viernes, 23 de enero de 2026

EL ESPÍA QUE SURGIÓ DEL FRÍO — FUNDANDO LA IDEOLOGÍA TREKKIE

 

Esta misma de la gran cantidad de
portadas a elegir. Regresamos a los
tiempos descritos en este libro. Con
una salvedad: la labor de zapa del
comunismo en Occidente ha sido
tan eficaz que el occidental ya ni
sabe luchar y oponerse. Todo son
causas "ecohomoXprogresistas" y
oportunos "cambios de opinión". No
hay valores ni principios


En cierto momento, JOHN LE CARRÉ escribe algo que es puro trekkie: el comunismo aplasta al individuo pretextando las necesidades de la masa. Lo parafraseo, empero contiene su brutal esencia. Repite al menos dos veces más esta máxima, la cual MR. SPOCK larga con esa hierática expresión de orejas de NAMOR para censurar al díscolo CAPITÁN KIRK uno de sus arrebatos de narcisista individualista y pretendido héroe.

Pues ¿no dice que las necesidades de muchos pesan más que las de uno, o varios? Mis lectores saben con qué frecuenta he resaltado el comunismo intrínseco que fasers, klingongs y demás mierdas del panteón trekkie embosca: es una sociedad sin derecho a la propiedad donde todo pertenece al Estado el cual, amparándose en la federación planetaria, hace y deshace a su antojo bajo un oropel democrático o de libertades.

La verdad es que de las entrañas de la Tierra federada a los planetas poco sabemos, salvo lo que guionistas y realizadores (como SANDIOS ASIMOV) han querido mostrar: una salubre sociedad utópica multicultural/racial/sexual orientada a la exploración galáctica. A veces descubren algún Imperio o planeta disidente con absurdas leyes que ayudan a que Kirk haga una atlética exhibición de arrojo que Spock luego reprocha… para recibir de Kirk una réplica sobre el valor de las emociones. Eso, cuando no topan con un Artefacto propio de la desbocada imaginación de JACK KIRBY.

Mas lo esencial es eso: un orden global estatal donde la disidencia o propiedad, cualquier alarde de individualismo, seguro lo sofocan de algún modo distópico, mediante drogas y pedagogía… o el abandono en algún escollo espacial estilo gulag para que aprenda lo que es rebelarse al Omnímodo Estado.

JOHN LE CARRÉ (pseudónimo) sabía de qué
estaba escribiendo; estaba en esas pomadas del
espionaje. En cierto modo, puede contemplarse
como el anti-IAN FLEMING. Su ALEC LEAMAS
está en las antípodas de BOND, JAMES BOND

Es 1963. Plena Guerra Fría. Berlín dividido por el famoso Muro. ALEC LEAMAS, veterano espía británico, contempla cómo desaparece su elaborada red de agentes en el lado comunista. Una amarga sensación de derrota amenaza corroer la jubilación que le corresponde, toda su vejez. Costó montar el equipo. No se ve con fuerzas de reconstruirla; no parece sus superiores quieran colaborar.

Sin embargo, la situación inquieta mucho a sus superiores, y junto con Leamas montan una operación cuya meta es matar a MUNDT, un brutal exnazi antisemita encargado de cazar y destruir espías en Alemania Oriental. Leamas se obsesiona con Mundt. Matarlo, su único leit motiv. Se entrega apasionado a su última misión antes de retirarse a algún apartado y sereno rincón de Albión; espera un completo triunfo.**La misión supone su devastación, tanto personal como profesional. Se implica no obstante “románticamente” con una joven judía, afiliada al Partido Comunista Inglés, el cual cada vez más le produce una sensación negativa. Voluntariosa y cándida, no quiere ver la verdad, aunque se la restrieguen por la cara. Advierte que los intelectuales e ideólogos del Partido (su sección vecinal) son una panda de jetas a lo PUDREMOS que militan sólo para darse la gran vida y no dar golpe. Represión y opresión aparte, el sigul del comunismo.

Hay una versión filmada del texto;
espero refleje ciertos momentos de
gran crueldad recogidos en el libro

Pretextan cuidar de nuestros derechos frente al Capitalismo, libertades que ellos mismos cercenarán apenas tengan las riendas totales. Con fehaciente crudeza Le Carré describe una Alemania Oriental plagada de carencias compensadas con muchas retóricas “pedagógicas” sobre cómo la Victoria Final será comunista. Alemania Oriental: un satélite del Imperio Soviético que muchos en España ahora alientan para que resurja.

Comunismo ni significa libertad ni democracia, sólo opresiva represión. Leamas, que llegó a Berlín creyéndose protegido por un plan infalible, descubre asqueado dos cosas: que Mundt montó un aún más incisivo contra-plan definitivo y que Leamas ha servido de prescindible engranaje para que sus superiores consoliden el plan de Mundt. Aterrado, lo ve nítido: enemigo y amigo sienten idéntico desprecio por la vida humana.