viernes, 28 de enero de 2011

IRONÍA – E INDIGNACIÓN

Ocaso en Marte. Así es MARSOON, salvo que el cielo es verde claro, con
estrías nubosas, ruinas enigmáticas y vegetación dispersa
Próxima la fecha de publicación de LAS GRAVES PLANICIES/1 – LOS POSTÉPICOS, y revisando los distintos bocetos que dibujé para poder incluirlos como complemento a la novela (al final, todo irá, Dios mediante, en la segunda, junto con un extenso glosario), y como soporte que me permitiera “ver” varias escenas relatadas, reparé en un detalle singular: entre la novela finalmente ganadora del PREMIO MINOTAURO DE CIENCIA FICCIÓN de 2009  y la mía, una de las finalistas, hay coincidencias.
LIANA FORSON, hermana/amante de
JOHN. Un primer estudio "serio",
como el del curraj YLOHI
No me refiero a la trama, que el ganador emula de LOS ETERNOS de JACK KIRBY, o aún del último INDIANA JONES (leí que hasta SUPERLÓPEZ (!) tiene un tebeo con tal argumento). En ese sentido, nuestras historias son absolutamente disímiles. Mientras que yo escribo sobre valientes y reflexivos iconos y un hipócrita que se reviste de excelsas cualidades, con sarcasmo y reconocimiento a las influencias que me han ‘formado’, enriqueciendo mi obra, mi oponente (lo lamento: nada de nombres, más que todo, para no hacerle promoción, ¿lo comprendéis?) se ciñe a un canon de misterios “enrevesados” y suposiciones pseudocientíficas quasi sobrenaturales y articuladas cajas chinas de las que saltan escorpiones y culebras que te pican los tobillos y te muerden la cara, todo muy de FU-MANCHÚ, ya que estamos, y protagonistas muy corrientitos, casi vecinos del rellano de tu casa.
Bueno, vale, es una opción más. La creo pobre, pero defiendo su derecho a existir. Si falta, no tendríamos otra opción/comparación de lectura. (Aunque sé que mi adversario desearía que relatos como Las graves planicies desaparecieran). Será que debido al deficiente gradiente de mi frente, a la mala calidad de mi sangre, a mi ADN chungo, prefiero hacer fábulas épicas que durante cincuenta minutos, al menos, alejen al lector de sus acuciantes problemas. Y que sus protagonistas posean valores, pese a sus sesgos cínicos, o negativos, como tienen EL TANQUISTA o VIC V, y no sean unidimensionales. La literatura, como el dibujo, es para mí una herramienta que sirve para proporcionar un fin lúdico (y adquirir vil metal, lo principal. No estoy en esto por amor al arte). Por ahora. Ya llegará el momento de hacer cosas “menos comerciales”.
HERIDA DE MUERTE, caudillo de los
CAQUIS. Boceto festejante casi final
Espera, me estoy enrollando: lo que quería contar es que la novela de mi adversario, con raíces en el cono sur americano, trabaja sobre el supuesto de visitas extraterrestres a incas, mayas, olmecas, toltecas y demás nativos de aquellas feraces junglas y que nos legaron tan extraordinarios monumentos, mediciones astronómicas y calendarios rigurosos que concitan el asombro y la reflexión (aunque lo del fin del mundo en 2012 es un bulo; sobre todo: ¿qué 2012? Esa fecha, ¿en base a qué almanaque: el judío, el juliano, el gregoriano?). Tal sus fuentes, para mi adversario éste era un terreno fecundo y cómodo donde desenvolverse, explayándose. Nada que objetar, sólo lo constato: ¿no “peregrino” por las graves planicies, un páramo familiar para mí?
En esas llanuras (ya voy a lo que quiero contar) imperan tres razas, aparte de una vasta fauna (y flora) feroz: los COBRES (o YLOHIS), los CAQUIS (o ROSSUM) y los GRISES (los Grises). Los cobres, como el Tanquista les llama con desdén racista, son de rasgos amerindios, y sus adornos, que veneran a las aves (pero en MARSOON no hay pájaros), son intrincados y de aspecto maya. Su cultura, antigua y vasta, de gran esplendor científico antaño, tiene mucha relación con estas culturas que he citado.
He aquí la irónica concordancia: ¿y si los Ylohis, en el pasado, visitaron la Tierra, y…?
Boceto de uno de los capítulos finales.
IDRIS CORIOLIS, ALEX y Forson ante
Herida de Muerte
Los caquis, más rudos, robustos, brutales, se adornan como celtas, y tienen una forma de vida mucho más relacionada con éstos que con el modelo original que, en principio, reflejan. Y, a medida que iba desarrollando los bocetos y escribía sobre ellos, la cultura elitista de los Ylohis, quizás la simiente de la precolombina, así como su sociología, empezó a perder atractivo (pese a ser “la civilizada”) y más interesantes se hacían los “rudimentos educativos” de los caquis. HERIDA DE MUERTE, el teórico villano-plano clásico de estas tramas, fue creciendo; advertí que tenía una interesante historia que contar. Había algo, en su maldad milenaria y enquistado odio, que me hizo percatarme de que no era perverso per se, sino que los látigos de los sofisticados Ylohis lacerando su espalda le habían enseñado a odiar, a masacrar, a destruir, a emponzoñar.
¿Veis? Las graves planicies ya cuenta más cosas que templos dedicados a SÉLENE que se desploman. Los personajes de mi obra tienen carácter, relieve, hondura. No hay cajas chinas llenas de culebras y escorpiones, ni misterios fatuos ni flojo suspense; todo está a la vista… hasta que una segunda mirada revela la “otra forma” de un adorno, la talla de un friso, el sigul de cierto pendón desgarrado. No es una historia sólo de ADÁN y EVA, enésima versión, enfrentados a la secreta adversidad de la conjura siniestra de los lemúridos que habitan la Tierra desde antes del hundimiento de LA ATLÁNTIDA: posee una rica gama de figuras que tienen algo que decir distinto a lo que su aparente aspecto revela.
¡GRAN ROBERTINI, terror de las
nenas! Pero ¿qué te ha pasado? Son
peligrosos los hermanos Forson, ¿eh?
Pero el jurado no vio nada de esto… o se abstuvo de hacerlo. Y deseo dejar este asunto zanjado con esta entrada, si es posible. Me preguntaron qué pensaba sobre lo ocurrido con el veredicto, que como recordaréis estaba teñido de la sospecha de TONGO. Pese a mi indignación, callé, pero ahora, pasado el tiempo, conclusiones que extraje entonces siguen teniendo validez. Ignoro cómo son las otras novelas finalistas. Pero seguro que cualquiera de ellas poseía mayor calidad que la ganadora. Eso incluye a Las graves planicies, de la que me han comentado (rigurosos lectores independientes) que es mucho mejor que la que al final premiaron.
Lo que lamento de esa edición del premio es que me privaran de la oportunidad de ganar, o perder, con limpieza. Una liza justa en igualdad de condiciones. No pudo ser. Triunfó el “nepotismo editorial”, y dieron el premio a una novela mediocre-tirando a mala, PREVIAMENTE CONTRATADA, y que los editores, viendo su insuficiente calidad, comprendieron que la única forma de venderla era concediéndole el máximo galardón de un premio de categoría, pues saben que muchos lectores no compran más que primeros premios, así produzca colitis ocular. Leí esta teoría en una de las tantas webs y blogs que se hicieron eco del TONGO, y la suscribo plenamente.
Feliz evidencia del
'nepotismo editorial'
Y ésta no fue la única putada que PLANETA DEAGOSTINI, sobre esta edición de su premio, me ha hecho. Han sido fecundos en desprecios.
¡Quién fuera magufo ovnitólogo de su querencia, con un clan de amigos rellenos de relatos de espectros, cazasombras y otros marcianos extraviados de la Vía Láctea!
Vuestro Scriptor.
Documentación adjunta:

15 comentarios:

  1. Con dos cojones!
    Alguien lo tenía que decir, ya!

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  2. Estimado Anónimo:
    Me he limitado a personalizar un comentario común por aquellas fechas.
    Ahora... ¡a temer/lamentar las represalias por mi franqueza! Pero ¡es que fui víctima de una injusticia! Encima ¿voy a callarme?
    ¿Qué decís?

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  3. Si todos aquellos que nos hemos sentido alguna vez despreciados por Planeta y su tentáculo fandomita(Minotauro)diésemos un salto,la arquitectura maya se iría al traste mucho antes del fatal 2012.
    Siempre nos quedará la esperanza de ser finalistas (inmensa suerte), y hacer provechosos y alquímicos experimentos con este segundo premio. ¡Hay que seguir, señores! ¡Ganar, anque para ello tengamos que convertir la piedra en oro! (ups, estoy hablando como un brahmana del indostán. ¿Será la locura la única recompensa a nuestro empeño?)

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  4. Yo digo: no tienes por qué callarte; yo también he leído posts en más de un lugar sobre la creciente "corrupción" de dichos premios y es vergonzoso. ¡Haces bien en defender tu obra, con un par! Si te ponen a parir no hacen más que darte publicidad...

    Por cierto, creo que no te lo he dicho: "Recalibrados" me ha encantado, ese estilo tuyo es dinámico a más no poder.

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  5. Amigos míos:
    Gracias por vuestro apoyo. Conlos años, y mirando distintas webs y blogs, de peso, he descubierto que parece haber una "ley" no escrita según la cual, si protestas, aún con causa, vas de culo (mirad, sino, la entrada sobre el premio Tristana; hay un comentario censurándome). Si rechistas: represalias. La cruz y la raya. Te conviertes en enemigo público, peor que Dillinger. En cambio, tu docilidad alguna vez podría (podría) ser premiada con la edición de un relato. (Docilidad que podría llegar a rozar la abyecta sumisión.)
    Oh, sí, Mr.: manda cojones que cuando concursas a Minotauro (y, en justicia, no sólo en este premio) aspiras a finalista, ¡y con mucha suerte!
    Nacho, pues gracias dobles por elogiar "Recalibrados" (y me alegra te haya gustado). Espero que las planicies también te divierta.

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  6. A ver, tampoco es eso. Si no estas conforme con la resolución de un premio, debes comprender que alguien no comparta tu resolución y que la considere excesiva. Protestar por haber perdido me parece una opción muy lógica, y hasta sana (a pesar de no ser exactamente tu caso, porque, amigo mío, ser finalista te sirvió de mucho), pero el no hacerlo, tampoco me parece un razgo deleznable y abyecto. Simplemente existe la opción de dejarlo correr y no dufrir por lo que, después de todo, no deja de ser una estupidez (sobre todo en los tiempos que corren). Hay que seguir intentándolo, pero sin dejar de vivir, sin olvidar que hay un día a día, y motivos mucho más nobles para emprender una guerra. Todo llegará, y a juzgar por tu talento, oficiosidad y puntuales golpes de suerte, no dudes que será pronto. Eso sí, preparate a resistir la mala baba de un cuarteto de autores finalistas y desencantados, y de sus aférrimos seguidores, convencidos de estar defendiendo una obra mejor que la tuya.

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  7. Mr.:
    No estamos hablando de un premio de ecuanimidad intachable que ha tomado una decisión y arbitrariamente se le critica. Hay evidencias, y continuadas, de que el resultado no se ajusta a parámetros de calidad, equidad, inteligencia e interés, sino al compadreo. Sobre el Tristana: me molestó que el jurado dijese que, excepto la premiada, todas las novelas iban sobre el Diablo. No, señor. Fijo que no. ¿Aclarado?

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  8. Acerca del compadreo imperante en este mundillo se pueden escribir decalologías por un tubo, todas ellas apocalípticas, por cierto. Y no solo sobre los premios, sino también acerca de las editoriales (grandes y pequeñas, depredadoras y carroñeras, dirigidas por catedráticos o por fanáticos frikis del género). Mire hacia donde mire encuentro siempre los mismos ingredientes que dan forma a este potaje a la facebook en que se ha convertido nuestra ¿industria? del arte y el entretenimiento. Y es para enfadarse, cierto, y es para comentarlo, aunque no consigamos cambiar nada. Todo eso lo sé, y lo comparto, pero... visto lo visto, no existe más camino que aceptar las reglas que nos han impuesto y aguantar, con la esperaza de que algún día pertenezcamos tambien a esa agenda de oro, o club de los suertudos, que tanto asco nos provoca desde el asfalto. Algunos premios apestan, es verdad, pero mejor eso a no tener nada. Después de todo, una oportunidad siempre es una oportunidad. Si no ganamos nunca, siempre podremos compararnos con Martin Scorcese, aunque las comparaciones sean odiosas.

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  9. Tristes/trágicas perspectivas pintas. Todo por no preferir la meritocracia a la amigocracia... y, para más inri, ahora nos plantan la paridad, de memos y memas.

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  10. La meritocracia por delante. Si no la ven ellos, siempre podremos comentarla como dos buhos (o cientos, o miles) solitarios.

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  11. Ojalá entre esos comentarios encontráramos la forma eficaz de modificar estos execrables criterios, ¿no te parece?

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  12. Amigo mío, es complicado convencer al que tiene el buche lleno de que la nevera esta vacía. Les importamos más bien poco, y lo más triste y enojoso, es que todos aquellos que se levantan en armas contra el compadreo de los "grandes", todos esos que nos rodean en nuestro lento ascenso, y alavan nuestras criticas, y nos alientan a seguir gritando como energúmenos despechados, solo hablan porque no tienen nada que perder. Un golpe de suerte y, eh voilá!, los tendremos encima, disfrutando de los mismos privilegios, y haciendo gala del mismo comportamiento sucio y egoista que tanto han criticado. Mudos de placer, en definitiva.

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  13. Exacto, de ahí mi prudencia hacia las multitudes justicieras, y hacia sus nobles y desinteresados motivos.

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