Proceden de cualquier parte.
Una portada destinada a hacer un
milagro: convenceros que las
BUENAS HISTORIAS son apátridas.
Siéntate y disfruta. Ya nos amargan
bastante los políticos, la prensa y la TV
Como señalara en alguna entrevista, concebí el relato en base a que aprecié que ciertas facetas de la ciencia ficción estaban gastadas (más que agotadas) por saturación, y que el resto o me era difícil de tratar o no me atraía, y que, ¿por qué no?, hacer un homenaje al PULP parecía una excelente idea. Al fin y al cabo, se trata de un género (despreciado, denostado, negado, por la ‘elite’, por los BAKALITAS que pueblan foros y redes sociales, dirigiéndolas tiránicamente a golpe de teclado) que es légamo fecundo para las más potentes fantasías actuales. Para STAR WARS (en las figuras de BUCK ROGERS o FLASH GORDON) o EL SEÑOR DE LOS ANILLOS (¿no es un refinamiento de la ERA HYBÓREA?), por citar dos ejemplos que el lector puede identificar al momento.
Yo no veía traba/menosprecio en hacer una novela en que se revitalizaran y se pagara la deuda de esparcimiento o solaz contraída con esos personajes. Agradezco a esos autores y sus iconos los fabulosos Universos que han madurado en la actual ciencia ficción, sea literaria, gráfica, visual, de videojuegos (los modernos pulps). Poder soñar con espacios ilimitados y llenos de lo más variado y granado de máquinas, seres, planetas, tiempos, dimensiones. Permitirme evadirme de una vida avinagrada durante algunos minutos.
Pero resulta que esos Bakalitas, cargados de prejuicios, no comparten mi inocente criterio. Desde su estreñida Faceta de puritanismo arrojan despectivos comentarios y trabajan en contra de la novela (en serio), calificándola aun de spam. ¿Acaso, en última instancia, como escritor, no tengo derecho a ganarme la vida? ¿Por qué esta ácida reacción? ¿Quiénes sois para dictaminar qué crece y qué no? En lo más recóndito y retorcido de vuestras almas, ¿pulsa la íntima envidia de no poder crear algo similar?
Un pasmo que le ha dado a este hombre viendo la portada.
Reconoce en la novela mi pasión por el fantástico, sí, ajá
Mas no quiero empañar esta excelente noticia con cítricas consideraciones, y sí deseo agradecer, en primer lugar, al Jurado del PREMIO MINOTAURO que inicialmente hizo finalista a Las graves planicies, su confianza en el relato y, después, y más importante aún, a RAÚL GONZÁLVEZ, de AJEC, su decidida valentía al apostar por la publicación de esta ‘historia de la frontera’. Ganar este galardón (¡ojalá también la hubieran nominado a la mejor novela!) recompensaría muchos afanes.
Vuestro Scriptor.

martes, 17 de enero de 2012

LOS GUARDIANES DEL MASER (1-2) – ENTRANTE ESPECTACULAR

ERHA, la protagonista, o la coprotagonista,
y los elementos capitales en sus aventuras
En el TAROT, la misteriosa ciencia adivinatoria, el ARCANO MAYOR de LA TORRE representa desastre y desagracias; simboliza el orgullo y la obra humana abatida. Pese a esto, esta edificación posee un atractivo poderoso e irresistible como constatan numerosas obras. Desde ROBERT BROWNING, siguiendo con la saga de EL MUNDO DEL RÍO y terminando con LA TORRE OSCURA de STEPHEN KING, los ejemplos cunden y, cada cual, trata de desarrollar su carga de sigul y misticismo con distinta suerte y talento. También este tebeo (bello cómic) versa sobre la búsqueda de una torre, de la cual dimana sabiduría y poder, así como tragedia y catástrofe.
También es el incomparable marco gráfico en el que se solaza MASSIMILIANO FREZZATO para ofrecernos una historia que, por desgracia, no está bien narrada. No es que sea mala, o aburra. Es parsimoniosa, se demora en exceso en detalles insignificantes. Al parecer, Frezzato (quien, en cada viñeta, da una lección magistral de dibujo y color), pensando a lo grande, en más entregas, estaba tan absorto fijando los principios artísticos de su particular mundo, que descuidó el resto. Eso, o contaba con una cantidad limitada de historia que dosificaba como podía, metiendo paja por un tubo para justificar planchas. Mas el lector se siente, en algunas, perdido, tratando de situar al elenco y el porqué de ciertas situaciones, esfuerzo que le roba atención para comprender otros aspectos del relato.
ZERIT sobre parajes inexplorados. ¡Qué
grande es KOLONIA!
Frezzato realiza unas bellas, y casi oníricas, estampas de otro mundo con ingredientes de amable comedia, mientras que, por otro lado, habla de un despiadado despojo de civilización y tecnología residual, siendo incapaz de encontrar el término medio. Por otra parte, los personajes tampoco acaban de calar en tu estima. El héroe, con el desafortunado nombre de FANGO, está desenfocado. Es un torpe revestido de los tics del género de supervivientes (misántropo, áspero, casi astroso, posesivo, avezado, refractario al remordimiento) que no se aclara. Quizás Frezzato perseguía ese efecto a posta, pero el personaje emite una sensación de actividad totalmente contraria. No deja tampoco claro el papel relevante de ZERIT, el que parte en pos de la Torre, si es un saqueador sin escrúpulos, caracterizado como un bonachón o cascarrabias ABUELO DE HEIDI, o algún tipo de enano DISNEY, que, aunque gruñón, luego resulta tener un corazón de oro, un héroe de acción o sólo un alivio cómico para determinadas fases de la narración.
FANGO, nuestro 'héroe'. Bueno, algo así
Leal al canon, incorpora una hermosa fémina (ERHA), otra con difusas líneas de heroína del relato, llena de carácter y recursos que, de la lectura, deducimos que es entregada al sacrificio pagano y fáustico de la virgen para pagar alguna oscura sabiduría a terribles dioses o demonios sanguinarios, coincidiendo con un periodo lunar. Ella está. Y hace algo. Pero ¿el qué; con qué propósito futuro? Para colmo, la gran amenaza de este WATERWORLD gráfico resultan ser las acciones imprudentes y conductas temerarias, díscolas, de los protagonistas, tatuados y tarados por unos experimentos genéticos de propósito desconocido, más que la surtida fauna de enemigos “humanos” o animales que pueblan estas islas envueltas en brumas marinas.
También repelen ciertas bromitas sobre las heces y las defecaciones que deslucen la trama. Imagino que, buscando “marcar la diferencia”, Frezzato escogió el más rectal argumento para hacerlo. Es una verdadera pena que tantísimo esmero, cuidado y magnífico ARTE registrado en estas viñetas, quede empañado por estas ocurrencias “de guardería” que, quizás en Francia, hogar original de la publicación, agraden y parezcan el colmo de la jocosidad, pero que he encontrado desafortunadas. Tenía formas mejores de destacar (¿no bastaba su dibujo?), ¿por qué se devaluó tanto?
Erha sometida a las presiones de una
ciencia dependiente de ciertos mitos
En otro orden, mucho me hubiera (sinceramente) gustado profundizar en la psique de los personajes y anotar el interesante detalle de su conducta, más que percatarme de que están huecos y aparentan cosas que no son; hurgar en los restantes ingredientes que especian esta obra, tratar de encontrar un sutil y maravilloso mecanismo oculto y referencial detrás de tan fabulosas páginas, más allá de admirar su dibujo, el color, el tratamiento de las sombras, luces, la plástica expresividad que esbozan los rasgos de los personajes, el gran valor de todo el conjunto.
Preferiría hablar de esa mezcla de C-3PO y búho, que acompaña al torpe del héroe, Fango, indicar los singulares diseños de las máquinas basadas en insectos o aves que aparecen en la obra, qué intención perseguía Frezzato al diseñarlas así, señalar la forma roma, achatada, de la mayoría de los vehículos, carentes de agudezas y filos, como reflejo del grado de penetración o incisión de su cicatera trama, más que centrarme en destacar esa carencia. En conjunto, Los guardianes del Maser, recogidos las dos primeras entregas en un solo tomo por NORMA EDITORIAL, es obra redonda, policromada, amable, que falla al recrear un aspecto salvaje, feroz, brutal, de un mundo barbarizado por un gran desastre bélico y poblado por fenomenales bestias, entre lo mítico y lo paleontológico. Es, en resumen, un “quiero y no puedo”.
Fango topa con problemas abundantes
Querría preguntar por qué, también, en una sociedad ciertamente tecnológica, emplean medidas astrológicas (no astronómicas, no nos confundan las dos lunas mencionadas en el relato) e influencias casi ocultistas para proceder.
Como lectores, sí, desearíamos hacer más que sentirnos seducidos por el barroco vestuario, así como por los escenarios que hacen de este tebeo una obra eminentemente ecológica. Y quizás este aspecto, superficial, visual, justifique su éxito en otros países. Pero, por desgracia, también había una historia que contar, porque esto es un tebeo, no un prodigioso libro de ilustraciones, algo que acabamos aceptando resignadamente que es cuando calamos la escasa entidad del relato. Frezzato no nos cuenta un cuento, según promete, sino un puñado de ocurrencias bien hilvanadas, tal como ejemplifican las maravillosas páginas “técnicas” adjuntas, donde todo se explica y son las que suscitan el interés por la trama, porque, el tebeo per se, en ese aspecto, cuesta lo haga.
Una de las muy apreciables páginas
informativas/de bocetos sobre IVOLINA
YUGHER, reina de los satánicos enanos
Quizás, un guionista con un sentido más comercial o prosaico del trabajo (más americano, vaya) y la composición, hubiese otorgado, desde el primer momento, la firmeza intelectual de la que adolece Los guardianes del Maser. Pero, pese a todo, lo recomiendo; hay que tenerlo, codiciarlo, sólo para poder recrearse en su arte, y así comprender que es uno de ese millar de tebeos que te llevarías a una isla desierta, uno de los imprescindibles, y que hace el equilibrio con obras mucho más acabadas, densas.
Vuestro Scriptor.

viernes, 13 de enero de 2012

THE TIME MACHINE – LOS MORLOCKS SALTARINES

Afiche foráneo de marcado sesgo
aventurero. A destacar, la relación
pseudopaternal con el chaval ELOI
La calidad del homenaje que SIMON WELLS hace a la obra que abrió la puerta del éxito a su abuelo, H.G. WELLS, es aceptable. Puede verse este filme, amable y blanco, con cierta regularidad sin llegar a sentir una sensación de estrago o hastío, aunque es cierto que no ofrece un espectáculo tan vehemente que deje al espectador boquiabierto. A lo más que ha aspirado era a brindar una sobremesa de calidad. Esto por sí constituye un logro. Otras obras, más jactanciosas, por una u otra causa, ni lo consiguen.
Sin embargo, nos permite apreciar que, al parecer, la idiosincrasia americana juzga que al héroe debe pasarle una tragedia Nivel MAX para motivarlo a vivir una gran GRAN aventura. Si en la versión filmada de GEORGE PAL, ROD TAYLOR viaja a 802.701 motu proprio/por curiosidad, aterrizando en ese Remoto Futuro por accidente, en la ‘revisión’ de Simon Wells, al protagonista, ALEXANDER HARTDEGEN (GUY PIERCE) deben matarle a la prometida, EMMA (SIENNA GUILLORY) para que decida obrar, en su caso, un milagro: evitar la muerte de ella.
Expresión de romance un momento antes de la tragedia:
ALEXANDER HARTDEGEN (GUY PIERCE) pide la
mano de su novia, EMMA (SIENNA GUILLORY)
Esto, claro, crearía una línea espaciotemporal divergente; la Historia ocurriría de otro modo, los acontecimientos se deslizarían por distintos carriles; es mucha/considerable/cuantiosa cantidad de energía desplazándose, modificándose, alterando… ¡uf! No. Así que la Oscura Sabiduría Cósmica (o Dios, si lo preferís) estableció una pauta irreversible. Emma debe morir, y planifica las cosas de modo que ella fallezca, y el Orden quede, por tanto, asegurado.
FRIZT LEIBER ya avanzó esta Norma inmutable en INTENTAR CAMBIAR EL PASADO, y parece que el guionista, JOHN LOGAN, tuvo presente este cuento para proporcionar sustancia a la película.
DAVID PHILBY (MARK ADDY) no ve con la misma
amplitud de miras que Hartdegen el mundo circundante
Otra cosa en que varía, aparte del nombre del protagonista, es en su nacionalidad. Éste es un científico/profesor norteamericano esperanzado en que 1900, albor del siglo XX, alumbre una Tecnocracia Benéfica que avance el progreso humano, arrancándolo de la fatal rutina que él siente ahoga al mundo, y más, el entorno académico que le rodea. No es un sofisticado burgués, como el VIAJERO A TRAVÉS DEL TIEMPO de la novela, imagen que encarna Taylor en EL TIEMPO EN SUS MANOS, un hombre frustrado por la cortedad de miras de sus semejantes y amigos y abrumado por la impresión de que la Ciencia sirve únicamente para crear máquinas más letales cada vez y así exterminar a la raza humana más deprisa. Hartdegen es un inventor despistado, con buenas rentas, que le permiten construir el portento que supone la Máquina del Tiempo.
Hartdegen dispuesto a tripular su
Máquina del Tiempo, para atravesar
las eras en pos de respuestas
Supongo que en algún momento hallaría irónico que fuesen máquinas las que matasen a Emma, como suerte de castigo divino por su fáustica adoración al maquinismo emergente de su época.
Teniendo presente que La Máquina del Tiempo es una novela que H.G. Wells impregnó de admonición y profecía, distopía sobre un cruel futuro para las razas separadas de la Humanidad, y no un relato de acción, Logan siembra de necesario moderno espectáculo la cinta para rasguñar nuestra encallecida piel. Y, a juego, el diseño de la nueva Máquina del Tiempo (apenas un bosquejo en el relato, cruce de bañera/sillón-favorito-de-lecturas en la película de Pal) se beneficia de los FX por computadora que combinan con acierto con los agradables destellos del bronce y el latón de una robusta manufactura steampunk, dándole consistencia, solidez.
La trama obliga a Hartdegen a resolver el misterio de por qué es irrevocable la Historia, e intuye (tampoco tiene otro camino) que en el Futuro está la respuesta. El optimismo de H.G. Wells de que la Cultura y la Educación vencerían los atavismos fatales que malogran nuestra especie, haciéndonos mejores por fin, está patente en esta decisión.
Lo que finalmente encuentra abate a Hartdegen. Este es el 
dominio que aún controla VOX (ORLANDO JONES), el
despojo de las vastas bibliotecas del ayer
Mas el Futuro le ofrece un puñado de desasosegantes visiones. Hará accidentalmente un amigo, el compubibliotecario que encarna ORLANDO JONES, un rostro familiar que le ilustrará de la tragedia humana en 802.701. Y como deben darnos un espectáculo que nos electrice, ya dije, en esta ocasión han decidido destruir la Luna.
Esto constituye una pavorosa catástrofe para la Tierra. Sin la Luna, los días durarían seis horas, y el planeta giraría tan deprisa que los vientos huracanados quizás impedirían la vida en la superficie. Es seguro que un satélite tan mermado como el que aparece en la cinta no tendría la suficiente masa como para mantener el almanaque tal como lo conocemos. Ese manso mundo ELOI que Hartdegen acaba conociendo, tribal y ribereño, sembrado de mestizos, sería bastante hostil.
La verdad es que esta careta no asusta demasiado; esto no
se lo han currado. Pero SIMON WELLS ha tratado de dar
"otro aire" a los Morlocks preconizados por su abuelo,
H.G. WELLS, bestializándolos
En este filme, y creo que a tenor de LAS NAVES DEL TIEMPO, de STEPHEN BAXTER, los Morlocks adquieren relieve, o, al menos, JEREMY IRONS intenta dárselo, mostrándose como un arrogante caudillo cuyo cerebro, expandido hacia la espalda (¡menos mal, un rasgo de originalidad!; no lo hicieron el ente macrocéfalo usual), tiene potencia suficiente para controlar los más bestiales miembros de su raza, así como manipular las mentes Elois y agitar el sueño de Hartdegen.
Hartdegen y una valiosa amistad del futuro, MARA
(SAMANTHA MUMBA), la Eloi que calla algunos terribles
secretos que aquejan a su mestiza y pacífica raza
El UBER Morlock es grandemente generoso con Hartdegen. (Pudo matarlo, mas le deja vivo.) Le proporciona la respuesta que andaba buscando, mostrándole cómo sería su vida junto a Emma, pacífica y próspera, tanto que desactivaría su deseo de construir la Máquina del Tiempo. Pero, en verdad, lo que Hartdegen busca es saber por qué el ayer no puede ser cambiado. Quién lo estableció. Con qué fin. Eso, queda irresoluto.
Uber Morlock tiene auténtica prisa por despachar a Hartdegen de su predio. Aun le ofrece la Máquina del Tiempo para que regrese al ayer. Tan malo no debía ser, por tanto, pues, conociendo la situación, Hartdegen retornaría a 802.701 pertrechado para tratar de modificar este mundo caníbal (en eso, el Morlock no pensó). Lo hace porque ve en Hartdegen amenaza. Los Elois aceptan con mansedumbre su suerte un tanto por atavismo, otro por debilidad de carácter y, por fin, por sugestión Morlock.
JEREMY IRONS en un papel radicalmente distinto
al de LA MISIÓN: es el UBER MORLOCK. Y brinda
a Hartdegen medias verdades. Va de cerebral y
todo eso, pero pone en un grave aprieto al inventor

Pero Hartdegen, áspero primitivo del Remoto Ayer, aparece lleno de fuego y rebelión. Pocos predicamentos más tarde, motivaría a los Elois para luchar. Resistir. Esto complicaría aún más la penosa existencia Morlock.
El final es puro Hollywood estilo STAR WARS: debe ocurrir una supercatástrofe explosiva que nos tranquilice. En la novela quedamos a la espera del regreso del Viajero a través del Tiempo; Baxter a modo resolvió su suerte. Simon Wells deja a Hartdegen que planifique el Mañana, inyectado en los Elois la pasión, antigua y decimonónica, por los Grandes Proyectos y el Porvenir Espectacular. En 1900 él ya no pintaba nada. ¡Qué gran GRAN aventura sería, pues, construir este futuro!
Vuestro Scriptor.

Documentación adjunta:

lunes, 9 de enero de 2012

LA MÁQUINA DEL TIEMPO – AMARGA SABIDURÍA

Una de las tantas portadas del libro.
Y fotograma de la película de
GEORGE PAL
Incluso en época tan temprana, H.G. WELLS intuía truco en la ‘utopía socialista’. Años después (es mi impresión personal), esta desconfianza cristalizaría en obras como ANNA VERÓNICA o EL NUEVO MAQUIAVELO, donde criticaba el “arribismo” de G.B. SHAW, por ejemplo, al movimiento fabianista, del que Wells formaba parte, y por razones justificadas. Creció rodeado de desigualdad, miseria e injusticia, social y legal, y comprendía que el mundo necesitaba cambiar.
El ‘progreso’ no podía seguir usando a los pobres como mortero sin escrúpulo mínimo-nimio. El Pueblo merecía mejoras que le dignificasen. Él mismo había sufrido por esa situación, que minó peligrosamente su salud. Pero veía en la de Shaw una adhesión estética. Un “Estoy con el Pueblo sufriente, pero ¡guay de tocar mis privilegios!”. En 2011 vimos a puñados de tales “camaradas” agregarse al becerro de oro del 15M, o como quiera llamarse, por idéntica causa.
Un maduro H.G. WELLS (¡aclamad al autor!)
que veía poco esperanzador el siglo XX
Y, como una intuición primordial, advertía Wells que el progreso comunista tampoco suponía la panacea para la colectividad. No sabía bien cómo desmadraría el asunto. En su tiempo, parecía una alternativa razonable que defendiese contra ese capitalismo desalmado que tenía explotando en telares, minas y fundiciones a los niños de diez años mientras los señorones de los sombreros de copa dilapidaban el dinero obtenido así en el bacarrá de Montecarlo o en eventos similares. (Por cierto, me han comentado que la aclamada “educación para la ciudadanía” —el supremo becerro de oro progre— presenta así a los capitalistas.) En el comunismo, Wells no veía tanto (opino) un poder dominante como una fuerza moderadora frente a los desmanes del Dinero.
En principio, sería la Iglesia (católica o no) la que debería actuar de ese modo. Pero Wells tenía comprobado que no era así, que la Iglesia era otro mecanismo lento-lento que giraba en engranajes de piedra y a favor casi siempre del Capital. Apenas le preocupaba el Pueblo que decía amar. (Por otra parte, conviene apreciar que la ética religiosa protestante confirma la predilección de Dios por una persona concediéndole éxito y prosperidad. Quien no lo tenga, sugiere que no es del aprecio del Altísimo. —Los católicos vamos, empero, del palo masoca de que el sufrimiento purifica y en el Más Allá tendremos nuestra recompensa.—)
Y, rizando el rizo de las posibilidades
espaciotemporales, FRIZT LEIBER
puso su granito
Ante esta situación, Wells prefirió confiar, pues, en que la Educación y el humanismo despertarían a la gente y ésta por sí aceptaría emprender las reformas sabiamente.
La Máquina del Tiempo, la primera distopía, o de las más primeras, describe esta fe mas tratada con una elegante capa de anestésico para no ahuyentar a los lectores de clase alta. (Tenía un Mensaje Importante que transmitir.) El relato posee sólido fundamento británico, por otra parte, y aun puede entenderse de un colonialismo moderado, persuasivo, diferente al preconizado por RUDYAR KIPLING.
Comienza en una velada donde satisfechos burgueses teorizan sobre distintas materias ante el hogar del VIAJERO A TRAVÉS DEL TIEMPO, hombre reposado que puede hacer lo imposible: atravesar las eras a voluntad. (El poder como arma de una máquina del Tiempo no se aprecia en estas líneas.)
La extensa 'secuela' de la obra de
Wells, de STEPHEN BAXTER.
Ingeniosa, es, esta LAS NAVES DEL
TIEMPO
Y ya aquí Wells perfila, con sutileza, tanto su credo político como un bosquejo del futuro, en que el comunismo ha triunfado, convirtiendo el hollín del caos capitalista decimonónico en un espléndido mañana poblado por seres equilibrados y pacíficos, el fruto, ¡por fin, ajá, SÍ!, de la educación. Esto descubrirá el Viajero a través del Tiempo después, en 802.701, y, deleitado con el lozano paisaje de suaves colinas, así razonará. En aquellas cenas, el triunfo comunista era una teoría que movía a chanza, aunque vista con grave recelo.
En el Remoto Futuro (pensemos cuán distante emplaza Wells la acción, qué escasa fe tenía en que sólo dos o tres siglos pudieran hacer las reformas que comprendía el mundo precisaba para prosperar, y, asimismo, cómo sitúa esta moderna “Edad de Oro” casi al filo de la extinción del Sistema Solar, según lo tendrían calculado entonces), el Viajero a través del Tiempo se felicita al apreciar la belleza de bibelot de los improductivos ELOI, un refinamiento genético que, para él, tosco hombre del XIX, acostumbrado a bregar y enfermar, se le antoja mórbida y, luego, conforme frecuenta su compañía, desalentadora, al borde del desprecio.
Uno de mis héroes favoritos, el intrépido
RESTIN DANE, TORRE, a punto de vérselas
con los MORLOCKS
Las grandes conquistas sociales, tras destruir miseria y necesidad, crearon gentecilla sin afán ni interés, y merodeaban las fastuosas ruinas que disparaban la imaginación del Viajero a través del Tiempo (durante su edificación debió apearse), aunque luego lo sumían en melancolía al comprobar que los herederos de esa gloria, los mansos y vegetarianos Eloi (cosa que nos advierte de que son ganado para los MORLOCKS), derrochaban siendo incapaces de conservar tal legado, igual que si fuesen los hijos de un plutócrata que, durante su vida, amasara una fortuna con grandes trabajos y sacrificios, consciente de cuánto le costó reunirla, y sus vástagos ahora la malgastaban en coristas y ruletas.
Su trato con la Eloi WEENA debe verse como la del Hombre Blanco Europeo, Civilizador, cuando arriba a costas “paganas”. Pertrechado con fe, corazón y acero, el Viajero a través del Tiempo aporta cultura (su cultura) a aquellas suertes de hadas de 802.701 con inquietudes insignificantes. Wells podría ser muy humanista y fabianista, pero toda vez que le tocaba hablar de los africanos, no vacilaba en tildarlos de salvajes, el colmo del oscurantismo y la incultura. Y con ellos compara a los refinados Eloi cuando les embromaba usando algún ‘truco’ de colonialista.
Afiche de la adaptación que hiciera
Pal de la novela, protagonizada por
ROD TAYLOR
Y, como tal, extiende su manto protector sobre Weena, a la que intenta convertir a sus sanas creencias. Su triste fin (que certifica lo poco que los Eloi le importaban al Viajero a través del Tiempo) aborta el experimento.
Wells corona la trama con los Morlocks. Según teoriza el Viajero a través del Tiempo, es la desgraciada estirpe heredera del trabajo extenuante y el feudalismo llevado al extremo de recluir al Trabajador en subterráneos. Aunque su intención moralizante fuese denunciar qué poco corazón tendría el Hombre para con sus semejantes, que llega a transformarlos en criaturas deformes y privadas del beso del Sol, empero no duda en dotarlos de “facultades” todo desagradables: subterráneos, hijos de HÉCATE, caníbales…, están presos de la terrible taba de mantener a la raza privilegiada (que no dominante), los Eloi, para siempre.
Fotograma de dicho filme, aunque parece más bien de
EL PLANETA DE LOS SIMIOS, ¿eh? ¡Qué hercúleos
Morlocks, cuando Wells les describe hasta esmirriados!
Pese a su terrible sino, cuesta solidarizarse con ellos (el Viajero a través del Tiempo, alter ego de Wells, no puede). Mas ¿acaso son los Morlocks otra analogía que Wells establecía; veía, finalmente, en el triunfo del sindicalismo, una amenaza no menos grave que la del capitalismo rampante? Hum…
Vuestro Scriptor.

Documentación adjunta:

domingo, 8 de enero de 2012

ESPECIAL 15 ANIVERSARIO – MUY RECOMENDABLE

Afiche de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. El de su
estreno, podríamos considerarlo el AÑO 0 de la ciencia
ficción. ¡Cómo ha evolucionado el género a partir de aquí!
SITIO DE CIENCIA FICCIÓN, web promovida por FRANCISCO SÚÑER IGLESIAS, celebra durante estas jornadas sus quince añitos de existencia con una serie de artículos que contestaban un peculiar reto: ¿la (actual) ciencia ficción formará nuevos y más lectores? Y, éstos, ¿qué crearán? Si visitáis la página, podréis comprobar que he aportado una especulación al respecto, y según fui leyendo en las de otros invitados a participar, mis conclusiones no se apartan, en conjunto, mucho de lo que podríamos considerar un “núcleo central”: la imagen.
Este conjunto de opiniones posee un gran interés y merece la pena abrir un debate respecto de la pregunta lanzada. Fiel a mi estilo, abordé mi trabajo desde una estética que podría estimarse aun superficial (el impacto visual) porque es como crecí ‘viviendo’ la ciencia ficción. Como apunto, para mí ciencia ficción es aventura y evasión fabulosa. Hay momentos, por supuesto, para sentimientos y reflexiones, pero se trata de soñar (y a lo grande) un rato para romper la monotonía de una vida ciertamente ramplona.
De bonus, este bosquejo de la
protagonista de mi novela gráfica
SPANK GIRL
Y pienso que es la forma correcta de hacer cantera, ofreciendo un vigoroso espectáculo de calidad, dando la posibilidad de vagar por espacios fantásticos. Porque como la ciencia ficción se aferre al muermo sesudo/espacio profundo nueve que preconiza MARK VERHEIDEN, so pretexto de darle una categoría que contente a los refinados esnobs (ya sabéis, los de las novelas depres y las pelis incomprensibles pero muy estéticas), de culo vamos.  El alien, el anillo, la especia… los profundos PROFUNDOS Problemas Universales y pijotadas psiquiátricas varias. ¡Uf! No.
Es domingo, resaca de las Navidades, y supongo que podríais aprovechar un momento de asueto para echarle un vistazo a estas opiniones. Espero que la de mis lectores, animados a contemplarlas con esta entrada, coincida con mis conclusiones.
Vuestro Scriptor.