viernes, 15 de mayo de 2026

EL PRIMER CABALLERO — EL CAMELOT DE MATTEL

 

Afiche. Deja LANCELOT su ropa de
HOMBRE VERDE del bosque para
embutirse en coraza y reglamentos de
Caballería que le parecen moás.
Mas... ¡lo que sea por ventilarse a
GINEBRA ante ARTURO mismo!


Ésta puede ser de las más pésimas versiones del Mito Artúrico. La de GUY RITCHIE me desconcertó por ese batiburrillo de aventuras medievales con RESERVOIR DOGS. Empero de ésta, poco me convence. Empezando por RICHARD GERE (¡qué rabia de tío!) que cultiva como pocas veces su imagen de pasota gigoló chulesco perdonavidas/matasietes, matándolas despacio con su canción, dixit ROBERTA FLACK.

Inquina personal aparte que siento por Gere, la película es un despropósito ensamblado con fragmentos salvajes del ROBIN HOOD de KEVIN COSTNER con una atracción de feria (lo de la máquina invencible-derrota-sietemachos es espantoso. Su misma complejidad, considerando la muy oscura época que desarrolla la trama, haría a su propietario decir: Ahí se queda; el simple trabajo de desmontarla, volviendo a encajarla para que funcione correctamente, ¡me arruinaría!) propia de la sala de entrenamiento de los X-MEN y un castillo de Camelot construido con esa resina que cubre algunas fachadas para que la lluvia no cale. Y luego los propios Caballeros de ARTURO, fashion totales con su molona hombrera y la sensación de que son Legos andante-parlantes de una pulcritud e inquebrantable moralidad que les vuelve repelentes por esa presunta integridad.

Sospecho que SEAN CONNERY detestaría este mamotreto, cuyo único punto apreciable es MELEAGRANT, el primer caballero de una elite “diseñada” para llevar justicia a esos indómitos pagos de la lluviosa Albión, saqueada por los vikingos o los normandos que quisieran atravesar mar para “visitarlos”, celtas y pictos aparte. Roma marchó; os la apañéis como podáis, exclamaría el Emperador de turno.

MELEAGRANT, el primer Caballero de la Orden
de la Mesa Redonda. Muy pronto se pasó al
Reverso Tenebroso; paga más

[Compite en nefanda calidad esta con REY ARTURO, grosera e inefable mezcla de LOS SIETE MAGNÍFICOS y LOS SIETE SAMURAIS en tiempos de… Arturo.]

La bibelot JULIA ORMONT cumple su papel de la etérea GINEBRA, ejemplar reina que “corona” a Arturo con LANCELOT (Gere) para cumplir el aciago destino que macula la impecabilidad del Mito Artúrico, mito interesante donde los haya por esto; frente a radiantes concepciones de nobles héroes y prodigiosas gestas donde la castidad, la lealtad, el valor y la galantería priman, el Mito Artúrico está contaminado desde el origen.

Los más nobles y entregados contemplan cómo
Lancelot se junta a su banda de quijotes ingleses.
De diseño HUGO BOSS o poco menos vestidos

UTHER (según EXCALIBUR, la definitiva; la que mide a todas, pasadas, presentes, futuras) engendra a Arturo presa de un bestial arrebato carnal, provocando encima la muerte del esposo de IGRAYNE. MERLIN es un druida intrigante que trama durante lustros para poner a Arturo en el trono como esperanza de un reino celestial de justicia y pax en Inglaterra. Arturo es sin embargo bastardo; no es un candidato tan limpio como debiera según el canon. Ya van tres: Uther, lúbrico; Merlin conspirador; Arturo impuro. Rematan la faena Lancelot y Ginebra, inmersos en un amartelamiento que derruirá Camelot, ayudados por MORGANA LE FAY y su hijo (incestuoso de Arturo), MORDRED. El que se concibió como espejo de reyes y héroes de la violenta, fanática y miserable Edad Media estaba corrompido. ¿Ironía? ¿Reconocimiento de la bajeza de nuestra naturaleza, que por mucho que aspire a las estrellas, se refocilará en el fango?

Arturo muestra a Lancelot la base de su poder:
EXCALIBUR. Poca/ninguna resonancia tal arma
mágica tiene en esta historia. Sólo ayuda a añorar
la asombrosa épica de la de JOHN BOORMAN

Vuelvo con la Ormont, elemento destinado a lubricar sin más efecto la trama, donde un encanecido Arturo debe casarse con una que podría ser su hija, acosada por Meleagrant, muestra del brutal e intransigente noble feudal. Hombre que despreciaba las buenistas pamplinas de Arturo, está convencido de que el miedo es la fuerza que contiene y mueve al mundo. Y procura prodigarlo en todo acto, con aspiraciones imperiales que empiezan por poseer Camelot, previa derrota del pamplinas de Arturo, y luego establecer una casi perpetua Era Oscura acorde con los auténticos instintos del Hombre.

El Mito Artúrico tiene bastante de hechicería; esta cinta lo elimina, como friega a Merlin, Morgana y Mordred, la mítica de Excalibur. Sus autores quizás pensaron que podrían recrear la cosa a un nivel “más actual” quitando claves del Mito. El resultado fue… un castillo de EXIN CASTILLOS, varios fashions y acrobacias propias de SPIDER-MAN.

El malhadado romance
que arruinará Camelot y
el sueño que prometía en tan
Oscura Turbulenta Época