viernes, 31 de julio de 2026

ALAN MOORE Y SUS ZURDADAS — DE EMINENCIA A PROGREBUFÓN

 

Valioso documento de ALEJANDRO
BARBA muy orientativo sobre la
conducta de ALAN MOORE. En
especial, en su controversia con
FRANK MILLER, quien sí tenía
razón. Empero Moore se dejó
cegar por "lo asambleario rojo"
y lo vio todo negro

Hasta Septiembre, lectores. Empero, como toca actualizar, dejo esta ligera digresión:

Hace días vi en FB un comentario de Alan Moore en que se despachaba de lo lindo contra los superhéroes, tildándolos de infantilizadores fascistas (es de los oscargutanes que ven fascistas por doquier) y cuanto similar se le ocurriera. Bueno, esto agotó mi paciencia con él. Versamos de un tío que, gracias a los superhéroes, vive bien (al menos, es popular; antaño, reverenciado al extremo de que le acosaron cuando fue al baño para que firmara unos autógrafos). ¿O no ha guionizado a SUPERMAN, a BATMAN, a LA COSA DEL PANTANO, a SUPREME, entre otros? Y aplicándoles su inigualable sesudo estilo narrativo ilustrado, donándoles esos pasmosos giros de guión y argumento que le “deificaron”, allá por cuando WATCHMEN, quienes facilitaron que el público conociese su obra en 2000AD, o demás particularidades de su genio.

Soslayo su singular vida privada. No me incumbe ni compete. Aunque algunos de sus rasgos pueden hacernos intentar comprender qué cuece esa perola, cargada de drogas que le hacen creerse suerte de sumo sacerdote, a lo ALEISTER CROWLEY, de un viejo culto, pudiendo invocar una pagana deidad menor en su mismo jardín. (El espectáculo debió ser digno de los MONTY PHYTON. Desde un ateo punto pragmático de vista: un grupito de flipados fumetas con túnicas como las de DEMIS ROUSSOS falabalando un sincopado guirigay hebefrénico que suponían eran conjuros, orquestados con teatrales aspavientos por el vehemente hombre de Northampton. Seguro el conjuro de MERLIN en EXCALIBUR, el de “Urbas-vesar-dojier-tien-be” —o como sea—, tendría más efecto mágico que el cántico de Moore y su pandilla, alucinando en Technicolor.)

ALAN MOORE. De ser él, yo
haría desaparecer esta foto. Le
hace parecer un mendigo yonqui ;
le hace perder toda legitimidad

Aplaudo y apoyo sus ataques contra la industria del superhéroe por su ácida experiencia personal, que las Majors le han maltratado. DC y Marvel han sido inclementes con él; le han exprimido y encima, pitorreándose. Lucha por dignificar su trabajo y el de los currantes de la viñeta a todo nivel. Sin embargo, es intolerable se ponga gallito criticando a los superhéroes (en muchos casos, reflejos de pasiones fetichistas de los autores, o altavoz de sus ideas políticas —la Fase Dos Marvel desarrolló los derechos civiles, mientras la Uno defendía la guerra de Vietnam o la Guerra Fría—) cuando les debe su reputación y saneada cuenta corriente. Y no para ahí: ¡despectivo insulta a sus lectores, los que compran sus tebeos, e ingresan ca$h en su banco! Le alimentan.

Más: Alan Moore se cree su ideario imaginado para V DE VENDETTA; que una zurda acracia redentora equilibrará las relaciones entre humanos, y de éstos, con la Naturaleza (si se tercia), desdeñando por completo el egoísta y ambicioso Factor Humano. ¿Cuánto tardaría esa vestal sociedad en convertirse en una dictadura como la derribada? Nada. Un listo agruparía a su alrededor una cuadrilla de gentuza sin escrúpulos que, para “salvar la Anarquía Asamblearia”, articularían una “política” donde ellos tendrían todos los privilegios, y los demás, el gulag. ¿Os suena, cubanos, venezolanos?

Imaginará Moore que, en su honor, le pondrían una estatua, AL PRECURSOR, estimulándole esa idea a soltar las progreburradas que propaga hoy día.

Seguro que un querido y admirado
icono del
sacerdote de Northampton.
De esta gentuza no dice ni pío; mas
de los de las capas y los lectores a los
que entretienen, todo es mierda del
tóxico lenguaje habitual de los zurdo
s.
(IÓSIF STALIN, por si no os suena)

ODIO esa hipocresía. De acuerdo, Alan; si tan cabreado te tienen los superhéroes, ¿por qué no vuelves a la fábrica de carne, a picar pollos? Era un trabajo de puta madre magistral, ¿no? Mira: de no ser por los supers, seguirías allí, haciendo a ratos la tira “cómica” de ROSCOE MOSCOW, donde liberabas tus subconscientes homofobias, disimulándolas de conductas reaccionarias.

Sé coherente. No aproveches la fama que te han dado esas viñetas para desguazarlas. Mira, para compensar esa repelencia, aún puedes “regenerar la cultura” haciendo historietas sobre opresores comunistas (tu masoquismo favorito) que blanquearías vistiéndolos como los Verdaderos Y Auténticos Superhéroes Del Pueblo (ya sabes:  STALIN, MAO, CASTRO, el resto de genocidas rojos; tebeos donde justificaras sus ciento cincuenta millones de muertos; aunque eso no te merece una sola sílaba crítica. Ya conocemos el percal).

Pero ¿qué haces? Cobras en dólare$ (dólare$, no rublos; que a tu conciencia socialista en nada ofenden, qué curioso), y seguir después con lo que más te apasiona: narrar.

sábado, 25 de julio de 2026

ELEMENTAL, DR. FREUD — LA SOLUCIÓN AL SIETE POR CIENTO

 

Afiche. Cómo ODIO esa imagen de
SHERLOCK HOLMES de la
gorra de orejeras. Y ahí sigue,
perpetuada por los mediocres

NICHOLAS MEYER adapta a la pantalla de plata su propia novela, en la cual avisa que aligerará el recargado estilo del DR. JOHN H. WATSON para relatar esta oculta vivencia de SHERLOCK HOLMES, texto apócrifo donde era esencial mantener incólume el mito de probidad, caballerosidad y patriotismo del sagaz investigador privado. Se había creado tal glamouroso esplendor y rectitud del justiciero cocainómano de Baker Street que era inadmisible mancillarlo. ¡Los fundamentos del imperio que gobernaba sobre las olas se resquebrajarían y caería como no lo había hecho el Imperio donde nunca se ponía el sol! La apariencia es TODO en determinados ambientes y políticas.

Empero cercana la Cierta, el jubilado Watson siente su deber comunicar esta historia al gran populux, donde lo que relata no es vergonzoso, sino cómo el coloso enemigo de MORIARTY batalla contra su peor enemigo hasta entonces enfrentado: su adicción. La cocaína que le sacaba de los períodos de abulia y absentismo laboral estaba devorándolo. Consumía un lote de dotes que era criminal desperdiciar de ese modo.

Empieza todo cuando requieren de urgencia al 331B de Baker Street a un excelente ROBERT DUVAL (Watson). La sufrida SEÑORA HUDSON refiere al médico-biógrafo: al señor Holmes se le ha ido la pelota por completo. Watson lo verifica: la coca ha carcomido la cordura de Holmes (NICOL WILLIAMSON borda el drogadicto paroxismo del detective, cómo muestra ese iconoclasta plano donde vemos el brazo de Holmes lleno de pinchazos de la aguja) mostrándole enemigos en todos lados.

El trío protagonista. A destacar de
la actuación de ROBERT DUVALL
(DR. WATSON) la pronunciada 
cojera que en los relatos constaba,
desaparecida en otras versiones
de TV o cine

Destaca Moriarty, titán del delito/pensador abstracto con espías por doquier, quien, cuan araña en su telaraña, domina la actividad criminal londinense hasta en sus más mínimos-nimios detalles. ¡Un emperador del crimen en la sombra!

Consultado MYCROFT Holmes, el reposado hermano mayor del detective urde un plan donde el verdadero Moriarty (un apocado profesor de matemáticas que insinúa estrecheces financieras) tiene un importante papel, que enseguida se consuma.

Meyer, con Elemental, Dr. Freud, llena el vacío que SIR ARTHUR CONAN DOYLE creó en la “biografía” de su ODIADO personaje (mas el que más popular le hizo) con EL PROBLEMA FINAL. Con una razonable carga de ingenio, e impulso iconoclasta, Meyer idea un nuevo misterio que empieza con la desintoxicación de Holmes en Viena, en casa del afamado alienista judío SIGMUN Freud, que aporta algo ya habitual en las teleseries policíacas: el sesgo psicológico de los sucesos o la catadura del criminal.

Aplicando sus facultades, Freud completa el razonamiento que inicia Holmes en su investigación del secuestro de la demi mondaine LOLA DEVERAUX, sucedáneo de IRENE ADLER. La afamada cantante Deveraux excita el interés de un pachá turco fetichista de las pelirrojas que decide abducirla, ayudado por un noble vienés cargado de prejuicios antisemitas (y acuciantes deudas).

En esta ocasión, Watson y Holmes deben sudar
lo suyo la camiseta; FREUD no queda atrás.

Con frenesí el trío inicia una persecución en tren para rescatar a la intérprete, cosa que, por supuesto, consiguen. Raro que Holmes fracase. Bastante ha descendido a la vulgar Humanidad ya en esta trama, con lo de la drogadicción y la dolorosa desintoxicación. Bastante irreverente era ya mostrar en el punto más álgido de su descenso a los Infiernos a tan caro personaje de la Propaganda británica, estandarte y embajador de las costumbres de Albión (o sea, del mundo).

Y ahí reposa el encanto de una cinta que comparte concepto con SIN PISTAS, donde este tema (mostrar defectos en Holmes, pese a los encomios que su biógrafo le dedicaba, y ¡aclamara! el londinense de toda condición) fundamentaba la historia. Siempre que se haga con hábil elegancia y conocimiento, se enriquece el personaje. Cuando se recurre a la chabacanería por la chabacanería, a la adulteración zafia e irreverente, irresponsable, sólo se consigue basura, deleznable purria. No es el caso, pues pese a lo… melifluo de Meyer en el desarrollo, el conjunto se resuelve con dignidad.

Me gusta la estampa; a Holmes y Watson muchos
los han encarnado, con mayor/menor fortuna. Esta
vez es aceptable

viernes, 17 de julio de 2026

HISTORIAS DE INTRIGA Y DE AVENTURA — CONAN DOYLE TRIBUTA A E. A. POE

 

Portada., Edición Siruela, la que
se permite corregir a la RAE.
Tiene fama de buenos libros.
Este recopilatorio hasta hace un
guiño a NIKOLA TESLA

Al fin y al cabo, ¿no es SHERLOCK HOLMES traslación del chevalier CHARLES AUGUSTE DUPIN? Cualquiera que haya leído los cuentos de Poe enseguida descubrirá su semejanza, qué indeleble huella el caballero de Virginia en Conan Doyle estampó. Esta colección de relatos tiene una peculiaridad: su atonía. Los que destacan lo hacen poco. Semejan los picos de una gráfica; mantiene una línea recta constante. En ocasiones sufre ligera alteración, para regresar a la horizontalidad de nuevo.

Tiene una ventaja: no hay picos descendentes, sino hacia arriba. Es ya del gusto de cada lector pensar si tal o cual relato merece superior estimación. En una escala de uno a cinco, lo más que alcanzan los textos conspicuos es un tres. También se detecta en dos relatos la “aparición estelar” de Sherlock Holmes (aun MORIARTY), mediante vía epistolar. Esos cuentos tienen un misterio ocurrido en trenes. En el primero, el de la conspiración para impedir que unos documentes tumben un gigantesco caso de corrupción, el sicario enviado a abortar esa entrega menciona a un “asociado” británico que responde a la traza de Moriarty, por la extensión de su red e importantes recursos.

Vuelve después Conan Doyle a trastear con trenes para relatar un asesinato por entero misterioso (de nuevo, Holmes ofrece su parecer) y destaca un detalle pasmoso: ¡habla de una relación homoX! Hoy día, esto carece de relevancia (debe preocuparnos más el abuso que está haciéndose del asunto, y por políticos motivos espurios que todo lector con suficiente inteligencia detecta al instante), empero en los años de Conan Doyle, con OSCAR WILDE convicto por mantener relaciones antinatura, referirlo (en términos tan poco equívocos además) es audaz.

SIR ARTHUR CONAN DOYLE,
Caballero del Imperio Británico. Qué
raro que en esta fascista oleada deñ
WOKE y la cancelación no hayan 
decidido verle "atrocidades" y
cancelar su obra, quemar su efigie.
(Que no pase nunca)

Igual que KULL y BRULE, el lancero. Otro asombroso giro argumental en una época en que eso estaba no sólo mal visto: se perseguía con virulencia. Y más, en el Tejas Cinturón de la Biblia de ROBERT E. HOWARD.

Intenta Conan Doyle como Poe el humor en sus cuentos. Lo roza con cierta eficacia en la segunda historia, y repite en la penúltima. Lo que resaltan esos relatos es la excentricidad de los brutónicos de su época (me parece siguen igual). Un sesgo imperialista (Conan Doyle era muy victoriano) contiene el primer relato “humorístico” que, más que criticarlo, deplora se tomen ciertas “libertades” pues perjudican más a la UNION JACK que la ensalzan. El otro retrata a un tarambana que va al campo para vivir aventuras y le partan la cara al estilo de su admirado escritor favorito, que tiene en altares.

Recibe un señor puntapié y mangan la chaqueta. Es la mofa y befa del pueblo adonde ensaya las andanzas de su amado escritor. Descubre que, de la prosa a la vida real, hay largo trecho. Parece aprendió la lección, pensando dedicarse en adelante a cosas menos viscerales y teatrales.

Siruela rescata más textos del
autor reseñado. Un gran apasionado
de la Historia, por cierto

Hay un relato de terror (basado en las pulcritudes de mantener la palabra del honor y las extravagancias albionesas) que H. P. LOVECRAFT reciclaría (opino) para AIRE FRÍO. Mas los fuertes son los cuentos de los dos irascibles misántropos (Conan Doyle se canibaliza a sí mismo; ambos narradores tienen metas parecidas incluso, en parajes similares) donde esa “exigencia” misógina endosada a Holmes cobran su más tónica y desnuda relevancia. El segundo misántropo es hasta violento. Al primero le pillan desconcertado, pero no dudaría en empuñar el revólver si hiciera falta. Mas el segundo, hastiado de la Humanidad, o al menos eso piensa que está, porque sucumbe a la solidaridad durante un naufragio, es de juzgado de guardia.

Esta selección puede encuadrarse en una curiosidad dentro de la producción del ideador de EL MUNDO PERDIDO. Es de esos libros que, pese a su intrínseca calidad, si se tiene, bien; si no, tampoco pierdes nada. Es como su línea narrativa: plano.

viernes, 10 de julio de 2026

CAMPO DE SUEÑOS — ARGONAUTAS DE LA RECONCILIACIÓN

 

Afiche. Producción intimista de
corte fantástico que se deja ver;
bien la denuncia contra la quema
o censura de libros sólo porque a
una ignorante agraria le parece bien

El cine estadounidense se “desvive” por la familia. Siempre juzgándoles por lo que muestran de su Cultura en teleseries o filmes, la impresión que desprenden es que es una sociedad desestructurada ansiosa de centro, cuyos jóvenes empero esperan emanciparse pronto del opresivo yugo familiar, marchar a la otra punta del país (a una universidad de mayor/menor prestigio, o triunfar en Tinseltown, aun La Vegas) y vivir su vida en completa libertad, sin mayores cargas que el alquiler, llenar la nevera, etc.

Un día, tras alguna vicisitud más/menos dramática, ante una taza de café mira por la ventana su jardín, percatándose de que esas quimeras de la juventud y el revolucionario afán de demostrar que, SÍ, MUNDO, JODIDO, TENGO MENOS DE VEINTE TACOS, PERO CONOZCO TOOODAS LAS RESPUESTAS, no como esos viejos de mi casa, el cole, el instituto, y LO DEMOSTRARÉ, era un calamitoso impulso hormonal que ahora, frisando la cincuentena, permite ver que no solo no tenía Las Respuesta, ¡ni siquiera sé qué preguntas debo formular!

Descubre que la Familia tenía capital importancia en todo y se permitió desdeñarlo, arrebatado por los consejos de otros adolescentes tan calenturientos y desnortados como uno mismo. Y una profunda sensación de desolación y pérdida barre los púberes alardes cuyo fruto fue colocarte en el rol de padre, o madre, enfrentándote a un hijo muy dispuesto a replicar tus errores. Y, macho. De ninguna forma puedes convencerle de cuán equivocado está.

El ídolo del padre de RAY KINSELA hablándole
tras conseguir un extraordinario permiso desde
el Más Allá para practicar la pasión de su vida

Por completo esta película, de “realismo mágico”, un hogareño fantástico, resume eso de: con seis años, papá era mi héroe; con quince, el viejo es un pelmazo; con treinta, pues papá tenía razón en cosas; con sesenta: lo que daría por estar cinco minutos con él (o ella, tratándose de mamá). El siempre vituperado KEVIN COSTNER encarna a RAY KINSELA, granjero de Idaho que al comienzo del metraje relata su obtusa rebeldía contra JOE, su padre (víctima de todas las tundas importantes que da la vida, hablando pues por experiencia propia) y cómo va de sobrado, largándose a Berkeley (vivero de rojeras e hippies contestatarios aficionados a los narcóticos), donde se licencia de algo que no le sirve demasiado para cultivar maíz.

ANNIE, su esposa, de su quinta e intenciones, va asumiendo que esos cargosos padres con quienes sólo estuvieron una tarde al regreso de Berkeley estaban repletos de experiencias que ahora la sirven para conducirse en su vida como madre y esposa.

La familia y uno más. Los estadounidenses parecen
locos por tener los conceptos de unidad familiar de
países como España o Italia. Luego, nos desdeñan
por tenerlos tan arraigados y protectores

Van tirando hasta que Ray recibe un mensaje sobrenatural cuya potencia hace que arrase su mejor cosecha, construya un campo de béisbol y, a éste, acudan beisbolistas del Más Allá, como SHOESLESS JOE. La cinta desarrolla la única trama existente: el viaje. Esta odisea implica a TERENCE MANN, un afamado escritor negro pacifista (JAMES EARL JONES) desencantado con una cínica sociedad conservadora y militarista que rechaza mejorar por razones inexplicables, tanto para él como para la misma sociedad.

El viaje (físico, emocional, personal) les hace conocer afables fantasmas y momentos de la Historia pasada. Terminan juntándose las piezas que darán las respuestas que tanto Ray como Annie y Terence andaban buscando. Terence recupera la fe; más: accede a nuevos planos de entendimiento. Annie refuerza su convencimiento de que lo fundamental de la vida reposa en la familia y el hogar (esto, sobre todo), y Ray define al fin esa inquietud (plagada de remordimientos) que durante años estuvo atormentándolo. Lo consigue de la manera más insospechada, maravillosa y fantástica posible.

La muerte no es obstáculo para que un bien médico
siga salvando vidas... aun a coste de sacrificar la
pasión de su vida: el béisbol

Ahora puede remediar todo ese daño (oportunidad única veteada a todos), y no piensa defraudar a sus seres queridos, en este u otro plano. Ray vuelve a casa al fin. Y toda una legión ansiosa de reconciliación se atisba en el horizonte del ocaso.

viernes, 3 de julio de 2026

LA VISITA MARAVILLOSA — EL REALISMO MÁGICO DE H. G. WELLS

 

Esta misma servirá. Un brutal
contraste de realidades que, en una
reducción al absurdo, también vemos
en TARZÁN EN  NUEVA YORK.
Vaya si el concepto ha dado para
historias

La historia arranca con uno de esos cruces interdimensionales que MICHAEL MOORCOCK acabó popularizando. Esta novela de Wells es de 1895, y su temática dudo que fuese original. ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS  es un precedente, y seguro que por ahí encontraríamos más.

Lo importante es que Wells, fabianista con tendencias humanistas, que previno contra los populistas socialistas como OSTROG o CATERHAM, aprovecha la situación para hacer, más que una crítica, un retrato de los inmovilistas convencionalismos de su época, importante detalle pues muestra un pasaje de la Historia que, a conveniencia de los modernos impulsos reformistas (el fascismo WOKE), puede recibir tal mano “depuradora” que lo que reinterpreten sea antípodas de la realidad. Aun Wells, por fiel notario que pretendiese ser, alguna cosa alteraría para dramatizar su historia, y hacerla tan atractiva al lector como pudiese. Así insertaba mejor el mensaje a transmitir. 

Una monótona lectura sin alicientes liquida cualquier pretensión. De esta manera, Una visita maravillosa empieza con un tono ligero, rozando lo cómico, para abandonarlo conforme las lesivas vicisitudes que acometen al caído ÁNGEL ensombrecen su carácter y ese divertimento inicial.

Un maduro H. G. WELLS que, a estas
alturas de su vida, estaba decepcionado
con sus principios políticos. Veía a
usurpadores emplearlos para comprarse
chalets de 600.000 mil euros en clasistas
barrios galapagarianos. Y aún les votan

Wells nos dibuja su Inglaterra Victoriana y describe qué sujetos pululaban por sus aldeas y ciudades. No tiene miramientos con la mezquina aristócrata del pueblo que, primero, pretende apoderarse del Ángel para convertirlo en una de esas curiosidades gauche tan de moda en el momento de la redacción del texto (esto delata desde cuándo la izquierda tiene esclavizada y prostituida a la Cultura, bien general que no debería servir a ninguna bandera, sino elevar nuestros espíritus) y pasearlo por selectos salones londinenses como una anomalía estilo JOHN MERRICK.

Disimula sus alas ocultándolas bajo su abrigo. Así gana apariencia de gibado. Esto también estimula a la sorda e intransigente déspota local (que tiene al personal bien sometido a sus caprichos, sin encontrar entre ellos arrestos suficientes para contradecirla; acaso al final lo habría hecho el sufrido VICARIO HILLYER, quien padece una transformación mental/moral según debate con el Ángel las distintas diferencias de su maravilloso plano con respecto al nuestro, de férrea lucha dolorosa constante), empero las “presuntas rebeldías” del Ángel frustran sus planes.

Pretendía hacer entrada triunfal en Londres gracias al virtuoso violinista (en el tejado), mas sus “singularidades”, expuestas en una sesión musical organizada por su excelencia, desbaratan esa victoria. A renglón seguido todo son desprecios y denuestos. El Ángel no era esa curiosidad digna de apadrinar. Es un peligroso ácrata gauche que va por el pueblo “evangelizando” con eslóganes socialistas a los trabajadores, tan obtusos que desprecian cuando el Ángel pretende comunicarles. Hasta quieren agredirle sin motivo.

De un modo más dramático,
WALTER TEVIS recuperaría las
líneas maestras de esta novela
del visionario Wells

No. Wells no excluye de su elegante crítica a ninguna clase social contemporánea (suya). El Ángel nunca ha conocido el dolor; su primer contacto con él es en nuestro planeta. Un escopetazo del vicario, en concreto (somos los que primero disparan y luego preguntan). Y su encuentro con el vagabundo borracho (calco del “librepensador” que desprecia el capitalismo, pero goza de todos sus privilegios) es un borrador del ARTILLERO de LA GUERRA DE LOS MUNDOS, un soñador o inadaptado que posee todas las recetas para hacer un mundo mejor, aunque carece de todo impulso o ánimo para desarrollarlo. Delata al Ángel cuán engañoso es el imperio (británico). ¿Por qué el granjero se parte el lomo arando su parcela cuando dominamos numerosos países? Para eso están los negros o los hindúes (así lo explicita Wells); sin embargo, allí está el matao ese arando.

Décadas más tarde, WALTER TEVIS recuperará las líneas maestras de esta narración que, de inevitable manera gradual, concluye en tragedia. Mas la indulgencia del autor no puede consentir que un ser tan ingenuo, puro y radiante tenga tan aterrador fin.