domingo, 5 de abril de 2026

REGRESO AL FUTURO CUMPLIÓ 40 AÑOS — EN 2025

 

Afiche icónico obra de DREW
STRUZAN, acaso el ilustrador
de los Grandes Éxitos de los 80.
La trascendencia de los 50 que
refleja la cinta no es accidental;
fue la adolescencia de los 
implicados en su producción
y vendría a ser su Década 80,
renovadora y audaz. STEPHEN
KING lo refleja en algunas de
sus célebres novelas

Un repaso a la cinta de ROBERT ZEMECKIS que lanzó al estrellato a MICHAEL J. FOX (golpeado por la enfermedad actualmente) permite ver algo que sólo destaca la distancia en el tiempo (qué paradoja): así eran los 80 y se encadena con otras Poderosas Producciones de entonces por su estética, su música, su afán de afrontar con optimista esperanza el futuro (pese a los malos augurios nucleares que pendían sobre el mundo).

Filmes como éste o THE TERMINATOR (con estética muy parecida, con independencia de sus tramas, pese a su concordancia —viajes espaciotemporales—) sugieren que el cine estaba mudando de pellejo. La saga de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS había impostado la épica atemporal y los MAD MAX sentado cátedra sobre cómo sobrevivir. INDIANA JONES devolvía el glamour del viaje de las tres mil millas y con la icónica Regreso al Futuro saltaban las costuras de los estereotipos de un cine demasiado tributario de los Cuarenta y Cincuenta. Afrontaba desenfadada el reto al Mañana-Mañana con una audacia fresca empero no insolente.

Cierto; durante Década 70 la pantalla de plata mostró tenebrosas catástrofes mundiales que aún mantienen su vigor. Filmes como LA CARRERA DE LA MUERTE DEL AÑO 2000, CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE, NUEVA YORK, 2012 o ROLLERBALL asfaltaron el camino para Mad Max y aun The Terminator. Lo que Regreso al Futuro planteaba era otro estilo, otro look, cuestionar determinados modos o valores. Habían funcionado hasta entonces, mas ya renqueaban, iban a empujones. Su edad no les hacía venerables; los anquilosaba. Aire renovador barría los antiguos estudios de Hollywood.

A las nuevas generaciones zombificadas por las pantallas y los deleznables mitos instantáneos, como el café soluble, los influencers (sobre todo, del Gobierno) y una sensación de apremio Apremio APREMIO por tener lo más novedoso y colorido del mercado YA, todo esto suena a puro alienígena y carca, con suerte. No entienden que vivíamos una era donde la ilusión y la imaginación primaban sobre sus contenidos hype todo-masticado-ya. No dejan nada a la imaginación, valga la redundancia. Que su presentación tiene mérito: indiscutible. De niños soñábamos ver estas películas de superhéroes actuales, eso hemos avanzado. No todo es baldío, desde luego; a César lo que es de César. Sólo que, a cambio, le han sustraído al espectador la sorpresa, la esencia, la ilusión, el cándido stop-motion… Cuando estrenaron ATMÓSFERA CERO, en el cole nos montábamos versiones alternativas en base a los trailers de TV y los fotogramas expuestos en el cine. Eran mejores que lo que al final veías.

El núcleo del éxito de esta
película que entró en la
madurez. Debió quedar aquí.
Sus secuelas desmejoraban el
original. Hacían peligrara

Hay un remake de Regreso al Futuro del cual no he tenido más noticia que esa, junto al cameo de J. Fox y CHRISTOPHER LLOYD. Tal la devastadora corriente WOKE que mina la Cultura (la prostituida esclava por vida de la izquierda), miedo da verla. Lo que ayer era un inocente guiño a algo, hoy puede ser un despiadado adoctrinamiento político innecesario. Acabarías deseando que el DeLorean se estrellase contra el Mack que Max conducía en EL GUERRERO DE LA CARRETERA, en vez de ser HUMUNGUS el que se daba el talegazo.

Aún posee potencia Regreso al Futuro pero gracias a la oleada de nostalgia que concita en nosotros, los del estreno. No sé si las generaciones actuales sentirán igual emoción por lo que sea que ahora les estimule dentro de décadas. Algo me dice que no.