viernes, 16 de diciembre de 2011

NUEVA YORK, 2012 – LOS ÚLTIMOS HOMBRES ÍNTEGROS

Afiche foráneo. En un plano personal,
en su momento, inesperada sorpresa
Durante Década 70 se rodaron varias películas sobre el Fin del Mundo que poseen un ‘paladar’ característico que no ha vuelto a repetirse. Contiene algo su atmósfera, su fotografía, que cautiva, preserva, permite perdonar muchos de sus defectos. Incluso LA FUGA DE LOGAN se beneficia de este “aire” al que aludo.
De cuantas he tenido ocasión de ver de esa época, THE ULTIMATE WARRIOR, de ROBERT CLOUSE (ajá, sí, el director de OPERACIÓN DRAGÓN) es la titánica. La más conseguida. Pudieran superarla, o están en plano de igualdad, LA CARRERA DE LA MUERTE DEL AÑO 2000, CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE y, por supuesto, ROLLERBALL. Me afirmaron que EL PLANETA DE LOS BUITRES era mejor. Qué va.
The ultimate warrior se presume cinta en la que WARNER BROS. invirtió una modesta cantidad de dinero. Financió “a la baja” un proyecto catastrofista que tira mucho de decorados de estudio, apañándosela el director de fotografía para aumentar su desasosegante atmósfera con una bien elegida sucesión de fotogramas que muestran una Nueva York despoblada y ruinosa, invadida por el fleo y el silencio.
El tétrico escenario; al fondo, un anacronismo (las
WORLD TRADE CENTER)
La BSO de GIL MELLÉ también ayuda a potenciar tanto la sensación de vacío como de claustrofobia que envuelven a los personajes. Ésta quizás sea la clave en que la película debe entenderse: el encierro, plasmado en niveles tanto físicos como emocionales. Contiene escenas de espacios abiertos, desde luego, y los protagonistas no nos agobian con un constante/desmoralizante discurso de voz en OFF; lo reflejan sus actuaciones. Pero se palpa la sensación de derrota y desesperanza, de reclusión sin solución, que el BARÓN (MAX VON SIDOW) ejemplifica cuando abandona la azotea/huerto.
CARSON (YUL BRYNNER) acaba de recibir una oferta
irresistible para él. He aquí el mejor guerrero del futuro
La conversación con el hortelano, CAL (RICHARD KELTON), no fue tan bien como querría y al Barón lo ataca la desesperación según desciende la escalera, estragando y destrozando su permanente máscara de confianza y serenidad, de “sé bien qué hacer ahora”. Como nadie (pues el Barón procede de una época mejor, de abundancia que se avinagró paulatinamente y, de súbito, desapareció), se percata del aterrador atolladero en que se hallan. A su alrededor, todos son jóvenes (o lo bastante) como para dudar de la exactitud de sus recuerdos respecto a tal pasado. No comprenden bien la magnitud de la pérdida.
El BARÓN (MAX VON SIDOW) atiende a su 'empleado'
en el santuario de su despacho; la nostalgia les rodea
Lo angustia el futuro que “lega” a su hija, MELINDA (JOANNA MILES), y a su nieto, aún nonato, y lo humilla no poder brindarles un futuro decente; sobre todo, porque las circunstancias lo impiden. Y se ahoga en la claustrofobia fruto de este conocimiento, junto al espacio físico donde se instaló, con otros sobrevivientes, que descargaron en él el liderazgo: unas pocas calles de la gigantesca urbe despoblada, a excepción de otras comunas como la suya y los asesinos de las calles, quizás caníbales.
CARROT, alias WILLIAM SMITH, el malo. Pervesa
suerte de ROBIN HOOD con matices de cobardía

Enfrente prácticamente tienen la comuna dominada por CARROT (WILLIAM SMITH, el FALCONETTI de HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE —serie que a los más jóvenes nada dice—), un fornido criminal que codicia los cultivos de la comuna del Barón. Tanto Carrot como su tropa son auténticos predadores, que viven en la fuerza y la violencia destruyendo, incapaces, al contrario de la gente de Barón, de construir nada. Es sintomático que su base sea una cárcel (quizás comisaría); aunque edificio recio, también sugiere que de allí ‘surgió’ esta raza; el fruto de los otrora allá confinados es Carrot y su hueste.
La fortaleza de Carrot y su gente, una prisión. Contrasta
con las calles más saneadas de la comuna del Barón
La figura del protagonista, CARSON (YUL BRYNNER), es digna de estudio. Habituados a un cine de esteroides a mogollón y bíceps como zepelines, admirar a este hombre fibroso y ágil, aunque de apariencia madura, rompe esquemas; el primero, ese de que hay que ser un titán de las mancuernas para sobrevivir en mundos como el reflejado en esta cinta. Pero luego razonas que, más que fuerza, se requiere maña, destreza. Carson es al que necesitas en una pelea. Sabe dónde pegar. Economiza sus recursos. Explota sabiamente las debilidades del contrincante. Tampoco es un asesino. Usa una navaja cuyo mango es más largo que la hoja; esto atestigua su intención de defenderse, más que de intimidar. Tal como la emplea, no necesita más.
Cuando finalmente la situación en la comuna del Barón se
hace insostenible, le pide a Carson que conduzca a
MELINDA (JOANNA MILES) a un sitio seguro por los
túneles del metro. El estrago de las plagas llegó aquí también
Carson es un luchador cerebral, atemperado, que combate moviéndose como si danzara (aunque eso lo creo cosa de cómo caminaba Brynner, la verdad), y que, como el Barón, destila recuerdos del ayer esplendoroso con contenido dolor. Carson es un mercenario que ha vagabundeado por esos mundos de Dios (para pasmo del Barón, consciente del aterrador páramo circundante), mas también es víctima del estrago de la claustrofobia: su familia vive en una isla de Carolina del Norte cuyos habitantes ya practican el canibalismo. Teme por ellos. De inmediato le participa al Barón su intención de seguir viaje. Esto, parar en su comuna, es para reponer fuerzas, no un trabajo a jornada plena.
Carson es un extraordinario luchador. Pero, por su aspecto,
y juzgado por 'cánones' actuales, no lo parece, ¿verdad?
Otra peculiaridad de Carson es que se trata de un hombre honorable rodeado por una jauría de lobos. Quizás esto ‘sincroniza’ la afinidad entre el Barón y él, porque son dinos engolfados en cierta nostalgia. Carson y el Barón ‘hablan’ un olvidado idioma, y les es grato volverlo a oír.
El Barón confía a Carson su más valiosa posesión (Melinda; su nieto) y las semillas que Cal hibridó, resistentes a las plagas del ayer, cuyo azote contribuyó al actual estado del mundo. Sin dudar le encomienda que sacrifique a Melinda antes que a las semillas, pues constituyen la esperanza de regeneración de la Humanidad; la apartará del injurioso abismo de la antropofagia.
La victoria y la libertad tienen un considerable precio. Al
menos, Carson libra al mundo de Carrot
Pero Carson, en el intenso y medido duelo final en los andenes del metro (vía de escape, esperaba el Barón, tanto de la rapacidad de Carrot como de la gente de la comuna que el Barón lideraba), donde Carrot se ve por fin obligado a pelear (hasta entonces, y hábilmente, interpuso esbirros entre él y la navaja de Carson), ante la tesitura de abandonar a Melinda y salvar las semillas, se juega el tipo por ella. Es una cuestión de integridad. Lo otro resentiría su conciencia. Obtiene la victoria, aunque a oneroso precio. También en este descorazonador futuro, los malos pagan sus culpas.
Final feliz; el nacimiento del hijo de Melinda sugiere una
esperanza de futuro para la Humanidad
Otro detalle de The ultimate warrior está en su violencia, seca, expeditiva. Clouse no se anda con tonterías en ciertos momentos, y sorprende pues tal crudeza no era tan habitual en producciones de esta época.
Anímate. Visiónala. Dale una oportunidad. Igual te gusta.

martes, 13 de diciembre de 2011

STAR-LORD – FAETÓN ‘DESENCADENADO’

Colorista portada que, desde luego,
permite confirmar que STAR-LORD es
un héroe solar
Star-Lord es un personaje prometedor que aspiraba a mucho más de lo que, finalmente, una confusa hueste de escritores (y lo que les soplaran los dibujantes) legó a la posteridad, obra un tanto disparatada sin clara función, ni en su Universo teórico ni en el nuestro práctico. Star-Lord ‘sale’ de esa “renovación de plantilla” que los teóricos sitúan encabezada por ROY THOMAS, que “tiró” de fans y fanzineros para escribir las colecciones potentes, una vez que STAN EL HOMBRE LEE adquirió otra dimensión editorial, y de resultado tan irregular, pues algunas de estas nuevas concepciones sólo pretendían halagarse a sí mismas, despreciando todo método, objetivo o aun instinto de conservación (ventas).
Star-Lord es otra “marvelización” (el punto fuerte de Thomas, que jamás creó nada que no sacara previamente de una novela, teleserie o filme) del mito de FAETÓN y HELIOS, sin el trágico desenlace del primero. O quizás sí: también Star-Lord se despeñó desde lo alto, pero en vez del alto cielo oreado por todos los vientos, lo hizo de los pobres resultados editoriales que le han impedido renacer, acaso, en alguna “novela gráfica”. RAFAEL MARÍN y CARLOS PACHECO hicieron un guiño al personaje en la miniserie de LOS INHUMANOS, tirito del .22 que los de LA CASA DE LAS IDEAS ni siquiera notaron… que sepamos.
El suceso que marcará de por vida
a PETER JASON QUILL arde en
la primera viñeta
Star-Lord va de que PETER JASON QUILL (nombre repetido por los autores hasta el hartazgo), un chavalín huraño trágicamente marcado por el asesinato de su madre a manos de unos escamosos del espacio (así, ¿quién no?), se convierte en un feroz astronauta que trasciende “la carne” (y sus tentaciones) para, escogido por el SEÑOR DEL SOL (¡nada menos!), convertirse en un arquetipo: Star-Lord, aparente paladín de la justicia universal y que dedica todo su tiempo, energía, talento y recursos en ser un azotacalles cósmico, emporcándose en algunas aventurillas ocasionales, para justificar su status de héroe, pero con calma, que podría sudar y manchar el uniforme.
STEVE ENGLEHART, pancreator, impregnó de misticismo y astrología la biografía de Quill/Star-Lord, personaje que CHRIS CLAREMONT convierte en un wandering star enharinado en los flujos conspiratorios de un imperio galáctico que hizo cuanto pudo por ignorar la existencia de la Tierra, no conquistarla, que van de eso, y pese a que su emperador conoce nuestro paradero. Claremont redecora todo el pasado de Peter Quill (el niño con manoseado ascendente mesiánico, BUDA estelar en ciernes, el ESTELA PLATEADA de los 70, como NOVA) y lo encumbra a heredero de un trono galáctico que desdeña, porque, entiende este guionista, los héroes auténticos son republicanos. Para colmo, los esperpentos de su huera prosa pirotécnica inundan las páginas.
Peter, ya mayorcito, descubre el
objetivo de su existencia, merced al
SEÑOR DEL SOL, ese vejete
Luego, el solvente DOUG MOENCH hereda el desfigurado invento, pero prosiguiendo la estela, errática y confusa, de Claremont, para hallar, en la historia final de este tomo, la buena senda, pero ya es tarde para poder reflotar Star-Lord (que debía estar en ventas malherido). Lo pretende ‘rediseñando’ la biografía de Quill, despojando del halo sobrenatural/bondadoso al Señor del Sol, mostrándolo de la raza que asesinó a la madre del futuro Star-Lord, una “ironía” destinada a dar un giro inesperado, de folletín, que lanzase la saga a las alturas, pero fracasó.
Tantos y profundos removimientos obviamente minaron la serie, más que su espaciada aparición, capaz de “enfriar” el entusiasmo por el personaje. Los autores, sin intención de mercantil continuidad, experimentaron, se desahogaron con Star-Lord. Léase: las transiciones ideológicas de la década afectaban a MARVEL y sus personajes: los patriotas que armaban al ejército USA en Vietnam se transforman en pacifistas-ecologistas (IRON MAN) y los héroes ya no estaban tanto por la Amenaza Roja como por los KREE o los SKRULLS (que podrían, no obstante, ser trasuntos del comunismo).  Star-Lord aparece como un santurrón estelar, un lama ligado a la metafibra de una Consciencia Cósmica, o algo así, que le daba presunta superioridad moral, diferenciándose de los primeros superhéroes Marvel, defensores de la bandera, la patria, Dios y las pinturas de NORMAN ROCKWELL.
Como Star-Lord, no permitirá que
ningún escamoso cósmico escape
a su justicia
Star-Lord es sad copy de FLASH GORDON y JOHN CARTER. Elementos de ambos salpican sus viñetas. El diseño de su uniforme delata el del deportista ario que, con denuedo, se enfrentaba al tirano de Mongo. Pero, al contrario del novio eterno de DALE ARDEN, que jamás temió ajustarle las cuentas al villano de turno, Quill/Star-Lord duda, tiembla, teme. Proclama: NO MATARÉ (a veces, expresado sin más, siendo todo su parlamento), pero más que como una firme declaración moral de intenciones, por ende editorialmente impuesta, lo hace como una plasmación de incapacidad para asumir graves responsabilidades. Su carácter, salvaje y despótico al principio, se va edulcorando, anulándole para las grandes gestas que se esperan de él, trocándose un paladín del talante y el diálogo.
¿Qué es un Star-Lord? Por los dones que esgrime a punta de pistola, parece una entidad justiciera marcada, caso de Quill, por un singular y trágico sino. Y combatirá el Mal doquiera éste aparezca, actuando expeditivamente según lo manden las circunstancias. Pero no es así. A este Star-Lord, y al contrario de lo usual en estos personajes, actuar asistido por la razón de que “soy el bueno y poseo criterio infalible”, le asusta; duda al emplear la fuerza y la violencia.
Otro estelar momento de arrebato
vindicativo
Otro índice de sus nulas aspiraciones está en el pobre-retro/tópico aparato de ciencia ficción que le adorna. Nunca hubo intención de imaginar algo fuera de órbita, sino que ciñeron cánones desgastados por el uso pero que, quizás esperaban, fueran ‘familiares’ a lectores que crecieron con las aparatosas máquinas extraterrestres de PLANETA PROHIBIDO y decidieran comprar por eso la saga. Si tocaba innovar (para eso se suponía cobraban), pasaron.
Su relación con una nave que es la consciencia de una estrella (!) posee algo de incestuoso, porque NAVE, la leal compañera y paño de lágrimas de Star-Lord, profesa anómalas conductas maternales. Parlotea incansable y huecamente, incluso cuando la acosan fieros cazas armados con núcleos, haciendo absurdas e irreales tales peligrosas situaciones.
Grandes ejércitos y poderosas naves,
un eterno clásico que STAR WARS
regeneraría en esta época
Marín, en los textos que contienen el recopilatorio, alude a JUDGE DREDD: este Star-Lord ‘recuerda’ LA BÚSQUEDA DEL JUEZ NIÑO, donde sus autores parecen guiñar irónicamente y a propósito de Star-Lord al lector. Sin embargo, la comparación balda a Star-Lord: Dredd es íntegro, sólido; sabe adónde va, de dónde viene, no como Quill/Star-Lord, que perdió aun sus raíces por mor del ‘experimentar’ de los guionistas, aturdido híbrido que incluso trató de beneficiarse de STAR WARS confiando seguir así alive and kicking cuando el infértil recurso de nacer de una manera y otras de otro, se demostró inútil.
Vuestro Scriptor.

viernes, 9 de diciembre de 2011

ATLANTIS, EL IMPERIO PERDIDO – MILO THATCH EN BUSCA DEL MUNDO PERDIDO

El afiche sigue la construcción
piramidal espectacular de FRANK
FRAZETTA

Una apuesta arriesgada de DISNEY que se saldó con fracaso. Amparándose en los diseños de MIKE HELLBOY MIGNOLA, sospechamos un intento de atrapar, con esta cinta, a quienes solemos ser críticos con la CASA DE LAS IDEAS de MICKEY MOUSE, para demostrarnos que, cuando quieren, pueden ser duros y maduros. Aun así, Atlantis es un híbrido incómodo poblado de momentos, pero la larga sombra de la reputación de la productora eclipsa, y bastante, otros muchos, prometedores.
Atlantis es entretenida (a Dios gracias, ¡no es un musical! Eso sería el maldito remate) y se libra, en gran medida, del animalito/mascota/secundario/coñazo que suelen deslucir este tipo de producciones. (Creo que ni a los niños a quienes se destinan tales personajes les agradan.) Pero aparecen secundarios internacionales y multiétnicos (por mor de complacer a lo políticamente correcto, que desprecia la Historia tal como fue incluso) que aspiran a ser estrafalarios alivios cómicos con toda su alma.
Este fotograma muestra a MILO THATCH y su afán por
demostrar la verosimilitud de sus teorías 'fantásticas'
Atlantis respira un sano aire steampunk que, no obstante, en alguna parte decidieron trasladar a 1914 (¡error!); contemplado el relato desde 1868, o por ahí, éste entroncaría a la maravilla con esa imagen que se tiene de VEINTE MIL LENGUAS DE VIAJE SUBMARINO, decorando el relato de grata solera. Por alguna razón, las historias que versan sobre el hallazgo, o la búsqueda, de la mítica ATLÁNTIDA, quedan estupendamente en un contexto decimonónico.
El mecenas WITHMORE presenta a Milo al comandante
ROURKE; su jovialidad resultará de lo más engañosa
Percibimos el esfuerzo de ceñirlo a ese marco en toda máquina que aparece: el fantástico submarino (digno NAUTILUS), la perforadora a vapor, el dirigible, los aeroplanos catapultados con vapor, incluso los sugerentes navíos aéreos atlantes, pese a su recreación de vida marina, pretenden ser de acero, ¡MÁS ACERO!, remachado por doquier. Pero, en medio del sueño, te recuerdan que es 1914.
El poderoso submarino que nos permite sospechar la
influencia steampunk que envuelve este filme
También Atlantis confirma que el Bien y los Mansos heredarán la Tierra, amén, venciendo con su pureza a todo malvado. El protagonista, MILO THATCH, un joven apasionado y cuatroojos (los guionistas -TAB MURPHY, KIRK WISE, GARY TROUSDALE, JOSS WHEDON, BRYCE ZABEL, JACKIE ZABEL y DAVID REYNOLDS [y luego dicen de LA BIBLIA]-, tratan de reivindicar con él la siempre tiroteada imagen del escuálido empollón, víctima del musculoso abusón analfabeto que, por desgracia, compone el sólido pilar de la Sociedad), que desesperadamente intenta convencer a un caricaturesco y anquilosado cuerpo docente de que conoce el paradero de la Atlántida (haciendo así un guiño a VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA), esperando que apoyen su expedición allí en vano, halla repentina financiación en PRESTON B. WHITMORE, viejo amigo de su abuelo, TADEUS, que le surte de equipo y competentes profesionales (THE MOLE, VINNY, AUDREY, PACKARD, HARCOURT y COOKIE FARNSWORTH) para que confirme la veracidad de su teoría.
Milo traba contacto con los pintorescos (y alivio cómico)
mercenarios que le ayudarán a descubrir la ATLÁNTIDA
Atlantis tampoco anda lejos de INDIANA JONES Y LA ÚLTIMA CRUZADA, porque el objeto que en este filme simboliza al GRIAL es una fuente, potente e inagotable, de energía que otrora sumergiera, por su empleo erróneo y desmedido, el continente en el océano. El comandante ROURKE y HELGA SINCLAIR, su rubia platino-mano derecha, codician tal poder para venderlo al mejor postor. Milo, como buen científico idealista, ya se siente recompensado con lo que va encontrando del fabuloso reino, y lo ofende la intención de la pareja.
Al fondo y la derecha de esta fosa abisal está la Atlántida;
¡pero al loro con su (mecanizado) CANCERBERO!
La Atlántida, con cierto parecido con las culturas polinesias, está preservada en un capullo de roca gigantesco, tanto que da apariencia de espacio abierto incluso, pero su civilización decae milenio a milenio. La longevidad de los atlantes abre un pavoroso abismo entre ellos y nuestras breves existencias (quizás, pese a todo, una bendición, porque los exquisitos atlantes, especie de esas razas a lo MICHAEL MOORCOCK, languidecen presenciando los últimos días de su edén sin poder impedirlo, tormento extraño que supone tal quasiinmortalidad), algo que aprecia Milo cuando la princesa KIDAGAKASH le confirma que tiene ochenta y seis mil años de edad. (Escalofriante dato que, empero, apenas le afecta.)
El premio a sobrevivir a tantos peligros es esa panorámica
de un antaño glorioso contienete, hoy fastuosas ruinas
Los atlantes, dentro de su reino sitiado por un incesante río de magma candente, apenas logran recordar el esplendor que antaño gozaron. Han olvidado prácticamente su lengua escrita que, dispersa por distintos murales, relata lo ocurrido, qué liquidó su añejo esplendor, lo cual constituye, de paso, una hábil estratagema para impedir la pregunta de por qué gente tan avanzada persiste en su exilio y, luego, no imperaban en la antigua Tierra, erigiéndose faraones o césares.
Nace el amor entre Milo y la princesa KIDA a la luz del
fabuloso cristal y las aguas que reservan el enigma de la
devastación de la Atlántida
Aunque se nos venden como una raza pacífica, melancólica porque todo se consume sin remedio, no obstante el rey KASHEKIM NEDAK le comenta a Kida que “un milenio antes habrías exterminado a los intrusos”. Para dinamizar la trama, hacen colisionar dos corrientes de pensamiento opuestamente generacionales: Kida ve en la llegada de Milo, armado con el diario que fuera compilando su abuelo (otra referencia a La Última Cruzada), un estímulo vital, frescor intelectual, regeneración. Pero su augusto padre, ciego como una traslación de algún personaje griego, especie de EDIPO, o víctima de un castigo por el cataclismo que su soberbia del ayer provocara, teme a Milo por lo mismo.
De esta reunión, donde destacan el descamisado Rourke
(¿cameo de DOC SAVAGE?) y HELGA SINCLAIR,
procederán distintas calamidades
A todo intruso, en verdad. El nuevo viene aportando ideas, preguntas, incómodos planteamientos que, pronto o tarde, desembocarán en renovada debacle. Él ya tuvo la suya; está pagándolo caro. No quiere que su hija sufra similar destino.
La codicia se impone (al fin y al cabo, estamos en esto por la pasta) y Kida, capturada por Rourke y Helga, imbuida de la inmensa fuerza que nutre sus milagrosos cristales curativos y fuente de potencia motriz de sus máquinas (aquí, “cameo” de LA AMENAZA FANTASMA, la FUERZA y los MIDICLORIANOS), es empaquetada entre acero para su viaje a la superficie.
Entre ellas, la muerte del rey KASHEKIM NEDAK
Pero Milo, con su bienaventurada ingenuidad, consigue despertar los remordimientos de los mercenarios y los embute en la gran batalla por la libertad y la dignidad que es destino final de los héroes de su pelaje. Para ser un producto Disney, se atisban zarpazos de violencia y crueldad (pero, ¡qué digo! Ellos mataron al padre de BAMBI. ¡Saben del tema!) que no parecen habituales de la firma, pero logran edulcorarla hasta hacerla “todos los públicos”, y evitar algún reproche que mermara la recaudación.
Milo lidera el glorioso rescate de la transfigurada Kida
 a lomos de la fantástica aviación atlante
Atlantis está bien. Pero, quizás en una productora menos ‘escrupulosa’, hubiera destacado inmensamente. En todo caso, los fans de Mignola podemos disfrutar del festín de diseños que ha esparcido por la cinta con sumo deleite.

Vuestro Scriptor.

 
Los colosos mecánicos que blindan Atlántida con un aura
de energía es una referencia a LOS CELESTIALES, acaso
homenaje de MIGNOLA a JACK KIRBY y LOS ETERNOS


martes, 6 de diciembre de 2011

EL AMULETO DEL DIOS LOCO – EL BASTÓN RÚNICO # 2

Impresionante cubierta extranjera
sobre EL AMULETO DEL DIOS LOCO
En conjunto, muy poco hay que (o se puede) resaltar de una historia que evidencia su aspecto de continuación dentro de un serial. A destacar la introducción de HUILLAM D´AVERC, el refinado noble galo pasado al IMPERIO OSCURO de GRANBRETAN y cuya lealtad a éste tampoco es excesiva.
D´Averc representa acaso al superviviente oportunista que sufre una sacudida de moralidad y termina decantado al lado correcto de la balanza. No faltarán ocasiones en el futuro en que lamente este ataque de conciencia, pero lo otro, regresar a la senda que abandonó porque en el fondo le era ofensiva, conlleva una doble condenación que en absoluto piensa padecer.
Acaso sea mejor desaparecer en un holocausto flamígero y hendido por mil espadas pero conservando ese grano de respeto a malvivir en un reino sádico y que no garantice tampoco su existencia. Las condiciones de importancia y mérito en Granbretan oscilan con caprichosa rapidez, y los gloriosos nombres asociados a los importantes señores de la guerra que ensancharon las fronteras del tenebroso imperio a base de expolios y genocidios, invitados al salón del trono del Emperador HUÓN, mañana podrían ser los de vituperados reos cargados de cadenas y suciedad, a cuya miseria física sumen la degradación moral, vidas respetadas sólo para ser víctimas de selectas perversiones.
Se hace comentario de la novela
contenida en el recopilatorio de
MARTÍNEZ ROCA. Ilustración de
BARCLAY SHAW/THOMAS SCHLÜCK
Sobre el papel, ese alarde de integridad siempre queda estupendamente y moraliza; es como un espejo que nos reta a comportarnos ante la adversidad así. Mas cuando asoman las herramientas del martirio por el inmediato horizonte futuro, la carne, débil, vende la entereza del alma esperando así ahorrarse cualquier instante de sufrimiento. Todos cuantos os digan lo de “mejor morir de pie a vivir de rodillas” predican desde púlpitos donde jamás tendrán que hacer frente a tamaña elección; y, llegado el caso, lamerán muchas botas para evitar disfrutar del privilegio de ‘morir de pie’.
El DUQUE DE COLONIA DORIAN HANKMOON, protagonista de esta saga de MICHAEL MOORCOCK, enésima encarnación del CAMPEÓN ETERNO, morirá antes que plegarse, y con abundantes hechos de armas lo demuestra. Aunque en primera instancia aceptó la peligrosa JOYA NEGRA incrustada en su frente, plantada por los siniestros científicos de Grabrentan al servicio del vengativo BARÓN MELIADUS, pues constituía la posibilidad de vivir antes de morir con honor. Y más una oportunidad que comportaba sacrificar al CONDE BRASS y toda CAMARGA, el único foco de “libertad” (¿puede haberla, tal como la entendemos, en un futuro feudal?) que parecía quedar en la Europa Occidental tras el MILENIO TRÁGICO.
DORIAN HANKMOON en plan
barbárico; hasta aquí llegan los
malos; ni un palmo más, promete
Aunque es una apreciación que he entresacado y desarrollado, Moorcock en absoluto la delinea en El amuleto del dios Loco; estampó en papel una vistosa secuela (algo menos vigorosa que LA JOYA EN LA FRENTE) que trata del Bien contra el Mal en un pintoresco escenario. D´Averc resulta sugerente porque aporta color, matiz, a un casi monocromático Hankmoon, más cliché que personaje.
Moorcock lo adorna de las virtudes y apariencia del caro caballero listo a desfacer entuertos doquiera éstos aparezcan, ajá, sí, ¡BIEN!, pero luego tiene muy poco discurso interno. Es un poderoso juguete atrapado en los engranajes del misterioso Bastón Rúnico (suerte de Dios, de enigmática omnipotencia) y pasa por los campos enmarcado por los dones del heroísmo más puro y abnegado, frito por algunas cuitas internas que intentan mostrarlo como algo más que una gloriosa armadura con arrebatos coléricos.
Tras abandonar la ciudad de HAMADÁN, donde fue librado de la amenaza que constituía la Joya Negra de su frente, Hankmoon y OLADAHN, aparente COMPAÑERO del Campeón Eterno, reciben noticia de que han sucedido multitud de desafortunados sucesos, temiéndose la extinción de la Camarga. En SORYANDUM, antigua y fastuosa ciudad ruinosa, donde D´Averc se da a conocer tratando de capturarles, topan con un pueblo fantasma que está constituido por esas razas tan sapientísimas que lo han sacrificado todo (en el caso de la gente de RINAL, hasta la carne, depósito de pecado y distracción) para acceder a un plano superior de ética y moralidad, que luego resulta tan amargo como poco útil. (Esto es recurrente en la ciencia ficción: las sabias culturas macrobióticas que perdieron todo gusto e interés por las cosas, consolados empero en elaborar abrumadoras abstracciones estériles.)
El aclamado autor, MICHAEL MOORCOCK, en apariencia
rodeado de la familia y otros pelotas; los pasa con un
trago de vino
Ligados a las piedras de Soryandum, esta especie fantasmal teme que las obras que proyecta hacer allí el Imperio Oscuro los extermine. Por tanto, convencen a Hankmoon (a quien no le queda otra) para que les recupere un aparato que trasladará Soryandum a otro plano. Distante de la ciudad, con ellos confinados a sus lindes, sólo alguien con cuerpo y pasión, léase Hankmoon, puede brindarles socorro.
En recompensa, Rinal entrega un duplicado de esta máquina al Duque, alarmado por las aterradoras nuevas de que el vigoroso Conde Brass ha muerto, Camarga es historia y su gran amor, la casta YISSELDA, fue secuestrada, terminando el Bastón Rúnico sabrá dónde, y cómo.
Pues resulta que esta novela de
BARRINGTON J. BAYLEY y esta
saga están emparentadas. Suceden
ambas tras el MILENIO TRÁGICO
Con las entrañas ácidas por estos males y angustias varias, Hankmoon emprende raudo regreso a Camarga, pero el GUERRERO DE NEGRO Y ORO (arcángel del Bastón Rúnico) le obliga a apoderarse del amuleto del dios Loco, cosa que hará tras vivir un torrente de aventuras en parajes exóticos, cuyos habitantes están aterrados con la avasalladora inminencia del Imperio Oscuro.
Esa gema enloquece a quien no sea designado su dueño (y el Bastón Rúnico le eligió a él –no podía ser menos; no habría novela- esta vez), pero proporciona extraordinario vigor a su propietario (infunde a Hankmoon una suerte de ESPASMO DE FURIA que inclina a su favor la suerte de la batalla), amén de otro dones.
Yisselda, demente esclava del dios Loco (decadente, sucio, desequilibrado, dueño de un siniestro palacio, caudillo de un ejército de enloquecidas féminas que, merced a su belleza, hundían sus espadas en el obnubilado enemigo) queda sana merced al poder del amor de Hankmoon y, todos juntos, con D`Averc (siempre sospechoso de ser traidor) incorporado al grupo, tratan de salvar Camarga del último y titánico asedio que lidera Meliadus.
SLÁINE, por PAT MILLS y SIMON BISLEY.
En EL AMULETO DEL DIOS LOCO hay
cosas que nutren esta saga en concreto
Brass y Meliadus obtienen una victoria pírrica, pues si bien el Barón no logra conquistar la capital, el Conde se ve obligado a desplazarla a otro plano. Y sobre tan incómoda tregua pesa la amenaza de que la ciencia de Grabretan acabe localizándolos. Pero eso será en otra novela.
Vuestro Scriptor.

Documentación adjunta:

viernes, 2 de diciembre de 2011

LA FUGA DE LOGAN – LA DECADENTE REPÚBLICA DE LOS NIÑOS

En este colorido afiche vemos todos
los elementos del filme

¿Va La fuga de Logan del conformismo-rebeldía del ser humano, sea tanto en la novela de W.F. NOLAN y G.C. JOHNSON como en este filme de MICHAEL ANDERSON? La historia cuenta que una Sociedad, una república juvenil, ha alcanzado la ‘perfección’ material eliminando casi todo aspecto de la Necesidad, y cuanto hace el ciudadano es retozar placenteramente mientras los años de vida decididos por el Poder (una computadora que no daría ni un problema mínimo-nimio a JOHN CONNOR), treinta en la película, (veintiuno en la novela), se consumen. En tal paraíso material, ¿el Hombre entraría en una fase de decadencia abúlica o atávicos instintos seguirían pulsando obligándole a querer/saber más MÁS? Una pedagogía basada en los principios plasmados en este relato, ¿vencería el ánimo de rebeldía y curiosidad humanas, o siempre quedaría un prurito de resistencia?
El escenario donde transcurre la acción (en Metrocolor).
LOGAN vivía cerca de la montaña rusa 
Pienso que, en estas circunstancias, la gente se adocenaría. Y aceptaría aun lo más monstruoso por evitarse problemas. Bajo un falso cartel de “pazzz”, ¿ETA no es ahora una organización benéfica de toda la vida? ¿Entendéis? En La fuga de Logan, les vale vivir tres décadas. El Poder les embroma con un supuesto proceso de resurrección, de transmigraciones. La Máquina, curiosamente, para mantenerse al mando recurre a una pauta sobrenatural, a religión. Un Gobierno laico que necesita, ¡para subsistir!, de la fe espiritual. ¿También la película nos permite especular sobre esto?
El carrusel donde los muertos se renovaban en los que
iban a nacer. Los domingos, ROLLERBALL
Lo cierto, empero, es que, en conjunto, y comparado con la novela, el filme sale baldado. La riqueza de matices de una en la otra se maquea con un gigantesco parque de atracciones (bueno, una maqueta que canta por todos lados, mas como una huella física del espíritu juvenil que una vez –cosa que sabemos por la novela- derrocó a la Senectud gobernante) y un par de ideas sugerentes, decididas a remover nuestra conciencia, pero se han quedado cortos, efectivamente.
Futurista versión de ROMEO y JULIETA: MICHAEL YORK
como LOGAN y JENNY AGUTTER como JESSICA, cazador
y presa
La fuga de Logan pudiera verse como un puente entre ROLLERBALL y STAR WARS, falta de la solemnidad de la primera y la riqueza visual de la segunda. Presenta una Sociedad en que todo se da por hecho y vive para el placer dionisíaco sin freno. Y, para evitar, sin embargo, que la gente estalle al descubrir el enorme vacío automático en que viven, la rebelión recae en los fugitivos. Sobre sus espaldas (y la de JENNY AGUTTER, como JESSICA, la soporta con entereza) cargan no sólo su vehemente deseo de superar su plazo vital permitido escapando del Sistema, sino que aguantan el rechazo de la Sociedad, y además, son la catarsis de una población contenida bajo una enorme cúpula y que ignora cómo es el exterior. Tampoco lo desea. Hasta ese impulso, una curiosidad innata en la especie, lo han perdido.
La misión de la vida de Logan ha empezado; y pasa por
las instalaciones donde trabaja FARRAH FAWCETT
En algo que falla La fuga de Logan es en la caracterización de los protagonistas; todos afirman tener añitos mozos, pero se ven cantidad de maromos más viejos que un nudo paseando por el decorado, ataviados como la sota de bastos, y que eliminan la sensación de tiranía de la juventud que nos barrena desde los anuncios televisivos, que acorrala a los señores mayores a los problemas de próstata y los coches “fantásticos”.
Y además, les permitirá conocer personajes exóticos, como
BOX (nunca mejor dicho), el actor ROSCOE LEE BROWNE
Su trama se va apartando gradualmente de la presente en la novela, aunque recale en algunos de sus puntos para sostenerse; despueblan la película (no salen, por ejemplo, los gitanos que pusieron a Logan -MICHAEL YORK- y Jessica en un terrible brete) y eliminan algunos de sus grandiosos escenarios, centrándose en horteradas como el cyborg BOX (ROSCOE LEE BROWNE) que hacen apreciar la idea “del futuro” que tenían los autores del filme. También pareciera que soportan la historia, aunque sea una aparición más bien fugaz, en FARRAH FAWCETT, pues por como destacan su nombre en los créditos, sospechas que se va a pulir todos los peligros de la cinta. Qué va. Sale, dialoga, muere.
El mundo exterior que rodea el parque temático en que viven
es igualmente sugerente, como descubren de la mano (y
defectuosa memoria) del VIEJO (PETER USTINOV)
Logan, por otra parte, se pasea por el set en chándal empuñando un arma que dispara fogonazos que abrasan las paredes con magnesio, y cuyo compañero de curro es un psicópata, FRANCIS 7 (RICHARD JORDAN), digno miembro de la peña de SANTO TOMÁS, porque estaba viendo, ¡y no creía! Su actuación sugiere que necesitaban un malo, y encontraron éste, que debía salir barato, además de ser obtuso.
Y ambos cazan a los que, vencido el plazo vital señalado en el cristal incrustado en la palma de su mano, deciden (la vieja rebeldía humana) escapar, vivir más. Tras una de estas persecuciones, Logan adquiere una llave (con forma de ank) y la computadora gobernante le encarga hallar y destruir el SANTUARIO (mítico, un AVALON sobre el que se establecen todo tipo de teorías –en la novela; en la película, ni sugerencia se hace-), terminando con esta aberración a su gobierno.
"¡Bobos! ¡Nos ha visitado el paráclito! ¡Os traemos la
verdad!" Pero nadie dentro del parque de atracciones
cree a estos dos pordioseros, Logan y Jessica a la fuga
Ocurre que el abatido es hermano de Jessica (con lo cual buscaban dar drama a la situación), y, emprendida la misión/fuga, descubren que el Santuario realmente es una cámara frigorífica donde Box, atascado en un programa de conservación criogénica de alimentos, fue almacenando a los fugitivos que le llegaban. Superado este riesgo, ambos desembocan en el mundo exterior, donde les asombra el orto. Pero ¿qué clase de educación recibían bajo esa cúpula?
¿La fuga de Logan sugiere también el que una ‘república de los niños’ no necesitaría saber nada fuera de los rudimentos culturales que agilicen sus placeres, viviendo pues satisfechos y complacientes en la despreocupada molicie de los automatismos? ¿La juventud sólo tiene nervio, capacidad, pero no habilidad constructora? ¿Rechazarían el ‘conocimiento antiguo’ por ser de los viejos?
Logan friendo a fogonazos de su arma a todo quisque
opositor. Jessica exclama: "¡Ondia, en plenos morros!"
Impacto, pues, les causa conocer al VIEJO (PETER USTINOV, algo desmejorado desde que fuera NERÓN en QUO VADIS?, aunque bien escoltado de gatos), asombrándose de que una persona tenga arrugas y canas. Empiezan a comprender la siniestra impostura en que han estado viviendo, aunque no se plantean su origen. De regreso a la cúpula, apresados como rebeldes, un obstinado Logan sobrecarga los circuitos de la computadora y toca, pues, vivir “a la vieja usanza”. El cataclismo del final es de lo más desesperado que puedas imaginar.
La vil computadora gobernante paga, finalmente, sus
culpas gracias a la obstinación (y disparos) de Logan
La fuga de Logan quizás se vendió como un festín de FX punteros que hoy día ni la peor de las producciones osaría mostrar. Son horteradas que, no obstante, se han hecho un huequecito en la estima, y no puedes evitar volver a verla experimentando cierto cariño por sus caducos fotogramas.
Vuestro Scriptor.

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