viernes, 29 de mayo de 2026

WALL-E — CUANDO PIXAR CONMOVÍA, NO ADOCTRINABA

 

Afiche. Entrañable y simpático, 
protagoniza una cinta que de un
modo suave aunque incisivo nos
alienta a cuidar nuestro planeta

Además, ideaba educativas parábolas capaces de concienciar. Hace por el ecologismo más esta entrañable producción de animación computarizada que todos los ecologretas eslóganes de ofensivo sesgo político que nos golpean, ¡encumbrando! energías alternativas capaces de apagar todo un país, sin que sus autores en ningún instante hayan tenido ni que responsabilizarse ni dar concretas y exactas explicaciones. Un nuevo dios (el Ecologretismo) lobotomiza las mentes de los “excelentes” y, como todo alocado culto nacido en las cloacas, no las catacumbas, arremete sin piedad, creando enemigos ficticios por doquier/sin tregua. Los zurdos no saben hacer otra cosa.

Y surge una nueva inquietud: este dios de progresistas y similares sabandijas ha creado una industria tan contaminante como la que ataca. Imaginemos esos prados que antaño eran cultivos, arboledas o tierras de pastoreo. Hoy son un océano de placas solares que perjudican la ecología del área. Para empezar, donde no hay árboles, no llueve. Y si mañana ardiera esa zona, ¿qué clase de residuos tóxicos arrojarán esas placas? A la atmósfera. A la tierra. A los acuíferos, que reciban por filtraciones los elementos como están construidas esas placas. Y eso, acaba en nuestros grifos. Los pulmones.

Los ecologretistas (GRIS PIS, mafia zurdosa muy bien acomodada, cuyos líderes viven en nivel alta burguesía) nunca hablan de eso. De qué basura perniciosa producen los molinillos, cuántas aves aniquilan. Están ahí, en modo cruzada, imponiéndonos “porque no hay planeta B” (¡memos: la Tierra perdurará, como sobrevivió al impacto del peñón que mató a los dinosaurios! Seremos nosotros los que desaparezcamos) unas tecnologías cuyos efectos nocivos son desconocidos. Y lo hacen por ávido lucro personal, con idéntica sangre fría comercial como los MR. BURNS de su momento promocionaban la uralita o el amianto. Su aire de desharrapados perroflautas es lo que les diferencia. Ya lo sabéis: nada como una causa zurda para “triunfar” en la vida.

El todoterreno WALL-E está construido de una
excelente manera. No sucumbe al desaliento, y
se afana a diario en su brodignaniana tarea

Pixar llevaba una excelente carrera hasta que el fascismo WOKE infectó sus estudios, vía víboras de WOKEDisney, con nuevas normas “de producción”. Ya no educan: adoctrinan. Si sus resultados menguan, ¡no importa! Es la Causa. La Cruzada. Como mártires, la posteridad así nos recordará.

Wall-E aprovecha el escenario de la novela gráfica BASURA (TRILLO-GIMÉNEZ) para lanzarnos su mensaje: una Tierra polucionada por completo, cubierta de desechos (uno más, la vestal tecnología ecologretista) donde un último competente y simpático robot-prensadora pasa sus días comprimiendo escoria que apila hasta formar rascacielos. La tarea es ímproba. Apenas Wall-E en ¿setecientos años? ha prensado una partícula de la porquería que le rodea.

Es un planteamiento extremista, porque por fortuna nuestra conciencia ecológica está mucho más viva que hace décadas; el problema es que la manipulan partidistamente: ¿de veras el Cambio Cli crea erupciones y terremotos? ¿Ese es el nivel?

Un singular electrorromance.
Demuestran ambas máquinas
más ética y empatía, interés,
que los seres humanos. Por eso
el PAPA quiere cargárselas.
¿Cómo nos deja, si somos el
no va más de la Creación?

Había un plan: dejamos a las robochachas limpiar el desperfecto y volvemos. Gigantescas naves trasladan a ¿la Humanidad más pudiente? a las estrellas. No orbitan por nuestro Sistema Solar; qué va: van más allá de Orión y la Cúpula del Trueno. (Esto ¿alude a NAVES MISTERIOSAS?) La vida que nuestros remotos descendientes goza (automatizada a un obsceno nivel de aislamiento personal) es otro punto de reflexión y un toque a las nuevas tecnologías que nos alienan; qué pasmo para la pareja con la que por accidente interactúan Wall-E y EVA (con su peculiar sesgo destructivo…) al verse cara a cara y no vía chat.

Opongo el que una sociedad criada en microgravedad y toda su vida en una tumbona mecanizada, servidos por robots de la más pintoresca variedad, pueda ponerse en pie. El protagonista de UN FANTASMA RECORRE TEXAS se crió en un ambiente similar y carecía de músculos, espectrales como mucho. Imposible moverse en la Tierra sin su molón exoesqueleto. Según él, su cultura se dividía en ciudadanos esqueléticos (como él) y pícnicos, como los de Wall-E. Pero había que dar un happy end a la historia. Esperanza.

No achaco maldad a AUTO, el piloto automático, pues sólo seguía órdenes. Carecía de la capacidad para cuestionarlas, u oponerse. Siguiendo esas órdenes, debía tomar todas las medidas que estimara oportunas. Puede haber ahí mensaje también: con qué dócil facilidad aceptamos una voz autoritaria para evitarnos quebrantos, pese a percibir perjuicios en esa decisión.

Un toquecito a una sociedad saturada de pantallas
e incapaz de cuestionar lo que les sirven por esa vía

En Wall-E los robots, o IA, demuestran mayor humanidad que los humanos. ¿Puede pasar? ¿Alcanzarán tal grado de refinamiento que nos superen? En Wall-E despiertan la adocenada conciencia adormecida humana. En la realidad: ¿las desconectaremos para no ver nuestra imperfección? El actual Papa (intuyéndolo; son la herética muestra de que la Imagen y Semejanza de Dios es Imperfecta, como Él) ya lo ha pedido…