viernes, 30 de enero de 2026

ATOMIC BLONDE — DÉCADA 80: SANTUARIO DE LIBERTAD ANTE EL WOKE

 

Afiche. El toque sexy es inevitable
en este tipo de producciones; me
pregunto: LORRAINE, ¿es la
moderna MODESTY BLAISE?

Esta dinámica cinta de CHARLIZE THERON basada en una novela gráfica (el parásito real, el cine, en lo suyo: depredar; acaso sea una positiva consecuencia el que publicita la obra) es la completa antípoda de EL ESPÍA QUE SURGIÓ DEL FRÍO, estando más en consonancia con los BOND, JAMES BOND filmados. Sobre todo, en los interpretados por DANIEL CRAIG, que es más TERMINATOR que refinado agente secreto albionés.

LORRAINE BROUGHTON (Theron) es una estilizada y eficiente flapper espía inglesa con una capacidad acrobática para superar los terroríficos obstáculos que sus misiones plantean. Letal con las armas, experta luchadora, fajadora de primera, se sumerge en una bañera llena de cubitos de hielo para aplacar los dolores musculares. No vacila, te saca los ojos sin dudar, se mueve en un otromundo paralelo al nuestro (tan al lado que alguna vez podría rozarnos el hombro) lleno de tenebrosos personajes de su mismo jaez. O aún más peligrosos. IAN FLEMING estableció el molde del sicario psicópata con un sibarita jefe sádico que pudiera, empero, inspirarse en un auténtico personaje del mundo del espionaje y afines.

Desarrolla un viejo tópico del género: coger esa maldita lista de agentes, de uno u otro bando, para recuperar la tranquilidad y salvar la vida a los infiltrados, de uno u otro bando, prosiguiendo su necesaria labor de zapa en el bando enemigo.

¡Leña al sicario comunista, que son comunistas
y por eso ya lo merecen!

Alude la cinta a un momento histórico que hemos descubierto era artificial: la Caída del Muro de Berlín. El Premier GORVACHOV demolía el comunismo que durante ocho décadas tuvo al mundo aterrado, al comprender algo que ya, en su momento, el carnicero KRUCHEV había descubierto: el comunismo no funciona, la URSS se volvía obsoleta y debían sostenerla a bayonetazos y fusilamientos, situando la calidad de vida del ciudadano en niveles tercermundistas… según ponían en órbita a GAGARIN. Había que mejorar. Aperturismo. Kruchev cayó para sustituirle un experto en fusilamientos y bayonetas, capaz de mantener la impostura más décadas.

En medio de estos volcánicos acontecimientos históricos, Lorraine desempeña su tarea eliminando cualquier obstáculo, apoyándose ora en uno, otra en otro traficante, agente, espía, para conseguir la puñetera lista. Occidente consideró que, caído el comunismo, ahora podíamos ser amigos, colaborar en cosas, eliminar la amenaza de una Guerra Nuclear. Sin embargo, en alguna parte de la más siniestra y profunda Rusia, el oso comunista fingió hibernar mientras actualizaba sus protocolos.

Una momentánea insinuación sáfica por mor del
servicio y el éxito de la misión. No llega ni a
escarceo, sólo colisión de intereses temporal

En vez del enfrentamiento frontal con AK y baladronadas lanzadas desde un estrado en el Presidium parecidos a ladridos de un perro comecojones, sutilmente minamos las democracias Occidentales subvencionando a grupos ‘progresistas’ de fácil verbo incisivo capaz de comerle la moral al Occidental, convencido de habernos vencido. Baja sus defensas, abraza el flower power, el femirulismo, el ecologretismo, el WOKE, portándose como pretenciosos gabachos: van el domingo en pantuflas a comprar Le Monde, la baguette y los croissants quejándose de la prepotencia estadounidense. Y vaya: ¡misión cumplida! PUTIN invade Ucrania sabiendo que partidos como PUDREMOS han corroído de tal manera el ánimo al Occidental que para evitarse problemas aceptará lo que sea (por humillante o rastrero que sea). Tarde será cuando quiera reaccionar.

El Occidental cambió tradicionales valores y principios por opiniones. Y hemos visto con qué facilidad pueden cambiarse. Hasta en EE.UU. van de eso. Y ahora tienen mayúsculos problemas con el inquilino de la White House, empeñado en convertir los USA en una cinta de JOHN CARPENTER.

Los tiempos de Lorraine respetan la filosofía de JOHN WAYNE (trabajo duro, honradez, justicia). Sin embargo, su tarea, consistente en perpetuar esos valores, puede suspenderlos si la misión lo exige.

El espionaje hace extraños compañeros de cama;
nunca los mejores, agradables, simpáticos. Empero
son necesarios porque tienen lo indispensable

Aunque es incidental, el fuerte aroma a Década 80 del filme (centrado en su potente BSO) me sugiere que esa década está convirtiéndose en el refugio de ciertas historias. Había más libertad, la expresión y creación estaba garantizada, no existía el miedo que ahora nos socava (el fascismo WOKE, otro dogal progre que somete a Occidente). Por tanto, apelando a “aquellos tiempos”, hacen/dicen salubres cosas por completo políticamente incorrectas que producen una sensación de alivio y libertad a cuantos lo protagonizan, expuestos a la salvaje crítica de puntillosas putas y mariconas con estrafalaria boina progres. Pueden aludir: No soy yo, son los tiempos… Tocaba contemporizar, ¿sabes?

Sería absurdo venirnos con carajotadas de mierda como que decir “jódete” es machista.

viernes, 23 de enero de 2026

EL ESPÍA QUE SURGIÓ DEL FRÍO — FUNDANDO LA IDEOLOGÍA TREKKIE

 

Esta misma de la gran cantidad de
portadas a elegir. Regresamos a los
tiempos descritos en este libro. Con
una salvedad: la labor de zapa del
comunismo en Occidente ha sido
tan eficaz que el occidental ya ni
sabe luchar y oponerse. Todo son
causas "ecohomoXprogresistas" y
oportunos "cambios de opinión". No
hay valores ni principios


En cierto momento, JOHN LE CARRÉ escribe algo que es puro trekkie: el comunismo aplasta al individuo pretextando las necesidades de la masa. Lo parafraseo, empero contiene su brutal esencia. Repite al menos dos veces más esta máxima, la cual MR. SPOCK larga con esa hierática expresión de orejas de NAMOR para censurar al díscolo CAPITÁN KIRK uno de sus arrebatos de narcisista individualista y pretendido héroe.

Pues ¿no dice que las necesidades de muchos pesan más que las de uno, o varios? Mis lectores saben con qué frecuenta he resaltado el comunismo intrínseco que fasers, klingongs y demás mierdas del panteón trekkie embosca: es una sociedad sin derecho a la propiedad donde todo pertenece al Estado el cual, amparándose en la federación planetaria, hace y deshace a su antojo bajo un oropel democrático o de libertades.

La verdad es que de las entrañas de la Tierra federada a los planetas poco sabemos, salvo lo que guionistas y realizadores (como SANDIOS ASIMOV) han querido mostrar: una salubre sociedad utópica multicultural/racial/sexual orientada a la exploración galáctica. A veces descubren algún Imperio o planeta disidente con absurdas leyes que ayudan a que Kirk haga una atlética exhibición de arrojo que Spock luego reprocha… para recibir de Kirk una réplica sobre el valor de las emociones. Eso, cuando no topan con un Artefacto propio de la desbocada imaginación de JACK KIRBY.

Mas lo esencial es eso: un orden global estatal donde la disidencia o propiedad, cualquier alarde de individualismo, seguro lo sofocan de algún modo distópico, mediante drogas y pedagogía… o el abandono en algún escollo espacial estilo gulag para que aprenda lo que es rebelarse al Omnímodo Estado.

JOHN LE CARRÉ (pseudónimo) sabía de qué
estaba escribiendo; estaba en esas pomadas del
espionaje. En cierto modo, puede contemplarse
como el anti-IAN FLEMING. Su ALEC LEAMAS
está en las antípodas de BOND, JAMES BOND

Es 1963. Plena Guerra Fría. Berlín dividido por el famoso Muro. ALEC LEAMAS, veterano espía británico, contempla cómo desaparece su elaborada red de agentes en el lado comunista. Una amarga sensación de derrota amenaza corroer la jubilación que le corresponde, toda su vejez. Costó montar el equipo. No se ve con fuerzas de reconstruirla; no parece sus superiores quieran colaborar.

Sin embargo, la situación inquieta mucho a sus superiores, y junto con Leamas montan una operación cuya meta es matar a MUNDT, un brutal exnazi antisemita encargado de cazar y destruir espías en Alemania Oriental. Leamas se obsesiona con Mundt. Matarlo, su único leit motiv. Se entrega apasionado a su última misión antes de retirarse a algún apartado y sereno rincón de Albión; espera un completo triunfo.**La misión supone su devastación, tanto personal como profesional. Se implica no obstante “románticamente” con una joven judía, afiliada al Partido Comunista Inglés, el cual cada vez más le produce una sensación negativa. Voluntariosa y cándida, no quiere ver la verdad, aunque se la restrieguen por la cara. Advierte que los intelectuales e ideólogos del Partido (su sección vecinal) son una panda de jetas a lo PUDREMOS que militan sólo para darse la gran vida y no dar golpe. Represión y opresión aparte, el sigul del comunismo.

Hay una versión filmada del texto;
espero refleje ciertos momentos de
gran crueldad recogidos en el libro

Pretextan cuidar de nuestros derechos frente al Capitalismo, libertades que ellos mismos cercenarán apenas tengan las riendas totales. Con fehaciente crudeza Le Carré describe una Alemania Oriental plagada de carencias compensadas con muchas retóricas “pedagógicas” sobre cómo la Victoria Final será comunista. Alemania Oriental: un satélite del Imperio Soviético que muchos en España ahora alientan para que resurja.

Comunismo ni significa libertad ni democracia, sólo opresiva represión. Leamas, que llegó a Berlín creyéndose protegido por un plan infalible, descubre asqueado dos cosas: que Mundt montó un aún más incisivo contra-plan definitivo y que Leamas ha servido de prescindible engranaje para que sus superiores consoliden el plan de Mundt. Aterrado, lo ve nítido: enemigo y amigo sienten idéntico desprecio por la vida humana.

viernes, 16 de enero de 2026

UP — ¡GRAN DUELO! KIRK DOUGLAS CONTRA SPENCER TRACY

 

Afiche con los elementos esenciales (o casi)
de esta enternecedora producción de Pixar,
remozada con unos inteligentes mensajes

Algo que definía a Pixar (en aquellos tiempos, cuando rumoreaba que su imponente éxito podía permitirles comprar WOKEDisney) era la elegante y madura calidad de sus trabajos, para todos los públicos. Lo manifestaron con TOY STORY donde conjugaron aventura, animación, humor, emociones y un tratamiento adulto del relato para jóvenes y niños en un excelente filme que sigue cautivando.

La riqueza de Pixar se apreciaba más por su capacidad para aunar todos esos elementos en una acertada medida justa que por sus loados logros técnicos. Sepultaban la animación tradicional, desde luego, y quizás por eso les resaltaban más los aspectos emotivos que los técnicos. Era una sutil forma de vengarse por dejar sin trabajo a muchos animadores y enviar a un polvoriento desván todo lo que hubo antes de su irrupción.

Hoy día han estandarizado el “Método Pixar” y parece locura contratar a un grupo de dibujantes para realizar una producción armados de papel-lápiz-tinta. Un problema de esa estandarización es que no todos alcanzan la redondez de Pixar, deseándote ciertos momentos de la película que se hubiesen abstenido de producirla.

La extraña pareja (una suerte de nuevo nieto y
nuevo abuelo) en parajes aún más extraños,
adonde llegan de la forma más fantástica posible:
digna de el BARÓN DE MÜNCHHAUSEN

Pixar cabalgó una saga de éxitos hasta que se estrelló con CARS. Para colmo, cuando Disney se transformó en otro infecto agente del mal WOKE, las cosas empezaron a empeorar. Podemos tolerar un fracaso ocasional porque es ley de vida. Ningún organismo rinde al ciento por ciento siempre. Debe descansar. Lo intolerable es rendirse a un asqueroso fascismo progre, puro veneno intelectual, contaminación espiritual total.

Up pertenece a la época cuando había más libertad creativa, y el yugo WOKE no oprimía a los técnicos de Pixar; no les sometían al adoctrinamiento descerebrado. Y como es de esa casa, contiene todos los celebrados elementos que he descrito al principio. Aborda y ahonda en el tema de la soledad y la vejez, en cómo un implacable mundo veloz y arrollador no respeta nada por tal de elevar nuevas torres de cristal y cemento para albergar una colmena de ejecutivos y empleados decididos a morir de infarto a los cincuenta durante el proceso de realizar feroces transacciones comerciales.

¡Adelante, ESPARTACO! La leyenda de los
aventureros supremos no soltará su leit motic
de las últimas décadas de su vida

Proponen de coprotagonista a ese chaval bien intencionado empero torpe cuya impericia le hace insoportable. No importa que ese cameo de Spencer Tracy computarizado fuese un gruñón, residuo de un tímido muchacho receloso a la que el juvenil amor de su vida, posterior esposa, procura abrir al ancho mundo. El boy scout está también abandonado por su padre; por eso elige inconscientemente al anciano como sustituto afectivo, nunca tutor. Acaban juntando sus soledades para componer una suerte de nueva familia.

También Up homenajea los viejos tiempos del pulp, la Gran Aventura que se desarrollaba en inexplorados pagos remotos; lo encarna el audaz explorador (el cameo computarizado de Kirk Douglas) con su dirigible lleno de perros parlantes gracias al collar (una intrusión en la ciencia ficción) que constituyen su única compañía. El audaz con el tiempo se ha vuelto un paranoico receloso que contempla a todo forastero como una amenaza ávida de su gran captura, que le devolverá al panteón de los Grandes y los titulares. Consagra su vida a cazar su singular gamusino, esa caricatura del CORRECAMINOS siempre acechado por WILLIE E. COYOTE. Su unicornio vive en algún lugar de una tupida jungla sudamericana, adonde vuela y se entierra.

¡A vivir la Máxima Aventura aún que queda helio
en los globos!

Up se anticipa a esto ahora de moda: el edadismo. Lo peor de quienes dicen combatirlo es que no lo hacen por convencimiento, sino por oportunismo político. Les resbala la causa. Más hace Up por combatir el edadismo que las gubernamentales campañas, pues muestra que hombres maduros cuentan aún con la energía y experiencia suficientes para superar grandes retos que invalidan los prejuicios que se les achacan debido a su edad. Por supuesto, Up tiene un cálido final feliz, cargado de moraleja... y globos.

lunes, 12 de enero de 2026

EL CINE DE CIENCIA FICCIÓN — COLABORACIÓN EN EL ESPECIAL VIGESIMONOVENO ANIVERSARIO DE SITIO DE CIENCIA FICCIÓN

 

Justo tras el preámbulo empieza la diversión

Me honran al invitarme a colaborar en los Especiales de Sitio de Ciencia Ficción, con un artículo reflexivo más/menos divertido/sarcástico/sombrío, y para esta entrega decidí darle al comentario un tono ligero, considerando que los otros colaboradores procurarían profundizar, sembrar erudición, darle hasta un “aire sombrío” a sus textos, así que, en aras de la diversidad, ofrecí a los habituales lectores de Sitio una reseña menos académica aunque sin descuidar, eso nunca, la incisión en la apreciación. Hay que dar algo más que vacías ocurrencias al respetable. La ocurrencia es el chocolate que envuelve la amarga medicina.

He enfocado mi trabajo desde un punto exclusivamente crematístico, porque en esencia se trata de eso. No escribes ciencia ficción (por ejemplo) por una satisfacción personal. Eso queda para los poetastros ahembrados onanistas impotentes con muchos pajaritos en la sesera y postrado ante el monumento de BÉCQUER como otra sufriente damisela. Si le ves réditos al asunto, ¡adelante! Aquí nadie curra por amor al arte.

Y productores como ROGER CORMAN no vacilaban en husmear por ahí historias de lo que fuese para explotarlas al máximo. Corman sabía que las de ciencia ficción (denostada siempre por las literarias elites ahembradas becquerianas) suponían una aceptable apuesta. Llenaría las matinés de chavales a lo ED WOOD y sacaría los suficientes cuartos como para producir otra de hormigas atómicas gigantes con un desconocido CLINT EASTWOOD principiante en un ángulo de un fotograma huyendo del monstruo, y así hasta el infinito y más allá de la Cúpula del Trueno.

Donde pinchaba un dramón de
LIZ TAYLOR, una de disparates
como ésta recuperaba las pérdidas

Corman no aspiró a las majestuosas superproducciones estilo CLEOPATRA porque conocía sus limitaciones y demás cicaterías. Prefería ser cola de león a cabeza de ratón. Y alimentó la pasión de una generación de genios (STEPHEN KING, GEORGE LUCAS, $TEVEN $PIELBERG…) para que realizasen sus futuras homéricas fantasías.

Eso también he plasmado: esas baratas películas constituyeron un légamo para proyectos más audaces y épicos, y que despreciarlas es un elitista error de pijos veletas. Desconocen los orígenes de esas cintas que ¡aclaman! por esnobismo, empero ¡aclaman!, y si tuvieran una partícula de inteligencia bajo sus muchas capas de vacuo oropel, verían que géneros que siempre desprecian les brindan la oportunidad de mostrarse como lo que son (títeres de las modas) y practicar su esnobismo hasta la enésima potencia del ridículo.

Falta humildad en este mundo.

lunes, 5 de enero de 2026

LA HERMANDAD DE LAS ESPADAS — ABRUMADORA CATARATA DE NADERÍAS

 

Hay más acción en la portada que en
toda la novela, plagada de insinuaciones
de batallas; sólo insinuaciones

Y estoy refiriéndome, ¡nada menos!, que a una celebrada obra de uno de mis predilectos, FRITZ LEIBER, que hace una exhaustiva incursión en el Sword againts Sorcery, enriquecida con su erudita prosa. Es uno de los escasos atractivos de este recopilatorio. Impregnado de sutil ironía, desmitifica al bárbaro característico, CONAN, un codicioso vagabundo sanguinario y salteador de caminos dispuesto a perpetrar alguna violación…, con el pláceme de la víctima. Adoba la situación un elemento místico/sobrenatural que deja una cicatriz al melenudo antihéroe ataviado con un apelmazado taparrabos velludo.

He quedado harto decepcionado (y estresado) leyendo esta novela de los famosos personajes de Leiber, FAFHRD y EL RATONERO GRIS, quienes replican la estela de Conan: ladrones errantes enfrentados a letales encuentros sobrenaturales/naturales que empero en este ciclo vital valoran ya una cómoda jubilación. Han encontrado un apartadero para retirarse a su gusto: la Isla de la Escarcha, y allí planifican su ingreso al reino de las leyendas… aunque les acechan varias peligrosas andanzas: viejos enemigos y resentidos dioses exigen su libra de carne para compensar las ofensas.

Este es el planteamiento general de una obra llena de exóticos nombres y escenarios aún más provocadores para la imaginación, inmersos en la niebla y la distancia, sometida a un brujeril matriarcado excluido e inédito de otras historias de este corte.

FRITZ LEIBER en cualquiera de sus
papeles; siembra estos relatos de mucho
teatro; lo percibes enseguida

En sustancia, quitándole la elaborada prosopopeya de teatro isabelino que impregna estos párrafos (recordad: Leiber fue actor), así como el ritmo general de los relatos que imita alguna comedia del BARDO, La Hermandad de las Espadas puede quedarse en un libro de cien páginas máximo. Mas Leiber retuerce y adorna los textos sin necesidad.

Si esto fuese Estados Unidos, podría haber demandado a Martínez Roca por el engañoso título del libro: no sale una puñetera espada en estas historias. Tres o cuatro facas, y va usted servido. El título (distinto en anglo) alude a eso: conflicto contra sobrenaturales fuerzas y sus esbirros, masacrados por los dos audaces a base de machetazos o mandobles. Y tú, lector despistado, compras el libro seducido por estos tres elementos: es Leiber; es fantasía-espada; es la reputación de los bribones, consagrados en la Fantasía como Grandes del Sword and Sorcery (Conan, ELRIC, CORUM…).

No hay espadas, ni terribles duelos, pese a la magnitud de los enemigos, sólo una colosal descarga de naderías que envuelven las situaciones con tal cantidad de velos que debes ir desgarrando para verle la sustancia a esto. Asombra cómo Leiber emplea su conocido talento narrativo para eso: estresarte en el esfuerzo de llegar a ver alguna cosa clara.

Si su intención era apartarse del canon instaurado por Conan (o hasta JOHN CARTER: ¡espadazos y monstruos arquetípicos lovecraftianos mutilados!), obtiene total éxito. No hay tensión, acción, pasión; sólo la sensación de presenciar una elaborada obra de teatro con un rico escenario de secundarios y oropeles donde el comentario de la cuarta pared es frecuente, casi incesante. Pero ¿riesgo, andanzas, espadas? Olvídalo.

Material previo a esta
Hermandad; espero sea mucho
más dinámico que el conclusivo
del libro reseñado

Leiber advierte que su obra naufragará al centrarla en esos elementos, así que introduce estimulantes anotaciones biográficas de sus personajes (que han regado los condados del mundo de Nehwon de hijos bastardos, fruto de numerosos lances románticos), remitiéndose a historias previas, que consiguen remontar el interés por el libro, fecundo en acotaciones sexuales y tórridos apuntes BDSM (y alusiones al HomoX-Lesbo).

De hecho, el extenso EL RATONERO DESCIENDE contiene un capítulo sadomaso prolijo en detalles que hacen suponer el gusto del autor por estas disciplinas. Situada la saga de Gor entre las más calenturientas al respecto, ese solo capítulo convierte en una chiquillada todo EL GUERRERO DE GOR, cuyos apuntes al respecto son burdos tópicos. Carecen del refinamiento inscrito por Leiber.

Alegre compré un libro que venía tan bien recomendado, ya he constatado, llevándome esta amarga desilusión; debería titularse, en realidad, La Hermandad de las Naderías.