viernes, 23 de octubre de 2026

LOS MISTERIOS DE MURDOCH — CUANDO QUIEREN, ÓPTIMO ESPECTÁCULO

 

Afiche general con el general de
los personajes. Puedo quejarme de
aspectos de esta serie, empero ya
quisiera ver una saga española de
este corte. (Cuando fantasean, vaya)

[Caveat lector: la reseña es genérica; veo la serie a salto mata y la cadena donde la emiten intercala episodios de distintas temporadas creando una continuidad de sagas. Aclaro: en la primera temporada sale tal villano; a continuación ponen su reaparición en la segunda o tercera temporada, desconcertándote al aludir sucesos ocurridos en capítulos no vistos, al saltarse la correlación cronológica. Consiguen un batiburrillo de historias, algunas deplorables (las de “cuento de navidad”).]

LOS SIMPSONS suelen hacer despectivas alusiones de los canadienses; HOMER los considera mariquitas, peleles, endebles, etc., opinión extendida a otras producciones estadounidenses. Sugieren consideran perroflautas a sus vecinos, e insoportables a los de la Provincia de Quebec. (Entre canadienses tampoco se tratan mejor, al parecer.)

La idea predominante es que todo lo hacen con seso, tacto y mucha política, más política, evitemos la beligerancia, que se excitan los jugadores de hockey sobre hielo, y la liamos. Sospechas su ejército lo componen jugadores de hockey berserkers. Entran en guerra y, mientras combatan sobre hielo, serán invencibles. Sácalos del hielo, y los pulverizas.

Resalta de esta longeva WOKEserie (basada en novelas), con su sesgo CSI:DONDE SEA, su pulcritud general. Incluso los arrabales acumulan sus sedimentos de educada forma. Los criminales convencen poco, y raro es ver un mendigo o skipper pululando por las calles del set que parezca tal, en una época (finales del XIX-comienzos del XX) donde las duchas se estilaban lo justo, o menos.

Los que soportan la serie. El comisario (izquierda)
es de los que te arrea dos hostias si no obtiene la
respuesta que quiere oír. Su conservador, devoto y
erudito MURDOCH deplora esas actitudes de un
tiempo en que un trancazo arreflaba muchos casos.
Importa destacar lo conservador de Murdoch...

Las calles están limpias de abono equino (y mira que salen caballos). Tras advertirlo, descubres qué innatural es su salubridad. Ponen un forzado empeño en decirle al ancho mundo: Eh, somos tan educados y pulidos que hasta nuestras basuras se embolsas solas. Aun la corrupción policial es artificiosa. Aunque… percibes que bajo todo ese barniz de decorosas flemáticas personas laten wendigos que aportan sangre a la saga. Son natural born killers obligados a comportarse como gentlemen, que esperan plenilunio para desatar sus bestiales pasiones.

El erudito protagonista, el detective católico (en esto inciden bastante, señalando un pasado racista) WILLIAM Murdoch, está almidonado hasta la coronilla. Es como un ROBOCOP en traje oscuro y sombrero casi siempre calado, de controladas emociones conservadoras aun en su intimidad conyugal. Es el Deductor Máximo, un SHERLOCK HOLMES del Gran Norte, atento al detalle que su garrulo comisario desprecia. Su jefe es un factor “humanizante”: violento borracho homófobo, da opacidad a la serie. Contrapunto al religioso Murdoch, sus puños son rápidos en arrancar confesiones.

Raro no emplee una guía telefónica (o enciclopedia). Es de la escuela TOM LUDLOW. Empero, cuando tropieza con comisarios de su mismo pelaje, ¡el hipócrita se pone progre!, afeándoles métodos que libérrimo usa en su comisaría. Y al carajo los reparos legalistas de Murdoch. Lo ‘castigan’ sacándole del pasado una hija mulata. Rollo racial.

...para que su esposa (centro), la doctora JULIA,
activista sufragista y embarbascada en todo lo 
progre en materia racial, social, sexual, haga el
discursito WOKE, en oposición a los postulados
conservadores-de sólidos valores tradicionales, de
Mudoch, con quien suele tener ciertos roces. Lo
asombroso es que en su intimidad se tratan como
si estuviesen en la comisaría.
El fantasioso policía a la izquierda es el aporte de
comicidad a la serie. Sus teorías sobre marcianos
u otros bizarros seres llega a ser estresante

Hay cargantes policías-alivio cómico en función de torpe clásico para que el listo (Murdoch) destaque como faro de sapiencia y tolerancia racial y sexual, reflejo imagino de lo que el canadiense se considera ante la Humanidad. Estados Unidos tuvo su época de RAMBO y CHUCK NORRIS de paradigmas. Es legítimo los canadienses deseen mostrarse con este avanzado espíritu pan-social/racial-solidario.

Irritante es el WOKE que impregna temporadas más recientes. Olvidan la lucha por el sufragismo para hablar de omnisexualidad como lo más natural de entonces. Cuando la progre doctora JULIA se desboca, el desenfreno WOKE es total. Imposible hablaran así en la época victoriana. Y ahí está la buena doctora, mitineando femirulista, implicada en la lucha por los derechos civiles de los negros como no estuvo MARTIN LUTHER KING.

Tal palabrería convencerá a un espectador ignaro. Leer a JULES VERNE, a H. G. WELLS, a KIPLING…, descubre que desconocían esos verbos (por inventados sobre la marcha esta última década) o relativizaban esas causas, no dándole la magnitud que presenta la serie. Habrá canadienses orgullosísimos al comprobar que ‘inventaron’ los derechos humanos, sociales, sindicales, el WOKE… ¡los primeros! Porque sólo motivar un liberal-de-limusina público explica esos demarrajes, que combinan con otros exasperantes elementos, como adaptar MISERY (por citar uno) evitando sugerir que no es homenaje o parodia, sino que inventaron la historia de STEPHEN KING. Consideran al espectador idiota. Esta es otra constante de la serie: excluyendo los ingeniosos episodios en verdad interesantes, el resto estima pueril al público. Arcilla que WOKEadoctrinar.

La forense negra que sustituye a
la doctora Julia, metida a come-
cocos. No sé cómo sería la cosa a
principios del siglo XX en Canadá,
pero sospecho que el racismo
de su Sociedad e instituciones
estaba al nivel de los EE.UU.
¿Darían pues tal puesto a una negra?
¿No tachan despectivamente a Murdoch,
caucásico y conservador, de "papista",
negándole un importante ascenso por
esa causa? Cuando el WOKE mete
la pata, lo hace hasta el corvejón

Toronto es la capital mundial de TODO. Supera al ombliguismo USA de Manhattan. Conspiraciones internacionales, abortadas guerras mundiales, primeras computadoras, robots, asesinos de SPECTRA, cohetes V2… Todo en el ámbito municipal de Toronto, o la subsidiaria Montreal. (Lo que sé de Toronto es que por ahí entra la coca en Canadá.)

Luego, el retablo de personajes como ALBERT EINSTEIN, NIKOLA TESLA o THOMAS EDISON (junto con Wells o CONAN DOYLE) que “camean” con deplorable asiduidad. Un simposio, un viaje promocional, una conferencia… excusa para sacarlos. Entroncan su ficción con la Historia. Fracasa porque ¿de veras MARK TWAIN dio una conferencia en Toronto? Da igual. Como tratamos al espectador como a párvulos, tragarán. ¡Verán nuestra inteligente imaginativa, mezclando ficticios con contemporáneos reales!

Infame cómo trataron a H. P. LOVECRAFT. Lo pintan de depresivo gótico harto penas. Piensas: ¿de veras Lovecraft pisó Toronto; abandonó Providence alguna vez? Lo más, Nueva York, creo. Cualquier episodio, el espectro de E. A. POE guía a Murdoch para resolver algún viejo misterio estilo el escarabajo de oro o asesinato en la rue Morgue.

¿Entretenida, recomendable? Siempre se centren en las ‘bizarradas’ steampunk (por eso empecé a verla; mas están llegando al punto de que casi usan celulares, en otro esfuerzo desesperado de “hacerse innovadores”) y abandonen la innecesaria prédica WOKE.