| Afiche centrado en el sujeto que origina esta nueva entrega, aWOKAda reconstrucción de la obra original de CARROL |
Excluyendo el importante aparato de efectos
especiales computarizados, nada justifica exista esta secuela de la anterior ALICIA, que reúne parte de su elenco. Mucha pantalla verde,
actuaciones desmotivadas, un JOHNNY DEEP que sospecho en algunos momentos se
preguntaba: ¿Qué hago aquí?
En la anterior, el SOMBRERERO LOCO tenía un
concreto protagonismo y clara motivación. En esta, es un extravagante y
estrafalario bibelot cuyas cuitas obligan a rodar esta segunda parte. Empero Deep
tampoco se mata; tiene algunos momentos en que muestra su talento, aunque sin
grandes exigencias.
Cuanto más la veía, más comprendía que todo
se centraba en dejarnos patitiesos en la butaca para caderas cómodas del cine
(o tu casa) con los impresionantes escenarios virtuales. Esas catedralicias
arquitecturas del palacio del SEÑOR DEL TIEMPO y su revestimiento steampunk,
cuan cyborg a lo ROBOCOP, con engranajes en lugar de vísceras o sesos. Tuve que
esforzarme en encontrar un motivo que justificase redactar esta entrada. Me
parecía muy escueto reducirla a “impresionantes SFX virtuales para una nadería
de historia WOKE nuestro de cada día” (político WOKE pretencioso y
trans-loquesea que el inefable e irreverente TORRENTE está breando de lo lindo en taquilla, sigul de qué hartos
estamos de adoctrinadoras/dogmáticas arrogancias zurdoculturales).
![]() |
| ALICIA con su colorida túnica importada de la remota Catay. En la estirada Inglaterra victoriana daba el cante; en Wonderland pasa por una más |
Porque es WOKE este Alicia capitana
de mercantes por los turbulentos mares de China en un momento histórico (el victoriano) donde el encasillamiento de roles y sexos
era muy definido/definitivo. Imperatrix Mundi VICTORIA podía gobernar el Albión
triunfante sobre las olas y tal, mas que una gentildama bien (Alicia) comandase
un barco atiborrado de bizarros marinos en larga travesía… inaceptable. Lo
prohibía la lógica de sus condiciones sociales.
Pero Alicia debía ser lo que Alicia
quisiese (su señora madre dixit) y ¡ea!, a tripular bergantines y
bergantes por los brillantes mares y los profundos océanos. Nadie discute la
valía de las féminas (ejemplos cercanos e históricos tenemos); se resalta que
los tiempos impedían esas macarradas. No tratéis de convencernos de que sí. No
cuela, tíos.
![]() |
| La REINA ROJA IRACUNDA más desatada y vengativa que nunca; motivos la han dado, según la guionista nos reconstruye la infancia de esta macrocéfala monarca. Su maldad tiene hasta una cierta justificación |
Y encontré dos pequeños elementos de
especulación; el primero es la familia. Este Alicia es un constante
canto a la familia y su unidad; la pesadumbre que consume al Sombrero procede
de un antiguo recuerdo amargo que su desequilibrada mente hondo sepultó y un
fortuito hallazgo revive con brutal intensidad.
Estados Unidos puede decirse lidera el ranking
de las naciones donde los hijos más anhelan emanciparse; eso nos sugieren sus
teleseries. A los dieciocho, ingresar en la universidad y hacerse un
hombretón/mujerona independiente que considere el nido un engorro al que
fastidiosamente debes volver con alguna pesada regularidad. Y, claro, desprecian
las culturas (como las mediterráneas) donde la familia tiene un arraigo y peso
determinante, casi esencial.
En alguna parte, hay estadounidenses que han
descubierto que ese desarraigo (que sus producciones alientan) tiene un efecto
negativo social, que puede hacer tambalear en un futuro próximo esas creencias
tan made in USA que se esfuerzan en preservar. Por eso, este Alicia
se empeña en recalcar la importancia de la familia, las raíces, los valores que
aporta. Urden un happy end para el Sombrero, reincorporado a su familia
con los más altos amores.
![]() |
| Pese a su níveo y vestal atuendo, no confiéis tanto en la hermana de Iracunda. Otro de los pocos empero interesantes aspectos de este filme. Lo puro contiene negrura en su corazón... |
El segundo punto destacable es, en esta historia de viajes espaciotemporales steampunk, que Alicia es autora de todas las desdichas que afligen al Submundo debidas a la irritable/despótica REINA ROJA. Procurando causarla un bien… precipita su maldad. Esto ahora nos conduciría al debate del Universo Determinista (nada de lo que hagas podrá impedir lo que quedó establecido durante el Big Bang por quien sea) y el “no hay destino” de SARAH CONNOR, creándonos el dédalo de las paradojas y sus explicaciones. Podría ser ese debate mucho más incisivo e interesante que esta recreación en WOKE de Alicia y los personajes ideados con ironía por LEWIS CARROL, a quien esta mutación sin duda enervaría.


