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Sobre esta edición se realiza la reseña. Un lustro para escribir este libro no es el mejor aval, dada su baja calidad |
La última aventura del renombrado private
detective PHILIP MARLOWE es una fría obra insignificante destacable sólo
por la carga de chamuscado cinismo que el veterano fisgón esparce durante todo
el relato. Es el peor ejemplo que RAYMOND CHANDLER podía legar a la posteridad
de su obra e investigador privado. Mucho va a costarme leer otro Marlowe,
considerando esta novela y la nimiedad que cuenta, su total falta de garra.
En otras reseñas sobre obras noir he dejado claras mis preferencias sobre autores y qué me ha atraído de
ellos. Campea JAMES ELLROY (¡aclamad al escritor!), aunque otros escritores siguen interesándome, al punto de comprar sus
obras apenas las veo. Sé que no estarán al ciento por ciento en esa historia, o
quizás pueden superarse. Tienen el beneficio de la duda que ciñe a Chandler. De
otro modo, ni una más, SANTO TOMÁS.
EMPIEZA EL CALOR, por ejemplo, hacía una incisiva
descripción de la miserable vida del guetto negro neoyorkino y el lumpen
de la droga, el racismo automático y los vehementes personajes que protagonizan
el relato. En cambio, este Playback no cuenta nada. Es inofensivo,
banal. No deja “estilo” que atrape, interese leer a Chandler otra vez. Incluso
nada justifica su “tecnológico” título, salvo su engañosa sonoridad. LEW ARCHER tiene más mala leche, viéndose implicado
en jaleos más tremebundos que este pre-jubilado Marlowe, que decide aceptar una
propuesta de matrimonio asustado por la descarnada soledad de su apartamento.
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RAYMOND CHANDLER abriendo el sobre que le trae otro cheque a costa del esfuerzo de PHILIP MARLOWE (cuya fama no veo nada justificada. Es regularcillo, comparado con otros fisgones a sueldo) |
La imagen clásica del private detective
(que come chocolate y fuma en su terraza) es la del áspero sujeto de insolente
lenguaje vestido con gabardina; a lo HUMPREY BOGART. Es como la de SHELOCK
HOLMES y la estúpida gorra de caza. Holmes tendría un variado vestuario victoriano,
como el que Archer, SAM SPADE o PARKER, cuelgan en sus roperos. Pues bien: este Marlowe de casi 1960
perpetúa esa imagen durante bastantes páginas. Le falta empero la labia, la
frase-tajo, la observación que puede propinarle un puñetazo en los morros,
enajenar al cabecilla-matón de los bajos fondos que Marlowe sondee. Cuanto más
hace son varias cínicas greguerías, mas no lo mováis mucho, que el decano de
los private detectives puede agotarse, darle hasta un infarto todavía.
¿Chandler traslada la idea de que Marlowe
está más pensando en retirarse que otra cosa? Verdaderamente. Todo va a pausado
en una historia de trama tan irrelevante como los personajes. Que tampoco
contagian ningún estímulo, sea empatía o repulsión. Marlowe sólo moviliza su
experiencia; va lento, desganado, indiferente con lo que pasa, y sólo se activa
cuando olisquea opciones sexuales con las dos femmes fatales en la novela.
Parece resbalarle saber por qué BETTY MAYFIELD huye, a la cual chantajea un embustero gigoló
de pega.
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Si este "todo Marlowe" sigue la pauta de este PLAYBACK, es un potente somnífero en papel |
Más: cuando al fin descubrimos del motivo
del acoso que sufre la fugitiva, adviertes que la escena está montada de tal
forma que sugiere que Chandler, mientras tomaba café, se percatara de golpe que
debía justificar como fuera la novela. Improvisó una coherente razón para que
Marlowe se trasladara a Esmeralda y ganara los cuartos que le abonaba el
altanero abogado que le contratara. ¡Sapristi! ¡Es verdad! Marlowe debe tener
una criminal razón razonable/razonada, ¡o estaré vendiendo un manuscrito donde cuanto
anoto es el cínico hastío de Marlowe con un puñado de cosas, reflexiones de un
tío amargado, sin más condimento! Y ¿he tardado un lustro en escribir esto? Me
comen vivo.
El resto es una conclusión crepuscular que desalienta leer el libro otra futura vez. Lo adquirí debido a la legendaria fama que tienen tanto autor como personaje. Y descubro que hasta un más añejo EL HALCÓN MALTÉS tiene más pegada que todo este Playback entero. Prevengo que leerlo es una pérdida de tiempo, aunque seguro daría motivo de postureo a cabezas huecas que van de culturetas sibaritas para atreverse a ¡encomiarlo! sin aportar argumento válido ninguno. Sólo… dar la pose de intelectual del género.