viernes, 9 de octubre de 2026

FRASIER — LA CONFORTABLE DECADENCIA DE LA BURGUESÍA OCCIDENTAL

 

El principal elenco reunido. Este
BULLDOG llegaba a hacerse
insoportable algunas ocasiones.
Era el contrapunto basto al 
refinamiento de FRASIER; mas
se colaba a veces

La televisiva serie del psiquiatra Frasier CRANE jugaba con ventaja para triunfar. Aún así, no pudo superar a su aparente y directa competidora: SEINFELD; más: copió numerosos gags a la salvaje serie de JERRY Seinfeld para sacar adelante algunos episodios (la camisa bombacha, las gafas de mujer, por ejemplo).

A Frasier la avalaba ser spin-off de CHEERS, la telecomedia que ayudó a revolucionar sin polémicas o exabruptos la televisión, de anquilosada oferta y que se sentía incapaz renovarse, mientras los ecos de producciones como LOS ÁNGELES DE CHARLIE, EL HOMBRE DE LOS SEIS MILLONES DE DÓLARES o LOS HOMBRES DE HARRELSON procuraban reemplazar a COLUMBO o BONANZA. El western estaba extenuado; semi-dramas como CON OCHO BASTA procuraban abordar conflictos generacionales en un mundo directo al caos como reflejaba en el fondo CORRUPCIÓN EN MIAMI: el crimen que HAWAII 5-0 o LOS INTOCABLES acababan derrotando en Miami despedía un glamour y una impresión de impunidad harto atractiva. La droga enriquecía, podía comprarte Ferraris y lanchas supersónicas, despampanantes guayabas. Te metieran luego dos tiros, o una larga condena en prisión, era (es) un tolerante riesgo. Porque, si no te pillaban, ¿dónde estaba el límite, TONY MONTANA?

NILES CRANE, hermano cultista, esnob y aún
más sibarita que Frasier, encontraba pese a todo
en su mon frérê su complemento ideal. La de
locos proyectos que abordan

Frasier es una agradable sitcom destinada a satirizar de elegante forma amable a la clase media-alta estadounidense, envuelta en capas de esnobismos, afectadas poses y contradicciones. Los hermanos Crane siempre disputan para situarse entre lo granado de la sociedad y medrar en ella (así como entre ellos); buscan significarse en la ópera o los conciertos, las galerías de arte o las representaciones teatrales. Entre tanto, deben soportar el día-a-día de un terrígeno mundo empeñado en derribarles de la escalera que lleva a lo alto de la torre de marfil adonde quieren habitar, lejos de la pestilencia

(de la Puerta del Sol)

Su romance con la fisioterapeuta DAPHNE fue la
excelente subtrama para sustentar durante once
temporadas esta elegante y amena
sitcom

y el mundanal ruido habitual. El principal exponente es su padre, MARTIN, ex policía lisiado por un balazo, que siempre tiene a mano una forma práctica de resolver un problema que los hermanos Crane complican sin ninguna necesidad. ROZZ DOYLE toma el relevo de Martin; desde la cabina de la emisora de radio donde Frasier imparte su consultorio psicológico, satiriza las sibaritas pretensiones de Frasier, hombre empeñado en hallar la mujer de su vida, cuando en realidad no puede tenerla.

Una esposa impediría algunas de las aventuras que procuran llamar la atención a esa selecta burguesía que critican con los hermanos Crane. Le pasa a Frasier lo que a los detectives: un enlace rompe la dinámica de las investigaciones; eso de: Pásate por el super y tráeme leche, mientras está en plena resolución del misterio, es brutal anticlímax. Por eso SHERLOCK HOLMES es misógino, no por ninguna otra causa. Frasier sostiene numerosos romances; ninguno triunfa porque persigue un grado irreal de perfección. Incluso cuando encuentra uno al noventa y nueve por ciento, lo rechaza. No por no rozar la perfección, sino porque la que busca no existe.

Papá MARTIN Crane y Frasier mantienen vivo el
conflicto generacional pese a su madurez. Con
frecuencia saca a Frasier (y Niles) de algunos de
sus problemas, causados por su esnobismo

Frasier abre ventana a la mefítica decadencia que socava Occidente. Frasier representa la culminación de los anhelos de la generación de Martin, por ejemplo. Refinamientos. Buena vida. Viajes a pagos exóticos… Relajémonos. Ya lo tenemos. ¿Por qué seguir luchando? Pues muy fácil, Frasier: porque la meta no es llegar, sino mantenerse. No tenéis energía para garantizar vuestro caro modo de vida. Habéis perdido el mordiente, el hambre. El objetivo.

Debilitado de dramático modo Occidente, el único bastión del sentido común y la libertad mundial, hordas de invasores, repitiendo la Historia, destruyen las cosmopolitas ciudades del cariño viajero de los hermanos Crane. Sólo debéis ver cómo hierve de violencia urbana Francia, y se extiende a España, invadida por Marruecos. ¿Cuál es la respuesta? La que la izmierda impide dar. La acomplejada derecha, que los liberales hermanos Crane simbolizan, teme pelear incluso por su supervivencia, y quien lo hace, es de inmediato repudiado y condenado al ostracismo. Aún sueña esa feble derecha con amigarse con una izmierda que sólo tiene ODIO aniquilador para con ella.

ROZ DOYLE suele asimismo embridar las 
exaltaciones elitistas de Frasier. Hasta llegan a
tener un efímero idilio. Empero uno y el otro
logran compenetrarse en momentos difíciles

Sobrevuela Frasier los temas sociales (el homoX, la madre soltera, el aborto…). Seinfeld fue más sincera: los evitó. No me embarbasco en polémicas que pueden explotarme en la cara. Se lo anotaron en Frasier, aunque considerando que hombres de la sensibilidad social de los hermanos Crane estaban obligados a tocarlos.

No obstante, incurrieron en una notable hipocresía: antihomófobos, no vacilaban sin embargo en tachar a un rival de homoX o hacer cítricas observaciones contra el homoX.