viernes, 16 de junio de 2023

SICARIO — EL OSCURO OLIVER TWIST

 

Portada. Historia desgarradora
 a ratos sobre una realidad que
los izquierdopopulismos 
de Hispanoamérica ni piensan
solucionar, sino ahondar...
culpando de paso a España,
donde hay verracos de su cuerda
que les aplauden

Hace bien ALBERTO VÁZQUEZ-FIGUEROA al decir que esta novela debió terminar en esa especie de happy end que urde tanto para el anónimo protagonista de esta crónica (prefiero no darle el nombre que consta en el libro) y a su también sufrido camarada de pillerías. Aviso a quien no lo haya leído que esto puede reventárselo, empero el mismo lector apreciará que mi aseveración es exacta. Cuando Anónimo se mete a traficar con coca en Miami (cuando CORRUPCIÓN EN MIAMI), la historia pierde interés. En el empeño por demostrar que el Sueño Americano tiene más de pesadilla que del ensalmo como su cine o TV en producciones específicas pretende vendérnoslo, las aventuras se ven forzadas, irreales.

Esa parte, algo menos del último cuarto, encima aprecias está escrita “por pelotas”. Como si alguna regulación interna de producción del autor delatase: Oye, faltan ciento ochenta páginas. Rellénalas con lo que sea. Le arroja unas cuantas frazadas de palabras, algunas flámulas de vivencias y unos nubarrones de adjetivos que, sin parar, remachan la idea de: Debiste dejarlo en Colombia, macho. Iba bien. Era un dramón social dickensiano en la tierra de la cocaína y las mierdas golpistas procomunistas-anticomunistas; tragedia de sujetos prisioneros de salvajes atavismos que los Conquistadores nunca pudieron inculcarles a la población indígena, o mestiza, que lleva a los padres a abandonar a sus hijos en el banco de cualquier parque para perderse en las marañas de las urbes colombianas, donde reanudar la familia… Y, si pintan bastos, volver a dejarlos.

El prolífico ALBERTO VÁZQUEZ
FIGUEROA, arremangado para
lidiar con otro manuscrito

La historia es descarnada en más de un sentido; Vázquez-Montalbán rehúye el perifollo innecesario del gótico o el romántico; se ciñe al vibrante y escueto relato “biográfico” de uno de esos tantos niños salidos de la más profunda ignorancia y miseria de unos países que querían independizarse de la Corona Española y están acabando peor que en ese “brutal colonialismo” que denuncian. La más despreciable dictadura y los más enloquecidos líderes populistas barrenan y socavan el rico continente sur americano, empobreciendo a sus ciudadanos, mas encontrando en España, entre políticos no menos mefíticos (de izquierdas), un tan cínico como vergonzoso respaldo y comprensión.

El menudo, desnutrido y afeado narrador cuenta cosas que DICKENS habría adornado posiblemente lo suficiente como para no alterar el sentimiento victoriano núcleo de la Era de la Moral, donde tales ejemplos sin embargo eran habituales. Mas se imponía no escandalizar a la Sociedad de la crinolina. Vázquez-Montalbán procura ser notario de algo que es actualidad, y no sólo en Colombia. El presunto progreso que estamos viviendo no tiene el carácter universal que pretenden creamos. Beneficia a unos pocos… e incluso ésos empiezan a sentirse mordisqueados por las carencias.

Por sutiles "indirectas" en el
relato... ¿la fuente de la novela?
¿

Pese a las bestiales situaciones en que se implican nuestros dos esforzados protagonistas (el tiroteo indiscriminado, la montería policial a cargo de según qué intereses, las luchas tribales, aceptar volverse asesino a sueldo —un sicario sui generis, pues es de los de “maté a quien lo merecía”, argucia del escritor para hacernos más simpático al sujeto; mostrar que tenía corazón, pese a todo—), consiguen mantener un elevado estatus moral y saben salir de la mugre y la drogadicción. Ejemplos que les rodeaban les alertaban del peligro que supondría exponerse a tales vicios, los cuales sólo empeorarían su ya muy deplorable situación en una gran ciudad sin corazón o paciencia con los desvalidos.

Este sayón, ¿producto de nuestras costumbres, o sólo víctima de nuestro agotamiento? Puede. Precisé no es un psicópata desalmado que mata por obtener un íntimo placer personal. De eso, Vázquez-Montalbán le indulta. Aunque, por lo de que el bien debe triunfar, le aplica el castigo divino, identificado como el tumor fatal que le consume.

viernes, 9 de junio de 2023

PREDATOR — EL PEPLUM DEL ALIEN

 

Afiche, venga. Frente a conceptos de
los extraterranos en plan
trekkie, o
pacíficos-semidivinos, rompen taquilla
con un concepto más básico y pasional,
que el espectador común comprende

Situémonos: comienzos Década 80 (tumultuosa y brillante, pese a sus graves sombras). Un tiarrón como un almacén de ladrillos protagoniza CONAN, EL BÁRBARO, sobre la cual después podemos disertar cuanto queramos. Pese a sus premios del culturismo y diversas y titubeantes actuaciones en filmes como HÉRCULES EN NUEVA YORK o el episodio de LAS CALLES DE SAN FRANCISCO, se trataba sólo de un cachas tipo STEVE REEVES o GORDON SCOTT, reyes del peplum. ¿Podía tomarse en serio al forzudo, con tamaños italianos antecedentes? Porque el peplum estaba kaputt. Y ¿con qué nos vienen en la era de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS? Con épico peplum.

Basado en un personaje de TBO (porque lo de los cuentos de ROBERT E. HOWARD era para espabilados que estuvieran al loro de estos temas. El resto, in albis; no existían internet o Gloogglee, ideas locas imposibles de vivir fuera de la ciencia ficción), la mejor manera de acceder/conocer al personaje, JOHN MILIUS sorprende con una tenebrosa visión violenta de un culturista del Remoto Pasado que, atención, hará escuela. ¡Las “secuelas” italianas aparecerán en corto espacio de tiempo!

Así Schwarzenegger atrae atención sobre sí. Llega Conan, EL DESTRUCTOR, que es casi su Reverso Tenebroso. Carente de las previas y estéticas cotas de filosofía y misticismo, es una comedia con personajes cargosos y una estereotipada villana. De peplum chungo. Y, de golpe, TERMINATOR. Palabras mayores. Empero, claro, ese Conan el Destructor, más la "homófoba" EL GUERRERO ROJO, más EJECUTOR… como que amenazaban su carrera.

Todos estos cachas perdidos en una jungla casi
impenetrables enfrentados a algo que les hace
cagarse de miedo. De nuevo, muy esencial, muy
masculino, tocando fibras elementales del
público que reacciona con entusiasmo. Así eran
en los 80. No transnenazasWOKE como ahora

Mas Predator consagra al austríaco que nos obligó a pronunciar su escabroso apellido. La idea no tiene apenas originalidad; es casi otra versión de LA COSA o todas esas baratas películas de alienígenas invasores de una forma u otra. Puede hasta verse Predator como una revisión, a su vez, de ALIEN, la claustrofóbica cinta (origen de otra suculenta —y manoseada— franquicia) de RIDLEY SCOTT. Mientras explorábamos los angustiosos pasillos tenebrosos de la Nostromo, Predator sucede bajo los amplios palios de la jungla centroamericana. A plena luz, vaya, en espacios muy abiertos que, sin embargo, la tupida maleza se las apaña para acotarlos, hacerlos… claustrofóbicos.

Predator “evoca” aun a RAMBO; imagino no debo referir, a estas alturas, el contenido de la popular producción que independizó a Schwarzenegger de los bodrios (a los cuales “regresaría” en ocasiones) y poder elegir sus papeles a gusto, por no mencionar el ca$h; cada músculo suyo suponía un millón de dólares. Incluso Predator se enriquece de una época menos controvertida, más libre, sin la WOKEangustia, el transinclusivismo y el censor neopuritanismo de izquierdas actual, dogales para la creación. Encima, el reaganismo logró arrodillar al comunismo, conseguir que el ancho mundo respetara más Más MÁS a los EE.UU., y sus personajes de la pantalla de plata remachaban esa certeza.

Y, por fin, el enemigo da la cara. Jugó
al misticismo, la superstición, el suspense
para prevalecer. Este ser estaba en la onda
de regenerar el concepto, ya pútrido, del
extraterrano, iniciado co
n ALIEN

No obstante, el concepto del básico barbarismo impregna Predator. Pese a llevar un poderoso arsenal, el grupo de avezados guerreros que Schwarzenegger comanda va cayendo sucesivamente ante una criatura, a su vez provista de una sofisticada panoplia, que se rinde a un estímulo primordial evolutivo: la caza. Escoge a sus víctimas valorando su potencial como rival. No quiere a cualquier mindundi. Necesita un enemigo que permita proporcionarle un trofeo con el cual fardar entre otros de su raza, asimismo duchos en la batalla planteada.

Schwarzenegger, para sobrevivir, debe recurrir a métodos propios de Conan. Y su rival, el alien “invisible” (una idea que se vio intensa/innovadora), no aprovecha las grandes ventajas que le brindaban sus equipos; decide satisfacer sus pasiones viscerales en un brutal mano a mano. La conclusión, o moraleja, a sacar de esta cinta es que el triunfo pertenece al barbarismo, y los refinamientos, técnicos o armamentísticos, son meros bibelots que pueden incluso obstaculizar la victoria.

viernes, 2 de junio de 2023

CAMPO DE BATALLA: LA TIERRA 2 — ¡ESCAPEN! ¡IGNOREN!

 

Añeja portada, de los 80 lo menos.
¡Apartad, JESUCRISTO, RAMBO!
JONNIEGOODBOY TYLER
lo puede todo ¡con un brazo
escayolado a la espalda! ¡No!
¡Es poco! ¡Ambos!

Este voluminoso artefacto (lo escribo en su más despectivo sentido) está destinado a inflar el ego de su autor, el inefable “Papa” de la Cienciología L. RONALD HUBBARD, y punto. Ignórese cuanto digan de su pretensión de hacer el más extenso relato de ciencia ficción (superar el millar de páginas). Todo lo hace para su mayor adoración gloriosa.

Esta secuela está dividida en dos partes, aunque aparezca como una unidad; sólo la primera merece algún interés... con reparos. La segunda es tan trivial, jactanciosa y soporífera que deviene al más puro tedio e insustancialidad. Es una (innecesaria) derivación estilo “dos tipos hablan mucho en un despacho” donde Hubbard amontona cansinas chorradas y suspenses baratos que pretenden ‘electrizar’ al hastiado lector para que no abandone la lectura. Que lo acabas para jamás volver a leértelo, ojo.

[Consideraba cúspide de ese desparrame de presunciones, aspavientos y torpezas a LOS JUGADORES DE NO-A; mira por dónde: lo superan.]

Hubbard, hinchado como un sapo, sospechas que, con esto que parece su opus magna, quiso realizar un colosal homenaje a la ciencia ficción a su gusto; primero, dedicó amplio espacio a la acción, al modo TROPAS DEL ESPACIO (más que a lo DOC SAVAGE o JOHN CARTER, a quienes tanto TANTO debe, y cuyos autores le anulan), para embarcarse luego en los fárragos de la paradigmática in-acción clase FUNDACIÓN.

Esa sabia expresión semijovial oculta un jolgorio
íntimo. ¡Cómo os la he colado, chavales! Lo
acertasteis: L. RONALD HUBBARD

Abundante juego de despachos, intrigantes, antropomorfos extraterranos, angustias para el inagotable protagonista, JONNIE GOODBOY TYLER (mesiánico —ya la cagamos— “buen salvaje” roussoniano, modelo del joven norteamericano ciento por ciento J. C. LEYENDECKER, que TODO lo resuelve, lo puede, lo idea; dependen de él hasta para establecer horarios para cagar; no divide el Mar Rojo, camina sobre las aguas o multiplica panes y peces a destajo por ser de una modestia excepcional), secundado por su rol de exasperantes secundarios maniqueos, caracterizados por este rasgo: la oquedad.

No tienen una puñetera iniciativa propia que Hubbard, el JEPETTO de la máquina de escribir, no les induzca antes. (Algunos personajes, de golpe, “hacen algo” no planificado y dimensionan la obra —GABRIEL T es maestro en eso—.) Son sujetos por entero góticos: sin dobleces, discurso interno, psicología, deseos íntimos de obtener algo que no sea la gloriosa victoria sobre los PSICLOS. Hubbard los guarda en una taquilla, ¿vale? Idea una escena y saca, o introduce, en la taquilla a tal o cual tipejo, idóneo para el momento. ¡Tocapelotas el SIR ROBERTO EL ZORRO de los cojones! ODIOSO, como el CORONEL IVÁN, producto del concepto reaganiano de sometimiento de la Unión Soviética al poderío USA, encarnado por el vestal Jonnie. Porque esa es otra: con su novia, otra sufrida DALE ARDEN, intimidades físico-románticas: mínimas-nimias/ninguna.

Afiche de la también añeja cinta.
Ah, cómo acaba echándose de
menos al personaje de JOHN
TRAVOLTA

¡La mujer de su vida puede morir, y Jonnie preocupado por lucir modelitos tipo ELTON JOHN ante una conferencia de embajadores alienígenas! Manda wevos, L. Ronald.

El verdadero personaje cojonudo es el retorcido, conspirador, malvado, teatral TERL, ése que JOHN TRAVOLTA encarnara en la película, especie de émulo de EL PLANETA DE LOS SIMIOS. Apenas desaparece, termina la novela. Cuanto sigue es bodrio insípido, constante parva Parva PARVA para nuestra frustración.

Esperas que, cuando Terl regresa a Psiclo, monte allá follón, los psiclos preparen un contraataque, como el Imperio, y prepárate, Jonnie. Si nos creías malos antes, ¡ahora arrasaremos! Nanay. Peor: Hubbard borra de la historia a los psiclos restantes en la Tierra, casi una cuarentena, aunque posean cierta importancia capital en la trama, hasta casi el final (casi cuatrocientas páginas). A cambio, ocurre lo siguiente, estableciendo ese segundo ciclo que considero innecesario… en este libro:

Diversos planetas hostiles codician la Tierra; sitiándola con naves, desencadenan un ataque sobre la escasísima población humana. Mientras esperan encontrar, por esos Mundos Exteriores, a “él” (léase, mierda mesiánica. —Lo adivinaste, caveat lector: “él” acaba siendo Jonnie, ¡cómo no!—). Nadie en la plana mayor del puñetero Goodboy sugiere preguntar a los psiclos cómo, qué, de qué van, esos belicosos feos cósmicos, a quienes tenían dominados. Pero porque es innecesario: ¡ya está Jonnie ahí para resolver el horrible trance! Lo que él no haga… (No puede resucitar gente, vaya por Dios.)

Otra cubierta que refleja la naturaleza arrogante
de un "personaje modesto". Lo extraño es que el
sudor de Jonnie no cure el cáncer

Esto viene a ser como si LUKE SKYWALKER, aparte de vérselas con el Imperio, ¡además huyera del Imperio chino de MING de Mongo, el Imperio chino de BUCK ROGERS, lo CYLONES de GALÁCTICA, PREDATORS y ALIENS si se tercia! ¿Podría Luke con tanta matraca, por mucha Fuerza que le acompañara? Imposible sin caer en el absurdo, cosa que le pasa a Goodboy. Pero Jonnie… ¡puede! Es mil Skywalker puestos en fila, y tres mil John Carter seguidos. ¡A todos los supera! ¡Y no viene del planeta Krypton!

Esta inefable novela debió publicarse así: cerrado el ciclo Psiclos, empieza, en obra aparte, a reunificarse y restaurarse el poder humano, donde Hubbard puede desarrollar las vicisitudes bancarias y políticas fundacionales (a lo primer DUNE) que enfangan el libro. Pero, lo junta todo.

Fotograma de la película. El actor no supo verle
el carácter mesiánico; por eso muestra ese 
desconcierto. ¡Le era imposible hacer milagros!
Era mero intérprete humano...

Quizás actuó así porque temió que nadie leyese esa plúmbea secuela burocrática, y la anexionó a la guerrera, como medida desesperada. Porque esto sí manda wevos, entre tantas tocadas de pito: los psiclos llevan un año (¿terrano, galáctico, de cada planeta citado?) sin dar señales de vida, ¡y nadie vuela a Psiclo a ver qué ha pasado, si perduran o se ha roto su yugo por fin! Qué impericia narrativa ésa, Hubbard. ¿Y aún te encumbran?

Y si hablara de la deficiente traducción...

viernes, 26 de mayo de 2023

MÁS ALLÁ DEL VALOR — LA VIEJA CICATRIZ REZUMA

 

Afiche foráneo, simbólico sobre
el contenido del filme: nadie queda
atrás; a nadie se le abandona.
Aventura dramático-bélica que los
WOKEespabilaos de hoy día no
tardarían un instante de tachar de
alarde misógino. Qué sabrán esos
miedosos del honor y la lealtad

RAMBO, secuela de ACORRALADO, consiguió mejor internacionalizar una cuestión que debía seguir trastornando a Estados Unidos; aunque no sé hasta qué punto la nación patria de la tarta de manzanas realmente estaba angustiada con esta cuestión concreta. Sospecho debía seguir habiendo un enconado sector del populux que seguía considerando vital VITAL resolver el asunto: devolver a las cultivadas graves planicies de Kansas a los prisioneros de guerra cautivos aún en los arrozales del Sudeste Asiático.

Eran sus hijos, hermanos, en algún caso, hasta padres. El avatar del conflicto los dejó presos en pestilentes campos de prisioneros sin poder contactar con el exterior, sin posibilidad de reanudar la relación con los suyos, sin permisos de visita como los de las prisiones convencionales. La comunista Vietnam, o Laos, se limitó a esclavizarlos almacenados en gulags selváticos, permitiendo murieran de cualquier miserable manera.

Rambo excitó la imaginación de esos parientes, de ese delta de norteamericanos, al poner a un superhombre del combate en acción vengando la clamorosa afrenta que suponía HABER OLVIDADO a esos hombres, hacer como si nunca hubiesen existido, pese al máximo sacrificio que enfrentaron entonces. Es notable baldón para el espíritu de cuerpo de un Ejército que abandones a los camaradas, más tras haber cumplido de firme. ¿Quién quiere ir a la mili cuando sabes que tus mandos te van a dejar tirado cuando les pinten bastos, traicionándote largándose en sus helicópteros, apáñatelas como puedas? Nadie. Muy masoca debe serse para aceptar alistarse en esas condiciones.

El coronel retirado RHODES; desencantado con
la cobarde frivolidad de la diplomacia, tenaz pone
pies en pared y ¡ejecuta! Aúna pensamiento a
acción... tras convencer a otros a seguirle

Los políticos… bueno, ya les conocemos. Se refugien tras las siglas que sean. Ellos habían metabolizado el problema evacuándolo como que no podían reiniciar las hostilidades por un puñado de MIA; imposible gastar millones, y vidas, en fantasmas. Un político no tiene entrañas, sólo rapaces instintos que abonamos votándoles. Pero, para un soldado… un oficial y caballero… intolerable aceptarlo.

El retirado coronel RHODES lo asume así. Y, en la ficción al menos, JOHN MILIUS y TED KOTCHEFF resuelven el tema. Actúa con una inteligencia que desaprovechó SYLVESTER STALLONE, pese a ser notable dramaturgo cuando desea. La trama de Más allá del valor tampoco excluye esos elementos superheróicos tan caros a Norteamérica, tan hambrienta de sus autóctonas mitologías artúricas, que le libren al fin de las importados de Europa por los inmigrantes. Un obstinado hombre maduro, moralmente bien orientado, forcejea con una farragosa burocracia que ODIA hacer algo por los olvidados, su hijo entre ellos, pese a ser sangrante problema para la estima nacional. Porque para la honra norteamericana, Vietnam, notable fracaso, derroche de recursos y vidas, es vergüenza que esperan sepultar. Aunque la honda cicatriz sea imborrable.

Las distintas Administraciones no querían solucionar nada, haciéndose los diplomáticos y tácticos, buscando demorarlo todo más Más MÁS para que el tiempo aplicase otra capa de mugre sobre el problema que anestesiase a la población. Para Rhodes: no hay olvido.

El variopinto comando, compañeros de su hijo,
hombres traumatizados y señalados por su
participación en la impopular guerra de Vietnam.
No sé hasta qué punto recicló STALLONES esta
idea /de los guerreros rechazados) para montarse
la franquicia de
THE EXPENDABLES

Harto, emprende la hazaña. Reúne a un equipo de veteranos angustiados con lo que allá sucedió (el estrés postcombate que más palmario Stallone reflejó en Acorralado) y les da la oportunidad de volver para ganar. Demostrarse que ellos no fallaron, sino que fue la política. Más allá del valor no es una incitación a Estados Unidos para que retome la guerra de Vietnam, sino una salida a la lesionada estima de hombres desalentados, de redención para su orgullo herido. Pax para el ansia de Rhodes.

La inteligencia de la historia está en que Rhodes pierde. Su comando queda diezmado. Distinto a lo que después haría Stallone en Rambo, obteniendo la victoria total sobre aplastantes fuerzas mejor equipadas, cuanto consigue Rhodes no es el vindicativo triunfo, demostrar poderío USA, sino conciliarse consigo mismo; saber que hizo cuanto pudo de verdad. Él no abandonó a su hijo.

viernes, 19 de mayo de 2023

EL ORO DEL REY — CAPITÁN ALATRISTE IV

 

Portada (de tantas). Un fuerte
carácter náutico impregna estas
páginas que "rescatan" uno
momento de España que puede no
diferenciarse tanto de la actualidad

Transcurre en Híspalis la casi totalidad de la novela (aventurero/didáctica, sospecho que imitando lo que ALEJANDRO DUMAS, PADRE, persiguió con LOS TRES MOSQUETEROS o novelas anejas —o aun SIR WALTER SCOTT—: el folletín de capa y espada con un grandioso —o grandilocuente— escenario verídico). Sus principales escenarios me son familiares, por tanto. Empero excita la curiosidad saber cómo fueron algunos otros, desaparecidos en la actualidad. Dibuja una Sevilla adicta a la opulencia, la Corte y el desfalco, hervidero de complots como el que pretendió transformar Andalucía en nación (ese mefítico ‘cuentecito’ que se traen los retrógrados nazionalistas cavernarios) y que, según esta obra, tal intentona golpista quedó anulada merced a una combinación de habilidad, sangre y oportunidad.

[Quitando a desnortados que pululan por ahí, Andalucía es monárquica; y, de ninguna forma, podrán convencerme que convertir a España en república vaya a beneficiarnos. Sus arteros promotores sólo persiguen instaurar su propia dinastía, a perpetuar con trucos, violencia y corruptelas. Pierde otra vez el populux. Recuerda: República: CACA.]

En la última reseña dejamos a DIEGO ALATRISTE y a ÍÑIGO BALBOA en Flandes. Toca retornar a la patria por fin (denostada por uno de los camaradas del frente del capitán, de quien recibe una dura reprimenda mediante una escalofriante mirada, lo habitual en el lacónico —y quijotesco, a su pesar— personaje) y, apenas desembarcan, tras agitada travesía donde las naves españolas demostraron su alta capacidad frente a la piratería inglesa y holandesa, venciéndoles, quedan implicados en una operación de alta política regia que, sobre todo, pretende abortar la intentona sediciosa de quitarle otro trozo del Imperio al Cuarto Felipe (Rey Planeta que retrata ARTURO PÉREZ-REVERTE con una suerte de piedad, amabilidad y comprensión, diferenciándose de los avinagrados detractores) y recaudar, de paso, un importante caudal en oro y plata de las Indias que pensaban despistar a la sedienta hacienda nacional, acabando en otras malas manos.

ARTURO PÉREZ-REVERTE "a lo espía";
se aboca bastante en hacer un retrato de 
"entonces" que, a grandes rasgos, recuerda
a hoy (repito)


Íñigo es ya joven curtido; bregado en una terrible guerra, se siente, más que mocetón con posibles, veterano del frente merecedor de respeto. Al momento empuña la herreruza, dejando tieso al ofensor de una buena mojada. (Ese lenguaje, decaído hoy día, contiene ciertas expresiones que debieran recuperarse.) Mas el atontado sigue perdidamente enamorado (un amor masoquista) de ANGÉLICA DE ALQUÉZAR, la cual, ganando a su vez en esplendores, enseguida planea la muerte de Íñigo, dejándolo tieso de unas cuantas buenas mojadas en la, entonces, espectacular Alameda de Hércules. (Hoy día, una ruina.)

Reverte condena a FRANCISCO DE QUEVEDO a la suerte de Alatriste e Íñigo. Y, eso, reproduce los momentos inverosímiles del relato, eclipsando el esplendor de la saga. Si en EL SOL DE BREDA se trataba del empeño, continuo/desesperado, de hacer real a Alatriste (que, oye, igual existió en algún ángulo de la Historia de entonces personaje muy parecido), ubicándolo incluso en el lienzo de LAS LANZAS, en esta ocasión es la “oportuna” aparición, para nada explicada, de Quevedo & Cía. cuando a Íñigo, víctima de esa celada urdida por Angélica, está a punto de ser enviado por la posta por un grupo de sicarios en la citada Alameda. Es dramatismo extremo que nadie del grupo se encarga de aclarar. Se limitan a aparecer, cuan Deux Ex Machina, batiéndose, vertiendo sangre, para luego escapar de la gura, alertada por el clamor de las durandinas blandidas.

Un momento de gloria de la Alameda de Hércules,
muy distinta a la progreporquería que es hoy día

Bordea ese sinsentido el capítulo tragicómico del bandolero en vísperas de ajusticiamiento; mas descubres que encaja por dos razones: rebosa de un sombrío humor y pormenoriza idiosincrasias de la época que enriquecen a una, sobre todo, amena novela de digna lectura.

viernes, 12 de mayo de 2023

HALCONES DE LA NOCHE — AVERGÜENZA A SUS PROTAGONISTAS

 

Afiche. Película que, vista, ya no
deseas verla. No acapara méritos.
Rutinaria. Empero... estando de
actualidad los terroristas que van
a las elecciones sin reparos morales
de la vestal izquierda, viene al punto

Desde luego. Puede no ser la película más bochornosa, o deleznable, de SYLVESTER STALLONE; pero seguro que no le enorgullece, conviene no recordársela en entrevista. Ni RUTGER HAUER, ni NICOL WILLIAMSON, pueden ya mostrar ese sonrojo, porque nos abandonaron. Empero, encuestados, seguro que preferirían cambiar de tema.

Para Hauer debió serle conocido el argumento cuando rodó el muy poco brillante filme SE BUSCA: VIVO O MUERTO. Repite idea, haciendo dos salvedades. Mientras que en Se busca (esa especia de secuela de la serie protagonizada por STEVE MCQUEEN) persigue a un grupo de fanáticos peligrosos terroristas islámicos (acaso una de las primeras cintas que alertaban sobre el actual problema), en Halcones de la Noche interpreta al terrorista, uno de esos personajes sin entrañas a lo JACK HIGGINS, que ha pasado por todas las organizaciones terroristas de entre los cincuenta hasta los ochenta. Por supuesto, inevitable citar al IRA, organización que suele gozar (todavía) de la avenencia de Hollywood.

El paradigma había cambiado según pasó el tiempo. No hay tanta distancia entre ambas películas, pero los acontecimientos avanzaron a tal velocidad que el cambio de nacionalidad, u orientación política, del terrorista, hace sospechar han pasado décadas entre tanto.

Cuando ruedan Halcones el terrorista era un caucásico más/menos fanático que se formó en el IRA u organizaciones italianas o alemanas. Un radical izquierdista que quiere imponer la Dictadura del Trabajador subvencionado por la URSS, que luego de usarlos los tiraba sin escrúpulos a las balas de la policía, que no querría montar un espectáculo judicial que acabase con el martirologio del terrorista ante los medios de prensa, siempre tan progresistas y dispuestos a exculpar a esos asesinos, por numerosas que sean las víctimas, so pretexto de la progresía, el franquismo, la represión.

Oye, RAMBO... que me han propuesto para ser 
empresario en Bespin... ¿Me trae más a cuenta que
ser pasma en Nueva York? Tú ¿qué crees? ¿Acepto
o pringo aquí?

Basura hipócrita que hoy se permite incluso aleccionarnos desde las ondas, radiofónicas o hertzianas, y si les recuerdas sus despreciables palabras del pasado, quieren anularte llamándote facha, y, por tanto, enemigo de la Humanidad. Triunfa por aclamación de un populux carente de moralidad.

Mas centrémonos en la película, poco más que una especie de episodio más duro de THE A-TEAM, por centrarlo rápido; hay sangre. Muertes. Mutilaciones. Sobre las actuaciones: Hauer acaso aún tendría un pase; al fin y al cabo, el malo puede permitirse extravagantes excesos. Stallone encarna a ese tipo de policía obsesivo, en el Nueva York del DPNY de VINCENT MURANO, empecinado en limpiar las calles empleando todo método preciso, legal o no. Su compañero apoya su cruzada, aunque de modo cada vez más pausado. Instándole a tomarse un respiro ocasional, que no descuide su relación romántica (la perfecta novia rehén, de paso), que afloje la presión contra el mundo del crimen, porque por muchos delincuentes que enjaule, mañana habrá dos ocupando ese puesto vacante.

Ojito, COBRA, que soy un Señor del Acero
y un Replicante de cagarse patas abajo. Y
tú madero semimolón

Lo importante, en este drama policial antiterrorista, que querría desmitificar a esos asesinos, era señalarle a sus liberales apóstoles que: uno de estos tíos puede poner una bomba que mate, o mutile, a tu hijo, así que no les coloques en un altar con el rollito del politiqueo, los pueblos oprimidos, etc., que no puede haber tal mítica mártir. Ser un pretexto. La verdad es que el circense final, con los rehenes en el teleférico sobre el río, es absurdo. Tal escenario tampoco beneficiaba a los terroristas, porque, por mucho que prediquen de sacrificios y tal, aman sus pellejos sobre todo, para así disfrutar de dos ventajas: repetir sus actos actuales, y gastar el dinero que saquen del asunto. Los terroristas no son extraños arcángeles vengadores de lo que sea: es gente sin entrañas que nunca se arrepiente de sus crímenes. En todo caso: una vez vista, ya está vista.

viernes, 5 de mayo de 2023

CAZADOR DE POLICÍAS — VINCENT MURANO CUENTA…

 

Portada. Relato absorbente que
da una visión mejor y más justa
de un deplorado departamento de
la policía; Una miniserie, sobre
este texto, me parece buena idea

Interesante libro ‘biográfico’, escrito empero por WLILLIAM HOFFER, que relata los años que Murano pasó en la División de Asuntos Internos del NYPD, durante los setenta y los ochenta; relata sucesos que películas de entonces reflejan, a modo. Aquél NYPD era, con salvedades notables (FRANK SERPICO, el mismo Murano, al que le consideraremos honesto por entero en sus palabras), una madriguera de agentes corruptos que carecían prácticamente de límites. Es una era entre un clásico Cuerpo de Policía irlandés y otro que empieza a ser multiétnico. Cuando los jefes de Asuntos Internos (y, por extensión, los del Departamento) se fijaron en el aumento de corrupción entre los agentes (siempre la había habido; Murano pone ejemplos), descubrieron que se debía a que, en un vuelco liberal de la política municipal, empezaron a aceptar candidatos que ya valían por el simple hecho de ser negro, hispano, chino o cualquier otra cosa. Que entre ellos hubiera honesta gente responsable, es a su vez estadístico. Sin embargo: antes había una criba, una observación más estricta sobre el aspirante al Cuerpo; el impulso progre de hacer una pasma multicolor omitió ese escaneo, aceptando a sujetos con tendencias criminales, aun antecedentes, porque era políticamente correcto.

Y, claro, éstos, ¿a quiénes beneficiaban? A sus compinches, brindándoles una información privilegiada; conocían los mecanismos de vigilancia y procedimientos como la policía actuaba para eludir arrestos. Encima, siendo del Cuerpo, estos corruptos se crecían, llevando un poco más lejos cada vez su actividad. Empieza la historia con un policía corrupto que vende armas a un mafioso italiano (Murano infiltrado) y, según iban haciendo averiguaciones del tipo, más cosas terribles iban saliendo.

No el primero en denunciar la
corrupción tras el Muro Azul, pero
sí el más popular

Siempre retratan al policía de Asuntos Internos como una rata, un traidor despreciable, que procura putear a todos esos nobles agentes que protagonizan el filme. Pese a que nuestro héroe se salte los procedimientos o la misma ley para justificar el fin: enjaular al malo. Murano sin embargo hace un retrato duro, desalentador, de una tarea menospreciada por los integrantes del “Muro Azul”, la hermandad de los policías que practican una omertá sobre sus asuntos, que suelen ser de considerable turbiedad.

Murano insiste Insiste INSISTE en afirmar que a quienes arrestaban, o apartaban del Cuerpo, no era al clásico poli que gorronea comidas a cambio de dejar aparcar en doble fila, o no multar; WLLIAM CAUNITZ hace ya retratos bastante gráficos de tales ejemplos en novelas como CORRUPCIÓN EN LA POLICÍA. Murano cuenta de los agentes que vendían informes sobre sus compañeros, o de sospechosos, a peligrosos mafiosos, que podían degenerar en asesinatos, no sólo agresiones o extorsión. 

Murano perseguía auténticos pesos pesados. Policías sin escrúpulos que no se limitaban en deshonrar su uniforme o el juramento que hacen, cuenta a un vecino, también policía. Usan su posición para enriquecerse, extender raíces criminales, librarse del tribunal.

Para más inri, esta novela desnuda
el procedimiento de corrupción en
el Departamento de Nueva York

La mayor decepción de Murano, a quien el corazón se la juega debido al estrés, es la de comprobar que el propio Departamento detesta limpiarse, pese a sus campañas públicas de querer ser una policía honesta, ejemplar, de la que se enorgullezca Nueva York. Abundan las componendas e intereses políticos; dificultan la labor de Asuntos Internos. Su peor experiencia sucede cuando, tras declarar contra unos mafiosos, éstos lo acorralan en los juzgados y descubre que no tiene cobertura de nadie; su propia gente le deja indefenso. Sólo horas después, uno de sus superiores acude a rescatarle.

El hijo de Murano, cierra el libro, entra en la Academia. Confía sea más limpio el Cuerpo que él investigó para su hijo. Pero el lector desestima esa esperanza. Es un hábito arraigado que él mismo comprobó durante su instrucción: cómo sus compañeros buscaban los mejores destinos para poder desempeñar su labor corrupta con comodidad.

viernes, 28 de abril de 2023

XXX — FEUER FREI (BANG-BANG!)

 

Afiche. Un desenfadado estudio
del superespía bondiano trasladado
al temerario poligonero megatatuado
que no escapa de la influencia 007

No extrañaría saber que el guión original de este filme protagonizado por un (entonces) cachas en alza, VIN DIESEL (que así remachó su carrera, haciéndolo aún más estrella pujante) estaba ideado para un BOND, JAMES BOND, y que fue rechazado por cualquier pijotería o acumulación de originales que darle al famoso 007 con licencia para matar. El autor decidió darle un repaso, sustituyendo a Bond, James Bond, por XANDER CAGE y, ¡hala!, a vendérselo a algún estudio con instinto de negocio. Bueno, modificó más cosas, acercándolo más al MENTIRAS ARRIESGADAS protagonizado por ARNOLD SCHWARZENEGGER que a las andanzas del legendario agente secreto británico.

Comparte con la cinta de JAMES CAMERON el desparpajo, la iconoclastia y un refrescado concepto del agente secreto familiar, fuese 007 o sus más/menos desgraciadas o incompetentes copias. Mientras que HARRY TASKER ya preconizaba la amenaza del terror islámico como complicación para la vida estadounidense, desviándose de la norma de la política de Bloques Este-Oeste, XXX la recupera, empero con novedoso sesgo.

La elección de un enemigo clásico (rusos despiadados y sus corpulentos matones) no es accidental en XXX; ya, a priori, parece pensaron: ¿Por qué no? Funciona desde los sesenta, aun antes quizás. ¿Por qué no perpetuar el estereotipo? No, es otra la intención. La soviética Dictadura del Pueblo había construido un imperfecto monstruo de gargantuescas dimensiones, engullendo naciones de su entorno tras la Segunda Guerra Mundial, imponiendo el comunismo a la fuerza y, para mantener en marcha semejante maquinaria de control y opresión, entrenó a generaciones de jóvenes (o no tanto) con el suficiente esmero como para convertirlos en una amenaza a posteriori para la seguridad del planeta.

Un remedo a SNAKE PLISSKEN es el trato que
proponen al audaz XXX: curra para mí, o al trullo.
SAMUEL L. JACKSON practicando para NICK
FURY, ¿que no?

Anarquía 99 es un codicioso resultado de la desintegración del monstruo comunista ruso (ahora, anda medio resucitado) y la necesidad de supervivencia de unos operativos que, ayer, tenían algo (por defectuoso que fuese), y mañana, nada. Un vacío en el que eran inútiles sus conocimientos bélicos, salvo que los derivaran al tráfico de drogas, robos de coches, proxenetismo, asesinatos por encargo.

La maraña ideológica que justifica su apoqueclipse global es pura cortina de humo; el mismo jefe de Anarquía 99 debe ser consciente de que ese sueño de una “libertad total” una vez hayan desplomado los Gobiernos en un intercambio nuclear es una imbecilidad cósmica. ¿Quiénes disfrutarán su “libertad total”? ¿Los depauperados supervivientes de un conflicto atómico? Recaemos en la irracionalidad intrínseca de V DE VENDETTA: el paraíso ácrata que depende del compromiso del populux para sostenerse. Como si la envidia, la codicia, la ansia de poder (la que, en el fondo, ese tío persigue: liderar su ‘paraíso ácrata’), quedasen por entero excluidos en la mente de todos en ese edén al instante de instalarse. Son criminales sin entrañas: su sangre les empujará a la dictadura.

Otro mesías populista atiborrado de discotecas,
puticlubs, tráfico de coca y coches. La causa, no
obstante, merece parecer Casta para derrocar a
la Casta. En el camino, te conviertes en Casta.
Historia harto conocida en España

Xander Cage, el irreverente amante de los deportes de riesgo (algo que es también Bond, James Bond), tiene la ventaja de encajar, exageraciones aparte, con lo que en realidad es un agente secreto. El espionaje no lo emprenden apuestos y bien entrenados sicarios fanatizados en la fe absoluta al Gobierno que les financia, sino personas de anodino aire corriente, capaces de hacer más daño que un doble-cero, quien, como mucho, puede liquidar un (teatral) objetivo específico, mientras que un espía purrioso, fotografiando, radiando, puede situar un arma nuclear en el centro de una ciudad. Matar millones.

Por otra parte, creo que Nintendo pagó esta película, promocionando su X-Box. ¿Qué significa “cage”, sino caja (box)? ¿Cómo llaman a Xander? X… de X-Box.

Llamativo que SAMUEL L. JACKSON ya encarnara aquí a NICK FURY (que lo es, vaya), personaje que, en Mentiras Arriesgadas, CHARLTON HESTON caracterizó en toda su desnuda y patriótica crueldad.

viernes, 21 de abril de 2023

MODESTY BLAISE — LA PALAS ATENEA CRIMINAL DEL ESPIONAJE

 

Valga esta portada para ya
promocionar la reseña. Las
de la edición española estaban
fatal tratadas

A priori, es más una curiosidad curiosa que sugerente obra literaria; uno de esos caprichos de coleccionista que hacen destacar en el mundo freakie. Empero sospecho que no tanto como otras obras, raras por haber sido traducidas/censuradas de aquella manera (ésta escapa a esas desgracias), que despierten el apetito del coleccionista ávido al uso. En resumen: moderemos la posible deificación de Modesty Blaise.

PETER MCDONNELL, más correcto que impactante, quedando con frecuencia incluso al borde de la indiferencia, o el tedio, desoye el canon LESTER DENT sobre cómo desarrollar una narración; sugiere seguirlo por reflejo atávico, no por “escuela”; por ese impulso, sabe que a un personaje hay que plantearle X problemas para probar su valía o, de lo contrario, Modesty B sería literatura gótica, donde ya vale con sacar a un memo amanerado alfeñique y trasladarlo como títere por el ruinoso escenario mugriento-telarañoso. Conviene poner corazón, sentimiento, autonomía, a los participantes, o todo queda en un hueco trampantojo con algunos decorados molones salpicando la narración al azar.

Comparan su tebeístico Modesty B con BOND, JAMES BOND. Comparten un espacio similar: los Sesenta del Telón de Acero, los FLINT, AGENTE SECRETO, y anejos, que explotaron la estela del personaje de SIR IAN FLEMING. Se hace inevitable el contraste, o la comparación, por ODIOSA que sea. Lo primero que el lector avezado descubrirá es que Fleming es más brioso; está vivo 007, a diferencia de esta madame del crimen, a la cual McDonnell prodiga descripciones con lujo de detalles (de viñeta) en cuanto a calzado o vestuario, apariencia general. 

PETER MCDONNEL al pie del cañón, esto es,
la máquina de escribir; como WALTER
GIBSON combinaba la redacción de novelas
con la de guiones para historietas

Mas Modesty B flota por la narración como sobre una nube, envuelta en gasas que la alejan de la Humanidad, por muy en contacto que finja estar con ella, no obstante. Fleming le da a Bond, James Bond, discurso interno. Espera humanizarlo, demostrar que, aunque va por lo común de sobrado, y si hay que tronchar a alguien, lo mata, pese a dolerle, sangra como nosotros. Modesty B es casi arquetípica, sobrenatural. Quiere parezca humana; mas la deja en ese limbo: indeterminada.

McDonnell no la dona pensamientos, íntimas cavilaciones: las simula; las imposta para procurar aproximárnosla. La completan su habilidad pugilística, su tortuosa biografía de refugiada, cuyas vicisitudes debieran haberla arrancado más de medio corazón, llevándose el resto su actividad delictiva, haciéndola implacable, sacrificio necesario para sobrevivir a maniqueos supervillanos como este tal GABRIEL de ojos desvaídos. Tipos crueles que no vacilan en rajarte la gorja o husmean cualquier debilidad para explotarla a fondo. Modesty B tiene varias. Sólo la mano de su creador permite supere las mortales acechanzas que la asaltan. Por sí misma… hum…

Recuerda incluso un poco a PATRICIA SAVAGE, prima de DOC SAVAGE; provista de cacharros ocultos en postizos adheridos a la piel de la espalda, o huecos en la ropa, encara el apoqueclíptico final según mandan discurra estas historias. Su soberbia puntería y sangre fría la hacen triunfar. Pero, repito, por imposición McDonnell…

Puede ser teoría peregrina, empero
me malicio que MODESTY BLAISE
fue el borrador de la también tebeística
VIUDA NEGRA

Y surge el problema con WILLIE GARVIN, esa peculiar relación masoquista de alta intensidad y bajo resultado. O… ¿es acaso la aceptación, por parte de Garvin, de que, como dijera DIRTY HARRY, los hombres deben conocer sus limitaciones, y las asume? Garvin, el Q de Modesty B, inventa trastos, ungüentos y tal. Mas me sugiere que no avanza no tanto por creerse que “soy inferior a”, o “menos disciplinado que”, sino porque le holga la “superioridad” de Modesty B; es perezoso, aunque sobre el terreno demuestre capacidad. Lucha. Entrega. Puede liderar. Tiene redaños. No quiere explotarlos. Punto.

De opereta son, para ir acabando, SIR TARRANT y FRASER, el M y la MONEYPENNY de Modesty B. Estorban, más que ayudan, obteniendo protagonismo excesivo.

viernes, 14 de abril de 2023

DENTRO DEL LABERINTO — LA BELLA, LA BESTIA Y LOS TELEÑECOS

 

Afiche. DREW STRUZAN pone
su talento al servicio de una obra
que puede entenderse revisión
de
LA BELLA Y LA BESTIA
para niños (sin moñas Disney)

Antes de ver el afiche (en su estreno), no conocía a DAVID BOWIE. Empero su imagen me quedó grabada (luego empezó a serme familiar al escucharle en las radiofórmulas) y cuando leí ELRIC DE MELNIBONÉ el rostro que di al Emperador Hechicero Albino fue el de Bowie. Resulta que no soy el único que consideraba a Bowie apropiado trasunto de Elric. De haberse culminado algún proyecto fílmico (raro no lo hayan emprendido ya, considerando que EL SEÑOR DE LOS ANILLOS se estimaba infilmable), teníamos ya al protagonista. El resto, parafraseando al mafioso JERRY LEWIS, sería rodar y rodar.

LABYRINTH debe considerarse recreación tanto de La bella y la Bestia como de EL MAGO DE OZ; pretende aparentar ser menos oscura que ambas merced al rollo de las marionetas y restantes Teleñecos que acompañan a la joven JENNIFER CONNELLY en su trayecto por el tortuoso reino artero de JARETH (Bowie), pero no obstante no consigue del todo/completamente este objetivo. SARAH (la Connelly) transita, como la infante DOROTHY, senda empedrada de tenebrosos recovecos y personajes cáusticos, traicioneros, o letales, que pondrán gran empeño en impedir culmine su gesta.

De nuevo nos sumergen en el único argumento de la Literatura: el viaje. Este, como todos, empieza siendo geográfico avance físico, para írsele añadiendo elementos emocionales que comprenden la madurez del individuo sometido a la imrama. Sarah, al comienzo egoísta y rebelde, reflejo de una inconformista quinceañera (y más de los ochenta, espoleada por la impresión de independencia descarada que vendía el marketing de MADONNA —más que otras divas contemporáneas—, e impregnaba la MTV), empieza a madurar mediante distintos sacrificios. Adquiere noción de las responsabilidades, así como de los objetos/objetivos trascendentales de la vida.

La joven SARAH habrá de vérselas, en un dédalo
enrevesado, con toda suerte de enigmáticos sujetos
que, a su vez, parecen dignos de la ALICIA que
fue al PAÍS DE LAS MARAVILLAS

Corona la cumbre de uno de esos conocimientos cuando, en su habitación (o la recreación), empieza la marioneta estilo DIÓGENES de gomaespuma a apilarla sobre los hombros bibelots y chorradas. Este mensaje es algo budista, el del que el materialismo ata, lastrando nuestro avance espiritual. Pero, ¡amigo!, cuánto cuesta no ser materialista, sobre todo cuando nos provee de satisfacciones que, qué quieres te diga, lo intangible, lo espiritual, ni alcanza a proporcionar.

Dudo que ese mensaje llegara a calar en el espectador infantil, o juvenil, hasta el adulto. Nuestra Zoociedad se basa en el apilamiento de objetos (excluyamos los necesarios, como ropa o vivienda, pequeños lujos para compensarnos por la lucha con el mundo de cada día) que deben destacarnos sobre el resto. Ejemplo podría estar en la moda juvenil de comprarse atavíos de marca. 

Un fornido/cornudo pariente de CHEWBACCA
consigue aparecer en el metraje

[Qué curioso que, antes de la pandemia, veíamos a los mismos modelos que ahora nos dicen vistamos con harapos de tercera mano que, si no estrenabas unos Levis ultramolones, eras un mierda que ni merecías de tus amigos despectivos escupitajos. Éstos, ahora, fanatizados al adoctrinamiento del reciclado, te escupirían por aparecer con esos vaqueros de trinca. ¡Así van manipulándonos!]

O el moñas subnormal cornudo que compra libros de tapa dura, además edición de lujo para poetastros travestis, cuando el mismo volumen, en edición bolsillo-tapa blanda, cuenta lo mismo que el libraco mileurista. ¿Qué has pagado? Un cartón. El concepto, la idea, la trama, la médula de la historia, permanece intacta, es idéntica en formato cartón, o el asequible. Hacer eso es de carajote. Compensará alguna impotencia sexual aguda.

¡No te embruje JARETH de Melniboné, Sarah!
Prestancia, desde luego, DAVID BOWIE dio al
personaje; un sutil diablo/dandy que podría dar
mucho en una historia adulta sobre este tema

Dentro del Laberinto es un entretenimiento con clase que ha conseguido ubicarse entre los hitos del cine. No entre los mayúsculos, mas al aparecer en ese momento especial, Década 80, cuando tantas imaginativas cosas se volvieron audaces y rompedoras, se ha ganado su lugar al sol por propio derecho, como podría ser WILLOW asimismo otro paradigma.