jueves, 3 de diciembre de 2020

¡TIGRE! ¡TIGRE! — EL CONDE DE FOURMYLE

 

Una de las portadas de la
edición española. Novela
que, en este país, jamás se
hubiera publicado. ¿Motivo?
Es de aventuras. No de
ideas.
(O sea: muermo)

En gran medida, conviene considerar que ALFRED BESTER aprovechó la trama del clásico sobre la venganza de ALEJANDRO DUMAS, PADRE, El Conde de MONTECRISTO para armar esta estupenda novela que combina, sin problemas, la idea, la acción, el suspense, un desparrame deslumbrante de audaz innovación imaginativa.

Esta novela está premiada y, a mi entender, con más mérito, por su poliédrico contexto, que el presuntuoso ciclo de FUNDACIÓN, donde la atonía repetitiva de su trama y la falta de energía son los principales elementos de la obra de SAN ISAAC ASIMOV.

[Del cual haré este inciso. Dejemos a un lado sus dotes como escritor y su prolífica obra (sus dotes como escritor son discutibles, dado lo escueto, ‘sedentario’, de su prosa). Asimov tuvo la suerte de encontrar personas muy influyentes concordantes con sus conceptos. Fundaron sociedad, o matrimonio, que dictó el canon de qué debía ser la ciencia ficción (o sea: las ideas) y, desde ese singular concepto, admitieron, impusieron, rechazaron, cuanto les pareció bien. Había que prostituirse para publicar con ellos.]

Esta tiranía de la “ciencia ficción de ideas” es totalitaria en España y vuestro Scriptor es víctima de su discriminación. Editores, comités de lectura y jurados de concursos son opulentos déspotas, anquilosados y endogámicos, que, afincados en su Fortaleza de la Idea (ahora, por ser la ola, incluyen lo “feministamente correcto-racial-LVDRA”), desde donde imponen “justicia”, no logran ver que TODA LA CIENCIA FICCIÓN ES DE IDEAS.

ALFRED BESTER, con aire a
extravagante caballero de la época
victoriana

Cuando GEORGE ORWELL escribe 1984, traslada LA IDEA de que las políticas “progresistas” pueden ser dictaduras. Cuando PHILIP JOSÉ FARMER compone la saga de EL MUNDO DEL RÍO, traslada LA IDEA de que civilizaciones extraterranas puedan estar haciendo malabarismos sociológicos con nosotros, resucitándonos en otro mundo. Cuando PHILIP K. DICK escribe ¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELÉCTRICAS? impone DOS IDEAS: la necesidad humana de tener esclavos, tanto que se los fabrica a medida (algo que San Isaac Asimov prefirió obviar: que los robots no sean ayudantes, sólo mano de obra anónima), y que el Hombre puede estar viviendo una metáfora, no su vida, y su identidad ser una alucinación producto de una mala caída.

IDEAS. Que no excluye se expresen mediante la gran aventura y en los escenarios más variados y coloristas. Que la IDEA la traslade el protagonista mediante sus actos o el comentario, la interrelación con otros partiquinos de la narración. Estas elites, de las que debemos abominar, consideran que la IDEA es tener un entorno frío, académico quizás, donde dos tíos hablen sin parar (aunque sean distintos quienes garlan) en un despacho. Un protagonista docsavageniano supone matarles… de agotamiento y agujetas.

Tigre, tigre... ¿GEORGE LUCAS
acaso se inspiró en esta novela
para crear la apariencia (y aun
salvajismo) de DARTH MAUL,
o como suele suceder: todo pura
coincidencia?

Bester abraza la aventura (la gran aventura, en este caso) para relatar esta venganza. De paso, plasma ideas, además de especulaciones fantásticas sobre los Hombres, capaces de teletransportarse a donde deseen (en cierto rango de distancias) sin necesidad de medios mecánicos que les desintegren, como en STAR TREK. Esto altera el ancho mundo, la política, economía, religión, cultura, Sociedad. ¿Qué hace San Isaac en Fundación? Hace rajar a dos tíos sobre gigantescas evoluciones históricas y las bondades de la hoy denostada energía nuclear, negándose a avanzar, teorizar, crear un GULLIVER FOYLE que, de cacho carne bendecido, las adversidades hacen evolucionar a un tigresco ser inteligente, maduro, cultural, que aprovecha su inmensa fuerza física para abrirse camino por la adversidad hasta llegar a quien decretó su muerte en el espacio exterior.

En torno a él, jauntea el mundo. La guerra en el Sistema Solar se recrudece. Los Satélites Exteriores adquieren rampante agresividad sobre los Planetas Interiores, barrenados a nucleares, aunque han descubierto un Arma definitiva que les brindará la victoria final.

Y Foyle, en desquite a cómo esas fuerzas neofeudales Corporativas le trataron, la marra.

viernes, 27 de noviembre de 2020

STAR TREK (2009) — LOS TREKKIES YA TIENEN SU ALDERAAN

 

Afiche. Los trekkies han ido
manifestando de forma tácita
carencias que les equipararan con
STAR WARS. Necesitaban su
resonante Alderaan y, en esta
cinta, se lo han dado. ¡Ya pueden
sentirse más
warsies!

Toda la roña y mugre que la franquicia ideada en Década 60 por GENE RODDENBERRY acumulaba desaparece de un eficaz plumazo por el equipo liderado por J.J. ABRAMS. Una película es un colosal esfuerzo de equipo. Empero sólo el director parece destinado a cosechar los laureles, si acierta, y algunos todavía logran esquivar las heces si fracasan.

Respalda al director un guión, más/menos acertado, inspirado, imaginativo, así como las sucesivas mejoras que sufre el libreto conforme avanza el proyecto; aun en el mismo plató. Mas no pienso entrar en detalles como éste con una audiencia de lectores como la mía, que están puestos en este pormenor. Pretendo dejar constancia del dato. Una cinta puede ser un ejercicio de individualismo (cuando tenemos un director tónico), el cual se comparte entre muchas más personas. Como el casting, para empezar. Debe proveer de la química adecuada o interpretaciones notables que consigan perduren en nuestra memoria para recordarlas con afecto más adelante, en diverso grado de agrado.

La médula del comentario está sin embargo en la primera frase del texto. Roña. Mugre. Soplapolleces. Una franquicia como Star Trek, a la que sus dueños han explotado hasta el enésimo grado de avara cutrería, inevitablemente acumula basura, por empeño que en alguna parte pongan para impedirlo, y es lo que terminas engullendo del serial. Que sus orígenes modestos impulsaran a vestir al elenco protagonista con pijamas y dotarles de maquetas baratas indica sólo la falta de fe de los productores en aquél proyecto.

La cosa sin embargo empieza a ponerse hot cuando esa idea atrapa el interés de mogollón de espectadores, un tanto desorientados, de débil personalidad, e inician un culto trekkie de fandom con pijamas, diccionarios klingon y demás tonterías asociadas y encuentran los productores un filón económico sustancioso que deben perpetuar. GEORGE LUCAS lo intuyó con LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, y ya conocen ustedes el resultado.

Un choque de fuertes individualidades, por mucho
que los
trekkies presuman de diversidad sensible;
detalle curioso que al SR. SPOCK puedas llamarle
"hijo de puta", a la cara, que se queda frío como
el hielo; empero si le llamas "hijo de padre traidor"
te parte la cara. Interesante detalle es, además, que
le afeen su naturaleza mestiza (que le hace más
poderoso; tiene lo mejor de dos razas). Vulcano
practica el racismo. En una Federación espacial
que está por la diversidad y demás memeces
progresistas

Algo, bastante bendecido por el azar, que rivalizó y derrotó a Star Trek mediante una simple argucia: la Fuerza (y mejores efectos especiales, además de naves más chulas y personajes carismáticos). El resto son leyendas más mito artúrico, incorporado al espacio, con un supervillano lleno de carisma que el avance de la trama muestra es un ser dolorido que busca redención, aunque considera que no puede ya obtenerla.

Eso diferenciaba a STAR WARS de Star Trek: el misticismo. Porque Star Trek no deja de ser una administrativa fantasía militarista a lo SAN ISAAC ASIMOV que pretende negar TROPAS DEL ESPACIO desde un presunto/presuntuoso plano de moral y civilización, hasta ética (que equivalga a la Fuerza), así como la reinterpretación de problemas sociales o políticos en clave ciencia ficción espacial.

Abrams brinda salida espectacular y honrosa a una maraña de aburridos “conceptos superiores” abarrotando la pantalla de píxeles, batallas, aventura desenfrenada mas no alocada, consiguiendo sientas respeto por su trabajo y los protagonistas, aunque no sean de Star Wars. Iconos a quienes refrescan y presentan desde nuevas perspectivas más próximas a lo que escribiera HEINLEIN, o aun Lucas, que Roddenberry.

La fuerza de los píxeles aumenta la intensidad
de los momentos peculiares de las actuales cintas
de fantasía. Por suerte, en esta película hay un
contenido; porque los SFX están supliendo, ya,
la falta de trama, actuación, dramatismo. ¡Todo
sea por el feminismo de OPRAH WINFRIED!

Claro que hay trampa en el efecto de asombro que produce esta reconstrucción de la saga. Primero, aprovechan lo que ya había, eliminan la roña y mugre, y toman más de una idea “prestada” a la distinguida competencia. Abrams (que hundirá los nuevos Episodios de Star Wars, quizás por la mierda del empoderamiento femenino) juega con esa ventaja. Así, no podía sino sacar redondo el producto. Cumple, con mérito, dejándonos con ganas de más aventura…, siempre y cuando esté tratada de este afortunado modo.

Al purista trekkie pudo disgustar esta arriesgada apuesta (el trekkie es intransigente, aparte de escandaloso sin necesidad); aunque nos convenció al resto, que podemos ver Star Trek con un grado más/menos grande de aprecio. Sentíamos era lo que necesitaba.

viernes, 20 de noviembre de 2020

FUNDACIÓN — DOS TIPOS HABLAN (SIEMPRE) EN UN DESPACHO…

 

La psicohistoria es una chorrada
mayúscula. Lo único que han
hecho es revisar el pasado y
advertir que los imperios nacen,
crecen y se descomponen, para,
de su légamo, repetir el proceso.
SAN ISAAC ASIMOV lo
presenta empero como una
inaudita novedad

Monótona. Repetitiva. De cretina superioridad moral. Jactanciosa. Novela-diálogo adornada por cambios de escenario destinados a perpetuar la cháchara. Paradigma de cómo un escritor puede ser un vago absoluto quedando encima de puta madre magistral… ante quienes no saben pese a afirmar ser “eruditos” en la materia.

Pereza es la constante palabra como puedo describir, en esencia, Fundación. SAN ISAAC ASIMOV se aprovechó de su reputación para meternos una batata que, no obstante, ha servido de provechoso germen para obras más barrocas y coloridas como DUNE o MODERAN (la comparación con ésta última desnuda todas las carencias de Fundación. Empezando por un protagonista con el que puedas establezcer algún lazo emocional.)

Y dejemos algo claro: admito la (insidiosa) importancia de San Isaac; su tenaz capacidad laboral; su prolífica obra; su influencia. Mas esto no quita sus defectos. Fundación descuella uno de los rasgos por los cuales se recuerda al BUEN DOCTOR, más allá del resumen hecho sobre sus contribuciones y talento: la arrogancia. Y sorprendente cortedad de miras en un hombre que parecía heraldo trekkie del futuro.

Antes de que SEINFELD, o TARANTINO, o KEVIN SMITH popularizaran lo de un par de tíos, o grupo, en un determinado espacio relataran sobre sus filias o fobias, ya San Isaac lo pontifica en esta novela, la ciencia ficción panteón. Que va de esto, únicamente: de garlar. Sin duda, obra de teatro económica. A veces pones un distinto telón de fondo diciendo: Esta usted en tal o cual o Pascual lugar, y ¡resuelto! Porque pese a que nos digan que “flotamos” en diversas exóticas esferas extraterranas, todo transcurre en un casi claustrofóbico espacio cerrado; habitaciones más/menos suntuosas.

El BUEN DOCTOR en su pose favorita: la
arrogante. Para ser autor tan trascendental en el
género, sus novelas no pasan al cine ni de coña.
Sin embargo, el
tirado de P.K. DICK no cesa de
"donar" material al celuloide. ¿Cómo se explica?

Esta es la crónica galbana que desprende la novela, primera de una trilogía, donde distintos axiomas se defienden desde nebulosos o hipócritas principios. Asimov, como científico, consideraba que la pax y la ciencia salvarían a la Humanidad. Puede ser cierto; aunque está olvidando que MENGELE era, pese a todo, un científico, y para probar sus teorías no paró en cuestiones morales o éticas para hacer daño (uno que luego ha reportado impresionante beneficio general). Mas hizo daño.

Una vez y otra recuerdo Dune. Es como una pormenorización de esta Fundación academicista que debe ser raíz de un imperio galáctico (de una Galaxia ausente de robots, computadoras, alienígenas, en su brutal vastedad; tampoco las mujeres —ni de rebote— cuentan con participación decente en la minimalista trama de dos tíos hablando en un cuarto) y donde curan el cáncer pero no sacan al pomposo HARI SELDON de su silla de ruedas, ni tampoco frenan la vejez. Dar longevidad. Y esto lo escribe un científico que, además, tenía licencia para imaginar hasta el infinito y más allá de la Cúpula del Trueno.

Chula ilustración de MICHAEL
WHELAN que, a modo, recrea
la situación estelar de Términus.
Nota: llevo leídos cuatro capítulos
de
¡TIGRE! ¡TIGRE! y da cien
vueltas a
FUNDACIÓN. Más
dinámica, imaginativa. ¿No estará
San Isaac sobrevalorado?

Sin duda sostendría charlas con colegas donde trataran estos temas e idearan opciones o soluciones. Mas Asimov se pega a la muelle cobardía de recordarnos que la violencia es el último recurso del incompetente (claro: por eso el horrible drama del Holocausto fue resuelto en una Conversación en Suiza. —Ahí HEINLEIN fue más honesto al declarar que la violencia ha resuelto más problemas de los que quieran admitirse—) cuando, sin embargo, la Fundación, mediante SALVO HARDIN, cuanto hace es amenazar a los planetas vecinos con “embargos atómicos” e instituye una “religión teonológica” para garantizar esos embargos. ¿No es eso violencia? La santurronería de Asimov lo niega.

Siendo Términus mundo sin metales ¿de dónde sacan el uranio para sus generadores nucleares? De sus vecinos. Quienes, para cortarles la prepotencia, sólo deben someterles a embargo. Pues, no. Ni lo piensan. Acabando: Fundación es el presuntuoso tipo sectario de ciencia ficción amado por tramos timoratos de lectores, editores y escritores porque lo puso de moda un vanidoso intelectual al que han ¡encumbrado!, impidiendo, u obstaculizando, opciones más activas/aventureras del género prosperar y difundirse.

viernes, 13 de noviembre de 2020

TENIENTE CORRUPTO — EXAGERADO ESTRUENDO DECEPCIONANTE

 

Esta puede ser una muestra
de que el cine
indie puede ser
patatero, decepcionante.
Empero, si cae en gracia
de esa siempre sublime
crítica de gilipollas engreídos...

Hubo un tiempo en que este largometraje “policíaco” de ABEL FERRARA tenía a medio mundo con el culo encogido; TARANTINO había estrenado RESERVOIR DOGS y mucha crítica estaba emperrada en verles paralelismos y esperanzas de una revolución del noir que, si se ha producido, ha ignorado por completo a esta decepcionante cinta.

Pues, mientras que R.D. tiene una coherencia argumental, una agresión oral-visual que noquea al espectador, Teniente Corrupto sólo muestra a HARVEY KEITEL drogándose de dos millones de formas distintas. Y eso que, a priori, había una estructura narrativa sobre la que diseñar la destrucción degenerativa de un pasma, el enemigo, obsesionado con las Series Mundiales y una apuesta definitiva que le enriquecería.

Lo de la monja violada y demás tonterías anejas son endeble excusa para que Ferrara (fogueado en episodios de CORRUPCIÓN EN MIAMI, señalo) te lleve a los antros donde una aguja, una cuchara, una pipa, cargada de droga, esperan a Keitel, que se monta el cochino numerito de la masturbación avasallando con su cargo a aquellas dos chavalas, que con sólo pillarle el número de placa, denunciarle, e iniciar una investigación Asuntos Internos, fulminan rápido al poli corrupto.

Aquí, el menda se luce. Un eslabón más, sin
embargo, de la larga cadena de devastación
moral que lo va asfixiando

Tío encocado/empastillado todo el día/a todas horas y que consigue empero confundir a sus compañeros, quienes sin duda deberían tener vista para eso y tratar de remediarlo. El Departamento procede de dos modos en tales casos: con un paternalismo protector que puede tildarse de machista, relegando al Teniente a puestos donde su corrupción no cause problemas/dañe la imagen del Cuerpo, o lo larga de fulminante patada. Dependiendo del clima electoral, o popular, seguro que lo segundo sobre todo.

La historia prometía; montas un caso de persecución hard boiled de los agresores sexuales que enseñara rincones muy sórdidos de Nueva York, los fumaderos y todas esas mierdas, según se adorna con la devastación del Teniente y qué relación con terceros tiene esa caída a plomo al infierno. Pero, entre tanto, investigas. Haces lo que todo filme noir decente persigue: mostrar personajes/personalidades, ambigüedades, hipocresías, grandezas anubladas por miserias, crimen, redención.

El mismo HARVEY KEITEL que nos deslumbra
en RESERVOIR DOGS aquí no para de ir de una
situación narcótica a otra... sin más objeto en el
contexto de una "historia" que apenas existe

No. Ferrara, a quien estimo la crítica lo había sobrevalorado, considerándolo su Tarantino de repuesto, impulsa al caótico personaje que eleva sin cesar las primas de su apuesta ilegal de un fumadero a otro, presumiendo cuando le interesa de placa, para, a continuación, verle ir a un rincón a esnifar coca. O ingerir Pastillas Potentes. O chutarse.

¿Y la historia, señor Ferrara? Usted está exponiendo consecuencias. Efectos especiales destructivos. Teniente Corrupto es como una de esas películas de tiroteos donde buscan estúpidas excusas para disparar balas sin parar diez minutos seguidos, diciendo chorradas criminales. Hasta las cintas de Hong Kong que popularizaron eso bruñían un relente de trama que justificaba los interminables duelos. ¿Y usted? ¿Lo hace? Para nada.

Y mire, señor, que acabo de darle una serie de elementos sobre los cuales ir construyendo la historia sin menoscabar lo que parece su polémica intención principal: enseñar que un agente de policía puede ser tan sórdido como muchos de los sujetos a los que arresta.

Una forma de masoquismo que causa un momento
de profesional lucidez al corrupto. Luego, se deja
atrapar por la extática visión, y...

Los delirios de los minutos finales, la masoquista confesión de la monja vejada, que disfuuuta con lo que la ha sucedido, estimándolo prueba de Dios, la iconoclasta imagen del Crucificado, y la aceptación última del Teniente por encontrar su redención o blaze of glory, liberando a los violadores (o sea, dándoles la impresión de impunidad; no serán castigados, hagan lo que hagan), llegan tarde para salvar la película. Creo que debió haber negociado Ferrara con JAMES ELLROY cómo mejorar su guión. Hoy, Teniente Corrupto sería recordada por algo más que por ver colocado a Keitel… Y nada más.

viernes, 6 de noviembre de 2020

DR. NO — NI CIA, NI GADGETS

 

Esto, como SHERLOCK
HOLMES, es puro pulp. Un
héroe invencible/infatigable,
guapas
partenaires, un malo
sádico, triunfo del bien contra
el mal. Carnaza para el cine
y el esparcimiento popular

La sexta novela que IAN FLEMING dedicó a su personaje estrella, el invencible espía del MI 5, difiere considerablemente de la imagen que el recién fallecido SEAN CONNERY popularizó en la gran pantalla, a exigencias del guión, esto es.

Sabes de Bond, James Bond, a través del cine, a menos de seas de esas inteligencias privilegiadas que conoce los entresijos de la literatura y tengas el dinero y oportunidad de adquirir esos libros sobre los que has adquirido previos conocimientos. La inmensa mayoría debe acceder a estos mitos, insisto, mediante una versión filmada.

El lector que bucee en las jamaicanas aguas del relato notará, al punto, las diferencias entre libro-película; faltan las cosas que, por otra parte, son esperadas/tópicas del espía bon vivant con licencia para matar o torturar sin remordimientos (que afloran, empero. Sufre punzadas de culpabilidad que ahoga con vodka. Toma el Martini agitado-no removido ante el público que debe hechizar con su seductora chulería de invencible. En privado vacía botellas del licor ruso a pares.)

Un clásico del agente británico son los gadgets, las mierdas que Q le proporciona: el láser microminiaturizado en el reloj, el zapatófono con IA incorporada, la cuerda fina como un cabello que puede arrastrar un tren, el auricular disimulado que capta transmisiones marcianas, el cochazo antibalas tuneado con cohetes de uranio empobrecido... Esos chismes. Es ritual el momento en que M, ese siniestro funcionario que hace que el mundo sea peor, junto a sus colegas de profesión de cualquier bando, envía a Bond, James Bond, al taller de Q a que le dé la estilográfica que, aparte de firmar autógrafos sola, es soplete que echa ácido a la amenaza de turno.

IAN FLEMING, ex oficial de Inteligencia durante
la Segunda Guerra Mundial, tenía bases para dar
credibilidad a BOND, JAMES BOND. Como
otros tantos, inmortal por su personaje de ficción

Todo esto, como la CIA, ausente en Dr. No. La relación con M es, a un tiempo, paternalista/de ODIO, y Bond, James Bond, luce discreto lo que llenaba salas de cine, hoy considerado pernicioso machismo. Es atractivo hombre competente, masculino, que teme, sufre, suda, sangra, duda. Bebe cuando puede, aunque su sentido de la lealtad, el compromiso, la causa y la bandera, hacen que se modere…, al menos hasta que el malo perezca… a sus manos. Ejemplifica que el bien siempre triunfa, y en solitario.

Otro (esto sí viene) Factor Bond es el erotismo, su prodigiosa capacidad para conquistar a la bella de la novela. Aquí, la independiente aventurera HONEYCHILL RYDER, que busca conchas raras codiciadas en Nueva York en la isla que el Dr. No ha conquistado con mañas más/menos bruscas para hacer de las suyas; léase: mercenario de los soviéticos, estrella cohetes militares estadounidenses mediante radiotransmisiones. Son los años de la Guerra Fría (que sigue, por lo sabido la semana final de Octubre sobre los diez mil soldados rusos que pensaban mandar a los insurgentes nazionalistas para respaldar su golpe de Estado) y vale cualquier ventaja sobre el ODIADO enemigo.

Afiche de la película. Ellos veían el
filme para soñar/aprender cómo 
ser seductor invencible. Ellas, para
fantasear con el tipo de hombre
que deseaban las cortejara. Hoy
día, eso se considera amenaza.
(El papel que dio fama mundial
al finado SEAN CONNERY)

Más Factor B son los modos extravagantes como quieren liquidarle. Dado el sesgo pulp, mas en faceta policíaca, que tienen estas páginas, esperaba duelo con algún colosal matón, como el tal TIBURÓN. Pues, a modo, Fleming no traiciona lo que exageran los del cine. En este caso, sobre lo que es el propio Dr. No (ladrón asiáticomestizo manco modificado por dolorosas cirugías para hacerle parecer no sé qué absurda amenaza), aparece ¡un calamar gigante!, que casi destroza a Bond, tras sobrevivir al diabólico dédalo donde No esperaba eliminarlo. Eso, aunque suene algo excesivo, novelesco, tenía coherencia intrínseca. Lo del calamar gigante… ¡vaya desbarre!

Ante concepciones literarias elevadas (pongamos, JANE AUSTEN) que atiendan a gustos sibaritas del refinado público/crítico, están estos libros, despreciados por su contenido popular, no populista. Y son, apreciada su influyente alcance, la auténtica columna vertebral de la literatura, el cine, el ocio. Propongo pues promover un serio movimiento cultural que los defienda frente a esos sectores elitistas que, en el fondo, son ignaros. Tan sólo pretenden presumir de cultureta ante aturdidos espectadores no más informados, o veleidosos.

domingo, 1 de noviembre de 2020

REGRESO AL FUTURO — MARTY Y LA FÁBRICA DE PARADOJAS

 

Mítico afiche de DREW STRUZAN
(¡aclamad al autor!). Los 80.
Otros tiempos. Ingenuidades a la
sombra de una posible guerra nuclear

No soy Físico. Este análisis es especulación de escritor-aficionado a la ciencia ficción. Donde el viaje espaciotemporal suele ser una trama habitual. Empero sospecho que no ando demasiado errado con estas reflexiones.

Hagamos sinopsis de un clásico por el cual, como otros tantos, no daban un chavo: un algo manirroto adolescente congenia con un genial genio extravagante con pinta de desastrado EINSTEIN propietario de una máquina del tiempo; la empotra en un buga molón. Por concatenación de actos terroristas, el joven acaba en 1955, donde avatares más/menos cómicos lo obligan a vivir la gran aventura de procurar su propia gestación. ¡Su madre adolescente se enamora de él, mientras desdeña a su adolescente padre, nuncanada con trazas de PETER PARKER! Todos abusan de él.

La primera paradoja que veo, entre tantas notables, consta cuando Marty MCFLY, precursor del skateboard BART SIMPSON, llega de madrugada al aparcamiento del centro comercial donde DOC BROWN probará el DeLorean espaciotemporal. Marty para junto al anuncio del complejo comercial: TWO PINES. Aunque:

Peculiar (e inofensiva) amistad que, conforme
desentramas sucesos, te das cuenta de lo vital que
es; al menos, para el señor extravagante

Tras su odisea en 1955, vuelve a parar allí, y el anuncio ahora dice LONE PINE… como SIEMPRE debió ser. ¿Por? Porque Marty derribó uno de los pinos. Jamás hubo dos que dieran nombre al sitio. Luego está la carta que escribe a Doc para prevenirle que morirá a manos de terros libios. (Cuestión: ¿debió pasar? Sabía que iba a ocurrir. ¿Por qué no tomó medidas, como no robarles el plutonio?) Doc SIEMPRE ha sabido ese hecho. Mas, mientras ceba los circuitos con las fechas, rememora que tal día de 1955 sufrió el accidente doméstico que inspiró el condensador de fluzo... callando el resto, trascendental y erróneo. Al leer la carta, más aún, al ver el DeLorean, a Marty, produce la paradoja que andaba siempre queriendo evitar en 1955.

Desde entonces, y aunque no leyera la carta, sabiendo el futuro, la viabilidad de su idea, que el condensador cobra vida treinta años después (incomprensible, pues la semana que Marty pasa en 1955 le permite examinarlo de cabo a rabo, impulsado por un irrefrenable afán científico, construyéndolo en… ¿1963, algo después?), su vida se convierte en la solapada tutela de Marty, que explica su amistad, al parecer un tanto chocante, por ser tipo BATMAN y ROBIN (con siniestras derivaciones pederastas), al entender que numerosos acontecimientos por vernir, empezando por el DeLorean, dependen de que Marty protagonice sus andanzas en 1955. (¡O esperar a que existiera DeLorean, para crear las condiciones que lo produjeran todo! ¡Qué tortura!)

Mamá se enamora de su hijo (¡menuda vuelta dan
aquí al Complejo de EDIPO!) que debe, como sea,
hacer que toda ocurra según se conoce

Otras paradojas: cuando su padre derriba a BIFF, adquiere las agallas que transforman su vida de nuncanada en la del burgués triunfador del final. Considerando el milagroso azar como somos concebidos, el momento en que se gestó Marty, cambió debido a esto. Por tanto: nunca nació. O lo hizo más tarde. Podría ser otro Marty, como pasa con sus hermanos, otros triunfadores. ¿Qué ocurre? Seguir la película disfraza estos sucesos. Tampoco es cosa a vida o muerte o que abarate el pan. Por lo tanto, disfrutas del simpático clásico, más/menos entrañable, y sólo si te interesa la cuestión empiezas pensar en los detalles, anotas las paradojas… y te ponen dolor de cabeza.

Regreso al futuro, de accidentada génesis, es vértebra de la colosal saga de filmes que hicieron gloriosa Década 80. Examinada bajo el lúdico prisma, ves por qué fue la Década Prodigiosa. Dio los grandes iconos que hoy día sufren remake, procurando engatusar al actual público para que llene cines, o compre videojuegos, muñequitos, TBOs, o contrate la plataforma televisiva que proyecte tal serie, inspirada en tal clásico.

Un momento crítico para los futuro MCFLY. No
nos explican, luego, la trascendencia de este
enfrentamiento

Recomiendo verla tal cual, porque se deslavaza como empieces a notar, desentramar y/o comprender sus paradojas. Cosa que sucede con la secuela, donde las meteduras de pata espaciotemporales son antológicas, cuando menos. (Y paso de citar la tercera.)

sábado, 31 de octubre de 2020

TODOS LOS SANTOS 2020 – O TAMBIÉN HALLOWEEN-SAMAIN

 

Sexy y provocativo, este año

[Recordatorio: Halloween es una fiesta RELIGIOSA, mas de origen pagano. Los laicos que masacran Navidad por ser una fiesta RELIGIOSA, abrazan sin embargo esta fiesta RELIGIOSA con toda naturalidad. Las hipocresías progresistas.]

Como escribiera en otra entrada: otro festivo marcado por la puñetera plaga. Este año la hace más excepcional, porque irse de juerga por ahí, a cosechar caries en calabazas de plástico en forma de caramelos, o mínimo-nimio, o nanay. Y, los mayores, a celebrarlo encerrados con tónicos más vigorizantes según arruinan disfraces que más/menos se hayan currado.

Sigue desagradándome esta invasión televisivo-norteamericana de Halloween. Nos han metido por los ojos lo del “truco-trato” y los disfraces, más/menos currados, y nos hemos dejado colonizar sin lucha. Eso me irrita: esta cordial invasión-impositiva. Nosotros no podemos trasladar, por ejemplo, ni la Semana Santa, o Reyes Magos, a las graves planicies estadounidenses, donde fijo miran tan antiguas tradiciones nuestras con mal disimulado rictus erectus despectivo. Cosas de bárbaros. Primitivo. Inculto-incivilizado. Empero, bien debemos transformar sábanas en astrosas túnicas de fantasmas para quemar timbres, pidiendo un truco o tendrás un trato…

Aunque…, si pensamos en la versión patria del 1º de Noviembre… la visita a los cementerios… este año asimismo reducida… la contemplación de frías lápidas… No sé. Neblinosos días que, de alguna forma, marcaron mi infancia. (Por eso lo refiero.)

En todo caso: no contribuya este festivo a expandir la plaga.

viernes, 23 de octubre de 2020

SNOW CRASH — LUZ VIRTUAL Y PELIGROS PENTECOSTALES

 

Portada nacional. Cuidado con los
ditirambos del prólogo. Parecen
más ideados para vender el libro
que para hacerle justa justicia

NEAL STHEPENSON pierde el control de esta distopía cyberpunk. Lo achaco a no definir el tono general como envuelve su trama: comedia, parodia, siniestra conspiración global de poderes gubernamentales contra conglomerados corporativos (ergo, más ominoso), querer aportar otro ladrillo a la mitología cyberpunk empleando ingredientes sumerios para hacerlo sugestivo... Incierto. Por tanto, se le desmanda una novela que, si bien entretiene, redacta con coloquial estilo “postmoderno”, con homenaje a STEPHEN KING incluido, deja con lagunas que debes llenar instintivamente.

T.A., la precoz adolescente korreo, es un encanto. HIRO PROTAGONIST va de sobrado; llega un momento en que irrita su aparente suficiencia y dotes de samurai mestizo. Stephenson, de este modo (designando con ese nombre al hacker pseudoprotagonista), advierte que todo, pese a la magnitud de la amenaza, tiene relativa gravedad, como en LOS GUARDIANES DE LA GALAXIA, y aun me sugiere parece pretende imitar a FRITZ LEIBER en novelas como LOS CEREBROS PLATEADOS, donde una elegante prosa y un fino humor bien macerado embeben al lector en la historia.

Se acerca, en efecto, empero tras perder el control de la historia (y sorprende que cuantos correctores que ha tenido tan densa obra lo hayan obviado), todo su brillo e inteligencia se transforma en hueco oropel sobrecargado de adjetivos. Decides acabar el libro por no tenerlo en la conciencia, pesando como la traición a un amigo generoso.

NEAL STEPHENSON en peculiar foto; un poco
a lo
gunslinger y, al tiempo, iluminado mesiánico

Cuando los Federales atacan a T.A., terminando (no relatado) presa de los “sectarios de Babel” (llamémosles así), es donde el autor pierde el control. Lo que sigue exuda aire de improvisación, que intenta camuflarse de grandiosidad, aparatosidad épico-wagneriana de complot “mesiánico” para dominar un mundo desestructurado y balcanizado, del que apenas sabes nada, pues la acción se centra, en principio, en un caótico Los Ángeles tribalpunk de unos Estados Unidos de las Américas desgarrados, sin mando central, o federal, y cada calle, casi, pertenece a una corporación o secta religiosa. Las fronteras están bien definidas (aun, defendidas) para que un fugitivo (caso de Hiro, o T.A.) pueda encontrar santuario en la calle de al lado, predio de una corporación rival.

La Mafia es un poder político, económico y social (nada mienta de otras organizaciones criminales, de éstas tan poderosas que hoy día nos atribulan) que, a modo, salva al mundo del complot del magnate mesiánico y su lengua universal, que extenderá su viral paganismo roecerebros. Esto lo sabes casi al final, en uno de esos giros ¡sorpresa! que confirman lo provisional, perdido, que tiene Stephenson el control de su novela. Nada sugiere antes que la Mafia está intentando evitar un daño global (como tampoco parece quiera salvar el ancho mundo para gobernarlo); sólo es una inmensa y potente empresa pizzera que considera como grave agravio retrasos en las entregas de pedidos.

Otro título del autor, que tiene
apariencia de ser pluma reputada

¿Por qué insisto tanto lo del mando perdido? Porque un deplorable “giro argumental” hace deleznable esta novela, que apuntaba a mucho, y alto. Hechos: no sabemos qué preguntaron a la madre de T.A. en el brutal interrogatorio; por qué los Federales permitieron a los sectarios de Babel abducir a T.A. si la consideraban person of interest. En ese aparcamiento todo empieza a ir deus ex machina. Amenaza desbarrar. Hiro salva la situación, por ser héroe. No por talentudo. Sólo sospechas qué fue de él, porque tras imitar a TRON, evitando que el destructivo virus Snow Crash destroce las mentes de los hackers del Metaverso (alias del cyberspacio), no vuelves a saber de él. Encima, la proeza la hace su avatar computarizado. ¿Qué fue de su persona, en la sórdida realidad, cómo se las bandeó tras huir de la Almadía? Preguntas así se encadenan.

Todo lo fía Stephenson al espectáculo del sicario CUERVO, el capo mafioso, el cyberperro supersónico. Lo demás, al parecer, lo pone su CV literario. Sin exigencias, lector.

viernes, 16 de octubre de 2020

RESERVOIR DOGS — RABIOSOS MACHOS ALFAS DISPUTAN

 

Afiche, Nadie se esperaba lo que
contenía esta cinta. Revolucionó
el cine, causando infiltración
mayor/menos en todos los géneros

«Mira, todos nos movemos en el mundo de la fantasía. No existen los vampiros ni los hombres lobo. Tú en cambio te mueves en la violencia de la vida real, y yo con eso no puedo, de verdad.» (WES CRAVEN a QUENTIN TARANTINO tras abandonar la sala al ver la escena de la amputación de la oreja.)

Escena que causó impronta; colocó a ese desgarbado desconocido de modales aun abruptos en la órbita más superior del cine, y, por ende, el interés de todos los aficionados con dos dedos de frente y prejuicios mínimo-nimios. Porque aquí entra en juego el sibaritismo; y no me parece mal, siempre éste respete todos los géneros, excepto la auténtica basura aun hecha a posta, permitiendo gocen de iguales oportunidades, no sólo los queridos por esos engreídos críticos que ¡ensalzan! o hunden algo por capricho… o prejuicios. Abundan éstos mucho.

La revolucionaria, aun innovadora, ópera prima de Tarantino disfrutó de una inmensa suerte. El guión cayó en las manos adecuadas, personas que fliparon al leerlo, pulsando los convenientes resortes. De haber seguido su curso, de Tarantino, que pensaba rodar Reservoir Dogs por treinta de los grande$ con apoyo de amistades, hoy día no sabríamos nada, o poco. Tal vez la crítica se fijase en la película, en plan POSESIÓN INFERNAL. Otro indie sacando cabeza (o intentándolo) como SAM RAIMI, o aun GEORGE MILLER. Esperando ganar más pa$ta para rodar algo mejor, que se estrenase en mejores salas para acceder a más mercado.

De cachondeo antes de ir "al trabajo". Ya nos avisa
TARANTINO de que algo "anormal" estamos a 
punto de presenciar en estos diálogos

Flota por ahí el sargazo de que si Tarantino mejoró esa película protagonizada por CHOW YUN-FAT, si se inspiró además en esta, aquella, la de allá… Vale. Sí. Ajá. De haberse inspirado en la cinta hongkonesa (que he visto; Tarantino se basó), el “tío de las pistolas” la hizo superlativa. Atrapó un concepto prometedor proyectándolo a la Luna, adonde no se atrevieron a llevarlo los ‘padres de la idea’.

Otro éxito del filme de Tarantino es que, pese al atracón de literatura noir o policíaca que engullera, refleja la vida real, un poco teatralizada quizás. Recordamos qué grandes e incisivos, procaces, diálogos los “señores de colores” se disparan. Es en ese teatro donde descubrimos la literatura, porque los auténticos maleantes no hablan así. Son mucho más ásperos, con escaso interés por las referencias CultuPop, sea visual, escrita, musical, como hacen los mendas de Tarantino. Son directos. Llanos. Simples. Racistas. Desagradables. Esa es la gran virtud de Reservoir Dogs: dicen las cosas como son.

Otro de sus momentos icónicos

Pintó a una fracción de la Humanidad enemiga de las chuminadas nacionalfeministas que ahora quieren primen en todo. Son tipos bordes, pistoleros letales, y se expresan de modo tan cortante/contundente como han aprendido en la calle, la trena, en enfrentamientos con otros machos alfas. Gente que ODIA las tonterías. 

El “nuevo mundo” que perfilan en no sé qué despachos los “chicos de los botellines”, con no sé qué sobrevenidos complejos sociales volubles, ODIA que haya machos alfas compitiendo por el territorio, por ver quién mea más lejos, y dónde. En pos del éxito. Los ODIA… según alientan a las sexistas hembras alfa discriminadoras. ¿Eso es, realmente, IGUALDAD?

Señores: el mundo real, el miedo real. Los monstruos
auténticos. Olvídate de los capullos de las películas
de terror. Estos tíos (sobre todo, el de la izquierda)
sí te harán mucho daño... de verdad

Ahora imponen algo fantasioso “morado” (pues el “rosa” también es machista) que atenta contra la realidad que conocemos, nos rodea, sufrimos. Tarantino puede ser, sino un dios, sí un semidiós mientras se maneje por “sus” territorios. No obstante, es ídolo a abatir, a derribar por la misma mierda feministamente correcta que ha hundido STAR WARS. La que estamos viviendo es era procelosa, llena de resentimiento, manipulación y dominación; quiere extinguir a “dinosaurios” como Tarantino para reemplazarlos por peleles eunucos: ¡el hombre menstrual!

Y os aviso: o cortamos sus orejas, o nos castran. Están masacrando la libertad de creación y expresión, que malean a su antojo, como sólo las más recias dictaduras saben hacer.

viernes, 9 de octubre de 2020

MI NOMBRE ES QUINT — PARECE UN CHISTE

 

Portada de una potente novela
del noir sorprendente por su
esquemático aunque certero
estilo. Cine en prosa

SAMUEL FULLER, veterano en prensa, novela y cine, plantea la novela con un aire difícil de describir. Desprenden sutil ironía negra todas sus páginas, que veloces transcurren ágiles, cuan guión de cine, deteniéndose en el detalle lo mínimo-nimio, empero aun así consigue descripciones logradas, creando un interesante elenco que recuerda a un chiste.

Un inglés, un francés, un italiano y un alemán (van en un barco, o avión, y, de pronto, ante letales dificultades, deben sacrificarse por turnos, para que sobreviva uno al menos, ¿os suena?), con graves cargos en sus respectivos Gobiernos, complotan con un ambicioso general árabe, próximo a dar un golpe de estado (además, planea crear unos Estados Unidos Árabes —por ambición no quede—), para vender negocios y orientar las políticas de sus respectivas naciones hacia una complacencia con esos Estados Unidos Árabes. A cambio, el general les propone regalías económicas y gabelas que empiezan por entregarles, en metálico, cien millones de dólares por barba.

Todo wunderbar! hasta que SAFO, secretaria-para-todo de BRYCE, el inefable “mediador”, de excelente reputación en estos tejemanejes, roba la cinta (guasa que compone Fuller sobre las famosas cintas de NIXON) donde consta la conjura, y escapa. Horror. Tragedia. ¡Chantaje, o algo peor!, temen.

Bryce ordena a su sicario francés recupere la cinta. Fracasa. Recurre pues a Quint, viejo sabueso de buen CV como rastreador de personas, mas ahora caído en desgracia. Quint es auténtica piltrafa. Sin embargo, este perdedor revive cuando Bryce le encarga la misión. Deja de sentirse un acabado inútil. Vigorizado, llega al inesperado desenlace a través de media Europa y distintos asesinos de elite, a los que la Fortuna derrota por él, porque por méritos bélicos propios, Quint, antihéroe, poco podía hacer.

SAMUEL FULLER, P-38 en mano, acaso durante
una de sus películas. Hombre de extensa labor,
tocó temas controvertidos sin amilanarse. No
como hoy día, donde los nacionalfeminismos
y anejos han reventado la libre creación

Fuller no teme ser harto políticamente incorrecto en esta novela sobre la integridad y la rehabilitación personal, el rencor, el sexo y el amor. Sus participantes son procaces, racistas, machistas, de lenguaje cuartelero, con retorcidos instintos asesinos pese a su alcurnia. Por mor del tono irreverente del libro, los verdugos puestos tras Quint y Safo parecen sacados de BOND, JAMES BOND, letales pero excéntricos, excesivos y teatrales. O de un dramatismo incalificable, como el del hijo del criminal de guerra nazi, incapaz de admitir los terribles actos de su padre. Los cree crueles calumnias semitas. Envidia.

Gracias a ese siniestro humor negro-irónico que empapa la obra, Fuller le mata en una sinagoga, administrándole la extremaunción (o su equivalente judío) un rabino.

Fuller escribe ya muy veterano. Poco parece importarle lo que la crítica diga. Honores, acumula. Le solaza estampar la historia que quiere contar como mejor le parece, integridad que deberíamos imitar. ¿Lenguaje procaz? Vale. ¿Nazis? Pues sí. ¿Crueles conspiradores? Adelante. Hoy día vamos todos con un soberano MIEDO a escribir “puto negro cabrón” o algo que parezca antifemirulista no sea nos lapiden y censuren. 

Uno de sus filmes. Seguro que
con carga polémica y personajes
abruptos de peor lenguaje

Los tipos de “lenguaje negativo” existen por doquier, y negar, dentro de una obra, de concreta temática, que proceden o hablen así o asá, estafa a la Historia y al lector. Suprime autenticidad a las tramas. Proponen modélicos peleles-eunucos afeminados mientras meten, qué curioso, a los tipos duros como JOE HALLENBECK dentro de los armarios de los que han sacado a sujetos que, por políticamente correctos, no valen un carajo.

Inquieta este “puritano” sesgo que coarta la creación. Porque sufrimos la incongruencia de que puedo hacer algo que ofenda los sentimientos religiosos, pero censuren a RICHARD CORBEN por escandalizar al nacionalfeminismo de piel muy sensible con su arte. Me parece, pese a esto, que imitaré a Fuller. Haré lo que quiera como quiera, primero porque es un derecho que me asiste, y, después (e importante), porque así la historia saldrá redonda. Tanto preocuparse por el aspecto vacía el contenido, lo que cuenta. Neguemos tanto poder a los mediocres y sus modas “medioambientales”.

viernes, 2 de octubre de 2020

2019, TRAS LA CAÍDA DE NUEVA YORK — MÁS SPAGUETTI-POSTAPOQUECLIPSE PUNK

 

Otro rumboso afiche embustero. La
esperpéntica cinta apenas está
a la altura de la ilustración

En los créditos leemos: director MARTIN DOLMAN, empero esto hiede desde aquí a ENZO CASTELLARI. Sospecho usó pseudónimo para no “saturar” los cines con tantos destellos de su “genialidad”. En todo caso, y sea quien sea el regidor, la cosa tira por ahí: pestilente artefacto con cierta inver$ión que mal “imita” blockbusters como MAD MAX.

Trama: veinte años del fin de la Guerra Mundial Terminal. Todo es un ruinoso vertedero radiactivo. Jinetes macarras euroasiáticos (me parece) intentan conquistar Estados Unidos vistiendo uniformes negros y capas estilo planeta Mongo, apiolándose a cuanto neoyorkino con escaras de mutación encuentran (y eso que hacían experimentos genéticos con ellos.) Gesticulan prepotentes líderes (pésimas actuaciones en general), hablan de la esterilidad de la raza humana, presionan a un guapetón punk que vive por los secarrales olvidados por Dios de hacer justas mecánicas estilo LA CARRERA DE LA MUERTE DEL AÑO 2000 (más que con bugas tuneados Mad Max) para que busque, sin pistas encima, en Manhattan, a la última/única mujer fértil capaz de brindar vástagos a la Humanidad… que reiniciará sistemas en Alfa de Centauro. ¿Será por imaginar?

Las calenturientas ocurrencias de los máximos responsables de esta estrafalaria historia, que saquean a saco 1997… RESCATE EN NUEVA YORK, dando aspecto de presuntuoso intento de enmendarle la plana a JOHN CARPENTER incluso, encuentran por doquier forzados “motivos” para culminar un relato que, mejor dirigido, hubiera convencido. Posee ciertos posibles. Es incluso atractivo. Cuenta con algún matiz sugerente.

Estos tíos en plan LADY HALCÓN intentan
dominar la Tierra. Les reflanfinfa que haya
radiaciones por doquier. Mirad que saludables
están sus monturas

¿Qué ocurre? Estos inútiles la mandan al carajo mediante delirantes enfrentamientos caóticos mal coreografiados con estrambóticos fantoches y maquillajes punk que “realza” un vestuario de saldo que quieren pensemos así visten desesperados supervivientes en la colosal escombrera radiactiva de Nueva York. Para más calvario: las actuaciones son desdeñables, no sólo deleznables, producto de situaciones llenas de ampulosos absurdos que deslucen cuanto trabajo positivo todavía podamos encontrarle.

La historia promete, explotando estas premisas: lo desagradable, lo sencillo, lo directo. Eso exhiben las cintas citadas antes, aparte de ofrecer mucha mayor eficiencia por parte del equipo, tanto actoral, como técnico, como de regidores, cuya visión está muy enfocada en objetivos claros, estándares de productividad y decente espectáculo.

Este menda lerenda es el (anti)héroe solar que lo
puede todo. Va presumiendo por ahí de que
es como PLISSKEN. Las ganas

Eso desprecia esta coproducción italo-gala, si leí bien los créditos. Sólo les interesa plasmar una macarrada desproporcionada destinada a un público que tanto le da ver esto como el parte del tiempo, porque su nivel de exigencia es mínimo-nimio. Es casi un delito perpetrado conscientemente, un insulto velado, curiosamente, contra el espectador al que esperan solazar con este artefacto, aprovechándose de su rudimentario criterio.

Plantean: te consideramos tal mierda que tragarás esta porquería y, encima, querrás más. Ignoramos por qué masoquista instinto del espectáculo, mas exigirás otra ronda de basura. Dan al héroe un nombre rimbombante con resonancias épicas (PARSIFAL) y le lanzan un manojo de enanos, inefables enemigos, comerratas y falsos caníbales, según profiere inmensas cagadas ‘literarias’, así como entona una última y difusa amenaza contra el mandamás que le ha metido en apuros, quien nada tenía con qué presionarle para aceptar esta misión, por cierto.

"Por allí se sale de esta porquería de peli, tía",
indica el (anti)héroe. Y de vuestra carrera en el
cine, pienso. Esta cinta no permitió luciros

Un equipo consciente de su responsabilidad con su propia integridad le hubiera dejado en la Tierra, decisión tomada motu proprio incluso. Comprendiendo inician algo mejor allende las estrellas, que pertenece a un agotado sistema pernicioso distinto, no lo necesitan donde piensan rehacerlo todo con esperanza de un pacífico prometedor futuro. 

Patateros como “Dolman” & Cía hacen lo opuesto. Si hay valores en esta cinta, como en las parecidas que ya reseñé, es su contenido de buenas ideas desperdiciadas con insana generosidad. Merecen atesorarse, cuan semillas, para procurar darles más decoroso escenario. No obstante, amantes de las pelis malas: paladeadla.