viernes, 7 de enero de 2011

LAS GRAVES PLANICIES - ¡PRÓXIMAMENTE!

DOC SAVAGE (¡aclamad al mito!),
capital en la trama de LAS GRAVES
PLANICIES
Quizás haya quien recuerde que ese fue el título de una de las novelas finalistas del PREMIO MINOTAURO DE CIENCIA FICCIÓN de 2009, la cual parece ser fue colofón de la racha “de escándalos” que iba arrastrando tan prestigioso premio, porque este año no se ha contado ninguna “irregularidad” al respecto y se ha premiado como debe ser.
Afortunadamente, Las graves planicies encontró casa cuando la editorial que se comprometía a publicarlo (porque en las bases del Premio existe un apartado en que se recoge tal posibilidad) ignoró a este “hijo desnaturalizado” del premio, que colmó las arcas de los ovnitólogos, cazafantoches y trampantojos magufos (no sé quién se inventó la palabra, ¡pero qué graciosa es!) y que aspiraban a dominar el cotarro. Los versados en la materia saben a qué me refiero: festejaron el descalabro de la impostura con generoso trasiego de cervezas y patatas fritas en alborotadas orgías solitarias. Las aguas volvían a su remanso.
El GRUPO EDITORIAL AJEC sopesó la obra, la midió, la estudió, y le dio asilo en sus salones, como a otras tantas historias que, de repente, se vieron huérfanas del ‘cariño’ de la gran firma. Así, AJEC está formando una cantera de obras punteras que escapan al criterio mercantil de “vamos a premiar un tostón que no podemos vender de otro modo porque hay gran cantidad de lectores que sólo leen primeros premios, así den arcadas”, lo cual redundará fortaleciendo su ya merecido prestigio. Será la “casa matriz” de una saga de autores que habrán puesto los fundamentos de una nueva ciencia ficción, o apuntalado los ya existentes, con novelas “de refresco” que recordarán siempre a los Preconizadores, a los que tanto debemos.
Portada foránea de UN FANTASMA
RECORRE TEXAS, de FRITZ LEIBER
Por esta confianza, les extiendo mi gratitud, y espero que Las graves planicies esté a la altura de lo que se espera de ella. El compromiso de que lo hice lo mejor que pude es sincero y está siempre presente.
Las graves planicies es la primera de una serie de cinco novelas más otras historias, de diversa extensión, que he tratado de “colocar” en algunos concursos (léase: INVOCA LA NIEBLA) para ir ‘formando’ al lector, habituándolo a un entorno mucho más extenso y poderoso, como voy desvelando en este blog. Es una historia sin complicaciones, diseñada para contentar al veterano e iniciar y fascinar al neófito. Nada de rollos de “es una caja china llena de resortes y misterios”; los buenos, los malos, los de en medio, las adecuadas zonas de grises para no pintar un escenario lleno de muñecos huecos, y sátira mordaz, y acción, y justa reflexión.
En Las graves planicies intenté devolver, con mi modesto hacer, la deuda adquirida, entre otros, con FRIZT LEIBER por UN FANTASMA RECORRE TEXAS, con PHILIP JOSÉ FARMER, y, ¡cómo no!, con H.G. WELLS y LESTER DENT. ¡Cielos, a tantos autores, en verdad, debo algo…! Lo que sí lamento profundamente es que el lector que me inició en el pulp no pueda ver el resultado final, esa condensación que es Las graves planicies. Pero sé que se sentiría orgulloso de lo que he sido capaz de hacer.
Mi primera propuesta para la eventual
portada de la novela
Ahora, un cotilleo: el protagonista de Las graves planicies, ALEX (o ALEJANDRO, como EL TANQUISTA -¿le recordáis de FACTORÍA CINCO?- insiste en llamarle) está basado en una persona real. Le he exagerado algo, pero lo que es su alma, su esencia, está entera. No va a haber problema ninguno con que alguien diga: “Oye, tío, ¡que en esta novela sales!”, porque el figura en que Alex se inspira no lee nada que tenga más de treinta palabras seguidas (y no estén en el Marca) y sus amigos/as son de igual laya. O aún peores. Son de los que creen que esternocleidomastoideo es un pueblo de Grecia, o un dinosaurio.
Alex en realidad se llama ROBERTO, y fue un ‘compañero’ de trabajo que tuve en 2008. Con compañeros como él no necesitas lavativa (desde entonces voy perfecto al baño). Era un homosexual reprimido que lo sobrecompensaba con un machismo exacerbado y priápico que estuvo a punto de costarnos dos accidentes de tráfico casi seguidos.
Propuesta Tres; ya se ve algo mejor
No miraba la carretera: se fijaba obsesivamente en las aceras rastreando tías. Sólo eso. Para aterrorizarse con las colisiones inminentes con los coches de delante ya estaba yo. Hijoputa, era un perro en celo. Llevaba en la empresa cinco años, y seguía de pringaíllo con ínfulas. Claro: teniendo en cuenta que la sangre que debía oxigenar sus neuronas estaba toda en su erección, ejercicio brutal para confirmar su heterosexualidad absoluta (tan-Tan-TAN heteroX era que se había vuelto homoX), no daba para más. No podía avanzar en la empresa. Carecía de inteligencia: parte de sus sesos estaban muertos.
Pero suplía la carencia con peloteo. ¿Rastrero? Qué va. ¿Pelota? El number one. ¿Baboso? Hasta dar asco. Quedándose una hora más en el almacén, pretendía mandar en una sucursal que la empresa pensaba abrir en Málaga haciéndole así la rosca al jefe (otro patán, pero ¡cómo lo disimulaba!). Si lo ha conseguido, la comida habrá empezado a saberle ya a algo más que a culo del jefe. No sé si en algún momento llegó a metérsela en el ojete, buscando tropezones de mierda para complementar la saliva que tragaba tras cada lametón. Por listo, desde luego, no iba a lograr tal puesto, ya te digo.
Cuarta propuesta; todavía hay que
seguir currándosela
Su estrategia para ascender en la empresa, no obstante, dependía de tu colaboración. Te sugería que el jefe veía bien quedarse esa hora extra (que NO se pagaba) porque así demostrabas “compromiso” con la empresa, y eran puntos para el futuro. Pero el trabajo que tú hacías en esa hora extra era a su favor; tenía montada tal jerarquía que se interponía entre tú y el jefe, que sólo le veía a él trabajando.
Alex es así, aunque encontré una forma satírica de mostrarlo agradablemente, en consonancia con el aire desenfadado que a toda la trama pretendí darle.
No: Las graves planicies no es una arquitectura jactanciosa de complots arcaicos y retorcidos giros argumentales, insisto. Quería mostrar personajes arquetípicos pero por su lado humano, y, además, afirmar que la vida sigue tras los cuarenta. Casi todos sus personajes peinan canas, o tienen una hermosa madurez (caso de las féminas), lo cual me pareció un mensaje también importante que propagar en la novela.
Propuesta dos: me enfrasqué en los
detalles de las alhajas de la chica y la
anatomía de HERIDA DE MUERTE
Os adjunto algunos bocetos de las propuestas de portada que quería tuviera la novela. Por fortuna, la sabiduría del editor, RAÚL GONZALVEZ, me hizo ver que dejara tan delicada tarea en manos de un experto, JESUS CALDERÓN, creo se llama. ¿Quién soy yo para tentar al dragón de la experiencia? Así que este, y otro material, vamos a ver si puede recogerse en un pequeño portfolio del libro dos, como unos extras del DVD.
Si MARSOON os parece trepidante como se cuenta en Las graves planicies, ¡esperad a que JOE HORSEMAN llegue allí! Será una cosa de ésas de “no habéis leído nada igual”.
Vuestro Scriptor.
Documentación adjunta: