miércoles, 14 de marzo de 2012

DON CAMILO – CRÓNICAS DE UN PUEBLO

Cubierta de una reciente reedición;
FERNANDEL como don Camilo
La plaza estaba llena como un huevo, porque todos esperaban que Pepón gritara locuras llegando quién sabe hasta dónde.
            Pepón, en cambio, no gritó; habló poco y con mucha calma.
            —Ciudadanos —dijo—, os saludo. Mi partido puede ordenarme decir lo que él quiera […] Yo habré sido el alcalde más bestia del universo; pero puedo asegurar que mi intención era la de beneficiar al pueblo. […]
            Pepón se registró el bolsillo y sacó de él algo.
            —Ciudadanos —dijo— cuando hace cinco años fui elegido alcalde, yo tenía en el bolsillo un cigarro toscano y quinientas liras; ahora, después de haber sido alcalde cinco años, tengo en el bolsillo doscientas cincuenta liras y medio cigarro: ésta es mi historia. […]
            —Jesús —gimió don Camilo—, él, el otro día, cuando habló en la plaza, me llenó el corazón de piedad. Lo he visto triste y abandonado por todos. […] Jesús, yo he votado por él… ¡Yo he cometido ese terrible sacrilegio!... […]
            —Yo sí, don Camilo —respondió sonriendo el Cristo—. El amor a tu prójimo ha hecho callar tu razonamiento. Que Dios te perdone, don Camilo.”

GIOVANNI GUARESCHI junto a Fernandel, que
interpretó a un personaje que inmortalizó a ambos
Este ejemplo resume excelentemente la vasta producción que GIOVANNI GUARESCHI realizó sobre sus dos más destacados y conocidos personajes, el cura don Camilo y el alcalde comunista PEPÓN, alias del compañero GUIUSEPPE BOTTAZZI. Enfrentados por mor de los resabios de la política, no podían empero ignorar, nunca, la llamada de socorro del otro. Porque así salvaban a un hombre de bien, y estando el mundo escaso de ellos, no interesa derrocharlos. Don Camilo, extensa saga de cuentos de lo humano y lo divino, versa sobre la integridad y la honradez, el sentido común y el exceso por la ofuscación. También la maldad tiene su hueco. No hay nada nuevo bajo el sol.
Creo que Guareschi entendía al mundo de un modo tan profundo como muchos filósofos “de campanillas” no pueden hacerlo. Y, sabiéndolo, nos acogotan con un fárrago de términos ampulosos que disimulan la vacuidad de sus planteamientos. En los cuentos de Don Camilo relata vivencias (cómicas, trágicas) de todo tipo (dentro de un contexto cristiano y moralizante; eran los cuarenta-cincuenta; la Segunda Guerra Mundial seguía fresca y, más todavía, la revancha de los que fueron víctima de los abusos de los CAMISAS NEGRAS de MUSSOLINI —don Camilo, Pepón y Guareschi, entre ellos—, descontentos con la ley de amnistía), pero, sobre todo, refleja la conducta humana en toda su grandeza y su vileza, destacando la promesa de que el Hombre es capaz de hacer cosas maravillosas, aunque eso no acaba de germinar dentro nuestro.
Dibujo de Guareschi, en el que caracteriza a
sus célebres personajes. Motivos como éste
encabezan los distintos capítulos de su obra
Los relatos del primer recopilatorio, abierto con Pecado confesado, tienen una frescura y una sencillez estilística digna de encomio, envidiable. Empleando un limitado vocabulario de expresivas/descriptivas palabras, Guareschi busca tanto apoderarse de nuestro corazón como de nuestro discernimiento. Aun pareciéndolo, no intenta “afiliarnos a su partido” (aunque conservador, el periodista Guareschi sabía destacar las hipocresías de la derecha; don Camilo no se corta criticándolos), sino exponernos diversas inconsistencias enojosas para el sentido común.
La "sede del partido" de don Camilo, iglesia sita en
Brescello, donde para el cine se afincó el pueblo de los
relatos. Muy próximo, el Ayuntamiento
Y entre ambos adversarios (nunca enemigos) predomina el CRISTO crucificado que preside la iglesia de don Camilo, clara voz de la razón y la conciencia, la integridad y la moral, conceptos que debieran prevalecer sobre todo, y no ser las frecuentes víctimas de las insidias políticas de cualquier color. (Es interesante que sea Cristo, y no Dios, el interlocutor de don Camilo. Sin duda, Guareschi entendía que el Padre Eterno era una figura distante y ominosa. JESÚS se paseó entre nosotros, ¿no? Sabría entendernos.)
Guareschi, en el extenso prólogo del recopilatorio, así lo afirma: el Cristo es la voz de mi conciencia. Y es el juez que mide la sinceridad de mis actos y palabras. Y se debe tener mucho valor para obedecer sus dictados, porque para nuestra carne es mucho más cómodo plegarse a las incoherencias que decir “Esto está mal y lo rechazo”. La sanción que conlleva tal decisión puede ser muy onerosa.
En una esquina de esa plaza, se puede admirar un
bronce del sacerdote que 'puso' a Brescello en el mapa
Estas fábulas también relatan la batalla de don Camilo y Pepón contra sus superiores, pues ellos, ante todo, atienden a su conciencia, confiados en su calidad, aunque siendo humanos (ergo, falibles), tratan de enmascararlo, por razones de imagen, por atavismo, con su ideología. Por fortuna, el Cristo del altar enmienda el desatino antes de que éste se haga mayúsculo.
Las parábolas están tratadas de manera amable e ironía fina que no radicaliza para así no hacerse arrogantes o inamistosas, y alcanzar a tantos lectores como fuese posible. Es cierto que suelen ser críticas con las izquierdas, pero quizás no tanto por la ideología como por sus incoherencias. Su hipocresía. Su sinsentido. Pepón suele sublevarse a los dictados del partido con cierta frecuencia, pese a que primero los acate. Su integridad está por encima de las consignas, implacables con el dolor humano, que él entiende.
Siendo saludado, en el otro
extremo, por PEPÓN, un
cordial adversario, tan
acérrimo en la defensa de lo
que es correcto, provenga de
donde sea, como don Camilo
Pepón es de sangre caliente, e impetuoso, pero tras meditar se alinea con la decencia, que, al igual que don Camilo, sabe que carece de preferencias políticas.
A orillas del Po, en la Baja, en un pueblo innominado de Italia, Guareschi hace relación de 1946-1947 a la sombra de unas convulsiones históricas que siguen causando daño. Con regularidad nos arranca una sonrisa leyendo sobre cómo se cometen disparates por mor de hacer un bien general, porque ni Pepón, el BRUSCO, el FLACO, el PARDO, en fin, “la banda”, están en política para enriquecerse u obtener prebendas y prestigio. A veces tienen la picardía de mover un poco las cosas para dar prestigio al partido (una obra pública, por ejemplo, cuya utilidad deja en evidencia a los negros reaccionarios de derechas, que blanden a la Iglesia como un arma, para escándalo de don Camilo), pero luego las cosas se enquician y se reparten los méritos con equidad. Y cada cual en su casa y Dios en la de todos.
En la turbulencia que los tiempos actuales nos trae, en la marejada de las grandes obras, los títulos virulentos, los argumentos escabrosos, víctimas de la alta literatura plagada de retórica excesiva e inútil, Don Camilo supone un oasis. La cálida sencillez que impregna sus párrafos, el humano y amable tratamiento que Guareschi hace de sus entrañables, inolvidables personajes, los acerca al lector, como también señala que los malos existen porque nacieron torcidos; algunas circunstancias tan sólo alimentaron a la alimaña que cobijan dentro. Mucho cuidado con andar disculpándolos con ese argumento. En otros casos, sí, fueron éstas las que torcieron a un cabal hombre de bien.
Es cierto que yo no votaría a Pepón, pero sabría que es honrado y que sinceramente se preocuparía por beneficiar a todos como alcalde. Y, sino, allí estaría don Camilo alerta para aplicarle el oportuno pescozón corrector.

sábado, 10 de marzo de 2012

12 MONOS – ES INEVITABLE

Enigmático afiche del filme, basado
en el corto LA JETÉ, de CHRIS MARKET 

Este filme del ex MONTY PHYTON TERRY GILLIAM no deja en muy buen lugar a la profesión psiquiátrica, en general, y algún caso, de la película, en particular. Asimismo, esboza una extraña fijación fetichista por el plástico, que supone una segunda prisión o forma de contención en el enigmático y sugerente Mundo Subterráneo de 2035.
Gilliam venía breado de su adaptación del BARÓN DE MUNCHHAÜSEN, donde desplegaba un barroquismo visual ‘sugerido’ por GUSTAVE DORÉ. Había sido una producción catastrófica y los estudios (Universal, en este caso) recelaban notablemente de darle un suculento cheque para rodar otro desastre. Esta cicatería redundaría en un esfuerzo mayor del elenco que daba vida al conjunto de protagonistas, como obligaba al director a ser más incisivo e imaginativo con las cuatro perras asignadas. Supongo que reabsorbió bastante material de la elegíaca BRAZIL, incorporándolo a esta tenebrosa fábula de nuevo en sustitución del dinero rateado por la productora.
Forastero en tierra extraña: 2035, la Tierra casi vacía
de seres humanos. Para algunos, algo justo
12 monos también trata del viaje en el Tiempo (espero sorprender a alguien dando esta información) y sus posibles repercusiones mentales en el crononauta. Y con los antecedentes que hay sobre la materia (léase: TERMINATOR), los detractores de la cinta siempre aluden a que no hay brillantes auras de energía destacando un traslado de época. (Y añaden que es lenta, parsimoniosa; bueno, le imputan los mismos defectos que a BLADE RUNNER otrora, y todos sabemos que ahora mismo es un ¡aclamad a la película! mundial. —Por cierto, el guión de 12 monos, junto con JANET, es también de DAVID PEOPLES—.)
JAMES COLE (BRUCE WILLIS) escoltado por carceleros
tan peligrosos como él mismo. Tienen planes para Cole
Quizás, de haber contado con un abultado presupuesto, hubiéramos visto tal pirotecnia visual, aunque analizado con frialdad, ¿tal espectáculo habría menoscabado la potencia del sombrío drama que se narraba?
La escasez de fondos dio un resultado muy gótico, al hilo de las penurias y apocadas perspectivas que se tienen en 2035, donde malvive el uno por cierto de la raza humana, imaginamos que diseminada en Subtrópolis como la que alberga al protagonista, JAMES COLE (otra excelente interpretación de BRUCE WILLIS), recintos herméticos donde respiran aire reciclado sin fin-sin fin, algo sin duda más que desalentador.
LA DR. KATHRYN RAILLY (MADELINE STOWE) lista a
atender lo que aparenta ser otro chalado
con una historia loca más
Cole es un extraño antihéroe. Por lo común, aceptamos una imagen radiante del héroe que sabe qué hacer en todo momento, actuando con honestidad, integridad y heterosexualidad en cada ocasión. Nuestros antihéroes favoritos, pese a su apariencia lacónica o desastrada, contienen el germen de la grandeza virtuosa del más luminoso paladín, del que se diferencian en que son más expeditivos y sádicos al liquidar al malo y su banda.
Mas Cole es un presidiario inadaptado, de conducta violenta, y aspecto obtuso, al que fuerzan a ser héroe. Sólo destaca porque el estrafalario CONCEJO DE CIENTÍFICOS  necesitaba una cobaya más para sus experimentos, y Cole tenía una condena tal que hasta saltar por la tabla de los piratas le parecería un indulto.
En el manicomio, Cole conoce a JEFFREY GOINES (BRAD
PITT), y quizás le sugiera un futuro nada venturoso para
la Humanidad
Lanzado a 1990, a seis años del inicio de la aterradora pandemia, topa con una situación no muy distinta de la que vive en 2035. Otros muros lo aprisionan en el ‘pasado’. Por otra parte, ¿qué pábulo merecen todos esos “mensajeros del futuro” que predican desastres? [Para este 2012 se aventura EL FIN (así, en mayúsculas, para contentar a los milenaristas ovnitólogos), aunque son otras cosas las que vamos a ver terminarse.] En este exaltado ambiente de (recurrentes) patrañas y explotadores del miedo al Juicio Final de personas ofuscadas, ¿consideraremos en serio a este tipejo calvo que tundió de una paliza a cinco polis?
El perplejo CONCEJO CIENTÍFICO oye las
peripecias de Cole en sus viajes espaciotemporales.
Como científicos, resultan unos chapuceros
De 12 monos siempre he destacado el anacronismo que manifiesta la DR. KATHRYN RAILLY (MADELINE STOWE, provocativa en minifalda) al constatar que ya conocía a Cole. Intentan explicarlo como que ella metabolizó y almacenó en su subconsciente el rostro de Cole al verlo, granuloso, en la instantánea del soldado “francés”, que resulta ser otro recluso de 2035 (JON SEDA como JOSÉ) y por eso recuerda/reconoce a Cole. Pero lo que ella esboza parece más bien la evocación de la relación/romance que ambos entablan poco antes del asombroso desenlace de la película, en realidad el bucle de la existencia de Cole.
El DR. LELAND GOINES (sufrido padre de Jeffrey), el
actor CHRISTOPHER PLUMMER, escucha desabrido
los 'desvaríos' del DR. PETERS (DAVID MORSE), y se
lamenta de la conducta de su hijo
Gilliam lo filma en ambientes decadentes o de puro derelicto. Incluso el opulento escenario de la mansión de CHRISTOPHER PLUMMER, como LELAND GOINES, padre del desquiciado y frenético JEFFREY Goines (BRAD PITT), demuestra que otro tipo de corrupción socava tan espléndidos salones. Tal es que tan concienciados y adinerados personajes homenajean a un hombre que cultiva virus capaces de aniquilarnos so pretexto de la Defensa Nacional. Como reflexión, observar que siempre encaramos el Armagedón como un final orgasmo febril de lanzamiento de núcleos. Pocas veces el fin sucede por culpa de un minúsculo organismo que nos barrena por dentro. No es espectacular. Es una aniquilación aun vejatoria.
Dos contra el fin del mundo. Lo más asombroso de
este filme es que no se puede impedir. Sólo al final
se sugiere la posibilidad, y cae inmediatamente
Sugiere, el decurso del filme, el que sea el propio Cole quien inspire nuestro exterminio al hacer en el manicomio (término oculto bajo el eufemismo de “institución mental”) relato de su odisea. Railly transcribe a su libro sobre la Catástrofe-Definitiva-a-través-de-la-Historia su expediente, que pareciera fuese el credo que motiva al EJÉRCITO DE LOS 12 MONOS (tan sólo responsable, al final, de una gamberrada ecoterrorista), pero que, en verdad, ceba una mente más callada y siniestra, la del DR. PETERS, (DAVID MORSE), colaborador del Dr. Goines, que está, suponemos, altamente ofendido por como maltratan a los animales en los ensayos clínicos. Considera que (como profiere Cole) una raza capaz de aplicar tal tormento no merece persistir. Lega, pues, el planeta a criaturas más elementales, mas menos retorcidas e hipócritas.
Este simple gesto del Dr. Peters pone (casi) fin a la
Humanidad. Nada de armas nucleares o pavorosas
devastaciones. Sólo... gérmenes
12 monos expone que la profesión médica psiquiátrica no es la laureada herramienta sanadora que sus integrantes (claro está) defienden. FRASIER, ¿no lo hace también? Pero en 12 monos se esboza más desnudamente la evidencia: psiquiatras y psicólogos no ayudan a sus pacientes; se limitan a encuadrar sus síntomas con los descritos en el Manual e hincharte a drogas, en las cuales confían la curación de unos enfermos por los cuales no sienten la más mínima-nimia empatía. No están para oír dramas; ¿quién escucha los suyos?
Supongo que ya lo sabéis: 12 monos es una gran GRAN película. Espero que jamás hagan un remake de ella. No merece esa masacre.
Vuestro Scriptor.

Sobre EL FIN y el Tiempo:

martes, 6 de marzo de 2012

LA PESTE ESCARLATA – Y OTROS RELATOS DE CIENCIA FICCIÓN

Portada foránea del
recopilatorio; todas las
españolas son penosas

Los siete cuentos, de distinta extensión, recopilados en este volumen, escritos por JACK LONDON (pseudónimo de JOHN GRIFFITH London), muestran sin ambages su pesimista visión del futuro, en el que las diferencias sociales se agudizan al extremo de crear separados y bien definidos estamentos: los Plutócratas y los Esclavos, base de un feudalismo perpetuo en el que la masa trabajadora se lleva, por supuesto, la peor parte. Se les priva de casi todo salvo las labores rutinarias y extenuantes, pudiendo procrear nuevas legiones de obreros/esclavos que contribuyan, con su esfuerzo, a asegurar la muelle molicie Patronal.
Creo que, de haberlo conocido, el Estado del Derecho y el Bienestar (ahora gravemente amenazado) hubiera desarmado a London por completo. Las conquistas laborales obtenidas en estas décadas contradecían sus catastrofistas enfoques. Cierto que las Clases perduraban; pero la sensación de equilibrio era mayor. Una oleada de posesiones materiales lo ha garantizado. Qué distinto era todo eso del mundo obrero que conocía y escarnecía London desde los albores del siglo XX, donde las jornadas de trabajo se extendían a más de doce horas y el niño entraba en la mina, el telar, o la fundición, a corta edad (bueno, eso continúa), cultivándose como una ignorante unidad de producción que engendrase repuestos que continuasen su labor.
JACK LONDON, comprometido con el futuro del
trabajador... desde su propia riqueza material
Nada estimulaba a este trabajador a esperar un mundo donde se le dignificase. Lejos de él quedaban universidades, o escuelas técnicas, que le permitiesen escalar puestos y mudarse a barrios, si no más opulentos, sí más salubres (por ejemplo).
London presenta al Trabajador como a un esclavo judío de LOS DIEZ MANDAMIENTOS; clamaba, en estos relatos de “anticipaciones”, contra un modelo patronal despiadado y acomodado que ejercía, mediante los mecanismos del Trabajo, la Iglesia y la Policía (por extensión, toda organización militar o paramilitar represora), tal presión sobre el Obrero que mantenía su cara sumergida en el fango de la incultura in saecula saeculorum.
EL FUGITIVO, de STEPHEN KING
(publicado bajo pseudónimo),
decantado directo de estos cuentos
Razón no puedo quitarle en vista de casos que conozco y mi propia experiencia laboral (en la que los jefes de derechas me han explotado, pero los de izquierdas además han tenido la desfachatez de hacerlo en nombre del “progreso”), pero London debería tener también presente que muchos obreros rechazan activamente tanto su propia formación como la de sus hijos. La universidad es para ricos, y quien estudia es maricón. Esto lo he oído con frecuencia. Lo tuyo, hijo/a, es seguir los pasos de tus padres (ahora, por la verbigracia socialista, llamados “progenitores A y B”). Y los niños, así adoctrinados, continúan la cadena, embruteciéndose un grado más a cada generación.
Sí, London tenía sobradas razones para escribir como lo hacía según muestra esta selección de historias, redactadas con cuidado estilo, que pretende ser de elaborado periodismo. Pero erraba en dos cosas. Una en que su santificada clase obrera no es tan pura como la presentaba. Sus defectos, su obstinación, su incultura tenida como un mérito, han mantenido también al Trabajador donde está y, con frecuencia, mostrando vileza ante el triunfo ajeno basado en el esfuerzo y los sacrificios.
Esta ilustración cuadra con lo descrito en el cuento
principal del volumen: La peste escarlata
La otra, que la gran utopía socialista que él esperaba salvase al mundo no es sino otra forma de explotar al trabajador, coartando las libertades (cosa que parece que London aprobaba, como insinúa el cuento titulado GOLIAT, sobre un dictador ‘benigno’), y causando graves carestías, cosa que los regímenes totalitarios de izquierdas que restan en el mundo demuestran.
Y, bueno, ante estos datos, avalados por la Historia y la experiencia personal, realmente no podía hacer una reseña muy favorable sobre este sustrato de la obra de London, pero la inminente y preocupante Reforma Laboral contiene elementos que hacen mirar con atención estas especulaciones, y preguntarse sobre su capacidad predictiva.
Material relacionado con el espíritu del libro: fragmento
(curioso) de un informe de 2010 sobre los recortes en
Educación emprendidos por los socialistas...
En especial, UN FRAGMENTO CURIOSO, donde se relata un futuro neofeudal en el que el Poder lo detentan unos pocos magnates y la inmensa masa proletaria se mueve en sus arduas labores consumiendo su existencia en la más completa ignorancia, porque el Saber es un arma peligrosa/poderosa que contados deben poseer.
Para mantener, empero, encendida la “llama de la libertad”, visitan las distintas comunas una suerte de neotrovadores que relatan sucesos ‘heroicos’ de trabajadores e intentan inyectar en éstos la necesidad perentoria de cultivarse, porque saber leer y escribir les permite obtener una defensa ante el patrón y dignificarse como personas.
...que sin embargo dejó frío/indiferente al personal. ¿Dónde
estábais antes, cuando UGT publicó ese documento? ¿Y
la inquietud, la algarada, los disturbios justicieros?
Siempre ha sido prerrogativa del Poder racionar el Conocimiento a la Plebe. El Poder ya piensa por nosotros, pues nuestros sesos no pueden soportar contener tantas letras. O números. O fechas. Sabiendo lo básico, ¡funcionas! Estos días, en que las algaradas dominan las calles so pretexto de impugnar los recortes en Educación, parecen dar, de nuevo, la razón a London. Otra vez, el Poder intenta privar al Pueblo de Cultura. (Cada vez encuentro más antitéticos estos términos.)
Lo más hiriente de esos motives, al margen de una represión policial desproporcionada, es que el Recorte lo inició el Gobierno socialista, cosa que, empero, no exacerbó ningún ánimo, ni social ni sindical. Todavía no se han aplicado esas medidas por este Gobierno (conservador) y ya han estallado las sublevaciones sindicales; los antisistema, los 15MITOS y los DEMOCRATITOSYA ya están quemando coches, contenedores y cuanta cosa pillen. Una vez más, ¡oh gran, infalible y sabia Progresía!, ¿por qué os amotináis AHORA y no hace dos años? ¿Puedo saber qué clase de decencia tenéis?
15 M y DEMOCRACIA REAL YA defendiendo a pedradas
el derecho universal a la Educación. Conque así es 
como predican sus ideas. ¿En qué se diferencian de los
palos que arrean los maderos?
La peste escarlata es principal muestra de la catastrófica impresión que London tenía del futuro. Sobrevivieron unos pocos individuos, semejantes a cavernícolas. La fuerza bruta ha dominado a la refinada mentalidad científica que retiene, evanescente, el narrador, superviviente de aquella plaga y sus secuelas.
Este relato induce la idea de que, pese a su ardiente defensa del obrero, London intuía peligro en él, en su cerril hostilidad a aprender y a sacralizar sus vicios. El líder de la tribu, EL CHÓFER, borracho, violento, maltratador, es exponente de ese obrero, El Obrero, que despertaba la inquietud del autor. Y pienso que esta contradicción lo ofuscaba. No podía traicionar sus convicciones, pero su sentido de la honradez tampoco ignoraba a tales sujetos.
Este país está moralmente enfermo, muy enfermo.
Imágenes como ésta lo certifican
Intento (sería su predicamento) darte un Futuro Limpio y Justo que requiere un pequeño compromiso por tu parte. Pero tú, ante la tesitura, te aferras a tus defectos pasándolos por virtudes. Y, cuando detentas el Poder, actúas peor que el Patrón. ¿Qué pasa aquí…?
Vuestro Scriptor.

Documentación adjunta:

domingo, 4 de marzo de 2012

MEL GIBSON – COMETISTE VARIOS ERRORES

Afiche ruso de MAD MAX 2, EL
GUERRERO DE LA CARRETERA. El
páramo es más seguro que Hollywood
El tipo dista de ser un santo, desde luego. Y hace años que se orean sus ‘opiniones fuertes’ que ofenden a poderosos Lobbys de gran influencia (en especial, el homoX); pero lo que está padeciendo este actor últimamente es una infame crucifixión en toda regla; sufre los martirios del JESÚS de su controvertida y polémica LA PASIÓN. Gibson ha cometido diversos errores por los cuales ahora se lo están haciendo pagar, y caro.
Pero esto levanta la observación de que, ante todo, Gibson es un hombre con virtudes y vicios. Que tire la proverbial primera piedra el que esté libre de proverbiales pecados. Exaltan sus defectos procurando, a toda prisa, eliminar sus logros. ¿Acaso Gibson es un dios, un superhombre con un infalible equilibrio afectivo y moral, ético? Es alguien más, no una religión, o algo así. ¿Tanto cuesta entenderlo? ¿Tan adherido está a sus personajes de ficción que la gente es incapaz de apreciar la diferencia? ¿Qué esperan de él? ¿Que cure el cáncer (ah, no; el cáncer no necesita cura. Lo olvidaba)? ¿Que equilibre la economía mundial aportando una era de paz y prosperidad utópica a la Humanidad? ¿Es nuestro marco de referencia conductual?
LA PASIÓN. El reflexivo JESÚS (JAMES
CAVIEZEL) parece anticipar el martirio
que Gibson está sufriendo ahora a
manos de desalmados Lobbys
La cacería que padece, promovida en esencia por los medios liberales/de izquierdas (su especialidad, por cierto), hiede a retorcida, pérfida venganza. El rigor como le están agrediendo se lo excluyen a sujetos más disolutos que Gibson. Esos iscariotes han estado esperando agazapados a que tuviera un momento de debilidad y enajenación para brearle sin piedad. Puesto en la picota, lo han reducido a un harapo de carne, y esperan con impaciencia el momento de bailotear sobre su tumba.
Creo, Mel, que ahora contemplas con afecto el páramo y sus peligros, que asfaltan cada uno de sus kilómetros, porque, al menos, allí sabes quién está a tu favor y quién es el enemigo. Cuentas con la ventaja de defenderte sin tapujos, cosa que tus verdugos, que están barrenando hasta tu contribución al cine, no te permiten ahora.
Gibson ha cometido el error de ser un católico a ultranza (con ideas polémicas) en un Hollywood judeo/homo X. Ha tenido la osadía de hacer un Cristo ‘a tu manera’ que ha irritado a gente que debería haber agasajado. (Es la trampa en la que se cae cuando crees poseer “libertad de expresión/creación”.) Por La Pasión le llaman antisemita. Bueno, en las Escrituras consta que fueron los del Sanedrín (y acoto al Sanedrín, para que no me acusen también a mí de antisemita) los que pidieron a PONCIO PILATO la crucifixión de Jesús, y Pilato accedió por miedo a TIBERIO, que no era, desde luego, MR. SIMPATÍA CORDIAL. Este dato tus enemigos prefieren ocultarlo.
Profético título para su vida.
Esta otra arriesgada propuesta de
Gibson, saldada con éxito, no la
perdonan los envidiosos de Hollywood
El Lobby Judío al que ha ofendido, empero, no ve reprobable que GREENPEACE tache a quienes dudamos de que el cambio climático sea por causas antropogénicas exclusivamente de “negacionistas”, de gente que niega el HOLOCAUSTO. Reprender a tan selectos ecologistas sin duda les parece fascista. ¿No encuentran ofensivo que tal drama se emplee de arma, de insulto, para coartar una opinión contraria?
Luego, ha sido un triunfador en proyectos arriesgados. Luchó como WILLIAM WALLACE por propuestas que se han saldado con un considerable éxito, un respaldo popular, mientras trilladas producciones (políticamente correctas, eso sí) no recibían el aplauso esperado. Ha demostrado capacidad, sensibilidad y visión en tus filmes, y eso, aparte de cogerles por sorpresa (le tenían encasillado, y se ha salido de la línea), les ha molestado y mucho.
Es el momento de que haga un profundo acto de contrición y admitir que también, en su caída, ha aportado elementos que están alimentando a las alimañas que se ceban en su derrota. Por otra parte, no creo que algunos de esos escándalos pudiera evitarlos: es también humano y comete, como todos, errores. Pero sus fallos, está viendo, no son excusables. Y cuando escalamos en el tiempo estos escándalos, algunos podrían pasar por anecdóticos, no poseen la gravedad que les imputan tus enemigos.
Con la que le están dando los progres, ¿no va 
a estar  así de estartado este hombre?

Es bajo, vil, agredir a este actor tachándolo de demente, de poseer conducta bipolar, esperando así obtener el consenso para hacerle una lobotomía y rellenar los huecos con las mierdas progresistas/políticamente correctas al uso de esta Sociedad. Mel Gibson es reo de los neo-McCarthyanos liberales, que se están asegurando de que cuando le liquiden no quede el menor rastro suyo, sino un largo vestigio de vituperio.
Vuestro Scriptor.

jueves, 1 de marzo de 2012

MILLION DOLLAR BABY - O CÓMO DIOS DESTRUYE SUS MEJORES OBRAS

Sombrío afiche de una pelicula basada
en los relatos de F.X. TOLE
Y  además, se ensaña. No Le basta con tumbarte: te inflige tal castigo que Se asegura tu derrota absoluta. No sé a qué juega el Altísimo con nosotros, pero desde luego no es a algo bueno, ni mucho menos, justo.
Especificado esto, me parece también claro que CLINT EASTWOOD está cerrando el círculo iniciado en POR UN PUÑADO DE DÓLARES. Antes, su carrera actoral era prácticamente irrelevante. El suyo es uno de esos casos en que un determinado golpe de suerte (SERGIO LEONE) malogra un destino insulso. Eastwood pudo ser otro actor refugiado en teleseries o películas deleznables. Recibió un segundo ‘espaldarazo’ al interpretar a DIRTY HARRY CALLAHAN, y ahora, agradecido por su ‘apoyo’, da reposo a estos antihéroes a quien tanto debe. MEL GIBSON podría aprender de él y volver a ser MAX una última vez, y no MARTIN RIGGS por quinta (e insustancial) ocasión.
En SIN PERDÓN, Eastwood ‘jubilaba’ al PISTOLERO SIN NOMBRE que le dio fama, y tanto en GRAN TORINO como en DEUDA DE SANGRE ponía a Harry Callahan a descansar. Ahora resolvía su imagen de frío e implacable, cosa que consigue en este filme. Eastwood ya puede pasar al patio de butacas tranquilo, con la certeza de que su labor concluyó con laureles.
FRANKIE DUNN (CLINT EASTWOOD) incordiando
con la lógica a su párroco, el PADRE HORVAK
(BRÍAN O´BYRNE). En la Iglesia, Dunn no hallará
reposo a sus cuitas, sino incomprensión dogmática

JOHN WAYNE hizo algo parecido en EL ÚLTIMO PISTOLERO, aunque también puede esa cinta interpretarse como la última voluntad de un hombre extensamente socavado por el cáncer (esa inocua enfermedad) y que temía morir en una cama atontado por las drogas, entre terribles dolores, y “organiza” un duelo donde salda viejas cuentas y gana su pasaporte al Valhalla.
Eastwood no ha recurrido a tanto para culminar su carrera, aunque en Million dollar baby liquida su estampa de inflexible “asesino deliberado”, según declaró la crítica que visionó sus westerns spaguetti. Aquí vemos a todo un correoso duro como él llorar, cosa impensable en alguien con su mítica, aunque un minuto después, retomaba esa aspereza de carácter para desafiar a Dios.
MAGGIE FIZTGERALD (HILLARY
SWANK) dispuesta a tumbar el
mundo a puñetazos
Million dollar baby contiene varios elementos entre los que destacan la superación, la fe y la eutanasia. Acaso este último sea el más relevante, pues la cinta presenta un caso en que la ética queda brutalmente resentida. Sin grandes aspavientos ni demagogias, Eastwood abre el debate y lo presenta para nuestra discusión. Muestra a la Iglesia como un organismo automático y obsoleto, al margen de la realidad, que se parapeta tras manidos lemas (ya no argumentos) que pueden satisfacer a la jerarquía, pero no al común de los mortales. Las jerarquías, como siempre, son tan tolerantes con el dolor porque no lo sufren. Numerosas capas de confort acolchan su carne.
Meritoria es también MAGGIE FIZTGERALD, el personaje de HILLARY SWANK, una mujer de treinta y un años que vegeta en un empleo rutinario y que economiza hasta el último centavo para dar una vida mejor a su madre. Conoce el otro extremo del mundo (léase: su hermana, esposa de un macarra que sólo sirve para envenenar vidas ajenas) y lo teme como a una plaga. Tiene un sueño y ferozmente lo acomete como los puñetazos que suelta al saco de arena de entrenamiento.
MORGAN FREEMAN es EDDIE SCRAP IRON DUPRIS,
quien ve en Maggie valores muy superiores al común
El triunvirato lo culmina MORGAN FREEMAN como EDDIE SCRAP-IRON DUPRIS, ex boxeador ciego de un ojo que ve en Maggie una garra, una pasión, ausente en los pupilos (masculinos) del gimnasio que corregenta junto a FRANKIE DUNN (Eastwood), un hombre lleno de desencanto y cinismo que, en realidad, así apantalla una profunda culpabilidad, pues la lesión que ostenta Eddie fue en parte culpa suya. Desde entonces, Frankie lleva esa cruz y cree que acudiendo a misa, ese locutorio con el que en teoría comunicamos con Dios, las cosas no se solucionarán, pero hallará algún bálsamo, aun mínimo-nimio, que le permita, al menos, mirarse al espejo sin sentir los remordimientos barrenando sus entrañas. (Freeman, esta vez, abandona ese aire doctoral, de Maestro Jedi, que agarró en CADENA PERPETUA y parece su sigul interpretativo. Es quien relata la película —bajo la forma de una extensa misiva a la hija de Frankie, con la cual no se habla— conforme nos acerca a la más trascendental decisión de Dunn.)
La tenacidad de Maggie causará enfrentamientos entre
los socios del gimnasio. Los motivos de recelo de Dunn
atañen a la salud de Eddie
Al principio, como instintivamente alertado, éste se niega a entrenar a Maggie; el boxeo tiene unas reglas y unos tiempos que requieren un candidato joven, feroz y listo a cometer esfuerzos. El tiempo se te pasó, muchacha, sugiere el insidioso predicamento de Frankie para Maggie, pero ella insiste Insiste INSISTE y le desafía, ejercitándose  a la sombra de su autoridad, que no se presenta ni machista ni paternal ni sobreprotectora porque sea mujer, sino porque presiente (oh, sí) que todo terminará en terrible tragedia.
La impresentable familia de Maggie, por la que ella
acepta hacer tremendos sacrificios
Pero Maggie, su constancia, su dedicación, la pasión que rebosa, terminan derrotando las prevenciones en ON de Dunn. Un vistazo a la vivienda de ella (espartana a tope) le acaban decantando hacia el tutelaje de la prometedora atleta. Eso es lo que respeta él del asunto: la firme voluntad de Maggie. Admira su espíritu de superación y su capacidad para sacrificarse. Maggie sólo quiere lo que conquiste con su esfuerzo. Todo un (incómodo) ejemplo en una Sociedad que ha derrochado recursos en promocionar mandrias, mediocres, esperpentos, pelotilleros e inútiles, presentándolos como la norma de conducta/comportamiento del ciudadano.
BILLIE 'LA OSA AZUL' (LUCIA RIJKER), sin saberlo,
instrumento del funesto destino de Maggie
Al final, tanto manager como boxeadora desafían y vencen convencionalismos. Maggie primero, desligándose de una familia inmoral y miserable por cuyo bienestar terminó tetrapléjica, y luego intentando suicidarse con la misma salvaje determinación como triunfó en el cuadrilátero. Después, Frankie, que, buscando apoyo en quien tiene todas las respuestas (el clero, intérprete privilegiado de Dios y Sus designios), a cambio recibe un manido misal carente de sentido común.
Si ese puñetazo hubiera fulminado a la Osa Azul,
cruel y marrullera como la vida, cuántas cosas
habrían cambiado para Maggie, Frankie y Eddie
Pudiera ser que Frankie, al proporcionar la eutanasia a Maggie, quedara fuera del Reino de los Cielos. Haciéndolo, Dunn no pensaba en la salvación de su alma. Entendía que dejar a Maggie postrada en esa cama, a base de paliativos, sin esperanza alguna de curación, era lo que la condenaría. Lo que le importaba verdaderamente era estar en paz consigo mismo, pues tenía que soportarse a diario. Atormentado por la lesión de Eddie, ¿iba a cometer esa felonía con una pupila a la que tanto amaba, y no en el plano carnal o romántico, pues lo que de ella le gustaba era su desprendido tesón? Imposible.
Si Dios no estaba dispuesto a ser decente, él sí. A cambio, podría mirarse al espejo libre de arrepentimientos.
Vuestro Scriptor.

domingo, 26 de febrero de 2012

VENUS DECAPITADA – LA VENGANZA DEL MONSTRUO DESOVADO

Cubierta de KATJA FAITH; el
prólogo es de GABRIELLA
CAMPBELL

La síntesis de esta elaborada novela se hace apreciando que el presunto protagonista, incapaz de copular, pone en marcha tremendos mecanismos que impiden al resto del mundo hacer el amor. Así, el no jodedor jode a todos.

Poseyendo esta obra de SERGIO PARRA un importante elemento de suspense, evitaré desvelar su sustancia para así mantener la sorpresa intacta para todo lector que se sienta interesado en tajear la tupida jungla ortográfica que contiene sus capítulos. No sé tampoco hasta qué punto hacer sinopsis de esta contundente obra, a la cual he accedido gracias a la generosidad de JOSÉ MARÍA CARRASCO, editor de VIAJE A BIZANCIO EDICIONES, desvelaría su asombroso giro final. Felicidades, Sergio, porque supiste mantenerlo realmente bien oculto y constituye un colofón para el relato como pocos he tenido oportunidad de leer.
Hay algunas matizaciones que efectuar, no obstante. Acaso una sea que hace años también emprendí la dura gesta de escribir una historia sobre el tema central de la novela, la guerra de sexos, la dominación y la fuerza, la preeminencia del que “está debajo” y la desesperada resistencia a voltear posiciones del que “está arriba”. Era una pasada New Wave total y el protagonista, MARTILLO, destruía el mundo con Armas T. Si no era suyo, si su catecismo no imperaba como así estaba mandado, nadie más disfrutaría del triunfo. Es curioso cómo una misma idea diverge según el autor.
El autor, SERGIO PARRA; valor en alza, como
atestigua su obra literaria
Otra cosa que me ha resaltado de la biografía del autor, del que distintas fuentes hablan elogiosamente, es que trabajó como lector de PLANETA, y que, en su haber, cuenta con una novela ucrónica. Tras leer esto, me he preguntado si Parra no habrá rechazado alguna “historia de la frontera” (¿qué tal la ucronía LOS IMPERIOS PERDIDOS?). Quizás no. Pero…
Venus decapitada es una novela que pone en valor el rico (y extenso) vocabulario del autor, hallándose el relato plagado de referencias CultuPop que ayudan a Parra a fijar, sin equívoco, en nuestra mente la imagen correcta que pretende describir. Esto debe ser así porque “nuestra generación” bebe de fuentes muy diversas, siendo la imagen la más potente, un discurso quasi universal que aclara y abrevia; antaño, los autores se veían obligados a detallar (o apenas rasguñar una descripción) ciertos hitos que quedaban  al albur de nuestra imaginación, con el riesgo de no ser exactamente eso que leíamos.
¿Veis? Primer ejemplo de lo que afirmo.
Las novelas no se las publican a
cualquiera; hay que tener talento previo
Así que cuando Parra quiere describirnos al “protagonista” de su novela, PERFECTO CEBRIÁN (odioso, insufrible, arrogante), alude inmediatamente a las gafas que llevaron THE BLUES BROTHERS, y esto nos lo pinta con exactitud. El mundo se ha movido, no podemos seguir empleando remedios góticos o culteranos que inducen ambigüedad/y/o/sopor al lector.
Toca ahora referirse al que estimo protagonista del relato, ISAAC MARTÍNEZ, cándido atrapado en una increíble, incongruente y aterradora conspiración donde lo en principio absurdo se convierte en una mortal realidad. Isaac está empeñado, como una efectiva última voluntad, en transcribir “para el futuro o para el pasado, para la época en que se pueda pensar libremente” los acontecimientos que desmoronan nuestro mundo presente, que, bajo el foco de la obra, se encuentra ya muy cuarteado.
No es, por tanto, extraño que
VIAJE A BIZANCIO EDICIONES
apueste por su producción
Isaac jamás sería, por otra parte, un POSTÉPICO. Ante el momento cumbre de su vida, ante el único ademán que la justificaría, y que ejecutaría no tanto por redimir o salvar a la Humanidad, por demostrar que el luciferino caudillo, Perfecto, no es ni de lejos divino, asume una pastueña actitud contemplativa y sumisamente decide concluir su obra antes de ser ejecutado (por motivos no aclarados, por cierto… a menos que me los haya pasado entre los párrafos cargados de excesiva retórica y urdidas metáforas que abundan la narración).
Isaac no da el golpe que debiera siendo fruto éste de una simple y humana necesidad de afirmación, y que le arrancaría el yugo moral e ideológico que le torturó. Ni siquiera este SEGISMUNDO acometería por venganza. Sería por pura/propia autoestima, por dignidad personal. Pero Isaac… nos defrauda acabando por amar al GRAN HERMANO.
La alambicada (a veces, en exceso, pues parece potente compulsión irreprimible del autor mostrarnos la amplitud de sus conocimientos y el elegante manejo de la extensa gramática que hace) novela contiene elementos de reflexión que no pueden pasarse por alto, o a la ligera. Esta suerte de BEFORE 1984, con Isaac oficiando de pre-WINSTON SMITH, está nutrida de datos que delatan cuánto Parra trabajó documentándose y que nos hacen ver que su argumento quizás no sea tan descabellado como parece. Incluye referencias de féminas combativas que, en principio, se antojan esperpénticas, majaderas afiliadas a un culto/credo que tiene trazas de ser chuminada revanchista.
He aquí otro ejemplo
Pero, luego, cuando prestamos atención a ciertos espacios radiofónicos, de la TV, advertimos que hay una especie de realidad paralela en la que la preeminencia masculina está realmente amenazada. Y no tanto por las feministas como por unos hombres que semejan sus ‘perritos falderos’. No es que acaparemos numerosos logros, cierto es, pero considerar que una dictadura matriarcal, o hembrista, sería la panacea sí que es estúpido. El cerebro del hombre y la mujer pueden tener esas diferencias a los que la novela alude con frecuencia, pero allí abajo, en el núcleo, sigue presente el Complejo R, que estimula la territorialidad, la posesión, la violencia. En última instancia, ambos sexos siguen siendo humanos. Contienen idénticos defectos. La crisis se manifestaría pero de otra forma.
Bajo un presunto prisma irónico, Parra llama nuestra atención sobre el que el hombre está en pleno ocaso y aporta hechos. En lo que ha sido muy cuidadoso es en evitar señalar que es cierto movimiento político el que contribuye a este declive. Un ejemplo está en la despótica paridad sexual, impuesta por cojones. En vez de potenciar que el mejor preparado, con independencia de su sexo, ocupe un cargo o silla en un consejo de administración, se obliga a sentar allí a cualquier cretina. Todo por mor de complacer a las hembristas vocingleras, no por hacer justicia.
Y otro más
Defecto imputable a Venus decapitada es que, por ejemplo, no se puede tardar más de ciento cuarenta páginas en desvelar al lector de qué va la novela. Parra agota contándonos trivialidades de Isaac que bien pudo resumir en pocos párrafos. Y ese detalle de Perfecto, como un MORIARTY en el centro de su telaraña, cuyo núcleo está domiciliado en su cuarto, acaba estragándolo todavía más.
Venus decapitada es una obra que bordea la alta literatura; indiscutible. Es una ficción acumulativa, sin superhéroes, que trata no obstante de ser fiel reflejo de la vida misma. Y, sí, en efecto. Lo consigue.
Vuestro Scriptor.

Documentación adjunta:


Estos son los riesgos que corre la tan cacareada "paridad".
Pero, como era un caprichito del chumino zapaterista,
pues a dilapidar talentos y recursos en... chuminadas, no
en personas de probada valía, independientemente de su sexo