domingo, 20 de abril de 2014

PUNISHER, EL FIN — NI EL ARMAGEDÓN ES EXCUSA

Portada: canoso FRANK CASTLE y
gesto más severo que nunca
De nuevo GARTH ENNIS relata una andanza del siniestro vigilante FRANK CASTLE, la definitiva tabla rasa que realiza entre el elemento criminal. El irlandés esboza un relato escueto, crepuscular y descarnado que busca darle el adecuado nicho a un avejentado The Punisher, liberándole en un entorno postnuclear que pudiera parecer reflejo de la atormentada vida del personaje: un mundo arrasado, de ruinas y cadáveres, donde el silencio domina todas las conversaciones.

Este El Fin para The Punisher está en conjunción con el reseñado THE LAST AMERICAN, en cuanto a que, tras un virulento conflicto de este tipo, no quedaría nadie, o casi nadie, dispuesto a seguir invitando a copas al personal. Ennis describe una Costa Este norteamericana donde “no hay barricadas ni la radiación provoca superpoderes” (inciso: ¿dónde estaban los superhéroes, para permitir el apoqueclipse?); sólo dos convictos avanzan tercamente por el erial sembrado de harapos de campos de refugiados, muertos meses atrás.

Disposiciones administrativas para
el día del Juicio Final en Sing-Sing
Ha transcurrido un año desde el estallido/fin de la guerra; la radiación es enorme, y su secuela parece incluso haber incendiado las nubes del alto cielo emporcado por las cenizas impulsadas por todos los vientos. Castle es claramente consciente de que su peregrinaje a Nueva York no va a obtener un remedio de última hora. Si se ha mantenido tanto en el refugio es confiando en ganar el suficiente tiempo para terminar bien su última acción punitiva.

No quería morir a medio camino, víctima del envenenamiento radiactivo, o las bandas de saqueadores que agonizasen en este lugar siniestro en el que un grupo secreto, EL AQUELARRE, ha convertido el mundo.

Para Castle, no existe excusa alguna para evitar castigar las temerarias acciones de El Aquelarre, un criminal conglomerado de personalidades que están tirando de los hilos de la economía, la política y las diversas acciones militares por todo el globo para rendirles amplios beneficios, sin reparo alguno del daño que nos causen. Es un giro argumental interesante en el historial del expeditivo de la calavera estarcida en el pecho: ataca al Capital.

El mundo tras el Año Después del
apoqueclipse nuclear no deja lugar
para esperanzas de ningún tipo
Hasta ahora, Castle estuvo orillando la alta delincuencia de guante blanco, entretenido con las excrecencias criminales “de barrio”: el yonqui, el camello, el traficante, algún violador, un pederasta en algún descampado… dejando “para el final” (o más bien, nunca) a banqueros y Ejecutivos que, sin empuñar machete ni calibre, causan prejuicio a miles, quizás a millones.

Está muy lejos este Punisher de El Fin del de las andanzas escritas por STEVE GRANT y JO DUFFY, dibujadas, a trancas y barrancas, por MIKE ZECK, que seguían casi al dedillo los parámetros definidos por el auténtico creador del vengativo personaje, DON PENDLETON, según reflejó en THE EXECUTIONER. Aquél Punisher estaba en el surco de matar a los eventuales Padrinos de la Cosa Nostra o sujetos anejos.

Este Punisher, en la sombra del refugio nuclear de la prisión donde estaba cumpliendo condena, comprendió que estuvo rebajando la grasa al problema; que debía ir por la médula, el Capital, que estaba orquestando muchos de los terribles crímenes que Castle castigaba. Sus acciones en pos del acaparamiento masivo de dividendos movía a sujetos sin escrúpulos, situados en las bajas esferas, a cometer despiadados crímenes.

Castle en la madriguera del Mal
absoluto; tiene planes para él
El Aquelarre se había refugiado profundamente debajo de la desolada superficie, en instalaciones equipadas para sobrevivir más de un siglo, a la espera de la sanación de la atmósfera planetaria. Pero algo ha ido mal, como muestran al moribundo Punisher, mientras les tiene finalmente encañonados. Los búnkeres de la elitista elite están desmoronándose en un caos frenético provocado, sin duda, por la inédita situación. ¿Un siglo en un silo subterráneo? ¿Seguro que la Tierra volverá a ser habitable, como hasta entonces fue? Cunde la desesperación, la locura, el asesinato.

Tal vez un castigo poético, pero Punisher, tras tantos años, no tiene paciencia (además, está muriendo) para esperar que esas alimañas de trajes caros se maten entre sí. Los tiene enfilados, ¿a qué esperar? ¿Por qué darles, a estos comerciantes natos, artistas de la palabra más convincente y embustera, la oportunidad, aun mínima-nimia, de salirse con la suya… otra vez? Tienen embriones congelados; ¿acaso una sumisa generación de esclavos adictos a las incuestionables órdenes de sus amos de El Aquelarre?

Y Castle empieza por los sayones
Esto no lo habrían escrito Grant ni Duffy; ir contra el Dinero, el motor de América, y dejar una incómoda secuela de comunista en tu expediente. Nanay. No importa que se les indique que el Dinero genere un crimen de menor trascendencia (pero impacto más directo y rudo en el ciudadano) y que frenar algunas de esas transacciones acotaría la delincuencia, que podría proceder del cierre de fábricas y la caída en la drogadicción por desesperación (alguno habrá que así sea). The Punisher respeta el Dinero como a la Bandera y la Religión porque, en el fondo, es un Patriota.

Este, volvemos a lo mismo, es el estigma que diferencia a los escritores situados a cada lado del Negro Atlántico; el norteamericano está provisto de creencias cuya base, aun noble y honesta, tiene una ingenuidad que podría ser hasta nociva. El europeo (tanta Historia soportada a los lomos) tiene un desenfoque más amplio y caustico de la situación, cierto “entendimiento” ‘superior’ de la (perversa) naturaleza humana. Se corta menos al establecer abruptas tramas. No por tener instinto… hum… sádico, sino porque ha visto más malas facetas de la vida.

He aquí algo que el dinero jamás podrá
comprar; ¿qué impresión causaría a
estos compradores natos descubrirlo?
Dibuja RICHARD CORBEN; el veterano autor parece hecho para las historias de esta naturaleza. Valorando su arco profesional, resaltaremos más basadas en situaciones postnucleares que de otro tipo. Esta vez tampoco defrauda; mantiene alta su ganada reputación, llevando por buen camino la última expedición punitiva de The Punisher.

Ennis remata la historia dejándonos la impresión de que la anormalidad psicológica de Castle es ya tan profunda, tan abandonado está a sus recuerdos dolorosos del pasado, que le cuesta abandonarlos, examinar el entorno y proponerse alternativas. Es un hombre con una absorbente misión, y ni el Juicio Final puede interrumpirla.

El descanso, sin embargo, se intuye próximo: Castle castigó definitivamente todo el Mal y sus virulentos agentes…

Vuestro Scriptor.

Adjunto:

miércoles, 16 de abril de 2014

SPANK GIRL – SE (LA) BUSCA — PROMO

Imaginemos que ésta es la portada
Una pausa humorística entre tanta reseña sombría. Durante los últimos meses estuve elaborando, ardua y continuadamente, esta novela gráfica. O quizás miniserie. Aún queda argumento por desarrollar. Igual sucede lo segundo.

TERHLI haciendo su presentación, detallando sus filias y fobias
Reconozco no ser de los que esperan a que la inspiradora Musa comparezca. Ni trabajo “a ratitos, como debe ser”. TERHLI y yo somos conscientes de nuestras limitaciones; nos obligan a ser constantes, tenaces. Debemos currárnoslo a diario. La Musa debe hacer horas extras con nosotros.

Página 1; primera tanda de parodias
Para los neófitos, contaré que Terhli y su Universo paródico nacieron en un fanzine satírico que dibujé hace años de un grupo de machos cejijuntos antiheróicos: BLITZTEAM. Cosechó un buen éxito de ventas y público, y excelentes reseñas.

Necesidades más perentorias y pragmáticas me obligaron a dejar el fanzine. No obstante, mantuve en la literatura mi faceta creativa. Esto materializó la publicación de novelas y gran cantidad de artículos y reseñas, cuyo corpus principal está en este blog.

Página 2; más paródicos
Para no permanecer inactivo durante la pausa en la redacción de las novelas del Ciclo de Marsoon, decidí volver a dibujar. Un poco, al menos. Y enseguida Terhli reclamó mi atención, muy dispuesta a quedarse esta vez. Sus historietas se alimentan de todas las lecturas y comentarios efectuados durante estos años. No es la alocada de BlitzT. Es fetish model. Tiene abundantes recursos para pelear por su supervivencia. Se beneficia, además, del vasto concepto (figurativo) que urdí como “una historia de la frontera”. ¡Con el beneficio adicional del prestigio granjeado con mis novelas y artículos!

Última página de la promo-trailer de SE (LA) BUSCA. ¡Espero sean de vuestro agrado!
Spank Girl – Se (la) busca, parodia los cómics de superhéroes; es ácida observación de las ‘manías’ y ‘costumbres’ que guionistas, más o menos inspirados, les han impostado.

Se (la) busca recupera, asimismo, viejas tramas que quedaron pendientes de desarrollo. Supone el ahorro de tiempo y trabajo de urdir nuevas situaciones o esquemas. Sabía que esas viejas historias seguían funcionando. Y ahora serían mejores, por lo aprendido estos años. De paso, le quitaba estorbos (machos cejijuntos sombríos) y ¡hela aquí! Una divertida parodia gráfica.

Confío que su desenlace sea exitoso. No es un esfuerzo bisoño que tantea sus (inciertas) posibilidades en la vasta y competitiva palestra de los tebeos. Terhli tiene garra para ser campeona muy dispuesta a contender por su continuidad.

Estas muestras a tanto apuntan, ¿verdad?

Vuestro Scriptor.

viernes, 11 de abril de 2014

CUANDO EL VIENTO SOPLA — Y LLEGUE EL FIN

Afiche foráneo: solicita la vigilancia de
adultos que controlen qué ven los niños
Contiene un detalle esta película de animación, con canciones de DAVID BOWIE, que debe animarnos a reflexionar. Si bien es canto antimilitarista contra la guerra nuclear y sus poderosas y casi irreversibles secuelas filmado durante Década 80, que consigue calar hondamente en el espectador, y que, sin duda, expresa un bien intencionado pensamiento, libre de sesgo ideológico, (“estamos hablando de megamuertes en un conflicto final sin vencedores”), que espera dibujarnos (nunca mejor dicho) un aterrador panorama, todas estas peticiones de desarme atómico, que satanizaban al ex Presidente RONALD REAGAN y otros líderes mundiales afectos a su política, todas, repito, procedían de Occidente.

No conozco un solo ejemplo de filme, drama, novela, documental, tebeo, aun chiste, antibelicista/antiatómico sincero surgido del lado rojo del Telón de Acero.

Los prota, los BLOGGS. Personas normales, invitan a té con
pastas al repentino Juicio Final
Oh, sí, recuerdo su Propaganda, que durante décadas vaticinó fatales apoqueclipses sobre el mundo, todos causados por cohetes con vitolas de banderas americanas (como si la URSS fuese una virgen desarmada, y lo que paseaban por la Plaza Roja de Moscú cada 1º de Mayo fuesen embutidos). También clamaban pidiendo paz, el logro máximo de las comunidades civilizadas. Pero ellos, ahogados en hipocresía, sin cesar incrementaban su arsenal nuclear, abastecían regímenes totalitarios amigos a su política, financiaban grupos terroristas que pretendían socavar el Decadente Occidente del Rock´n´Roll plagado de libertades y derechos.

El imperio de lo cotidiano y el desconocimiento de lo que se
avecina no rompe la monótona pero tranquilizadora rutina de
esta pareja de jubilados
Países donde expresar un desacuerdo pacífico sobre la doctrina gobernante bastaba para sufrir largas condenas en prisión en condiciones brutales (esas que, al tratarse de naciones rojas, Amnistía Internacional prefiere ignorar), pedían la caída de naciones donde la Ley garantizaba, y defendía, al menos en el retórico papel, derechos de las personas inalienables. ¿Con qué autoridad moral los tiranos pueden reclamar eso? Pero ellos no son los peores,  sino las alimañas occidentales que les apoyan.

Es la falsedad de la política y la demagogia populista. Debe tenerse cierta capacidad de distanciamiento para percatarse de todos esos trucos y trampas dialécticos que, edulcorados, se ofrecían a un populux muy susceptible de tragarse tamaños embustes sin pensar qué estaban contándole. Aun hoy, parte de esas mentiras siguen funcionando, actuando con notable eficacia.

JIM se lee cuanto panfleto por el gobierno ha editado, seguro
de que su guía bastará para superar el "sobresalto"
Nada disfruta más la Izquierda (y sus nuevos domine canen, los Democracia Real ¡Ya! y adláteres) que tildar de ‘fascista’ al oponente. Así le amordaza. Lo reduce a figura digna de agredir. Y colgarse medallas como valerosos luchadores antifascistas; pero si no piensas como ellos, eres un facha. Su dogma es incuestionable. Debe acatarse sin pensar, con férrea disciplina. ¿Dónde está su sano espíritu de debate y democracia, el que tanto gallean poseer?

Pero hay más mensajes insertos en este filme de JIMMY T. MURAKAMI, basado en el texto (y novela) de RAYMOND BRIGGS. Uno principal que pudiera resaltarse es cómo una situación insólita tumba un inocente costumbrismo que se creía imbatible.

Acopia, pues, para superar las carestías que generarían la
guerra inminente. HILDA sigue encastrada en sus labores
A través de la rutinaria e inofensiva vida de los ancianos JIM e HILDA BLOGGS, se van mostrando facetas de una Sociedad que, a su pesar, aguanta sobresaltos bélicos “periódicos”, y cómo éstos moldean el carácter. Tanto Jim como Hilda, ama de casa perfectamente encastrada en su rol, que desempeña hasta el último aliento, intercambian, en un casi interminable diálogo, los clichés que nuestra Sociedad ha sacralizado como inmutables.

Recuerdan, con nostalgia y cierto cariño, los raids de la Luftwaffe durante la Segunda Guerra Mundial; sorprende un tanto, en un discurso antibelicista tan marcado como posee Cuando el viento sopla, que se “defienda” cierta postura militarista.

Sopló el viento nuclear, impregnando el alto cielo de cenizas
impulsadas por todos los huracanados vientos. Y eso durará...
El Invierno Nuclear: un fenómeno no contemplado en las
predicciones de conflicto atómico
En realidad, evocan el espíritu de camaradería y superación, de sacrificio y apoyo mutuo, compartir las privaciones con bondadoso ánimo de colaboración y cooperación. Las terribles penalidades del conflicto fue un yunque que templó lo mejor del Hombre, que no dejó caer en el abismo de la barbarie sus más elevados principios.

Jim expresa un modo británico de ciudadano común cuyas inquietudes son puramente domésticas. En él vemos, también, cómo la sedante Propaganda gubernamental se infiltra merced a mensajes que, en la realidad, carecen de tejido práctico. En vísperas de la Tercera Guerra Mundial, Jim se surte de panfletos editados por el Gobierno, saturados de (inútiles) recomendaciones para sobrevivir al Máximo Estrago… especulaciones muy teóricas que la llana realidad aplastan.

Los Bloggs sobreviven, más por la distancia del epicentro de
la detonación, que por éste, su rudimentario refugio
Conforme la radiación (el asesino que no se esperaba) les enferma y deteriora, aislados en su casita de la campiña de Sussex, rodeados del polvo radiactivo y demás daños fruto de la tórrida bocanada inicial del estallido del núcleo, Jim se aferra maniáticamente a las estadísticas y consejos que el Gobierno, en teoría un ente cabal y responsable que vela por la comunidad y jamás miente, imprimió en los panfletos pues intuye el fin.

Se percata, instintivamente, que la muerte es inevitable, irremediable, y la teme. Recita datos porque aportan una familiaridad tranquilizadora; espera así ahuyentar a la Parca, y ambos siguen lustrando recuerdos de la Segunda Guerra Mundial (donde había héroes) para así equipararlos con el conflicto actual y poder sobrellevarlo.

Otro efecto colateral no previsto por la Propaganda. Jim, no
obstante, piensa que su seguro cubrirá todos estos daños
Sólo que éste no tiene igual. No hay servicios de emergencias porque toda predicción, hipótesis ante todo, quedó anulada tras el primer impacto nuclear. El agua no volverá a fluir por los grifos. No se restaurará la corriente eléctrica. Con veraz necesidad de continuidad, la pareja aguarda que el señor cartero regrese para, tras el “sobresalto”, volver a repartir el correo. Mañana, mañana volveremos a plantar en el huerto…

Ese era el gran mensaje incrustado en la melancólica parábola con final tan angustioso y desolador: nos llevaron (siguen haciéndolo) de datos optimistas contra el Juicio Final especulados en un papel en un cuarto remoto por un puñado de “sabios” cuyo principal interés quizás fuese seguir cobrando sustanciosas becas de investigación.

La intensa radiación ambiental los enferma y daña; lo que
resta es el fin, uno especialmente triste y desalentador
Pero ¿cómo se investiga una guerra nuclear? ¿Existen antecedentes? ¿De dónde salen los datos que animan a Jim a construir un refugio antiatómico con las puertas de su casa, confiando que unos cojines disiparan el efecto de una letal radiación ambiental que perdurará milenios, no pocos días…? Tras esa pantalla, se orquestaba la debacle.

La trampa de la Propaganda, la desfachatez de las ideologías, que se permiten tratarnos como a títeres sin albedrío ni voluntad, dándonos, acaso, un remedo de ambos. Y, de nuevo, lo peor: lo consentimos.

Vuestro Scriptor.

Adjunto:

sábado, 5 de abril de 2014

THE LAST AMERICAN — ¿DÓNDE ESTÁIS?

Portada (con P.V.P.) del número uno.
Dibuja MIKE MCMAHON, uno de mis
autores predilectos
Esta miniserie, escrita por JOHN WARNER y ALAN GRANT y dibujada por MIKE MCMAHON, está encuadrada en la fuerte corriente antinuclear que barrió el mundo a mediados de Década 80; al menos, el Occidental. Es una conseguida parábola sobre después del Día Después.

Destilaba a viñetas el mensaje que comunicadores como CARL SAGAN, RICHARD TURCO o ANN DRUYAN, hacían sobre la mentira que la Propaganda oficial esparcía de que, tras un conflicto nuclear de alta intensidad (aun mediana), las cosas volverían a funcionar, superada una triste época de carencias. La radiación acabaría disipada tras varias estaciones lluviosas; los campos reverdecerían, la economía, atorada por el Máximo Estrago termonuclear, recuperaría sus positivos índices, los niños jugarían felices bajo el gran celeste libre de la amenaza de las armas nucleares.

Se ignoró el Invierno Nuclear, oscuro dato que fue abriéndose paso en las estadísticas de forma implacable, anulando las optimistas predicciones de la Propaganda oficial a ambos lados del Telón de Acero.

Esta plancha contiene una viñeta
sugerente: PILGRIM, en esa especie de
ataúd, es un LÁZARO que quizás no
desee resucitar...
[Del Invierno Nuclear existe un precedente: ¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELÉCTRICAS?, de PHILIP K. DICK, una de esas predicciones de la “alocada” ciencia ficción que tuvo un notable reflejo real en la vida cotidiana.]

The Last American es un cómic triste y reflexivo que rompe con ‘la idea’ de la historieta entendida como un vehículo de ocio plagado de superhéroes mainstream. No obstante, los coloridos uniformes de los bizarros personajes son los que más han ayudado (están ayudando; ayudarán) a difundir la literatura gráfica, estampándola en el colectivo con diversa intensidad. Si eres adicto, o libre a aceptar el tebeo, calará en ti más hondamente que en quien lo deteste.

Relata el sombrío viaje de ULISSES S. PILGRIM, capitán de Marines poseedor de una brillante hoja de servicios pero condenado por algún delito a prisión militar. Pilgrim (nótese lo trascendental de su nombre y apellido), al filo de la Tercera Guerra Mundial, es criogenizado para, en 2019, volver a la actividad y restaurar lo que reste del Máximo Estrago. Le invisten con los poderes absolutos de los que goza el Presidente de EE.UU. bajo el epígrafe de Comandante Apocalipsis; de hecho, es el último Presidente vivo.

Rehabilitado tras el largo sueño
criogénico, Pilgrim arrostra la más
extraña misión imaginable
Pilgrim, liderando a tres androides (ABLE, BAKER, CHARLIE, este último programado para ser socio de tertulias atiborrado de CultuPop), empieza a buscar supervivientes por los Estados Unidos.

Hallan un panorama absolutamente desalentador. Todos los indicios señalan que las secuelas de la guerra fueron mucho más extremas que la peor predicción; Pilgrim gobernará una vasta nación silenciosa, en ruinas, sembrada de esqueletos.

Lo que los autores ingleses (incluyamos aportaciones de McMahon) intentan realizar es un aguafuerte de las impresiones psicológicas que tendría, de facto, el último hombre vivo, tema recurrente en la literatura de ciencia ficción o fantasía (acaso el más directo referente: SOY LEYENDA, de RICHARD MATHESON), qué reacciones tendría alguien sometido a esa presión, especialmente cuando se es vital y sociable, y precisa de otros para desarrollarse.

Pilgrim no es un misántropo hastiado del género humano, al que sólo halló defectos, quizás debido a faenas recibidas del prójimo, y al que su ausencia apenas causa mella; puede aun agradecerlo. El Comandante Apocalipsis recuerda a su esposa e hijo, y se mortifica preguntándose por su suerte.

THE LAST AMERICAN emplea
diversos recursos satíricos para criticar
el 'inmovilismo' oficial sobre los estragos
de la guerra nuclear
¿Murieron al primer flash, o perecieron entre terribles dolores posteriormente, víctimas de la radiación, o los salteadores, o los monstruos que engendra el cese de la Sociedad y el desplome de sus reglas, normas y leyes? ¿Tiritaron hasta sucumbir de frío durante el Invierno Nuclear? ¿Qué ocurrió? En realidad, ¿fueron muy afortunados quienes murieron al primer instante?

The Last American rehúye la acción, aunque contenga trazas de ésta, cuan necesario cebo para prender aún más nuestro interés; constantemente se enfoca al narrador Pilgrim para descubrir qué piensa, siente, cómo se comportará ahora que su única compañía son androides de parca personalidad y creatividad.

Así, ¿cómo vivir; a qué aspirar? Habitamos usualmente entornos donde esperamos ciertas recompensas por distintas conductas o actividades (aunque lo más frecuente a recibir son desalientos, traiciones y desaires), promociones por nuestra honradez o contribuciones. Pilgrim sólo tiene a esas máquinas, bastante literales, para recibir una palmadita en la espalda por buena conducta. Porque, según avanza, no ve otra alma con quien intimar, compartir un secreto, esperar empatía.

La insólita situación y la misión de
Pilgrim hacen peligrar su cordura; el
ansia de hallar vida le obsesiona de
forma enfermiza
Warner y Grant deciden que lo más lúcido en tal situación es suicidarse. Visto el percal, opción comprensible: el mundo es un erial radiactivo, ruinas por doquier, el alto cielo está empañado por el hollín que impulsaron todos los vientos allá arriba, no hay cosechas, el agua es veneno… ¿Qué esperan que haga en este paraje, sin presencia de otro ser al que socorrer, entender, con el que compartir?

Una argucia (programada) de Charlie impide a Pilgrim matarse; esto acaso no ayude, pese a todo, pues el Comandante Apocalipsis inicia una deriva psicológica que puede terminar en locura. Visto con perspectiva, los días de Pilgrim en este mundo no son demasiados. No hay esperanza. Y, sin embargo, ¿qué mueve al Hombre a proseguir pese a lo atroz de las circunstancias? ¿Qué energía misteriosa posee la Vida que anida en nuestras células que nos frena a matarnos pese al brutal castigo infligido día-a-día? Otro apartado que induce reflexión.

Incluso en medio del estrago, hay quien
sigue decidido a seguir matando, según
estos peregrinos descubren
Destaca The Last American de obras similares por su directo e incisivo mensaje, brutal comparado con el argumento de la teleserie JERICHO, donde todo lo que contaba este cómic lo ninguneaban descaradamente. Típico residuo de la Propaganda de épocas anteriores, extendía la idea de que la guerra nuclear, pese a su ferocidad, podía superarse con alguna hambruna y otras penurias que un óptimo estado de ánimo de temple británico podía combatir. Podía pasar, hace décadas, pero con lo que sabemos, hoy día… No. Hay que vender esperanza, lo sé, pero en esas circunstancias, no existe. Es una mentira tan asesina como la guerra.

The Last American es un ejemplo ideal de que el cómic puede ser además una potente herramienta de instrucción, difundiendo un mensaje llamado a despertar consciencias adormecidas; es más que ese vistoso escaparate de figurines disfrazados y última esperanza del mundo en peligro. Esta obra enriquece el plantel de nuestras lecturas, la comprensión de nuestro mundo.

Vuestro Scriptor.

viernes, 4 de abril de 2014

300000 VISITAS — AGRADECIDO POR LA CONSTANTE FIDELIDAD

Un número interesante; espero bien pronto doblarlo.
Significaría que estoy haciéndolo muy bien y así lo premiáis
Es hito que desearía celebrar con la debida alegría, galardón a un continuado esfuerzo; en sus casi cinco años de existencia (en Septiembre hará el lustro), Una historia de la frontera ha conseguido atraer la atención de tan alto número de personas; espero que la mayoría, leales seguidores. Y haber hecho nuevos adeptos, entre tanto. Confío que mis escritos hayan satisfecho su curiosidad, surtido de algún dato útil, aun deleitado.

Dentro de este arco entre las celebraciones de los “cientosmiles” me habría gustado informar de nuevas y exitosas publicaciones. Por desgracia, también soy víctima de las circunstancias adversas y críticas, en muchos casos, por las cuales pasamos. Dicen que estamos superándolas, pero… No se atisba, al menos, desde este ángulo de la frontera.

No sólo mi prosa se refuerza y enriquece; mi talento como
ilustrador (he aquí un pequeño ejemplo) también aumenta
Desearía celebrar las cuatrocientas mil visitas algo antes de lo que festejo las trescientas mil. Los temas a comentar, en el futuro, prometen, y espero sirvan para reforzar la confianza depositada en mis reseñas, cuya calidad y precisión han aumentado, y manteneros atentos a su lectura, siempre versada y entretenida. De calidad.

Gracias, y hasta las cuatrocientas mil, o el quinto aniversario, lo que pase antes… si no doy alguna sonada noticia (editorial, por ejemplo) pronto. Un saludo.

Vuestro Scriptor.

domingo, 30 de marzo de 2014

CONAN EL DESTRUCTOR — EL WRESTLING HYBÓREO

Afiche foráneo: la cosa es mostrar a
un
cachas superpoderoso con un
enorme instrumento fálico en la mano
La comparación con el CONAN EL BÁRBARO rodado por JOHN MILIUS resiente este filme de RICHARD FLEISCHER. Aquella cinta estaba equilibrada, fascinaba, era romántica, e intentaba explorar qué avatares sufre una vida violenta y sometida a la violencia, cómo sus repercusiones achataban las perspectivas y moralidad del que la sufría y prodigaba.

Entre esta reflexión, alumbrada por la cita de NIETZCHE que hace de proemio, no se descuidaban la acción, la aventura, ni el homenaje. Finalmente, la partitura de BASIL POLEDOURIS enfatizaba los momentos de introspección en que Conan (ARNOLD SCHARZENEGGER), cumplida su venganza, largamente anhelada, tiene ante sí una vida cuya energía ignora cómo emplear.

Toda la enfocaba a asesinar al embaucador THULSA DOOM (JAMES EARL JONES), quien había edificado un fantástico castillo de rutilantes naipes merced al discurso, la oratoria populista que aturdía por su hipnótica resonancia y lo que aparentemente transmitía. Embrujaba a un populux que sentía necesidad de trascender lo fútil y arduo de su existencia en una época primitiva, madurando entre las ruinas de una Atlantis imperial (¿remedo de una Norteamérica que se agotó y desplomó?) y las criaturas mágicas que alentaban en ese mundo, atrapadas entre predios humanos que tanto los veneraban como acosaban.

El Wild Bunch de la Era Hybórea; MAKO repite rol, como
SCHWARZENEGGER y, entrambos, salvan, como pueden,
el filme (pero apenas)
Milius (y cuanto OLIVER STONE consignara en su libreto) emplearon Conan el Bárbaro para trazar una parábola sobre el Hombre y la Historia, usando a los protagonistas y adjudicándoles concretos roles. Thulsa Doom el carismático líder populista con una Propaganda espléndida pero venenosa. La hija del rey OSRIC (MAX VON SIDOW) bosquejaba lo veleidoso de las altas clases sociales, hartas de ocios y caprichos, que se entregaban entonces a lo estrafalario, ignorando su riesgo, Conan, esa fuerza primitiva y constante, como un agente implacable de Dios, o el Destino, que tumba toda obra humana, indiferentemente a como estuviese construida.

Imágenes promocionales de Conan con las aguerridas
féminas del filme. La reina TÁRAMIS (SARAH
DOUGLAS) camela a Conan tocándole la fibra romántica,
cosa extraña posea un existencialista como el bárbaro
Fleischer se limita a plasmar unas andanzas de tebeo (mal cómic) que refleja el estado de la colección del cimmerio (¿o cimmeriano?) por entonces. Si bien Milius admitió fiarse más de las pinturas de FRANK FRAZETTA sobre Conan (por temor a las incongruencias que los “escribas apócrifos” de ROBERT E. HOWARD —SPRAGUE DE CAMP y LIN CARTER— habían impostado al personaje) para hacer su filme, Fleischer siguió, al dedillo, la ambientación de las viñetas, que no siempre dibujaban JOHN BUSCEMA o TONY DE ZÚÑIGA. En ellas, al menos, resistía cierto poso de calidad.

Aureola a Conan el Destructor (esparcimiento de noventa minutos y rápido consumo, sin más pretensión que obtener rápidos ingresos —abundantes, a esperar— y retener la franquicia) la leyenda urbana (ignoro cuánto de exacta) de que el guión original, de ROY THOMAS y GERRY CONWAY, sufrió mutilaciones y degradaciones sin fin-sin fin a manos de la productora. STANLEY MANN hilvanó la carne restante en el MONSTRUO DE FRANKENSTEIN que filmó Fleischer.

Pero, niña, ¿tú qué has visto? Es remarcable la torpe
actuación de WILT CHAMBERLAINE como BOMBAATA.
Cosas del intrusismo profesional
Thomas y Conway rechazaron las críticas mostrando su guión. Quien lo leyó (más leyenda urbana) lo consideraba muy superior a lo rodado. Sospecho que sí. Tanto Thomas como Conway pretenderían hacer un acercamiento respetuoso, y bastante aproximado, a lo que Stone y Milius crearon. Son competentes narradores. Thomas, el Marvelizador, “conocía” a Conan, y sus adaptaciones son muy aceptables.

No creo, sin embargo, que su historia difiriera tanto de las imágenes vistas. Quizás su libreto prestara más protagonismo a la figura del cimmeriano (¿o cimmerio?) sofocando las paridas bufonescas de MALAK (TRACEY WALTER), un estúpido alivio cómico que está de más en bastantes planos. Revienta la película.

MALAK (TRACEY WALTER), se encarga de cargarse
la película, con su actuación bufonesca y sobrada de
secuencias y planos. Mako: convence un tanto
[Malak sustituye la trascendental filosofía que impregna el primer Conan, que ahuyentaría espectadores. Habiendo un payaso en la película, rebajaban la clasificación de “por edades” y contentaban a los lerdos.]

La médula de Conan el Destructor sigue siendo explotar el relato NACERÁ UNA BRUJA. Su clímax (la crucifixión de Conan) ya estaba filmado, así que tuvieron que buscar una argucia argumental que sustituyese el crítico episodio y mantuviese la tensión dramática.

La sustitución del “cabalístico” Thulsa Doom por THOT AMÓN (PAT ROACH) es magro beneficio y plantea cuestiones como: si es un hechicero tan poderoso, ¿por qué sucumbe? ¿Por qué, ávido del poder que puede otorgar la joya que sólo puede tocar JEHNNA (OLIVIA D´ABO), no inmediatamente la secuestra y fuerza a tomar el prisma? Concede a Conan y su brigada de rescatadores tiempo (sobrado) para salvarla y firmar la sentencia de muerte del brujo.

THOT AMÓN (PAT ROACH) ni de lejos se
puede comparar a THULSA DOOM. Su papel
genera más intrigantes sobre su capacidad de
los que debiera sugerir
La lucha (libre) en la sala de los espejos es otro ejemplo notable de las limitaciones de la inteligencia, o imaginación, de los artífices del filme. Si Thot Amón estima un peligro grave a Conan, ¿por qué juega con él? Siendo ese hombre-monstruo, debió yugular al bárbaro ipso facto. Y ¿por qué mutó a hombre-monstruo? ¿No es un temible mago? ¿No pudo conjurar espíritus, o un hechizo fatal para Conan? Y ¿cómo no tiene abyectos esclavos que luchen por y para él? La cadena de preguntas parecidas puede ser laarga.

Sólo contaba: mostrar qué neumática estaba la D´Abo, qué torpemente interpretaba su rol WILT CHAMBERLANE (BOMBAATA) y explotar la fibrosa y extravagante presencia de GRACE JONES (ZULA).

Aun Schwarzenegger parece indiferente. Intuiría lo barato de todo (la historia, el planteamiento, los diálogos…) y se limitó a cumplir con su planning de rodaje sin florituras. Tenía que brear (sicarios aparte) a dos monstruos (uno, residuo de los relatos de LOVECRAFT) en una escombrera de lo que fuera la epatante Atlantis.

La extravagente GRACE JONES, como ZULA, reparte leña.
Recuerdo que muchos lectores de L
A ESPADA SALVAJE
DE CONAN se quejaban de que Zula era hombre. Bueno,
la magia del cine tiene estas transexualidades
¿Y cómo el siniestro dios DAGGOT tiene tan poco poder? Porque AKIRO (MAKO) lee en las tablillas del templo (maldito) que su resurrección supondrá el apoquelipse total. Empero… salvo esos roncos berridos y unos relámpagos, Daggot no hace nada notable. Sucumbe al afilado acero de Conan como cualquier otra alimaña que lo incordiase.

Conan el destructor puede aliviar una sobremesa en que ni se exija demasiado y no sea mejor la alternativa. Este filme roza el péplum casposo de GORDON SCOTT y STEVE REEVES; si no cae en él es por algunos cuidados aspectos de su producción. Quizás Conan no mereciese esta secuela… que parece, dicen, estar por encima del reciente remake. Siendo así… ¡Milius, acude y recupera a Conan!

Vuestro Scriptor.

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