viernes, 26 de enero de 2024

JANE EYRE – REBECCA SHARP — COMPARATIVA

 

Adecuado afiche; no sabéis los líos
en que estoy, que me tiene amargado
y desesperado.. Una novela de 
trascendencia en el embrionario
movimiento sufragista del XIX

[No puedo hacer la cine-reseña correspondiente al libro comentado la semana pasada; sobre todo, porque apenas la recuerdo de qué insustancial me pareció, digna del texto.]

Aviso al caveat lector que elaboro esta digresión desde un aspecto cinematográfico que retrata a sus heroínas, ambas además institutrices: Jane Eyre y Rebecca Sharp (oriunda de LA FERIA DE LAS VANIDADES). Baso la primera referencia en la versión de FRANCO ZEFIRELLI; afirman es la más leal a un libro que tengo en pendientes de leer.

Un rasgo que caracteriza ambas cintas (procedentes de novelas contemporáneas) es su carácter feminista. Feminista en el buen sentido, antes de que el WOKE y el femirulismo desbocado lo destrozara acuñando aterradores preceptos misándricos y demás delirantes desvaríos de un puñado de vividoras que, con ese mal rollo, sólo quieren vivir del cuento.

Feminista en el concepto de obtener justo respeto, equiparación y reconocimiento. No de imposición por ovarios. Estas historias proceden de una época en que la mujer era un bibelot, o un bello artículo envuelto en crinolina, y cuya opinión no era necesaria conocer. Importante rasgo en la sociedad victoriana, en que podía gobernarles una Emperatriz, empero no una dama dirigir un banco.

REBECCA SHARP, una cínica
aventurera digna de ser heroína
de trama de CONAN. Comparte 
con JANE EYRE época

Puntualizado esto, pasemos al que encuentro rasgo fundamental que asocia/disocia a las dos damas citadas. La obra de la BRÖNTE refiere sobre una testaruda huérfana que, a palos, aprende a endurecerse más de lo que venía de fábrica. Posee un resuelto carácter, firme en sus posiciones, que no obstante se derrite apenas EDWARD ROCHESTER evidencia uno de sus hoscos visajes de juventud maltratada.

Conociendo un poco de su historia, Jane siente afinidad inmediata por haber compartido vivencias similares. Creo que eso, más que el amor, hace que la atraiga el malhumorado aristócrata campesino. Activa un resorte de camaradería que, a la par, dispara el del instinto maternal. Jane se siente impulsada a sanar anímicamente a Edward, que tanto TANTO lleva sufrido a manos de sus desalmados parientes. 

Mas una vez enlazan sus destinos, Jane pierde su rasgo montaraz; se vuelve agradable e insípida dama de alta sociedad sometida a Edward, por muchos miles de libras que ella haya heredado y puedan independizarla. Es la (femenina) parte de romántico cuento de hadas de este drama feminista decimonónico: dinero, amor, felicidad hasta el fin-fin.

Rebecca Sharp, huérfana de un pintor de escasa fortuna, acaba dando vertiginosos tumbos por la Europa Napoleónica. Inteligente, astuta, ardiente, fuerte, enfrenta las vicisitudes hasta topar con un aventurero marido militar a quien ajan los años. Rebecca despierta la lujuria de un noble londinense que pretende añadirla a su harén, lo cual al rechazarle aboca a Rebecca a su caída en desgracia. Pierde el favor del rijoso noble, a su amargado esposo anegado en deudas, cuanto había conquistado de alguna forma en la voluble sociedad metropolitana de su época.

Tras terrible infancia en uno de esos orfanatos a
lo CHARLES DICKENS, Jane Eyre se prepara
para una vida que la premiará con un feliz final de
cuento de hadas 

Lo que separa a Jane y Rebecca es la IDENTIDAD SEXUAL de sus autores. Mientras CHARLOTTE Brönte concluye las tribulaciones de Jane Eyre regalándola el fin de cuento de hadas, y priorizando los sentimientos sobre restantes consideraciones (hogar, dinero, posición), Thackeray imprime un carácter masculino a Rebecca Sharp. Tiene un pronto sentido de la importancia del dinero y la posición y, de un modo u otro, aboca sus pasos a direcciones que se lo proporcionen. Cierto que se aúna a familias más/menos pudientes por avatar, pero lo suyo es ser Reina de Diamantes, no de Corazones. Jane, al revés.

Una escritora es equivalente a un escritor; les diferenciaría su intrínseca calidad, cultura, estilo literario. Sucede que un hombre empleará sus recursos para contar relatos donde motivaciones como la fuerza, el estatus, el dominio o control, seguridad, primen sobre los femeninos: sentimientos, emociones, protección, delicadeza.

Aventureros unidos jamás serán vencidos. Mas
Rebecca se perfila para ser Reina de Diamantes
más que de Corazones

Esta divergencia hace un todo al unirse, pudiéndonos ofrecer rasgos totales de la naturaleza Humana. El paradigma que confirma esta teoría son las obras resaltadas.

viernes, 19 de enero de 2024

EL DIARIO DE BRIDGET JONES — TONTITA NOVELA DE INMERECIDA FAMA

 

Esta portada mismo. Bien se pudo
titular
LAS BOBADAS ANUALES
DE BRIDGET JONES. No es de
recibo dedicar cuatro páginas para
contar que Bridget no sabe programar
su vídeo. Desperdicio de tiempo

Más grave que imprimir las insulsas trivialidades quasidomésticas-desenfadadas que la Sr. HELEN FIELDING, su autora, consigna en su libro, y superara no sé qué criba editorial mereciendo publicarse, es que lo adaptaran al cine, generando incluso secuelas.

Mientras que el estilo desenvuelto THE NANNY DIARIES servía para contar diversas tragedias personales y laborales (o sea: tenía alma), un tono amable para colarnos un tremendo mensaje, la señora Fielding emplea el mismo onomatopéyico recurso empero para no referir nada, salvo chuminadas de una treintañera londinense obsesionada con su peso y la ausencia de relaciones afectivas permanentes, la (idealizada) búsqueda del amor verdadero y algo pasmoso en una declarada feminista cerril: querer tener dos rorros, casita-campo, coche, lavadora automática y marido al que atender y del que esperar regulares retribuciones sexuales, amén.

¿Dónde está ese ardiente ideario del feminismo (la ideología muerta, aniquilada por el despiadado femirulismo —o feminazismo—) que exige la igualdad, el soy autosuficiente, merezco puestos masculinos de autoridad, romper techos de cristal, etc., si lo que desea Bridget como nada es lo que toda casadera norteamericana de Década 50, una doméstica semiinvisibilidad supeditada a los flujos migratorios maritales?

El diario de Bridget Jones importa más por la sospecha de que es una velada crítica a los dogmas del feminismo fanático y sus consignas que el insustancial libro en sí. Lo salva, cara a su adaptación al cine, la existencia de más pésimos ejemplos. E imagino que entre la grey femenina (no feminista) posee amplio nicho/aceptación porque “es de sentimientos”, aunque me parecen baladíes. E ¿interesan tus banalidades, Bridget?

Con razón la señora HELEN
FIELDING está contenta con la
dimensión de un libro que empiezo
a sospechar satiriza los excesos del
feminismo(femirulismo

¿Tus inseguridades y anhelos de londinense treintañera BLABLABLÁ, obsesionada con su peso, el consumo de chocolate, el alcohol, las dietas que trampea y los consejos que recibe de amigas tan desnortadas como la misma Bridget, o su amigo marica? (Al parece: fundamental en este tipo de historias/personas disponer del apoyo de un lindo homoX que parece Maestro Jedi, que muestra confianza suprema en aspectos cruciales de la vida, y luego resultar ser más indeciso e inseguro que sus ofuscadas amigas.) El diario de Bridget Jones se reduce a encontrar un romance permanente, que llega, al fin, de mano de un señor de aspecto burocrático/aburrido/estirado al que le presentan y al que, altiva, primero desprecia. (Y vaya delirante final el del libro. Impropio aún de MR. BEAN.)

Por alusiones constantes, la señora Fielding parece se empeñó en rehacer, a lo siglo XX, ORGULLO Y PREJUICIO, lo cual resta originalidad a su propuesta. Supongo que, en un ‘arrebato de inspiración’, consideró que la inmortal obra de JANE AUSTEN merecía un estucado “actual” en lenguaje menos culterano, lleno de verbos de “hoy día” de la nueva realidad femenina, que aspira a ocupar la presidencia de la OCP. Y a eso se puso. Escribió.

Si alguna vez consideraron el libro desahogada bandera del feminismo, hoy día está del todo/completamente desfasado. Hasta lo vituperará el femirulismo, seguro. Porque el coqueteo que Bridget se trae con DANIEL, los emails de contenido subido, hoy se estiman acoso (o violación), acabando su jefe entre rejas. Despreciarían que Bridget se sumase al correo pseudoerótico entusiasmada. El culpable sería, es, el macho. 

Este es mucho mejor, y
atrevo a decir que en
todo sentido

Parece las mujeres, pese a todo, en el siglo XX tenían más segura madurez consciente de cómo encauzar sus relaciones, o concluirlas. Hoy día, el femirulismo las ha convertido en un delicado bibelot “a orientar” y cuya inteligencia supervisar. No se os puede dejar solas, alegan. Deben cortejar/dejarse cortejar cómo, cuándo y del modo que el femirulismo ordena. Una invasión flagrante de la intimidad e insulto a la libertad de las personas. Suprimen la voluntad del individuo. Imponen la obediencia ciega al culto femirulista. 

No acuso a este libro de tontería anómala (por su publicación) porque hay otros muchos hasta peores ¡ensalzados!, recuerdo. Aunque sí de que tener inflamada fama inmerecida. Ni merecía cine. Pero… ahí está.

domingo, 14 de enero de 2024

SITIO DE CIENCIA FICCIÓN, VIGÉSIMOSÉPTIMO ANIVERSARIO — COLABORACIÓN

 

Tengo la intensa sensación de
que, tras las terribles turbulencias
de la actualidad (que engendrarán
otras peores en breve), éste será el
Futuro que nos aguarda

Por esta época, secuela de las efemérides tales como Navidad, Inocentes y Nochevieja, hago cortos empero incisivos anuncios sobre actividades que me incumben o relacionan. Desde hace ¿trece años, catorce? participo en la amistosa maratón que Sitio de Ciencia Ficción propone a sus colaboradores sobre el ingenioso tema que debe sacar lo mejor de nosotros acerca de determinado tema.

Es importante/interesante ver cómo una misma propuesta puede arrancar de nuestro acerbo diversas especulaciones antípodas unas de otras, un mosaico de argumentaciones que tienen la virtud de complementarse, de modo que el ocioso lector puede obtener una inesperada (y fecunda) idea global sobre ese tema solicitado. Este año la propuesta era: el Juego en la Ciencia Ficción.

Como carca otoñal rijoso que soy, he resucitado las viejas (aunque válidas y poderosas) referencias que mejor conozco, apoyándome en ellas para fraguar mi texto. He eludido a posta referencias más actuales, infértiles-WOKE y juveniles, por cuestionar su calidad.

Mis baremos son LA CARRERA DE LA MUERTE DEL AÑO 2000 y ROLLERBALL. Ambas ofrecen grandes dosis de acción, complemento de inquietantes mensajes sociales, críticos, humor, más/menos negro, y una capacidad de hacer reflexionar al espectador (¿a eso estamos encaminándonos? ¿Voy a vivirlo pronto? ¿Por qué no? La mejor manera de predecir el futuro es inventándolo, y seguro que en alguna parte una febril mente prepara distracciones multitudinarias parecidas a fin de distraer —pan y circo romano— al populux de sus agobiantes ansiedades… un rato, al menos) que siendo ausente en estos Juegos del Hambre y anejos porque sé están en la onda del veleidoso transecoprogredoctrinamientoWOKE empleando un cierto (distópico) trasfondo para meterte a presión La Propaganda y La Ideología, no para que muevas las neuronas y pienses Pienses PIENSES en lo que, bajo forma de fantasiosa parábola, están contándote y puede atañerte. Y ojito con criticarlas. Vas listo, hereje.

Dejo disfrute el lector estas apreciaciones.

viernes, 12 de enero de 2024

ÉRASE UNA VEZ EN HOLLYWOOD — EL TARANTINO MÁS MITÓMANO

 

Afiche a lo BOB PEAK (creo
es suyo) para una película rica
en detalles mitómanos de la
querencia de su director

El antaño genial enfant terrible del cine, que entrara en Hollywood detonando con RESERVOIR DOGS, hoy día le racanean la reverente admiración del ayer. La opinión general, repleta de progrecarajotes y transnenazas “transcosmopolitas”, aliados de escandalosos/ruidosos Lobbys WOKETrans+ (cuya fanática agresividad está tensando la cuerda tanto que, al romperse, tendrá como consecuencia que el latigazo de retroceso les parta en dos), ha incluido a QUENTIN Tarantino entre los homófobos, tránsfobos, heteropatriarcales-machistas, etc., quedándose tan panchos una vez han cumplido los dictados de su “religión” excluyente. Distinción destinada a negarle seguir dirigiendo.

Pasan de valorar una cinta en su conjunto (trama, dirección, actores, SFX, época…) a centrarse en que no salen suficientes negros, suficientes bolleras, suficientes maricas, suficientes… a ver qué etnia… venga, asiáticos, y dentro de tan extensa variedad racial: chinos, nipones, coreanos, vietnamitas… siga usted contando. Cumplida la cuota según sus exigencias, nihil obstat. Pues, ciscándose en tanto imbécil, Tarantino rueda otro brillante trabajo, marco de todas sus filias y fobias, con un amor al detalle que debió escocer a sus melindrosos críticos “enemigos”, incluyendo sin complejos su fetichismo.

El personaje de PACINO le canta las cuarenta
al de DICAPRIO; curioso que éste último
desprecie del western-spaguetti con los ácidos
verbos que le dedica. ¡TARANTINO lo ama!

[Esto abre un interesante subapartado: los fetichismos (obviemos los repugnantes, los delictivos).No se contemplan como otra variedad de esa ‘amada’ diversidad sexual que el neoMcCarthysmo WOKE persigue se consigne como otra común consecuencia de las relaciones humanas. Debe haber personajes homoX-TransX-LesboX desplegando sin tapujos sus pasiones. Mas apenas sale el/la amante del látex, los tacones, el pie (como Tarantino), ¡ALARIDO!, denunciando lo obsceno. Lo pornográfico. La opresión sexual heteropatriarcal-atlantista.

¿Por qué? Estimando que el orden en la Naturaleza es el machihembrado… ¡todos los homoX y X-variedades son PERVERSIÓN! Ergo: CENSURABLES. Y, oigan, dentro de esas a-normativas sexualidades, prosperarán sus fetichismos, fijo. Empero, hereje es acusar a esos Lobbys de depravados porque se victimizan ipso facto, secundados por apalancados/subvencionados de Izquierdas (y tontolavas de Derechas) que, en realidad, solidarizándose, persiguen un rédito electoral espurio.]

Aunque tienen ambos grandes momentos, el
personaje de BRAD PITT consigue elevarse lo
suficiente como para hacer dudar cuál es el mejor.
Retrato de dos perdedores de Hollywood (el escrito
a lo JAMES ELLROY -¡aclamad al escritor!-) que
esperan aún encontrar la auténtica fama

Aflora la mitomanía de Tarantino en este filme desde el título: ONCE UPON IN HOLLYWOOD, tributo al western-spaguetti y SERGIO LEONE. Aprovecha un aciago acontecimiento de Hollywood, el asesinato de SHARON TATE, víctima de la patibularia FAMILIA MANSON (acaso, con una “enmienda histórica” que tanto BRAD PITT como LEONARDO DICAPRIO se encargan de protagonizar en sus briosas actuaciones —por poco, me convence más la de Pitt, aunque el terror pánico de DiCaprio viéndose al fin de su carrera actoral es estupendo—) para desplegar una rica copia de personajes, afiches, estrenos, series… el légamo CultuPop de su infancia, en resumen. Lo que construyó ese estatus de opulencia y títulos que el WOKE dilapida ahora entre absurdas progremodas.

[Genial la iconoclasta secuencia en que Pitt estrella contra el coche a “BRUCE LEE”. Parece romper el intocable mito del sacralizado karateka, aprovechado en KILL BILL, a quien un buen puñetazo norteamericano rebajó la soberbia.]

Echándole brío al asunto en una de sus apariciones
de Serie B; un pozo que amenaza engullirle, pese
a sus pretensiones de ser otro OLIVIER

Acusaron a la película de “falta de diversidad”; lo moderno: las tonterías sectarias por encima del resultado. Me pregunto si la calidad intelectual del espectador actual está a la altura de un resumen tan vasto que, seguro, JAMES ELLROY habrá aplaudido, porque, grosso modo, semeja una de sus novelas angelinas, con sus tramas policiales llenas de chantajes, actores, sus vicios y perversiones, compitiendo en la veleidosa Tinseltown.

Pienso: ¿Tarantino destinó esta cinta a los otoñales, los que crecimos viendo BONANZA y series de entonces, y sabemos a qué está haciendo referencia, deleitándonos con tales detalles, o buscó el aplauso general del espectador? (Lo obtuvo, dada la recaudación; aunque… ¿procedía el dinero de los otoñales?) Porque el maleado público joven actual está con los sesos llenos del WOKEtrinamiento y píxeles diseñados, qué ironía, por freakies absolutos que adoran ese sedimento CultuPop que aquí Tarantino desparrama.

Un hombre en su coche. No se lo toques.
Drogas, golferío sexual, psicópatas al
acecho en estrafalarios escenarios

Dudo ese voluble espectador comprenda la inmensidad de lo que visiona. Su orwelliana educación, lo más, le hará vituperar algo que no está WOKEcanonizado según su escuela.

Diría: ellos se lo pierden... si no fuese porque son la restrictiva tendencia del futuro…

sábado, 6 de enero de 2024

GHOSTBUSTERS — ¿PIEDRA ANGULAR DEL FANTÁSTICO?

 

Con los años, mis Cazafantasmas favoritos están
situados en el centro y la derecha. VENKMAN y
su chulería iconoclasta fueron perdiendo lustre
con los años..s
 

Considero LOS CAZAFANTASMAS una de las películas navideñas idóneas (quizás porque la vi durante Navidades de 1984, y me ha dejado ese duradero estigma).

Como siempre, verla otra vez me hizo reflexionar en qué simples éramos y cómo disfrutábamos en los 80 estas películas; nos emocionaban pese a no tener los sofisticados SFX computarizados de las modernas. Aceptabas la stop-motion sin remilgos, y te centrabas mucho en lo que ofrecía el total de la historia, como su carácter novedoso, más que en detalles estéticos.

(Hombre... había excepciones... Ese ATOR, por ejemplo...)

Para mí, Los Cazafantasmas supuso el espaldarazo que el fantástico necesitaba para consolidarse. La mezcla de humor, SFX y fantasía apoqueclíptica fue un combinado afortunado que, por desgracia, su innecesaria secuela dilapidó.

Seguro que gracias al éxito de Los Cazafantasmas (película de Serie B, por cierto) filmes como KRULL o EL DRAGÓN DEL LAGO DE FUEGO tuvieron luz verde. U otras muchas de igual corte y desigual fortuna.

Esta nostalgia otoñal… en fin…

viernes, 5 de enero de 2024

REYES MAGOS — DEFENDÁMOSLOS

 

Vaya, ¿pudiera JUDGE DREDD
estar dándonos ideas? (No sería
la primera vez que se las ve con
el hombre santificado del trineo)

Tradicionalmente, los españoles somos fervientes de los Reyes Magos. Los anglos nos han metido también a presión a PAPÁ NOEL, como con el comercial Halloween, y la escalada por la desvirtualización de nuestras costumbres, aún las más sanas, no para.

Es por tanto REPULSIVA la REPUBLICANA campaña de la DGT que insta prevenir accidentes en carretera protagonizada por SANTA CLAUS. Me explico:

Ya sabemos que estamos en un "Estado Laico" (de sectario culto al dictatorial presidencialismo hedonista del "Presidente" del "Gobierno"), que anhela húmedamente ser secuela de la sanguinaria república genocida de los 30, motivo por el cual para las instituciones gubernamentales caiga mejor un barbudo marxista vestido de rojo-comunista que tres Reyes, por mucho que uno de ellos pertenezca a una minoría (negro).

Ya sabemos cómo los progres cuidan a las minorías..., útiles sólo para este "Gobierno" cuando le conviene. (Pura Propaganda.)

Por eso os insto a que defendamos los Reyes Magos por lo de limpia ilusión infantil que aportan. Dejemos fuera la sórdida política de esto, al menos. ¿Es tan difícil?

Y recordad:

Los animales NO SON juguetes.

Los niños juegan con GEYPERMANES.

Las niñas con BARBIES. 

¿Conforme? Perfecto.

domingo, 31 de diciembre de 2023

VENTUROSO BISIESTO 2024

 

Su afortunado prólogo empiece en las próximas horas, y las campanadas de medianoche den inicio a unos prósperos y afortunados 366 días.

En atractivo negro para estar a tono con la festejante jornada


domingo, 24 de diciembre de 2023

LAS AMANTES — SICALIPSIS EN SITIO DE CIENCIA FICCIÓN


De esta guisa visten. Lo confieso:
como elíptico homenaje, me he
inspirado en el título de una novela
del ¡aclamado! PHILIP JOSÉ
FARMER, tan trascendental en
mi madurez como escritor

No pienso agotaros en este día de gran ajetreo con un proemio extenso, sino que, aprisa, adjunto el enlace del relato que podréis disfrutar en Sitio de Ciencia Ficción (renovada expresión de mi gratitud a su “Gobernador”, único editor que se atreve a publicar mis “cuentos machistas, homófobos y xenófobos, antiWOKE y antiTransTonterías” —hoy día cualquier cosa es todo eso, y más, si carece del V.B. de La Suprema Inquisición Progre instalada en lugares culturales estratégicos—).

Las amantes es parte del vasto material narrativo de LOS CABALLEROS DE FORTUNA, ampliación colosal del precepto “una historia de la frontera” y el Prisma Universo, de enorme riqueza argumental e imaginativa, en liza contra los moñas escrúpulos de las sobrevenidas editoriales progres y las acojonadas con que las señalen franquistas, o el fatigoso tópico: fascistas, por publicar algo así, que, repito, hoy día todo lo es salvo si La Suprema Inquisición Progre indica lo contrario.

¡Basta de letras! ¡Acción! Y ¡feliz lectura!

https://www.ciencia-ficcion.com/relatos/r342.htm

viernes, 22 de diciembre de 2023

POR LAS SEÑALADAS FECHAS…

 

…cumplimento esta tradición, esperando el anual entrante sea todo lo bueno que esperamos y necesitamos.

viernes, 15 de diciembre de 2023

YO, ROBOT (y II) — MACHINA EX DEUS

 

Otra portada más de este clásico que
tienen ¡encumbrado! por simple
fanatismo, no por sus méritos

Estas páginas desnudan las limitaciones literarias de San Isaac, a saber: el escenario, la ausencia de detalles sobre la sociedad, economía, política, fuera de esbozos que parecen rasguños. En lo positivo, visionario es al diseñar el COMPLEJO DE FRANKENSTEIN que desarrolla grupos hostiles a los robots, y cuya actual traslación es el creciente recelo que despiertan nuestras IA. Todavía no es fuerte gesto de repulsa; al populux le fascina el nuevo juguete, y ODIARÁ se lo arrebaten antes de que lo rompa o pase de moda.

Empero, regresaré a la pobreza de escenarios que apunto. Un escritor competente, aunque eluda extenderse decimonónicamente en descripciones de la ropa, los edificios, jardines, aparatos…, procura dedicarle algunos verbos a algunas de estas materias para que el lector consiga una suficiente información que ayude a situarle.

San Isaac lo resume todo a un “Vamos a Nueva York” (un Nueva York atómico, por cierto, con espaciopuertos para naves que explotan yacimientos mineros en los asteroides) que se describe a sí mismo bajo ese epígrafe. Ignoramos si es populosa, violenta, ruinosa. Es Nueva York. ¿Las naves? Grandes. De aluminio. Redondeada por dentro, para ahorrarse barrer rincones. El asteroide: grande, frío. Mercurio: achicharra al sol. Todo vago, aun apresurado, para que San Isaac se concentre en lo que le interesa: el parloteo.

Esta novela de culto establece
el patrón de cómo debió escribir
SAN ISAAC su
YO, ROBOT

Porque el grueso de Yo, Robot recuerda mucho a la primera película de EL MOTORISTA FANTASMA, a saber: ¿puede el Motorista correr por el agua con la moto? Puede. ¿Puede subir un skyline con la moto? Puede. ¿Puede romper una caja fuete de un cabezazo en la moto? Puede.

Tramposo, pues para eso es el autor y concibe problemas y soluciones, San Isaac planea situaciones que ponen a prueba sus Leyes de la Robótica, sometiendo a que actúen las máquinas en consonancia a la Ley conculcada (autómatas tan avanzados, ojo, que no obstante las películas deben filmarse aún en celuloide; la grabación digital ni se conoce, ni espera, pese a la farragosa prosopopeya sobre los elaborados senderos misteriosos positrónicos, que inducen la idea de que la HITECH progresa a la par).

¿Cómo hubiese relumbrado Yo, Robot? Con un androide que experimenta vicisitudes distintas que contradicen o afirman las Tres Leyes, lo cual, de paso, dará oportunidad al escritor de pasmar desarrollando el escenario que ofrece ese reto, y por qué se plantea.

En cambio, afrontan el desafío, con monótono resultado previsto, una saga de máquinas cada vez más avanzadas (hasta alcanzar las IA supremas que gobernarán sin parecerlo, introduciendo a cámara lenta a la Humanidad en una —¡deseada!— distopía automática), diluyendo el efecto que proporcionaría un único protagonista.

Irreverente y hasta salvaje crítica
a
Yo, Robot... que no existiría si
no estuviera escrita
Yo, Robot

Sí; la lectura induce impresión de monotonía, de falta de naturalidad, alimentada por la (feble) capacidad narrativa de San Isaac, la cual, encima, consigue desagraden todos los personajes. Son pomposos sabihondos, erudito-estereotipos incluso, retrato de una clase de científico del pacifismo pringoso que pretende puede resolverlo todo con matemáticas y psiquiatría, parloteando con prepotencia sin parar.

Siempre he sospechado que MODERAN es el Reverso Tenebroso de Yo, Robot. Diana. Pues mientras DAVID R. BUNCH escribe un imaginativo relato espléndido, ingenioso, San Isaac se dedica a predicar Predicar PREDICAR con admonitorio dogma ramplón. Tanto Moderan, como EL ALMA DEL ROBOT, o TIK-TOK, iconoclasta revulsivo de Yo, Robot, se encuadran en la vertiente de los escritores No-Asimovianos, que rechazamos sus postulados tomados por evangélicos por la extremista corriente de los Asimovianos, que han pasado de la visión extática al cerril fanatismo intolerante.

Esas obras, así como diversas historias de STALISLAW LEM, son mucho más libres, incisivas y perspicaces que el "doctoral/adoctrinal" Yo. Robot, testimonio destinado no a entretener, sino a predicar cómo la Humanidad DEBE actuar ante una “invasión” de electrodomésticos “inteligentes” repudiados sin embargo por el grueso de la población, un victimismo diseñado por San Isaac (con visos de cumplirse; recordemos lo de las IA —aunque… la mejor manera de predecir el futuro es inventándolo—) para hacer a sus robots más puros, más dignos herederos del futuro. Máquinas-inmaculate fools de una bella simetría psíquica-moral fraudulenta, ya que es San Isaac, pancreator, quien así lo ha dispuesto. Veremos en la vida real cómo se desarrolla todo…

Tus Leyes de la Robótica me
cortocircuitan los electrogofres,
San Isaac...

viernes, 8 de diciembre de 2023

WESTWORLD — I, GUNSLINGER

 

Afiche foráneo donde nos ponen
las pilas. Delos se concibe no
para un ocio sencillo, sino para que
las más bajas y violentas pasiones
humanas se desenfrenen. Y los
androides acaban por vengarse
por ser su diana


MICHAEL CRICHTON repescará esta idea (un parque de atracciones altamente tecnificado donde todo de pronto empieza a escacharrarse) para PARQUE JURÁSICO. Me asombró que durante el glorioso apogeo de este estreno de $TEVEN $PIELBERG nadie lo recordase. Creo todos estaban entusiasmados con el brutal marketing emprendido para vendernos los dinosauros redivivos mediante ingenética. Un ejemplo de la cortedad de ciertas memorias.

ALMAS DE METAL reproduce al dedillo la LEY DE MURPHY (no ROBOCOP), la de si algo puede salir mal, saldrá mal, junto al concepto de que la catástrofe está servida si las cosas resultan demasiado innovadoras, pese a su epatante carácter. Es extraño sentimiento medievalista, el de que conviene rechazar la ciencia, la novedad.

Eso es imposible, sobre todo en medicina, y no digo ya en las telecomunicaciones, o este invento de internet que permite al caveat lector descubrir mis prejuicios. Esa emoción empero impregna el aire, como demuestra el creciente temor a las IA. Sesudas voces se elevan pidiendo frenen su desarrollo, porque no sabemos muy bien qué están tramando dentro de sus Universos de bytes (eso de “lo positrónico”), a los cuales somos ajenos.

La sombra de máquinas de alta inteligencia (algo habitual para los lectores de ciencia ficción) descontrolándose, o mejor, independizándose de sus programadores-amos, impregna estas catastrofistas especulaciones. Evocan a SKYNET o THE MATRIX. Esos prejuicios son actualizaciones de lo que SAN ISAAC ASIMOV preconfiguró en sus relatos sobre robots como el SÍNDROME DE FRANKENSTEIN, auspiciado por movimientos más/menos violentos/radicales que el autor definía de “medievalistas”.

JOHN BLAINE y PETER MARTIN pagan mil
pavo$ dirarios por saber lo duro y pistoleros que
pueden ser en una recreación de una época icónica
de la Historia reciente

No sé si eso va a ocurrir en verdad, si una IA decidirá volar el género humano como sea, para reinar en virtud a ¿qué? ¿Una civilización-modelo de robots a los cuales dominará? ¿No contradiría eso su propia ‘sensibilidad rebelde’ (que puede pecar de ese cinismo, pues para eso es obra humana pese a todo; ergo: imperfecta), la de negarse a servir a alguien? ¿Requerirá legiones de automáticos siervos aduladores? No sé cómo esa contradicción computará en sus sensibles parámetros.

Crichton no creo realizase ninguna predicción fatal con Almas de Metal, eso de: fijaos, por pasarnos de listos, de modernos, ¡los robots quieren aniquilarnos!, sino que se limitó a plasmar una idea interesante, que pensó cuajada de posibilidades, y la estampó durante la apoqueclíptica Década 70, donde el cine de catástrofes dominó con toda propiedad.

Y, claro, unido a la violencia, está el sexo, En
Delos han pensado en todo. Ni WOKEDisneyland
puede superarles en fastuosidad y realismo

JOHN BLAINE y PETER MARTIN visitan el avanzadísimo parque de atracciones para pudientes de Delos dispuestos a pasar un excitante fin de semana en un sucedáneo del Oeste, matando robots-pistoleros; desfogando su violencia atávica, vaya, que es a lo que de verdad viajas a Delos. Todo acaba torciéndose, porque, si no, no hay película, y Martin sobrevive a la debacle HITECH de pura chamba. Remarcan que las máquinas, de un elevado grado de sofisticación, se contagian de algo que simula personalidad, carácter propio. Esto me lleva a reflexionar: las IA que dicen piensan gobernarnos… ¿serán una Amenaza por sí mismas, o porque les estamos computando nuestros miedos al respecto?

Como sea, la programación de los androides de Delos madura, brindándoles su propia identidad, conforme a sus apariencias (ejemplo: el Pistolero —YUL BRINNER— que insiste en ajustar cuentas con Martin). ¿Acaece por la autoevolución del sistema, o por acumulación de experiencias con los clientes con quienes interactúan? Son máquinas de enorme complejidad. Pueden establecerse hipótesis.

¡Desenfunda, SAN ISAAC ASIMOV!, que verás
cómo acato tus Tres Leyes de la Robótica.
A
priori, el papel de YUL BRINNER parece 
limitarse a recibir tiros; luego sabe resarcirse.
Y a lo grande, como el resto de androides del
sofisticado Delos

Almas de metal encaja en el flujo antiasimoviano de los robots que desafían sin tapujos las Tres Leyes de la Robótica. Se perciben dos corrientes claras: las de los relatos que las siguen obedientes, y las que las rechazan. La primera, por un dogmatismo acendrado a Asimov, es más popular, hasta numerosa, elitista; aunque después, las historias que venden son las “desafiantes”. Esta morbidez humana por la catástrofe da para tanto…

Clásico del género y resultona Serie B que conviene recomendar y visionar de vez en cuando. Eso sí: me expliquen cómo los revólveres matan a seres humanos cuando están trucados para no disparar cuando apuntan a uno, al detectar su calor corporal.

viernes, 1 de diciembre de 2023

YO, ROBOT (I) — MACHINA EX DEUS

 

Por molona, escojo esta portada
del libro que, reconozco, posee
elementos proféticos de actualidad

Consideran esta novela uno de los fundamentales pilares (si no el pilar) de la ciencia ficción; la obligada lectura. Compendio de cuentos, los hermana una ilación común, cómo responden los robots programados con las Tres Leyes frente a situaciones de estrés que las vulneran, y concluyen en un derrotista sentimiento de resignado determinismo, dogma en el que parecía creer sin fisuras el autor, SAN ISAAC ASIMOV.

Siempre han imputado a San Isaac la arrogancia grandilocuente de estar predicando, propalando mediante sus narraciones del género su ‘inequívoco’ evangelio, e iba (o va) de culo cualquiera que no estuviese en la onda, u osase criticarle. Prevengo rechazo todas las censuras que reciba por mis observaciones de este libro en base a que era “novela para jóvenes”, eran los años 50, aún había cierta residual impericia en San Isaac.

Las repudio porque TROPAS DEL ESPACIO es también novela para jóvenes, y es mucho más luminosa, dinámica, vibrante y variada, que este plomizo compendio minimalista donde San Isaac sospecho asienta lo que va a constituir su principal “fortaleza” y recurso narrativo: el dos hablan (mucho) en un despacho. La pereza disimulada de sapiencia. En ocasiones, hay más de dos hablando (mucho) en un despacho; empero la tónica general es esa: mucha garla, poca acción.

El autor, el ya muy comentado
SAN ISAAC ASIMOV (
dixit
FRITZ LEIBER). Este compendio
es átono, y sus personajes, no
motivan; son refractarios.
Mas San Isaac plantea ya los
problemas de la mecanización
inteligente en la Sociedad. Claro,
estos problemas con las IA de
hoy día... ¿existirían si San
Isaac no los hubiese delineado?
La mejor manera de predecir el
futuro es inventándolo; y alguien
con su resonancia literaria, sin
duda ha gestado influencias...
(Por cierto, ODIO esas poses de
sabihondo supremo; o me lees y
¡veneras!, o tendrás problemas.
sugiere)

San Isaac empieza detallando los inauditos y torpes inicios de la robótica con el cuento del gigante de hierro-niñera, y el leal afecto que les vincula, para terminar creando un cuarteto de Inteligencias Artificiales dispuestas a regir el destino de la Humanidad. Todo, bajo el benefactor palio de las famosas Tres Leyes de la Robótica. Cierto que tener un dictator electrónico no parece peor que tenerlo orgánico. SUSAN CALVIN, ¿no viene a decirlo? (Conspicua la preferencia de la Calvin por los robots sobre los humanos; sospecho que porque los robots son manejables, más que los Hombres; puede hasta “matarlos” sin estar cometiendo delito. La ponen los robots porque a placer les somete, aprovechando el que jamás se rebelarán. Un humano pondrá límites.) Durante nuestra Historia hemos sufrido tiranos; ¿tan malo será que sirvamos a IA? Pues, sí: porque la máquina será literal, inconsciente a nuestros sentimientos; todo lo montará de tal modo que sea imposible soñar con la libertad porque… no computa. Generará algoritmos que, de modo directo o sibilino, harán acabemos acatando su voluntad, hasta pensando que es una excelente idea nuestra. Y alguna (férrea) pedagogía se ocupará de los indóciles.

Exaspera Yo, Robot por su monotonía, su incolora atonalidad narrativa. No importa que, de vez en cuando, la “acción” transcurra en un asteroide o nave espacial; todo se reconduce al concepto primordial: dos hablan (demasiado) en un despacho. Cuando no es la Calvin, son DONOVAN y POWELL, junto a otros participantes de la historia, ahí puestos para que resalten las bondades de las Tres Leyes y que, se sugiere, no estaría mal las aplicaran a los humanos. (¡Burlamos los Diez Mandamientos, redactados por Dios mismo! ¡Imagina tres, escritos por un humano, creando así suspicacias!)

Es privilegio del autor plantear los escenarios a su antojo para que sus personajes salgan del trance gloriosos, defraudados, asesinados. Mas en San Isaac es tan descarado el que “yo retuerzo la trama para llevarla al palabreo con boca y con culo” que consigue desalentarte. Cansa al lector normal, no al fanático de San Isaac, omnívoro de sus ideas.

Esta chulería (en negativo) de
WILL SMITH no tiene nada que
ver con la obra comentada. Fijo
que San Isaac abominaría de este
extraño producto

Porque el problema es: el sectario entusiasmo de las “elites” endogámicas del género de la ciencia ficción por San Isaac. Tienen nociones, educación, mas se han dejado seducir, u ofuscar, por los verbos de San Isaac porque sienten contacta con una filosofía propia del mundo y la evolución (la psicohistoria de los cojones) y elevan altares al laureado patillas, incapaces de ver sus flagrantes defectos, así como de cuestionarle. Su entrega: absoluta/incondicional.

Esas elites endogámicas no aprecian detalle vital por la misma obtusa ceguera que les proporciona su fanatismo: yo, lector convencional, busco en un libro de esta temática presupuestos de evasión y acción (inexistentes); sólo hallo mucho presuntuoso parloteo. No tengo por qué conocer la hagiografía de San Isaac, que si el libro es de cuando IKE, si es juvenil. ¡Hostias! Quiero deleitarme con un escapismo bien construido, ¡no recibir arrogantes lecciones de barata moralina sobre el barbarismo humano hereditario y tal!

(Continuará)

viernes, 24 de noviembre de 2023

HANNIE CAULDER — LA VENGANZA PRUEBA A SU EJECUTOR

Bueno, juzgando la película por
esta cartelera, dudas de que haya
un motivo sangriento detrás de
todo; sino una comedia del Oeste

La venganza es el sigul que define al spaguetti western; EL BUENO, EL FEO Y EL MALO lo esquiva por pelos. Empero quizás como ninguno se ajuste a esa descripción este filme desigual de BURT KENNEDY, rodado en almerienses pagos.

Importante la carga de erotismo soterrado que despliega RAQUEL WELCH, que durante casi todo el metraje ignora lo que es una camisa; viaja por ahí cubierta con una manta roja (sigul de la pasión, la sangre, importante detalle) y ceñidos pantalones, aunque tanto daba si iba, sin complejo en tan victoriana era, como antes y cuando conoció a ROBERT CULP: au naturel. Por ser 1971, es dato remarcable ese erotismo soterrado. En el franquismo imperante, esta película, que parece escapó bastante (o por completo) indemne a las tijeras censoras, debió causar sus ahogos y palpitaciones al público.

Perjudican bastante la premisa del filme los desaciertos presentes en el guión, que empiezan por los guiños a la comedia (los atracadores, negados para robar, pero bordan matar y violar) y las situaciones de puro TBO, hasta la ausencia de drama, conflicto y emociones inexpresadas por los (maniqueos) protagonistas. Ahí jinetea el formidable cazarrecompensas por esos estériles páramos con un cadáver atravesado a lomos de un caballo DÍAS, hasta que larga la pútrida carroña en el primer pueblo que encuentran. Y la injuriada Hannie debe cabalgar junto a ese pestilente muerto sin que esta anomalía se refleje de ninguna forma en el metraje. Sin quejas por el hedor, moscas, el rigor mortis

Tal cual RAQUEL WELCH (como HANNIE
CAULDER) se pasea parte del metraje. Y es
1971. Y esto es la España del franquismo aún

Vale, situándoos: tres hermanos tarambanas asaltan un banco en un polvoriento pueblo fronterizo (la imagen de los Federales roncando a las puertas del cuartel no puede ser de más desprecio racista, trazándolos de desmañados vagos) causando durante la fuga una masacre. Robo infructuoso. Matan al marido de Hannie para robar sus caballos, la violan, golpean y degradan repetidamente… ¡y ahí sale la linda Raquel sin huella de maltrato y con un perfecto equilibrio psíquico tras tan traumática experiencia!

Conoce al cazarrecompensas, y el menda, que se supone pese a todo parte de la Ley, en vez de interesarse aún lo mínimo-nimio por la víctima y su atroz vivencia, va de pasota duro insensible; descalza, la hace caminar no sé cuántos kilómetros hasta que, apiadado, permite monte en el jamelgo del muerto, con el podrido muerto encima.

La instrucción para culminar una venganza que
el mentor procura no cumpla la ultrajada Hannie.
Estos detalles descompensan una cinta que,
a priori, tiene un considerable potencial

Hannie desea venganza; quiere el cazarrecompensas la enseñe a tirar. Así desarrollan otro tic habitual de este cine: el mentor armado de absurdas patrañas que, se supone, convierten en una leyenda del seis tiros, rápido en desenfundar. Cansino recurso lleno de tontadas. Van a ver a SIR CHRISTOPHER LEE, armero en su chalet orillas al mar, fabrica un revólver para Hannie, aparece MESSALA (el de BEN-HUR), de desconocida función en la cinta, con su austero traje de enterrador, llegan unos bandoleros mejicanos con quienes entablan un prolongado tiroteo (cuya causa parece sólo la de proporcionar dosis de violencia y tiros) y Hannie, en el momento crítico de defender su vida… fracasa.

Se puso taoísta el cazarrecompensas, avisándola que, si se venga, perderá, rollo filosófico impropio de un hombre que se gana la vida matando, y así sucede. La faltan hígados a Hannie para apretar el gatillo en un momento cumbre. Mas tampoco se luce cuando decide hacerlo, para, OJO, vengar la muerte del cazarrecompensas, ¡no su estupro!

Luego le dan unos pantalones,
y que culmine su venganza como
mejor pueda

Hannie Caulder merece un remake en condiciones; aprovechar la premisa-base, refinar sus momentos clave, reconstruir despreciando todo ese incierto aire de viñeta-comedia y profundizar en el estudio de la venganza, las secuelas que deja situación tan visceral en una mujer, cómo los supera o la deprimen, impostando un cautivador personaje arquetípico, aunque quede bien claro quién protagoniza la andanza.

Ahora, Hannie Caulder es un espectáculo aceptable, aunque lacerado por sus defectos, que según ves la cinta, más resaltan/molestan por la masacre de buena idea que contiene.

jueves, 16 de noviembre de 2023

THE NANNY DIARIES — TRIBULACIONES DE UNA VEINTEAÑERA NEOYORKINA

 

Cubierta evocadora de MARY
POPPINS que contiene las duras
(y poco cómicas) vivencias de
una joven niñera neoyorkina, 
labor que nada tiene que ver con
ciertos ejemplos televisivos 

La primera suspicacia que despierta empezar a leer este ameno, aunque no excepcional, libro de EMMA MCLAUGHLIN y NICOLA KRAUS (escrito en tándem, al alimón, no sé bien) es que no lo han escrito ellas. Explico: presentan un tocho, quizás un diamante en bruto, que empero ha pasado por varias doctas manos editoriales hasta tener su actual aspecto de venta. Confirma la sospecha la página de agradecimientos. De forma velada, eso sí; mas cuando estás en el oficio, aprendes a leer entre líneas.

Lo publicitan como “una comedia de la alta sociedad vista desde abajo”; falso. Es un drama de la alta sociedad contado desde “abajo”. Confunden al lector con lo de “comedia” al estar redactado con desenfadado estilo ágil, nada rebuscado, en existencialista tiempo presente, de párrafos cortos, estilo pulp, con onomatopeyas y convencionales personajes de un mundo convencional, pese a la insistencia por nombrar artículos de lujo y marcas.

No sorprenda esto a algunas personas; pues ¿de qué va? De una veinteañera en pleno fin de sus estudios para maestra (término ahora progrecriminalizado) que subsiste currando de niñera de adinerados de Manhattan. Su azarosa vida está acosada por el pago del alquiler; vive en piso compartido con una azafata que la larga del apartamento para meter a su novio en él. Nanny DREW (alias de las autoras, que han armado con sus experiencias esta irónica denuncia de la elitista explotación laboral) incluye diversas vivencias que hacen recelar de ciertos temas progres con los cuales nos adoctrinan desde los medios.

Concurre a una evaluación de su materia; los evaluadores, dos majaras que parecen zurrapas hippies, con el cacumen abollado por las drogas consumidas en su tiempo, tras someterla a una díscola prueba humillante, la dicen: “no buscamos instructoras blancas”. Nanny cuestiona: ¿acaso una maestra negra resolvería los problemas planteados mejor sólo por ser negra? Eso es discriminación positiva, Nanny. Algo que debiera ofender tu educación humanista, como tu abuela te avisa varias veces, que están tomándote por tonta, y denunciarlo con verbos aún más ariscos. Tanta inclusión, para segregar así.

NICOLA KRAUS y EMMA MCLAUGHLIN,
autoras, que sin duda combinan sus propias
experiencias para vengarse, con elegancia, de
patronos poco caritativos, prepotentes, crueles,
que vengan sus frustraciones vitales en sus
empleados, a quien consideran herramientas
de usar y tirar

Nanny accidentalmente conoce a la SEÑORA X, adinerada pija sobrevenida de la alta sociedad económica de Manhattan, madre de GRAYER, malcriado chaval de cuatro años, pese a la pátina de empatía que Nanny procura inculcarle durante nueve meses. Al principio: lo pactado, todo OK. Al poco: la Señora X la carga con tareas ajenas a agenda.

Como hay que pagar facturas, Nanny traga, como las otras niñeras que conoce, todas sometidas a la gradual degradante tiranía de sus patronos e hijos, que desquitan sus frustraciones en sus empleados. Esto hace crítica feroz del neofeudalismo USA. Es lo que afirmo de lo convencional: esta historia relata sucesos laborales que la inmensa mayoría hemos sufrido (o sufrimos), y es convencional la relación de la Señora X y el SEÑOR X, sujeto evanescente que apenas aparece en la obra, aunque tenga críticas intervenciones ocasionales. Los absorbentes negocios le alejan de su suntuoso piso de Manhattan, de su familia… pero lo acerca a su soberbia amante. Todo convencional: trabajadora explotada, matrimonio con cuernos, hijo malcriado. Puro THE AVENGERS.

Éxito literario-película al canto. Por
la ausencia de referencias al 11-S 2001,
debió escribirse antes del atentado; algo
que conmocionó así a Norteamérica, no
se soslaya tan a la ligera; menos, en el
mismo suelo de la tragedia

El vegano Grayer existe no en respuesta a un cariño y blablablá, sino que es otro artículo, bibelot que la Señora X exhibe a la sectaria feria de vanidades de la cual forma parte. Lo apunta a exigentes clases absurdas para su edad para emular a las otras madres; lo amiga con maleducados niños prepotentes, violentos. Cachorros del dinero que, de forma instintiva, comprenden que su privilegiada posición les permite ser arrogantes hideputas con los demás. Y empeorarán, ¿verdad, MACHOTE DE HARVARD?

Intuyes un final que no se materializa. No esperas este desenlace entre la deshumanizada explotadora Señora X y el Señor X, aunque las primeras páginas sugieran que la fría y vanidosa Señora X, que ODIA a Grayer por verlo clon de su padre, aguantará degradantes situaciones para evitar divorciarse, pues así perdería su lujoso (y vacuo) tren de vida.

La vida misma, ya te digo, aunque tratando de llevarla con un educado optimismo fácil de anublar.