viernes, 26 de febrero de 2021

EL CID — DE LA HISTORIA A LA LEYENDA

 

Afiche clásico. Norteamérica hace
caja con todo. Incluso con su hambre
de paladines históricos extranjeros.
Tanto querrían tenerlos...

Debemos agradecer a esta producción de SAMUEL BRONSTON que pusiera a España, ergo, nosotros, en un mejor papel, mucho más digno, del que anglos, gabachos o tudescos nos otorgan. La nación tenebrosa, rapaz, arisca, cruel, católica, imperialista. Toda su Leyenda Negra fomenta desprecio, mientras glorifica a los piratas ingleses que sin cuento nos saqueaban. Para eso, servimos los españoles, y más cosas malas (nazionalistas dixit).

Empero CHARLTON HESTON encarnó a uno de nuestros grandes héroes, otorgándole espuelas de paladín digno de pertenecer al Camelot del REY ARTURO. Interpretó a RODRIGO DÍAZ DE VIVAR en esta extensa cinta de ANTHONY MANN que, en verdad, pinta más una idealizada visión caballeresca del personaje que de lo que, en virtud a sus tiempos y ambiciones personales, fue, o pudo ser. Valoremos estas últimas palabras:

Vivir ahora en esta mediocre actualidad femini-orwelliana me fuerza a desviarme hacia escabrosos páramos del análisis puro de la película, los escenarios, actuaciones, castillos, anacronismos. Esta actualidad exige juzgar con sus estándares sociomorales a estas figuras históricas. Lo cual es brodignaniana memez y perjuicio para un riguroso estudio, aun divulgación, de la Historia. Como aficionado a la Historia (de la Historieta, y la otra), sé que parte de la mala fama atribuida a VLAD TÉPÈS surge de los mercaderes alemanes por las tasas que les imponía; que JUAN SIN TIERRA, rey, también tiene exagerada su (fundamentada) pérfida reputación debido a los monjes ingleses que puteó.

Un romance marcado por una sonada
tragedia. Hay elementos biográficos
de EL CID que parecen dignos de
novela de caballería, en serio

Por tanto, ¿por qué el Cid no iba a sufrir también la desacralización de nuestras Izquierdas Radicales, como pronto martirizarán a BLAS DE LEZO? El Cid, más que un símbolo de su ODIADO franquismo, representa la unidad de España, su lengua y territorio, lo cual, para su empeño de devastadora fractura a la que someten a España, donde el español, o castellano, es perseguido como un desperado, es intolerable.

La robusta figura de el Cid, tal encarnó Heston, supone grave perjuicio para esta fanática tropa sanguinaria. Una unida nación consciente de su Historia, basada en el ejemplo que el Cid sugiriera, lesiona a esta Izquierda fascista, porque, ante todo, desmonta todos sus bulos e impide convertir a sus dirigentes en los reyezuelos de Taifas que aspiran a ser, negando su falso cosmopolitismo. Y, entre lo más obsceno de estos individuos, está que según critican a España, ¡aclaman! la ambición de los nazionalismos excluyentes de ser Una-Grande-Libre, meta basada en una bastarda tergiversación de la Historia impropia del progreso social que pregonan. Aprueban sus tics “identitarios”, ¡según los prohíben en su denostada España!

El tiempo de el Cid contenía moros. Ora era mercenario castellano, o musulmán. Quieren no obstante verlo como un racista. Carajotada comunista más grande no puede haber (error: las hay). ¿No combatía con y para ellos; nos los gobernaba? En todo caso, ¡el Cid (como la película muestra) estaba por la integración, la convivencia y la tolerancia! 

El signo de esos tiempos: mezclas de cristianos y
moros por una serie de objetivos comunes. Si eso
no es integración, no sé qué puñetas lo es. Cómo
orea su grargantuesca ignorancia la progresía...

Ocurre que… para estos radicales… el único español bueno es el que se sienta un mierda, y el Cid genera ejemplo de dignidad inadmisible para ellos. No es ‘progresista’ tener una noción de España unida. Que ingleses y franceses en Norteamérica o Canadá hiciesen tropelías con sus indios, ¡no lo censuran! Somos nosotros los “genocidas” (debiendo penar por eso siempre), calificados así por una patulea de subvencionada basura intelectual y politicastros republicanorracistas nazionalistas codiciosos, mas todos muy “progres” y, por tanto, exceptuados de todo reproche.

No obstante, aún podemos detenerlos. Pensemos qué nocivos son estos “proletarios” con chalets en zonas pudientes. Son malignos, sobre todo, por haber instaurado una ideología fascista en base al primitivo concepto Sith de que, si no me votas, eres mi enemigo. A eliminar. Ni el Cid era tan extremista. Y, sin embargo, ya ven… así estamos.

viernes, 19 de febrero de 2021

EL CAPITÁN ALATRISTE — CUANDO EN ESPAÑA NO SE PONÍA EL SOL

 

Cornudo eres, Fulano, hasta los codos,

y puedes rastrillar con las dos sienes;

tan largos cuernos y tan tendidos tienes,

que si no los enfaldas, harás lodos.

 

Capa y espada española con un
deseo aleccionador o instructivo;
emplea el recurso del "continuará".
Ficción histórica que incluye a
 grandes personajes reales 

FRANCISCO DE QUEVEDO, mediante ese poema, orienta sobre la cotidianeidad durante el siglo XVII. En 2021 seguimos igual. Empero ahora usamos computadoras para demostrar que estamos encallados donde empezamos, quizás aun antes de iniciar la “genocida” Reconquista. (Manda wevos la gachona.)

ARTURO PÉREZ-REVERTE, según el (algo tendenciosillo) prólogo de JOSÉ PERONA, al crear esta saga literaria pretendía ilustrar a un alumnado idiotizado por “la progresía” sobre el día-a-día del Siglo de Oro Español, tras descubrir qué pobrísimo (y sectario) contenido ofrecía de la Historia de España un libro de texto de su hija CARLOTA. A ese laudable afán didáctico le sumó sutil crítica política, obligado por la fuerza de los sórdidos sucesos de estos años.

Presenta diversos personajes ficticios que entroncan con renombrados reales de ese tiempo (FELIPE IV, CARLOS I de Inglaterra, el CONDE DE OLIVARES, VELÁZQUEZ…), anublados por la influencia despótica inquisitorial. Años de gloria, de apoyo a las artes, de guerras en Europa, que agotaron nuestro crédito, tanto económico como diplomático. La narración, en primera persona, la efectúa un adolescente que queda, por promesa a un moribundo, a cargo del sicario DIEGO Alatriste, traumatizado por sus recuerdos bélicos, destinado a vivir capital aventura de grave riesgo.

[Es importante, estos días del tiránico pensamiento políticafeministamente correcto, destacar este dato. Fascinado biógrafo, el chaval traza la semblanza admirativa, legendaria, del veterano soldado trotamundos. Espera imitarle. Hoy día, con la figura del ídolo masculino tan cuestionada como amenazada de extinción (sustituido por una guerrera disneyana sometida a los colectivos LVDORA+), que se pergeñen historias en las que un varón sirva de paradigma, por su ética o valores, a impresionables jóvenes, empieza a ser auténtica rara avis.]

El (co)autor, ARTURO PÉREZ-
REVERTE, periodista, me han
comentado, con talento para
meter "el dedo en la llaga". Pues
estos últimos días deben estar
dándole material para explayarse
a gusto con según
quiénes

Conjunto al relato didáctico-aventurero de este atormentado (anti)héroe, está la taimada reflexión política a la que aduje, impostada con intención acusatoria, tanto a unos por su dejadez como a otros por la artera manipulación-distorsión que hacen de la Historia.

Debido a esa perversión, y pese a haberlo estudiado, ahora leo sorprendido que, una vez, el Imperio Español la Tierra toda abarcaba. Era tan influyente como temido y respetado (y ODIADO). ¿Puede el lector coetáneo, educado en la aviesa/deliberada quiebra de nuestra patria, sus valores y principios, el acoso a nuestra lengua común, imaginarlo? ¿Que nos temiera la Europa que hoy por doquier nos acompleja y desprecia? ¿Que la Italia pontificia necesitase nuestro V.B. para regirse? Caray, que según leí en Wikipedia, ¡Australia debe su nombre a un navegante español, no inglés u holandés, “lo usual”!

Éramos LA superpotencia. Para lo bueno, como lo malo. Y algo que he notado, de los historiadores más/menos reputados que he consultado, es que acentúan más los defectos que las virtudes. Caen en el cainismo deplorado como EL defecto patrio. Incluso parecen negar los fallos y vergüenzas de los países vecinos, nada ejemplares a su vez. Todos tienen qué callar. Mirad Estados Unidos, que ahora persigue a COLÓN y a nuestros pobladores por “masacrar” indígenas. ¡Cómo olvidan las matanzas a sus indios! Con filmar BAILANDO CON LOBOS, ¿todo queda superado?

Adaptación cinematográfica que no
he visto; empero corría la voz de que
no era mala aunque tampoco 
entusiasmaba. Ya diremos

Nuestras divisorias huestes radicales de Izquierdas siempre han pugnado por acomplejar al español. Sórdida empresa a la que ha contribuido (sigue haciéndolo) un sector de la Derecha, confiando “congraciarse” así con una Izquierda que la desprecia e insulta sin tapujos, hundiéndola ante el (ignorante) electorado. Por su culpa, debemos maldecir los sufridos esfuerzos de los mal pagados Tercios de Flandes (ese nuestro Vietnam). Haber circunnavegado el planeta. Creado naciones hispanoamericanas o completado los mapas entonces en blanco. Civilizar el páramo. Para esta carroña, no son motivos de orgullo, sino de abominación.

España, en este su Siglo de Plomo, vive un delirante proceso de orwellización que hubiera escandalizado a todos los Alatriste. No ya a Quevedo. Por mor de esa izquiedoreescritura, secundada por la pasivoderecha, veremos cumplido el que los pueblos que olvidan su Historia, están condenados a repetirla. Y no sus éxitos; sino sus miserias.

viernes, 12 de febrero de 2021

REY ARTURO — LA LEYENDA DE EXCALIBUR — ¿QUÉ ESTOY VIENDO?

 

Un rey demasiado "moderno" y
truhanesco, éste, para un mito
tan antiguo, que parece un dogma.
A lo mejor es el tipo-rey al gusto
de la descerebrada progresía de
hoy, y por eso, fracasa

JOHN BOORMAN, con cuatro perras bien empleadas, más una hábil adición visual barroca al texto medieval de SIR THOMAS MALORY y escogidas oberturas de RICHARD WARNER, junto a una deliberada pizca de mitología celta y magia, rueda una obra maestra de este inmortal mito (con variante espacial). GUY RITCHIE, repleto de millones, ha empotrado tantas referencias cruzadas en su “visión iconoclasta”, junto a una mareante sucesión de flashbacks y contraflashbacks o personajes que sólo desorientan, en un arrogante intento de salirse de la tangente para procurar presentarse como innovador de la historia “que fue y será”, reconstruyendo la vida de Arturo PENDRAGÓN desde un punto de vista más centrado en sus cintas policíacas que en la perpetua tradición justiciera del rey y sus CABALLEROS DE LA TABLA REDONDA, que hunde todo en el desastre, por espectacular, en lo visual, que lo presente.

¿Qué estoy viendo?, me preguntaba. ¿DRAGONES Y MAZMORRAS? ¿SNACHT? ¿EL SEÑOR DE LOS ANILLOS? ¿THOR, EL MUNDO OSCURO? ¿ROBIN HOOD, versión de RUSSELL CROWE? ¿FURIA DE TITANES? ¿Qué? Faltaba el SHERIFF de Nottingham, porque, a modo, ¡JUDE LAW ya hacía de JUAN SIN TIERRA!

Y es imperdonable ausenten a MERLIN y MORGANA en una historia artúrica (decente).

La secreta aportación de PETER JACKSON al
filme. Había que meter elementos mágicos, ya,
pero ¿tan aparatosos?

El mito artúrico es esperanza medieval por moderar a prepotentes nobles y despiadados reyes, pedirles sean más corteses, benévolos, con un populux ignorante, explotado, preso de supersticiones y diversos males, siendo uno la propia nobleza (otro, la Iglesia). Los autores de las rapsodas sin embargo nunca eludieron incluir un Reverso Tenebroso en este empeño a imitar de gentileza y pureza, cuan resignada aceptación de la imperfección del Hombre, por mucho que trabaje por ser mejor, aspirar a más. Recordemos:

Arturo es hijo del espasmo de lujuria de UTHER Pendragón con YGRAINE, esposa del DUQUE DE CORNUALLES. O sea, un bastardo. MORDRED también es ilegítimo (de Arturo). LANCELOT y GINEBRA ponen cuernos a Arturo. Socavan la Corte de Camelot diversas conspiraciones que afloran en distintos momentos. El fin de lo que, pese a todo, es gloriosa era de prosperidad y justicia, es inevitable, como constatación del sic transit gloria mundi est. Poética suerte de ley de la termodinámica: todo se pudre. Todo se va al carajo, por mucho tesón que pongamos por impedirlo.

JUDE "CAPTAIN SKY-DR. WATSON" LAW
se apunta a hacer de malo, como indica su
barroco vestuario de aguileña hombrera

Todo eso desdeña Rictchie, quien, subido al guindo del genio, hace del venerado Uther la roca donde encalla Excalibur (¿de veras es Excalibur? ¡Si parecía Mjolnir!) y a su legítimo sucesor, el rubio infante Arturo (cómo extrañé a NIGEL TERRY), un proxeneta o, al menos, ladrón/traficante buscavidas-portero de burdel. Sujeto curtido en la lucha por un asiático (!) en una Lundinium cuya mezcla de elementos arquitectónicos romanos con autóctonos construyen una urbe medieval provista de los sórdidos bajos fondos por donde brujuleaba JACK EL DESTRIPADOR.

Es más película de gansters que deseo por recuperar, con aires de “actualidad” (el habitual y compulsivo montaje de Ritchie, que tan bien va en sus filmes de maleantes, donde sí innova su puesta en escena, perjudica aquí) el viejo mito celta cristianizado. Las escenas en que Arturo, remiso a empuñar Excalibur, cortante espada de reyes en el correr de los siglos, a asumir su regio destino (bien pudo eludirlo exiliándose de Inglaterra; mas, no. 

Pues esto parece la alegre banda de Sherwood,
más que Caballeros de la Tabla Redonda, la verdad.
Aunque un punto, admitir a un caballero negro
(SIR SAGRAMOR, si mal no recuerdo)

Al final confiesa que se hace guarda de prostíbulo para ganar músculos y derrocar a su medio hechicero tío, VORTIGER, y salvar así la isla-nación de vikingos u otras atrocidades que asomen las astas por el horizonte), desciende a las tierras sombrías, no queda claro si es un flipe narcótico suyo o, de verdad, viaja a umbríos pagos. Me desconciertan asimismo las figuras femeninas, cuyo protagonismo es tan peculiar como casi mínimo-nimio; damas puestas de pegote. Porque debían salir tías; algo así parece.

En todo sentido: despropósito que se ha saldado con un merecido fracaso, pienso.

viernes, 5 de febrero de 2021

EL GUERRERO DEL OCASO II – LAS PROFUNDIDADES DE LA NOCHE — EL HUECO HÉROE SIN AGORAFOBIA

 

Portada. Hay un momento en
que sospechas que la única
razón para que exista este
libro (o su saga) es para que
el autor demuestre su talento
para describir pormenores 
cosméticos. El resto, lo que
debe importar, la historia,
la hace intrascendental

El autor, ERIC V. LUSTBADER, pudo consagrarse a la literatura de forma profesional merced al éxito del primer El Guerrero del Ocaso. Careciendo de ella, debo hacer ciertas especulaciones sobre lo no leído, apenas sintetizado en párrafos de la secuela, confiando ir acertando al realizarlas. Puedo empero hablar con propiedad de esta Parte II.

Es novela sólida desde el (artificial) aspecto de que Lustbader dedica enorme cantidad de espacio (ergo: tiempo) a realizar profusas/prolijas descripciones del entorno, el clima, el vestuario, poniendo tónico acento en las gamas cromáticas de las nubes, los árboles, el atuendo o las estancias que su vacío héroe de cartón piedra, RONIN, bravo espadachín- guerrero sin par del vasto complejo subterráneo de el Feudo, visita, contempla, viste.

Lo demás es insípida narración intrascendental. No aburre, mas deja indiferente. Sugiere un proscenio inspirado por LA NAVE DE LOS HIELOS, luego por LA TORRE OSCURA y después de más MICHAEL MOORCOCK. Novela de corte fantástico-asiático, arranca en un gélido escenario que, sin embargo, pronto evidencia las carencias de Lustbader para realizar el paisaje interior de los personajes que pueblan su obra.

Moorcock puso de moda al “(anti)héroe con remordimientos” allá por Década 60. No quería héroes (de sword against sorcery) estilo CONAN, primarios, instintivos, sin más pensamiento que cubrir sus necesidades a mandobles. Quería más. Hurgar en la materia negra del alma del gladiador de turno, describirlo con más facetas personales, aun contradictorias. Así nace ELRIC, tullido que semeja analogía del yonqui, quien para gobernar, hasta su misma carne, depende de drogas y pócimas, al menos hasta que ‘adquiere’ Stormbringer. La fuerza vital ajena entonces fortalece sus enfermos músculos.

ERIC V. LUSTBADER en una
de esas poses de hacerse el
profundo e interesante

Entra entonces en juego el dilema de Elric: para vivir, ¡debo matar, incluso a mis amigos! Esto le proporciona suficientes atriciones como para acabar enloqueciéndolo. Le genera sombras. Planos. Refutaciones que debe bandear como mejor pueda.

Ronin, no. Toda su vida es un Deux Ex Machina. Estando previsto lo que pase, triunfaré por tanto. No tiene diálogo interno. Amaga Lustbader con darle algunas aprensiones, que pronto disipa, sin dejarle mácula alguna en su conducta, o pensamientos. Sucede igual con sus cicatrices. Recibe heridas de cierta gravedad, cuyas secuelas apenas suponen una línea casual en alguna parte del relato. Describir el color del ocaso importa más.

Las primeras páginas sorprenden por la colorida/meticulosa descripción del hielo y las tempestades. La nave que hallan “milagrosamente” (ahí empieza lo chusco). Después, en la página cien, ves que Lustbarder no ha contado nada útil, salvo alguna pizca acá/allá con carga de suspense para justificar su paleta de tonos y parte meteorológico. El lector adquiere entonces enojosa impresión de monotonía que tienta a abandonar el libro.

Arranca aquí. No haré mención
a qué referencia abriga el nombre
del protagonista, por obvia. Sí
destacaré el que, criado en un
"mundo subterráneo", el exterior
no le produce claustrofobia...

Enerva que Ronin, nativo de un Mundo Subterráneo tipo 12 MONOS, cuya ley ordena ejecutar a quien pise la superficie (como él hace), la cual creen devastada por las guerras hechiceras, cuando al fin topa con “superficiales”, éstos no lo acosen a preguntas sobre cómo es el Feudo, en todo sentido, por su ubicación, qué pretende Ronin de la superficie. Por qué la visita. Todo queda al albur de darle una bolsa con cuatro perras y enviarlo a un burdel, donde se amiga de una tusona de lujo que, a modo, se introduce en su pintoresco destino, que consiste en evitar el Apoqueclipse Definitivo a lo Torre Oscura.

Para impedirlo, debe matar a un invulnerable alien escamoso, que debe realizar, junto a tres socios más, una invocación estilo LOS CAZAFANTASMAS. Ahí quedamos, a bordo del velero que le lleva a la isla mítica (otro “mágico” apaño “fortuito”) donde los enigmas serán resueltos. Queda señalar que Ronin, lo que es matar con eficacia, lo finge. Es guerrero bastante mediocre, pese a las alharacas de Lustbader.

viernes, 29 de enero de 2021

NAVES MISTERIOSAS — UN HOMBRE Y SU BOSQUE

 

Afiche foráneo con el título real
de la cinta. Las inquietudes por la
Naturaleza, moda esnob de la
actualidad, pese a todo, me temo,
ya tenía antecedentes como éste

Se estrena la pesimista Década 70 en el cine con este filme ecologista de DOUGLAS TRUMBULL, protagonizado por BRUCE DERN como un naturalista que no anda muy fino, y que no duda en asesinar con tal de salvar su bosque.

Contexto: en algún momento de este siglo (cosa que veo cuestionable; empero durante los 70, aun antes, todos iríamos por estas fechas de vacaciones a los Mundos Exteriores; aceptemos la licencia, pues) la Tierra es un horno a 36º C y los bosques, al menos, los norteamericanos, han sido en alguna medida encapsulados en domos, empotrados en naves espaciales y puestos en órbita alrededor de Saturno. Es medida protectora de un bien incalculable, tomada con la esperanza de que la sensatez vuelva al colectivo y se replanten en el planeta esas muestras vegetales y animales en peligro de extinción.

Sin embargo, abortan la misión, ordenan a los astronautas de las distintas naves que vuelen los domos y regresen a casa. FREEMAN LOWELL, quien con mayor tenacidad abogó por este programa y la reforestación terrana, enloquece, mata a sus compañeros (tipos desdeñosos con la horticultura, rasgo al parecer común de la ‘futura’ Humanidad, alimentada con productos sintéticos, víctima de una especie de abulia por el porvenir, ya que han logrado una suerte de prosperidad general, cosa suficiente para todos) e inicia su peculiar fuga, situándose al otro lado del planeta anillado.

No es OBI-WAN KENNOBI, sino FREEMAN
LOWELL aleccionando, eso sí, a sus robóticos
padawans horticultores

Todo bien hasta aquí; Lowell se ha esforzado bastante por aleccionarnos, desde un libreto de aquél pasado “remoto” de la contaminación a toda marcha, el petroterrorismo (LISA SIMPSON dixit) en plena forma y la energía atómica tenida como la panacea de nuestras necesidades futuras, en que los bosques y su vida suponen un bien inapreciable, por el cual debemos luchar de firme forma. Al matar a sus compañeros, por esta causa, Lowell se convierte en el primer ecoterrorista de la Historia (al menos, del cine), lo cual es dato interesante a valorar.

Problema: desde ahí, Naves Misteriosas se hace monótona. Amenaza el deseo, bien intencionado, de inculcar al público la idea de que podemos perder algo irrecuperable que merece/debe ser conservado. Pues el siguiente dibujo es CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE, sustentándonos de Soylent Green y encerrados en ciudades masificadas malviviendo de despojos de épocas pasadas, vendidos como lujos.

Al resto del comando de su nave se la trae floja
todo eso de la ecología y los bosques. Un
martirio adicional para el concienciado Lowell

Se hace un poco tediosa; calculas que quizás le sobren diez minutos, los que pasa Lowell haciendo el loco reprogramando a los prototipos de R2 D2 para que jueguen al póker con él, o corriendo, roído por remordimientos, por la Valley Forge despoblada de más vida humana. Recobra vigor cuando la patrulla de rescate se aproxima a recuperar a Lowell y éste toma la última y drástica decisión de su vida.

Naves Misteriosas muestra un cambio en la opinión del populux sobre concretos temas que, hasta poco antes, ni merecían su más mínima-nimia atención. Quizás se debiera a la universalización, o democratización, del conocimiento. Más personas accedían a la cultura, a las aulas, a un maremágnum de conceptos e ideas que cuestionaban estructuras inmovilistas. A lobbys de poder que ahora cambian de signo. 

Me parece extravagante llevarse a la órbita de
Saturno la flota arborícola. ¿Tan mal estaban las
cosas por, por ejemplo, Marte?

No estaba lejos el tiempo en que Dios disponía y, por tanto, a joderse, y había caciques, o fuerzas legislativas, que perpetuaban formas de ser/pensar caducas, arterioesclerotizadas, que aceptaban arrasar el planeta en nombre de un patriotismo mal entendido, aún peor enseñado (esos siguen). La idea de que nuestro mundo podía desbrozarse, nosotros con él, germina en esta cinta y poliniza a otras…, aunque la hecatombe postnuclear suela ser la base del apoqueclipse.

Posible moraleja de la película del hombre que mata por su bosque: somos simbióticos con el entorno; quebrado uno, roto el otro. La noción parece estar calando como debe, mas corre el peligro de ser maleada por oportunistas extremistas que benefician a lobbys ecologistas… no tan silenciosos.

viernes, 22 de enero de 2021

BILL BARNES Nº 3: EL FANTASMA DE LA NIEBLA — CRÓNICA AERONÁUTICA POLICIAL-PERIODÍSTICA

 

Portada foránea. Aviones extraños,
buques fantasma, fortalezas remotas,
lobbys de enmascarados, acción...
Todos los elementos del buen pulp.
Lo malo es que no entretiene tanto

Al contraste con las aventuras broncíneas de DOC SAVAGE relatadas con magnífico brío por LESTER DENT, quien dejó cátedra sobre cómo redactar eficientemente una historia, o las pretensiones histórico-estilísticas de ROBERT E. HOWARD sobre Remotos Pasados de salteadores bárbaros embellecidos luego por un decadente esplendor impregnado de brujería, esta novela específica de Bill Barnes debe considerarse como un frío aunque prolijo informe policíaco que presentar, más que a un público ávido (o aun necesitado) de esparcimiento aventurero, a un comité de expertos gubernamentales.

Puede darse el factor de que este libro concreto (único que he leído) fuese manufacturado así. Aunque no creo. Las comparaciones que hago con Dent y Howard no son baladíes, pues su prosa no sólo atrapa; contienen elementos narrativos que fuerzan a encariñarse con sus personajes, siguiendo sus lances con toda la fidelidad que la economía permita.

Sin embargo, es personaje refractario Bill Barnes, otro aventurero de las tres mil millas, dotado de facultades intelectuales, más que físicas (comparado con Doc, o CONAN), sublime ingeniero aeronáutico con el riñón bien cubierto, pues, de lo contrario, de su aeródromo no sale más que para abonar huertos. No empatizas con él y menos con su camada de camaradas. Una banda de tíos expertos, leales y feroces en la batalla que, empero en este El Fantasma de la Niebla, cuanto hacen es languidecer en gélidos puertos canadienses y luego groenlandeses, aguardando que Barnes les requiera a la ¡acción!

Empero, BILL BARNES acopió su
éxito y longevidad... a través de la
máquina de escribir de distintos
escritores, todos bajo pseudónimo.
Uno de los prodigiosos artefactos del
insigne aventurero del aire. Lo mejor:
todas estas fantasías han inspirado a
modernos inventores a realizarlas.
Esto es
pulp. No truños góticos inútiles

Sucede después que Barnes debe sacarles del apuro en que se meten, de modo un tanto alocado, mas inevitable. La cosa es que Barnes destaque. Y llega un momento en que anotas que es por cojones, no porque la historia devenga de tal modo que le haga héroe. Tal el caso, que cargue con todo el protagonismo él, en plan INDY JONES, no le busquen auxiliares de relativa (in)utilidad. Pues, luego, estos mendas tampoco tienen tal textura que simpatices con ellos. No son ni RENNY, ni MONK, ni LONG TOM, por citar algunos. No digo ya BÊLIT. Barnes, al parecer, necesitaba una escudería de mecánicos y aviadores de cierto talento aunque situados en reserva, sin estorbar, haciendo considerable bulto, eso sí, por si los rufianes a los que debe combatir le creen poca cosa. Fijaos qué banda me respalda, capullos.

La trama de este pulp es un tanto disparatada, confusa. Aunque eso de la sociedad secreta de enmascarados que intentan dominar las cotizaciones globales, del oro en este caso, tiene enjundia. Es como una primitiva advertencia sobre cómo los lobbys de la actualidad manipulan la macroeconomía mundial, deprimiendo o resaltando según qué mercados.

Y cómo “GEORGE L. EATON” (o MALCOM WHEELER-NICHOLSON, que escribió bajo pseudónimo las primeras seis entregas) presenta los hechos remacha la impresión de que las aventuras de Barnes son más crónica periodística que un circense espectáculo literario con dosis de misterio sobrenatural destinado a un público ahogado en la Gran Depresión y el gansterismo de DILLINGER y adláteres para conseguir una sana evasión.

Desde luego, dignísima adaptación
pero no sólo de Barnes, sino de todo
ese mundo de aventuras fantásticas
que hoy día siguen dando éxitos. No
como la mierda del gótico

Lo leído no entusiasma. Barnes, fiera de la aeronáutica, tiene distintos aviones de caza sumergibles/autogiro, además de ser ingenioso maestro del disfraz, de gran coraje. Aun así, la presencia de lobbys y ambiciosos ladrones francocanadienses (advertencia: aquí todos Dios tiene avión, y no cualquiera; ¡es increíble esto suceda, en esta época de depresión económica!) producen una confusión de objetivos y personajes. Quedan flecos sueltos que Eaton explica casi al albur, preguntándote sobre las reales intenciones de NADINA NARONSKY, que, de víctima, pasa a ser ¿verdugo? ¿Igual pasa con su padre?

Bill Barnes es, no obstante, otro de esos iconos que tuvieron relumbrón e importancia en la factoría de la ficción “barata”. Su émulo filmado, SKY CAPTAIN, recogió con más éxito y fidelidad el aire de fantasía aventurera infatigable que Bill Barnes.

viernes, 15 de enero de 2021

GALLOWWALKERS —BUENAS IDEAS DERROCHADAS EN MALA PELÍCULA

 

El retorno de SNYPES sólo pudo
ser glorioso para la empresa de
publicidad. Para los demás...

Construido para glorificación de WESLEY SNIPES (quien en BLADE TRINITY aprendió a moverse lo necesario, quedando hierático en todo plano posible, e incapaz de agacharse aunque las balas silbasen alrededor de su cabeza —como si tuviera la columna vertebral de rígida aleación Moderan—), valoro un Weird Western plagado de ideas, cuando menos, interesantes, con sugerente atractivo, que diversos narcisismos o incapacidades del regidor conducen a un producto alocado, disonante, donde debes componértelas para intentar seguir/entender la trama, caso de que exista.

La hay, y empiezo a sospechar que el guión original tenía más sentido de lo que, al final, vemos plasmado en pantalla. Metido en el mundo de la creación, acabas desarrollando un instinto (y más, si has leído, u oído, historias subterráneas sobre las producciones) que sugiere cuándo el protagonista, o los productores, metieron mano en el libreto hasta hacerlo irreconocible e indecoroso aun para el más tolerante espectador.

Paradigma: la Crónica Nemedia de ROY THOMAS y GERRY CONWAY, feminista renacido (que sin empacho cobraba de los editores “misóginos” para los cuales trabajaba, y a quienes ahora denuncia, cobrando —bien montado lo tienes, muchacho— por la delación) sobre CONAN, EL DESTRUCTOR, y sus constantes lamentos de que, quienes leían el original, no entendían qué pasó para acabar rodándose lo filmado. Achacaban a DE LAURENTIIS un intrusismo abusivo. (Ya voy creyendo que había menos chicha de la prometida por los escritores en su narración, excusándose con lo del intrusismo.)

Hasta este momento, con los sacerdotes satánicos
éstos, la cosa tiene su aquél; a partir de aquí, ya
todo va cuesta abajo, a veces, de mala manera

Pues pudiera ser que en el guión de Gallowwalkers haya hecho parecido Snipes, tocado por sus problemas con el fisco norteamericano durante la producción. Tras coger el libreto, lo manoseó unas horas, para luego contactar con los autores comentándoles: Chavales, me mola esto del hierático Blade del Oeste, casi HELLBOY, y seguir matando abominaciones de ultratumba que se visten con los cueros de sus víctimas y tal. Pero…

“Pero”. Ya salió el maldito “pero”. Snipes siempre debe triunfar… haciendo lo imprescindible para llenar el cuadro, justificar su nómina, y quedar (o intentarlo) de puta madre magistral ante quien él esperaba cumplir. Así que “sugirió” reconstruir la historia para que hiciese lo indispensable, quedando empero de puta madre magistral.

Todo por revivir la puñetera momia esta.
Los engendros entregados a la tarea se
desperdician en carajotadas varias

Gallowwalkers es toda una historia de la frontera que, en manos de un director con más brío o capacidad para cortar narcisismos (los intuyo; quizás ni los hubo al final), situando mejor la cámara, o planificando el relato visual de modo más convencional, sin ese confuso (ab)uso del flashback para “estilizar” el metraje y contestar las dudas que asalten al público conforme visiona lo filmado, habría cosechado un éxito más justo del que, al parecer, en su momento recogió la película.

Aberrantes rituales satánicos, sectas remotas, jeroglíficos en una suerte de catedral bajo una montaña, revividos (por un motivo que explica Snipes de modo poco plausible) no-zombies que depredan pellejos frescos para mantener su apariencia humana, un alocado grupo de pistoleros-fulanos que parecen sacerdotes del Infierno en un paraje desértico interminable, la extraviada compulsión por revivir a una momia. Un esbozo de buddy movie que acabas advirtiendo innecesario, porque Hierático Snipes supera todo apuro merced al revólver o rifle de grueso calibre.

La pose preferida de Snypes; o sea: estático.
Dando presencia de peligroso, pero estacionario.
Y no lo agites mucho, que se rompe

La historia de amor es uno de esos elementos (hay dos historias de amor) precisos para justificar que un tirador parco en palabras y abundante en escabrosos hechos actuase por esos secarrales dejados de la mano de Dios como lo hace. Según avanza la película, lamentas que una escenografía tan delirante mas con fantástica lógica intrínseca se desperdicie de esta manera. Porque del delirio pasan a la extravagancia irreflexiva y la confusión de los contextos sin tránsito. Lo expone, desnudo, el final, que recurre a un… hiperbólico homenaje a LA MUERTE TENÍA UN PRECIO para intentar salir airoso.

domingo, 10 de enero de 2021

SITIO DE CIENCIA FICCIÓN – VIGESIMOCUARTO ANIVERSARIO: “NO MÁS HÉROES” — LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA

 

Sirva esta captura de portada de lo que SITIO
DE CIENCIA FICCIÓN propone este año como
tema a valorar por distintos expertos

Es otra “rutina” anunciar, por estas fechas de hogaño, la “memoria” que hace Sitio de Ciencia Ficción (cuyo capitán tiene la generosidad de repescar algunas de mis reseñas publicadas en Una historia de la frontera) sobre un tema monográfico en el cual una plétora de autores ofrecemos nuestro variado y rico parecer sobre dicha cuestión.

Reconozco que tiene su miga el asunto, porque hay ciertos asuntos que no sabes, al momento de serte planteado, cómo abordarlo, y peor aún, hacerlo con interés y garbo. El de este año, pese a no serme ajeno, tenía enjundia, porque se me antojó cuestión con trascendencia, pues puede afectar a mi producción. Debía esmerarme al recapitular.

No más héroes es el sugestivo contenido de este año. Venimos observando, algunos, o quizás más de los que se arriesgan a admitirlo públicamente (por miedo al qué dirán de ti, cacho machista de Vox, que a este absurdo ridículo se ha reducido la discrepancia con la línea “oficial”, por dañina que sea), que el Héroe es raza a extinguir. El tipo huraño, misántropo, dotado de facultades que le permiten cargar sobre sí el edificio de la aventura evitando incluso se desplome, el áspero que supera la adversidad, va siendo reemplazado por un ambiguo individuo nuevo, que se doblega sin problemas ante las tendencias de la diversidad, la variedad y la promiscuidad, física o moral, evitando así le consideren machista votante de Vox por hacer su labor. El individualista está mal visto; ahora toca distribuir en un colectivo el notable esfuerzo. Ya no quieren sujetos ejemplares, sólo amorfas masas participativas sin identidad.

JONATHAN E nos va a servir
de paradigma de esta diversidad
racial/sexual que va imponiéndose
frente al individualista que reta al
Estado y su amalgama de sujetos
sin identidad, sólo obediencia

Salvar el día a lo SNAKE PLISSKEN está fatal. Para colmo, tampoco prima contar una historia “a la antigua usanza”, sino que aparezcan las diversidades raciales y sexuales que, por supuesto, para no caer en el estereotipo del chiste a base de los homoX, deben tener una honrosa representación. Decir algo y que suene bien. Para cuanto todas las razas y géneros LVDRA han quedado fijados, descubrimos que ya no hay ni tiempo ni lugar para narrar la historia, la cual queda reducida a un puñado veloz de desaciertos que ni el montador más virtuoso puede poner en pie en pantalla.

O caemos en el desastre de EL DESTINO DE JÚPITER, que, como admiten las feministas, es una mierda, pero es una mierda feminista (ergo, se excusa su pobreza, en todo sentido —la monserga de la Izquierda, en todo caso. Lo ajeno, debe satanizarse; lo nuestro, por espantoso que sea, salvarse—.) ¡Y yo que pensaba que se trataba de todo lo contrario, de hacerlo de puta madre magistral, con indiferencia de géneros o sexos!

Esto, grosso modo, desarrollamos en las distintas rapsodias que condensa Sitio en esta ocasión. Manjar para los interesados. Empero avinagrado para quienes consideran un feroz estereotipo machista que los hombres sigan llevando pantalones, en vez de falda.

miércoles, 6 de enero de 2021

DÉCADA SETENTA — AQUELLOS PESIMISTAS AÑOS

 

Década 70 fue un prodigioso
semillero de tramas y talentos.
Esta película de RIDLEY SCOTT
¿es germen de LOS INMORTALES?
A modo, comparten argumento

Como reflujo gástrico de EL PLANETA DE LOS SIMIOS (el de CHARLTON HESTON), el cine de los 70, en materia de fantasía y/o ciencia ficción, debe apreciarse como catastrofista, donde la esperanza tiene papel mínimo-nimio. Empero, hacia “el final”, detona una supernova, cuya luz atenuó lo tenebroso de las demás producciones. Me refiero a LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, épico hito convertido en prodigioso clásico, casi religión, amenazado de extinción por modas y fetichismos “sociales” absurdos.

Enumeremos desgracias: crisis del petróleo, una gran concusión que barrenó a Occidente (cuyo reflejo está en la saga MAD MAX, con “pre-aviso” en NUEVA YORK, AÑO 2012), crisis en Oriente Medio, crisis en Estados Unidos, víctima de la derrota en Vietnam, Caso Watergate, confusión y duda en sus valores "a lo CAPITÁN AMÉRICA", primera sensación de debilidad de una superpotencia que se creía invencible, rematada el 11-S 2001. RAMBO sólo prolongaría “la agonía”. No podría recuperar los ansiados días de gloria. (PRIMERA SANGRE, por cierto, se publicó en 1972.)

Y recordemos la muy memorable/altamente recomendable adaptación musical de LA GUERRA DE LOS MUNDOS de JEFF WAYNE. Acaso, ¿no versa sobre un desastre “mundial” propiciado por los marcianos, a juego con ese aire depresivo de la época?

Si 1984, de GEORGE ORWELL,
sentó las bases de nuestro mundo
presente, este filme sin duda nos
perfila aspectos del futuro 
inminente

Occidente y sus creencias, procedentes de la euforia de la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial, se tambaleaban. Aun BOND, JAMES BOND, empezaba a sentir que sus viejos enemigos comunistas perdían garra. Nuevas, dispersas, ambiguas amenazas su atención atraían. Pese al tenue sesgo de fantasioso sadismo de las novelas, las películas persiguen un gran espectáculo que provocan la tolerancia del espectador, haciendo que los enemigos a los que el espía combatía oscilaran entre el villano de folletín y la mascarada cómica. Es cosa del terrorismo internacional, cuya traslación a Bond produce magnates-supervillanos de TBO. Relativizaban su glamour de conquistador de beldades, espías o concurrentes a la trama.

Agentes aparte, de la racha de filmes catastrofistas debemos destacar las influyentes distopías ROLLERBALL, CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE, EL ÚLTIMO HOMBRE VIVO y la peculiar sátira “barata”, compensada con planteamientos e ideas muy ingeniosas, de LA CARRERA DE LA MUERTE DEL AÑO 2000 que, junto a LA FUGA DE LOGAN, plasmaron visiones peligrosas de un futuro más/menos cercano que buscaban hacer reflexionar al espectador, preguntándole: ¿Eso quiero para mis hijos?

No obstante, los sombríos Setenta deben también verse como un fecundo légamo cuya espectacular floración sucedería durante Década 80, la ¡aclamada! y siempre recordada. Los títulos que puedo seguir añadiendo (como NAVES MISTERIOSAS) allanaron el camino a los INDIANA JONES o TERMINATOR que, hoy día, constituyen el pilar de la “moderna ciencia ficción”, sobre todo la filmada, que, honrosas excepciones aparte, muestra preocupante mediocridad. (Véase EL DESTINO DE JÚPITER o plaga de cintas “juveniles” similares para comprender a qué me refiero.)

La mítica película de las
galletas verdes. Algo en su
fotografía condensa lo que
fue de pesimista Década 70

Década 70 alentó a los jóvenes realizadores, como GEORGE LUCAS, GEORGE MILLER, STEVEN SPIELBERG o JAMES CAMERON, a atreverse a ir más lejos. Los SFX eran mejores; la Sociedad aceptaba propuestas más polémicas pues estaba preparada por las cintas citadas. Lucas, con La guerra de las galaxias, ya dicho, devolvió la ilusión, la esperanza de futuro positivo, recuperando mitos clásicos o iconos como DOC SAVAGE. Luz se vislumbraba al final del túnel. Aunque Terminator casi lo arruina…

Y, esto, en el cine. En papel, el temible JUDGE DREDD también nació en Década 70, donde revistas como VAMPUS o RUFUS publicaban historietas sobre futuros alarmantes, postnucleares, que seguro tuvieron eco en los fotogramas. En resumen: una década sin desperdicio, la de los 70. Perdura su mordiente pese a los años transcurridos.

viernes, 1 de enero de 2021

THE MANDALORIAN — TIENE LAS HORAS CONTADAS

 

Vistoso afiche cargado de contrastes.
Veamos cuánto dura esta calidad que
todos admiran ahora, para sumirla
en un barrizal de "tolerables
progresías"

Por noticias y comentarios que voy leyendo acá/allá, he advertido que tíos que han dado grandes éxitos a MARVEL (cine, porque en el TBO, va la cosa chunga —expertos dixit—) ahora están siendo apartados de escena en base a (supuestos, deben demostrarse) escándalos de índole sexual.

JAMES GUNN, que catapulta al taquillazo a LOS GUARDIANES DE LA GALAXIA, fuera por presuntos chistes pedófilos de hace años (cuando deciden destruir a alguien, ¡hay que ver hasta dónde son capaces de escarbar!); JOSS WHEDON largado por metemanos (según denuncia WONDER WOMAN). Siendo importante el triunfo que está registrando The Mandalorian (al punto de afirmar algún fan que puede barrer por completo su trama la de la Trilogía Patética —de apenas aprecio por los seguidores de la franquicia—), de JON FAVREAU, ¿cuánto tardarán en sacarle alguna cosa escabrosa a este hombre para cargárselo también?

Son malos tiempos para la lírica; quiero decir, el inspirado talento creativo.

Más que cruzada contra la inmoralidad o las conductas deplorables, parece caza de brujas organizada y sistemática emprendida contra los talentos que proveen éxitos. Surge esta fobia planificada desde las envidiosas masas de mediocres (¡cuánto abundan!) que han encontrado en el intolerante McCarthysmo misándrico forma óptima de sacudirse sus asfixiantes complejos de inferioridad e incompetencia, afiliándose con rabia de converso reciente a este movimiento de ¿depuración?, esperando empero reemplazar a sus víctimas en los puestos que ahora ocupan/estos tipos codician, para anegarnos en basura feministamente correcta, o similar.

Otra imagen promocional que
se inspira en DREW STRUZAN
(¡aclamad al ilustrador!)

No tardaremos en ver apilar leña en destacados enclaves para quemar a estos “herejes”. En plan aleccionador. Ni se te ocurra despuntar, vendría a ser el mensaje. Amalgámate con nosotros, los envidiosos nuncanada. En un océano de neutral mediocridad, nadie estará obligado a esforzarse o superarse. Seremos felices por fin.

Así que apuntáoslo los que estéis de rictus erectus con The Mandalorian. Ya mismo le ponen el bozal de la insignificancia, criticando su ausencia de diversidad sexual/racial, o similar zarandaja, porque las historias que funcionan, las de siempre, las de leyendas y héroes íntegros, están condenadas a la extinción por heteromachistas.

Vivimos la Era de Hierro del Imperio de la Envidiosa Mediocridad. Jaleada sin descanso por lo "cosmopolitamente progre" y demás defensores de “la libertad” (a su medida).