viernes, 8 de abril de 2022

LA ÚLTIMA ASTRONAVE DE LA TIERRA — DISTOPÍA PARA PIJOS

 

Enésima sugerente portada de la
colección de Martínez-Roca. 
Podría ser la primera novela de
este autor, empero ese final no
tiene perdón ni de Dios ni de
la computadora que, en el
relato, oficia de Papa. Nefasto

La función principal de la derrotista distopía, por arte consciente o subconsciente, es presentar una reflexiva faceta de cuán mal va a ir el futuro, más/menos próximo, sobre fantasiosas especulaciones hechas por el escritor; acaso, en proporción mínima-nimia, teoriza sobre sucesos de su cotidianeidad. Es labor de CASANDRA, la sibila troyana a la que ignoraron, por estar maldita, cuando auguró la caída de Ilión. El escritor de ciencia ficción, pues, arroja sus runas, escribe 1984, y poco a poco, esos elementos empiezan a encajar hasta convertirse en realidad. Cómo es eso posible, es fatal misterio.

Otra función de la distopía es convencer al lector que el héroe será derrotado, aunque gane importantes batallas. Se enfrenta a un titánico monolito: el Estado. Cuenta con infinitos y aplastantes recursos para acabar anulando al rebelde. Hasta GABRIEL T sabe que no podrá derrocar al Socialismo Pragmático, por fuerte que le arree en ocasiones. WINSTON SMITH, ¿cómo termina, pese a no ir pegando tiros, o poniendo bombas, en plan V, de V DE VENDETTA? Amando al GRAN HERMANO. Absorbido por el Estado.

Y, aunque el opresor cayera, su sustituto, pese a un posible aspecto más benigno, buscaría sus formas de oprimir, abortando por tanto esa conquista de la libertad absoluta que el rebelde persigue. Quizás la búsqueda sea la auténtica libertad, no conseguirla…

Este señor tan mayor es JOHN
BOYD, veterano de la Segunda
Guerra Mundial. La impericia no
dispensa algunos dislates que 
contiene esta
opera prima suya

JOHN BOYD escribió la enésima distopía, su primera novela, aunque incluye tales elementos en la narración que, la hostia, ignoras si, al final, estás leyendo sobre una confusa ucronía en realidad. Cita a poetas del XVIII (a cuenta del romance que teje para HALDANE IV y la poetisa HELIX). Empero, a continuación, te dice que es 1859. Luego, se retrotrae a el Hambre, época misteriosa de antropofagia, a viajes estelares, a superar la velocidad luz, a colonizar remotos Mundos Exteriores, como Infierno, terror capital del relato, a los prodigios científicos de FAIRWEATHER I. Esta incapacidad de precisar si lees ucronía o distopía induce tal grado de anarquía que va menoscabando la obra. ¿Es, finalmente, mezcla de ambos? ¿Una distópica ucronía? No lo tengo aún claro.

Porque no es el único defecto de una obra de pésimo remate, aviso. Boyd nos detalla la “imposible” unión de dos especialistas de ramas de estudios opuestas. Haldane es matemático. Helix, poetisa. Uno y otra deben emparejarse con miembros de su colectivo. Consideran dará mejores individuos, por selección genética. El mestizaje: crimen estatal.

Así lo ha dispuesto el regente Triunvirato de Sociólogos, Psicólogos e Iglesia (una católica futurista, al parecer, pues tienen un Papa-computadora) pensando obtendrán la perfecta ciudadanía del perfecto Estado. Existe un légamo de proletariado (cuyas condiciones se nos hurtan; les estiman como subhumanos) y sólo las clases de especialistas gozan de varios privilegios en un mundo superpoblado (otro crucial detalle sobrevolado).

Un mezcla de profesionales acarrea, entre otros castigos físicos y sociales, el exilio a Infierno, planeta congelado allá donde YODA sentó la era. Y esto sucede entre Haldane y Helix: amor prohibido, embarazo inesperado. Condenados al infierno gélido.

Otra de sus novelas. Espero que
se desenvolviera mejor que con
la de la nave reseñada

La última astronave de la Tierra, pese a estos defectos, funciona bien hasta el momento en que deportan a Haldane. Es cierto que, por detalles sueltos, intuyes su futuro allá, mas una vez aterriza allí, la historia alcanza tal grado de absurdo delirio que sospechas que Boyd, pretendiendo desmarcarse de otras distopías, como LOS AMANTES (a la cual debe mineral, y en cantidad), proporciona justo lo opuesto a lo que esperas del subgénero: ¡la victoria sobre el Estado opreso! Pero triunfo… ¡de qué inefable modo! Aun el transgresor PHILIP JOSÉ FARMER respetó la fórmula. Boyd, en cambio, se echó p´adelante resolviendo el relato de forma abominable. Recomiendo, por tanto, al caveat lector deje de leer una vez destierren a Haldane. Todo lo importante, e interesante, concluye ahí.

Un dramático final “usual” ajustaba mejor al romance que Boyd desmañado relata.

viernes, 1 de abril de 2022

WANTED: DEAD OR ALIVE — PARSIMONIOSO CAZARRECOMPENSAS

 

Adiche. La promesa de tipo
duro-acción adrenalítica que
desprende pronto queda 
defraudada

El principal problema de esta película es que es lenta hasta casi extenuarte. En manos más capaces que las de su regidor, GARY SHERMAN, hubiese sido uno de esos reaganianos hits estilo ARMA LETAL o JUNGLA DE CRISTAL. En algunos momentos copia el aire videoclip de un episodio de CORRUPCIÓN EN MIAMI, mas lo que requería era una tajante acción dura y visceral llevada con premura por su protagonista, RUTGER HAUER, como NICK RANDALL

Empero Sherman se recrea en la parsimonia de una aventura con premonitorios tintes terroristas (planean una catástrofe que minimizaría el 11-S 2001) a la que aun Hauer colabora con entusiasmo. Fondón, el holandés había perdido la musculosa corpulencia del replicante ROY BATTY o la del mercenario MARTÍN de LOS SEÑORES DEL ACERO. Semeja un decadente private detective que rememora mejores tiempos y que, de pronto, queda envuelto en una terrorífica historia de la frontera que podría liquidarlo.

Mas insisten en presentarlo un operativo dinámico y, cuando toca, despiadado, que niega lo que al final vemos. Reproduce el que parecía ya el arquetipo argumental del cine de este corte de Década 80, a saber: el funcionario federal defenestrado por un arrogante superior estúpido que malvive en profesiones colindantes con la ley, ora private detective comechocolate fumando en el balcón, o éste más ‘novedoso’: cazarrecompensas.

Quien tiene un amigo... Aunque este amigo, sin
proponérselo, puede ser tan enemigo como aquél
al que encomiendan cace NICK RANDALL

Cuentan que este SE BUSCA, VIVO O MUERTO es enlace, o secuela, de una serie homónima protagonizada por STEVE MCQUEEN que se desarrollaba en el Viejo Oeste, y Hauer descendería de aquél Randall. Randall que, en la actualidad parece, a ratos, BATMAN, pues siempre tiene un cacharro que usa para levantar tapas de alcantarilla, o cortar silicona de cristales, o linterna para avanzar por las cloacas.

Y sin cesar topamos con la parsimonia como todo transcurre. La amenaza terrorista que filman, encarnada por el fanático islamista MALAK (GENE SIMMONS, el líder de Kiss, ¿no?), requiere de contundencia radical para evitar más masacres (porque Malak es el único que se mueve, aun así parsimonioso, sembrando de cadáveres Los Ángeles, 1987) y esto provocaría intensas persecuciones de coches, tiroteos salvajes, a Randall salvando in extremis el día, regalándonos algunas frases chulas de tipo duro habituales a estas cintas. Hace algo. Sin embargo… parsimoniosamente.

El BIN LADEN de este metraje. Por muertos, que
por él no quede. Eso sí, cuando le toca ceñirse a
su catecismo, ¡cómo escurre el bulto! (No así
la menda que la acompaña: quiere Valhalla moro)

La actriz MEL HARRIS no sé qué pinta en la historia, aparte de confirmar la condición heteroX de Randall. Entre que sale poco, su papel impide se luzca, dando un par de besos de buenas noches a Randall antes de que muera junto al mejor amigo del cazarrecompensas. (El cómo lo hace no pienso revelarlo. Ya he reventado suficiente.)

Interesante sí es el argumento: la amenaza terrorista islamista, que quizás en este filme adquiera una tan preponderante como profética dimensión. Cierto que en REGRESO AL FUTURO esbozan a unos activistas libios que quieren uranio para hacer la gran puñeta en alguna parte, de EE.UU., o el planeta.

El único momento intenso de la película, que aun
así no la salva de quedar a corta distancia de ser
como un episodio de
EL EQUIPO A

Mas aquí muestran descarnadas las intenciones del Islam por joder a troche a moche a infieles, escudándose en sus fanáticos del pañolón palestino. Otro instante de perspicacia está en la actitud de cínica hipocresía de Malak en el clímax de su cruzada criminal. Dibuja perfectamente a toda esta patulea de despiadados sujetos. Alientan a la matanza a sus leales, a quienes exige el máximo sacrificio como ineludible etapa de su cruzada, mas cuando les toca sacrificarse, se escabullen cobardes, interponiendo argumentos de todo tipo para no morir. 

Que luego pida la muerte a Randall no encaja con sus actos de poco antes, cuando pudo tener su holocausto al Edén estrellándose contra el depósito de químicos, pero dio el volantazo que “le privó” de su provisión de huríes en el paraíso musulmán. Las causas y sus líderes, siempre dispuestos a ofrendar a todos, mientras ellos se evaden so pretexto de que deben mantener vivo el movimiento…

viernes, 25 de marzo de 2022

EL ENEMIGO — LA SEGUNDA (NOVELA) DE JACK REACHER

 

Portada patria. Aunque escrita en
2004, se remite a 1990, cuando 
se creía que las tensiones de Este
y Oeste Nucleares terminaban.
Mira por dónde: hoy son de
nuevo actualidad

La impresión que transmite la publicidad de la primera película de Jack Reacher es que se trata de una especie de THE PUNISHER, un tipo misterioso surgido de alguna parte con un tormentoso pasado del cual pretende huir, aunque toda suerte de repentinos imponderables le obliga a volver a una senda que considera maldita; sin embargo, con honestidad, acaba admitiendo se encuentra cómodo ahí.

Rompiéndole la cara a la gente, o liquidándolos a tiros. Por ser los malos. Lo merecen. Reacher posee un código ético, o de honor, que establece reglas clarísimas. No las establecidas ora la Ley, ora la costumbre, ora la Sociedad. No-señor: las suyas. Y cuidado con violarlas.

Pues nada de eso, amables lectores, van a encontrar en esta novela del personaje creado por LEE CHILD y que posee varias secuelas. En alguna parte de Hollywood vieron tralla y ahí está: películas y teleserie. Child ha encontrado su particular filón de oro. ¡Quién iba a decírselo cuando empezó a escribir la primera historia!

Vamos a lo importante: Jack Reacher. Ya he destacado que, aunque tipo duro, no es ese expeditivo con el cual no querrías tropezarte, ni siendo bueno. Peor, malo. Porque es intratable misántropo y difícilmente aceptará una disculpa que no comporte hueso roto. Este Reacher: no va de eso. Partir caras, las parte, mas se lo piensa hasta demasiado.

Otra faceta del libro es que Child parece más interesado en desglosar los procedimientos del Ejército norteamericano en determinados aspectos de su funcionamiento, que en contar una historia policíaca con específicos elementos escabrosos que dieran mayor empaque o relieve al relato, con suficiente suspense como para engancharte y continuar leyendo hasta donde resulta, porque es inevitable, menos dinámica o cae directa al tedio.

LEE CHILD, autor de la exitosa saga. Sólo un
escritorzuelo muy cornudo no ve la comodidad
que supone inventarse un buen personaje y que
tenga continuidad. Origina su propio Universo,
y allí, el que manda, eres tú, escritor. Todo está
a mano, sólo hay que ensamblarlo. No como
idear una tras otra novela, con el riesgo de
mediocridad que eso puede suponer

Reacher es un policía militar de una unidad especial. Dispone de ciertos poderes que le hacen entre intocable y con capacidad ilimitada para pedir o investigar. Se encuentra, el 1º de Enero de 1990, con que un importante general la ha palmado en un puticlub muy barato, y además se han perdido críticos documentos cuyo alcance, en plenos coletazos del fin de la Guerra Fría, pueden poner a más de un baranda en serios aprietos.

Su indagación (en realidad, la teniente afro SUMMER que “le encaloman” para que le ayude a orientarse en su nuevo destino, oficial que demuestra la tenaz capacidad propias del héroe, esto es, Reacher) toca la homofobia, las relaciones homoX en un Ejército que las niega, la rivalidad entre distintas Armas y un breve romance interracial, llegando al (deducido por el lector) desenlace que, por mor de su integridad, le degrada a puesto de menor relevancia que el actual. Oportunidades para que se haga el loco y aun ascienda en su carrera, le dan importantes ministros del oficio. Empero se mantiene en sus trece.

La sombra que arroja Jack Reacher (la película) induce desencanto con el Jack Reacher, la novela. Tiene poco del enigmático glamour como le pintan. Es un tozudo investigador a quien un(a) subaltern(a) salva el día, así de claro. Como a CLOUSEAU.

Otro título del autor y el personaje

Mas lo que AHORA hace interesante El enemigo es hallarnos próximos a revivir los tiempos de Guerra Fría que encuadran la novela. La invasión de Ucrania ha roto un montón de frivolidades y la Europa de los Pueblos y la Alianza de Civilizaciones y todo eso, se va al c*a*r*a*j*o. 

Tardará algo el desplome, mas las primeras señales están ahí. Resurgirá el anticomunista que, más/menos, encarna Reacher, y recuperaremos las tensiones nucleares que pensábamos haber superado hace, lo menos, treinta años. En efecto: son estos sujetos los que necesitará la Europa del Bienestar Democrático si quiere sobrevivir a la Rusia que no aceptará una derrota, mientras piensa extender, otra vez, sus zarpas imperialistas, sean zaristas o comunistas, por toda Eurasia.

viernes, 18 de marzo de 2022

ALATRISTE — LA LIMBOPELÍCULA

 

Afiche. Turbulencias y miserias
en el Siglo de Oro. No importan
los ditirambos que PÉREZ-
REVERTE vierta o vertiera sobre
la película (para eso los cobra):
por muy poco no hay por dónde
cogerla

En justicia, imposible decir sea mala película. Empero tampoco buena. De una forma u otra, elementos positivos y negativos se contrarrestan y oponen hasta crear una suerte de Nirvana que impide inclinar la balanza a diestra o siniestra. No obstante, con cierta maldad, puedes añadir más peso al platillo de lo negativo. De esta manera, por ejemplo:

La cinta posee un enfoque equivocado. Las novelas se escriben desde un punto de vista quasipaternalista. El narrador, ÍÑIGO BALBOA, conoce al aguerrido y taciturno DIEGO DE ALATRISTE que acopia diversos atractivos (héroe de guerra, encomiable espadachín, hombre honorable, cabal maestro…) así como orea un Reverso Tenebroso en el cual el muchacho pretende no ahondar mucho, o el mito se le derrumba. No puede sin embargo obviarlo, y lo resuelve refiriéndose a fases de introspección del veterano, quien repasa sus malos momentos, su labor de sicario, y aquellos fantasmas que lo acosan, que intenta exorcizar con aguardiente o intimidades con CARIDAD LA LEBRIJANA.

Todo eso el regidor-guionista soslaya. Aborda las cuatro novelas con un grandilocuente alarde Paramount Pictures propio de CECIL B. DE MILLE o WILLIAM WYLER, cuando debió fiar más en MEL GIBSON y BRAVEHEART. O al patrio CURRO JIMÉNEZ. Que han echado euro$ al espectáculo lo manifiesta su cuidado vestuario, la ambientación del Siglo de Oro y el retablo de excelsos personajes históricos a quienes se alude, aunque éstos suelan pasar más por la galería que ganando protagonismo en la trama.

Correrías sangrientas en las oscuras calles de la
Corte. Un grave error de esta cinta radica en haber
comprimido las novelas en un sólo metraje. De
por sí, cada una basta para filme

Trama, repito, erróneamente enfocada al condensar las novelas en una sola cinta cuando sólo las dos primeras ya tenían traca para más de noventa minutos. Este afán de resumirlo TODO en el actual metraje, ¿qué hace? Crea incómoda sensación de apresuramiento, de despreciar detalles importantes, y que el espectador se las apañe como pueda. Pues el director considera que el público va avisado de los libros empezando a discriminar, sui géneris, si esto o aquello pertenece a tal novela o momento específico.

Fracaso. Su impresionante vestuario y ambientación, no lo niego (son esos ramalazos del cine europeo capaz de competir con el estadounidense en brío, calidad y detalle, mas desdeña arrogante seguir “comercializándose” por mor de alguna estúpida idiosincrasia “artística” que pienso tildar de comunista-antinorteamericana): al garete.

Gente guerrera en tierras remotas. El potente
aparato de ambientación, vestuario, etc., salva
a la película, que aspira a gran cine épico como
EL CID, sin conseguirlo. Su regu$to a
Hollywood lo estropea el errado enfoque como
se rueda
ALATRISTE

La película debió plantearse como BAZ LURHMANN rueda AUSTRALIA, o como THE ROAD WARRIOR. La visión grandiosa, desde ingenua juventud, de un avezado hombre que puede hacer la diferencia en una ampulosa Corte, atenazada de Inquisición, que recibe las riquezas de las Indias y se solaza en sedas, satenes y flirtea con actrices de la época, que comparten lecho ora con nobles, ora con monarcas. Íñigo viene de una aldea vascuence perdida en los montes, y contemplar las maravillas de palacios, iglesias y demás monumentales cuadros debe dejarlo anonadado. Todo despide a sus jóvenes ojos grandeza, glamour, calor, color, mármoles luminosos. Contempla esos parajes siguiendo obnubilado al mentor de la parca palabra. Compartiendo pláticas con DE QUEVEDO o VELÁZQUEZ. ¿Ves eso, que grosso modo PÉREZ-REVERTE traslada en los libros? No.

Es mucho más preferible sacar al actor guapetón del momento que encarna ya adulto a Íñigo por esta maldita cortedad de vista que domina a nuestros cineastas, entregados serviles a la progresía antes que a su propio oficio, el cual deben perfeccionar.

En pos de la épica estilo 300 con nuestros Tercios.
Reflexionándolo, en un cine como el patrio, que
imita comedias hollywoodienses, o dramas
de "camioneros y maricones", sorprende que se 
financiara algo que enaltece a nuestro país.
¡Podía suponerse exaltación del franquismo!

VIGGO MORTENSEN da magnífico la talla del veterano Alatriste, que parece suerte del PISTOLERO SIN NOMBRE interpretado por CLINT EASTWOOD en sus western-spaguetti. Mas apenas abre la boca, deshace la magia. ¿No pudieron doblarle? Porque mira que habla poco; pero consigue convencernos de que no es español todas las veces.

Apena que tal generosa inversión se deshaga por complejos. Es la enésima producción europea, aun española, que apunta a Hollywood quedando, apenas, en cine de verano.

viernes, 11 de marzo de 2022

LIMPIEZA DE SANGRE - ALATRISTE II — LO TENEBROSO DEL SIGLO DE ORO

 

Valga esta cubierta para señalar
los hitos destacados en esta
reseña por lo que tiene de
documento antiguo

España sufre, sucintamente, dos fanatismos: el religioso y el comunista. Encontrar un centro de gravedad permanente parece misión imposible. Bien: ARTURO PÉREZ-REVERTE trata del primer fanatismo en esta segunda entrega del CAPITÁN Alatriste, aunque contorsionándose en ciertos párrafos para aludir al segundo.

Recuerdo que el intento original del autor, al emprender la escritura de esta fascinante época de nuestra historia nacional, era educativo. Mas choca contra un muro de densidad casi indestructible: el mismo sistema educacional al cual destina los relatos.

Estas novelas aparecen durante la segunda mitad de Década 90. Pienso que Pérez-Reverte intuía, o atisbaba, que había aún oportunidad de meter en la mollera a los alumnos (de instituto, al menos) algo de nuestra Historia con la esperanza de que absorbieran lo suficiente, y sintieran el impulso, motu proprio, de por su cuenta seguir investigando sobre las campañas de Flandes o demás eventos narrados, o no, en las novelas. Y así salvaría otra generación de la ignorancia, o al menos, la aplazaría.

Nanay, Arturo. Obviabas dos factores poderosamente arrolladores: el sistema educacional en manos de desalmados de izquierdas empeñados en destruir todo cuanto te empeñas en describir por considerarlo, directamente, franquista (tal como lo escribo), y que la derecha sería cómplice por mor de su complejo de inferioridad ante la izquierda.

ARTURO PÉREZ-REVERTE que vuelve a
ilustrarnos y amenizar la lectura tratando de hacer
un pormenor del Siglo de Oro donde todo tendía
a ser más de cobre o plata que de Oro. Y ya que
estamos: la Inquisición no es un invento español,
sino italiano. Lo que pasa que la leyenda negra
(que abonan los enemigos que tenemos dentro de
nuestras fronteras) se ha querido cebar en 
nosotros además con esa inexactitud

Cuan MILHOUSE VAN HOUTEN, ansía congraciarse con la izquierda, con desesperada angustia, pensando que, tolerando sus aberraciones, con alguna morisqueta de disgusto para contentar a su electorado, se harán compis del patio de recreo. Para nada consigue tan nefasto objetivo, porque los otros, al menos en esto, son coherentes, y les prodigan un tenaz desprecio que nunca cesará. Así que, a cambiar de chip, Derecha. O te comen.

Tampoco consideró que la izquierda cabalga-contradicciones se aliaría con los más inmundos nazionalismos, enemigos de España, y por tanto, su Historia, y por tal de no perder la poltrona, la cual se han cosido al pellejo del culo, deformarían y aun anularían TODA la Historia de España, recreándola a modo si se tercia o mandan los nazionalistas.

¿Qué importa, por tanto, que Pérez-Reverte cuente sobre cómo la Inquisición Española, no tan terrible como la inglesa o alemana, pese a lo que insista la leyenda negra foránea, extendiera un ala opaca de delirio religioso sobre la nación que gobernaba medio mundo empero vivía aterrada a que los Familiares de la Inquisición llamasen a media noche en tu casa, acusándote “de algo” (morisco, judeizante, hereje…) y desaparecieras en sus cárceles, sufriendo torturas que finalizaban en un fáustico Auto de Fe?

FRANCISCO DE QUEVEDO
ocupa un papel importante en
estas historias. De hecho, si hay
novela, en cierto modo es por
culpa suya

Porque esto narra el segundo libro de las andanzas de un audaz (o antihéroe audaz, confuso en sus lealtades, que no quiere a su rey, aunque le honra; se resiente de su patria, la cual ama; que aborrece un sistema corrupto que disfruta y enriquece con lo destinado a sus camaradas en las campañas extranjeras): de Inquisición y Judaísmo. Aquí había que tener sangre cristiana vieja desde los más remotos tiempos ibéricos para evitar te quemaran. Cualquier duda podía ser fatal (como la subtrama de la novela revela).

Por tanto, Pérez-Reverte mete en terrible lío al pupilo de Alatriste, el vascuence ÍÑIGO BALBOA. Lo encierra en las mazmorras toledanas de la Inquisición, haciéndoselas pasar putas, víctima de las maquinaciones del vengativo escribano ALQUÉZAR, que usa a su sobrina, la voluble/peligrosa ANGÉLICA, amor imposible de Íñigo, para tender una artera trampa al joven y cargárselo, mientras Alatriste sufre un letal lance a espadas al cual sobrevive gracias a su bravura y destreza.

Otro día hablaremos del matiz pulp que esta colección arrastra. Hoy prefiero destacar que estamos sufriendo una Educación (fallida) que no persigue preparar alumnos cara al competitivo futuro, sino comprometidos con procelosas causas muy de moda, y que la guerra de Ucrania acaba de desarbolar su falaz y nefasta inconsistencia. Por supuesto, los líderes de dichas “Políticas Educativas-Para-La-Ignorancia” sostienen el invento aun a la desesperada, porque comprenden cuánto se juegan: un alumnado idiotizado es manipulable, adepto a sus intereses. Y eso se les da de puta madre magistral: manipular.

viernes, 4 de marzo de 2022

INFILTRADO — OTRO K. DICK ADAPTADO AL CINE

 

Afiche. Frente a la pomposidad (y
difusión) de SAN ISAAC ASIMOV,
el que más se está adaptando al
cine es el drogota de PHILIP K.
DICK. ¿Cómo se explica?

La insignificancia más absoluta puede describir a este filme, de clara factura televisiva, si no fuese por dos detalles: uno, el citado de adaptar otro cuento de PHILIP K. Dick. El segundo: sale el ‘icónico’ VINCENT D´ONOFRIO interpretando a un cínico oficial de seguridad planetaria que no duda en descuartizar personas con tal de salirse con la suya. Lo malo es cuando yerra; aunque la situación es de tal gravedad que se aceptan estas pérdidas con disciplina y sacrificio. Consuélense: vamos afinando. Hemos matado a diez pero salvamos a diez mil. ¡Magro consuelo tanto para la víctima como los suyos!

Quizás “insignificancia” sea adjetivo apresurado y duro para describir un telefilm que tiene algunos atractivos, aunque no los suficientes como para librarle de la palabreja. Han intentado suplir la ausencia de chicha del cuento original con una situación de TROPAS DEL ESPACIO (sin empacho aprovechan metraje de la adaptación de PAUL VERHOEVEN, tratando de hacer tiempo y dar empaque al resultado final) donde juegan al suspense, al engaño, a eso tan de HICHKOCK del falso culpable y el mcguffin que tiene un repentino giro que, en el primer pase, consigue el resultado perseguido: funcionar.

Por lo demás, el casting rebosa de actores que luego han medrado en la pequeña pantalla (el ODIOSO CSI-DONDE SEA) tratando empero de dar lo mejor de sí para convencer de que estamos ante una inversión dispuesta a rentabilizar hasta su último dólar gastado. Los efectos computarizados se notan superpuestos (de haber sido de slow-motion lo habríamos perdonado; cuando te meten sin embargo por los ojos lo fantabulosos que son los a imitación de ILM y ves esto, naves muy falsas que parecen calcomanías moviéndose por el metraje, haces mueca de disgusto) y asimismo delatan que no había ca$h para conseguir algo más depurado.

De lo mejor de la película: el arrollador y hasta
extravagante personaje que interpreta VINCENT
D´ONOFRIO. Características de este actor, parece

Bueno, comprendido. Pasemos pues a la historia en sí y las interpretaciones. Sin llegar a mediocres, se superan suficiente. GARY SINISE se pone intenso a veces. El problema de Infiltrados, al contrario de DESAFÍO TOTAL, MINORITY REPORT o aun ASESINOS CIBERNÉTICOS, es que nadie decide suplir la falta de créditos con una más esmerada labor actoral. Lo de los decorados, es tres cuartos de lo mismo que con lo de las naves.

La extraña población de desheredados de fuera de las cúpulas electromagnéticas que cubren los grandes centros urbanos, aunque sugerente, parece ocurrencia para darle un portante más impresionante al filme. Mas artimaña destinada a espectadores que no exigen mucho, les resbala bastante la ciencia ficción y, en esa franja horaria, no tienen nada mejor que ver.

Entre los excluidos, OHLAN encuentra ayuda para
demostrar que es quien dice ser, no otro. y peor

Siendo ese el plan: conseguido. Aunque cuando estás metido en la ciencia ficción, has visto considerable número de cintas del género con las que poder hacer contraste, descubres el engaño, que entonces se insinúa desesperado truco para aumentar metraje, y parte del interés que pudieras regalarle se escurre suavemente por los costados de tu atención. Es algo tópico/típico ya visto, mejor (o aun peor) hecho, en otra parte.

De nuevo sin embargo encontramos el predilecto argumento de K. Dick, a saber: no soy yo; sino un simulacro que adopta una vida o momento vital específico y, maldita SEA, quién soy en realidad y por qué esto me está pasando. Era pura obsesión (entre tantas) del escritor californiano.

Y, allí, los esposos Ohlan en el fondo de la fronda,
encuentran la aterradora verdad...

Uno de sus muchos miedos, gestados o producidos por las drogas que consumía, y con el que se nota trabajó con bastante extensión. Algo le impulsaba a cuestionar su propia identidad, la realidad en la que discurría su vida, muestra del pánico que podría sentir al descubrir que era una simulación, no él mismo. Y su insistencia en centrarse en este tema podría deberse a un esfuerzo desesperado por analizar la situación, desde diversos ángulos, y encontrar cómo huir de ella, solucionar el problema, y encontrarse, por fin, a sí mismo. Libre de esta… patología.

viernes, 25 de febrero de 2022

CLONES — DENSO, INSOPORTABLE, INTERMINABLE…

 

Portada con un símil de la mano del
Diablo, para hacerse el interesante.
Quita la parte de la Granja, y el resto
es paja grandilocuente protagonizada
por un perdedor nato

El brutal batiburrillo de géneros que comprime este voluminoso volumen lo convierten en una anarquía a punto de caos que se transforma, en sus cien últimas páginas, en un desesperado alarido del lector por terminarlo y arrumbarlo al más profundo olvido.

Si cyberpunk, si terror, si suspense, si noir… Tal revoltijo pudo dejar entusiasmado a su autor y a no sé quién de Amblin, que le vio méritos (!) para comprar los derechos y adaptarlo a la pantalla de plata (plan afortunadamente frustrado, parece). Porque como sigan estrechamente la narración, con semejante cacao: fracaso cantado.

Aunque con la locura includiversivista que está viviendo el mundo del espectáculo, igual despuntan no sé qué gracia para caer en ídem a un público que abomina de íntegros como RAMBO y cabrean a otro que, como nunca, anhela (si no es un/a tonto/alava progre que debe cumplir cuota ante su manada de red social) las fantasías de Década 80, aunque en ellas imperase el cartón piedra y la stop-motion. Contaban al menos más/menos bien una historia, con diversos arquetipos icónicos que pretendían ser inspiradores, a ratos moralizantes. Lo actual es un adoctrinamiento descerebrado cebado de subvenciones manipuladas por gente que, lo último, es descerebrada. Rapaz, traicionera, embustera… lo que quieras. Empero que sabe muy bien qué persigue: enriquecerse sin doblarla.

MICHAEL MARSHALL
SMITH con media sonrisa
de "cómo os la he colado,
gualdrapas. Y, encima,
amenazan con película
de este libro"

Pero eludo hablar de esto comentando este tocho. Aunque las primeras sesenta páginas tienen un tenor harto prometedor (historia que, al contener el elemento clones, prefigura la ética de preguntarnos si tenemos derecho a replicar versiones nuestras para que sean un botiquín auxiliar de nuestros órganos defectuosos, ya que, por avanzada que esté la medicina, o la ingenética, al parecer una copia de nosotros garantiza más éxito frente al posible rechazo que cualquier medicamento —cuesta un poco creerlo, aunque cada relato tiene su aquél que sienta la duda—). El estilo combina un argot callejero junto con nociones más culteranas de la literatura, como fresco aliciente añadido, a la cuestión ya resaltada sobre el empleo de clones para según qué propósitos.

MICHAEL MARSHALL SMITH relata las vicisitudes de JACK RANDALL, expolicía corrupto y drogata, que vivía en una gigantesca nave comercial, el MegaMall, que un día se aposentó en Richmond, Estados Unidos, medrando allí. Nos presenta a sus compis de drogas, líos y borracheras. Randall no cesa de cometer errores. Le coges tal tirria que no le deseas nada bueno. Si cayera por el hueco de un ascensor matándose, aplaudirías. Tal fracasada piltrafa no puede emprender la hazaña que exige la narración, punto.

Sí, sí. Al principio logra engancharnos (los clones, las Granjas donde los descuartizan, la ciudad-nave, su fauna tribalpunk…) hasta que, girando ciento ochenta grados, ¡mete al fracasado en una crepuscular dimensión paralela boscosa donde te apiolan antes de y tres!, adonde antaño desarrollaron una larga e inútil guerra sin motivo comprensible. No devastaba bastante leer sobre los picos que el menda se mete y otras torpezas. Descompone del todo las paredes de esta novela descubrir que matan brutalmente a su familia y, en vez de rehabilitarse y ponerse en plan THE PUNISHER para vengarse por Nueva Richmond, ¡se pira a la Granja de los clones donde casi la diña de sobredosis! Remata tanto despropósito viajar a un plano paralelo para descubrir la faceta espiritual/metafísica de Randall y agotar tu paciencia de lector definitivamente.

Otra más de su pluma.
No correré riesgos. Ya he
tenido bastante con esta

Esta novela, por cuanto prometía su inicio (los clones, su secuestro, la ciudad-nave, su rescate en un claustrofóbico entorno mezcla de JUNGLA DE CRISTAL y DREDD), se desarregla página a página por la ineficacia yonqui de un protagonista obsesionado con la redención, mas cada vez que le tienden una mano para sacarle del pozo, la rechaza, o muerde, hundiéndose en el albañal por hallarse más cómodo allí, flipándolo.

De sincero corazón lo digo: ni la mires. ¡Huye! Derroche doloroso de tiempo y dinero.

viernes, 18 de febrero de 2022

MONK (SERIE TV) — O POR QUÉ LOS DETECTIVES SON SOLTEROS

 

El misófobo protagonista; con estas
monacales pintas, como que no vas a
ninguna parte. Empero...

A priori, Monk parece una aburrida y repelente serie de una especie de obsesivo minusválido “polifóbico” vestido como un cateto español de Década 60, más ALFREDO LANDA del Franquismo que PACO MARTÍNEZ SORIA, plagado de manías y complejos que bordean lo ODIOSO, haciéndole no irritante, sino insoportable. Uno de esos programas que espantan al público por su atontado concepto y el no menos provinciano protagonista, afincado en la norteamericana San Francisco.

Sin embargo, cuando la programación te comprime entre densos bloques de naderías, mierdas, inclusividades y demás modernas basuras, Monk no pinta ya tan mal, porque se hace un mundo levantarse del sofá para ver un DVD. Empiezas a hallarle curiosidades y honduras psicológicas (las que tanto excitan a los cornudos escritorzuelos góticos) que hacen muy significativa una serie que, por su antiglamourosa envoltura, sorprende que se mantuviese ocho temporadas en antena. Dos, o tres, parecen demasiadas.

Estrenan Monk (2002) cuando la TV la regían privates detectives, policiales o de alquiler, de subido guapetón o repelente sabihondez (CSI DÓNDE-SEA), superficiales galanes de celofán que siempre se ventilaban a una rubia buenorra según lo demandara el episodio. (Aunque las series donde no pasa esto suelen ser más deprimentes.)

Pues SHARONA FLEMING me gustaba más que
NATALIE TIGGER; sabía contenerle las muchas 
tonterías. También prefería la sintonía de cabecera
de la primera temporada. Pero...

¿Qué ofrece Monk? Un paleto menos espabilado que su aspecto. Un hombre vulgar (TONY SLAHOUB tendrá muchas cualidades, pero de sex-symbol GEORGE CLOONEY, no), exasperante con su manía obsesiva-compulsiva y el pánico a un millar de cosas. ¿Quién puñetas quiere ver la serie de tal desastroso tío? Vuelvo a CSI Donde-Sea pese a que sus diálogos son puras carajotadas y las actuaciones son de maniquíes de palo.

Aunque insisto: “entras” en la serie y ves detalles. Como la cansina viudedad de Monk. La señora de Monk, TRUDY, muere en atentado de coche y esto recluye al ex policía de San Francisco en su casa tres años. La serie le empuja a salir y terminar cada episodio, bianco, bien intencionado, humorístico, para completar las ocho temporadas, en cuyos capítulos finales esclarecen el enigma de quién/porqué murió/mató a Trudy.

Por la novela noir que llevo leída, es
la primera vez que veo a dos oficiales
de policía hacer investigaciones de
campo, no las coordinan. Claro, que
cuando son estos dos pasmas...

La inquebrantable lealtad a su esposa, aun a su recuerdo, oculta otra fobia de Monk: al sexo. Nombrarlo lo descompone, a punto de convertirse en kippel. Ocultan esta aversión con lo del recuerdo a Trudy y tal, pero, no. Monk teme al sexo, aversiona toda versión del erotismo, y esto lleva a sospechar si, durante su matrimonio, alguna vez consumaron debidamente la relación. Entonces, consciente de que las mujeres gozan también de tensiones sexuales que deben aplacar, comprendes que Trudy era frígida. Hacían manitas en el sofá, dormían juntos, todo muy HELLO KITTY, mas, llegar a más… nanay.

Para un sexófobo agudo y una frígida consumada, ¡unión perfecta! Somos grandes camaradas, disfrutamos de un poderoso y ejemplar amor platónico, aunque engolfarnos en pasiones animales que, por naturales que sean, nos parecen inmundas, NANAY plus.

Apreciado este detalle es cuando Monk desmonta su aparente vulgaridad. Descubres qué autorreferente es de sí misma. Cómo intercala detalles de episodios previos en otros posteriores. Crean un sutil Monkverso, que incluye personajes bastante estrambóticos, que produce una pequeña sensación de deleite. El resultado: acabas enganchado a su aparente puerilidad, que no es tan inofensiva como parece.

Atentos, un prófugo de la mítica SEINFELD. Un
detalle peculiar de
MONK es que se enfrenta, casi
siempre, a atléticos/arrogantes lindos criminales
que contrastan con su imagen bicromática y
acomplejada, provinciana. Empiezan los detalles...

Esto deriva a la digresión de por qué los detectives, privados o policiales, son solteros (incluso el inefable COLUMBO): una esposa, una relación en cualquier grado, es un obstáculo. Atrofia el poderoso órgano del análisis deductivo del detective, le pone en la temida tesitura de esperar venganza en la persona amada por parte de un enemigo, lo que abocaría la situación a otro plano (MAD MAX). No es por misoginia que sean solteros, sino que se sacrifican conscientemente para evitar una tragedia.

viernes, 11 de febrero de 2022

OTOÑO TEMPRANO (SERIE SPENSER) — CURIOSIDAD INNECESARIA…

 

Portada nacional. De tiroteos en
coches y tal, nanay

…es lo que justifica adquirir esta novela, cursi bibelot literario; roza el pulp y defrauda sus pretensiones de noir; las cumple apenas superficialmente. Para lectores nacidos incluso en Década 90, el protagonista de esta historia, el private detective (qué cornudo ignorante) Spenser, nada les dirá, y este hecho en muy poco les afecta. Breve historia:

Spenser aterriza en nuestras ochenteras TVs como serie vespertina dominical. Por entonces, la TV tenía escasas opciones, y no parecía tampoco tan mal plan perder una hora visionando aquello. Spenser sale de esta serie de novelas, concebidas por ROBERT B. PARKER, quien se empapó de la obra de un puñado de autores de género policíaco en un momento de su vida. Para no estallarle los sesos con todos los SAM SPADE o PHILIP MARLOWE que se los pisoteaban, inventa a Spenser (nombre de un poeta inglés dieciochesco, creo) y lo arroja a la palestra armado con su irónica erudición de gourmet, su tajante novia y su peligroso compadre negro, que es quien parte la pana con su Mag. .357 Phyton, buen conocedor de los peligrosos bajos fondos bostonianos.

Cuando abres una novela noir, conociendo el paño, sabes qué esperas encontrar más/menos o en qué orden: el sarcástico private detective (el cuernos) con sus dosis de acíbar y socarronería, fundas que protegen su corazón de oro; la femme fatale que finge una cosa siendo luego lo opuesto; ubicaciones deprimidas pobladas de matones más/menos letales; dosis de violencia más/menos dura; un falso culpable que lidera una organización criminal más/menos importante… un desenlace más/menos a lo AGATHA CRHISTIE: reunidos todos, el private detective (cornudo) señala al culpable tras descartar a éste y aquélla, así como desvela los ardides empleados, más/menos burdos.

ROBERT B. PARKER
de paseo del perro. No
se lució este señor con
esta novela, por cierto

Olvídese el lector de Otoño temprano de encontrar todo eso. Cuando realmente sucede algo de lo descrito, quedas tan perplejo que te obligas a convencerte de que SÍ, EN EFECTO, ES NOVELA NEGRA. Porque, inicio aparte (donde Parker deja a Spenser como un papagayo carajote), que sí contiene elementos de narración cortante y de personajes extremos, el resto parece una novela dramático-social, algo digno de DICKENS escrito entre cuentos de navidad.

Otoño temprano va de que una pureta calentona contrata a Spenser para que recupere a su hijo (al que no quiere, descubre el private detective —cornudo—) “secuestrado” por el padre del chaval, matonzuelo de vaga influencia en Boston, empero bien relacionado con pesos medios del hampa local (describe HAWK a Spenser) que acaban implicados en el asunto y obligan, ¡por fin!, a convertir la narración “sentimental” en ¡novela negra!

No es que esperase leer enésima entrega de EL VERDUGO ejecutando mafiosos a cada capítulo de sus pulps de modo más/menos punzante o espectacular; aunque confiaba respetaran las reglas del género que DONALD WESTLAKE, JOE GORES o JACK HIGGINS han apuntalado: el tipo duro de buen corazón, la femme fatale, el malo etc. No. Nada de eso. Spenser apadrina al esmirriado y abúlico chaval andrajoso, llevándoselo de camping una temporada hasta transformarlo en un fornido aspirante a danzarín que los profesores de su escuela de danza se disputan. Por joven. Guapetón. Bailarín.

Afiche de la serie televisiva. Propia de
Década 80, cuando éramos más simples
(MIAMI VICE le daba un revolcón)

No sé si era por criticar un estereotipo o confirmarlo que Parker referencia que los danzarines dramáticos son homoX, y depredan a sus alumnos… o entre ellos. Aparte de eso, Spenser demuestra ser buen heliogábalo versado en vinos, pintura y literatura, y que sostiene una relación de tónicos caracteres con su avispada novia. Hecho curioso, sin embargo, pues estos personajes tienden a ser “misóginos”, no tanto por gusto como por el que los vericuetos del amor les distraería de su labor. Y generaría rehenes o represalias.

Escasa en electrizante acción, carismáticos personajes turbios, momentos de tensión/suspense. Pulida parábola de un samaritano sobrevenido que busca ganarse el Cielo y cuyo resultado induce un suave tedio y decepción.

viernes, 4 de febrero de 2022

MINORITY REPORT — Y SUS GUIÑOS A STAR WARS: EPISODIO II

 

Afiche. De implacable cazador a
acelerado fugitivo de su propio
equipo. El hombre que rompe la
infalibilidad del sistema

Destaca la fotografía de este filme de $TEVEN $PIELBERG basado en un cuento de PHILIP K. DICK. Los escenarios “utópicos”, matizados por los apilados detritos de los callejones, tienen el interés de ser intrigantes, empero como se esperan de una película de este corte, relativizas su importancia. Nos centramos en la fotografía, pues: fría, azul-verdosa, el proscenio al fondo neblinoso por mor de los puntos de luz que abundan en segmentos del éste. Lo siguiente es la trama, que, pese a ser “un PKD”, por esta vez no va de que el protagonista descubre que no es quien cree, y debe luchar por confirmar su identidad o admitir que vive una pantomima montada para según qué objetivo.

Sí va de drogas y sus fatales secuelas. Escritor “tan versado” en la materia no podía eludirlas. El yonqui JOHN ANDERTON combate el traumático secuestro de su hijo, SEAN, con combinaciones de duras jornadas laborales en la innovadora brigada PreCrimen, y dosis de neuroína, que le noquean unas horas. No sé cuánto de esto es dato biográfico de PKD, pues parece lo estigmatizó la muerte de su hermana melliza. Puede establecerse el puente entre el secuestro del chaval con el arrebato que la Parca hizo de su hermana. Y la droga es manera “elástica” tanto de huir de la realidad como de encontrar posibles respuestas a los Grandes Enigmas Universales que nos acomplejan.

La chica de "soñaba" el futuro. ¿Hasta qué punto
se justifica tratarla como un valioso objeto sin
consciencia o vida propia en nombre del bien
común? Otro punto reflexivo de la cinta

Minority Report explora la complejidad del avatar, si todo es como SARAH CONNOR afirma (no hay futuro; sólo el que creas), o hay una aterradora cadena de inmutables acontecimientos cuyos eslabones debemos recorrer inexorablemente. Estaba establecido escribiera esta reseña hoy, 02/02/22, al instante después del Big Bang, y no había forma humana (¿acaso divina, sí?) de impedirlo.

O una suerte caótica de factores me impulsa a teclearla ahora mismo para que tú, lector, sigas la misma locura aleatoria de circunstancias que te hacen leerla. O, al revés: estabas predestinado, desde aquél remoto momento, a hacerlo. ¿Determinismo, o Caos; qué es?

Llegan problemas para la división PreCrimen.
El FBI quiere apoderarse de él. Avanzando la
trama, el aparente enemigo puede ser un amigo

Otro hito es la deshumanización del Sistema, cómo puede violar sin escrúpulos la individualidad o libertad de los sujetos (los PRECOGS, en este caso) si esto brinda diversas ventajas. No es caso excepcional. Cada día sucede, con nuestro conocimiento o ignorancia. Pero estimula el debate: ¿puede el Estado apresar en ese estado de fotónica “semilucidez” a los PreCogs, desposeyéndoles de albedrío y aspiraciones, su propio futuro, en nombre de la seguridad colectiva? Repito: a diario, de un modo u otro, sucede. Sin embargo, aunque inquietante, algo nos obliga a eludir la cuestión. Huimos del debate por perturbador, por podernos suceder, imagino.

Vira entonces nuestra atención a lo de: predestinado-azar fortuito. Ponen dos ejemplos de que podemos torcer el destino siempre que lo conozcamos de antemano. Anderton no mata al falso secuestrador pederasta de su hijo; LAMAR BURGUESS comete asesinato, mas no contra la víctima prevista. Hacen errar a los aparentemente infalibles PreCogs. Imaginemos ahora esto: un mundo en que, estando avisados, podemos eliminar nuestros errores. ¿En qué derivaría? ¿Sería mejor? ¿Peor? ¿Crearía un caos colosal matar a ADOLF HITLER en 1929? ¿O en qué inspiradora prosperidad viviría Europa?

Mochilas voladoras, naves como la SLAVE I,
un vertiginoso duelo en una fábrica robotizada...
elementos presentes en EPISODIO II que sin
empaño $PIELBERG incorporó a su película

Supongamos que, sí, Hitler DEBE desencadenar la Segunda Guerra Mundial porque sirve a ignoto (y siniestro) oscuro designio divino. Mas un crononauta lo asesina en 1925 y, de vuelta a su época, descubre devastación incalculable, porque en 1950 HEINRICH HIMMLER, caudillo de una frustrada Alemania, disparó armas nucleares por todo el planeta. O si evitar el magnicidio de JFK iniciaría en 1970 una guerra atómica para controlar el petróleo mundial… Ucronías así: a pares, pues podemos componer.

¿Existe un factor corrector del Tiempo-Historia, o ésta puede ser amoldable a nuestras necesidades? ¿Y cuáles serían sus secuelas? Otro interesante punto del filme está en cómo “ubican” al sujeto mediante los anuncios, escaneando nuestras retinas “traidoras”.